Capítulo 4

Pledge.

Promesa Solemne.


Promesas de paz.


La gente que dice que los niños no tienen preocupaciones, es por que han olvidado su propia infancia, te suena la palabra represión, pero en fin ese no es el caso; el caso es que en toda etapa de la vida puede sentirse felicidad o tristeza y por ello toda etapa de la vida es valiosa ¿Por qué poner en el fondo del cajón toda una etapa de la vida para escapar de los recuerdos dolorosos si con ellos pueden perderse también pequeños y hermosos destellos de luz?

o.O.o

Decidido la estación del año favorita de C.C era el invierno ¿por qué? pues por que nunca en su corta vida se había divertido tanto. Desde comenzaron a caer los copos blancos del cielo sus visitas al palacio eran cada vez más frecuentes, gracias al frió a Sherly le dio un resfriado y cada día conocía nuevos amigos; desde que llego a Pendragon era como una entrada a un nuevo mundo, donde todos la trataban con amabilidad y el señor Fenette no volvió a gritarle en publico, los regaños y amenazas de su frío padrastro valían la pena por que sus mañanas en compañía de Lelouch, y a veces sus hermanos, eran maravillosas.

Esa mañana estaban bajo unos arbustos controlando sus risitas mientras asechaban a sus "presas", Lelouch se había cansado de tanto correr y la pequeña Nunally era algo lenta por lo que se habían ocultado. Lelouch contaba en voz baja y a su orden C.C y Nunally bombardearon un árbol cercano sorprendiendo a Snhneizel y Clovis llenándolos de blanca y fría nieve. Snhneizel parecía más molesto que divertido pero se contuvo, era un desastre perder una guerra de bolas de nieve contra su hermano pequeño pero era peor hacer un berrinche por ello. Con energías y risas renovadas los niños volvieron a correr por todo el jardín, ahora seco y blanco, los más animados eran los pequeños mientras que Snhneizel, Clovis y Cornelia se sentían un poco tontos pero se divertían en secreto fingiendo que solo lo hacían para complacer a sus pequeños hermanos.

De pronto un grito terrible y potente interrumpió la diversión.

- ¡Lelouch!- no era un grito pero era un tono autoritario y duro, temible.

Todos conocían ese tono, en la escala del 1 al 10 del enojometro del emperador era un 6 o quizás un 7, lo que quería decir que no había que preocuparse mucho, pero eso si fingir un poco de angustia y miedo no estaba de mas. Por que si el emperador notaba que lo desautorizaban entonces su enojometro subiría a un 20 y todos estarían castigados por mínimo una semana.

- Si padre- contesto Lelouch con su mejor actuación de miedo e inocencia.

-¿Fuiste tu el que escondió mi espada?- pregunto el emperador con una mirada temible.

-Si- contesto muy bajo Lelouch, esta vez estaba realmente asustado y sus ojos se volvieron cristalinos pero las lagrimas no salieron. C.C no entendía que pasaba.

- ¿Por qué?- pregunto el Charles, serio e impasible, como si de la respuesta a esa pregunta dependiera la caída o la erupción de su enojo.

- Por que no quiero que te vayas a Japón... no ha una guerra- hablo Lelouch logrando que la voz no le temblara y tragándose las lagrimas.

El emperador suspiro y miro a todos los niños quietos como estatuas en el jardín, todos esperaban su reacción ante la respuesta de Lelouch. Charles bajo la mirada y los niños temieron lo peor pero luego su risa ronca invadió el jardín y todos volvieron respirar con tranquilidad, el hombre se arrodillo junto a Lelouch y acaricio su cabeza.

- Ese es un muy noble deseo, pero...- el emperador no encontraba palabras para explicarle a los niños temas tan delicados.

- ¿Iras a la guerra de todos modos?- pregunto temeroso, después de que su padre se quedara callado.

- No es una guerra... no aun, y nadie quiere que lo sea- contesto Charles con seriedad.

- No es una guerra- repitió Lelouch como para creérselo el mismo- Prometes que no iniciaras una guerra- pidió Lelouch con los ojos más serios que nunca. Y es que no era un irracional e inocente berrinche, había cierta convicción en su mirada violeta, como la suya, de que el pequeño sabía lo que estaba pidiendo.

Charles se sorprendió mucho y por un momento no supo que decir, prometer algo que no podía cumplir seria irresponsable.

- Yo tampoco quiero guerras- se aventuro a decir Eufhy y el emperador se sorprendió aun más, esperaba esos comportamientos de Snhneizel o Cornelia pero no de Lelouch o Eufhy que eran pequeños e inocentes. Después de la declaración de Eufhy los niños estallaron en murmullos y le pedían que no fuera ni comenzara ninguna guerra.

- ¿Y todos ustedes me ayudaran para que eso no pase?- pregunto entre serio y juguetón por fin el emperador.

- ¡Claro!- contestaron los niños con sinceras y grandes sonrisas.

- Entonces les prometo que no habrá guerra con Japón, y ahora Lelouch ¿dónde esta Ragnarok?- pregunto Charles volviendo a su semblante de seriedad absoluta.

- Tu solo llevas a Ragnarok a las batallas- se quejo Lelouch todavía inseguro- no te diré donde la escondí- reto oficialmente berrinchudo.

- ¡Lelouch! Ragnarok es un símbolo de la grandeza del imperio no un es un juguete- regaño el emperador- acabo de prometerte que no habrá ninguna guerra con Japón ¿alguna vez he faltado a mis promesas?

Lelouch lo pensó solo un segundo y supo la respuesta, se avergonzó de su conducta infantil y dio un suspiro de derrota.

-Lo siento...- dijo realmente afligido y sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas, Charles quiso consolarlo pero no lo hizo, el chico debía saber que lo que hizo estaba mal y que sus actos dejarían consecuencias.

- ¿Y la espada?- pregunto con enojo controlado.

- Eso también lo siento... esta en el fondo del lago- confeso Lelouch sumamente culpable.

- En el lago... claro un buen escondite- dijo calmado Charles... 3,2,1 y se dio dio cuenta de los hechos -...¡¿Cómo que en el lago? ¿Cómo demonios la metiste ahí si esta congelado?!

- Por que esta congelado creí que nadie buscaría ahí- dijo Lelouch aun tragándose las lagrimas.

-¡¿Cómo demonios lo hiciste?!...¡¿Por que no te vio nadie?!- el dique de la ira del emperador se agrieto pero no se rompió.

- Con el equipo de pesca abandonado del cobertizo de jardinería, me aprendí los horarios de la guardia...- explico el pequeño, que ya no estaba orgulloso de su "travesura".

Charles comenzó sus palabras con un suspiro derrotado, su ira se congelo ante la idea de su hijo solo en la noche, sobre un inestable lago con viejas herramientas.- Pudiste haberte lastimado, o caído al lago mi estúpido hijo.

- Lo siento- dijo solemne y sincero una unica lagrima brillante resbalo por su mejilla, por no haber confiado en su padre. Charles noto el arrepentimiento sincero de su hijo y se arrodillo de nuevo para acariciar su cabello negro.

- Ahora es imposible sacar a Ragnarok del lago, llevare a Japón a Fimbulvetr y tu madre se molestara conmigo por tomar su espada- le dijo a Lelouch con una sonrisa que consoló al pequeño. El emperador se puso de pie y se dio la vuelta solemne agregando- estarás castigado hasta que vuelva.

Ese era el "regaño" más extraño que había visto en su vida C.C, había habido gritos claro, pero nada roto, no hubo amenazas, jalones, golpes ni queridas pertenencias confiscadas hasta el fin de los tiempos. Es más al final el emperador había consolado a Lelouch que recibió con una sonrisa su castigo.

- ¿Por que sonríes?- se atrevió a preguntar C.C acercándose a Lelouch mientras los otros niños volvieron a corretear por el jardín.

- Por que merecía el castigo- dijo el tranquilo, C.C frunció el ceño en señal de incomprensión ella nunca había creído que merecía ninguno de los castigos que el señor Fenette le imponía.

- Pero tus intenciones eran buenas- dijo C.C animada.

- Aun así debí confiar en papá,por que como el dijo, nunca rompe sus promesas.

"Confianza" y "promesas" eran términos un poco raros para C.C, Lelouch vio sus dudas en sus facciones y quiso ayudarla, el también quería ser digno de confianza como su padre.

- A mi lo único que me ha prometido el señor Fenette es que nunca me devolverá a mi conejito- dijo la peliverde triste y en un tono tan bajo que al perecer no quería ser escuchada. Cuando vio que Lelouch la había oído se llevo las manos a la boca rápidamente.

-Entonces yo te prometo que te lo devolveré- dijo Lelouch determinado tomando las manos de C.C entre las suyas, la niña se sorprendió y se sonrojo.

- Pero Lelouch acaban de castigarte- le recordó la niña.

- Exacto ya estoy castigado e iremos a tu casa el jueves a tomar el té- dijo el con una sonrisa de arrogante determinación y ella no encontró palabras para persuadirlo, más bien no quería persuadirlo.

Notas: primero que nada una disculpa por tardar, tengo la promesa personal de que ya no tardare tanto en actualizar mis fics, pero se me atravesaron las olimpiadas de invierno, luego le dio una crisis existencial a mi Internet y finalmente ayer lo iba a subir y medio un ataque de sueño. Lo siento.

Este capi me costo mucho trabajo por razones desconocidas, empece tres veces y al final no me gustaba y lo borraba, este que ven fue el elegido y espero les guste :)

Gracias a todos los que leen pero agradecimiento especiales a leknyn, riruka, lambito, 25 Baam y Kiara, ustedes son mi inspiración ;)

*Ragnarok: La batalla del fin del mundo según la mitología nórdica

*Fimbulvetr: El invierno de los inviernos, periodo que precederá al fin del mudo según la mitología nórdica.