Hola, aqui la segunda parte, lamento la demora ~.
El texto contiene leve Incest denle una oportunidad~ sigue siendo un Blitstone
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Hearthstone despertó con un grito de sorpresa, al abrir los ojos se encontró en su habitación en Alfheim y pronto se preguntó porque debería haber despertado en otro lado. La extrañeza le hizo comenzar a desesperarse y mirar hacia todos lados. ¿Dónde estaban las pizarras blancas con escritos en negro y rojo? Un momento... ¿Porque buscaba esas cosas? La luz entraba por la ventana, su habitación decorada con sobriedad, estantes con libros, un armario, escritorio, una suave cama ¿Porque todo aquello se le hacía tan extraño? Se sobresalto al ver a un elfo entrar. Este tenía una mirada de preocupación, parecía ser menor que él y también tenía el pelo hecho un nido de aves, su cabello de un rubio casi blanco, su rostro no solo estaba adornado por la preocupación, sino que también por tres largas líneas que tenían un tono verdoso claro, iban desde su frente, pasaba por su ojo derecho y llegaba hasta su mejilla. El elfo se acercó rápidamente y se sentó junto a él en su mullida cama.

-¿Hearth que paso? Te escuche gritar... ¿Hermano que pasa?

Hearth miro al elfo asombrado de escuchar su voz, como si hubiera olvidado como sonaba. Por un momento quiso llorar como si fuera la primera vez que escuchaba la voz de su hermano.

-An-Andiron... -murmuro sin reconocer ni su propia voz, no resistió más y abrazo a su hermano con fuerza cuando las imágenes de su sueño volvieron a pasar por su mente.

Andiron se sorprendió, pero respondió el abrazo de su hermano acariciando su espalda. El grito de este le había despertado y no dudo un segundo en ir a ver a su hermano mayor.

- Ya, ya, ¿Que paso Hearth?

El elfo mayor se apartó leve de su hermano e hizo un ademán de comenzar a hablar con sus manos, pero se detuvo extrañado sin entender porque iba hacer eso.

-Yo... tuve un mal sueño... -bajo la mirada recordando todo- Vivía en Midgard... era... amigo de un enano y un hijo de Freyr...

-¿Un hijo de Freyr? ¿Como era? -La emoción en la voz del menor era palpable.

Hearth fruncio el ceño levemente.

-Como un humano normal... era extraño... los humanos ya no vivian en castillos... Era parecido a Alfheim, pero... -abrió grande los ojos recordando algo- ¡Oh por Freyr! ¡El sol se escondía!

-¡¿El sol se escondía?! ¡Qué horror!

¿Un lugar sin sol? Aquello sonaba horrible, simplemente horrible, en especial para un elfo que necesitaban la luz para sobrevivir ¿Como vivir en un lugar donde el sol se ocultaba? Andiron estaba horrorizado.

-¿Y que más? aparte de que ya no existían castillos, vaya locura, que el hijo de Freyr era como un mortal cualquiera, lo cual mata todas las expectativas -ambos elfos se miraron y rieron, aquello era un disparate, solo era un raro sueño- ¿Que más pasaba en tu sueño?

-Era extraño... la verdad fue como ver una película muda... Creo que... era sordo-mudo -Hearth arrugo la frente, aquello fue lo más extraño y desagradable.

-Por suerte que solo era un sueño.

-Una pesadilla mas bien... luego habia una lucha contra un gigante de fuego

-Wo, ¿Y que hiciste?

-Le dispare con una flecha de plástico -ambos volvieron a reír mientras Hearth le describía su sueño, como habían enfrentado a unos enanos locos, escapado de los guerreros de Odin y Valkirias asesinas, como detuvieron al Lobo Fenrir. Como el mismo Odin les felicitó. Se reservó un par de cosas como que el enano de sus sueños era su novio, aquello lo avergonzaba completamente y sabia lo celoso que era su hermano, era un sueño nada más, pero sabía cómo reaccionaría este.

-Suena como que podrías escribir un libro de ese sueño~

El elfo menor le sonrió con sorna a su hermano mayor molestándole.

-¿Y yo donde estaba? No me digas que creaste toda una aventura en tu mente y no me incluiste, eso rompería mi corazón~ -Dramatizo tumbándose en la cama ocupando todo el espacio.

Hearth lo hubiera empujado, pero la pregunta hizo que su mirada se ensombreciera y su garganta se secara, eso fue lo que convirtió su sueño en una pesadilla.

-¿Que? -Andiron se asustó al ver la expresión de su hermano. Hearth acaricio la mejilla de Andiron donde estaban las marcas que le dejo Brunnmigi cuando eran niños... mismas marcas que tenía el en su pecho ya que intento ayudarle cuando le escucho gritar y la bestia le ataco también. Tuvieron suerte de que Padre los escuchase y los salvara a ambos.

-Hearth...

-Habías muerto... -su voz se cortó y vio a los ojos grises de su hermano- Brunnmigi te asesino y yo... y-yo no... pude... No podía... oírte... -Pronto el elfo mayor sintió una opresión en el pecho, cerró los ojos con fuerza; era el hermano mayor, se supone que no debería llorar por un sueño frente a su hermano menor. Pero la sola idea de perderlo le abrumaba, lo dejaba vacío completamente. No podría vivir sin su hermano.

-Hearth calma... eso no paso, estoy bien, estamos bien -Aunque aquello que le conto su hermano mayor lo descoloco un poco, pero aun así le regalo una sonrisa tranquilizadora. El jamás iba a dejar solo a Hearth, eran hermanos, mejores amigos y otras cosas más. Ni la muerte lo iba alejar de su hermano. Tomo el rostro de Hearth entre sus manos y este le miro.

Hearth bajo la mirada a los labios de su hermano sin saber si era porque tenía que leer sus labios (pensamiento que le descoloco aún más) o porque necesitaba a su hermano de otra forma.

Andiron le sonrió leve y beso suave los labios de su hermano mayor. Fue solo un suave toque, pero fue todo lo que necesito Hearth para calmar la opresión de su pecho. Se miraron a los ojos y Andiron sonrió ahora de forma más amplia. Amaba a su hermano y esas cosas eran sus pequeños secretos. En una sociedad demasiado perfectista como la de Alfheim, no podían demostrar plenamente lo que sentían, a pesar de que si se estudiaban las ramas familiares todos estaban emparentados con todos.

Se apartaron cuando escucharon llamas a la puerta y una Huldra se asomó.

-¡Oh! Aqui estaba Amo Andiron. Sus padres los esperan para desayunar.

-Ya vamos Igne, gracias. -respondió el menor con cordialidad.

La Huldra hizo una reverencia con la cabeza y salió cerrando la puerta. Andiron vio a su hermano de nuevo.

-Vamos a comer, hoy será un buen dia.

-¿Y eso porque? -pregunto alzando una ceja.

-Porque Padre va hacer una fiesta~

-Odiamos las fiestas con los amigos estirados de nuestros padres, Andiron, Dudo que hubieras olvidado eso.

-Pero~... ¡Igne y su madre para estas fiestas siempre preparan cosas deliciosas!

-¿Quieres que asaltemos nuestra propia cocina?~ No me lo esperaba de ti -bromeo Hearth viendo a su hermano menor.

-¡Ya vamos! -comento emocionado mientras iba a su propia habitación para cambiarse de ropa.

Cuando Hearth se quedó solo en el cuarto, se tocó los labios ligeramente, sabía que hacían aquellas cosas con su hermano de hace mucho tiempo, pero en este momento sentía que estaba traicionando a alguien, a alguien que ni siquiera conocía y eso le dejaba un sabor amargo en la boca. Sacudió la cabeza alejando sus pensamientos de aquel raro sueño y fue hasta el baño. Se quito la parte superior del pijama y se observó al espejo. Su piel blanca estaba mancillada por largas heridas, desde la mitad de su pecho hasta su vientre, viejas heridas de la misma bestia que ataco a su hermano. Era real, lo que veía era real, pero aun sentía que solo era un sueño y que su sueño era su realidad. Volvió a sacudir la cabeza. No, no quería vivir en un mundo donde no estuviera Andiron.

Se lavo la cara y los dientes, volvió al cuarto y algo tiro de su mente, se acercó a su cama y busco bajo ella, en una caja de zapatos había algo que le llamaba, levanto la tapa y encontró un montón de piedrecitas con grabados en rojo... Eran runas... Sacudió la cabeza y volvió a guardarlas bajo la cama. No mentiría al decir que añoraba los viejos tiempos... como vivían antes los elfos, más cercanos a la naturaleza y la magia, cosas que ahora eran un mito en estas generaciones. Recordó una vez que le pidió a su padre usar el arco que tenía este como muestra de exhibición y como este le regaño durante una hora sobre el porqué no podían usar nada de lo que había en las vitrinas.

Comenzó a vestirse viendo de reojo un viejo libro sobre su escritorio, era un libro de magia que... ¿Como lo obtuvo? En cuanto se lo pregunto, un recuerdo le golpeó.

-Cierto, la vez que huimos con Andión a esa feria medieval -se rio para sus adentros, había sido divertido ese día.

Termino de vestirse y bajo a desayunar.

Mientras tanto.

Blitzen no se concentró el resto de la tarde, después de ir a estudiar, en el trabajo Nabbi lo despidió porque derramo hidromiel en el suelo, cosa que le hizo resbalar y romper varios platos que había en el mesón donde cayo.

En esos momentos poco le preocupaba quedar sin trabajo. Bueno si le preocupaba, debía comer y pagar el alquiler, pero aún tenía dinero ahorrado. Llego a su piso y suspiro tirándose en el sillón tratando de ordenar su cabeza, se recriminaba por pasar tanto rato pensando en un estúpido sueño, pero luego entraban las dudas... Todo se sintió tan real. ¿Fue real?... antes de darse cuenta ya estaba buscando en su armario ropa para poder protegerse del sol. ¿Porque iba a ir a un lugar donde todo era luz y podía quedar petrificado? Pues ni el mismo lo sabía, era como los impulsos que se tenían a veces y que si no se tomaban, después simplemente no iba a estar tranquilo. Ir a Alfheim era una idea ridícula, arriesgar su vida y ni siquiera sabía a qué zona iba exactamente, ¿Solo porque un sueño se sintió MUY real? ¿Valía la pena?... miro su piso, en la sala habían cajas con telas y ropa que el hizo, todo dentro de cajas y no colgadas en una tienda como debería ser, no tenía a su padre, odiaba lo que estaba estudiando, no tenía trabajo... Se puso sobre la cabeza el sombrero de ala ancha. Cualquier cosa era mejor que eso.

Horas Después.

Para el enano en todo el viaje entre los mundos le resulto refrescante para la memoria, por suerte no se encontró con la ardilla endemoniada cuando paseo por las ramas del Iggdrasil, pero ese lugar le hizo separar sus memorias. Su sueño fue real, en verdad no fue un sueño... solo que ahora todo eso no existía, fue como... es como... una realidad alterna... quizás. Ni el mismo estaba muy seguro. Pero de lo que, si estaba seguro, era la razón de todo esto. La razón era el elfo que esperaba encontrar en Alfheim.

Blitz oculto entre unos arbustos, pudo ver como dos elfos salían de la gran mansión, uno más alto que el otro. El elfo menor iba con una camisa gris fuera de los pantalones negros y el cabello alborotado, el otro iba haciendo ademanes con las manos, en gesto molesto, aunque su expresión era más bien divertida. Este último iba vestido con un impecable traje blanco con una corbata gris, su cabello iba peinado hacia atrás.

-Por Freyr. Andiron debes ponerte presentable para la fiesta de Padre -le regaño el elfo mayor.

-Admite que te encanta que Padre ponga grito en el cielo al verme llegar así, Hermano~

Blitz abrió los ojos como platos y vio de forma fija al par de elfos ¿Andiron? ¿Hermano? ... entonces... el mayor... era... ¿Hearthstone?. El enano se golpeó mentalmente al notar con mayor detenimiento que ese... sí, era su elfo, Hearth, aunque se veía tan raro, con esa ropa, con ese peinado, sin mencionar que podía hablar. Era un ser completamente distinto, pero al ver como compartía una mirada cómplice con Andiron, supo que la esencia de este aún seguía en él. Solo le faltaba aquella bufanda de bastón de caramelo y seria aún más perfecto.

Escuchar la voz de Hearth era algo de otro mundo, sus recuerdos cruzados estaban plagados de algunos donde veía al elfo con chaqueta de cuero y hablando con sus manos, se hacía una idea de su tono de voz cuando se quejaba o dejaba escapar otro sonido, pero escuchar su voz... Oh Dioses... era algo que agitaba su corazón. Aunque amaba a su elfo sea sordo o no.

Ambos elfos se detuvieron frente a una fuente y Andiron se sentó en el borde de la fuente mojando su ropa.

-¡No Andiron mancharas tu perfecta ropa! -Exclamo Hearth con toda la seriedad de los nueve mundos.

Ambos guardaron silencio unos segundos y luego rompieron a carcajadas. Blitz guardo en su mente ese recuerdo. Había escuchado a Hearth reír un par de veces (la verdad fueron 2 veces), pero como este al no escuchar su propia voz, parecía una risa en distintos tonos.

-¿Mi ropa? Pero mira la tuya Hearth...

-La mía no tiene nad-¡Hey! -el elfo menor le lanzo agua de la fuente.

Ambos hermanos no pudieron evitar seguir ensuciándose, probablemente tendrían que cambiarse de ropa en tiempo récord, pero aun así les divertía aquello.

Blitz observo enternecido aquello, Hearth era feliz, su deseo funciono.

Andiron saco un aparato pequeño y plano de su bolsillo.

-Ven hermano, necesito una foto de esto~

A pesar de la negativa por parte del mayor. El elfo menor se levantó de un salto y atrapo a su hermano con un brazo alrededor de su cuello y les saco una selfie.

Hearth negó con la cabeza, pero no pudo evitar sonreír leve.

- Escapando de una aburrida Fiesta -dijo mientras escribía en un objeto que para los humanos sería muy similar a un celular- Listo, ya la subí a InstaElf en serio Hearthstone, debes hacerse una cuenta en esta aplicación, yo tengo tantas seguidoras~

-Dioses, quien no te seguiría con las fotos provocadoras que pones -le objetó.

-No sé de lo que hablas...-Andiron miro hacia otro lado haciéndose el desentendido.

-¿No? -Le quito el celular y busco las imágenes- Entonces dime que ves aquí...-le puso la pantalla cerca del rostro.

Estaba Andiron desnudo en la imagen, acostado sobre su estómago, la foto estaba tomaba de tal manera que se veía su trasero y la sonrisa de galán de su hermano.

El menor volvió su vista hacia el aparato.

-Pues yo veo que tengo mas de setenta mil Likes -le sonrió con sorna.

-¿Y esto? -Hearth paso el dedo por la pantalla cambiando la imagen, ahora estaba Andiron posando desnudo con solo una flores cubriendo su entrepierna.

-¿Celoso de no ser el único que me vea desnudo?~ -Canturreo Andiron con picardía, logrando que en el rostro de su hermano se coloree.

-No digas esas cosas en voz alta ...-le regaño tratando de mostrarse serio.

Blitzen les veía con una leve sonrisa. Su deseo había funcionado de maravilla. Ahora que lo comprobó con sus propios ojos quizás sea buena idea ir a ver a Magnus. Se preguntaba que sería la vida del chico al no haberlos tenido de protectores, quizás Mimir los reemplazo con otros, después de todo Magnus era importante en los planes del Capo. Se alejo de la Mansión de Alderman adentrándose al bosque donde sabía que podría cruzar a otro mundo más fácilmente, iba por las sombras de los árboles para evitar la luz del sol, rogaba porque en Midgard sea de noche.

Blitzen al llegar y ver el cielo cubierto de nubes grises, se permitió quitarse el sombrero de ala ancha, tosió un par de veces al sentir que algo parecido a cenizas entraba en su boca, rápidamente saco un pañuelo blanco con sus iniciales bordadas para cubrir su boca. Había aparecido en el parque donde estaban las estatuas de los nueve patos. Giro sobre su eje viendo el lugar, a lo lejos se escuchaban el sonido de los carros de bomberos, ambulancias y gritos. Entrecerró los ojos y a lo lejos, donde alcanzaba a ver, había aparecido un gran volcán del cual salían algunas rocas cubiertas de lava que caían sobre la cuidad provocando un caos en cada sector, miro el cielo y no eran nubes grises lo que se veía, era una capa de ceniza que rodeaba el cielo de Boston. Volvió la vista al volcán entonces pudo ver a través del Glammour del lugar, ese no era un volcán... Era una gran grieta entre los mundos... y las rocas que salían disparadas, no eran rocas, eran gigantes de fuego salidos del mismísimo Muspelheim.

-No.… no.… no puede ser... Magnus, debo encontrarlo...

Recorrió albergues, las zonas donde acostumbraban dormir cuando se hacía pasar por un sin techo, se detuvo un momento... ¿Porque se hizo pasar por un sin techo?

-Ugh, concéntrate -gruño el enano para sí mismo al sentir sus memorias mezcladas ¿Porque estaba en Midgard? ...

Se quedo un momento mirando en todas direcciones, ya había caído la noche para esa hora, por lo que no se sentía petrificado. A unos 50 metros de donde estaba cayo una bola de fuego, tardo un segundo en reaccionar.

-¡Gigante! -salió corriendo en dirección opuesta al igual que los mortales que transitaban por ese lugar, aunque ellos no vieron a un gigante, vieron una explosión solamente o quizás otra roca voladora que venia del volcán recién activado.

Fue calle abajo y se detuvo en una esquina a recuperar el aire, vio donde estaba.

-Yo...-jadeo- reconozco aquí... aquí... aquí vivía alguien de Magnus... su... ¿Abuelo?... ¿Tío? ...-gruño para sí, sabía que tenía las cosas más claras antes de llegar a Midgard, pero ahora sentía todo aún más mezclado aun en su mente.

Siguió corriendo hasta ver una mansión a lo lejos, la casona de tres pisos. Y no supo que más hacer, ¿Llamar a la puerta y preguntar por Magnus?. La verdad era la única idea que tenía hasta que...

-No lo sé Annabeth... siento que no me puedo ir...

Blitzen reacciono, reconocía esa voz, alzo la cabeza para ver a dos jóvenes en el balcón del tercer piso de la casona, por la luz que se filtraba del interior podía ver que ambos eran rubios.

-Magnus, aquí es peligroso. No debes hacer caso de las locuras de dice Randolph...

-Créeme que lo sé, pero... -el chico de encogió de hombros o eso le pareció al enano.

Se formo un silencio incomodo entre los primos.

-¿Quieres hablar de ese día? -pregunto la rubia.

-No -contesto secamente, los días en las calles le enseñaron a no confiar en los demás, aunque sean su familia y mucho menos hablar de sus sentimientos o como se sentía realmente- Se que han pasado unas semanas tras de mi... Pero puedo cuidarme solo...

-Magnus te encontramos en el hospital casi muerto...-señalo Annabeth.

-No hubiera sido así, si Randolph no me hubiera secuestrado a ese puente a buscar esa "Espada" que más que nada parecía un pedazo de metal comido por los percebes -hizo comillas con los dedos. Ignorando u olvidando el hecho de que como salió la espada del agua, quizás estaba aluciando en ese momento. La rubia pareció querer decir algo, pero se mordió el labio. Sabía que su Tío y Primo tuvieron suerte de salir corriendo de ese lugar antes de que los monstruos llegaran, aunque nunca había visto uno como ese, un monstruo de fuego. Sea lo que sea, no podía dejar que Randolph involucre a Magnus.

-Podrías venir conmigo... quizás mi casa no sea la más estable ...-hizo una mueca- pero es mejor que las calles... y más seguro, Boston ya no lo es... y menos con...-la rubia no sabía cómo explicar lo que veía que estaba ocurriendo en Boston, pero no iba a dejar a su primo a merced de monstruos.

-Annab...

-¡Chicos vengan por favor! -se escuchó la voz de un adulto llamarles desde adentro, ambos primos se vieron y luego entraron en la casona.

Blitzen tardo unos minutos en unir los cabos mentalmente. Magnus no murió...Pero si logro obtener la espada...Entonces debía tenerla consigo...Trato de recordar algo que le dijo su viejo jefe después que Hearth y el dejaron morir a Magnus. La espada y Magnus eran importantes, con la espada se podían romper cualquier atadura... lo primero que pensó fue...

-El Lobo Fenrir...-abrió grande los ojos y a su boca llego un sabor amargo. En ese momento sintió el peso del Ragnarok sobre sus hombros.

Imagenes obtenidas del Tumblr de myaire21.

Adoro se ve Andiron de grande~ /u/