Después de la conversación que tuve con Edward nos sumimos en un cómodo silencio, ese silencio lo ocupe para pensar en ciertas cosas que estaba viviendo con el, me hacia sentir bien y sus ojos estaban hechos para que yo me perdiera en ellos, no sabia como expresar todo lo que estaba sintiendo, pero tampoco quería pensar mucho en eso, vamos isabella, sabes que el chico tiene algo y que perfectamente te podría llegar a gus… cállate conciencia y no me digas isabella, que rayos ¿me estaba volviendo loca? Ahora más encima tenia debates internos con mi "conciencia". No te estas volviendo loca, solo estas cayendo en una grave depresión y al sentirte sola creas a alguien con quien poder hablar. Mi conciencia tenía razón, yo estaba mal por lo de Alec y me sentía más sola que nunca.
Alec y yo habíamos tenido dos años de relación, aunque al principio solo fue por que "hacíamos linda pareja", me enamore rápidamente de el y sus ojos de color azul eran como un mar profundo en el que me perdía por horas, el era un caballero atento y nunca espere algo así de el, y mucho menos con jane, la novia de mi hermano, con la que además el decía odiarse.
Todo lo que me paso con el, me llevaba a no querer saber nada de el amor, no quería confiar y salir brutalmente lastimada de nuevo, no quería que se burlaran de mi como lo hizo el.
Estaba totalmente perdida en mi mente cuando sonó el timbre, el timbre para ir a casa, afortunadamente había perdido la hora de gimnasia, pero, eso no evitaba que mi padre cuando se enterara quisiera matarme inmediatamente, no era posible que la perfecta hija del alcalde no pusiera el ejemplo y fuera una alumna ejemplar. De esta era seguro que no me libraba.
- ¡oh rayos! vamos Edward – le dije mientras lo tomaba de la mano y comenzaba a caminar a el estacionamiento – cuando mi padre se entere que hice novillos me matara – dije, lo mas seguro es que se notara que estaba desesperada, por un momento de cavilación me imagine a mi padre rojo de la rabia por lo que había hecho, eso seria muy cómico de ver - aunque eso me parece muy chistoso, ¿te imaginas la cara de Charlie al ver que su "perfecta" hija se metió en problemas el primer día de clases? – le comente mis pensamientos a Edward, para darle un poco de ligereza a la situación, el estallo en risas al igual que yo lo estaba haciendo en ese momento, su risa era bastante melodiosa y singular, me agradaba bastante el hermoso sonido.
Llegamos al estacionamiento, y vi a Alice parada al lado de mi auto siendo acompañada por mi hermano que estaba totalmente aburrido hablando con ella, lo mas probable es que fuera por que Alice estaba roja de la rabia y no paraba de gritar visiblemente enojada, y a emmett le molestaban esas actitudes, aunque mayormente no le interesaba lo que hacia la gente mientras el rollo no fuera con el. Alice debía estar enojada por culpa de Edward y mía.
No quería estar en los zapatos de Edward, cuando la pequeña duendecillo desatara su furia contra el, no seria nada agradable su situación, por lo que estaba notando Alice no era específicamente alguien débil, por mas que por fuera tenia una figura angelical.
Cuando llegamos junto a ellos, Alice enseguida empezó a insultar a Edward escuchando palabras como, impuntual, esme te matara y lo sabes, eres un canalla, estamos hartos de tus estupideces terminado con un subamos al auto ya.
Se dio vuelta y nos miro a mi hermano y a mí, sonrío ampliamente, ¿era bipolar? Probablemente, pero su actitud me daba risa, era digno de admirar un espectáculo como ese.
- chao bella, nos vemos mañana – dijo de manera alegre mientras me abrazaba - ¿Por qué te fuiste con mi hermano? – me pregunto al oído y al separarse me guiño un ojo.
- chao emmett – le canturrio a mi hermano mientras le daba un gran abrazo y emmett la levantaba del suelo – emmett bájame, arruinaras mi atuendo – grito Alice haciéndonos reír a todos, solo ella se preocuparía de un detalle así. Emmett la dejo cuidadosamente en el suelo.
- lo siento Alice – le respondió haciendo un fingido puchero, pude notar que no era de todo corazón – vamos bella apúrate – me dijo mirando volteando hacia mi, luego voltio y miro Edward con una mirada que yo conocía bastante bien, no pude evitar reír interiormente y esperar a que mi hermano abriera la boca – ¡chao Eddy! – chillo imitando casi perfectamente la vos de tanya mientras salía corriendo, estalle inmediatamente en carcajadas, mi hermano ya había escogido una victimas para sus burlas y ese seria Edward.
Alice se fue a subir al auto, Edward vino a despedirse de mi y le sonreí mientras le decía que mañana lo vería en la sala del director, lo mas seguro es que así seria, amenos que el profesor no nos delatara, el río y se despidió de mi con un abrazo.
Empecé a caminar hacia el jeep de emmett y cuando me subí, después de mucho esfuerzo, voltee hacia el volvo que seguía estacionado, mientras mi hermano encendía el motor, no vi mas que el volvo ya que tenia los vidrios polarizados.
Emmett y yo íbamos en silencio, yo iba en mi mundo mirando por la ventana, me había quedado pensando en lo que dijo Alice, ¿Por qué fui a ver a Edward? ¿Por qué me preocupe tanto por el? No entendía mi actitud y mis preguntas tampoco podían tener respuesta, ya que yo no lograba comprender nada.
Iba tan concentrada que no me di cuenta cuando llegamos a casa, hasta que sentí los brazos de emmett sacándome del auto y cargando hacia la entrada a la cocina por el garaje.
- emmett bájame – dije cansada, no tenia ganas de gritarle y mucho menos pelear con el.
- ¿Qué te ocurre belly bells? – solo mi hermano me decía así, a pesar de todas nuestras cosas éramos bastante unidos, el era muy sobre protector – deberías estar gritando y pataleando para que te bajara, es nuestra rutina bells – estaba diciendo la verdad, así éramos el y yo.
- estoy cansada, tengo sueño y me agrada que me cargues, en este momento, aunque la posición no sea muy cómoda… - dije quitándole importancia al asunto, la verdad es que no estaba mintiendo del todo, si estaba agotada mentalmente.
- estas rara bells, ni siquiera fuiste a gimnasia, te dejare en tu pieza, te darás un baño y luego iré a tu pieza a comer contigo y hablaremos de nuestro primer día de clases aquí – dijo mientras subíamos las escaleras a nuestra pieza.
- pero emmett, ¿por que me cargaste y no me dijiste que bajara? – le pregunte, la verdad es que no entendía ese pequeño detalle, en ningún momento sentí que dijera ya llegamos para que baja de jeep.
- te hable como cuatro veces y no me escuchabas, así que decidí cargarte bells – dijo mientras me depositaba en el suelo y me daba un beso en la coronilla y se iba a su habitación.
Me metí a mi habitación y me fui al baño, abrí la regadera y me metí bajo un chorro de agua caliente, que me ayudaba a relajarme.
Me seguía haciendo en mi cabeza la pregunta que me había hecho Alice, y no lograba entender que fue lo que me llevo ir hasta donde el se encontraba, no sabia que responderle a Alice, simplemente sentí un impulso de ir donde el, pero no tenia razones especificas para haber hecho lo que hice, prefiero no pensar en lo que hice, simplemente lo vi mal y como una persona humana que soy me sentí mal por el y fui a verlo, eso era todo. No había más explicación.
Fui a mi cuarto, me puse "pijama" que era solamente una polera que emmett iba a botar por que le estaba quedando chica y yo me la quede por que era la que mas me gustaba de el, luego me metí a la cama.
Encendí mi notebook y empecé a revisar mi facebook y mi correo, para ver si mi madre me había mandado algún nuevo mensaje y no tenia ni uno, no me sorprendía, ya que ayer habíamos discutido un poco, la culpe por el engaño de Alec, ella me obligo a venir a este pueblo, aunque si el me hubiera amado no me hubiera engañado, pero así lo había sentido.
Nos mando a forks solo por que emmett y yo habíamos ido a una fiesta donde salimos un poco pasados de copas y chocamos el auto contra el de una señora y nos llevaron detenidos, junto a jane y Alec, ahí ella decidió que teníamos que pasar mas tiempo con Charlie, para tener mas responsabilidad, ya que ella sentía que había fallado como madre y por una parte la entendía, mañana la llamaría para pedirle disculpas.
Toc toc… sentí que emmett llamaba a la puerta,
- pasa emmett – le grite para que pasara, abrió la puerta y entro con una bandeja con galletitas y dos tazas de te que la dejo encima de la cama, se sentó a mi lado y empezamos a comer en silencio, cuando terminamos agarro la bandeja y la en la mesita de escritorio que estaba junto a mi cama.
Nos pusimos a ver facebook juntos, para ver las novedades de nuestros amigos de New York, vimos que Heidi había subido unas fotos de una fiesta donde jane y Alec salían dándose un beso, no pude aguantarlo, deje la computadora a un lado y me puse a llorar en el pecho de emmett, que me sobaba la espalda, el sabia cuanto me afectaba la traición de Alec y el había estado apoyándome esta semana donde lloraba todas las noches.
- vamos bella, no te merece y lo sabes – dijo haciendo que lo mirara a la cara y me daba un beso en la frente.
- lo se emmett, pero no puedo evitarlo, pensar que en dos años estaríamos juntos y todo seria como antes es triste, y lo peor es que termino conmigo por teléfono – dije hipando.
- lo se hermanita, pero para de lamentarte por algo que ya paso, además sabes que aquí te esta gustando mas de lo que pensabas - Dijo levantando las cejas de manera sugestiva.
- ¿que insinúas grandulon? – le pregunte mirándolo acusatoriamente.
- vamos bells, yo se que Edward es el que te tiene volando alto ¿o no? – Pregunto con una sonrisa burlona o lo que yo tuve que asentir - ya, pero no te pongas roja bells, pareces tomate - se burlo de mi y me tire a golearlo.
Estábamos muy entretenidos jugando a golpes, hasta que mi padre abrió la puerta golpeándola con la pared, haciendo que emmett y yo volteáramos en su dirección, estaba rojo y con su ceño fruncido, se había enterado de lo que ocurrió, estaba segura, este seria mi fin, me mandarían a un instituto reclutada hasta el año tres mil.
estas en graves problemas isabella – estaba mas enojado de lo que yo pensaba, me llamo isabella – sal de aquí emmett – gruño mi padre.
- pa' papito – se levanto emmett mientras ponía las manos en alto, papa lo miro feo y salio corriendo como una niña asustada, en la puerta se detuvo me miro y me dijo suerte, papa le cerro la puerta en la cara y me miro feo.
- ¿me puedes explicar por que faltaste a tus ultimas clases? – me pregunto en un intento de contener la ira.
- yo…
- no me expliques, no lo necesito isabella – dijo mirándome feo – si esto vuelve a pasar y dejas una vez mas mi reputación por los suelos, te iras de aquí directo a un internado en Timbuktu, ¿entendiste isabella swan? – dijo amenazadoramente y por su tono de voz intuí que no era mentira.
- si papa – dije lo suficientemente alto para que me escuchara.
- me alegra – acto seguido me tiro unos papeles a la cama y salio cerrando la puerta con un portazo.
Agarre los papeles, y eran fotos y inscripciones para el tal internado, hablaba mas enserio de lo que creía, lo peor era que no quería mudarme de nuevo y mucho menos tan lejos de emmett, si bien el internado no estaba en Timbuktu, pero si en Inglaterra que era igual de terrible.
Por ahora lo dejaría solo como una advertencia, o talvez era solo por que estaba muy enojado, talvez ya mañana se le pasaría.
Me quede dormida y tuve una serie de pesadillas, donde en todas Charlie era el malo de la historia, la verdad entendía mi miedo, tenía miedo, no quería separarme de emmett y estar mas lejos de lo que ya estaba de mama y sabia que también extrañaría a Charlie, aunque fuera un ogro era mi padre.
- bella… bella, no me obligues a hacerlo – decía una voz a lo lejos
Cuando sentí que volaba al suelo y algo muy pesado caía sobre mí. Emmett me había dado vuelta el colchón haciendo que yo y el colchón paráramos en el suelo con el último encima de mí.
- ¡emmett! – Grite con todas mis fuerzas – sácame de aquí imbecil – le grite un poco mas fuerte, seguidamente sentí que el pesado colchón desaparecía.
- perdón bella, no despertabas y no sabia que mas hacer - dijo agachando la cabeza, emmett era un tanto raro pero así lo amaba, era mi hermano.
- ¿no podías tirarme agua fría como una persona normal emmett? – dije asesinándolo con la mirada.
- no soy normal – dijo sonriendo mientras salía de la habitación.
Me dio risa su comentario, era verdad, el no era como el resto de los chicos, no le aterraba hacer el ridículo en publico y mucho menos delante de la chica que le gustaba, su lógica de vida era "si la gente me quiere, será por lo que soy" aunque mucha gente se acercaba a nosotros por la fortuna, si bien no éramos multimillonarios, pero, papa era alcalde y nos mas daba una buena cantidad de dinero cada mes y mi madre era una de las mejores artitas del mundo, sus pinturas eran totalmente reconocidas y muy bien pagadas. Así que nos podíamos dar grandes lujos.
Me pare y fui a bañarme, cuando termine me lave los dientes, me maquille y salí para vestirme, empecé a buscar que ponerme y decidí ponerme un polera cuello tortuga color negro, con unas calzas del mismo color hasta el tobillo, un chaleco grueso de color café que llegaba hasta mitad del muslo era calentito, no pretendía morir de frío y unos botines del mismo color del chaleco y salí con mi bolso en mano.
- ¿vamos? – le pregunte a emmett cuando llegue a la cocina, mientras tomaba una manzana y la masticaba.
- vamos bells – dijo mientras se paraba e íbamos al garaje.
Abrí la puerta de mi auto y me metí a el, era un Ford mustang GT-R, emmett se subió al asiento de copiloto, encendí el motor y partí a toda velocidad al instituto, si bien no era una genial conductora, ya había chocado cuatro autos, pero me gustaba la velocidad y los autos llamativos, para llamar la atención si bien es cierto.
Iba tranquilamente manejando, cuando un volvo plateado, que reconocí al instante, se me cruzo en el camino casi haciendo que me matara, iba doblando y el no paro, detuve el auto y Edward se bajo de su auto, por lo que vi estaba enojado y venia caminando hacia mi auto.
- bien bellita, quiero ver al cara de Edward… cuando vea que la persona que casi hizo que se mataran eras tu – dijo emmett riendo.
- cállate emmett, y fue su culpa – le reproche.
-bells, fue tu culpa, aprende a manejar, acuérdate de que si chocas este no te compraran otro – me miro reprobatoriamente, si tenia razón, la culpa fue mía, ya que le debía ceder el paso, pero no había fijado.
Sentí el golpeteo en la ventana y baje lentamente el vidrio, no pude evitar sonreír por lo cómico de la situación, me di vuelta lentamente para mirar a Edward, que tenia la boca abierta.
y yo que vine a hacer un fuerte reclamo y me topa con que la conductora eras tu - dijo riendo.
- hola ed – le dije sonriéndole ampliamente.
- hola bella – dijo respondiéndome la sonrisa – casi me matas, pero como eres tu lo dejare pasar.
- entonces vamos por que si no llegaremos tarde - le dije despidiéndome del con la mano.
- nos vemos ahí bella - dijo dándose la vuelta mientras se devolvía a su auto.
Encendí el motor inmediatamente y partí a toda velocidad hacia el instituto, no podía dejar de pensar en que casi mate a Edward, dije que lo vería temprano pero pretendía verlo en la sala del director, no en un casi trágico accidente.
- llegamos – le dije a emmett mientras me sacaba el cinturón de seguridad y antes de que abriera la puerta emmett me tomo del brazo.
- bells, intenta sacar la sonrisa de entupida que tienes plantada en el rostro – dijo dándome un ligero empujón.
- cállate grandulon – dije mientras le pegaba en el brazo y me baje del auto.
Sentí que el me alcanzaba y se ponía a mi lado, después se acerco a mi oído para decirme algo.
- bells, dos cosas, una la próxima yo manejo y dos suerte – dijo alejándose rápidamente y lo mire confundida.
- ¿suerte por… - no pude terminar de formular la pregunta por que se me acerco un chico rubio de ojos azules.
- hola bella - ¿Cómo sabia mi nombre?
- hola… - lo mire confundida.
- Mike, me llamo Mike Newton – dijo sonriendo – quería saber si te gustaría, después de clases, salir a tomar un helado, - te matare emmett, maldeci a mi hermano mentalmente - o lo que tu quieras, para enseñarte la ciudad, ya que recién llegaste y seguro no conoces mucho – dijo sonriendo, este chico era bien raro, ni siquiera lo conocía y ya me invitaba a salir, si fuera Edward hubieras aceptado, dijo la entupida voz de mi conciencia.
Tal vez tenía razón pero no quería escucharla, le sonreí a Mike y le puse una mano en el hombro, mi función empezaba.
Mike, mi padre es el alcalde de forks – dije fingiendo estar triste – y bueno, no sabes lo difícil que es ser su hija, ya que no tengo permiso para salir con chicos, a lo mejor para la próxima – dije haciendo un falso puchero, y me fui rápidamente de ahí.
- claro, te llamare – sentí que gritaba, acto seguido busque a emmett con la mirada y lo encontré rápidamente en el suelo retorciéndose de la risa con los chicos, con los chicos me refiero a rose, Alice, Jasper y Edward que no se estaba riendo como el resto.
- debiste haber visto tu cara de te matare emmett – río Alice.
- ja ja ja que chistoso ¿no? – dije mirando feo a todos los chicos.
- claro que si – grito a emmett quien se paro de un salto.
- a mi no me pareció chistoso que mi hermanito me dejara a mi suerte con un chico que ni siquiera conozco y ya babosea por mi – le grite haciendo que mucha gente se volteara a vernos.
- bells, tómatelo por el lado chistoso, quedo con una cara cuando lo rechazaste - río, ahora que lo pensaba eso si fue chistoso, así que no pude evitar reír, depuse de unas cuantas bromas tocaron el timbre para entrar y fuimos cada uno a su salón.
Esperemos que el director no me pusiera un castigo por haber hecho novillos con Edward.
Hola, me costo un poquito mas escribir este capitulo por algún extraño y desconocido motivo, si bien no creo que les guste tanto este capitulo, pero ya mismo me pondré a escribir uno genial, en este capitulo también quise retratar la relación que tenia bella con emmett y explicar de mejor manera la situación con Rene y Charlie, y como tuvo que ir a vivir al pueblo.
Espero que les haya gustado y dejen sus comentarios, mas reviews y los capítulos se suben más rápido c:
