¡Hola de nuevo a todas mis queridas lectores!
Muchísimas gracias por seguir comentando.
En fin, aquí les traigo lo prometido, lean y comenten, así le salvan la vida a Sasuke. ^^
NOTA: El próximo capitulo será 100% SasuSaku.
¿Lo quieren? ¿Lo quieren? Entonces comenten.
Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Kishi-sama. La historia es totalmente mía con bases en algunos cuantos fics.
¡Lean!
Un maldito Encuentro
Por fin llegué al edificio que decía en letras grandes F.N.J. entré en el estacionamiento y lo puse en un lugar con sombra y cerca de la entrada. Analicé un poco el estacionamiento y no pude ver el Peugeot de Naruto, por lo que imaginé que ya se había ido. Entré al edificio y la mayoría ya estaban ahí.
-Llegas tarde, frentezota.- saludó Ino. Valla forma de saludar, no estaba de humor.- ¿Qué sucedió? ¿Al fin perdiste tu virginidad?- me dijo en tono de burla.
-Ja, como si fuera virgen. Sabes perfectamente que Uzumaki me hizo el favor.- comenté, avanzando a mi oficina.- Tayuya todas las llamadas me las pasas en minutos.- avisé.
-Si si. Oye, Sai me llevará a un restaurante a cenar esta noche, y quiero que te diviertas un poco. ¿Vas?-me propuso.
Pensé en la respuesta. Normalmente hubiera dicho que sí, necesitaba relajarme. Pero no sería correcto, tendría que pagarle a Sasuke los daños y de paso platicar un rato con el. Claro, con cierta mujer de lentes alejada de mí.
-Lo siento, tengo unos asuntos sin atender esta tarde. Será otro día.- respondí, sentándome en mi silla y ella en la de enfrente del escritorio.
-¿Asuntos sin atender? Algo sucede y no me quieres decir.- se burló la rubia.-Así que dime o mandaré a mis contactos a investigarlo.
-¿Tus contactos?-hablé en tono divertido- Ah, no pasa nada. En la mañana se atoró la palanca de cambios de mi Porsche y sin querer le tumbé la defensa al Jeep del vecino nuevo.
-¿Qué? Eso si es problema. ¿Cómo te perdonó el hombre?- preguntó.
-No lo hizo. O aún no. Le pagaré los daños, pero vaya que hizo un show hace unas horas. Y para empeorarlo, le dí una patada al auto por lo desesperada que estaba empeorando la situación.- comenté.
-Ah, que buena bienvenida le diste a su auto. No tiene ni 12 horas y ya lo trituraste.- se burló.
-Muy graciosa. Pero ese vecino nuevo si que me ha causado muchos problemas.- admití.
-¿Qué, es drogadicto?-
-Pues no, pero precisamente en la madrugada tenía música a todo volumen. ¡Las ventanas retumbaban por todo el ruido! Tuve que salir con una pistola y arruinar el equipo de sonido. Le debo también un equipo nuevo de sonido. Y la perra que tiene como novia me odia.-
-Pues que lío con estos vecinos. Tayuya, tráenos un café por favor. El mío con crema.- ordenó por la contestadora. Mi contestadora. Tayuya respondió con un "enseguida" y continuamos platicando.- Pero dime, ¿Cuántos años tiene el hombre ese?-
-¿Qué?- dudé.-
-Tu vecino. Dices que hace fiestas y tiene un Jeep, y tiene una noviecita zorra. Pues entonces debe de ser todo un galán.- mencionó poniendo ojitos de corazones.
-Pues…- lo pensé un poco.- Tiene buen cuerpo.- más que eso, admito que cuando lo vi se me alborotaron las hormonas. Pero sé esconderlo bien.
-En fin, espero poder conocerlo algún día.- el tono de pervertismo en su voz se hacía presente.-
-¡Ino!- exclamé.- ¡Eres casada! ¿Cómo puedes pensar en eso?-
-Hay ya, era solo una opción. Amo a Sai, pero me conoces, también amo las aventuras.-
-Si, pero tiene novia. –Suspiré.- Una fea y horrorosa novia.-
-Entiendo. Ah, en fin, Tsunade sama ya debió de haberse dado cuenta de que no estoy trabajando, así que me retiro. Si necesitas algo me avisas, cualquier asunto llámame. Nos vemos cariño.- y dicho esto, salió por la puerta.
Suspiré de nuevo. El asunto de Sasuke me tenía muy alterada. Pero para mi fortuna, podía descansar de el en el trabajo. Empecé a ordenar unos papeles que debía entregar a Tsunade en poco tiempo, y cuando tuve listo el informe, salí y le avisé a Tayuya hacía donde me dirigía, asintió y continué mi camino.
Observaba el informe que llevaba para asegurarme que estuviera completo. Entré al ascensor y cuando llegué al piso que deseaba, me dirigí directamente a la oficina del fondo. Vi a Shizune arreglando no sé que cosas, pero en lugar de pedirle permiso para entrar, simplemente entré.
-Ah, Sakura, espera…- intentó detenerme.
-Ya se, si está enojada sé controlarlo, no te preocupes.- dije mientras abría la puerta. Gran error.
Tsunade estaba sumamente ocupada charlando con un par de jóvenes sobre no se que tema.
Naruto era uno.
Y Sasuke era el otro.
"Parece que ni en el trabajo estoy a salvo"
Fue lo único que pude pensar.
-¿QUÉ HACES AQUÍ?- gritamos Sasuke y yo al mismo tiempo, señalándonos amenazadoramente con el dedo índice.
Naruto y Tsunade mostraban una mirada de confusión.
-T-tu…- susurró Sasuke en tono peligroso.
-¡T-tu!- hice exactamente lo mismo.
Ambos estábamos en posiciones a la defensiva, como ninjas a punto de atacar.
-Sakura-Chan- escuché la voz de Naruto.- Cálmate, no es un asesino violador… ¡Sakura-Chan que crees! Fui a dejarle el Ferrari que me dijiste a tu vecino y… ¡Resultó que tu vecino es mi mejor amigo!-
-¿Qué?- fue lo único que pude mencionar. Tsunade admiraba todo, aunque yo seguía sin entender.-
-Sakura-Chan, él es Sasuke Uchiha, viene de España mi mejor amigo. Nos conocimos porque el primo de Hinata era socio suyo, y un día nos topamos y nos hicimos grandes amigos. Él trabajó alguna vez como simple policía, pero muy bueno, y cuando supe que Tsunade sama requería un Jefe nuevo, no dudé en llamarlo. Aceptó gustoso y se mudó aquí a Japón. Pero el teme nunca me dijo que se había mudado al lado de tu casa.- dijo con una sonrisa burlona.-
Ahora entendía todo.
Naruto fue a recogerlo con mi Ferrari, y de paso lo trajo al trabajo. Dejé mi posición a la defensiva y aún tenía cierto tono de confusión en todo lo que hacía.
-No puede ser…- musité- O sea que Tú… Mi Odioso vecino….
-Sakura Haruno…- habló Tsunade.
-Mi asqueroso y odioso vecino…- continué.
-Te presento a…- prosiguió Tsunade.
-Tú eres….- no podía ni mencionarlo.
-Tu nuevo jefe, Uchiha Sasuke.- terminó el azabache la frase de la rubia, con cierto tono de burla y diversión.
Maldita mi jodida mala suerte.
Sentía que iba a explotar de la ira, el enojo, y muchas cosas más.
-De ahora en adelante, le obedecerás en todo lo que el diga.- la Senju se sentó en sus silla y colocó sus brazos sobre la mesa.-
-¿T-todo?- tartamudeé, temerosa de su respuesta.
-Absolutamente, le obedecerás en todo lo que el diga.- concluyó.- Fuera de mi oficina, ahora. Sasuke, Naruto te llevará a tu nueva oficina y trabajarás oficialmente a partir de mañana.-
-Entendido.- asintió el Uchiha.
-¿Alguna cosa que tengas que decir, Sakura?- me miró fijamente la rubia.
-P-pues…- "No nada, solo que mi nuevo jefe es mi odiado vecino y que estoy tan furiosa que quisiera arrancarle la cabeza a cualquier idiota que se me ponga enfrente" – Bienvenido a la Fiscalía Nacional de Japón.
