Summary

¿Los cambios son buenos, no? Pero… ¿Y si hay terceras personas involucradas?

Hitsugaya Toshiro y Kurosaki Karin han sido amigos desde que ambos tienen memoria, a la vez que son vecinos y compañeros de secretos y aventuras. A pesar de su gran amistad, siempre han sido rivales debido a que terminaban inscritos en diferentes escuelas, las cuales los hacían enfrentarse en una forma de decirlo, por lo que al terminar la secundaria anuncian que la preparatoria la estudiaran en la "Academia de Karakura" al fin siendo de la misma escuela. Sin imaginarse que, esto cambiara su vida por completo, cambio… cambio, vaya que hay locuras pero todo sea por aquella felicidad siempre mencionada ¿No? HitsuKarin|| HitsuxKarin|| Hitsurin|| TouRin

Disclaimer: Los personajes de Bleach no me pertenecen, si no a la genialosa mente trolera de Kubo sempai, yo solo escribo por locura XD

Respuestas a los reviews hasta abajo –w– y mi larga carta de disculpa también, si alguien quiere leerla (?).

Advertencia

Si no te gusta el Hitsugaya x Karin, hay una X en la esquina de tu pantalla que te llevara lejos de mi fic, por favor, evita comentarios ofensivos, aunque los críticos –con buenas intensiones y sin ofender la pareja o a la autora lunática-, son bienvenidos.


Felicidad

Capítulo IV

Primer día


Un pie en los terrenos de la escuela y ya estaban llamando la atención, bueno, en el lugar los colores más llamativos de cabello eran purpura y verde limón, por lo que aquel grupo de amigos destacaba notablemente ¡Que no todos los días gente con aquellas descripciones se presentaban! Si, demasiado llamativo para el gusto de Karin, aunque a pesar de todo estaba acostumbrada… de alguna forma, bastante extraña.

A diferencia de la planeada y tan anhelada estadía normal, oh una entrada sencilla sin ser el centro de atención, pareciera que todo el mundo quería que aquel "grupito" fuera el foco de atención: empezando por el color de cabello de algunos, bueno, de todos, terminando por los colores de los orbes de cada uno, como lo era el rosa chillón de Yachiru con sus orbes color rojo escarlata, el azul celeste del chico de orbes del mismo color, oh el rojo sangre en la cabeza de Jinta, el turquesa en la cabellera perteneciente a Nel ¡Y como ignorar el blanco natural de Hitsugaya con esos ojos aguamarina tan sorprendentes! Oh el cabello azul naval de la prima del peli rojo… incluso el profundo y brillante negro de la cabellera de Karin, claro, Yumichica y su "lindo" cabello azulado también llamaba la atención y, bueno, no todos los estudiantes llevan la cabeza rapada como Madarame.

¿Saben? Algunos creyeron incluso que eran de una banda de maleantes o tal vez los yakuza, más por el escándalo que traían, pues como ya se imaginaran, no caminaban tranquilos y en silencio: el peli celeste mantenía una pelea verbal con nuestra bola de pachinko favorita, mientras Nelliel y la chica de orbes rubí apostaban para ver quien ganaría, dejando a Yumichika lamentándose de la poca estética que los que estaban disputando lucían, Ururu y Jinta platicaban y de vez en cuando el peli rojo molestaba a su prima jalando sus cuernitos sobre su rostro. Como último toque, el dúo "HitsuKarin" con cara de pocos amigos caminaban con una mano en el bolsillo de su pantalón y otra mantenía sujeta su mochila, la correspondiente a cada uno claro.

Como era de esperar, infundieron temor, más sobre ello, admiración: se tenía que admitir que Grimmjow al igual que su pareja, tenían una belleza salvaje e indomable, Toshiro y su aspecto, daban a las féminas del lugar un "espécimen" de lo más exótico, por su parte Ururu y Yachiru tenían su encanto, nuestro calvo favorito (N/A: –la autora quedó inconsciente por 15 minutos gracias a un fuerte golpe en la cabeza–) y Yumichika, encantaban muy a su manera ¡Por kami que incluso Karin! Extraño de alguna manera pero su porte rebelde y de pocos amigos muy parecido al de su hermano mayor, causaba un contraste con el resto, siendo el resultado de algunas miradas de admiración, curiosidad e incredulidad, sobre aquello, tal vez los más disimulados y ocultos en el tumulto de gente en la entrada, eran un par de orbes azul turquesa que de momento por momento se desviaban de la pantalla de su consola portátil, al singular uniforme de la azabache, quien inmutable ante cualquier mirada alrededor, caminaba en el grupo, ya acostumbrada al farullo que todos estos ocasionaban.

-Dejen ya de parlotear y revisemos de una jodida vez las listas –el tono amenazador que salió en cada una de las palabras del albino, colocó en silencio hasta al testarudo del chico con porte felino, el cual añadió en el silencio un bufido por el mal humor de su compañero.

-Si –recibió como respuesta general y el que "sugirió amablemente" la idea pasó al frente acompañado a un costado de la morocha, la cual solo no había explotado porque su amigo de pelo blanco se atrevió a hablar, antes que ella perdiera los estribos.

Al llegar notaron como todos los de diferentes grupos, terminaban por alejarse de la pizarra donde estaban colgadas las listas, de un salto, Yachiru llegó a la espalda de la oji negra, la cual suspiró ya resignada de aquello, pues siempre terminaba de "transporte" para la peli rosa, la cual extrañamente en lugar de estar saltando sobre su "caballito" se encontraba en silencio revisando atenta las listas de primer año, con una expresión tranquila, la más cercana a su vista era la del grupo 1-B, al encontrar los nombres de sus amigos, leía en voz alta –dejando a Karin medio sorda–, como si fuera el parlante personal de aquellos jóvenes.

-Hanakari Jinta, Jeagerjaques Grimmjow, Kurosaki Karin, Kusajishi Yachiru, Madarame Ikkaku, Tsumugiya Ururu, Tu Odelschwanck Nelliel… mmm jajaja son los únicos nombres que conozco del uno be –anunció y los orbes de la mascota y transporte del altavoz (N/A: wtf…), se movieron en dirección a la lista del otro grupo, siendo el primer nombre de esta, reconocido: Ayasegawa Yumichika.

Mientras leía cada nombre a la par que el peli plateado a su lado, notaba nombres algo extraños, como el tal Kodoku Nova, Francesca Mila Rose, Emilou Apache, Cyan Sung-Sun, oh Narukina Haineko y un sinfín más, aunque se detuvo en seco al leer claramente "Hitsugaya Toshiro" ¡Qué demonios! ¿Por qué siempre estaban separados? Maldijo entre dientes y sin mucho ánimo ya, terminó de leer la lista, pasando saliva al reconocer otros dos apellidos…

-Porque a mi kami-sama –susurró y zapeó su frente con la palma de su mano, extrañando a algunos, solo sabiendo la razón de aquella acción, el peli blanco que aunque estaba igual de sorprendido que la chica, lo sabía disimular bien… justo detrás de aquel montón de gente se hallaba la razón de aquella acción, la cual se dejó hacer notar a los segundos.

-Hey enclenques háganse a un lado que quiero revisar mi grupo ¡Idiotas! ¡Abran paso o les rompo la nariz! –una chica algo baja de estatura, pero por mucho más alta que la de ojos rubí en la espalda de Karin, comenzó a empujar entre maldiciones y amenazas a los amigos del caballo humano (?).

De aquella chica resaltaba un singular colmillito en sus labios, sus pecas y su cabello rubio, sin olvidar su agresiva y altanera actitud, con la cual se abrió paso. Al llegar al frente de la tabla, revisó y gritó desde el frente con el mismo tono agresivo.

-¡He Lisa! ¡Que estamos en el "A" así que deja de leer tus mangas triple X y vámonos a…! –cortó su propio grito en forma de oración al notar la chica de la coleta alta y sonrió -. ¡Pero mira que nos trajo el viento! ¡Pero si es la demonio del soccer! ¡La mismísima Kurosaki Karin!

-¿Qué? –por primera vez prestó atención la mencionada por la rubia, cerrando su libro/manga de una vez, acercándose a quien la había llamado -. Oh, si es ella, esto es una sorpresa.

La joven Kurosaki alzó la vista algo cansina, ignorando olímpicamente como la había llamado y resopló, tarde o temprano la vería en los pasillos, en el comedor o en algún sitio "¿Pero porque justo ahora con todos alrededor?" pensó mientras observaba con un deje de aburrimiento y pesadez a la rubia y a la otra chica de gafas rojas, con el uniforme un tanto más corto, cabello largo sujeto en una trenza, ambas chicas la miraban directamente.

-Ka-tan ¿Quiénes son? Te conocen muy bien para llamarte demonio –se burló Yachiru al bajar de la espalda de la morocha y alejarse a zona segura.

-Sarugaki Hiyori, Yadomarou Lisa… viejas amigas –a los nombres, el albino dio un respingo, recordando otro nombre que se asociaba a estos, por lo que revisó las listas de los demás grupos… no, no estaba ¡Vaya suerte! -. ¿Cómo están? Hace rato que no las veía.

-Bien, bien aquí… ¡Qué diablos! ¡Karin no vengas a hablarnos como si nada después de no mostrar señales de vida en más de cuatro años! –gritó furiosa la primera en ser presentada.

-Siempre tan escandalosa –comentó el chico de ojos aguamarina, ahora con ambas manos en los bolsillos, desinteresado.

-¿Heee? ¡Mira Lisa lo que trajo el viento! ¡Un chibi copo de nieve! ¡Enano cuanto tiempo! –la sorpresa del resto de los amigos de Karin y Toshiro era lógica, aunque era más la risa que tenían por como habían llamado al albino, tanta risa que casi no la podían controlar.

Una venita salteada se presentó en la frente del ofendido, aquella mocosa siempre sabía cómo molestarlo y hacerlo salir de sus estribos, así que inhaló profundo eh intentó tranquilizarse pero…

-¡A quien putas le llamas enano! ¡No tienes derecho cuando obviamente eres más chica que yo! ¡Enana! –boom, estalló "Esos dos y sus complejos de altura siempre los llevarán a discutir" pensó la Kurosaki al mirar y escuchar las múltiples ofensas que ambos se mandaban, así que su atención se centró en la seria chica de gafas cercana a ella.

-¿Te sientes igual Lisa?

-Hmp, tal vez deberías de preguntarle eso al idiota ese que no dejó de repetir "Mi linda Rin, mi primer amor no volvió" y me desquició. Aunque no creo que puedas hacerlo en un tiempo –cerró la boca y comenzó a caminar a la entrada del edificio principal -, por ahora estoy bien, lo único malo es que como todo vago aquí presente, tengo clase.

Sin inmutarse demasiado oh haber dejado que el resto supiera en que momento lo hizo, ya tenía sujeta del cuello y arrastrando al edificio, a la enanita de cabello rubio (N/A: -la autora se está acostumbrando a quedar inconsciente cada dos minutos por los golpes que le llegan-), quien seguía enviando insultos al chico de cabello blanco, lo que, dejó a todos un tanto… avergonzados con aquellos, por decirlo de alguna forma, pues la escena era cómica pero la mayoría sabía de sobra que estar en el lugar de la chica del colmillito, no era y no sería nunca nada agradable.

-¡Veámonos en el descanso! –sugirió Karin alzando un brazo para despedirlas y un Hitsugaya "poco" molesto la fulminó con la mirada.

-¿¡Porque las invitaste!? ¡Sobre todo a aquel enclenque del demonio! –se quejó encolerizado el peli plata, recibiendo solo una sonrisa ladeada como respuesta de la interrogada, lo que consiguió tranquilizarlo un poco, haciéndolo soltar un suspiro.

-Vamos, siempre acaba igual, además ellas estarán en tu salón de clase junto a Yumichika.

-Ka-tan ¿Quiénes eran la lentuda y la gruñona? –habló al fin la misma peli rosa que siempre rompía el silencio, preguntando lo que obviamente, todos querían saber, causando que la azabache llevara su brazo por detrás de su cabeza y despeinara un poco su coleta de caballo.

-Etto pues…

- Yadomarou Lisa, quince años, originaria de Okinawa igual que Sarugaki Hiyori. Conocidas mías y de Karin desde hace tiempo, gracias a nuestras madres –aclaró sencillamente el albino, recobrando su actitud fría y distante con la que normalmente se comportaba.

-¡Vaya! –exclamó el de cabeza rapada con un deje de sarcasmo una vez volvió el silencio a llenar al grupo –. Creo que deberíamos apresurarnos, las clases están por comenzar y seguimos aquí. No creo que sea prudente llegar tarde en nuestro primer día.

-¡¿Qué?! –eso sí fue un grito grupal, así como la carrera que todos emprendieron, aunque sus salones se encontraban en el primer piso, no querían, ni debían llegar tarde, no era de buen ver.

Al llegar a las puertas de algunos salones se separaron, bueno, solo se quedaron el chico de bella cabellera azulada petróleo y el albino, quienes recuperaron su respiración con dificultad, para después abrir la puerta, justo a tiempo, pues detrás de ellos iba llegan el que sería el tutor de esa clase; algo parecido pasaba con la enorme estampida que corría hacia su salón a toda prisa, pues el grupo B se encontraba algo separado del A y al igual que los otros dos, llegaron a penas a tiempo a su clase.

A su llegada al salón del grupo B, abrieron estrepitosamente la puerta, ganándose así la atención del resto dentro, por lo que de inmediato comenzaron a pelearse, mirándose entre ellos fulminantemente, evitando a toda costa cruzar la vista con aquellos asesinos orbes color ágata que con navajas les indicaba que pasaran de una maldita vez y dejaran de llamar aun más la atención, aunque todo regaño se esfumó al escuchar una voz aguda pero autoritaria detrás de aquél grupo, llamó su atención de una manera escalofriante, solo una de ellos, precisamente nuestra azabache, la reconoció y no precisamente para bien.

-Pasen a tomar asiento, oh lo tomaré como falta de respeto –aquel hombre dijo y como si hubiera sido un interruptor, todos corrieron a los últimos asientos de las filas, los únicos lugares vacios, claro dejando sola a Karin, quien tuvo que tomar el asiento justo al frente del escritorio del profesor, el cual entró justo detrás de ellos, despertando la atención de muchas de las chicas, soltando comentarios como "Que guapo es" o "¿Será soltero?" incluso unos de "Kami no me creo que tenga un sensei tan guapo"

-Esto no puede ser peor –murmuró a regañadientes mientras terminaba de sentarse en su sitio nuestra Kurosaki, recibiendo una mirada de parte del hombre al frente de la clase, la cual de inmediato causó que ella soltara un suspiro, sin duda, tenía mala suerte.

Se preguntarán ¿Por qué la cara de pesadez de Karin? Bueno, digamos que tener al cuñado de tu hermano de profesor nunca será una buena noticia, y es que, justo ahí en el sitio asignado para el profesor de la clase, se encontraba Byakuya Kuchiki, un hombre de alta estatura, complexión delgada, cabello negro tan profundo como el de la hermana del peli naranja, con unos profundos orbes gris claro que sin duda penetraban en el alma de quien miraba… bueno exceptuando a la oji negra que estaba acostumbrada a su presencia todo gracias a las cenas familiares que de vez en vez ocurrían en su casa y a las que el Kuchiki mayor siempre terminaba invitado, cortesía de cierta enana cuñada de la chica; en fin, con un cuerpo delgado pero fuerte, no en exageración, solo atlético, con un porte evidente que bien podría hacerlo pasar por noble en cualquier sitio, además de una impotente presencia, el profesor titular de la clase de primero B estaba analizando a toda la clase, claro sin pasar por alto que ahora, tendría a una Kurosaki como su alumna, aunque esto ya lo sabía desde días antes que le habían entregado la lista de estudiantes y al revisarla se había topado con aquel singular apellido entre ellos.

La conocía, de vez en vez la trataba, esa era la razón principal por la que sabía que no solo tenía un mal carácter, si no que, tal vez era tan orgullosa como él, además de que ella y su hermana eran los únicos miembros de la familia del prometido de su hermana que aún se dirigían a él con respeto, bueno exceptuando a solas, pues gracias a que los demás siempre terminaban haciendo un escándalo, en secreto se mantenían como gente tratable, hasta el grado de llegar a usar sus nombres de pila sin el honorífico, pero eso era en privado, ante los demás, mantenían una imagen y en la Academia no sería la excepción.

-Mi nombre es Kuchiki Byakuya y a partir de este momento seré el titular de su clase. No me gusta que hablen si no les doy la palabra, la gente incumplida será mejor que ponga empeño si no quieren reprobar, soy exigente con todos, no me gusta que me traten de tu, pues soy su superior en muchas formas. No soy de los que se preocupen por el avance en particular de cada uno, ya están lo suficientemente grandes como para encargarse de ustedes mismos. No soy niñera, no soy su amigo y no… –sacó de su maletín el cual era de color negro y combinaba a la perfección con el traje elegante que llevaba, debajo de este una camisa de botones blanca sin corbata, un pantalón a combinación de su saco y zapatos a juego con el resto de su atuendo; hizo un silencio mientras atendía con la mirada a toda la clase, solo para corroborar que todo el mundo le prestaba atención y, efectivamente así era, unos con miedo u otros con admiración, pero lo atendían –, no ayudo ni espero a nadie, cuando ordeno algo, dejo algún trabajo o tarea, espero se cumpla en tiempo y forma, no tolero las inasistencias o las faltas de respeto. Si tienen algún comentario, absténganse de hacerlo; si cumplen con todo lo que les ordeno y dejo, no duden en que pasaran de año hasta con excelencia. (N/A: Kuchiki-sensei yo cumpliré todo por usted *o* aunque sea un exigente y aterrorice a todos)

Silencio, ni el grillo se apareció, lo único que hicieron todos fue sacar su libreta sin hacer el menor ruido, dando la oportunidad de comenzar a anotar en la pizarra los horarios de las clases que tendrían a partir de ese día, aunque claro, las chicas suspiraban y a pesar de la actitud seria, distante y orgullosa del profesor, seguían murmurando cosas descabelladas como las que una fan murmura a su artista favorito cuando lo ven salir en algún lugar y comienzan a sentir que el aire se les acaba, efectivamente, la gran mayoría de las chicas se encontraban absortas en una ola de fanatismo hacia el apuesto profesor Byakuya, quien como si nada, terminó de escribir los horarios, dejó para copiarlos diez minutos y tomó asiento detrás de ese tabloide rectangular para revisar la lista, la cual después pasaría, aunque en todo aquello tenía que pensar aunque sea como lidiaría con aquella clase que según rumores, tenía a los más problemáticos de otras escuelas y no hubiera hecho caso de eso si no tuviera justo frente a él a la hermana menor de Ichigo, quien se limitaba a apuntar sin ánimos aparentes en su libreta, con un codo recargado en su pupitre y su rostro sobre la mano del mismo brazo.

Devolvió la vista a las líneas frente a él, de vez en vez levantándola durante aquellos "lentos" minutos los cuales aunque para el eran eternos, para la gran mayoría de la clase se veían como si fueran solo un grano en el desierto ¿Cómo jodidos apuntó todo tan rápido en poco tiempo? ¡Si él ni si quiera se veía agobiado! Con solo cinco minutos transcurridos el grupo de la Kurosaki ya había terminado, con ella incluida en ello claro está, obteniendo la atención del profesor de cabello negro, el cual al virar su vista disimuladamente por la clase, notó como ya algunos habían acabado, precisamente el grupo entero con el que se encontró a la llegada al salón, así que sin más se levanto de su sitio de nuevo y comenzó a borrar aquel escrito que el mismo había colocado, notando como grititos ahogados de horror se hacían presentes "¿Realmente tan lentos son?" Se cuestionó la oji negra y viró su vista a sus costados, notando a su lado derecho a un chico rubio totalmente despreocupado jugando con una consola de videojuegos, con un par de audífonos grandes en su cuello, así que disimuladamente postró su vista sobre el cuaderno del rubio, observando un tanto perpleja que todo estaba anotado perfectamente, aunque es algo increíble, puesto que los tecleos en el videojuego se escuchaban justo después de que Byakuya terminó de anotar… pero no es tan imposible, pues él comenzó a apuntar justo al tiempo que el peli negro encargado de aquellos chicos, así tenía más tiempo para concluir con el nivel que había dejado en pausa a la presencia del hombre.

-Bien, ahora que todos terminaron –hipotéticamente hablando, bueno, a él no le importaba, si unos terminaban, tenía que hacerlo el resto de la clase pues no quería holgazanes o chicos problema en su clase… algo imposible si releemos la lista de los chicos en el aula –, pasaré la lista, digan presente, al terminar elegiremos a los representantes de la clase y comenzaremos a trabajar con los temas de Historia justo como el horario lo indica.

"Pero vaya que Bya-kun es apretado" se burló la azabache para sus adentros y prestó atención… realmente podía jurar que al momento de pronunciar su apellido lo hizo con un deje de rencor… bueno, cualquier hermano mayor tendría rencor al desgraciado que le robó su inocencia a su pequeña hermana ¿No es así? Es sencillo de comprender, pues incluso su propio anaranjado hermano odiaba sin razón concreta a Toshiro, aunque solo eran amigos "¿Qué sería de ese odio si se enterara del beso en el laberinto o de mis sentimientos por mi enano?" Volvió a preguntarse y de inmediato sintió un rubor en las mejillas, así que se abofeteó mentalmente por aquello y negó bruscamente, cosa que Byakuya notó pero pasó por alto, aunque no fue el único, el chico a su costado también le había prestado atención, incluso notando el sonrojo en las mejillas de Karin, la cual recuperó sus estribos y de inmediato volvió a fruncir su entre cejo, ignorando los demás apellidos, incluso los de sus propios amigos, concentrándose únicamente en la clase, pues si dejaba a su mente divagar volvería a pensar en su enano albino en la clase A sin saber cómo lo estaría pasando, puesto que con Hiyori en aquella clase, sería un tanto difícil que se mantuviera calmando, además de eso ¿Quién será el encargado de aquella clase? Eso sería interesante de saber.

Al terminar de revisar las listas comenzaron las elecciones internas del grupo para elegir a los "líderes" del salón –aunque realmente solo era elegir a los que terminarían haciendo el trabajo pesado de la clase como ayudar a limpiar, acomodar estantes, hacer las listas de asistencia, las de clase y tareas y unas cosillas más–, sin duda sería un trabajo agotador, lastima para los dos electos, quienes por mayoría eligieron al "niño rico" como lo denominaban algunas de las chicas, un chico llamado Yukio Hans Vorarlberna, quien precisamente era el chico sentado al lado de Karin, la otra electa para ser la representante de la clase, cortesía de sus queridos y pronto difuntos amigos, pues lo último que ella quería era algún trabajo extra, pues lo que más le interesaba era checar el club de futbol soccer de la Academia de Karakura. Así pues, sin poder si quiera negarse, ellos dos terminaron siendo los representantes del grupo de primero B, por lo que, la morocha soltó un suspiro cansino, odiaría ese trabajo, algo se lo decía y muy, muy en el fondo, sabía que no terminaría por asesinar a sus amigos, tal vez eso era lo que más le molestaba.

Poco después de recuperar su respiración normal, Hitsugaya abrió la puerta del aula y fue a tomar asiento en la última banca de la primera fila, la más cercana a las ventanas y la más alejada del resto de la clase, justo frente a él se sentó el que venía acompañándolo en su carrera, algo que notó pero que realmente no le alegró en mucho, fue que después de una banca de distancia de Yumichika, justo hacia el frente, se hallaba la chica de lentes que antes había arrastrado a la rubia ruidosa, persona que justamente estaba a dos asientos a su costado derecho, justamente lo notó para ver que la misma le mostraba la lengua burlona, lo que causó que una venita le saltara en su frente.

-Bien bien, todos callados que este profesor guaperrimo ya llegó -¿Qué había sido eso? Oh si, el profesor del grupo A de primero, un hombre alto, de cabellera rubia y bellos orbes color grisáceo, bien escondidos gracias a la sombra de su sombrero negro de vestir estilo gánster, bien combinado con su traje negro, su corbata guinda y su camisa de vestir azul marino; en su mano llevaba su portafolios del mismo tono que la mayoría de su atuendo –. Bien, bien. Ya que todos me prestaron atención, espero sea la clase correcta.

Sin comentarios, la clase se quedó en silencio por sus palabras tan extrañas que bien parecían dichas por un idiota, al parecer del albino, el cual sencillamente recargó su codo sobre el pupitre y en su mano dejó su mejilla izquierda, dándole un aspecto pensativo y frío, el cual de alguna muy pero muy loca manera, encantó a la mayoría de las féminas de la clase, quienes no se perdían movimientos del chico desde que había entrado al aula. Una vez pasado el momento de "tensión" –dicho de alguna forma, aunque realmente solo se habían quedado en blanco ante comentario tan absurdo del profesor –, el rubio dejó su maletín en el escritorio al frente del salón y de este sacó unos cuantos papeles, teniendo como fondo solo el cuchicheo de algunos, los suspiros de otras y el aburrimiento de otros.

-Pues que les diré… mi nombre es Urahara Kisuke, pueden decirme "Urahara-sensei" o simplemente sensei, seré su profesor y titular de clase, trátenme bien y haré lo posible por tratarlos bien –bromeó y se burló a la par que sujetaba su sombrero con su mano derecha, ante la misma frialdad de antes siguió hablando –. Etto… pues trabajaremos juntos este año escolar, hasta que termine y les mande el problema a otros profesores jajaja. Etto… no es tan difícil pasar conmigo, lo único que tienen que hacer es cumplir todo lo que les mando, como son tareas, trabajos, excursiones, aunque sean pesados tienen que hacerlos, que a mí me resultará más pesado revisárselos y darles calificación etto... ¿Qué más era?

-¡Ya deje de repetir "etto" que me desespera! –esa había sido la rubia con un colmillo saltando de sus labios, tanta tontería por parte del profesor de su clase le había colmado su poca paciencia, terminando por explotar y terminar gritándole, obteniendo solo una risita un tanto descolocada del titular, lo cual siguió irritándola.

-Ja… Sarugaki Hiyori-san ¿Verdad? Etto… gracias por el comentario, lo tomaré en cuenta. Así como los de los demás, los escucharé, pero no me exijan nada, que no soy bueno cumpliéndoles y menos si no tengo ganas –eso ¿Era en serio? Toshiro soltó un bufido de molestia, a pesar de mantener la vista en el panorama de la ventana, prestaba atención a cada palabra dicha en la "clase" la cual comenzaba a dudar tener la paciencia necesaria para pasarla –. Etto… siguiendo con mi trabajo. Tomaré en cuenta la asistencia, su participación no mucho, su cumplimiento y… Por ahora les pasaré lista.

Dejó a todos un tanto, no la verdad muy extrañados y hasta confundidos ¿Qué rayos le pasaba a ese loco? Daba igual, a la mención de sus nombres, se limitaban a decir "presente" o "hi" incluso algún otro "aquí" como el mismo Hitsugaya lo había hecho, la clase estaba un tanto atónita ante singular profesor, quien aunque daba pinta de idiota, solo los más aplicados del lugar, como lo era el mismísimo albino, su compañero frente a él, la de cabello trenzado y la rubia ¿Por qué su sospecha de que solo se hacía el menso? Sencillo, había reconocido a la chica de orbes color miel y no solo a ella, a todos y cada uno de los alumnos, antes de que si quiera contestara, ya los tenía ubicados con la mirada, cosa que no pasó desapercibida por aquellos cuatro.

-Bien como están todos, colocaré el horario de clases que tendremos, así que anótenlo todos, lo dejaré quince minutos en lo que reviso estos papeles molestos, si veo que ya terminó la mayoría, borro todo sin decir nada –se burló mientras sujetaba su sombrero con una mano y con la otra mantenía algunos papeles cubriendo su boca; comenzó con las anotaciones en el pizarrón, colocando materia, día y horario correspondiente, dejando en blanco algunos espacios, justo como el grupo B, horarios que serían ocupados por los clubes deportivos.

A diferencia del salón a cargo del profesor Kuchiki, en este se podían escuchar murmullos, uno que otro comentario burlesco, varios pasaban notas entre sí para "charlar" en clase sin llamar mucho la atención, mientras que Hitsugaya, quien terminó poco después que el rubio había acabado, miraba con cierto aburrimiento la ventana, esperando encontrar algo interesante, cuando una imagen se cruzó en su cabeza "¿Cómo le estará yendo a Karin?" se auto-preguntó y sonrió, seguro y terminaba regañada por lo menos una vez en aquel día, además no podía descartar el que haya terminado por faltar… pensándolo bien, si, lo descartaba en su totalidad, pues el peli naranja de su hermano mayor sobre protector estaba en la escuela como prefecto, al igual que la prometida de este, Rukia Kuchiki, así que el trabajo de escabullirse hasta el descanso era… como en la película, misión imposible.

Por lo menos veinte alumnos habían acabado, el hombre de ojos grisáceos no dejó pasar el tiempo en que cada uno había finalizado, incluso supo que Toshiro era un prodigio al verlo acabar casi a la par que él, por lo que solo esperó a que el resto –bueno, a algunos –, acabaran de copiar, después de todo aún debía de elegir a los representantes de la clase, aunque sin duda ya tenía el prospecto perfecto para aquello, mejor dicho, el único al que encontraba competente para realizar aquello; se levantó dejando todo su papeleo acomodado en solo ocho minutos y sonrió para virarse a darle la espalda a la clase en general, comenzando a borrar hasta que el único registro de haber colocado algo en la pizarra, se quedó como residuos en el borrador.

-Bueno ya que todos terminaron… tenemos que elegir a los representantes de la clase, ustedes pueden proponer tanto como yo, se votarán, les doy el visto bueno y si no me gustan los cambio ¿Todos de acuerdo? Bien pues vayan diciéndome a quien eligen como sus representantes. Un chico y una chica –apuntó lo que fue una tabla, mencionaron a varios y por si mismo agregó en los candidatos a Hitsugaya, el cual aunque estaba distraído, sabía que estaba siendo tomado en cuenta, más que nada por los murmullos que comenzaron a generarse a su alrededor y que Yumichika le susurrara aquello.

En la votación de las chicas ganó una en definitiva, cualquier otra parecía una broma, pues tenía el apoyo de bastantes miembros de la clase, una chica bastante bajita, tal vez seis centímetros más chica que el mismo Toshiro, con orbes de tono chocolate oscuro y cabello castaño en el mismo tono que sus ojos, curiosamente sujeto en un bucle cubierto por una ligera tela blanca, una apariencia tal vez algo dulce a ojos de cualquiera, con una voz suave, pero bastante femenina, cuando la nombraron solo se levantó e hizo una pequeña reverencia a los que habían votado por ella: Momo Hinamori. El chico de cabello blanco le restó importancia y se concentró en asimilar cada una de las cosas que tendría que hacer durante este año escolar, además de las que obviamente le tocaba realizar como estudiante, eso se estaba convirtiendo en una verdadera pesadez, pero mirando el lado bueno, al menos en los descansos, en el tiempo libre y hasta en los clubs, podía ver a Karin y pasar tiempo con su mejor amiga, era malo que no le tocara en el mismo salón que a ella, pero de igual manera, sus intereses del "porque" había terminado en aquella escuela, no habían cambiado para nada.

-Etto… bien, después de que al fin hemos terminado tendremos una hora de estudio libre, para informar a la directiva quienes son los representantes de cada salón… etto… después de esa hora tienen justo que presentarse en el gimnasio, el resto del día estarán en las presentaciones de los clubes para que elijan uno y etto… solo antes de irse regresen para que les vuelva a tomar asistencia me digan que club eligieron… y… etto… sí, eso es todo –todo ese tiempo, la rubia de orbes almendrados tuvo que soportar sus ganas de levantarse y golpear al profesor, más con el último "etto" su paciencia llegó al límite, levantándose y aventando lo primero que halló a la mano, su bolsa con lápices y colores, dando justamente en el centro de la cara del rubio, quien no pudo esquivarla, más por aquello, el salón estalló en risas de cada uno de los presentes, con obvias excepciones…

-¡Te dije que te callaras con tu maldito "etto"! ¡Me alteras los nervios!

-Ella siempre los tiene alterados… –susurró el albino aprovechando el escándalo para evitar un pleito mayor con la chica del colmillo, quien en ese momento estaba mucho más ocupada gritoneándole al profesor que dejara de ser tan burdo y le pusiera atención a la clase, que no fuera tan tonto con todo y que sobre todo, dejara de decir "etto".

-Hiyori, ya cálmate –le reprendió después de un largo rato la chica de lentes con la que se encontraba en la entrada, acallando de inmediato a la nombrada, quien solo se limitó a mirarla fulminantemente sin saber cómo responderle, tal vez por eso eran amigas, porque aunque Lisa tenía un carácter dominante y hasta cierto punto fácil de molestar, con la chica de coletas solía siempre tener más paciencia, incluso llegaba a hacer gala de aquello terminando con la sarta de cosas que salían de boca de su amiga, dejándola sin objeción alguna con simples palabras.

-Está bien –a regañadientes expresó y volvió a sentarse, ante esto, la clase fue regresando a ese sumergido mar de murmullos, los cuales se apagaron cuando el rubio al frente de la clase llamó la atención de todos con un simple carraspeo de voz.

-Dejaré su estuchera en el escritorio Hiyori-san, por ahora me voy a la sala de profesores… etto si alguien me busca estaré por allá –y salió, más que nada por temor alguno a su integridad física, sujetando su maletín y papeleo con una mano y con la otra sosteniendo su sombrero, casi huyendo de ahí, aunque eso estaba haciendo.

En su asiento una rubia molesta tronó su lengua refunfuñando, en verdad aquel profesor era toda una molestia para sus nervios, era como si cada cosa que hiciera, le irritara, así que se tumbó hacia su respaldo y observó con desdén como todas las féminas del lugar –exceptuando por obvias razones a Lisa –, se levantaban de su asiento con dirección a la parte trasera del aula, lugar donde estaba segura, se encontraba sentado el enano de cabello blanco que nunca sería mejor que ella.

En el momento que Urahara huyó del aula varias voces comenzaron a escucharse, más hasta segundos después que se aseguraron los demás alumnos, de que el rubio no volvería, las chicas del grupo A se levantaron para ir a dirección del albino, quien comenzó a maldecir a regañadientes su suerte ¿Realmente que las chicas no entendían una mirada de "aléjate" tan sencilla? Y es que, esa era la expresión del chico de ojos turquesa: su ceño fruncido, su mirada fría y devastadora como una avalancha, sus brazos cruzados demostrando que no quería que nadie se acercara y una indiferencia clara a toda aquella persona cerca de su persona.

-Creo que incluso aquí eres el centro de atención –escuchó un susurro proveniente de la banca frente a la suya, era Yumichika, quien se mofó de su actual situación, con obvias admiradoras a su cercanía, lo que, seguramente lo tenía más irritado que cualquiera de los comentarios que el chico de cabello negro azulado pudiera llegar a decir, eso se notaba entre tantos empujones con solo ver su expresión, pero claro, solo la gente con tiempo de conocerlo lo sabría.

-Ya basta chicas –una dulce pero autoritaria voz se escuchó detrás del tumulto de "fans" de Hitsugaya quien obviamente, en cualquier momento comenzaría a enviar al demonio a cualquier otra que llegara a decirle "Toshiro-chan" pero, aquella voz había acallado a cada una de las molestas ruidosas y hormonales chicas a su alrededor, disimuladamente el albino soltó un suspiro para intentar relajarse –. Lamento mucho que lo molesten, Hitsugaya-san.

-Está todo bien, gracias –fueron las palabras del chico, quien solo agradeció a regañadientes, aunque aquella joven lucía diferente al resto de ruidosas que antes lo rodeaba –, mmm ¿Cuál era su nombre?

-Momo, Momo Hinamori, un placer Hitsugaya-kun –se limitó a hacer una reverencia de pié junto a la banca donde aún estaba sentado el albino, para después regresar a su sitio.

Hinamori, bueno, para ser la representante del grupo A, estaba bastante bien, hablando de modales claro "¿Quién será el representante de la clase B?" se cuestionó mentalmente el peli blanco y tranquilo se levanto de su asiento, mirando por el rabillo del ojo a Yumichika en la banca del frente, quien lo imitó levantándose también "Todo va bien, perfecto" fue el pensamiento acompañado de una sonrisa socarrona que surgió al notar al oji turquesa de pié, más aquel gesto se desborró al notar que se dirigía a la salida del aula con sus cosas, junto al chico con el que había llegado de cabello azulado.

-¡Qué diablos fue lo que salió mal! ¡Tenía que venir a platicar conmigo! –ahogó un grito la dueña de aquella sonrisa arrogante, golpeando la madera de donde escribía en su propio asiento, aquel berrinche fue notado por ambas perspicaces chicas amigas de Karin y el recién salido del salón… Toshiro Hitsugaya era diferente y ella lo sabía, esa era la razón por la que debía de ser suyo… y lo sería, como que ella se llamaba Momo Hinamori.

A la salida del profesor todos se quedaron absortos, solo minutos después de que corroboraron que no regresaría ni de broma, es como se relajaron, comenzando a juntarse los típicos grupos en las aulas, siendo de los más escandalosos el de la azabache y compañía, pues la primera, aun tenía la intensión de asesinarlos por haber votado por ella para ser la representante de la clase.

-¡Es en serio en qué demonios pensaban! ¡En serio, cuando salgamos huyan por su vida porque los perseguiré al fin del mundo! –amenazó a su grupo de amigos aquella morocha, quien realmente lo único que se lamentaba era el tener más trabajo porque sus amigos decidieron jugarle una broma inocente… tan inocente que ahora tenía que colocar disciplina en la clase y ayudar a Byakuya a multiples tareas "Suficiente tenía con verlo en las comidas y eventos familiares…" se lamentó a la par que zapeaba su frente.

-Vamos, no es para tanto… el profesor Kuchiki no luce tan mala persona… -intentó argumentar Nelliel, más enseguida fue fulminada y reducida a cenizas por el temperamento a flor de piel de la querida Kurosaki kaichou…

-¡Suficiente tengo con verlo en los eventos familiares! –siseo solo para su grupo con toda la angustia, si, se llevaba bien con el pero… no quitaba el hecho de que ahora sería un trato alumno-profesor, lo que nunca fue de su agrado en lo más mínimo.

-¿Qué quieres decir? –se aventuró a preguntar con aire arrogante el peli celeste al notar la angustia de su amiga, quien a su cuestión bufó.

-Es… el hermano mayor de mi cuñada, Rukia Kuchiki.

-Oh por eso se me hacía tan familiar, es idéntico a Kya-chan –mencionó la peli rosada con la boca llena de alguna forma indefinida de caramelos.

-Sí, es muy parecido a Rukia-ne… -se despeinó un poco su coleta y suspiró profundamente, en verdad todo esto se estaba volviendo algo sumamente difícil, pero todo valía la pena –, por cierto chicos ahorita regreso.

Anunció y tomó sus cosas para salir del aula con dirección al salón donde el albino y Yumichika se habían quedado, sirve que de paso saludaba a Hiyori y Lisa, además tenía que llevar el almuerzo a la sala de profesores, su zanahoria hermano como siempre, había dejado con pendiente a la melliza rubia cenizo, en verdad cuando Rukia no estaba cerca, el joven de orbes chocolate era un lio de los buenos, bueno, Ichigo Kurosaki era un lío andante, tal vez por eso el que el peli negro ahora profesor de Karin se haya opuesto en un principio a su relación, pero esa era otra historia... En el pasillo, caminando solo con su mochila al hombro, notando a uno que otro en el pasillo, sobre todo por el hecho de que los profesores de aquellos grados, estaban en la junta, de lo contrario aquellos pasillos estarían vacios como durante su épica carrera a la clase. Tan ensimismada se encontraba la azabache que no notó que la llamaban e incluso habían llegado al frente de ella, hasta que chasquearon sus dedos en su rostro.

-Hey Karin, hasta que regresas a este mundo… has estado muy rara desde ayer –le anunció el peli blanco, quien solo la observaba con una ceja elevada por la extraña actitud de su mejor amiga, quien parecía un zombie caminando por el pasillo hacia su salón.

Momentos antes el chico de orbes aguamarina caminaba en compañía del peli azul, más al captar en la cercanía la presencia de Karin, le pidió que se adelantara al grupo donde seguramente se encontraba el resto, algo a lo que Yumichika accedió y dejó a solas al albino, quien se acercó como siempre a ella, más al notar que ella no respondía de la misma manera le llamó en algunas ocasiones, recibiendo el mismo resultado que la vez anterior, hasta pudo quedar frente a ella y seguía avanzando, así que la llamó al tiempo que chasqueaba sus dedos sobre el rostro de la azabache.

-¿Qué? Oh, solo eres tu Toshi –lo miró y le sonrió de lado –, hey ¿Me acompañas a la sala de profesores?

-¿Para que vaz allá? Tenemos clase libre ¿No?

-Sí, pero debo de darle su almuerzo a Ichi-ni, que se salió sin él y dejó preocupada a Yuzu –explicó sus razones volviendo a caminar en la misma dirección.

-Está bien, voy contigo –alborotó un poco sus blancos cabellos y le sonrió ligeramente a su amiga, mientras que se encaminaba a su lado –. ¿Por qué estabas tan distraída Karin?

-Bueno pues… ¿Recuerdas al hermano de Rukia-ne?

-¿Kuchiki Byakuya? El serio de cabello negro en las reuniones, si, lo recuerdo ¿Por qué?

-Bueno… –bajó su voz un poco y respiró profundamente –. Es mi profesor titular.

-Wow, eso sí fue sorpresa Karin… pero mira el lado positivo de todo esto –la morena lo miró extrañada y este solo le devolvió una mirada llena de complicidad, al tiempo que pasaban frente al aula del grupo de él –, tú no tienes un profesor chiflado que realmente es más de lo que aparenta.

La risa de ambos no se hizo esperar, dejando al mundo ajeno de su plática, a pesar de que aquel dúo recibía varias miradas reprobatorias por parte del recién surgido "Fan Club" de Hitsugaya, más tal vez la más amenazadora era una color chocolate que observaba con recelo la escena en la cual se empujaban con los hombros mientras caminaban "Un obstáculo… difícil, pero no imposible" fue precisamente el pensamiento de aquella chica de mirada y cabellera castaña, mientras seguía escuchando la conversación.

-Es en serio, no debiste traer esas galletas, soy pésima cocinando, es increíble que no tengas dolor de estomago en estos momentos Shiro-chan –bromeó con él, sobre todo por el apodo, lo que causó que el nombrado frunciera su entrecejo de nuevo.

-Realmente a mí también me sorprende, pero aún más me sorprende que estén deliciosas y Yachiru no me las haya robado en el camino –tomó el paquete sujeto a su mochila y lo abrió para comer las que quedaban sin si quiera invitar de broma a su compañera, por lo que recibió una mirada reprobatoria –. ¿Qué?

-¡Ni de fingido un "¿Quieres una?" Toshi! –infló sus mejillas y se cruzó de brazos desviando la mirada –. Idiota.

-No, son MIS galletas caseras, así que no molestes. Me las dieron a mí y saben deliciosas –se comió la última y sonrió triunfante al notar el sonrojo de vergüenza de la oji negra, quien aún miraba para otro lado.

-Solo cállate, haces mucho escándalo… -fue sin quererlo, sus mejillas tenían aquel tinte carmesí que tanto aborrecía "Demonios" maldijo mentalmente a la par que mordía su labio por aquellos "nervios" que la llenaban con casuales comentarios de parte del albino; bufó molesta por sus propias reacciones y notó que al fin llegaron a las benditas oficinas –. Vamos entonces.

Frente a la puerta de la sala de profesores, la azabache llamó a la puerta, donde adentro se escuchaban las voces de algunas personas y una conocida para ambos, sonó al contestarles para darles paso a la habitación de los docentes.

-Adelante –fue su vocablo para autorizarlos.

-Con su permiso –abrió la puerta y dio un paso adentro la morocha, seguida del albino.

-Oh pero si es Kurosaki-san –unos orbes grisáceos la saludaron animadamente a pesar de estar medio ocultos por su inseparable sombrero, causando que el peli blanco rodara los ojos -, y también Hitsugaya-san ¿Qué hacen aquí los representantes de las clases A y B?

-Urahara-san, cuánto tiempo… espera… ¿Representante? ¿Toshiro es el representante de la A? –después de su saludo, la oji negra cayó en cuenta de lo que le habían informado, girándose a ver a su amigo, quien solo asintió muy ligeramente para afirmar las palabras dichas por el rubio.

-Al parecer se conocen, aunque supongo que es lógico que los capitanes de las escuelas secundarias se conozca, sobre todo si Ururu y Jinta iban con ustedes, aunque… no creo que solo sea por eso, pero que va, seguro son imaginaciones mías.

-No es eso Urahara-san, Toshiro y yo somos vecinos y muy buenos amigos ¿No se lo han comentado Ururu y el cabeza de cereza? … digo Jinta…

-No lo recuerdo, seguro que se… ¿Pero solo amigos? Que decepción…

-Callate maldito sombrerero, que sobre mi cadáver dejaré que ese enano esté con mi hermana –alguien se anexó a la conversación, no era más que el hermano sobre protector de la azabache, Ichigo Kurosaki.

-No seas así Ichigo, tu hermana un día crecerá, tendrá novio, se besara… -el del sombrero fue tomado por el saco mirado fulminantemente por el peli naranja.

-¡Mientras viva se quedará en casa!

-¡Ichi-nii suelta a Urahara-san! ¡Y no me quedaré como ostra toda la vida en casa!

-¡Que si! ¡Y no me repliques! –un golpe en la cabeza hizo que soltara al rubio y se girara a ver al responsable, pero se eliminó cualquier reclamo que se le hubiera ocurrido a su cabeza cuando notó a una chica de cabello negro corto e imponentes orbes violáceos con el ceño fruncido y las manos en su cintura, evidentemente molesta -. Enana… yo…

-Cierra la boca Ichigo ¡Estás haciendo un escándalo que hasta ni-sama dejó su papeleo! –y aun con más temor, el oji chocolate desvió su mirada hacia el escritorio del mencionado, donde una demandante y sin duda intimidante mirada, lo observaba.

-Mejor no repliques nada Kurosaki, aun sigo desaprobando la relación que mantienes con Rukia y en cualquier momento puedo darla por finalizada –anunció y la Kurosaki menor esbozó una sonrisa triunfante, era por eso que le agradaba Byakuya, sabía cómo calmar a él cabezota de su hermano con comentarios simples, la prueba más clara, la cara de horror del chico de ojos chocolate.

-Karin, el almuerzo –dijo por lo bajo el albino a la chica a su costado, quien reaccionó y borró su sonrisa para fruncir su entrecejo, sacar de su mochila un paquete cuadrado y presionarlo con el estomago del cabeza de zanahoria mayor que era su hermano, a quien por lo imprevisto, le sacó el aire; Toshiro bien pudo haberse mantenido en silencio, pero quería que aquel espectáculo de locos, en el que su parte favorita era la cara de susto que tenía el hermano mayor de la peli negra, acabara para ir a platicar con ella a algún lugar de la escuela, oh regresar con el resto de sus amigos… aunque la primera idea era más tentativa que la segunda.

-Ichi-nii, te lo manda Yuzu, te saliste tan a prisa, dejándome al viejo a mí, que no te molestaste en esperar a que te diera esto –dejó en sus manos el paquete y le mostró la lengua, calmándose y volteando a ver al peli negro Kuchiki -. Arigatou Kuchiki-sensei, hasta luego.

Y sin decir más, solo saludando a la oji violeta de su cuñada, salió corriendo de ahí, porque si decía alguna palabra más, su hermano era capaz de armar un enorme alboroto y era lo único que no necesitaba en esos momentos; sosteniendo la mano del albino fue al único sitio que conocía bastante bien, gracias al peli naranja, subiendo las escaleras hasta llegar a la azotea, donde junto al albino, se acercó a mirar desde el barandal.

-Fue divertido… -una vez recobró el aliento solo se había dedicado a observar en silencio el paisaje del sitio, se podía observar gran parte de la ciudad, al abrir la boca se podía percibir aun emoción, soltó justo en ese momento la mano de su amigo el de ojos turquesa y sonrió.

-En verdad… todo esto lo es… -respondió, ahora teniendo su ceño normal, no como en otras ocasiones…

-Espero tengamos muchas emociones juntos Toshi… -repitió algo que venía rondando en su mente, ignorando el malestar en su corazón y el mal presentimiento… -, en verdad… lo espero… siempre amigos…


¡Ta tan! Lo sé ¿Cómo tengo cara para venirles a subir la continuación? (aunque me matarían igual si los dejo así…) cha cha chan… espero lean mi tonto intento de escusa, que más bien terminará como una idiotez (si, así soy…) pero aquí va:

Bien, como habrán leído en el capítulo anterior, iba a entrar a la escuela, SI, IBA ¿Qué paso? Se me pasó la fecha de inscripción y ya no fui, lo que en parte me deprimió mucho, mucho… vaya, no poder ver a mis amigas este tiempo me deprime, luego, iba a ir a la fiesta de 18 de mi one-chan Luna Weasley Cullen 14 y mis padres no me dejaron, me puso peor no ir porque en verdad quería ir a verla bailar (?)… total en lo que sigue, mis padres me castigaron sin computadora, así que entre mandado y mandado me juntó para el café internet, aunque no podía escribir mucho porque se me acababa el tiempo y puff… era frustrante.

Aquí otro punto importante: Se me secó la cabeza con el fic ¿No lo notaron? Subí otras historias, tenía inspiración de más para aquellas y para otras tantas (en 12 cartas las digo todas… más otras que recién me surgieron), pero en ESTE fic que tanto me encanta escribir –todos los adoro–, no más no di una en por lo menos tres semanas *suspiro* así que con mi gran bloqueo, me mantuve hasta que se me encendió el foco mientras comía un delicioso taco (soy mexicana, básico en mi naturaleza…) y agarré mi cuaderno y me puse a escribir.

A mi madre se le ocurrió hacer limpieza de cuarto, justo acababa de pasar lo que había avanzado y casi terminado del capítulo, y le dije que podía tirar aquel cuaderno, ahí mi karma empezó a ser pésimo ¿Por qué? Se me perdió la USB donde tenía guardado el archivo del FanFic y pufff me deprimí y mande lejos la compu otro rato, solo jugando en Cartoon Network y en mi foro de rol. Cuando al fin me recupere de mi depresión post extravia-fics –porque ahí tenía todos y cada uno de los fics–, me senté frente a la compu y comencé a escribir. Mientras revisaba mi habitación, encontré la dichosa memoria USB y leí lo que tenia del capítulo… no se parecían en NADA ¡Me harté! Leí los capítulos que tenía de felicidad, los comparé, los junté de la mejor forma y he aquí lo que resultó, a decir verdad… no me gustó el final… es algo tonto, pero aquí lo tienen, iba a ser mucho más largo, pero sería hacer cansada la lectura y no, eso es horrendo XD la verdad . - . así que lo resumí y terminé dejando lo de los clubs en otro capítulo (oh este tendría 30 hojas de Word de largo y no e-e) heme aquí con la dichosa continuación después de problemas y problemas, depresión y depresión porque, esto lo escribo HOY pero desde hace dos semanas tengo el capítulo, solo que surgieron dos imprevistos

1: Me deprimí por cierto asunto con respecto al corazón que es lógico entre los seres humanos, "Síndrome del corazón roto" y eso me pasa por ser ciega y confiar sin dudar en uno de mis mejores amigos creyendo que "Nunca me engañaría" pero solo fui una tonta a la que engañaron u-u

2: Después de una semana de no estar más que en mi cama viendo películas de acción y comiendo helado y papas fritas y demás frituras, me levanté decidida a subir el fic, pero oh sorpresa, la compu estaba ocupada por mi hermana, quien recientemente estaba golpeada por una estu*** buscapleitos, así que me pidió le hackeara el facebook –se lo pedí a un amigo… -, y listo, hasta ahora puedo subir la continuación e-e oh que tonterías.

Aquí, esta la continuación y también, las respuestas de los reviews y la promesa de que muy, muy pronto, les subiré la continuación de los demás fics y del que más tengo adelantado es de el de 12 cartas y sin duda, les subiré lo más pronto la continuación. Los quiero.


Ahora, anexo los cambios generales que hice:

-Quité la elección de los clubes, lo dejo para el siguiente capítulo.

-Hiyori y Lisa mencionaban a Shinji, pero aquí lo dejo en incógnito.

-Momo estaba en el salón claramente como la abeja reina (manda más pues).

-Hitsugaya ignora a Hinamori (a muchas de ustedes les gustará esto)

-En el camino a la escuela Yachiru le robaba las galletas a Hitsugaya y el se las quitaba, argumentando que eran suyas, que no le daría a nadie, eran "especiales" para él, lo que hizo que entre los amigos de Karin y Toshiro, comenzaran rumores de que el estaba enamorado y la cara de Rin-chan (Karin…) se coloreara de rojo XD.

-A Hiyori y Lisa no se las encontraban en la entrada, si no en el pasillo de las aulas, con el mismo alboroto.

-Ichigo detenía la discusión y mandaba a todos a su salón, pero antes de que Karin se fuera, ella le azotaba el almuerzo en la cabeza XD

-La escena de la azotea es nueva ewe


Akari Kiseki: OMFL ¿Tan obvio puse sus sentimientos? Bueno aquí si se nota XD ._. no estoy llendo a la escuela porque no me inscribí (cabezota que soy e.e) y pues me castigaron sin computadora por lo mismo… ya leí tu FF IchiRuki y me fascino en serio :3 ¡Tan lindo! Bueno, nos leeremos aquí XD

Fannyneko-chan: Moh perdón por la espera en verdad, la verdad es que si, me imaginé que nadie más, podría diseñar el uniforme de Karin XD Respecto a tus preguntas, te daré un adelanto (y a todas) respondiéndolas con monosílabos = Si, si, No son estúpidas (eso no fue monosílabo XD). Gracias por tu review, lamento la laaaaaarga espera.

. 03: Ya lo sabía, estoy loca XD (?) Dejame confesarte que si, pensé en que se quedara a dormir con Toshiro, pero nha… debía de haber ese misterio de las galletitas (más misterio aquí ._. ¿Dónde jodidos quedó la nota?) ok ya XD bueno, en serio adoro los reviews que me dejan y yo toda tardada T_T espero aún lo leas (?).

artemisa93: ¿Leerás esto? Bueno, gracias por tu review XD Por lo pronto (no demasiado…) no se descubrirá lo de Karin :3 jajaja si, en algún momento pondré a un Toshiro celoso XD ¡Golpea gente! Es más, te ponré de espectadora en lo que salga con sangre (?) XD Gracias por el review ;)

Yamile: ¡No mueras! ¡¿Si no quien me deja review?! ¿Ya supiste cual era el mal presentimiento de Karin? ¡Lo coloqué explícitamente! XD Y siguiéndote. ¡Hola! Mucho gusto, ¿Qué tal tu? Yo estoy bien (?) XD jajaja Gracias por decirme que amas mi fic :P Respecto al drama… si, no es tu imaginación retorcida XD perdóname si te llego a hacer llorar, no es mi intención para nada, bueno si, espero esa reacción, y si, sufrirán, pero por ahora solo eso diré XD no prometo MUCHO jajaja perdón, perdón por la tardanza ¡Lo siento tanto! Y ya, subí el fic que me pediste, lo lamento mucho en verdad TxT ojala leas esto y dejes review de nuevo (?) X3

pinkus-pyon: Te dije una fecha, pero por problemas, no pude y mira que me deprimí al no hacerlo u.u ¡Lo lamento! Espero leas mis inútiles disculpas y me dejes de nuevo un review, te digo, me animan mucho.

Karisawa Maemi: Cham cham a ti también te dije lo de la fecha paa publicar y no más no subí nada hasta ahora e_e ¡Lo lamento mucho en verdad! Yo también adoré a Karin ya Toshiro comiendo sandía con el atardecer de Fondo ewe Gracias, gracias, me ha animado un Montón.

LuNaShinRa: No entendí eso de escribir para orientar Im torpe XDUu ¡Perdón por no hacerme descriptiva en mi narración! Si te sigue confundiendo avísame, haré lo mejor de mí para que no te enredes u_u ¡No te preocupes por lo pequeño! Aun así la intención es lo que vale, gracias por tus reviews en verdad, me animan.

Lessienn: AMORE tu review (?) me alegro que esto te saque unas buenas risotadas de vez en vez mientras lo lees, es una de mis intensiones ¿Verdad que son super tiernos? Yo también siento un "no se que" de que se enamoren, pero falta algo para eso (?), espero me siguas leyendo hasta entonces T_T ¡No me aniquiles –se esconde como nena- o-o aquí tienes más, si, soy ESA chica loca que subió como perros y gatos, de la cual solo faltan los retoques del capítulo y espero subirlo pronto… y los porqué de mi no - actualización, están arriba e-e…

Arizbe Hilka: Y luego… sigue esto ¡Espero te complazca y gracias por decirme que soy buena! Xwx he aquí la conti.


Y después de un largo discurso, me despido prometiéndoles pronta continuación.

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Sky Karin Astix Kurosaki Hitsugaya