Jueves 10 de marzo del 2009 ,Forks Washington.

Me mordí el labio inferior con fuerza bajo la mirada cuestionadora de Alice.

-Acaso…?.- hizo la pregunta tacita y parpadeo confusa.

-No.- mentí rápidamente, ella ladeo la cabeza.- Veras, en realidad, se supone que tenía que investigarlo yo pero realizaron un cambio y me cambiaron a la persona.- explico para tranquilizarla, ella asintió.

-Este método utilizan?.- pregunto curiosa.

-Si, te envían una foto, el nombre y la profesión de la persona a la que tenemos que investigar.- frunció el ceño.- Estaba abierta?.

-No.- Alice negó.- Estaba revisando mi correo y de repente salto la ventana.

-Tst.- troné la boca, maldito programa! .- No te preocupes Al.- le sonreí de manera tranquilizadora al ver la preocupación en su rostro.- Es un programa nuevo que estoy descargando el que provoca eso, no es la primera vez que pasa.

-Está bien.- suspiro.

-Apúrate para que adornemos el pastel juntas!.- le dije animada, ella sonrió.

-Si,si,si..- dijo con emoción, me fui para darle privacidad y me dedique a recoger todo el desorden en lo que Alice llegaba.

Maldición! Había estado tan cerca de que Alice descubriera que ella había investigado a su hermano, ella sabía qué clase de reacciones provocaba el que la gente supiera esa clase de cosas, ella podía pensar que era para algo malo o cuestionarla acerca de quién lo había mandado a investigar, ella tenía un estricto contrato de confidencialidad que no podía romper y que no pensaba romper, no le gustaba mentir pero en su profesión era necesario hacerlo, se preguntaba qué tan sincero había sido Jasper con ella, le habría contado lo del ejercito? Tal vez, pero no lo sabía, tendría que preguntarle, esa había sido una de las épocas más oscuras de su primo.

-Listo Bells.- Ali apareció en la cocina y me sonrió.

-Manos a la obra.- dije y comenzamos a preparar el betún para el decorado, Jasper paso detrás de nosotras camino al jardín y solo comento que olía bien.

-Tiene llamada del trabajo.- Me dijo Al suspirando. –Conozco su rostro.- sonrió distraída, guarde silencio esperando a que me dijera mas.- Cuando tiene el ceño fruncido está pensando en algo serio, cuando me mira demasiado serio está planeando hacerme una broma, si hace eso de pasar distraído es llamada del trabajo.- se encogió de hombros y me miro.

-Sí que lo conoces,eh?.- dije socarrona, ella se rio.

-Y eso no es nada.- sonrió mientras ponía la cucharada de betún blanco sobre el pan que yo había rellenado anteriormente con fruta y dulce de leche.

Como seria estar enamorada?, me pregunte a mí misma, creo que lo más cerca al enamoramiento que conocía había sido en la secundaria, tuve un novio con el que dure un mes pero termine con él, afortunadamente el tipo se fue a la universidad y nunca volvió, aun saludo de manera amable a sus padres, sería como lo describían en las novelas que leía? Que se sentía esa cosquilla en el estomago, se estaba todo el día pensando en esa persona y eras capaz de moverte en sincronía con la persona deseada, deseaba enamorarme! Muchas veces había soñado con mi hombre ideal pero era solo eso..un sueño, no lo pensaba más de lo debido y rara vez recordaba eso de tener una relación, tenía demasiado trabajo y no me refiero a la comisaria, más bien en la investigación, absorbía mucho de mi tiempo y un novio solo estorbaría, hay tiempos y definitivamente no era mi tiempo para comenzar una relación con alguien.

-Wow!.- Alice miro orgullosa el pastel.- Nos quedo bonito.- aplaudió.

El pastel era de betún blanco, en el centro tenía muchas rodajas de fresas formando un perfecto circulo, del más grande al más pequeño y el ultimo era de rodajas de plátano, el relleno era de dulce de leche y fresa.

-Miren que bien les quedo!.- Jasper entro a la cocina, saco su Blackberry y le tomo una foto, beso la frente de Alice y mi coronilla.- Mis mujeres me hacen sentir orgulloso.- dijo con fingido tono emotivo y limpiándose un lagrima invisible, yo bufe.

-Molon .- murmure, el se rio.

-Lo dije enserio!.- sonrió, Alice se rio y jalo una onda rubia.

-Porque no te dejas tus rizos, jazz?.- le pregunte, el bufo.

-Por que parecen de niña.- dijo como si fuese obvio.- Por eso no me lo corto y me lo cepillo.

-Ni yo me cepillo el cabello.- murmuro Alice, yo me comencé a carcajear y el la miro con un falsa mirada asesina.- UPS.

-Solo porque te amo no te ataco.- alzo el masculino mentón, ella rodo los ojos y se alzo sobre la puntas de sus pies para besarla, el timbre se escucho.

-Deben de ser los chicos.- dije, me apresure para comprobar, era Jacob y todo los de La pus, los hice pasar directo al patio y puse algo de música para animar el ambiente, ellos traían cervezas y todos se sentaron en las sillas que Jasper había sacado, todos conversábamos y el ambiente era relajado y de risas, Alice hizo mucha conversación con Emily, la esposa de Sam, y yo estuve platicando con los chicos un rato, Charlie llamo para saber cómo iban las cosas, le conté de la fiesta y se alegro, era muy raro que hubiera personas en casa, eso le daba vida, todos celebraron el pastel y dijeron que estaba delicioso, continuamos bebiendo y comiendo, algunos ya estaban ebrios pero nos reíamos por todo lo que decían, Sam prefirió llevárselos, cerca de las tres y media de la madrugada todos se despidieron, Jasper, Alice y yo nos quedamos limpiando, nos dormimos cerca de las cinco.

Viernes 11 de Marzo del 2009, Forks, Washington.

Llegue a Forks alrededor de las once de la mañana, tenía un dolor de cuello horrible y casi quería arrancarme la cabeza, estaba muy cansado a pesar de haber dormido muchas horas pero habían sido tres vuelos seguidos y en Londres había estado demasiado agitado todo, Tanya casi se muere cuando el informe que tomaría mi año sabático….

-Que tú qué?.- abrió desmesuradamente sus ojos azules y se levanto de golpe de su silla.

-Tomare mi año sabático.- repetí con parsimonia.

-No puedes!.- negó.- Hay mucho trabajo aquí.

-Trabajo que bien otra persona puede hacer.- sonreí.- Comprende Tanya, tengo una oportunidad de oro en mis manos y no planeo rechazarla.

Ella bufo y comenzó a caminar como león enjaulado, me miraba cada cierto tiempo y se pasaba las delicadas manos por su cabello ya desordenado a estar horas del día, suspiro y se sentó de nuevo.

-Comprendo.- asintió.- Pero mínimo dime que nos veremos….- insinuó.

-Claro.- se encogió de hombros.- y también cualquier duda me podrás encontrar en mi móvil.

-Bueno…- asintió.- Cuando te vas?

-Hoy.

-Hoy?.- repitió ella casi gritando, negó con la cabeza.-Por qué tanta prisa?.- pregunto desconcertada.

-Quiero empezar cuanto antes.-dije simplemente, me levante de mi lugar.- Mi oficina ya está desocupada, todas mis cosas están en mi caja fuerte así que ya puede ser utilizada.

-Está bien.- se acerco y me dio un abrazo.- Buen viaje, compañero.

-Gracias compañera.- la abrace y bese su mejilla.- Nos vemos.

-Adiós compañero.- se despidió.

Sali de la oficina y fui como bolido a mi departamento, ya habia dejado algo de ropa en Volterra pero por supuesto que me iba a hacer falta más, Marco me había amenazado de la temporada de lluvia y frio que se avecinaba, era mejor llevarme todo de una vez, organice rápidamente mis cosas en las maletas y mis cosas de uso personal, ya si me hacía falta algo lo compraría en haya, cuando tuve todo listo le marque a Emmet para que supiera que ya iba a zarpar, nos despedimos por teléfono por que el estaba en una auditoria y no había podido salir a despedirse, en el aeropuerto el avión ya me estaba esperando listo para salir, pase a chequeo y luego me dirigieron por una vía alterna que me llevaba directo a la pista sin pasar por la habitual, era sorprendente lo que hacia el dinero, tenía un avión para mí solo, era un avión de lujo, cuando lo subí en Italia solo logre proferir un silbido de admiración, subí al avión y enseguida estábamos en el aire.

Rente un auto en el aeropuerto, esta vez uno sencillo, pedí informes acerca de un hotel que estuviera céntrico y me dijeron de uno "Motel Forks" aunque no era un motel en realidad, me aclaro el señor que rentaba los autos, al parecer el pueblo no era muy grande pero contaba con todo lo necesario, le di las gracias y conduje, hasta el tráfico era tranquilo, hacia un poco de frio, lloviznaba y el cielo estaba nublado, todo era demasiado abrumarte, aunque claro, no había mucha diferencia de Londra, llegue la hotel y pedí una habitación, subí mis maletas pues no recordaba como había ordenado mi ropa, me di una ducha y pensé en desayunar algo pero no tenia apetito alguno, me urgía encontrar a Isabella Swan y llevarla conmigo, esa mujer me era muy útil, el misterio alrededor de Jane Vulturi era abrumarte, que le puso haber pasado?, no había indicios de una huida, ni un secuestro, ni un suicidio, no había un cuerpo perdido, no había nada, ni una sola pista, se hallaba totalmente perdido.

-Señorita, Buen día.- saludo a la joven recepcionista, ella le sonrió suavemente.

-Buenos días, señor, en que puedo ayudarlo?.- se sonrojo suavemente y el ahogo el impulso de rodar los ojos.

-No sabe si Isabella Swan aun vive en el pueblo?.- pregunto con voz suave e inclinándose sobre el mostrador, lo joven suspiro y pareció contener la respiración.

-Bella?.- pregunto, el sonrió y asintió.

-Exacto! Bella Swan!.- me rei.- Tiene años que no la veo!.

-La conoce?.- inquirió extrañada y frunciendo levemente el ceño.

-Que si la conozco?.- pregunto como si le hubiese dicho una blasfemia.- Claro! Sino porque razón le preguntaría por ella, ahora, me podrá decir donde vive? No se ha -mudado?

-Oh no!.- al muchacha negó con la cabeza.- Aun vive con el jefe Swan.

-Cual era la calle?.- pregunto.- Dios! Tantos años sin venir…- negue con la cabeza, fingiendo desilusión.

-Pues, mire.- la muchacha tomo una hoja de papel y comenzó a trazar y a explicarle las calles, me hizo un croquis para marcar donde vivía el jefe Swan.

-Muchas gracias!.- le sonrió, tome su mano y deposito un beso.- Me ha salvado!.- la muchacha me miraba embelesada, le sonreí por última vez y me fui.

Subí al auto mientras miraba el croquis, parecía que no estaba muy lejos de ahí, en realidad parecía que nada en Forks estaba demasiado lejos, pase por una escuela, que no parecía escuela pero el letrero grabado en granito lo decía, un supermercado, una cafetería, doble a la izquierda y seguí derecho por esa calle, todas las casas eran parecidas pero diferentes, muy hogareñas, jardines con columpios llenos de humedad y ningún niño fuera, eso era raro, esperaba ver chiquillos corriendo, paro frente a una casa que no destacaba del resto y que solo conoció por lo que la muchacha le dijo: la gran y anticuada camioneta.

Baje del auto y mire a mi alrededor, todo estaba en quietud, cerré la puerta y camine por el camino de entrada, toque timbre una vez y espere pacientemente.

-Voy!.- grito una voz femenina, bien, eso significaba que iba por buen camino, la puerta se abrió y la chica que lo recibió abrió desmesuradamente sus ojos chocolate.

Era bajita, media cerca de un metro setenta, un poco menos por que apenas y le llegaba al hombro, era de piel pálida lechosa y un rubor rosa cubría sus mejillas, tenía dos grandes ojos color chocolate que parecían no tener fondo y de espesas pestañas castañas un poco más oscuras que su cabello lacio que le llegaba a la cintura, su cuerpo era delgado pero bien formado.

-Isabella Swan?.- pregunto sorprendido.

-Si.- asintió, se mordió nerviosamente el carnoso labio inferior.- Que hace aquí?.- frunció levemente el ceño.

-Soy…- sonrió y bufo.- Es obvio que sabes quién soy.- rodo los ojos.- Debo admitir que estoy realmente sorprendido.- negué con la cabeza.

-Yo también.- dijo ella pero a diferencia de él no sonrió.- Escuche Señor Cullen…

-Bella!.- Edward se quedo helado al escuchar esa voz tintineante.- En donde quedo la harina de ayer?.- cuestiono.

-En la alacena, Al.- contesto Isabella sin dejar de mirarlo.

-Es…- carraspee y parpadee confuso.- Es mi hermana?.

-Sí, señor.- asintió ella.- Su hermana es novia de mi primo.- informo, inhale , que pequeño era el mundo!, exhale y la mire.- Planea dejarme aquí todo el día?.

-Quiere que su hermana lo vea?.- ella arqueo una ceja, me encogi de hombros.

-No creo que le importe, aparte, yo vengo a negociar con usted.- informe.

-Negociar?.- repitió Bella extrañada.- Yo que creí que venía a demandarme!

-No…- negué con la cabeza.- Mi vida no es tan interesante.- le quite importancia al asunto.

-Bueno…- suspiro.- Pase.- se hizo un lado y lo dejo pasar, la casa era pequeña pero bien arreglada.- Alice está en la cocina.

Pase or la estancia del comedor y de ahí a la cocina,me recargue del marco y vi a mi hermana, traía unos simple jeans, una blusa de manga larga rosa zapatos de piso negros, movía algo en la estufa mientras tarareaba, sintió una presencia en su espalda y supuso que era Isabella.

-Mas puntiagudo de lo habitual.- comente, Alice se giro sobresaltada y me miro con sus ojos verdes abiertos de par en par, sonrei

-Edward!.- chillo sonriendo, corrió y se abrazo a mi cuello, la rodee con mis brazos y al cargue en el aire provocando que gritara.- Que haces aquí?.- pregunto una vez que la deje en el piso.

-Negocios.- respondí simplemente, me incline y bese su frente, no entendía como su hermana podía ser tan bajita siendo ellos tan altos.

-Con bella?.- frunció el ceño.

-Si, con bella.- se giro para mirarla, a su lado había un hombre alto y rubio.- Supongo que tu eres Jasper, no?.

-Así es.- asintió, avanzo.- Jasper Hale, un gusto conocerle.

-Edward Cullen.- tome su mano en un apretón.- Solo Edward por favor.- se dieron una sonrisa amistosa.

-Bueno, tu y bella podrán discutir su negocio en el desayuno.- dijo Alice sonriente.

-Está bien.- acepte, mire a Bella.- Me gustaría comenzar a hablar contigo.

-Claro, vamos al comedor.- señalo con la cabeza hacia la estancia anterior.

Ambos fueron y se sentaron frente a frente, a Edward aun le resultaba increíble que semejante chica hubiera sido capaz de escarbar en su vida personal tan a fondo, ella lo miro con sus amplios ojos llenos de curiosidad, esperando a que el comenzara a hablar.

-Veras.- comencé.- Antes que nada quiero que sepas que el Señor Vulturi no me dijo quien eras tú, yo lo descubrí, también tengo mis contactos.- le guiñe un ojo, ella asintió.- El no es culpable de nada, estoy aquí para ofrecerte trabajo.

-Trabajo?.- ella ladeo ligeramente la cabeza.

-Si, el señor Vulturi te mando a investigarme para contratarme, en cuanto me propuso el trabajo y me dijo de que trataría supe que difícilmente podría yo solo, pero entonces te descubrí a ti y vi una buena alternativa, tienes todo lo que yo necesito.

-Qué clase de trabajo?.- se recargo del respaldo y cruzo los brazos, el la imito.

-Son dos en realidad, pero uno es para encubrir al otro.- explique.- El primero es hacer una biografía completa de la familia Vulturi, supongo que estas enterada que existe desde hace más de doscientos años, Aro quiere que saquemos totalmente todo lo de la familia.- la miro con seriedad, dándole énfasis a la palabra todo.

-Lo segundo en qué consiste?.

-Hace diecisiete años desapareció Jane Vulturi, la hermana gemela de Alece Vulturi, sin dejar rastro, ni una sola pista de que pudo haber pasado con ella, pero desde que desapareció, sin falta alguna, el día de cumpleaños de Aro llega una flor, al parecer era el regalo habitual que Jane le hacía a Aro, siempre el mismo marco y siempre diferentes partes del mundo.- Bella estaba algo intrigada.

-Pudo haberse suicidado.- dedujo con facilidad, el negó con la cabeza.

-No hubo cuerpo.

-Tal vez huyo o la secuestraron.- se encogió de hombros.

-El día que desapareció ocurrió un accidente en la villa Vulturi, el puente que conectaba con la salida se derrumbo, todo los invitados quedaron encerrados en la ciudad, se busco un cuerpo y no lo hubo, ni siquiera en el rio, se reviso cada posible lugar de escondite pero no la encontraron..- A estas alturas Bella lo escuchaba con atención, su cerebro trabajando, buscando una lógica a todo.

-Lo de las flores nos dice que esta viva, no?.- arqueo una ceja.

-Lo de las flores nos dice mucho.- sonrei.- O está viva y escondida en un lugar…

-O alguien tortura a Aro Vulturi haciéndole creer que ella está viva y en realidad no lo está.- dedujo, el asintió.

-Según Aro Vulturi, Jane no tenía razones para huir, lo tenía todo y era feliz a pesar de ser una chica seria, si estuviese viva es para que mínimo se hubiese comunicado.- se encogió de hombros.- Pero las flores no llevan mensaje y no llevan a ningún lugar, generalmente son enviadas del centro de correo.

-Hay muchos cabos sueltos.- comento Bella, las deducciones no la llevaban a ningún lugar, necesitaba más.

-Bella, por favor, acepta trabajar conmigo.- prácticamente rogo.- Seria todo un año en Volteara, viviríamos en la Villa Vulturi y la paga es…- wow!.- rei.- Aro Vulturi paga muy bien!.

-Un año…- murmuro sorprendida.- Edward yo..

-Vamos Bella!.- sonrei.- Con la paga de Aro Vulturi tienes para sobrevivir mínimo cinco años viviendo a todo lujo, hay vacaciones y tienes que admitir que la historia es fascinante.- si que lo era! Pensó ella, había tanto misterio, tantos cabos sueltos, que había pasado con Jane Vulturi?.

-Créeme, si aceptas, no te arrepentirás.- dijo el mirándola intensamente, ella sintió vértigo y carraspeo.

-Tengo que pensarlo…

-Pero piénsalo rápido, por favor.- dije.- Máximo tenemos que salir a las doce de la noche.

-Hoy mismo?.- lo miro incrédula.

-Claro! Hay que aprovechar el tiempo al máximo, recuerda que también tenemos que hacer la biografía.- dije como si fuese normal, Alice entro y los miro.

-Porque esa cara, Bella?.- pregunto, Jasper se sentó a su lado.

-Tu hermano me ha propuesto trabajo.- dijo mirándola, Alice frunció el ceño.

-De secretaria o investigadora?.

-Tu sabes?.- pregunte sorprendido, ella asintió.

-Jazz esta en el negocio.- le guiño un ojo, miro a su cuñado que se rio, cualquiera que lo viera creería que era empresario por su elegante porte aunque suponía que la gracia de ser investigador era no parecerlo.

-Investigadora.- contesto mientras se levantaba para ayudar a Alice.

-Se puede saber de qué se trata?.- pregunto Jasper con desinterés mientras Alice y Bella ponían todo en la mesa.

-Un trabajo de investigación, tenemos que hacer una biografía de la familia Vulturi.

-Los italianos?.- pregunto esta vez con interés, el asintió.

-Esos mismos, solo que Bella se tendría que ir un año a Italia conmigo.- Jasper arqueo ambas cejas.

-Muy buena paga, viviríamos en la Villa Vulturi y tendríamos acceso a todos los secretos de la familia.- guiño un ojo, Jasper silbo.

-Deberías aceptar, Bellas.- dijo Jasper, ella lo miro mientras se sentaba.

-No lo sé, Jazz.- suspiro.

Desayunaron en una amena conversación entre todos, Edward era agradable y tenía un agudo sentido del humor, Alice le pregunto sobre la demanda y casi lloro cuando le dijo que no se podía hacer nada y que era seguro que tendría que pasar tres meses en la cárcel, le explico cómo estuvo el procedimiento y todo lo que su hermano tuvo que hacer para que la condena se redujera a pocos meses, Bella estaba absorta, enserio que tenía ganas de aceptar el trabajo, que la ataba a Forks? Solo su papa pero sabía que él era perfectamente capaz de cuidarse solo y estaría entusiasmado de que se fuera a trabajar a Italia, aunque fuera un mentira lo que ella le dijera, solo era cuestión de verlo e Seattle para despedirse y de ahí no tenía nada más que hacer en Forks, era su oportunidad de tener una aventura, una aventura real y no solo vía internet, se mordió el labios inferior, tenia recurso, tenia apoyo y era perfectamente apta para investigar que paso con la Vulturi desaparecida.

Terminaron de desayunar y se fueron a sentar a la sala de estar, Edward, Alice y Jasper estaban absortos conversando mientras ella seguía maquinando, al cabo de un rato, cuando Alice se levanto al baño y Jasper a bebe agua Bella miro a Edward.

-Acepto.- le dijo, suspiro.- Acepto irme a trabajar contigo a Italia.- el sonrió y asintió….

Se ovillo detrás del árbol , podía escuchar sus pisadas, estaba cerca, corre!, le gritaba su instinto aunque sabía que era probable que la escuchara y que él no estuviera solo, comenzó a temblar y ahogo los sollozos, estaba aterrorizada, sus músculos se llenaron de acido láctico ,preparados para correr en cuanto hiciera falta, con suavidad cambio de peso y una ramita crujió debajo de sus pies.

-Maldita sea…- murmuro muy bajo, grito cuando sintió como era jalada de manera brusca por los brazos.

-Mala decisión, cariño…- su asquerosa voz le dijo al oído y ella soltó un chillido, no,no,no, no de nuevo!...