Capítulo IV: No quiero recordar
By Kilia

Gomen si tarde mucho pero estuve liada con cosas de la escuela y bueno xP después de un tiempo ps ya tengo un tiempito libre Y.Y. Muchas gracias a todos los que estáis siguiendo la historia y mil gracias a los que me dejáis review (me animan a seguir escribiendo) xD

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-Pero...¿No era Duo-kun el que últimamente acosaba a Heero?

-Si, pero él lo hacía por le juego. Heero en ese tiempo se ha enamorado...debes ayudarme...es tu amigo...

-No puedo...yo..-contestó de pronto muy nervioso-

-¿Tu qué?-dijo a la vez que una sonrisa burlona se apoderaba de su rostro-.

-Yo...

-Tú...

- ¡Heero es mió¡Es mi hermano! -dijo de pronto con notable nerviosismo-.

Trowa soltó una ruidosa carcajada, la situación le divertía bastante, Quatre con expresión contrariada y enfadada...

- Está bien, está bien...-respondió sin dejar de sonreír- y bueno... ¿qué comeremos?

Por un momento Quatre no reaccionó, parecía haberse perdido en sus pensamientos.

-Tierra llamando a Quaaaatreee- canturreó-.

- ¿Eh? -dijo de pronto sorprendido-.

- ¿Con qué delicioso postre vas a deleitarme?

- Oh..uhm.. pasa a la cocina... ya veremos...

Una vez ya en la cocina, el rubio empezó a preparar un extraño dulce que Trowa nunca había visto, tal vez era árabe. También observó que desde la conversación parecía bastante tenso y alterado, las cosas estaban saliendo mejor de lo que creía...si señor... .De pronto vio un delantal rosa, rosa claro con bordados de flores de cerezo.

- Hey Q-chan ¿por qué no usas eso?

Con sumo sigilo tomó el delantal y se lo colocó, atándole un lazo en la espalda. Lentamente lo recorrió con su mirada: sus cabellos platinos caían con gracia sobre el cuello, su estrecha figura, con algunas curvas,... tal vez debería haber sido modelo.. se dijo Trowa mientras sonreía.

-Gracias Trowa, eres un amor, te preocupas hasta de que me pueda manchar

Su tono de voz era sincero, dulce y angelical. De pronto se giró y ambos se miraron directamente a los ojos...sus mejillas estaban ligeramente sonrosados...y sus labios.. sonreían, el tiempo se detuvo, por unos instantes el mundo se paró en seco.. y...Trowa se acercó a su rostro...

En algún lugar de la metrópoli, un chico trenzado y vestido entero de cuero negro descansaba echado en un árbol. Se sentía algo triste y había decidido ir al parque a pensar ¿qué le estaba pasando?, tal vez allí en su sitio preferido de la ciudad, lo descubriría. Era un sitio alejado, cubierto de hierba y árboles robustos. En medio había una laguna artificial, con peces de colores. Cerca de él unos niños estaban jugando, de pronto uno de los chiquillos se le acercó, parecía tener unos siete años

- ¿Querez jugad con nozotod?

- ¿yo? -contestó sorprendido-.

- ¡si!- dijo con una enorme sonrisa- Mi perrito quiede conocedte, eztamod jugando a rodad pod el zuelo

- ¿Rodar? - respondió sonriente- Yo era un experto en eso cuando tenía tu edad, seguro que puedo superarte- lo retó mientras dejaba ver una sonrisa burlona- ni tu ni tu perro podéis ganarme

El pequeño hizo una mueca enorme con su cara e infló sus mofletes con una expresión de enfado

- ¡Yo ganaré!

- ¡No¡Ganaré yo!

Y dicho y hecho, ambos empezaron a rodar en la hierba, en el barro...en el suelo...por un momento Duo quiso olvidarse de todo, al demonio con Heero, ya estaba cansado de su frialdad, era imposible molestarlo, parecía una piedra andante, una piedra escupe hielo...¡cada vez que hablaba se morían las flores!, si, eso explicaba por qué heero no tenia plantas dentro de su casa, se le morían de frío. Es cierto que lo había estado acosando...un poquito.. ¡pero sólo un poquito!..también se había colado en su casa, es cierto... y se le había tirado encima... ¡pero ese no era motivo para bombardearlo con sus agujas de hielo¡Si Heero fuera al polo sur se congelarían hasta los hielos¡Pero no volvería a suceder¡Ese desgraciado no volvería a dispararle de esa forma¡Y no iba a dejarse congelar ni una vez más ¡No!

Justo en ese momento, una figura con una bolsa marrón en las manos se detuvo delante de él, se levanto las gafas de sol y lo miró desde arriba.

- ¿Ahora te juntas con los de tu mismo nivel neuronal, Maxwell? O no..espera... pobre niño, que le insulto...

No podía ser...no..esto no le estaba pasando a él..temeroso alzó la vista para confirmar susu sospechas...

Sin decir ni una palabra más siguió su camino, dejando a un atónito Duo lleno de barros y hojas, petrificado en el suelo. Decirle eso le había sabido TAN dulce, TAN gratificante, no pudo evitar empezar a reír, la cara de bobo que se le había quedado al trenzado fue de película... Debía darse prisa al volver, esa nueva misión que le habían encargado sus jefes.. ¡debía ponerse a trabajar de inmediato!ya tendría tiempo de pensar en niños-nivel-mental-de-lagartija.

Cuando Heero desapareció de su vista, Duo se levanto del suelo totalmente rojo¿por qué¿por qué había tenido que encontrarlo precisamente ÉL? Maldito mil veces, pero ya vería...ya...¿dónde estaba Trowa cuando se le necesitaba?

Siguió jugando un rato más y se despidió del niño. Volvió cabizbajo a la calle, mientras paseaba podría despejarse. Fue mirando escaparates, una tienda de ropa, una de comida, de animales. Entonces una brillante idea se le pasó por la cabeza ¡una mascota le haría sentir mejor¡si, eso haría¡compraría una mascota¡un pajarito¡o un gatito!

Por las aceras la gente iba y venía, un restaurante lleno, niños con sus padres,...y él sentía ganas de estar ahí, de no haber hecho la maldita apuesta, se sentía triste y sólo. Al doblar la esquina llegó a la tienda de animales, era una tienda exótica, de iluminación tenue y azulada.

En las vitrinas se observaban todo tipo de animales, lagartos, peces, perros, gatos,.. No sabía por cual decidirse, todos eran tan monos... Un chico de unos dieciocho años se le acercó, su pelo era azulado, medio largo y oscuro, su piel clara y sus ojos miel. También era bastante alto. Se puso detrás de él y pasó su mano muy cerca de su cuello para señalar una de las jaulas.

- Yo te recomendaría la ardilla marrón, la de cola larga-dijo con una sonrisa amable-.

Debía ser el dependiente.

-¿Por qué?

- Es muy sociable y lista

-¿Está amaestrada?

El chico se rió y se acercó un poco a su rostro.

-¡claro!¡si la sueltas se sube a tu hombro!

- Entonces creo que… me la llevo.. ¿Oye cómo te llamas?

- Marlon, dime¿te gustan los animales?

- Si, yo...claro…sino no habría venido ¿ no crees? jeje…

-Tienes toda la razón, ha sido una pregunta tonta creo yo

Ambos se rieron y empezaron a hablar de ardillas. Después de una hora, Marlon le había contado las mil y una formas detener una ardilla feliz. Algo mareado por tantas instrucciones, Duo salió con su nueva mascota y se dirigió hacia su casa. Cuando llegó encontró en su buzón una invitación a la feria¡claro¡la feria!. La semana siguiente estaría llena de luces, dulces, atracciones y juegos para él. No más Heero, no más nada, sólo él y su felicidad de divertirse.

Mientras, tumbado en el jardín de su casa, Heero meditaba de todo lo que le estaba ocurriendo, era tan complejo….No entendía por qué sentía tanta rabia, tanto enfado, tanta impotencia. Cuanto más lo pensaba más enfadado se ponía. ¡Lo odiaba¿Por qué ese maldito niño con trenza le hacía pensar tanto?. Ya estaba harto, harto de todo lo que existía, harto de no saber cómo hacerlo desaparecer de su vida.., pero había tomado una decisión. Se vengaría, se vengaría de una sola vez y después no volvería a verlo...iba a lamentar todo lo que le estaba haciendo pasar, toda esa confusión y rabia, todo por sus caprichos infantiles. ¡No podía perdonarle que le hiciera sentir débil e inferior!

La sangre le hervía, necesitaba ver a Quatre. Sólo él sabía como calmarlo, sólo él estaba siempre ahí. Sólo con él se permitía sentirse débil...

Se levantó de golpe. Había decidido ir a verlo, no le diría nada, por supuesto, nadie debía saber que él estaba afectado. Pero escuchar dos o tres tonterías de Quatre le animarían. Tal vez al volver ese trenzado drogado le estaría esperando sobre su cama, en ropa interior femenina y con una caja de bombones roja y con forma de corazón, pero en ese momento quería relajarse y olvidarse de todo.

Sintió un escalofrío cuando Trowa se acercó a su oído y le dijo que vestido así se veía realmente adorable. Había sido su primer amor después de todo. Los recuerdos acudieron a su mente como las mariposas al verano...ya habían pasado dos años..

Era un día de otoño, a las doce de la mañana. Había quedado con Trowa en el portón de su casa. No era el lugar más adecuado, pero la verdad es que no tenía más opción, tenía que decírselo. Al día siguiente partiría en una misión en la que su vida estaría en riesgo..más que nunca.. Debía infiltrarse en una base enemiga él sólo y robar los explosivos. Para ello debería enfrentarse cuerpo a cuerpo a bastantes enemigos...no sabía a cuántos..pero estaba seguro de que no serían dos o tres...

Entonces Trowa bajó, le dio un beso en la mejilla como siempre y centró sus ojos en él, preocupado.

-Dime ¿qué es eso tan importante de lo que querías hablarme?

-¿Sabes Trowa? yo... no se qué siento por ti.. ¡creo que es amor!.. no se..sólo tu estás en mis pensamientos y..¡cuando estoy contigo todo es distinto! tu haces que todo sea especial...

Se hizo un silencio incómodo, durante el que Trowa lo miró fijamente.

-Quatre, lo siento, no puedo estar contigo

-Entiendo...

-No es que no quiera.. es que Duo me pidió ayer que saliera con él

-¿te gusta Duo?

Aunque trataba de contener sus lágrimas, éstas se empeñaban en llenar sus ojos y caer.

-Estoy saliendo con él

-¿Eso es un si..?

-Supongo..

Sin despedirse siquiera, dio media vuelta y cabizbajo se dirigió a la base. Pediría empezar ese mismo día la misión, ya no importaba si le ocurría algo, nadie iba a llorar por él...

Una vez hubo recibido las instrucciones partió hacia dónde le habían dicho. Extrañamente hubo ligero cambio de planes de último minuto. Iba a disfrutar de la "acogedora" y "comunicativa" compañía de Heero Yuy. Ese chico era realmente misterioso, más aún que Trowa (y eso ya era decir mucho). Nunca hablaba con nadie, nunca decía nada a nadie. Parecía un robot...Bueno, a veces hablaba, pero siempre eran palabras de desprecio o sarcasmo.

Cuando llegaron lo primero que vio fue una enorme casa. Una casa de campo con flores, piscina, columpios,... Aquello parecía de todo menos una base de guerra. Durante el viaje había tratado de entablar alguna conversación amistosa con él, pero sólo había obtenido monosílabos " ah, bien, ... .. .. .. . . (no sabe/no contesta), hm,.. "

Ambos treparon por las paredes de la casa y se metieron por una ventana. Aparentemente era un hogar totalmente amueblado, decorado y tranquilo. Debían ser rápidos, estaba claro que los enemigos sabían de hacía rato que habían llegado y ellos lo sabían, sabían que estaban yendo directamente a la trampa del lobo, pero no podían volver atrás. Si fracasaban, si fallaban, sus enemigos tendrían la excusa perfecta: "dos cadáveres del bando enemigo intentando entrar a robar, ya podemos volver a declarar la guerra"

Ambos iban corriendo, sabían de memoria dónde debían ir. Cuando llegaron a la cocina, tras diez minutos de correr sin parar, empezaron a desmantelar las bombas metidas en los muebles y a guardarlas una vez desactivadas.

-¿Qué tranquilo está esto no?

-Um..

-¿Crees que será una trampa? Es demasiado fácil...

-Sea una trampa o no, estamos cumpliendo con nuestro deber, preocúpate de desarmarlas bien y no de si saben que estamos aquí-dijo con un tono helado-.

No era difícil desactivarlas, sólo tenían que cortar un cable, el mismo en todas. Ya iban por la décima cuando de pronto una alarma empezó a sonar por todo el edificio, se oían pasos acelerados y voces. Las luces se apagaron y una lámpara, que emitía luces rojas parpadeaba.

Se oyeron unos disparos y las balas les pasaron muy de cerca, estaban atacando del otro extremo del pasillo, aún tenían unos segundos para huir. Unos ruidos extraños salieron de las ventanas, que tenían las persianas echadas ¡alguien estaba tratando de levantarlas!, mientras Heero desarmaba bombas a una velocidad extrema, incluso para él, Quatre corrió a atrancar la puerta, pero de nada servia, las balas traspasaban la madera, si les daba alguna estaban muertos.

-¡Deprisa Heero! -exclamó suplicante Quatre-.

-No me molestes quejica, sino te gusta esto, lárgate y no molestes...-masculló Heero entre dientes-.

Empezó a caer arena y algunas piedras del techo, se oían golpes como de martillos, antes no se habían dado cuenta por los disparos. El techo estaba desmoronándose por segundos. El sonido de unos cristales los avisó de que alguien había conseguido entrar, era un chico cubierto de negro, al que sólo se le veían los ojos. Eran unos ojos felinos, de un amarillo intenso y sostenía entre sus manos un revólver.

Quatre y Heero sacaron también los suyos y se miraron con complicidad. Antes de que su atacante pudiera hacer nada, Heero le dio una patada en la nuca y calló al suelo.

-¿Está muerto?-preguntó el rubio-.

-Puede...

Las paredes empezaron a temblar de todas partes mientras de la puerta venían cada vez más disparos. Encima de sus cabezas, comenzaron a caer grandes pedazos de techo.

-¡Al conducto de lavandería! -dijo Quatre mientras abría una compuerta que estaba oculta en la pared-¡Vamos Heero!-.

Al ver que no se movía, entró dentro, esperando que lo siguiera. Los enemigos derribaron parte del techo y saltaron, rodeando a Heero, él había sacado su pistola, pero eran unos diez hombres, no podría hacerles frente a todos. Entonces Quatre recordó a Trowa y pensó que el "soldado perfecto" (como se hacía llamar) no podía pagar que él estuviera deprimido y sin ganas de nada. En una situación normal, el rubio se habría quedado con su compañero hasta el final, no importaba si era Duo, Heero, Trowa o Wu Fei. El debía pensar que primero el compañero y después uno mismo.

Salió de su escondite dando un grito, todos se quedaron perplejos, incluido Heero. Entonces arrojó una granada de humo soporífera e irritante de ojos. Aprovechando la confusión , agarró a su compañero y se lanzó dentro del tubo de lavandería, no sin antes cerrar la puerta que daba a esa pequeña sala de un metro cuadro. Sus enemigos seguramente no conocerían esa entrada y la confundirían con la pared, ya que estaba camuflada y había que fijarse bien para distinguirla.

Cuando cayeron sobre el montón de ropa sucia, por un momento se quedaron en silencio, todo había pasado muy deprisa y ambos estaban aun bloqueados, sin decir una palabra, salieron por unos túneles secretos y volvieron a la base. No se podía decir que habían conseguido su misión cien por cien. Habían conseguido eliminar todos sus explosivos, pero no habían podido evitar el enfrentamiento. Seguramente, sus enemigos aumentarán el nivel de defensa y la siguiente misión será mucho más arriesgada.

- Te debo un favor, así que por esta vez y sólo por esta vez puedes pedirme algo. Dinero, entrenamiento, mis armas,... Has demostrado ser más eficiente que yo y debo pagar el precio.

- ¿Ah?-respondió Quatre sorprendido por la actitud tan seria de Heero-¿Qué te parece si vamos a cenar a algún sitio? Con eso será suficiente

-Como desees...

Así había empezado su amistad con Heero y poco a poco se había ido distanciando de Trowa, se veían pero mucho menos a menudo. Un año después se dio cuenta de que nunca había estado enamorado. Sólo sentía admiración y amistad, había confundido sus sentimientos.

-Quatre... -volvió a susurrarle- pareces ido..

Sin que él se diera cuenta, Trowa había ido llevándolo hasta la encimera y le había empujado suavemente para que se echara un poco, lo suficientemente para que al mantener el equilibrio tuviera que estar agarrado a él.

-Perdona, me perdí en mis pensamientos un momen...

-shh...

El sonido del timbre los sobresaltó, Quatre apartó a Trowa sin mirarle a los ojos y se dirigió hasta la puerta. Se sentía muy nervioso y confundido¿por qué Trowa se había portado así?

-¿Heero?-dijo un poco extrañado al abrir la puerta-.

- Hola Quatre ¿puedo pasar?

-Si…Claro…

Oh, no se que hacer. ¿Que hace Trowa en mi cocina portándose como si fuera mi novio¿Heero está enfermo? Ha venido a verme… quiere hablar conmigo…se ha vuelto loco definitivamente, el Heero que yo conozco nunca haría eso. ¿Y qué demonios quería Trowa¿Cómo le explico que ya no siento nada por él? Oh Dios mío... ¿por qué¿Por qué el único día que Heero iba a verlo Trowa estaba allí? Podía haber merendado con él y entonces después enseñarle sus álbumes de foto de cuando eran niños ¡o podía haber ido con él a comprar cosas!. También incluso podía haberle pedido que fuera mi hermano mayor...me conformo con eso... Además de que Trowa y Heero, desde lo de Duo no se llevan muy bien ¿cómo le explico que está aquí sin que se de media vuelta y se enfade conmigo?

Mientras, en la cocina, sonaba el celular de Trowa. Durante unos segundos estuvo escuchando la musiquita y finalmente contestó.

-¿Hola¿Trowa?

-Si, dime Duo

-Tengo la tarde libre, si quieres podemos ir a ver una película

-Es que estoy en casa de Quatre, vamos a preparar una divertida merienda

-¿divertida?

-Si, jeje.. ¿Quieres venir?

-uhhm...¡sólo si también hay dulces¡Quiero mucho chocolate!-contestó alegremente-.

-Claro

Ambos se despidieron y Trowa colgó. Definitivamente si iba a ser una merienda muy "divertida".

Continuará...

Bueno, ya terminé este capítulo y ahora que por fin acabe las clases, actualizaré más a menudo. - uhhm las parejas aun no están definidas, de hecho la historia no esta definida. Va a depender de ustedes¿que parejas quieren? . Trataré de cumplir lo que pueda para que todos estén contentos ee (aunque siempre habrá alguien que no quede conforme xDDD, pero trataré de complacerles en la medida de lo posible )

Reviews:

Koi Aoi: wahahaha quien sabe quien sabe xP de momento parece que todos están muy confundidos. Gracias por seguir el fic y mandarme review . XD son mi alimento para escribir ¿¿ Heero de Duo?? uhhm yo no lo veo muy convencido :P

Mai maxwell: Hola de nuevo , espero que este se te haya hecho más largo que el anterior, me esforcé mucho para acabarlo x.x , weno XD el personaje de Trowa ya casi tiene forma definida y sobre si el "sabe" o no, yo creo si sabe mas que ninguno XDD. Sipis Duo acosa a Heero pero no se si el mismo tiene muy claro por qué xDD

Keysie Maxwell: xD ¿En serio Trowa ha pensado en algún momento en los sentimientos de Heero¿Quatre ayudarlo? me parece que no XDD. Espero que me perdones que hay tardado tanto x.x no pude evitarlo, maldito colegio. Ojalá igual te haya gustado este capítulo. -

nicky-hitomi: Bueno bueno… tal vez más adelante haya de momento aquí tienes datos importantes sobre el pasado de todos. Puede que en el siguiente capítulo haya un poquito de Heero/Duo, depende de mi inspiración

ladyyami-atem: No te preocupes yo igual tarde mucho en escribir el capítulo. Espero que te guste, no se si meter algún personaje mas a la historia ¿tu que opinas? n.nU ¿sería ya muy lioso?

Noriko Ukai: Me alegro de que te esté gustando, tal vez este capítulo haya sido más serio que otra cosa xD aunque weno, lo de Duo en el parque fue lo mas cómico de este a mi opinión . Muchas gracias por tus comentarios n--n.

karo-andromeda: x.x siento que voy a morir XD sii perdooon ya se que en este capitulo puse bastante heero/Quatre pero no me mates, la historia no esta decidida aun ee piedad se pone de rodillas

Muchas gracias a todos en general y a los que no les agradecí personalmente no es que no se los agradezca igual e.e es que me parece repetitivo ir diciendo a todos "gracias gracias gracias" xDDDD. Nos vemos en el siguiente capitulo chauu -