-Ayame y Kio ya cenaron y están en sus habitaciones.

-¿Se preocuparon?

-Claro que si cariño, pero no te preocupes. Les dije que estabas muy cansada y querías dormir. –contestó suavemente Eriol Hiragizawa mientras acariciaba con devoción los suaves cabellos de su esposa.

-Lo siento mucho Eriol, hoy he sido una carga para ti.

-Nunca serás una carga para mí, señora Hiragizawa. En todo caso serías una "carga" si no me obedeces y descansas un poco.

-Lo siento, señor Hiragizawa. –le respondió ella mientras se incorporaba en la cama hasta quedar a la altura de su esposo para luego besarlo tiernamente. –Ouch.

-¿Qué sucede?

-Nada es sólo que…cuando desperté tenía otra moradura pero esta vez en mi brazo derecho. –explicó la joven mientras señalaba con la mirada dicho brazo, que ahora era aprisionado entre los fuertes brazos de Eriol.

-Lo siento mucho, puede que esta vez te lo hayas hecho cuando te desmayaste.

-¿Cuándo me desmayé?

-Si, lo siento pero no pude atraparte antes de caer. En verdad me tomaste por sorpresa. –mintió con habilidad.

-Ya veo, en verdad hoy he sido una carga para ti.

-Te lo dije: nunca serás una carga para mí. Ahora descansa, mi señora Hiragizawa. –

Pero no todo era tan fácil, con la preocupación brillando en sus ojos azules Eriol recostó a Tomoyo en el amplio lecho que compartían. No había pasado de su observación la nueva moradura que tenía su esposa en el brazo pero no se explicaba cómo se la había hecho, después de todo cuando ella se desmayó en la tarde estaba sentada en el amplió sofá blanco de la oficina de Sakura así que no pudo haberse lastimado con una caída porque además él estaba a su lado. Habían muchas cosas que no cuadraban con lo sucedido. Aquel extraño poder, las presencias que sintió en los cuerpos de Sakura y Tomoyo, las extrañas reacciones de ambas y aquellas moraduras que comenzaban a aparecer en el cuerpo de su esposa. Además, aunque no estaba muy seguro porque sólo había sido por un instante, había visto los ojos de Tomoyo tornarse de un color profundamente negro antes de que recuperara por completo la conciencia. Pero de algo estaba seguro nada de esto, es decir la relación que había entre los sucesos, era una simple coincidencia.

"La coincidencia no es otra cosa que una ilusión, todo pasa gracias al destino y su encuentro tuvo un significado y propósito únicos. La llegada de los viajeros esta predestinada, porque serán ellos quienes la salvarán no importan las condiciones en que se den los hechos. El fin es uno y debe cumplirse de lo contrario este mundo desaparecerá.

La llegada de Syaoran y los demás será la salvación de Sakura, y con ello la salvación de este mundo" –comenzó a leer Shaoran con voz fuerte y firme, a pesar de que por dentro se sentía morir al imaginar la posible muerte de su esposa.

Se detuvo un momento para tomar aire y al ver que nadie le interrumpía con alguna pregunta continuó. –"Si Sakura hubiera muerto, hubiera muerto el ángel de la salvación.

Aquella que sólo tiene la posibilidad de salvar el mundo, cuyo poder renació en la batalla contra el maestro de Magos del Caos, y ángel de la destrucción que bien conocen. En esa batalla estaba destinado el renacimiento del ángel de la salvación, el último jefe del clan de Magos de la Vida, cuyo poder renació en Sakura. Quien tiene el poder de las estrellas y cuya magia supera a la de Clow. Esto sucedió porque al superar los poderes de Reed, ella se convirtió en la hechicera más poderosa en este tiempo, capaz de crear seres mágicos con lo que el clan de Magos del Caos vulgarmente llama la Llave de la vida. Si Clow en su reencarnación no hubiera dividido su poder entonces él sería quien se transformara en el ángel de la salvación. Pero el brujo Clow, en su primera vida, decidió desligarse de esa responsabilidad y transmitírsela a Sakura.

Los deseos de las personas son capaces de crear tanto felicidad como infelicidad y también grandes responsabilidades, esta situación es la prueba de ello. Sin embargo nada en esta vida es una simple coincidencia, no existe tal cosa, sólo lo inevitable." –terminó de leer el jefe del clan Li.

Pero nadie reaccionó. Tanto Syaoran como sus compañeros de viaje intentaban asimilar la nueva información y entenderla pues sabían muy poco acerca de este mundo y aquella Magia del Caos de la que tanto se hablaba; mientras que Yue, Sakura y Shaoran estaban mudos de asombro. No podían creer todo lo que decía aquella extensa carta pero a pesar de ello estaban seguros de que todo lo escrito allí era cierto.

-Esta carta, fue escrita por Yuuko Ichihara. –comenzó a explicar Shaoran. –hace dos o tres años ella la hizo llegar aquí acompañada por una nota que decía expresamente que no debía abrirla ni leerla hasta que los viajeros dimensionales llegaran aquí. Supongo que eso explica todo.

-Soel, ¿eres tu verdad? –intervino Yue, para el asombro de todos, mientras fijaba su gélida mirada en Mokona

-¡Hace mucho que Mokona no escuchaba ese nombre, Yue! –exclamó con bastante efusión Mokona

-¡¿Ustedes se conocen?! –preguntaron al unísono todos en la habitación, sin poder contener su asombro.

-Si, Soel o Mokona como ustedes la llaman fue creada por Clow y Yuuko junto a otra Mokona negra llamada Larg.

-¡¿El Manjuu blanco definitivamente es una niña?! –preguntó con asombro Kurogane

-Clow y esa mujer siempre trataron a las dos mokonas como unas niñas, aunque recuerdo que cada vez que Kerberos o yo hacíamos preguntas sobre su naturaleza ellos respondían "Mokona es Mokona". –explicó con su serenidad habitual el Juez.

-Y ahora Mokona sigue diciéndolo. –rió Fye

-Lo siento, pero creo que eso no es lo importante en este momento. –intervino Shaoran tras haber recuperado su compostura y seriedad. –Yue, dijiste que Clow creó a esta criatura y a otra más, ¿sabes por qué razón? Nunca había leído nada sobre "mokonas" en los libros que hay sobre Reed en la biblioteca del clan.

-No lo sé, él nunca nos comentó el por qué del origen de Soel y Larg pero estoy seguro de que su creación fue por un motivo en concreto. Clow nunca hacía las cosas sin motivo alguno.

-Creo…que el mago Clow sabría todo lo que pasaría, recuerdo bien que cuando ocurrió el Juicio Final Kaho me dijo que Clow sabía que sería una niña quien se quedaría con las Cartas. Ella me había dicho algo como "¿por qué creías que Clow creó un lindo báculo rosado?"*, esas palabras siempre quedaron grabadas en mi memoria.

-Estoy seguro de que tienes razón, Sakura. Por ahora, creo que lo mejor será hablar con Eriol.

No sé si será suficiente hablar con Eriol. Pensó la joven Li

Horas más tarde, la mansión Li se sumía en el silencio de la noche. Tras una conversación cuyo resultado fueron más dudas que certezas, todos habían decidido descansar y charlar más sobre ello en el día siguiente. Los viajeros habían sido instalados en unas de las tantas habitaciones de huéspedes que había en la enorme casa, al igual que Yukito y Mitsuyoshi Takari, el leal asistente de Fujiwara, quien aunque en un principio se había negado a separarse de su superior había terminado cediendo y ahora descansaba en la habitación contigua a la del enfermo anciano. Sin embargo no todos dormían, dos personas deambulaban sin poder conciliar el sueño.

Una de ellas era Sakura Li, quien tras dar vueltas y vueltas en la cama sin poder pegar un ojo decidió ir por un vaso de agua así no corría el riesgo de despertar a Shaoran con sus constantes movimientos.

Ya se hallaba en la cocina disfrutando la quietud de la noche y bebiendo un poco de agua cuando el sonido de unos ligeros pasos la alertó. Con rapidez y silencio dejó el vaso en la mesada de la cocina y se dirigió hacia el lugar de donde provenía aquel sonido, intento ser lo más sigilosa que pudo pero a pesar de eso la oscuridad del pasillo contiguo a la cocina no la favoreció y tropezó con uno de los muebles que había en su camino. No pudo evitar ahogar un ligero grito, acto que sirvió para alertar a quien estaba siguiendo.

-¿Quién anda ahí? –demandó una firme y grave voz masculina.

-Eso debería preguntar yo. –contestó Sakura mientras, literalmente, saltaba en un pie mientras sostenía el otro con sus manos y lo masajeaba intentando calmar el dolor.

-¿Sakura?

-¿Sota? –la joven alzó la mirada, que hasta entonces había mantenido fija en su adolorido pie, y se encontró con la cara de Sota Xing a menos de medio metro de ella alumbrado por una pequeña linterna que el joven sostenía. Al darse cuenta de lo cerca que estaba de él, Sakura no pudo hacer más que sorprenderse y con un leve grito perdió su equilibrio cayendo sentada al suelo. -¡Sota! ¿Cómo se te ocurre asustarme de esa forma?

-Lo… ¡lo siento! No creí que te asustarías, ¡lo siento mucho Sakura! –dijo mientras la ayudaba a ponerse de pie

-¿Cómo que no lo creías? ¡Alumbrado de esa forma parecías un…! ¡Un fa-fa-fantassma!

-¿Eh? –fue lo único que salió de la boca de él mientras una gran gota de sudor se hacía visible en su frente. -¿De verdad te asustaste por eso?

-¡CLARO QUE SI!

-Cálmate Sakura, no ha sido nada por favor no te enojes conmigo. –suplicó el confundido joven, ¿en serio se asustó porque me veía como un fantasma? Pensó divertido

-A todo esto Sota Xing, ¿qué hacías escabulléndote por la casa a estas horas de la noche? –demandó la antigua cardcaptor

-Esto…Nakuru quiso que después de llevarla a cenar la llevara al cine a ver una película y después quiso ir a la torre de Tokyo y…

-Esta bien, no es necesario que me des todos los detalles de tu cita con Nakuru. Espero que se lo hayan pasado muy bien. –rió la joven.

-Es imposible no pasarla bien con Nakuru. –murmuró sonrojado él. –Pero, lo mejor será que descanses Sakura, ¡yo haré lo mismo!

-Entonces ve a descansar, Sota. Yo aún no tengo sueño así que estaré aquí por un rato más.

-¿Pasó algo? Siempre sueles ser la que duerme más profundamente de toda la casa, y que no puedas dormir ahora es algo extraño

-No, no es nada. Creo que sólo es un poco de insomnio. Ahora ve a descansar

-Pero…

-Si no lo haces, le diré a Shaoran lo tarde que llegaste

-¡Esta bien, esta bien! No hay por qué ser tan extremos, ¡buenas noches!

Y dicho esto, el joven asistente se escabulló rápidamente por los pasillos en dirección a su habitación mientras la antigua cardcaptor contenía sus risas a duras penas. No entiendo cómo puede temerle a Shaoran cuando se enfada. Pensó. Aunque hubiera sido agradable compartir mis pensamientos con alguien, pero no quiero arruinar la noche de Sota. Mañana podremos hablar tranquilamente.

Luego de al menos 20 minutos se disponía a volver a habitación matrimonial cuando una figura en el jardín de la que se percató gracias a uno de los amplios ventanales que había por toda la mansión, la alertó. Con cuidado, se acercó a la ventana y observó al caminante nocturno para darse cuenta de que era Syaoran. Es increíble su parecido, es exactamente igual a Shaoran cuando tenía esa edad. Luce igual a como lucía mi querido Shaoran cuando nos reencontramos. Y al igual que mi esposo, él me salvó de un accidente. Pensó la antigua cardcaptor mientras recordaba su reencuentro con Shaoran Li, y se acercaba al viajero dimensional que descansaba sobre el césped con su mirada perdida en la inmensidad del cielo.

-¿No puedes dormir? –preguntó la joven amablemente tomando por sorpresa al viajero.

-S-si. Tenía mucho que pensar. –murmuró él.

-Te entiendo, fue un día difícil para todos.

-Creo que más para usted.

-Por favor tutéame, no me gusta mucho cuando las personas me tratan de forma tan formal.

-Entonces debió ser más difícil para ti.

-No lo sé, creo que para todos. Incluido tú y tus amigos, por cierto no te he agradecido por salvarme.

-No…no fue nada. Era algo que debía pasar y…

-Sí era algo que debía pasar, pero me trajo muchos recuerdos.

-¿Recuerdos?

-Si…cuando Shaoran y yo nos reencontramos fue en la misma situación. Un auto estaba por atropellarme y él me salvó, aunque en ese momento todo era un plan de…

-¿De? –preguntó Syaoran al ver que repentinamente Sakura se había quedado en silencio

-Disculpa, creo que eso ya es parte del pasado.

-No, está bien. No debí preguntar

-¿También tienes a alguien especial?

-S-si.

-Oh lo siento, no debí preguntar eso de la nada. –añadió ella ante el evidente sonrojo de su acompañante.

-Esta bien, me agrada hablar de ella siempre que puedo.

-Es…¿cómo yo? –preguntó ahora con mucha dificultad la antigua cardcaptor. No podía soportar la idea de que, aunque sea en otra dimensión, Shaoran en sus diferentes "versiones" estuviera con otra que no fuera ella.

-Si, ella es una princesa en mi mundo.

-Ah…

-La princesa Sakura

-¿Ella te espera en tu mundo? –preguntó, ahora más animada.

-Si, aún cuando nuestros tiempos son diferentes debido a las dimensiones. Ella siempre me espera con una sonrisa, sin importar que haya pasado más de 1 año. Aunque para mí sólo pasan meses para ella es más tiempo, y creo que debe ser doloroso. –confesó el joven con tristeza.

-Pero cuando el amor es verdadero, aún el tiempo y la distancia no pueden desgastar los sentimientos. Además, admito que suelo ser despistada, pero no es difícil notar que todos ustedes han sufrido mucho. Y por algún motivo en especial es que ahora están viajando por diferentes dimensiones.

-Queremos volver a ver a dos personas que son muy importantes para nosotros y viajamos por dimensiones buscando un mundo en el que ello sea posible.

-Estoy segura de que lo encontrarán y volverán a ver a quienes desean y que pase lo que pase tu princesa estará esperándote en tu mundo con una gran sonrisa. –dijo con una leve sonrisa, la antigua cardcaptor.

-Voy en camino, Shaoran pero no es fácil concentrarme si hablo contigo por celular. –dijo en ese mismo momento el inglés Hiragizawa hablando por un "manos libres" mientras manejaba –Te veré allí en un momento

-¿Y Tomoyo? –inquirió del otro lado de la línea el jefe del clan Li

-Está descansando en casa, le están sucediendo cosas muy extrañas y no sólo a ella. Lo mejor será que en cuanto llegue podamos hablar en privado sobre ello

-Hay muchas cosas sobre las que tenemos que hablar, Eriol. –cortó Li.

Minutos más tarde todos se hallaban reunidos en la sala de estar de la mansión Li, mientras que Nadeshiko, Ren y Kioko quien había venido acompañada por sus padres jugaban en el jardín ignorando los sucesos que ocurrían a su alrededor.

-Debería haber traído a Kio y Ayame para que se distraigan un poco. –suspiró Hiragizawa

-¿Cómo están ellos, y Tomoyo? –inquirió Sakura

-Tomoyo descansa y dejé a los niños durmiendo, después de todo es fin de semana y deben estar cansados además que la niñera los atenderá cuando despierten

-Me alegro mucho, me sorprendió ver que no los traías contigo.

-Monstruo, ¿podemos hablar del tema de esta reunión? Y sobre todo, ¿podrían explicarnos quiénes son estos sujetos y por qué uno de ellos es igual al mocoso? –intervino Kinomoto.

-Hermano, deja de decirme monstruo. –exclamó la joven enojada. –Pensaba esperar a Shaoran pero creo que le llevará mucho tiempo hablar con Fujiwara. Supongo que tendré que explicar todo yo sola.

Ellos son Kurogane, Fye y…Syaoran.

-¿Luces y te llamas igual que el mocoso? ¿Acaso vienes del pasado o algo así? –preguntó ahora el galeno, dirigiendo su mirada hacia el más joven del grupo.

-Hermano, deja de llamar "mocoso" a Shaoran. –reprochó Sakura. –Son viajeros, ellos viajan por distintas dimensiones y llegaron a nuestro mundo en el día de ayer.

-¿Entonces su llegada fue la que provocó tan grande manifestación de poder? –preguntó Kaho

-Si fueron ellos entonces gracias por dejar a más de la mitad de mi equipo de investigación con una terrible jaqueca

-Toya, no seas sarcástico.

-Ellos no han sido quienes provocaron esa manifestación. –aclaró Eriol.

-¿Cómo estás tan seguro, inglés?

-Clow tenía el poder de viajar por las dimensiones, lo obtuvo gracias a una criatura muy parecida a esta pequeña blanca: Mokona. A decir verdad tu nombre es Mokona Modoki en honor a esa criatura, ¿no es cierto?

-¡Así es! Clow y Yuuko nos llamaron Mokona Modoki porque nos habían creado a partir de otra Mokona.

-Exacto, Modoki significa copia y tanto Soel como Larg son copias de la Mokona original que les dio a Yuuko y Clow los conocimientos para viajar por dimensiones. –murmuró Eriol, más para si mismo. Añadiendo en voz alta: -En fin, como decía, no creo que tan gran poder se haya manifestado sólo por la llegada de estos viajeros; un viaje interdimensional si bien requiere de mucha magia no es la suficiente para compararse con la que sentimos en el día de ayer.

-Supongo que eso cambia las cosas. –musitó la señora Li. –Ellos…han llegado a este mundo con el propósito de salvarme y ya lo cumplieron, aunque su llegada también nos anunció que pronto nos enfrentaremos a algo nuevo.

-¿Cómo que llegaron a salvarte? ¿Qué sucedió, Sakura?

-Es que ayer casi tuve un pequeño accidente y fue Syaoran quien me salvó cuando él y su grupo llegaron a este mundo. Sin embargo Shaoran, mi esposo, tenía una carta de parte de una vieja conocida de Clow: Yuuko Ichihara, que debía ser abierta en cuanto los viajeros llegaran y decía que al salvarme a mí salvarían el futuro de este mundo.

-Es cierto, tú ahora eres…el ángel de la salvación. –musitó Eriol con evidente sorpresa al recordar partes de su pasado como Clow que creía olvidadas en lo profundo de su memoria.


Nota: en fin, hora de las explicaciones que no di en el capítulo anterior (?) El crossover con Tsubasa Reservoir Chronicles está enfocado en el epílogo de este manga (el cual recomiendo que lean, es muy lindo *-*) Y cuanto a lo que Eriol menciona sobre la Mokona original no es invención mía, por si no lo saben :3 Eso es algo que se menciona en el "Libro de las Mokonas" que publicó CLAMP donde se explica su existencia y se cuenta la vida de ellas cuando vivían con Clow y Yuuko :3 Para resumirlo, las mokonas "blanca y negra" son copias (por eso el nombre "Mokona Modoki Soel, y Mokona Modoki Larg") de la primera Mokona (que es la que aparece en Magic Knight Rayearth) En si esto lo murmura Eriol asi que no lo volveré a escribir c:

En fin, en el próximo capítulo se aclararán más dudas y habrá despedidas. Espero que hayan disfrutado de este! ^-^