Los personajes no me pertencen
Al igual que no me pertenece la historia, esto no es mas que una humilde adaptacion.
Capítulo 5
Bella se despertó con el sonido de unas voces masculinas que la sobresalta ron. Al abrir los ojos se dio cuenta de que se trataba del televisor. Era la voz del actor Don Johnson, en el papel de Sonny, en una reposición de Miami Vice.
Se estiró para desentumecer los músculos.
Miró el reloj. Era la hora de darse un baño en la piscina cubierta del edificio. Luego se daría una du cha, se tomaría un buen desayuno y se pondría de camino a la galería.
Eran cerca de las nueve cuando llegó allí.
-Buenos dias!.
-Hola -saludó a Jake con una inmensa sonrisa, al ver toda la galería resplandeciendo de lim pia-. Eres un ángel.
-Viniendo de ti, eso es todo un cumplido.
-Lo dijo en serio.
Jake sonrió malignamente y la miró de soslayo.
-Lo sé.
-Ya que tú has limpiado, yo me pondré con el trabajo de oficina. Haré unas cuantas llamadas y todo el papeleo.
-Pero, antes de nada, una café -se acercó hacia ella, la agarró de los hombros y la miró fijamente- ¿Dolor de cabeza, falta de sueño o una tercera cosa sin diagnosticar?
-Un poco de cada una.
Jake se quedó pensativo.
-Háblame acerca de la tercera, Bella. -Jake la llamaba muchas cosas: «querida, cariño, cielo...», pero nunca la llamaba «Bella».
-Fue una noche realmente espléndida.
-Sí, eso ya lo sé -respondió él- Hemos tenido otras muchas noches
espléndidas y ninguna te pro vocó palidez y ojeras.
Bella decidió contar una verdad a medias.
-Me dormí viendo la tele y me he despertado hecha un cuadro, toda entumecida y sobresaltada por la voz de Don Johnson.
Jake no dijo nada durante unos segundos. Se limitó a mirarla fijamente.
-¡Un buen intento, cielo! Pero nada creíble.
-¿No habías dicho algo de un café?
Jake preparó una humeante taza y Bella se la llevó a la oficina.
Puso al día todas las cuentas, listó los clientes que habían comprado obras la noche anterior, e hizo todos los papeles de ingreso de los cheques.
Organizó el embalaje y envío de las obras y con sultó con cada cliente si el día previsto era conve niente.
El intercomunicador sonó.
-Dime, Jake.
-James Hale está aquí. ¿Quieres que lo mande para allá?
-No -la negativa fue rotunda - No quiero verlo- Unos minutos más tarde, el intercomunicador volvió a sonar.
-Dice que lo que tiene que decirte es de vital importancia.
Decidió atender a tan desagradable visitante.
-James -le dijo con frialdad.
-Quería disculparme en persona.
Algo le decía que tenía que ser precavida.
-Creo que es un poco tarde para eso. Tengo mu cho trabajo, así que te rogaría...
-Necesito hablar contigo, explicarte lo sucedido. Por favor, come conmigo -su tono y sus motivos eran muy convincentes demasiado convincentes- No sé qué fue lo que me pasó...
-Quiero que te vayas, James. Ahora -dijo Bella con calma, pero tajantemente.
James trató de tocarla, pero ella se apartó como si se tratara de un apestado.
-Bella -la interrupción de Jake vino como caída del cielo-. Perdona, pero estoy en mitad de una llamada internacional y no puedo atender a Edward Cullen. Ha venido a pagar y a recoger el cuadro. Atiéndele tú, por favor.
Llevaba el móvil en la mano y ella creyó, en principio, que la excusa era real. Pronto, se dio cuenta de que era una táctica.
-Sí, claro que sí -respondió ella.
Edward la observó fijamente mientras se aproxi maba a él. Tenía un aspecto tan frágil como un jarrón de cristal de Bohemia.
-Buenos días -dijo ella..
La mirada del italiano era fría, analítica, oscura.
Sin mediar palabra, se inclinó sobre ella y la besó en los labios. Bella sintió un escalofrío que la recorrió de arriba abajo.
-¿Qué pasa aquí, Bella? -dijo James con rabia.
Edward hizo el abrazo aún más patente.
-Creo que no tiene sentido que sigamos mante niendo el secreto -dijo Edward y miró a Jake, que se encontraba allí también- Bella y yo salimos juntos. Es oficial y queremos que todo el mundo lo sepa.
Bella tuvo la extraña sensación de estar entrela espada y la pared y optó por seguirle el juego.
James esperó unos segundos, por si Bella desmentía lo que su acompañante acababa de decir. Pero no lo hizo.
James salió enfurecido.
Jake cerró la puerta y puso el cartel de «Cerra do».
-¡No puedes hacer eso!
-Pues acabo de hacerlo. ¿Vas a denunciarme? - Bella miró primero a uno y luego al otro. Se dirigió a Edward.
-¿Te das cuenta de lo que acabas de hacer? La noticia no tardará ni dos horas en llegar a oídos de mis padres.
Sin duda, su madre estaría encantada con la noticia.
-Esto solucionará todos tus problemas con Saska, ¿verdad?
-¿Quién es Saska? -preguntó Jake.
-La viuda reciente de un gran amigo mío.
-Edward me pidió que colaborara con él para de sengañar a la mujer
-Ya -dijo Jake y asintió la cabeza- Pero tú te negaste.
-sí, se negó.
Jake sonrió y en sus ojos apareció un brillo de complicidad.
-Yo creo que deberías jugar, cielo -le dijo- Te hará bien.
-Jacob -le advirtió Bella- no encuentro nada de esto divertido.
-Lo sé, querida, no esperaba que lo hicieras. Pero me vais a perdonar si os digo que me voy a di vertir mucho con la función -continuó sin dejar que respondieran - Conmigo, vuestro secreto está a sal vo. ¿Por qué no os vais a comer juntos para perfilar vuestra estrategia?
-Sí, es una excelente idea.
Bella abrió la boca para protestar, pero no lo hizo.
-De acuerdo. Iré por mi bolso.
Antes de salir, Jake estaba hablando por telé fono y ella le indicó en gestos que volvería a las dos.
-Sugeriría algún lugar cerrado con aire acondi cionado –dijo Edward.
-Bien, me parece bien -respondió ella mientras se ponía las gafas de sol.
Diez minutos más tarde, ya estaban sentados.
-Tus padres han invitado a Saska al cóctel de esta noche.
Bella lo miró fijamente. Parecía relajado cómodo.
-Mi madre es una experta anfitriona. Estoy se gura de que os divertiréis -dejó sobre la mesa el vaso que llevaba en la mano.
-Te recogeré a las seis menos cinco.
-Tengo otros planes.
-Cancélalos.
-No quiero hacerle eso a mis amigos.
La miró intensamente.
-Estoy seguro de que lo entenderán si se lo ex plicas.
Sí, claro que sí. Pero no se trataba de eso. Bella agarró el tenedor y pinchó un poco de lechuga..
-La farsa no tiene que dar comienzo hoy. Emmett y Rosalie estarán entre los invitados. ¿No crees que va a ser un poco extraño que no vengas conmigo? Saska vendrá en tonces como mi acompañante.
No tenía más remedio que admitir que tenía razón.
-Supongo que es así. De acuerdo, iré contigo.
De pronto, sintió que acababa de tomar una de cisión que podría cambiar su vida.
¿Y cuánto duraría aquella relación ficticia? ¿Días, semanas, meses? Tampoco tenían que asistir a todas las fiestas de la ciudad. Sólo tendría que verlo un par de noches a la semana.
Pero algo dentro de ella la advertía de que debía mantenerse alerta, de que procurara que nada de aquello afectara a sus emociones.
Dio un sorbo de agua mineral y se metió otro bocado de ensalada. Pero, aunque estaba deliciosa, su apetito disminuía progresivamente.
¿Qué iba a hacer con la química, con lo que sen tía cada vez que la tocaba?
Había experimentado más emociones en los últi mos dos días, que... que en toda su vida. Tenía que admitido.
Edward la observaba con detenimiento. Su mirada intensa le hacía sentir cómo si aquel hombre fuera capaz de adivinar lo que estaba pensando.
-Supongo que tendremos que establecer una se rie de reglas de juego.
-Como por ejemplo...
Bella trató de leer en su rostro algún signo, alguna intención, algún sentimiento. Pero su másca ra era impenetrable.
-Lo primero es que jamás tomarás decisiones por mí, ni viceversa -dijo-. Tenemos que consultar nos siempre.
-Me parece razonable.
Eso era sólo el principio.
-No debe haber innecesaria... -iba a decir inti midad, pero la palabra sonaba demasiado perso nal-. No debe haber innecesaria proximidad.
-Trataré de controlarme -dijo él con una sonrisa burlona.
-No tiene gracia -dijo ella.
-Siento que no te guste mi sentido del humor. Es lo mejor de mí.
-¿Quieres poner un tiempo a esto?
Edward levantó una ceja.
-¿A la comida?
-¡No! A nuestra supuesta relación.
-¡Ah! -sonrió-. Creo que de no. Debe durar el tiempo necesario.
Por supuesto, ese era el objetivo de aquella far sa.
Ya había comido suficiente ensalada, así que apartó el plato y se apoyó en el respaldo de la silla.
-Hay algo que me intriga -dijo ella - ¿Cómo sa bías que había estudiado en la Sorbona?
Edward la miró fijamente.
-Me gusta conocer todos los detalles de la gente con la que tengo intenciones de hacer negocios. Es una medida de precaución.
Eso suponía que tenía que tenía acceso a infor mación confidencial, lo que no. era de extrañar en un hombre tan poderoso como él.
-Desde que inicié mis negocios con Emmett Hale, todo y todos los que se relacio nan con ellos son motivo de investigación para mí.
Eso significaba que los padres de Bella tam bién estaban bajo la atenta vigilancia de aquel hombre.
-No nos conocimos en París.
-Sí, si lo hicimos.
-¿Dónde? Creo que me acordaría si así hubiera sido.
-En una fiesta.
Sí, eso era posible. Había asistido a varias fies tas durante su estancia en París. Pero no recordaba haber visto a Edward Cullen.
-No nos presentaron, ¿verdad?
-No –dijo Edward-. Había demasiada gente y yo estaba con otra persona.
¿Por qué un comentario como aquél hacía que sintiera celos?
-No estaría de más que me dieras tu teléfono,¿no crees? -continuó él-Así podría llamarte.
-¿Quieres decir que todavía no lo tienes?
-Prefiero que me lo des tú voluntariamente.
Lo miró durante unos segundos. Después, buscó en el bolso y encontró una tarjeta. Se la dio, sin decir nada.
-¿Quieres café o postre?
¿ Cuánto tiempo llevaban allí? No lo sabía, había perdido la noción del tiempo.
-No quiero nada, gracias. Tengo unas cuantas cosas que hacer antes de volver a la galería –mintió ella.
Edward llamó al camarero.
-Te acompañaré.
Bella iba a decir que no, pero pensó que lo mejor era no decir nada.
Edward pagó y salieron del restaurante.
No era difícil encontrar cosas que hacer. Lo pri mero fue la panadería. Allí, compró un par de em panadas y una lata de bebida.
-Es para Jake -le aclaró innecesariamente a Edward.
Luego, fueron a comprar sellos, lo que parecía perfectamente razonable.
¿Se estaría dando cuenta Edward de que se estaba inventando todas aquellas tareas? Seguramente, sí.
-¿ Ya has terminado?
El sonido de su voz, siempre tan varonil, siempre tan segura, la incitó a continuar con las falsas obligaciones.
Entró en la farmacia y compró un antiséptico.
Luego, fue a la frutería.
-Después de trabajar, no voy a tener tiempo de comprar nada.
Dos minutos después, llegaron a la galería. Du rante el camino, Bella había sentido en más de una ocasión, la necesidad de decir algo, de iniciar una conversación. Por no había encontrado ningún tema que la pudiera mantener a salvo.
Al llegar a la galería, le dio las gracias por la co mida y se despidió.
-Lo cierto es que he venido hasta aquí contigo, porque, si no recuerdo mal, todavía tenemos un asunto pendiente. Tengo que pagar el cuadro y or ganizar el transporte.
Bella lo atendió con eficiencia profesional.
Solucionaron el asunto y lo despidió lo antes que .pudo.
-¿Qué hay aquí? -preguntó Jake.
-Te he traído algo para picar -respondió ella.
-¡Qué amabilidad! -dijo complacido-. ¿Ha empezado ya la diversión?
-Está sólo en el prólogo.
-Esta noche puede resultar francamente intere sante.
Bella se limitó a sonreír y se metió en su ofi cina.
Eran bien pasadas las cinco cuando Bella lle gó a su casa.
En el contestador, había un mensaje de James. Le rogaba que lo llamase. Bella se lo pensó du rante escasamente cinco segundos y, acto seguido, optó por borrar el mensaje.
Su comportamiento empezaba a ser obsesivo y Bella se sentía ciertamente incómoda con su comportamiento. Nunca le había dado motivos para pensar que ella pudiera estar interesada en él.
Miró al reloj. Le quedaba escasamente media hora para ducharse y prepararse antes de que llegara Edward a recogerla.
Bella ya estaba en el portal cuando él llegó.
La miró de arriba abajo, complacido. Se había sujetado en el pelo en un moño alto y tirante. El maquillaje era discreto, pero resaltaba lo mejor de sus rasgos.
Se había puesto un vestido negro muy corto, con cuello de barco y manga corta, acompañado de unos zapatos de tacón alto y fino.
Estaba perfecta.
Bella se metió en el coche y sonrió ligera mente.
Edward parecía relajado, tranquilo. Ojala ella pu diera sentirse así también, pero, en el fondo, la idea de estar engañando a sus padres le desagradaba.
-Tenemos que ir a recoger a Saska a su hotel. - En pocos minutos, llegaron a su primer salió del coche y entró en el hotel.
Poco después, salió acompañado de una mujer pelirroja, muy diferente a lo que Bella se había imaginado. La imagen que ella se había hecho de Saska era la de una viuda desesperada y triste. Lo que realmente se encontró fue una joven mujer, atractiva y vital.
Conversaron amigablemente durante los diez minutos que duró el trayecto a las Islas Sovereign, un grupo de pequeñas islas situadas a tres kilóme tros en dirección norte, que se habían convertido en zonas residenciales.
La casa de Renee y Charlie Swan era una construcción de moderno diseño arquitectóni co, con tres niveles, de los que dos, se habían dedicado única y exclusivamente al entretenimiento.
Había varios coches aparcados a la puerta. Antes de entrar, Bella sintió cierto cosquilleo en el estómago ante la idea de tener que hacerlo junto a Edward. Para Bella no era fácil mentir de aquel modo.
Edward la agarró de la mano, la miró y le lanzó una cálida e irresistible sonrisa. Bella acusó los efectos.
Su corazón bombeaba sangre a una velocidad inaudita y respiraba con dificultad.
Una vez más, sus sentidos actuaban por sí mis mos, guiados sólo por el efecto que aquel hombre provocaba en ella y una vez más, se preguntó, preocupada, dónde se había metido.
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Hola chicas! ¿Como estan? Pues ya se que me tarde y que les habia dicho que iba a actualizar todos los dias pero (siempre hay un pero en esta vida -.-'') Se acuerdan que les conte que mi madre esta cambiando la casa, pues sigue en eso, que si ventanas nuevas, que si pintura y bla bla bla... Y bueno aparte he estado acompañando a mi hermana al medico que nos queda un poco lejos, asi que llego cansada y agotada mentalmente. El miercoles les iba a subir un cap pero me tuve que ir a inscribir en la Uni y me mandaron de un lado a otro -.-'' por lo menos ya esta listo eso y estoy feliz porque voy a tener de actividad deportiva teatro yeahhh!!(no se que tiene de deportivo)... Lo bueno es que mañana no tengo nada que hacer jojojo asi que les voy a subir un cap nuevo, asi que bueno nos vemos mañana... Besos
Gracias por las alertas y los review....
xoxoxoxox
100% Magia y Amor
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