Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

Un médico fue contrato para cuidar del pequeño, los días transcurrían tan lentos que parecía que no tenían fin, poco a poco el hombre rubio se fue ganando la confianza del niño más grande, comía poco y no hablaba para nada, parecía un animalito asustado, por todo temblaba, y se quedaba paralizado si escuchaba que alguien levantaba la voz.

Los esfuerzos por encontrar a Rosse habían sido infructuosos hasta el momento, nada podía hacer Albert para acelerar las cosas, el niño más pequeños aún no despertaba, le partía el alma verlo con aquellas vías en sus bracitos tsm delgados, aún ni pq certeza de los nombres de los niños tenía, por lo que había averiguado George a su hermana Mary ni un entierro decente le habían dado, el trámite para exhumar su cuerpo era engorroso y aunque no era algo típico de su carácter apacible con frecuencia había estallado en cólera, todo aquello le tenía emocionante agotado, en su mente no se cansaba de decirse a sí mismo.

-Odio este lugar, lo odio, tan sólo malos recuerdos, desdichas y fatalidad he vivido aquí, tan sólo el tiempo que viví contigo me traen buenos recuerdos.

Su mirada se perdía a travesías de un ventanal impresionante que engalanada la gran casa en donde se encontraba, pensando en su abuelo y en sus hermanas, estaba ansioso por recibir buenas noticias y finalmente dar con el paradero de Mary, la única información certera era que tenía otro sobrino, no sabía si más grande o más pequeño, de lo que estaba seguro era de que al dsr con ellos los tomaría y se los llevaría así tuviera que hacer uso de la fuerza, ya no era aquel niño al que le habían arrebatado todo, esta vez nadie podría imponerse ante él, los días pasaron y las cosas no mejoraron mucho, la familia del esposo de su hermana se había mudado del donde vivían y aún trataba de ubicar.

Una joven despertaba aturdida, le dolía la cabeza y tenía mucha sed, estaba desorientada y adolorida, trataba de recordar que le había pasado, solo recordaba estar saliendo de aquel supermercado que trabajaba las veinticuatro horas al cual siempre asistía cuando entregaba su guardia nocturna en el hospital, de repente escuchaba gritos, muchos gritos de mujeres, gente hablando en un idioma que no entendía, aún cuando trato de levantarse no pudo hacerlo, un fuerte mareo la hizo caer al no poder mantener su centro de gravedad, pudo sentir como la tomaban de los brazos y la arrastraban por el suelo hasta dejarla tirada sobre el piso frío y húmedo, luego sintió como le daba un paquete y en cosa de segundo la oscuridad fue consumiendo sus pensamientos hasta que ya no supo más de ella.

Al abrir los ojos fuertes náuseas la atacaron, se sentía convulsionar , sentía como su cuerpo temblaba no sabía si por el frío o por el malestar que sentía en ese momento, voces, escuchaba voces esta vez sí que lo entendía, dos hombres discutían por algo de una mercancía, ella no lograba entender lo que decían, logró incorporarse dando tumbos al percatarse de ello los hombres que estaban allí nuevamente fue arrastrada por el piso y otra vez sintió como le daban un piquete y luego se perdía en una completa inconsciencia.

Los días pasaron y en varias oportunidades se repitió lo mismo, un dia o mes, ella no sabía cuánto tiempo había transcurrido, pero esa mañana al despertar un poco aturdida se queda tranquila no intentó moverse o levantarse, su mente estaba como en una nebulosa, ese dia solo se enrollo como un ovillo, no se movió, no se quejo, solo se mantuvo quieta, muy muy quieta, esta vez si logro entender lo que sucedía, habían varias mujeres en aquel lugar, algunas se resisten y son golpeadas, se escuchaban algunos ruidos extraños y llanto, mucho llanto, por ese dia para ella no hubo ningún piquete, tenía que estar tranquila para que no la volviera a drogar ella sabia habia visto de primera mano el efecto que las drogas tenían sobre la gente.

-¿Por qué a mi? cuidame Dios mio, por favor muéstrame la manera de salir de este lugar, lagrimas resbalaban por sus mejillas mientras reinaba el caos en el lugar, de la misma manera en que se inició aquello terminó, se hizo el silencio, se escucho el sonido pesado de una puerta cerrarse, todo se oscureció y ella por fin se atrevió abrir los ojos, poco a poco se fue incorporando, se horrorizo al ver la cantidad de mujeres que se encontraban en aquel lugar, con cuidado se levanto y aun temblando fue caminando apoyándose en la pared, todas parecían estar dormidas, sobre una mesa se encontraba algunas jeringas y algunos frascos, estaban drogadas midazolam, por instinto tocó sus brazos, para encontrarse con algunas zonas sensibles.

-¿Cuantas veces? sentia seca la garganta, le dolía el estomago, no recordaba haber comido, despues de ver todo el lugar, caminó hasta una pequeña puerta, por un momento tuvo la esperanza de poder escapar, que fuera una salida, al abrir se encontró con que era un baño, suspiro decepcionada.

Al regresar tanteando por la pared pudo ver trozos de pan en una esquina, despues de pensarselo un poco los tomó y los guardó dentro de su ropa, caminó hasta la puerta y pegó su oído de la pared, no se escuchaba nada, trato de de pensar ¿qué hacer? ¿cómo salir de ese lugar? necesitaba beber algo, camino entre aquellas mujeres que parecían muertas, pudo notar que algunas tenían las ropas desgarradas y estaban desnudas y golpeadas, aquello la hizo estremecer, comenzó a sentir como se agitaba su respiración, como pudo se tranquilizo.

-Tengo que salir de aquí, tengo que regresar a mi casa, papi ayúdame, solo pensar en su padre la hicieron soltar el llanto.

Entre tanta oscuridad sintió algo a sus pies, se agachó y la tomó, era una pequeña botella plástica con agua, la abrió y la olio parecía no tener nada, y la bebió, se posiciono en un rincón de la habitación y allí se quedó sin moverse, las horas pasaron y hasta que de nuevo sintió que introducían una llave en al puerta, volvió a acurrucarse y se hacía la dormida, muchas chicas ya despertaron y comenzaron a sacarlas las primeras eran las que estaban casi desnudas con sus ropas desgarradas, la voz de un hombre que hablaba en inglés, y gritaba.

-LAS RUBIAS NO, LAS RUBIAS NO LAS SAQUEN, muchas chicas eran arrastradas de la manera más salvaje ella se cubría el rostro para que no notaran que estaba despierta, aquellos hombres hacían un conteo y después de sacar a las primeras, nuevamente se escuchaba la voz del mismo hombre.

-NO QUIERO QUE MALTRATEN O TOQUE A LAS TRES CHICAS DE OJOS VERDES.

-NOS PODEMOS DIVERTIR UN POCO CON ELLAS, gritó otro antes de soltar una estrepitosa carcajada.

-Maldito estupido, esas tres son virgenes y ya sabes que él paga por las rubias de ojos verdes ¿tienes idea de cuánto nos va a pagar por estas? tiene un fetiche con las mujeres de piel blanca y ojos verdes, te aseguro que por estas tres nos pagará una fortuna, más te vale no echarme a perder el negocio, esta vez al cerrarse la puerta fue de manera brusca, se sintió el movimiento y un motor, el olor a mar impregnaba todo el ambiente.

-Estamos en un barco, Dios mio cuídame, por favor acompáñame

CONTINUARÁ...