El Secuestro
By
Monik
Harry estaba en su casa. No podía creer que su mejor amiga estuviera al borde de la muerte y él allí, sin saber qué hacer.
Ginny se acercó a él con una taza de café en las manos.
- Piensa así Harry, por lo menos ya la rescatamos de la manos de Malfoy y los demás seguidores de Voldemort. Los doctores harán todo lo posible.
- Es que no entiendo cómo pudo suceder todo esto? un virus cerebral? no entiendo siquiera lo que tiene!
- Nadie lo entiende. Malfoy también lo tiene y sin embargo no sabemos nada. Los dos por ahora se mantienen con vida.
- Me importa un bledo lo que le pase a Malfoy! que se muera!
- No digas eso Harry!- dijo Ginny. - Yo también lo odio, pero no es bueno desearle la muerte a alguien de esa forma.
- Todavía puedo recordar cuando recibimos aquel video, te acuerdas?
Flash back
- Cómo puede ser que haya desaparecido así!- gritó Ron.
- No lo sé!.- dijo Ginny. - cuando regresé del baño simplemente ya no estaba.
- Pues no está en su casa tampoco.- dijo Harry.
- Ya avisamos a la policía y al ministerio, no hay nada más que podamos hacer.- Dijo Luna que había regresado de un viaje.
La puerta sonó y Luna, una exuberante rubia de cabello lacio y largo corrió hacia la puerta para abrirla.
- Ya la extrañaba a la looney.- dijo Ginny. - Lástima que Herm no esté...me pregunto dónde estará? ella no es de las que se va a cualquier parte sin avisarnos.
Luna entró con un paquete en sus manos.
- No había nadie. Solo estaba esto.-
- Harry, que era el dueño de la casa en la que estaban tomó el paquete y lo abrió. En él estaba un simulador.
Harry lo puso en la mesa y lo activó. Un video empezó a rodar:
Era Hermione, estaba sentada amarrada en la parte de atrás, y delante estaba nada más y nada menos que Draco Malfoy.
- Hola Potter, y, bueno, los de la pandilla de Potter. Espero que me reconozcas y que no hayas olvidado mi rostro, así como yo no olvidé el tuyo. Quién lo hace? quién puede olvidar al fantástico Harry Potter una vez que lo conoce? Yo no, nunca lo haría, ni mucho menos después de la muerte de mi padre.
Harry veía el video estupefacto al igual que todos. Ginny y Luna tenían la boca tapada con ambas manos mientras lágrimas corrían por sus mejillas.
- Creíste que sería fácil no? que te librarías de mí así no más. Te equivocaste, porque lo único en lo que yo pienso es en destruirte. Llevo años planeando esto, junto con los m o r t í f a g o s Potter, sí, todos esos que te siguen al igual que a todos tus amigos durante años y tu ni te das cuenta. Ahora mismo estás siendo vigilado. Qué estúpido! los años no solo te han quemado el cerebro, sino que también la vista. Pensé que eres un mejor amigo, un amigo que cuidaba de los suyos. Pensé que sería difícil tomar a tu mejor amiga sin que tu me lo impidieras..pero me equivoqué. Secuestrarla fue lo más fácil que me ha tocado hacer. Tengo a una de las cosas que, supongo, más te importan en el mundo. Y tú no hiciste nada para impedirlo, vaya que eres un imbécil Potter! Mi plan es mucho más grande que solo secuestrar a tu mejor amiga, va mucho más allá. Así que te recomiendo cuidar a tus amigos muy de cerca, la guerra comenzó Potter, y me temo que no tienes ejército suficiente.
El video se apagó y el simulador de autodestruyó. Los cuatro amigos estaban impactados. Ginny y Luna lloraban inconsolablemente mientras que Harry se levantaba y cogía su varita.
- qué haces?- preguntó Ron consternado.
- Voy al ministerio, a avisar que mi mejor miga está secuestrada por un m o r t í f a g o
End of flash back
- Sí, yo también lo recuerdo. Y lo que vino después fue mucho peor..- dijo Ginny.
- Sí. Al día siguiente de la llegada de ese video todo el mundo mágico sabía sobre el secuestro de Hermione. Todos, absolutamente todos. Por cualquier parte que pasabas estaba un volante con su rostro. El ministerio estaba aterrado, sabía que todo aquello era obra de Voldemort.- dijo Harry.- Y ahora...de qué nos sirve si no sabemos si Hermione va a sobrevivir?
Ginny tomó su mano con fuerza y lo miró a esos ojos verdes que a pesar de todo lo que había sucedido no habían cambiado para nada, conservaban esa frescura, tal vez la única diferencia era que no tenían la misma inocencia de antes.
- Va a sobrevivir. Lo sé, y tú tienes que saberlo también.
"En mi habitación
Duerme una suicida,
Duerme, pequeñita,
Duerme"
- Basta!- gritó Hermione despertando nuevamente en la habitación en blanco. Ella la miraba expectativamente.
- que pasa?
- Qué es esa voz en mi cabeza? Esa que dice que duerma? dice que una suicida duerme en su habitación! se repite en mi cabeza una y otra vez.
- Mira tú, ya hemos descubierto algo..pero tenemos que seguir investigando dentro de tus recuerdos, tal vez esa frase que se repite sea algo traumático que viviste en esos meses con Draco...algo que podría terminar siendo la clave..ahora, volvamos a lo nuestro.
Hermione cerró los ojos volviendo el tiempo.
Draco se acercó a ella y empezó a desatar las cuerdas. Hermione no pudo evitar gemir al sentir cómo éstas se despegaban de su piel desgarrada.
- Sígueme.- dijo Draco caminando hacia el pasillo una vez que la soltó.
- quiero agua...- dijo ella.
- Sígueme!- dijo él alzando la voz firmemente, para que ella le hiciera caso.
Hermione se levantó pero no se movió del puesto.
- Dije, que quiero agua.
Draco la miró fijamente.
- Si yo quiero, te doy agua, y si no, pues no te la doy...y ahora no me da la gana de dártela.
Draco caminó directo hasta el pasillo y Hermione, quedándose sin opción alguna lo siguió.
Hermione caminaba a lo largo del pasillo. Quería bañarse, tomar agua, comer, curarse las heridas...tomarse algo para la garganta...en fin.
Draco abrió con una llave una puerta y le dio el paso a Hermione. Ella no entró, sino que lo miró algo nerviosa.
- qué hay allí adentro?- dijo ella.
- Nada que muerda Granger, entra.
Hermione caminó y se vio en una amplia habitación. Tenía una alfombra blanca y sedosa, la cama era de dos plazas y con sábanas blancas con encajes. Había un velador con cepillo y perfumes. Había una puerta que conducía al baño, donde Hermione podía imaginar tenía todo lo indispensable.
- Muy bien, te equivocaste Malfoy...esta es una habitación no una cárcel.
Draco sonrió.
- Mira Granger, me llamaron con órdenes de tratarte lo mejor posible. Así que eso es lo que voy a hacer, tendrás comodidades dentro de tu prisión, así que siéntete afortunada, no hay mejor forma de pasar tus últimos días que en una suite de lujo como esta..- con esto cerró la puerta y le puso llave.
Hermione suspiró. Miró a su alrededor y se fijó en el clóset. Entonces vino a su mente su primera preocupación: no tenía ropa. Abrió el clóset y entonces lo vio repleto con ropa, zapatos, ropa interior, lo tenía todo. Hermione lo cerró algo impresionada.
Por qué la estaban tratando tan bien? esto no era decisión de Malfoy, ya que si por él fuera la hubiera dejado amarrada y en el suelo para toda la vida. Pero los superiores lo habían querido así.. pero, porqué?
Hermione se puso un calentador rosado y una blusa blanca. La blusa era de seda, se podía sentir. No entendía por qué tantas comodidades. Tenía que pensar con cabeza fría y quería salir de allí. Pero no podía hacerlo. Otra vez lágrimas salieron de sus ojos.
"cálmate Hermione, tú eres inteligente vas a salir de esta como has salido de muchas otras.."
En ese momento la puerta se abrió. Draco entró y cerró la puerta. Hermione se levantó bruscamente. Tenía aún el cabello mojado por el reciente baño.
- Qué haces aquí?- preguntó Hermione secándose las lágrimas, no quería que él viera sus debilidades.
- Hermione observó que Draco tenía alcohol y algodón en sus manos.
- Vengo a curarte.- dijo Draco sentándose en la cama y haciéndole una seña para que se sentara ella también.
- No quiero..- dijo Hermione.
- Vas a hacer lo que ya te diga.- dijo Draco mirándola amenazadoramente.
- Y si no qué?
- Si no no te doy ni agua ni comida.- dijo Draco.
Hermione permaneció en silencio. Draco la tenía en sus manos. Sin embargo Hermione no bajó la guardia.
- Pues prefiero morirme de sed y de hambre antes que alguien tan detestable como tu me vuelva a poner una mano encima.
Draco sintió como su sangre corría con velocidad infinita. Hermione pudo ver la ira que había encendido en Draco por medio de su mirada; sus ojos grises centelleaban.
- Eres una maldita perra orgullosa Granger!- dijo mientras se levantaba bruscamente de la cama. - si piensas que voy a aguantarte estás equivocada.- Draco tiró en alcohol al suelo al igual que el algodón. - Vamos a ver cuánto más tardas en pedirme perdón, Granger.
- Nunca!- dijo Hermione.
- Eso lo dices ahora..- dijo Draco acercándose a ella. Tomó su barbilla con su mano derecha. -..pero no dirás lo mismo cuando empieces a tener hambre y sed..
Hermione se soltó Bruscamente de Draco y éste caminó hacia la puerta. Con esto la cerró y se fue.
- Señores, pido que se calmen.
- que me calme? usted me está pidiendo que me calme cuando mi mejor amiga está secuestrada por un m o r t í f a g o! y ustedes no hacen nada!- dijo Harry desesperado.
- Si hacemos.- dijo Fudge.- El ministerio de magia ha puesto pancartas y estamos investigando el caso.
- con eso no basta! Hermione se puede morir mientras ustedes investigan!- dijo Harry.
- Le pido compostura.
- Nada de eso.- dijo una rubia decidida.- Como jefa de relaciones exteriores del ministerio de magia les digo, que si no proceden con los trámites necesarios para rescatar a Hermione Granger, me veré obligada a informar de todo esto a los miembros de la orden de merlín.- dijo Luna.
- Es una amenaza?- dijo Fudge mirando a la sagaz rubia.
- No, es una advertencia.- dijo ella manteniendo su firmeza.
- Eso no será necesario.- dijo Dumbledore entrando a la habitación.-La orden de merlín lo sabe, todos lo saben ya. El que Hermione Granger ha sido secuestrada es la noticia que circula por todo el mundo mágico.
Hermione se moría de hambre. Sentía que se iba a desmayar. Había tomado agua de la llave del baño, por eso su sed se había calmado. Sin embargo no iba a humillarse a pedirle perdón a Draco.
- Tiene que haber otra forma..- dijo Hermione.
Entonces sacó del clóset un armador.
"tal vez si pienso lo suficiente, pueda lograr la forma correcta de abrir esta puerta."
Draco abrió la puerta del departamento dejando entrar a una mujer de cabello negro y ojos verdes. Ella se abrazó al cuello de Draco y lo besó desesperadamente. Él contestó de la misma forma.
- Te he extrañado..- dijo ella.
- Qué haces aquí? cómo lo descubriste? y cómo pasaste los dementores?
- Te olvidas con quien está hablando? los dementores no son nada para mí. Y bueno, Spencer me dijo el escondite. Así que aquí tienes a la Granger..
- Sí.
- Y dónde está la estúpida?
- Encerrada, mientras más lejos la tenga mejor.
Jacqueline entró y Draco cerró la puerta.
Ron y Ginny estaban afuera. Había visto entrar a Dumbledore a la sala.
- tu crees que estén peleando en estos momentos?- preguntó Ginny.
- Luna está adentro.- dijo Ron.- Lo más probable es que sí.
En ese momento la puerta se abrió y Luna salió de la sala.
- que pasó?- preguntó Ginny.
- Me sacaron.- dijo Luna.
Ron sonrió.
- qué vamos a hacer?.- preguntó Ginny.
- La orden de merlín se va a involucrar en el caso. Eso es bueno, por lo menos tenemos a gente competente de ese lado...
Harry salió de la sala. Estaba obviamente enojado.
- Quién mandó a Dumbledore a interferir?- dijo él molesto.
- Harry, que Dumbledore haya interferido es lo mejor que nos ha podido pasar.- dijo Ron.
- Es verdad, aparte de los resentimientos que tengas hacia él..
- Yo no tengo resentimientos hacia él! él tiene la culpa de que Sirius haya muerto, lo odio.
Luna se cruzó de brazos.
- Yo no sé ustedes, pero yo no voy a dejar que esto simplemente quede en manos de la orden de merlín ni mucho menos del ministerio.
- a qué te refieres Luna?
- A que empecemos a buscar a Hermione nosotros mismos.
Hermione llevaba horas tratando de buscar la forma de abrir la puerta. Estaba cansada y ahora sentía un terrible dolor en su estómago. Lágrimas corrieron por sus mejillas.
"Mierda! por qué todo esto me está pasando! estoy secuestrada en las manos de la persona que más me odia en el mundo"
Apoyó la cabeza en la puerta, estaba a punto de rendirse.
"Duerme, pequeñita
duerme"
Hermione abrió los ojos y un gemido salió de su boca. Miró a Ella, quien estaba sentada mirándola.
- Eres muy valiente Hermione, demasiado, diría yo.
- De qué hablas? lo único que hacía era llorar y lamentarme!- dijo Hermione.
- Sí, pero no te rendiste...o qué no te acuerdas que seguiste intentando abrir la puerta?
-...no, no lo recuerdo...por qué mis recuerdos parecen borrarse lentamente?
Ella rió.
- Recuerda que yo soy tu subconsciente. Todo lo malo, lo que no quieres recordar se va donde mí..lo olvidas..así funciona la mente humana. Los humanos, cuando no quieren recordar algo...simplemente lo borran de su mente, hacen como si no hubiera sucedido, pero lo que no saben es que nunca se borra el recuerdo..se va a mí, al subconsciente..
- Tu crees que lo de la niña suicida..eso de la voz que me dice que duerma...crees que es algo que viví, pero fue tan traumático que no quiero recordarlo?- dijo Hermione.
- Vas entendiendo la maravilla de tu mente Hermione...la mente es lo más poderoso del ser humano...ahora, vuelve..
Hermione cerró los ojos.
Hermione sintió que Dios empezaba a apiadarse de ella cuando logró quitar el cerrojo a la puerta. La abrió lentamente, ya era más de la una de la madrugada y no quería que Draco se diera cuenta de su hazaña.
Hermione caminó por el pasillo hasta llegar a la sala. Entonces miró la puerta, estaba ahí, podía escaparse si lo quería...
"no, no puedes...hay dementores y no tienes una varita..."
Hermione se acercó a la puerta y vio que tenía unos dispositivos de seguridad.
"y para salir debes saber la clave de esta porquería.."
Hermione pensó, podía llegar a sacarle la clave a Malfoy si lo emborrachaba o algo por el estilo...el problema era cómo hacerlo. Una vez que estuviera borracho podría quitarle la varita y arriesgarse a producir el patronus para escapar.
"Tengo que hacerlo...no me queda otra opción que arriesgarme"
Sin embargo sabía que no podía hacerlo aquella noche. Así que mejor se dirigió a la cocina para comer algo. Estaba entrando a ella cuando escuchó que una puerta se abrió, seguramente la de la habitación de Draco.
Hermione se lanzó detrás de un sillón de la sala, y empezó a rezar porque no la descubrieran.
"Por favor Dios te lo ruego si me salvas de esta prometo nunca más burlarme de Ron delante de Luna y Ginny.."
Sintió unos pasos y vio a una exuberante mujer de cabello negro azabache entrar a la cocina. Estaba solo con un sostén y un bóxer que definitivamente era de Draco.
Hermione seguía mirándola boquiabierta, sin poder creer lo que veía. Malfoy había dejado entrar allí a una mujer, a una cualquiera. Hermione se acercó a la cocina y la miró, no era una mujer cualquiera, era una m o r t í f a g a, tenía la marca en su hombro.
- Claro, tenía que ser así...- dijo Hermione.
Se volteó para irse cuando sintió que una energía golpeaba su espalda y cruzaba por todo su cuerpo. Sintió un dolor que recorrió cada centímetro de sí. Desde el suelo miró a Jacqueline apuntándola con la varita y repitiendo una vez más: crucio!
Hermione gritó del dolor y no pudo evitar retorcerse en el suelo.
Draco apareció en la escena y miró confundido a Hermione retorciéndose del dolor en el suelo.
- qué haces?- gritó él a Jacqueline.
- Creí que habías dicho tenerla bien encerrada..- dijo Jacqueline. - Acabo de verla aquí en la sala, seguro que trataba de escapar.
Hermione quiso defenderse, pero aún el dolor corría por su cuerpo. Antes de que pudiera decir algo Draco la levantó con fuerza por los brazos y la estrelló contra la pared, estaba furioso.
- Creí que te había advertido sobre las consecuencias de tratar de escapar!- gritó.
Hermione no podía dejar de llorar, trataba de hablar y defenderse, pero no podía hacerlo.
- Mejor me voy, te llamo mañana.- dijo Jacqueline, mientras cogía sus cosas y se iba.
Hermione seguía aplastada contra la pared. Trataba de articular palabras pero no podía, jamás, en toda su vida había experimentado un dolor tan grande.
- qué es lo que quieres! eh! que te amarre y te encadene! te doy todo para que estés tranquila y encerrada! y tú rompes la única regla que te puse maldita sea! sabes lo que te pudo haber pasado y tocabas la puerta sin saber la clave! te hubieras electrocutado!
- No!- gritó Hermione, que por fin pudo decir algo. - yo no quería escaparme! solo salí para buscar comida!
- Mentira!
- Lo juro!.- gritó Hermione llorando.
Draco la miró tranquilizándose, pero aún la tenía fuertemente cogida por los brazos. - No soy tan estúpida como para tratar de escapar sin una varita cuando sé que hay dementores afuera!
Draco permaneció en silencio, aquello era cierto, no consideraba a Hermione tan imbécil como para hacer aquello.
- Deja de llorar!- dijo él molesto.
- Me lastimas!- dijo ella mientras seguía llorando.
- Cómo maldita sea saliste del cuarto?
- No te importa!.- dijo Hermione, y antes de que Draco pudiera hacer nada, ella le levantó la pierna golpeándolo en (bueno ustedes ya saben). Draco la soltó del dolor mientras ella corrió hacia su cuarto.
Hermione cerró la puerta. Sabía que en cualquier momento Draco entraría. Trató de tranquilizarse, se sentía débil y mareada. No sabía cómo había sido capaz de soportar tanto dolor.
La puerta se abrió de golpe dejando entrar al rubio. Hermione tuvo miedo, sin embargo al verlo notó que no estaba enojado, la miraba tranquilamente.
- Nunca, me oíste...nunca vuelvas a salir de esta habitación...porque la próxima juro que te encadeno a la cama.- dijo Draco.
- Tengo hambre.- dijo Hermione.
Draco la miró fijamente. Podía decirle que no, podía dejarla allí que se muriera del hambre por malcriada y engreída. La odiaba tanto, era la hija de los muggles que mataron a su padre...era una sangre sucia...y sin embargo...
- Sígueme.- dijo Draco caminando fuera de la habitación. Hermione se secó las lágrimas y lo siguió.
Hermione se sentó en la mesa de la cocina mientras se secaba las gruesas lágrimas que aún caían de sus mejillas. Draco sacó una comida instantánea del refrigerador y la metió en el microondas. Se sentó con esto enfrente de ella. Hubo un largo silencio entre los dos hasta que alguien decidió romperlo.
- Y te sientes mejor?- dijo Draco. Hermione pudo notar la indiferencia en su voz. Ni siquiera le importaba lo que le pasara, pero, por qué le preguntaba entonces.
- No creo que te importe lo que me pase..- dijo Hermione.
- Es cierto- dijo Draco quedándose callado. Esta vez Hermione decidió hablar.
- Me voy a quedar encerrada en el cuarto todos los días hasta que decidan matarme?- dijo Hermione.
- Sí.- dijo Draco
- Qué no les basta con tenerme aquí en este departamento aislado de todo como para que me encierren en un cuarto?
- Esa no fue decisión de los superiores.- dijo Draco.- Fue una decisión mía...o acaso crees que quiero verte todos los días paseándote por aquí? crees que me gusta ver a la cara a la hija de los asesinos de mi padre? prefiero mantenerte lo más lejos posible...y pretender que no existes..
Hermione tragó saliva y se quedó en silencio.
- A mí tampoco me hace ninguna gracia tener que estar con el hijo del asesino de mis padres...porque tu padre no se fue de este mundo antes de matar a los míos...o no te acuerdas de eso?
Draco miró fijamente a Hermione.
- No, tú no sabes lo que es eso Draco Malfoy...tu no estuviste allí...tu no viste a tu padre morir...yo sí...y vi a los míos morir enfrente de mí sin que pudiera hacer nada al respecto.
Draco pudo ver en los ojos de Hermione un gran e infinita tristeza, un agujereo que solo deja un hecho traumático en la vida de alguien. Sí, aquello la había marcado, ya no era la niña sabelotodo que él había conocido, la antipática sangre sucia Granger...pero feliz.
Ya no era aquella que él veía siempre con un brillo en su mirada, siempre sonriente con sus amigos...ya no era la misma. Ahora tenía en frente de él a una mujer, dominante, inteligente...pero con un pasado tan oscuro como su mirada..y un dolor tan grande que había logrado perforar su alma antes intacta, y sin embargo...había algo en ella que aún se conservaba como antes: la pureza de su rostro.
- Tus amigos no te ayudaron mucho no Granger?- dijo Draco.
- Ellos también tenían sus problemas...demasiados como para indagar en los míos...
- Sí, eso lo sé. Por eso fue que llevaban la vida que llevaban...de fiesta en fiesta, diversión en diversión...aparentando que nada sucedía...olvidaste la muerte de tus padres Hermione?
Hermione sintió un escalofrío al escucharlo nombrarla por su nombre.
- Traté...y lo logré por momentos...pero siempre volvían...no importaba cómo ni dónde...su imagen...volvía...
Hermione apretó los puños mientras gruesas lágrimas caían en la mesa. No podía entender cómo aquel ser que se encontraba frente a ella, tan frío y calculador parecía de piedra...incluso cuando hablaba de la muerte de su propio padre.
- Nunca puedes huir de tu pasado Granger...eso lo aprendí hace mucho tiempo...y mientras tu olvidabas a tus padres...yo trataba de mantener al mío lo más vivo posible en mi mente...para así, cuando llegara la hora de mi venganza, no tener compasión...
Hermione sonrió tristemente.
-Tu no necesitas llenarte de rencor para odiar...estas hecho para eso.- dijo Hermione.
Draco sintió como si una espada de hierro le atravesara en estómago frívolamente.
- Eso es lo que piensas? que yo estoy hecho para todo esto?...- dijo Draco mirándola profundamente.- Las cosas que me han pasado me hicieron así Granger...la vida no es como te enseñaron que era dentro de Hogwarts...la vida no es los libros ni los jueguitos con tus amigos...la vida es esto, una porquería...un juego en el cual los más poderosos ganan.
- Puede ser.- dijo Hermione.- Pero si es así entonces no temo llegar a la muerte...prefiero morir antes que seguir viviendo en un mundo así.
Draco se levantó de la mesa y abrió el microondas sacando la comida. Se la puso enfrente de Hermione con un vaso de jugo de calabaza.
- Por primera vez estamos de acuerdo en algo...yo también prefiero morir antes que vivir en un mundo como este, pero no antes de mi venganza.
Hermione comió lentamente, no porque no tuviera hambre, sino porque cada trozo de comida que pasaba por su garganta era un espectáculo de dolor en su estómago. Tal vez era porque no había comido en días.
Draco estaba parado en el marco de la puerta, como un guardia vigilando a su reo. La miraba y por ciertos instantes sentía verse así mismo...los dos compartían el mismo dolor.
- Terminaste?
- No.- dijo Hermione.
- apúrate.
Hermione siguió comiendo, pero entonces se detuvo.
- quién era esa mujer...la que me lanzó ese hechizo.- dijo Hermione.
- No te importa.- dijo él.
- Verdad, es solo que te veía con Pansy, no con otra.
- Estoy con Pansy.- dijo Draco.
Hermione lo miró incrédula, cómo podía decírselo así no más?
- Ok, estas con dos al mismo tiempo? Pansy lo sabe?
- No.
- La otra lo sabe?
- Jacqueline lo sabe. A ella no le importa.
- ¿Sabes lo que es estar con una sola mujer?- dijo Hermione algo indignada por lo que escuchaba.
- Eso es para los que pueden enamorarse Granger...para Potter, para Weasley...no para mí. Nadie podría enamorarse de alguien como yo Granger, y seamos honestos, yo no podría amar a nadie.
Hermione miró su comida sintiendo que ya había comido suficiente.
Luna caminaba por un largo pasillo. Era la más joven dentro del ministerio de magia y con alto cargo. Muchas la miraban con envidia al caminar, otros con admiración, pero eso a ella no le importaba. Lo único que quería era encargarse personalmente que las tropas del ministerio estuvieran distribuidas alrededor del mundo mágico en busca de Hermione.
