Disclaimer: Kuroko no Basket no me pertenece.
Capítulo 3. ¿Un nuevo prodigio?
POV GENERAL.
Habían pasado tres meses desde la final del Torneo Inter-escolar de Verano. Fukuradai, Shutoku, Kaijou, Touou, Yosen y Rakuzan estaban practicando duramente para encarar la Copa de Invierno. Pero Seirin era quien entrenaba más, pues eran los campeones defensores de la Copa de Invierno y todos los equipos los tendrían en la mira para intentar vencerlos.
En la azotea de la Academia Touou…
– ¡Dai-chan! ¡Te estoy hablando! – Gritaba una pelirrosa a su moreno amigo.
– Lárgate y déjame en paz. Quiero seguir durmiendo. – Se quejó el moreno bostezando.
– Escúchame, maldita sea. – Se quejó Satsuki.
– ¿Qué quieres? – Preguntó Aomine de mala gana.
– Que vayas a entrenar. – Respondió la pelirrosa.
– Antes, quiero que me respondas algo… – Dijo Aomine.
– ¿Qué cosa? – Preguntó Satsuki con curiosidad.
– ¿Por qué diablos me sigues llamando "Aomine-kun"? – Preguntó Aomine con un tono de voz nada amigable.
– Ya te lo había dicho. Lo hago para que la gente no crea que somos algo más que amigos. – Contestó Satsuki.
– ¿Y por qué demonios te preocupa eso? Tú y yo sabemos que entre los dos no hay nada más que una gran amistad. No veo la razón por la cual preocuparse de que la gente empiece a esparcir chismes idiotas sobre nosotros. Los dos sabemos que jamás pasará nada entre nosotros. Además, tengo entendido que la ex-estrella y el capitán de Seirin se dirigen a la entrenadora por su nombre y viceversa. Y he escuchado que han esparcido rumores de que posiblemente hay un triángulo amoroso entre los tres. Pero a ellos les importa un carajo, porque nada de eso es cierto. ¿Por qué te lo tomas tan a pecho? Ya sabes cómo es la gente chismosa. Tienen tan poco que hacer que andan inventando cuanta estupidez se les viene a la mente. Y escúchame bien, Satsuki. Lo que los demás piensen sobre ti o sobre mí… me importa una mierda. – Replicó Aomine.
– Dai-chan… – Dijo Satsuki sorprendida por las palabras de Aomine.
– Así que no le prestes atención a los posibles chismes que todos esos idiotas puedan crear sobre ti o sobre mí. Además, tú no sientes nada por mí más que un gran afecto. Tú tampoco me interesas y además, no me fijaría en ti ni aunque fueras la única mujer que quedara en este planeta. – Dijo el moreno con una sonrisa burlona.
– ¡DAI-CHAN! – Gritó la pelirrosa enfadada.
– No te cabrees. Solo es una forma de hablar…. En fin, cambiando de tema, creo que iré a entrenar. Estoy pensando en retar a Javier y a Tsutsun a un uno contra uno. – Contestó Aomine bajando de la azotea y yendo rumbo al gimnasio.
– Ah, se me olvidaba. Te voy a advertir algo… – Dijo Aomine deteniéndose.
– ¿Qué pasa? – Preguntó Satsuki curiosa.
– Me vuelves a llamar "Aomine-kun" y nunca más volveré a hablarte y tampoco iré a ninguna práctica. ¿Queda claro? – Dijo Aomine con un tono serio.
– Está bien. No te preocupes, Dai-chan. No volveré a llamarte de esa manera ya sea que estamos solos o frente a alguien más. – Contestó la pelirrosa.
– Más te vale. – Respondió Aomine saliendo de la azotea.
Satsuki sonrió y procedió a ir al gimnasio también. Mientras se dirigía al gimnasio, recordó el momento en el que dos nuevos miembros se habían unido al equipo:
Flashback…
Era el primer día de clases. Aomine y Satsuki empezarían su segundo año de preparatoria en la Academia Touou. Justo cuando estaban en su salón, el profesor dio un aviso.
– Hoy se une a nosotros un estudiante de intercambio. Haz el favor de pasar. – Dijo el profesor.
En ese momento la puerta del salón se abrió para dar paso a un chico de 183 cm de estatura, con rasgos extranjeros, cabello negro y ojos castaños tan oscuros que casi parecían rojos.
– Hola a todos. Mi nombre es Javier Ríos. Vengo de Arizona en Estados Unidos, pero me mudé a Japón recientemente y a partir de hoy estudiaré en esta escuela. Espero que nos llevemos bien. – Dijo ese chico con un acento inglés bastante notorio en su habla.
– Muy bien, Rios-kun. Te sentarás al lado de Aomine. – Dijo el profesor.
El chico se sentó atrás de Aomine y empezó la clase. Dos días después, los clubes de la escuela comenzaron a reclutar miembros. Un día, durante el entrenamiento del equipo de baloncesto, Wakamatsu dijo que había dos nuevos postulantes para ingresar al equipo de baloncesto. En ese momento, la puerta del gimnasio se abrió para dar paso al chico de intercambio, quien no venía solo, pues al lado de él venía un chico de cabello rosa bastante parecido a Satsuki, salvo que sus ojos eran morados y su cabello le llegaba al comienzo del cuello. Todos los presentes se quedaron perplejos al ver el gran parecido que Satsuki tenía con ese chico.
– ¡Wow! ¡Te pareces a mí! – Dijo sorprendido ese muchacho.
– ¡¿Quién eres tú y por qué te pareces a mí?! ¡Diría que eres mi doble pero en versión masculina! – Dijo Satsuki muy sorprendida por su parecido con ese chico.
– Muchos dicen que en algún lugar del mundo, tenemos un doble. Y por lo visto, tú eres mi doble pero en versión femenina. – Contestó el chico sonriendo.
– ¡¿Es tu hermano, Satsuki?! –Preguntó Aomine estupefacto.
– ¡Cómo crees, Dai-chan! ¡Sabes muy bien que no tengo hermanos! –Respondió Satsuki.
– ¿Te llamas Satsuki? ¡Qué curioso! ¡Yo también me llamo Satsuki! – Contestó el chico.
– ¿Cuál es tu nombre completo? –Preguntó Sakurai.
– Satsuki Tsutsui, pero todos me dicen Tsutsun. Pueden llamarme así. – Respondió el chico.
– Y a mí ya me conocen, pero me vuelvo a presentar. Me llamo Javier Ríos y quiero unirme al club de baloncesto. – Dijo el chico extranjero.
Wakamatsu y el entrenador observaron a los chicos, que tal vez no eran muy altos, pues Javier medía 183 cm y Tsutsun medía 182 cm, pero tenían un físico envidiable y decidieron darles una oportunidad.
– Quiero unirme al club de baloncesto y llegar muy lejos. –Dijo Tsutsun.
– Yo también quiero entrar. ¡Me convertiré en la estrella! – Dijo Javier.
– Vaya, vaya. ¿Los recién llegados ya quieren ser las estrellas? Lamento decirles que aquí la estrella soy yo. – Dijo Aomine con un tono de superioridad.
– Oh, tú eres el gran Daiki Aomine. – Dijo Javier mirando a Aomine de pies a cabeza.
– ¿Me conoces? – Preguntó sorprendido Aomine.
– Claro que sí. Todos saben que en esta escuela juega el as de la "Generación de los Milagros" Es por eso que decidí venir aquí. Porque aquí juega el hombre que admiro. Además quiero derrotar a los miembros restantes de la Generación Milagrosa y a otros dos tipos a los que les tengo ganas. – Respondió Javier.
– Veo que tienes agallas. Así que te reto a un uno contra uno para ver que tanto potencial tienes o si solo son habladurías. – Dijo Aomine mirando retadoramente a Javier.
– ¿Un uno a uno? Me parece bien. En mi ciudad natal me he enfrentado a muchísimos basquetbolistas con talento nato. Acepto, pero hay que jugar en serio. – Respondió Javier lamiéndose los dedos de la mano izquierda.
Dicho encuentro duraría diez minutos como el cuarto de un partido, y entonces ese partido uno contra uno dio comienzo y Aomine rápidamente hizo un tiro sin forma el cual cayó dentro de la canasta. En la siguiente jugada, Javier copió el tiro de Aomine a la perfección, solo que lo hizo con la mano izquierda, dejando a todos estupefactos. Aomine procedió a hacer tiros sin forma de toda clase, pero para sorpresa de todos, Javier copió de forma perfecta todos y cada uno de esos tiros con solo verlos una vez. La más sorprendida era Satsuki, pues concluyó que Javier tenía la misma habilidad que Kise, pues podía copiar técnicas con solo verlas una vez.
Aomine estaba sorprendido al ver que Javier podía copiar técnicas con solo verlas una vez al igual que Kise. Y no solo eso, también podía saltar muy alto al igual que Kagami, tenía una gran agilidad como la suya y también tenía una defensa muy sólida. Pero su principal arma, era un tiro muy parecido a un saque de volibol, pues Javier golpeaba el balón con la palma de su mano. Javier estaba dando muchísima pelea y Aomine tenía una gran sonrisa pues Javier era un rival formidable y se estaba divirtiendo mucho jugando con él. Agotados los diez minutos de dicho encuentro, el marcador quedó 32-30 a favor de Aomine, pero a él no le importaba el resultado pues se había divertido bastante jugando con Javier.
– Fiuuu… ¡Qué gran juegazo, Javier! ¡Me divertí mucho! ¡No sabía que podías jugar tan bien! – Dijo Aomine sonriendo.
– Tú también juegas muy bien, Daiki. De igual forma, me divertí bastante jugando contigo. Por eso decidí venir a la Academia Touou, para jugar junto al chico que admiro. – Respondió Javier.
– Con tu talento, estoy seguro que llegaremos lejos. – Contestó Aomine.
Luego de eso, pusieron a prueba a Tsutsun quien tenía unos dribleos muy rápidos y tenía una forma bastante curiosa de lanzar el balón, pues lo lanzaba como si fuera un balón de futbol americano y sorprendentemente tenía una gran puntería como la de Midorima, pues todos sus tiros entraban en la canasta y los podía ejecutar desde cualquier lugar de la cancha. Satsuki sonrió satisfecha, pues Aomine rápidamente congenió con Javier y con Tsutsun y sentía que juntando sus talentos, Touou tendría posibilidades de llegar muy lejos.
Fin del flashback. De vuelta al presente…
Aomine entrenaba de forma regular y sobre todo siempre jugaba en uno contra uno con Javier. A veces ganaba e inclusive a veces perdía, pero a él no le importaba pues se divertía mucho jugando con él. Satsuki se sentía muy feliz de ver a Aomine jugando muy contento con Javier. De igual forma, Aomine estaba desarrollando una nueva técnica con la que estaba seguro derrotaría fácilmente a Kagami y Javier lo ayudaba a perfeccionarla.
El tiempo pasó. Faltando un mes para que la Copa de Invierno empezara, todo el equipo de Seirin se sorprendió con algo, pues Teppei Kiyoshi había regresado para jugar en su último año al lado de sus compañeros en la defensa del título de la Copa de Invierno. Después de recibir una calurosa bienvenida por parte de sus compañeros. Kiyoshi rápidamente se integró al equipo y empezó a entrenar de forma regular. Todos los equipos que participarían en la Copa de Invierno, incluidos, Seirin, Fukuradai, Touou, Shutoku, Yosen, Kaijou y Rakuzan entrenaban arduamente para enfrentarse ese complicado reto.
Seirin no tuvo que jugar preliminares ni liga final, pues tenían asegurado su pase directo a la Copa de Invierno, por ser los campeones defensores. Faltando solo dos semanas para el arranque del torneo, Hyuuga y Riko estaban platicando acerca de la defensa del título de la Copa de Invierno.
– ¿Querías hablar de algo? – Preguntó Riko.
– Así es. – Respondió Hyuuga.
– ¿No me digas que te acobardaste cuando el arranque del torneo está a la vuelta de la esquina? – Preguntó Riko.
– Por supuesto que no. A lo que me refiero…– Pero Hyuuga no pudo terminar de hablar porque notó algo.
Al observar a Riko, se dio cuenta de que su cabello había vuelto a crecer y estaba del mismo tamaño que lo tenía antes de que se lo cortara previo a la final contra Rakuzan, tal y como había pasado hace un año.
– Te volvió a crecer el cabello. – Comentó Hyuuga.
– Así es. Pero esta vez no me lo pienso cortar. Decidí dejármelo crecer para cambiar mi aspecto. ¿Está mal? – Preguntó Riko sonriendo.
– No, claro que no. Al contrario, pienso que es una buena idea que cambies de imagen. Sabes, Riko. Hay algo que me preocupa. – Dijo Hyuuga.
– ¿Mmmm? – Preguntó Riko.
– Esta Copa de Invierno que se nos viene encima, sin lugar a dudas será mucho más difícil que la de hace un año. Todos los equipos nos tendrán en la mira y buscarán vencernos. Pero estoy tranquilo, nosotros también nos hemos hecho fuertes y hemos mejorado bastante desde el año pasado. Ahora solo tenemos que dejar todo en la cancha. – Comentó Hyuuga lanzando un leve suspiro.
– Sí, cuento contigo, capitán. – Contestó Riko.
Pero en ningún momento se le ocurrió a Riko contarle a Hyuuga que se había dejado crecer el cabello y no pensaba cortárselo por consejo de Aomine. El día que se encontraron durante el Torneo Inter-escolar de Verano, por alguna razón Riko decidió seguir el consejo del moreno de volverse más femenina.
A solo una semana de que comenzara la Copa de Invierno, el equipo de Seirin se petrificó cuando recibió el itinerario del torneo. Pues en su primer partido se enfrentarían ni más ni menos que… ¡A la Academia Touou! Tal y como había pasado hace un año. Todos tragaron saliva pues si había sido muy difícil derrotar a Touou hace un año, ahora sería muchísimo más difícil, pues Touou venía de ser campeón del Torneo Inter-escolar de Verano, pero obviamente no se acobardaron, pues sería extremadamente complicado, pero no imposible.
Todo plazo se cumple y finalmente llegó el día en el que arrancaría la nueva edición de la Copa de Invierno. El equipo de Seirin se dirigió en tren al Gimnasio Metropolitano de Tokyo. Debido a que el tren iba lleno, Riko se separó del grupo por accidente y fue empujada por los usuarios, pero en ese momento chocó con alguien.
– Perdón… – Dijo Riko intentando disculparse pero se quedó callada al levantar la vista y ver con quien había chocado.
– Oh, I'm sorry. Are you alright? (Oh, lo siento ¿Te encuentras bien?) You should be more careful (Deberías tener más cuidado) – Dijo un chico de cabello negro, ojos castaños oscuros y rasgos extranjeros, sí, ese chico era Javier.
– Sí, gracias. – Respondió Riko mirando fijamente a Javier.
– ¡Wow! ¡Qué lindo es! – Pensó Riko al ver las facciones de Javier.
En ese momento, el equipo de Seirin llegó con Riko.
– You guys should be more careful with the girls. (Deberían ser más cuidadosos con las chicas) – Dijo Javier.
En ese momento, se escuchó una voz llamando al pelinegro. Dicha voz le pertenecía a Tsutsun quien le hacía señas a Javier con la mano.
– ¡Oi! ¡Javier! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Ya es hora de irnos! – Dijo el chico pelirrosa a lo lejos agitando su mano.
– Sí, Satsuki. Ya voy. – Respondió Javier.
– Well, I'm off. See you around. (Bueno, ya me voy. Nos vemos) – Dijo Javier despidiéndose del equipo de Seirin y yendo al encuentro de Tsutsun.
En cuanto Javier se alejó, Riko y el equipo de Seirin vieron que tanto Javier como Tsutsun llevaban un conjunto negro con rojo con un logo que decía: "Touou Gakuen".
– Esos chicos… Los vi durante el Torneo Inter-escolar de Verano… Por lo visto son los nuevos jugadores de la Academia Touou. ¿Y uno de ellos se llamaba Javier? Por lo visto, ese chico es extranjero. No son muy altos pero se ven fuertes. – Pensó Riko.
En otro lado, Javier y Tsutsun llegaron con el resto del equipo de Touou. Justo cuando ya estaban dentro del estadio, el cielo se nubló y empezó a llover, lo cual podía ser presagio de algo bueno o algo malo. En cuanto la ceremonia de apertura de la Copa de Invierno comenzó, Javier decidió ir a buscar a dos personas en especial.
– Ahorita vengo. – Dijo Javier.
– ¿A dónde vas, Javier? – Preguntó Aomine.
– A saludar a dos viejos conocidos. – Contestó Javier.
– ¿Uno de ellos es "él"? –Preguntó Aomine con curiosidad.
– Así es, Daiki. No tardaré mucho. – Dijo Javier.
– Procura no tardar mucho. El partido empezará dentro de media hora. – Dijo Aomine.
Aomine sabía perfectamente a donde iría Javier y a quien iba a saludar.
Flashback…
Luego de ese vibrante partido uno contra uno, Aomine reconoció que Javier tenía talento y pensó que juntando sus talentos, podrían derrotar a Kagami.
– ¿Sabes algo, Javier? Si juntamos tu talento con el mío, podremos aplastar a Taiga Kagami. – Comentó Aomine.
– ¿Taiga Kagami? ¿Tú también quieres vencer a ese tipo, Daiki? – Preguntó Javier levantando una ceja.
– Claro, pero ¿Por qué dices "Tú también"? – Respondió Aomine con otra pregunta.
– Porque yo también quiero aplastarlo, Daiki. Es por eso que decidí venir a esta escuela. – Respondió Javier.
– ¿Qué? – Preguntó Aomine muy sorprendido.
– Oh sí. Yo sé todo sobre ti. Como el hecho de que Taiga Kagami te eliminó a ti y a tu equipo en el primer partido de la pasada Copa de Invierno. Eso no me parece correcto y pienso que lo más sensato es pagarle con la misma moneda. Mira, yo quiero matar al tigre y tú quieres matar al tigre. Si trabajamos juntos, él no tendrá ninguna oportunidad de vencernos. ¿Interesado? – Respondió Javier acercándose a Aomine.
– Sí. – Contestó Aomine sonriendo.
Aomine comprendió que sin duda alguna, la Academia Touou había obtenido una buena pesca con respecto a jugadores y sentía que llegarían lejos y nadie podría detenerlos.
Fin del flashback. De vuelta al presente…
Javier levantó la mano y se alejó lentamente. A los pocos segundos de haberse ido, vio a tres personas bastante conocidas platicando amenamente.
– Taiga, Tatsuya. Me alegra verlos de nuevo. – Decía Alex a sus dos discípulos.
– Lo mismo digo, Alex. – Contestó Kagami.
– Por cierto, Alex. ¿Cómo te va entrenando al equipo que Okamura-san tiene junto con algunos exjugadores de otras escuelas? – Preguntó Himuro.
– Me va bastante bien. Kenichi, Shouichi, Yukio, Shota y Kiyoshi han mejorado bastante. E inclusive me dijeron que están pensando seriamente en pedirle la revancha a Jabberwock. – Contestó Alex.
– ¿Piensan jugar contra esas escorias de nuevo? – Preguntó Kagami estupefacto.
– Así es. Sé que todavía les falta entrenamiento, pero estoy segura que bajo mi mando podrán llegar a vencer a esos tipos. – Respondió Alex.
– Eres muy buena entrenadora, Alex. Estoy seguro que Okamura-san y los demás podrán derrotar a esos tipos bajo tu batuta. – Comentó Himuro.
– Así es, pero por ahora esperaré ver un buen juego entre mis dos pupilos. – Dijo Alex.
– Cuenta con eso, Alex. No perderé. – Dijo Kagami.
– Yo tampoco perderé. – Respondió Himuro.
En ese momento, una voz interrumpió su charla.
– Hello, Taiga, Tatsuya and Alex. We meet again. (Hola, Taiga, Tatsuya, Alex. Nos volvemos a ver.) – Dijo esa voz que los tres conocían perfectamente.
Alex, Himuro y Kagami se quedaron helados al oír esa voz. Al darse la vuelta, vieron a una persona que conocían muy bien.
– ¡¿JAVIER?! – Preguntaron los tres completamente estupefactos.
– Hi. Good to see you guys again! (Hola. Que gusto volver a verlos) – Respondió Javier.
– What are you doing here, Javier? (¿Qué estás haciendo aquí, Javier?) – Preguntó Kagami en inglés.
– My mom and her girlfriend got good jobs here in Japan, so I moved here recently. (Mi madre y su novia consiguieron buenos trabajos aquí en Japón, por lo que me mudé aquí recientemente) – Respondió Javier.
– How long have you been living here, Javier? (¿Cuánto tiempo llevas viviendo aquí, Javier?) – Preguntó Himuro.
– Half year. (Medio año) Pero no se preocupen, sé hablar japonés así que pueden dejar de hablarme en inglés. – Dijo Javier sonriendo.
– ¿Así que ahora vas a jugar aquí en Japón, Javier? – Preguntó Alex.
– Así es, Alex. Y voy a participar en esta Copa de Invierno. – Contestó el chico extranjero.
– ¿Y con qué equipo juegas? – Preguntó Himuro.
Javier señaló el conjunto que llevaba el cual tenía el logo de la Academia Touou.
– ¡¿Juegas para la Academia Touou?! –Preguntó Kagami sorprendido.
– Así es. – Contestó Javier.
– ¿Lo que significa que… – Dijo Himuro pero Javier lo interrumpió.
– Así es. Juego al lado de Daiki Aomine, el chico que admiro. – Respondió Javier.
– ¿Así que te uniste a Aomine? Por lo visto no quieres derrotar a toda la Generación de los Milagros, como yo lo hice. – Dijo Kagami con una mueca burlona.
– No soy como tú, Taiga. Me uní a la Academia Touou para jugar con mi ídolo, pero en realidad tengo en la mira derrotar a los miembros restantes de la Generación de los Milagros… incluyéndote a ti y a Tatsuya. Yo jamás jugaría contra el hombre que admiro y no por cobardía, sino porque mi sueño siempre ha sido jugar al lado de un basquetbolista superdotado como lo es Daiki. Por cierto, no se me ha olvidado que allá en Los Angeles, durante el tiempo que viví allí, siempre perdía contra ustedes ya fuera en partidos en equipo o en partidos uno-a-uno. – Dijo Javier mirando fijamente a Kagami y a Himuro.
– Entonces si juegas junto con Aomine, eso significa que tendré a dos grandes oponentes a los cuales derrotar. – Comentó Kagami sonriendo.
– Yo tampoco puedo esperar para enfrentarme a ti. ¡Voy a derrotarte, Javier! – Dijo Himuro cerrando su puño.
– Por lo visto, habrá duelos bastante interesantes entre mis tres pupilos. – Comentó Alex.
– Te agradezco que también hayas accedido a entrenarme así como lo hiciste con Tatsuya y con Taiga, Alex. Pero no crean que soy igual a cuando estábamos en California. He mejorado bastante y esta vez los voy a derrotar a ambos. – Dijo Javier mirando retadoramente a Kagami y Himuro.
– Nosotros tampoco somos iguales a cuando estábamos en Los Angeles. – Contestaron Himuro y Kagami al mismo tiempo.
– Espero poder tener un buen duelo. – Dijo Javier alejándose del grupo.
No muy lejos de ahí, Aomine se había encontrado con sus antiguos compañeros Shouichi Imayoshi y Yoshinori Susa quienes decidieron ir a ver el partido de su antigua escuela contra Seirin.
– Hola, Imayoshi-san, Susa-san. – Dijo Aomine saludando a sus antiguos senpais.
– Hola, Aomine. ¿Cómo has estado? – Preguntaron Imayoshi y Susa.
– No puedo estar más feliz. Nuestro primer oponente es Seirin de nuevo. Esta vez los aplastaré y vengaré su derrota de hace un año. – Dijo Aomine totalmente decidido.
– Tranquilo, Aomine. No uses este juego como venganza o revancha. No juegues para nosotros. Juega para ti y para el resto del equipo. – Comentó Imayoshi.
– Imayoshi tiene razón, Aomine. No ganes para vengar nuestra derrota. Gana para ti y por el bien del equipo. – Dijo Susa.
– Está bien. Pero de algo pueden estar seguros, si ganamos les dedicaré la victoria, porque aunque nunca lo dije, ustedes fueron dos grandes superiores y cuando los vi con los ojos rojos hace un año, supe que habían llorado por nuestra prematura eliminación, pero esta vez los que van a llorar serán los de Seirin. – Respondió Aomine.
Imayoshi y Susa le dieron una palmada a su kouhai en la espalda y lo animaron a que ganara. Imayoshi seguía en el equipo Strky junto a Okamura, Miyaji, Kasamatsu y Higuchi y asistía a la Universidad de Tokyo junto con ellos. Mientras que Susa había creado un equipo de basquetbol universitario junto con Taisuke Otsubo de Shutoku, Yoshitaka Moriyama de Kaijou, Kensuke Fukui de Yosen y Chihiro Mayuzumi de Rakuzan, y de igual forma tenían un sexto miembro y ese era Koji Kobori de Kaijou. Su equipo se llamaba Pistons y jugaban para la Universidad de Kanagawa.
Luego de esa breve charla, Susa e Imayoshi se fueron a las gradas para ver el partido mientras que Javier y Aomine volvieron con el equipo de Touou para prepararse. Una vez que ambos equipos ya estaban en los vestidores, recibieron indicaciones de sus respectivos entrenadores. En el interior de los vestidores de la Preparatoria Seirin:
– Muy bien, chicos. – Hablaba Riko. – Como todos ya saben, nuestro primer oponente en esta nueva edición de la Copa de Invierno es la Academia Touou, tal y como pasó hace un año. Este partido sin duda será completamente diferente al de hace un año. Tengo entendido que Touou se reforzó con un jugador extranjero muy prometedor y con ese chico de cabello rosa que se parece a Momoi. Ambos no son muy altos pero sin lugar a dudas son fuertes. En cuanto empiece el partido, quiero que se vayan al ataque de inmediato y busquen tomar la ventaja. Como es bien sabido, Touou tiene un poder ofensivo letal y hay que mantenerlos a raya. Sin mencionar que nos estaremos enfrentando a los campeones del Torneo Inter-escolar de Verano. Sin duda alguna, son mucho más fuertes que hace un año y si vencerlos hace un año fue sumamente difícil, ahora será extremadamente complicado pues con la llegada del chico extranjero y el chico de cabello rosa, Touou ha aumentado su poderío considerablemente, pero no será imposible ganar. Nosotros también hemos mejorado bastante y estoy segura de que podrán superar este obstáculo… Este partido definitivamente tenemos que ganarlo… No habrá un mañana. ¡Quiero que jueguen como si en lugar del pase a la siguiente ronda, lo que estuviese en juego fueran sus vidas! ¡¿Entendido?!
– ¡SÍ! – Gritaron todos al unísono.
– ¡Seirin pelea! ¡Derrotemos a la nueva Academia Touou! – Gritó Riko.
– ¡SÍ! – Volvieron a gritar todos.
Una vez que todo quedó decidido, el equipo de Seirin salió del vestidor para dirigirse al gimnasio. En cuanto llegaron, fueron ovacionados calurosamente, lo cual no era de extrañarse pues eran los campeones defensores del torneo. En ese momento, se escuchó una ovación en todo el inmueble y cuando el equipo de Seirin dirigió su vista hacia el otro extremo del gimnasio, vieron llegar a la Academia Touou, quienes se veían casi tan imponentes como la Preparatoria Rakuzan.
– ¡WOW! ¡SON LOS TIRANOS EN ASCENSO! ¡LA ACADEMIA TOUOU! – Gritaron los espectadores.
Mientras los jugadores se preparaban, Riko posó sus ojos en Javier y en Tsutsun, y escaneó sus cuerpos para ver sus estadísticas. Y la castaña se llevó una gran sorpresa pues a pesar de que no eran muy altos, Javier y Tsutsun tenían sus estadísticas por los cielos, por lo que sin lugar a dudas eran fuertes y les darían muchos problemas.
– ¡Increíble! ¡Sus números están muy por encima del nivel promedio! Aunque no puedo determinar sus estadísticas completas con sus uniformes puestos. Mmm… No son muy altos, pero a leguas se nota que son muy fuertes. Sin lugar a dudas estos chicos serán un verdadero problema. – Pensó Riko después de analizar las estadísticas de Javier y Tsutsun.
En ese momento, Tsutsun y Javier notaron que Riko los miraba fijamente y entonces ambos le lanzaron una mirada penetrante y despectiva a la entrenadora de Seirin, haciéndola sobresaltarse y luego ambos se dirigieron con el resto del equipo de Touou.
Finalmente llegó la hora de que comenzara el partido inaugural del campeón defensor de la Copa de Invierno. Los jugadores se alinearon. Por parte de Seirin, en el cuadro titular, estaban Hyuuga, Kiyoshi, Izuki, Kagami y Kuroko. Mientras que en el cuadro titular de Touou, se encontraban Wakamatsu, Sakurai, Aomine, Javier y Tsutsun. Seirin llevaba su uniforme blanco con líneas rojas al igual que el logo de la escuela y los números y con color negro alrededor de la zona de los hombros y las axilas. Mientras que Touou estrenaba una nueva piel: Era un uniforme rojo con los detalles rojos ahora en color negro, los kanjis y los dorsales eran también negros mientras que la palabra Gakuen seguía en blanco. Entre las gradas estaban Imayoshi, Susa, los jugadores de Kaijou, Yosen, Shutoku, Rakuzan y Fukuradai, e inclusive Kagetora estaba presente. De igual forma, seis chicas bastante atractivas que portaban ni más ni menos que el uniforme blanco de la prestigiosa secundaria Teiko, estaban sentadas en las gradas, con la mirada puesta en los jugadores de Touou. Antes de que comenzara el partido, Aomine y Javier se acercaron al equipo de Seirin para poder decirles algo:
– Más les vale que estén listos, porque hoy descubrirán el significado del terror. – Dijo Javier con una mirada diabólica.
– Así es. Hoy sufrirán en carne propia lo que Imayoshi-san, Susa-san y mis senpais sufrieron hace un año. – Comentó Aomine con un tono de voz aterrador.
Al escuchar a ambos, a los jugadores de Seirin se les puso la carne de gallina. Finalmente llegó la hora del comienzo del juego.
– ¡Que comience el partido correspondiente a la primera ronda de la Copa de Invierno entre la Preparatoria Seirin y la Academia Touou! – Dijo el anunciador.
El balón fue lanzado al aire y el partido empezó.
