Yue Kokuyoku: Aquí esta la actualización
Por fin después de haber pasado por algunos inconvenientes (crei que se moria mi laptop) en fin, x si acaso hice un archivo de respaldo y lo envie al mail.
Asi si pierdo la información la busco en el correo nvn
Lean y entérense
Capitulo 4
En el transcurso de la semana estuvieron arreglando las salas correspondientes, la pediátrica, la sala de maternidad y las salas de cirugía, el área de oncología les costaría mucho trabajo adaptar esa área; mientras tanto el bicolor se paso todo el tiempo encerrado viendo la televisión, pero con el paso de los días se empezaba a sentir nuevamente prisionero. Otra semana mas y el joven ya se estaba poniendo muy histérico, incluso con el pelirrojo que recibió una golpiza de su parte en el momento en que le grito que quería ser libre, el otro enojado le dijo que podía irse cuando él quisiera, incluso lo arrastro hacia la salida, grave error, el mas bajito lo golpeo y corrió a encerrarse.
A la mañana siguiente llamo a Hiro porque el muchacho dejo de hablarle en español.
-won, oye que te paso- le pregunto el peligris al verlo con el moretón en su mejilla.
-que le hiciste ahora- pregunto el peli azul.
-que? !, yo no le hice nada- se defendió, esto era el colmo, pero sabía que Hiro lo defendería, de las pocas veces que hablo con el bicolor noto cierta empatía, como si sintiera que es un pequeño niño al cual proteger, quizás si, no parecía saber mucho del mundo moderno, como si hubiese vivido aislado toda su vida.
-entonces, que ocurrió?-
-está harto de estar siempre encerrado-
-puede salir- comento Bryan
-ya le dije que era libre, pero se niega a salir-
-hablare con el- se dirigió al lugar donde últimamente le gustaba estar, la sala de espera.
Pasaron dos horas desde que el peli azul fue a hablar con el bicolor. Cuando regreso su rostro se veía divertido, de que hablarían que el otro se estaba conteniendo la risa.
-no quiere seguir encerrado- dijo a los otros dos, eso lo sabían de antemano- pero tampoco puede salir, no quiere que lo vean, por sus ojos-
-si no le gusta el color de sus ojos porque no le compras unos lentes de contacto- comento Bryan- si que es inseguro-
-como dices?- comento el pelirrojo.
-es una buena idea, quizás eso le ayude a convencerse de salir-
Al día siguiente fue a conseguir los famosos lentes de contacto; tardo un poco ya que en el pueblo no los vendían, siguió hasta llegar a un poblado mas grande en donde los consiguió, pero se gano muchas interrogantes por parte de las empleadas del porque comprar un color como ese teniendo un par de zafiros como esos. No les hizo mucho caso, pero no fue grosero con ellas. Salió del local y pasó por uno de ropa, debía de conseguirle algo más que solo las pijamas y ropas viejas que a él ya no le quedaban, compro algo calculando su talla, siguiendo su camino.
-oh, joven Ivanov- escucho a su espalda.
-joven Masefield- contesto.
-que hace por aquí, lejos de su clínica-
-vine a hacer unas compras-
-tan lejos, debe ser algo muy importante, puedo saber que fue lo…..-
-no existe tanta confianza entre nosotros como para que le diga lo que haga o deje de hacer- sus palabras fueron frías- si me disculpa-
-es una lástima que esa estructura se desperdicie-
-…..- volteo al escuchar ese comentario
-es decir, dudo mucho que el equipo funcione correctamente en un lugar tan viejo-
-que interés obsesivo tiene de ese lugar, porque tanta insistencia en comprarlo-
No le contesto, se dio la vuelta dejándolo con la duda. Eso lo molesto bastante, desde que lo conoció su presencia le exasperaba a mas no poder, era demasiado tranquilo para su gusto. Iba a subir a su vehículo cuando algo llamo su atención, unos peluches en una tienda de juguetes, eso era lo que le faltaba en la sala pediátrica, debía de comprar los juguetes que entretendrían a los niños mientras estuvieran. Claro quizás no había muchos niños accidentados en la zona, pero servirían para distraerlos mientras esperara su consulta general.
Compro peluches, juguetes interactivos, de aprendizaje, claro los que el espacio en su auto le permitieran llevar, en el trayecto al pueblo se distrajo un poco, observo el paisaje y los alrededores, quizás si todo salía bien su paciente se iría a su casa, aunque algo de eso le molestaba un poco.
Llegar se volvió algo pesado y molesto, pero no debía de notarlo el otro. Claro que se sorprendió al ver y encontrarse a sus dos compañeros esperándolo, parecía que algo paso. Alarmarse fue inevitable, corrió a dentro para saber que ocurría.
-escuchamos ruidos y entramos- dijo Bryan con indiferencia- se encerró nuevamente-
-ahhhhhhhh!- se escucho un grito dentro de la sala.
-estas bien- grito el pelirrojo tratando de forzar la puerta.
-ayúdenme, quítenme a este loco- esa no era la voz del bicolor.
- Watashi wa jibun no kao o miru tame ni korosu zo- ok esa si era su voz y la frase la reconoció al instante, alguien se había metido a robar y al encontrarlo el bicolor pues, pobre tipo, cuando por fin consiguieron abrir la puerta encontraron al ladrón amagado en el suelo y al chico amenazándolo con una navaja que pertenecía al primero. Pero hubo algo gracioso, cuando sintió la presencia de los otros tres lo soltó de inmediato escondiendo su rostro con uno de los cojines del sillon.
-ayúdenme, quiso matarme-
-y tú que intentabas hacer, robar-
-llamare a la policía- comento Hiro. Saliendo para hacer una llamada.
-ese enano intento matarme- grito el ladrón por la indiferencia de los otros.
-aquí se le llama defensa propia- comento el peligris al acercarse para intentar ver al inquilino de su amigo, lo mucho que vio fue el color de sus cabellos, ya que se encargo de cubrir su cara en el cojín, también noto su complexión, delgada, pero no era un enclenque.
-la policía ya viene- comento Hiro, al entrar y ver como el mas bajito salía con el objeto acolchonado en su cara caminando lo mas rápido que sus piernas le permitían- así que es el-
-no deja que lo vean, a lo mejor es muy feo-
-por supuesto que no- dijo el ladrón, ante el comentario los dos lo vieron- tiene el rostro de un ángel, pero es el mismo diablo, su ojos rojos como el infierno así lo dicen-
-rojos?- susurro Bryan ante el comentario del sujeto.
Cuando la policía llego interrogo al ladrón, pero sin la declaración del único testigo el tipo saldría libre.
-tienes que salir, debes declarar-
-disculpe doctor, pero él es su ayudante-
-eh?, no de hecho- recordó que aun no había reportado el incidente- el es mi paciente, es decir, lo encontré durante la tormenta pasada, estaba mal herido y lo traje aquí….sé que aun no está abierto el hospital, pero de haberlo llevado al otro pueblo habría muerto-
-ya veo, en ese caso creo que debo….. Omitir ese detalle, hizo lo que hizo para salvar su vida- dijo guardando su libreta- si llega a convencerlo de salir para que rinda su declaración hágamelo saber-
-que pasara con el ladrón-
-solo puedo retenerlo por 72 horas, luego saldrá libre-
Se marcharon con el ladrón hacia la comisaria.
-no me diste los detalles de lo ocurrido- comento Bryan.
-es cierto lo olvide, el único que sabe mas o menos de todo esto es Hiro- dijo sentándose en el amplio sofá- cuando lo encontré tenía heridas hechas con un arma blanca, pero las cortadas eran largas y profundas, no pudieron herirlo con una navaja, también vestía ropas oscuras, investigue y se parecen a las que usan los Shinobi-
-shinobi?-
-si, es una locura pero tiene algo de sentido considerando lo paranoico que es, en fin, revise sus ropas para saber si tenía una identificación o celular para avisar a algún familiar, no encontré mas que dagas y una esferas negras-
-ya veo, pero él te quiso matar por haberle visto su rostro…ya se encuentra bien, porque no lo ha intentado-
-quizás por que le mencione sobre mi juramento- eso fue mas que suficiente para que Bryan comprendiera la razón por la cual su amigo seguía con vida. Pero tenía que saber que es lo que haría a continuación.
Tatatatannnnnnnn, tatatatannnnnnnnnnnnn.
He aquí el cap, espero les haya gustado mucho, y les digo que esto solo esta comenzando.
