Después de un tiempo, he regresado con este capítulo, anuncio que en dos capítulos más y esta historia finalizará. Me siento satisfecho con este capítulo que un principio no lo concebí tal cual lo leerán, pero me alegra lo que la inspiración e imaginación han logrado en conjunto. Despido mis vacaciones con esto.

En otras noticias hice un facebook personal: Carpintero Imperial. Quién guste mandar solicitud lo aceptaré, simplemente tienen que aclarar que son de FanFiction, ahí puedo responder dudas que tengan de mis anteriores historias, pueden pedir consejos, o simplemente conversar, esatré suiendo en un futuro pequeños escritos cortos de fanfics que jamás publicaré aquí, fanarts en ocasiones, etc.

Mi motivo es hacer que haya más escritores, que no dejen morir este fandoom, por lo menos el del idioma español.

Debo decir que he pensado, conversado y sobretodo reflexionando mi pequeño paso por esta plataforma, y a veces retrocedo al pasado, para volver a vivir la inspiración que me hizo escribir mis anteriores historias, esos días de ocio y libertad en el que lo único que me importaba era expresarme. Ahora la universidad y trabajo me han absorbido casi en su totalidad. Estoy estudiando la Licenciatura en Música, y trató de dedicarme al cien porciento en ella, que puedo decir, es mi vida, como también la escritura pero de mayor medida.

Y con todo eso; concluyo que mi tiempo en este lugar está por terminar, me duele aceptarlo, pero no puedo seguir engañándome, ideas nuevas surgen todos los días, pero solo por tiempo efímero, nunca se concreta ningún esqueleto, solo ideas vagas, ya el ánimo con el que empecé está acabándose y es momento de hacerle caso. Trataré de terminar las historias estancadas (falta bastante para ello), pero nuevas ideas ya no saldrán ni tampoco serán plasmadas en la hoja.

No quiero que este fandoom muera, pero mi tiempo es muy importante, y ya solo me dedico a la música; pues soy también maestro en una academia. Toco por ahí, toco por allá, ya no descanso, ni tengo tiempo para escribir ni siquiera cosas originales, y si en algún momento quisiera ya ser escritor, espero que el tiempo me dé oportunidad.

No es la única cosa que he dejado, la pintura y las artes marciales las abandoné una vez que toqué mi instrumento musical hace tres años. Si llegase a cambiar de opinión, pues, me verán de vuelta con algo, pero dudo de ello. Necesito disciplinarme ya no soy un estudiante de bachillerato, ni tampoco un adolescente que fantaseaba todo el tiempo, debo tomar las riendas de mi vida y por eso se conllevan sacrificios.

No espero que me malinterpreten, FanFiction me ha traído cosas muy buenas; por ejemplo dos grandes personas, amigas y escritoras...

Habló de little tigress y Amelia Paz, ellas las considero muy importantes en mi existencia, las quiero un montón y tienen muchísimo talento y aunque todos vivimos en puntos geográficos muy lejanos el vínculo es fuerte (por lo menos yo lo considero así)... también este sitio me hizo demostrarme a mi mismo que podía cuando yo no conocía nada de nada, y evolucioné en estos años. Además de que creo haber hecho un estilo propio para cosas originales mías.

Bueno, eso es todo lo que tengo que decir por ahora... sin más preámbulos comencemos.


Capítulo 4

El trueno, el acompañado de la lluvia en el exterior, le dio más impacto y destacó en el éxito. Miles de cosas pasaban por su cabeza, los relámpagos se iluminaban de vez en cuando, por ejemplo, como ligeros parpadeos, ligeros ríos eran formados.

Caminaba por los callejones del valle. Sin importarle lo muy empapada que estaba. Contemplaba todo, cada detalle; hasta lo más mínimo, por más insignificante que este fuera. Todo estaba vacío debido al mal tiempo.

Se detuvo en su andanza, agachó la mirada y se reflejó en un personaje recién formado. Sus ideas fueron disipadas con las gotas, pero en su expresión se siente el dolor, la angustia y el sufrimiento que el acompañante en ese instante.

La noticia golpeó a todos por igual. No se puede evitar por más que lo intente.

—Ten mucho cuidado pequeña, puedes lastimarte - esas palabras hicieron eco en su mente, tan simples pero rimbombantes ... las tenía muy presentes.

Volteó a su derecha por reflejo.

Corría, sal y comía una manzana, tan alegre, ellos solo iban detrás de ella cuidándola.

- Es muy enérgica - dijo él maestro sonriendo, estaba orgulloso.

- Lo sé papá - dijo el felino que le acompañaba a su lado y cargaba tres cajas en su hombro.

- En unos años habrá superarte - el leopardo rio fuertemente.

- Tampoco es para tanto padre - respondió incrédulo.

- El día de la historia - El felino solo la historia y la vida en el aire, en el aire, en el aire, preocupando al leopardo, quien Era por el maestro.

- No se detengas su caminar, que así se define quién es el futuro Tai Lung - se asintió y siguieron caminando ambos sin perderla de vista.

Cerró los ojos y cayó de rodillas al carbón.

...

Estaba sentado sobre la punta de la esquina superior izquierda del techo del Salón Sagrado de los Guerreros, no le importaba el agua, los relámpagos que caían a los alrededores. Nada, miraba todo el valle empapado, sentí una gran frustración y furia consigo mismo. La fuerza que cobraba la lluvia empezaba a nublarle la visión.

No había sido útil, no pudo prevenir algo así, ¿dónde estaba cuando ocurrió la tragedia?

Bajó su mirada decepcionado.

—Grulla —habló Mei a sus espaldas.

—¿Qué ocurre? —preguntó con un tono frío.

—Vamos a la sala de entrenamiento —dijo con seriedad.

—¿A qué?

—Allá te lo explicaré —él asintió, se levantó y bajaron.

Los cuatro estaban reunidos, llevaban tiempo discutiendo el hecho y todas las consecuencias que conllevaría.

—La identidad aún es un misterio —dijo Rhino apoyándose sobre su mazo.

—Debemos descubrirlo cuanto antes, por respeto a mi padre —dijo Tai Lung con severidad.

—En ese lugar pude sentir rastros de energía —habló Po, voltearon a verlo desconcertados —, parece ser que era lo último que le quedaba de chi, supongo que pretendía que viéramos todo lo que hizo antes de morir —explicó para sorpresa de todos.

—Ya que tú eres el maestro del chi supongo que sabes cómo activar dichos recuerdos —dijo Oogway —, ¿cierto?

—Aunque no es tan fácil, ni siquiera simple —aclaró antes de continuar. Todos asintieron; él cerró los ojos para abrirlos instantáneamente pero ahora sus pupilas eran de color dorado.

Un aura del mismo color comenzó a rodearlo.

Un extraño encapuchado, largas cadenas con garras, fue una pelea al principio pareja… una victoria por parte de Shifu estaba destinada, pero el cruel giró que dio terminó por arrebatarle su existencia.

Abrió los ojos abruptamente y todo desapareció, cayó de rodillas al suelo, estaba agitado y tosía.

—¿Eso es todo? —cuestionó Tai Lung.

—Al parecer sí —dijo levantándose con lentitud —, pero lo dudo, porque es demasiada energía para ese pequeño extracto.

—Prácticamente no es nada —inquirió Oogway con severidad.

—Maestro, no sea tan severo —dijo Rhino.

—Seguiré inspeccionando, pero necesito un tiempo —comentó Po —, necesito descubrir su identidad y sus motivos.

—Mientras tanto habrá que ser precavidos —dijo Rhino —, la seguridad del emperador está en juego —todos asintieron —, sin él, China caerá.

—Bien, nos dividiremos en equipos… —todos asintieron nuevamente —, el primero será conformado por Víbora, Grulla, Mei Ling, usted maestro Rhino y yo.

—Y el otro por el maestro Oogway, Mono, Mantis, Tigresa y yo —dijo Po.

—Cada equipo vigilará por día —dijo Tai Lung —, desde el amanecer hasta el anochecer… mientras unos vigilan el Valle los otros el Palacio.

—Entendido —dijeron al unísono.

—Nosotros iniciaremos cuidando el Valle —propuso Po, los tres maestros estuvieron de acuerdo.

—Ahora hay que proceder con la ceremonia

Reían y bromeaban entre ellos, parecían dos niños pequeños, a él le gustaba esa sensación mientras estaba cerca de ella. Todo iba muy bien, la gente a su alrededor riendo, disfrutando del tofú. Una calma apacible.

Pero de repente él se congeló, ella se sorprendió por ello.

—¿Qué te pasa Po? preguntó preocupada.

No puede ser dijo sin dejar de ver un punto muerto, ella seguía sin entender.

¿Qué ocurre Po? él volvió en sí.

Es Shifu la felina se levantó de su asiento.

Tenemos que llegar con él ella sin preguntar ni decir nada se fue con él.

No se detuvieron para nada, Po no quería decirlo, pero presentía lo peor… no tardaron mucho en llegar.

Ambos se congelaron, Tigresa solo se acercó al cadáver, sus ojos se tornaron vidriosos. No tardó mucho en romper en llanto, se acuclilló y lo levantó para poder abrazarlo, Po solo agachó la cabeza y negó con tristeza.

¡Shifu!gritó ella, Po puso su pata en su hombro en forma de apoyo, ella no iba a parar en un buen tiempo.

Sintió una energía cercana, chi exactamente al lado del cuerpo, se acercó más y notó el lugar, puso su mano y la energía se absorbió sin dificultad. Esto no lo comentaría hasta que fuese necesario.

Ella seguía caminando sin rumbo aparente, él solo la observaba encima de uno de los techos cercanos. Negaba con la cabeza lamentaba el no poder siquiera tranquilizarla, las palabras no eran algo que él siquiera dominara.

Bajó de un salto, ella se detuvo al oír el chapoteo de la caída detrás de ella, volteó con ligereza.

—¿Qué ocurre Guerrero Dragón? —dijo con una seriedad nunca antes vista en ella.

—Por favor deja las formalidades —dijo el tranquilamente —, ¿somos amigos no? —ella clavó su vista en él ante esas palabras.

—¿Qué quieres Po? —preguntó de forma fría.

—Solo quiero ayudarte a que superes esto —dijo sinceramente.

—Déjame sola —aseveró comenzando a caminar, pero de la nada él ya estaba frente a ella —, eso da un poco de miedo cuando haces eso, ¿lo sabías?

—No puedo dejarte sola —dijo con firmeza —, no por cómo eres —ella arrugó el entrecejo.

—¿A qué te refieres con ello? —él no dejó de mirarla formando un incómodo silencio —. ¡Responde! —gritó con furia. Se estaba descontrolando.

Él corrió hacia ella sorprendiéndola, cerró los ojos… pero… sintió una calidez y suavidad que nunca hubiese imaginado. Abrió los ojos, Po estaba abrazándola, no era un acto de condescendencia, era un gesto puro y sincero. Ella correspondió el abrazo.

—Entiendo cómo te sientes —dijo él suavemente —, pero no puedes torturarte para siempre, eres muy emocional, y no es malo, pero no puedes siempre dejarte influenciar por tus emociones.

—Con todo respeto… no creo que sepas lo que es perder un padre —eso fue un ataque directo, rompió el abrazo colocando ambas patas en los hombros de ella.

—Quizás no lo he experimentado, pero mi deber como maestro es ayudar a quién lo necesita no solo en el arte marcial sino en lo que conlleva el espíritu Tigresa, no menosprecies aquel que extiende su mano a ayudarte —ella se quedó sin palabras, lágrimas nuevamente fluyeron, él las limpió con sus dedos —. Sé que Shifu tenía la certeza que a situaciones como está podías salir adelante —no podía decir nada ante esas palabras —, y yo, al igual que él, confío en ti, eres muy fuerte Tigresa, aunque digas lo contrario y lo has demostrado antes.

—Po… —dijo con voz quebrada —, perdón… —pero sin esperar nada, la besó en los labios, ella fue sorprendida, y una mar de emociones nació otra vez, se dejó llevar por ello. Estaban más que empapados, pero la lluvia parecía debilitarse.

El beso terminó.

—Recuérdalo —dijo sonriéndole —, yo creo en ti —ella asintió con ligero sonrojo, entrelazó su pata con la de ella —, vamos, subamos.

Ella solo sonrió un poco.

Desviaba las interminables flechas, utilizando ráfagas de viento en ocasiones, se sentía frustrado, y la molestia consigo mismo no desaparecería tan fácil.

Se notaba su impotencia y furia. Ella lo conocía perfectamente, necesitaba desahogarse, y esa manera era la mejor que tenía.

—¿Por qué? —empezaba a fluir —, ¿por qué rayos no pude evitar esto? —otras flechas eran rotas.

—Grulla…

—¡Soy un completo inútil! —gritó con más fuerza.

—¡Ya basta! —saltó frente a él —, mírame a los ojos, ya detente —él negó con la cabeza y la atacó con sus alas como punta de flecha, ella hizo un simple bloqueo circular seguido de una patada directo al pecho. Él retrocedió pero no se rindió, giró sobre sí mismo sacando pequeñas ráfagas de viento al mismo tiempo que se detenía y daba patadas de manera muy flexible, Mei Ling muy apenas pudo bloquear un poco. Él ya no era el Grulla que antes conoció en Lee Da, ya era un maestro realmente.

—¡No pude siquiera mantener esta dimensión en paz!

—¡No es culpa tuya! —Grulla siguió con combinación de leves saltos y patadas, utilizando las alas para bloqueos circulares, pero en uno de ellos, Mei Ling saltó hacia adelante e hizo una pequeña patada media circular en el contorno de la tortuga sin perder equilibrio, haciendo que él se levantara, y, acto seguido hizo el golpe de fuego de Tigresa directo al pecho otra vez y esta vez lo sacó de la tortuga haciéndolo caer al suelo —. Es suficiente, ¡he dicho! —acentuó, Grulla volvió en sí.

—Está bien —ella asintió.

—Ahora debemos irnos —le extendió su pata y él la tomó levantándose.

—Sigues siendo muy fuerte Mei —dijo serio.

—Esta vez ha sido meramente suerte Grulla —y se encaminaron saliendo del salón.

El ataúd estaba en la arena de exhibición, la lluvia había cesado ya, el lugar estaba abarrotado de gente, todos vestían de blanco, el silencio reinaba, un retrato del maestro Shifu estaba a un lado del cuerpo. Era una gran pérdida para el Valle de la Paz.

Víbora y Po encendían las lámparas, pues empezaba a oscurecer. Mucha gente colocaba bastante comida frente al ataúd, mucha de ella venía del restaurante de Tofú del señor Ping.

Atrás del cuerpo estaba un altar lleno de velas blancas e incienso con una placa de madera con su nombre, Tai Lung encendía el incienso y Tigresa las velas.

—Espero tengas un buen viaje amigo mío —dijo el Maestro Oogway al cuerpo —, te veré pronto —y se alejó.

Acto seguido todos empezaban a pegar papelitos blancos y amarillos sobre el ataúd. Todo sería diferente a partir de entonces.

Rhino, Mono, Po y Grulla cargaron la caja y empezaron a caminar a la salida, todos solo observaban el cuerpo del maestro.

La expresión tan serena, tan tranquila, parecía feliz, aunque no lo era. Todos se reverenciaban por el respeto que le tenían al gran maestro. Su nombre sería inmortalizado en la historia no solo del valle sino de China para siempre.

Llegaron al cementerio, lo bajaron, todos le dieron la espalda.

La lluvia comenzaba otra vez.

—Grandes hombres no son los que poseen riqueza ni poder —habló Mono a los maestros y al emperador Shen —, sino aquellos por los que la tierra llorará a su partida.

La lluvia cobró la fuerza de nuevo inundado todo el lugar mientras que la tierra sepultaba el ataúd. La noche llegó finalmente. Haciendo acto de presencia la oscuridad.

...

Ya nadie estaba en ese terreno, cayó de los árboles, arrastraba las largas cadenas, otro encapuchado hizo acto de presencia frente a él, era un poco más bajo una gigantesca joroba.

—¿Tienes el pergamino? —Preguntó el de las cadenas.

—Así es amigo mío con voz severa extensiéndoselo, tenía largas garras pero finas y delgadas.

—Perfecto solo un último asalto y la victoria será nuestra —el jorobado asintió riéndose.


Es todo por ahora, espero les haya gustado, los invito a que dejen sus comentarios y se den una vuelta por mis otras historias.

Sin más que agregar me despido.

Su amigo y escritor:

CARPINTERO IMPERIAL