Capítulo 3: La primera batalla.

Reino de Equestria, unas horas antes …

Un extraño escalofrío había despertado a la princesa Celestia de su merecido descanso. La guardiana del día interpretó aquello como una mala señal. Desde que su hermana Luna regresara del exilio, la princesa siempre disfrutaba de un agradable sueño, solo interrumpido cuando se avecinaba algún tipo de crisis.

Y claramente su descanso sólo se podía haber interrumpido porque había ocurrido algo malo. La princesa se levantó de la cama y se acercó a la ventana. Luna no tardó en teletransportarse a su lado.

-¿Has sentido eso?- le preguntó Celestia, mirando el astro que llevaba el nombre de su hermana.

-Sí- respondió esta, en un tono que pese a ser calmado no ocultaba la inquietud en su corazón-creo que viene de Ponyville.

-¿Alguna corazonada?

-Lo único que me viene a la mente es que lo que temíamos que ocurriera ha sucedido antes de lo que pensábamos- contestó Luna con tristeza. A continuación, añadió con urgencia: - debemos acudir a ver a Twilight en seguida.

Celestia asintió. Ambas princesas hicieron un hechizo de teletransportación, apareciendo en el exterior del castillo de la amistad.

Allí se encontraban las antiguas portadoras de los elementos de la armonía, quienes discutían alarmadas, y Discord, que no hacia nada para imponer el orden y la calma en las ponys y se limitaba a estudiar el cielo, sumido en sus propios pensamientos.

Rarity fue la primera en callar, al darse cuenta de que las princesas había echo acto de princesa. Las demás no tardaron en seguir su ejemplo, aunque Rainbow Dash apenas tardó dos segundos en explotar de nuevo.

-¡Princesas! ¡Han secuestrado a Spike y Twilight fue a por la secuestradora, pero desapareció de pronto!- les explicó la pegaso celeste hablando rápidamente.

-Calma, Rainbow Dash- le pidió Celestia.-¿Puedes explicar con más detalle lo que has visto?

La pegaso suspiró para serenarse y comenzó a relatar lo que había presenciado.

-Iba de camino a acostarme cuando de pronto por una de las ventanas vi a Twilight volar rápidamente hacia el cielo. Como me pareció extraño, salí tras ella y descubrí como una alicornio de metal se llevaba a Spike y Twilight la perseguía para recuperarlo. Traté de alcanzarlas, pero cuando estaban a bastante altura, desaparecieron sin más- relató la pegaso.

-¿No viste nada extraño?- le preguntó Luna.

-No, simplemente se esfumaron, primero la alicornio robótica y luego Twilight- respondió Rainbow Dash, tratando de hacer memoria.

Celestia miró a Luna, y, como si pudiera leer su mente, confirmó los pensamientos de su hermana con un gesto de su cabeza. La princesa dejó escapar un suspiro al ver que sus temores se habían hecho realidad. Y lo peor es que habían llegado tarde.

-Princesas, ¿podéis decirnos que ha pasado?- preguntó Rarity.

-Sí, ¿cómo es posible que Twilight haya desaparecido sin más?- insistió Applejack.

-No ha desaparecido sin más- respondió Discord en lugar de las princesas. Y mirando a Luna, añadió: -Si no me equivoco, nuestra amiga ha debido de atravesar un Portal de rayo de Luna

-Estás en lo cierto- le confirmo Luna.

-¿Qué es un pastel de rayo de Luna?- quiso saber Pinkie Pie.-Suena delicioso.

-Creo que ha dicho portal, no pastel- le corrigió Fluttershy.

-Oh vaya... debo de estar aún un poco medio sorda. Esta tarde estuve con Vinyl Scratch, escuchando su nueva composición y ya sabéis como es su música- se excusó Pinkie Pie, desviando totalmente el tema.

-Pinkie, centrate- le llamó la atención Applejack.

-Lo siento- se disculpó la pony rosa.

Celestia aprovechó para tomar el turno de palabra.

-Un portal de Rayo de Luna es un portal que lleva a una dimensión que está o haya estado conectada a nuestro mundo en algún momento- explicó la princesa del Sol.- Sólo pueden ser vistos por los dragones, la reina de los changelings, los alicornios y Discord, y únicamente puede abrirlos alguien cuyo poder este conectado a la noche.

-¡Entonces la princesa Luna puede traela de vuelta!- exclamó Rainbow Dash, aliviada y alegre.

-No- la cortó Luna, aplacando su ánimo inmediatamente.- Los portales de Rayo de Luna sólo pueden ser invocados una vez, en la medianoche de las noches de Luna llena. Apenas permaneces abiertos unos segundos y sólo pueden volver a abrirse en la medianoche de la siguiente Luna llena. Una vez uno ha sido invocado, no puede volver a abrirse otro al mismo mundo hasta transcurrido ese tiempo- expuso la princesa de la noche.

-Un momento, ¿quien ha a abierto ese portal entonces?- interrumpió Applejack.- No sospecho de la princesa Luna, pero...¿quién más tiene un poder relacionado con la noche?

Las ponys, salvo Fluttershy, lanzaron una mirada de sospecha a Discord, quien gracias a sus poderes podía convertir el día en noche y viceversa a voluntad.

-Ah no. Yo no he sido tampoco. Primero: mi poder es alterar la realidad, no tiene nada que ver con la noche. Segundo: Estaba jugando con Applejack y Rainbow en ese momento- se excusó Discord.

Las ponys no tuvieron más remedio que darle la razón, pero seguían sin estar convencidas del todo.

-Sólo han existido dos criaturas con ese poder en la historia de este mundo. Una de ellas es Luna, y la otra fue destruida en una época muy anterior a la división de las tres razas- les informó Celestia, para terminar de apartar las sospechas de Discord.

-Sin embargo, desde que regresé he sentido que ella no se fue del todo-continuó Luna.- Y como una vez fuimos una, es probable que sea ella quien haya abierto el portal.

-¿Ella?- dijo Fluttershy confusa.-¿Quién es ella?

La expresión de tristeza y arrepentimiento de Luna les dio la respuesta.

-Oh, no...- exclamaron las cinco a la vez.

Mannworks, primera hora de la mañana

Scout, Soldier, Heavy, Demoman, Engineer y Medic se encontraban en el exterior de la entrada principal del edificio de Mannworks, justo enfrente de la ladera desde la cual se veía imponente el gigantesco tanque de carga que Gray Mann utilizaba para transportar sus robots. El objetivo de los mercenarios era proteger un hoyo en el cual los robots trataban de insertar la bomba (porque sí: Saxton Hale había mandado a construir un hoyo para insertar bombas en muchas las sucursales de su empresa). Mientras tanto, Pyro, Spy y Sniper custodiaban el interior del edificio, esperando por si necesitaban relevar a alguno de sus compañeros.

-Scout, acabo de recibir la información sorbe la primera oleada... es muy extraño-le informó Miss Pauling al más joven del equipo a través de su auricular.

-¿Qué ocurre, nena?- quiso saber Scout, preocupado.

-Sólo hay un Robo-Spy- le informó su compañera.

-¿Uno sólo?¿Ha fabricado Gray un Robo-Spy jefe? Quizás debería cambiarme por Pyro- se aventuró a adivinar y planear Scout.

-No hará falta: es uno normal y corriente- le respondió Miss Pauling.

El rostro de Scout adoptó una expresión de incertidumbre. Sus compañeros lo notaron.

-¿Qué pasa Scout?¿A qué nos enfrentamos hoy?- le interrogó Engineer.

El bostoniano repitió lo que Miss Pauling le había comunicado, dejando confusos los mercenarios.

-Me huele a chamusquina- dijo Demoman.

-Ese soy yo. Esta mañana le pedí a Pyro que me ayudara a calentar algunas de las cupcakes. Digamos que la cosa se calentó un poco...- le explicó Soldier tras soltar una risilla nerviosa.

El único robot no tardó en hacerse visible, los mercenarios apuntaron sus armas hacia él, pero no llegaron a abrir fuego, ya que este no portaba una bomba en su espalda, sino una bandera blanca. Además, la Administradora no había dado la orden de atacar. Los mercenarios murmuraron entre ellos y decidieron esperar a ver que clase de trampa les había tendido Gray (aunque lo que frenaba en realidad a Soldier era que no había honor en matar a un enemigo que llevaba el símbolo de la rendición, aunque este fuese un robot).

El robot se detuvo a una prudente distancia de ellos.

-Saludos, mercenarios de MannCo. Soy el Robo-Spy[6755].- les informó el robot.-Mi creador desea enviaros un mensaje.

De pronto la voz del Robo-Spy cambió a la de un hombre anciano, pero con un tono fuerte, confiado e incluso un poco siniestro.

-Mercenarios de MannCo- dijo Gray Mann a través del robot.- Ha llegado a mis oídos que la pasada noche rescatasteis a una chica que responde al nombre de Twilight Sparkle y a quien ahora tenéis bajo vuestra custodia. Sé que no la entregaréis sin más, por eso os propongo un intercambio- los mercenarios miraron al robot con interés.- Dadme a la chica y cesaré en mis intentos de atacar MannCo.

Los mercenarios miraron incrédulos al robot. Unos segundos más tarde Scout y Demoman, empezaron a reírse apoyados el uno en el otro.

-No veo donde esta la gracia- dijo Gray Mann exasperado.

-Sí, claro. ¿Qué vas a dejar de atacar MannCo? Eso no me lo creo ni y yo, que creo en cosas fantásticas...- reía Demoman.

-Esto huele a truco que apesta- dijo Engineer mirando al robot.

-¿Para qué querer hombre cobarde a chica?- quiso saber Heavy, en tono amenazante.

-Eso no es de vuestra incumbencia- respondió su interlocutor fríamente.

-Lo siento, pero no nos vamos a tragar ese truco de villano. Seguro que si te la entregamos seguirás atacando MannCo igualmente- le acusó Medic.

-Vuestra desconfianza me ofende- dijo Gray Mann, con un claro sarcasmo en su voz.

-Escuchame viejo cobarde: de ningún modo vamos a entregarte a esa chica- afirmó Soldier firmemente.- No confiamos en ti porque un hombre que trata de lograr sus objetivos ocultándose tras sus máquinas y dejando que estas hagan el trabajo sucio, es un hombre sin honor.

-¿Disculpa?- le dijo Engineer, ofendido.

Soldier notó una leve ira en el tono de su compañero, por lo que se apresuró en buscar una disculpa.

-No me refería a ti: tú al menos das la cara de vez en cuando, pero sabes que no apruebo el uso de tus maquinitas enclenques...

El arma centinela de nivel tres que Engineer había construido tras de ellos apuntó sus cañones hacia Soldier y emitió un par de beeps que sonaba parecido al "¿disculpa?" de su creador. Pese a su limitada Inteligencia artificial, había podido identificar las palabras de Soldier como una ofensa.

-¡Lo siento! ¡No sois enclenques!- se disculpó Soldier.- Ninguno de los dos sois como este impresentable que ni si quiera se atreve a venir a negociar en persona.

-Tú debes de ser el cretino- comenzó a decir Gray Mann en tono burlón, mientras que a lo lejos se oyó a Wheatley gritar "Dejad de llamarme cretino" como un eco distante- que construyó esa base falsa y después se coló en mi guarida secreta.

-En efecto. Ese era yo. ¡Les hice creer a tus montones de hojalata que era uno de los suyos!- exclamó el soldado con orgullo.

-Como sea- dijo Gray Mann quitándole importancia.- Lo repetiré una vez más: entregadme a la chica y dejaré de atacar MannCo. ¿Hay trato?- añadió con seriedad.

-No, Gray Mann: no hay trato- anunció la Administradora desde la megafonía.- Destruid a ese robot.

El equipo no sentía más aprecio por la Administradora que el que sentían por Gray, pero no dudaron en obedecer su orden, cada uno de los mercenarios (salvo Medic) disparando una bala en la cabeza al robot, silenciando el mensaje de Gray.

-He recibido nuevos datos. Al parecer Gray Mann tiene planeadas dos oleadas hoy... o bien tenía un plan B por si declinábamos su oferta o, seguramente, nos iba a atacar de todas formas- informó Miss Pauling a Scout.- La primera de ellas llegará en breve.

Scout transmitió el mensaje a sus compañeros, quienes ocuparon sus posiciones.

Twilight, con Spike montado en su hombro, había subido a la azotea, para poder estudiar la distribución del terreno, así como descubrir que clase de enemigos eran los robots, y se hallaba contemplando a los mercenarios desde lo alto. Sólo había conseguido oír las palabras de la mujer que parecía ser la jefa que Engineer le había mencionado, pero la alicornio intuía que aquel trato fallido tenía que ver con ella.

-¿Pero qué interés podrá tener ese tal Gray en ti?- le preguntó el dragón a su compañera.

-Quizás quiera hacerse con mi magia de alicornio- supuso Twilight.- Me preocupa más saber para qué me necesita y cómo se ha enterado de mi existencia... Aunqeu creo saber quien ha podido informarle de lo segundo.

-¿Quién? ¿Discord?- preguntó el dragón, alarmado.- Nos ha traicionado otra vez?

-Después de lo de Tirek creo que esta vez sí tiene verdadera intención de cambiar para mejor- negó Twilight.

-¿Entonces, quién?

-Obviamente, la alicornio robótica- fue la respuesta de la princesa. Spike no parecía del todo convencido. Twilight le explicó:- si lo miras de cierta manera todo encaja: el material de su cuerpo es el mismo que el de esos robots y está el hecho de que concienzudamente me guiara justo a un lugar donde me estaban esperando para capturarme.

Spike asintió, indicando que había comprendido el punto de su amiga.

-Pero, ¿quién es y por qué haría eso?- se extrañó el dragón.

-Ni idea. Tengo la sensación de que la conozco de algo, pero no consigo recordar de qué...- añadió Twilight, intentando hacer memoria.

-A todo esto: me acabo de dar cuenta de que tu ropa ha cambiado- interrumpió el dragón sus cavilaciones.

Twilight se contempló a si misma: al parecer durante la noche la magia que encantaba el tejido del vestido había hecho que este se transformara en una camisa de manga corta y unos pantalones cortos. Pese al cambio de la vestimenta, seguía resultando igual de cómoda.

-Rarity se ha superado- dijo la princesa fascinada.- Cuando dijo que la tela se adaptaba, creo que ni si quiera ella podía prever que incluso se adaptaba a perder trozos de la misma. Investigar a fondo la composición de esta tela sería un estudio interesante...para llevar a cabo cuando vuelva a Equestria.

-Los robots están llegando. Proteged MannCo cueste lo que cueste- anunció la Administradora.

Twilight observó con asombro como una veintena de robots bajaban corriendo de las laderas y se acercaban al edificio. Desde aquella distancia no podía verlos con claridad y lo único que le permitía distinguirlos de los humanos eran el tono metálico de los primeros y las llamativas ropas rojas de los segundos. Pese a ello, pudo apreciar que estos se movían deprisa.

El equipo de humanos acabó con aquellos robots en unos segundos. La princesa, quien no pudo evitar admirar la destreza destructiva de los humanos, decidió no unirse a la batalla inmediatamente: primero debía estudiar el comportamiento de aquellas máquinas y trazar una estrategia que no entorpeciera la destructiva labor de los humanos.

La facilidad con la que estos destrozaban los robots empezaba a desvanecerse a medida que la cantidad y variedad de estos aumentaba progresivamente. Ahora algunos lanzaban explosivos y otros esparcían fuego, haciendo que los mercenarios tuvieran que esquivarlos mientras trataban de detener su avance.

Twilight decidió saltar al combate cuando vio como uno de los humanos se había separado del grupo, tras salir en persecución de un robot que se había aproximado demasiado al edificio. Sin embargo, este parecía no haberse dado cuenta de que un numeroso grupo de robots estaba apunto de alcanzarle y, para empeorar la situación, sus compañeros estaban demasiado ocupados para acudir en su ayuda, tratando de detener el avance de un robot considerable tamaño ( de al menos tres metros de alto) que se acababa de unir a la refriega. Aunque los humanos parecían trabajar bien en equipo, Twilight se preguntó si uno sólo de ellos sería capaz de defenderse de tantos robots el sólo. La alicornio decidió no esperar a descubrirlo, dejó a Spike en el suelo, quien trató de detenerla sin lograrlo al adivinar sus intenciones, y desplegó sus alas. La princesa alzó el vuelo, decidida a unirse a la batalla.

Soldier gruñó al darse cuenta de su situación. Tras haber dado caza a un Robo-Scout que se había acercado demasiado a su objetivo, se había visto de pronto acorralado por uno decena de Robo-Heavys boxeadores. Para complicar las cosas, se había agotado la munición de su lanzacohetes, por lo que el único arma que podía emplear era su ecualizador. Sin embargo, el americano echó el arma a un lado y arrancó una granada de su cinturón. Si iba a morir (durante treinta segundos), al menos se llevaría a un puñado de esos montones de chatarra con él.

Soldier iba a quitarle el seguro a la granada cuando un proyectil de energía rosácea atravesó la cabeza del robo Heavy más cercano a él por el lado superior izquierdo. Seguidamente, un rayo de energía del mismo color procedente del cielo pulverizó a cuatro más. Los ochos restantes, quienes se habían quedado paralizados al tener problemas para procesar lo que estaba ocurriendo, empezaron a levitar, rodeados por un aura del mismo color de los proyectiles y fueron golpeados contra el suelo con potencia varias veces, hasta que sus circuitos quedaron destrozados.

Twilight aterrizó frente al mercenario.

-¿Estás herido?-le preguntó.

Soldier negó con la cabeza, una expresión de sorpresa visible en su rostro por ver a la chica frente a él. Su cuerno brillaba con una luz magenta y sus alas estaban totalmente desplegadas, revelando que eran mucho más grandes de lo que parecían. En esa situación, la joven tenía un porte poderoso.

El americano sin embargo no se amedrentó y la miró fijamente. La princesa pensó que iba a comenzar a gritarle por haber desobedecido sus órdenes, sin embargo el humano empezó a reír.

-Bueno, retiro lo dicho: no eres una civil indefensa- dijo Soldier alegre.-¿Eso es magia?

-Sí- respondió la princesa, con un tono de sorpresa en su voz.-¿Cómo lo has sabido?

-Mi ex-compañero de piso es un mago: he visto bastantes veces magia para saber reconocerla- respondió el americano.- No sé cuentas veces ese mago cascarrabias me ha echado un maleficio- añadió, gruñiendo al recordar su último encuentro con Merasmus.

"Luego, hay magos en este mundo. Quizás pueda encontrar a alguien que me ayude a volver" pensó Twilight.

-¿Puedes cubrirme mientras busco munición?- le pidió Soldier. Twilight asintió. El americano no tardó en encontrar una caja de municiones en un cobertizo cercano.

- De todas formas, aunque te agradezco que me hayas salvado, y por tanto ahorrado tiempo, has cometido una falta de disciplina muy grave- le reprochó el humano mientras cargaba su lanzacohetes con un tono serio.

Twilight se extrañó ante las peculiares palabras del americano. ¿Le había dado a entender que para él morir sólo era una pérdida de tiempo? Pero eso no tenía sentido...

- ¿No te han enseñado de dónde vienes a no ignorar las órdenes de un superior, recluta?-le preguntó Soldier, apartando esos pensamientos de su cabeza.

-Es que de donde vengo ocupo un rango superior al tuyo- le respondió Twilight encogiéndose de hombros.

Soldier la miró incrédulo. Iba a preguntar de que rango se trataba , pero Scout apareció de pronto.

-¡Soldier! ¡Hay un tanque que está a punto de salir!¡Necesitamos que vayas a la línea delantera!- le informó Scout. A continuación se detuvo, reparando en la presencia de la alicornio. Se giró hacia ella y le preguntó- ¿qué haces tú aquí?

-He venido a ayudar- le respondió esta.

-¡Es una chica mágica, como las de tus cómics japoneses!- exclamó Sodlier, dejando atrás su tono serio por uno totalmente jovial. Twilight se preguntó como podía cambiar el humor de alguien de manera tan rápida y brusca.

-Yo no leo cómics de chicas mágicas: son muy cursis- negó el joven, aunque la mentira iba dibujada en su rostro.

-Pues el otro día te oí decir "¡No Meguca!¡No te transformes en una chica mágica!"- le recordó en tono de burla. Scout trató de replicar, pero el americano le interrumpió:- a todo esto, ¿qué haces aquí parado? ¡Ve a coger ese dinero!

-Si eres tú el que me ha distraído- le echó en cara el bostoniano.

-¡No discutas, recluta!- le gritó Soldier.- ¡Y tú, Tuaili o como sea! Si quieres ayudar, creo que vendría bien algo de asistencia área- le sugirió a Twilight.-¡Esos robots sólo miran arriba cuando sus explosiones mandan a alguien al aire! No se esperaran un ataque desde esa posición.

-¡El tanque se aproxima!- anunció la voz de la Administradora.

-Diablos...- gruñó Soldier. Y dicho esto disparó un cohete a sus pies y se marchó volando, dejando a Twilight estupefacta y acompañada por Scout.

-Bueno, preciosa- le dijo este a la alicornio, en el tono que solía usar para ligar.- Siento no haberme presentado correctamente, dado que estaba un poco indispuesto esta mañana. Soy Scout, y soy el tío más rápido, sexy y molón del equipo.

Twilight no pudo evitar reírse. Quitando la parte de sexy, esa presentación le recordaba demasiado a las de Rainbow Dash.

-¿Qué te hace gracia?-quiso saber Scout.

- Lo siento. Me recuerdas a una amiga- le respondió Twilight. La princesa se preguntó cómo se encontrarían y que estarían haciendo sus amigas

-¿Está buena?- le preguntó el joven emocionado.

Twilight trató de imaginarse al humano tratando de seducir a la pegaso. Apartó la escena rápidamente de su cabeza al ser demasiado rocambolesca.

-No creo que sea tu tipo...- le respondió finalmente.

-Bueno, la verdad es que ya no debería pensar tanto en otras chicas- dijo Scout.- Estoy saliendo con Miss Pauling, ¿sabes?

-¿En serio?- preguntó Twilight incrédula.

-¡Scout! ¡Deja de decirle eso a todo el mundo!- exclamó Miss Pauling en un tono que indicaba más molestia que enfado, pero tan elevado que hasta Twilight podía oírla.- ¡Sólo tuvimos una cita una vez!¿Quieres hacer el favor de centrarte en la batalla?

-Lo siento, nena- se disculpo Scout ante la joven. Luego, le susurró a Twilight mientras le guiñaba el ojo-¿Lo ves? Se pone celosa...

Twilight puso los ojos en blanco, ignorando que Miss Pauling hacia lo mismo a su vez desde la sala de control. De pronto, una pequeña explosión hizo temblar el suelo.

-Eso es que o bien se han cargado el tanque o un Sentry Buster acaba de explotar- le informó el joven.- Bueno, mejor me centro en la batalla no quiero que después me griten por perder dinero...

Scout se fue corriendo en dirección a la primera línea de batalla. Twilight por su parte alzó el vuelo y sobrevoló el campo de batalla, lanzando hechizos a cada robot que veía. Tal y como Sodlier había predicho, ninguno estaba preparado para un ataque desde el cielo.

El resto del equipo le había mirado un par de veces, pero a ninguno le extrañó verla allí ,por loque la princesa supuso que Soldier debía haberles explicado que se había unido a la batalla mientras ella hablaba con Scout.

Con la ayuda de Twilight, el resto de la oleada fue un paseo para los mercenarios, que no necesitaron hacer uso del sistema de respawn ni una sola vez. Durante la batalla, y ahora que estaba más cerca de la acción, Twilight no pudo evitar notar la semejanza entre los diferentes tipos de

robots y los nueve humanos que la habían acogido. Decidió que lo mejor sería preguntarles a que se debía ese peculiar parecido cuando la batalla acabase.

En vista de los acontecimientos, la desconfianza de Twilight en el extravagante grupo de humanos había disminuido un poco, aunque aún tenía el presentimiento de que estos le estaban ocultando algo. Pese a todo, quizás debería darle una oportunidad a aquel lugar y a aquellos humanos. Por un lado, la alicornio ardía en deseos de regresar a su hogar y escapar de aquel mundo que se le antojaba un tanto violento para su gusto. Pero, por otro lado, había tanto que quería conocer de aquel nuevo mundo, tantas cosas nuevas por descubrir... Aprender sobre aquel lugar mientras trataba de averiguar como volver no podía hacerle daño.

La voz de la Administradora anunció que la segunda, y por suerte última, oleada del día llegaría en breve. El equipo al interior del edificio para preparase. Soldier le hizo una seña a Twilight para que les acompañara.

Twilight siguió a los mercenarios desde el aire, pero antes de entrar en el edificio voló a la azotea para recoger a Spike.

-¡Wow, ha sido impresionante! Cómo machacabais a esos robots- le dijo este entusiasmado.-¡Era como leer uno de mis cómic! Me hubiera gustado participar.

-Spike, en esta forma eres incluso más pequeño y correrías un peligro mucho mayor- le dvirtió la princesa.- No quiero que te hagan daño.

- ¡Y yo tampoco quiero que te hagan daño a ti!- exclamó este con determinación. Por eso me gustaría luchar a tu lado.

-Bueno, si encuentro una forma de que puedas luchar sin que resultes herido, te dejaré acompañarme, ¿vale?

-Vale-accedió el dragón a regañadientes.

Una vez hubo recogido a Spike, Twilight descendió acompañada por el dragón, y entró por la puerta en la que habían entrado lo mercenarios.

Era una especie de almacén, con un cartel en el que se podía leer "estación de mejora". Todo el grupo de humanos, salvo Miss Pauling, se habían reunido ahí y parecían estar discutiendo algo.

-Y por eso digo que Pyro debería de salir ahora en mi lugar- terminó de exponer Scout.

-Negativo Scout.¡No sabemos a lo que nos estamos enfrentando! Quizás la leche loca sea más efectiva que las llamas de Pyro- rebatió Soldier.

-¿Y si Spy lo ralentiza usándome a mi?- sugirió Wheatley desde el bolsillo de su propietario.

-Muy arriesgado: puede que tenga fuego y en ese caso estaríamos en un aprieto- le informó este.

-¿Ocurre algo?- preguntó Twilight al ver el revuelo

-Al parecer Gray Mann va a introducir un nuevo tipo de robot en esta oleada-le informó Miss Pauling.- No sabemos de qué puede tratarse, así que estamos discutiendo que estrategia deberíamos seguir.

Twilight no dijo nada, pero no pudo evitar tener un mal presentimiento. Los mercenarios estuvieron discutiendo un par de minutos más. Finalmente, se decidió que fuera Sniper quien ocupara el lugar de Scout, quien le pasó su auricular para que pudiera recibir la información de Miss Pauling.

-Si perdemos luego no me echéis la culpa- advirtió Sniper mientras se colocaba el auricular bajo el sombrero, quedando oculto.

Unos segundos más tarde, Soldier, Demoman, Heavy, Engineer, Medic, Sniper y Twilight se encontraban esperando la llegada de la segunda oleada. Los cinco primeros adoptaron posiciones en la primera línea de batalla, mientras que Sniper se colocaba a una distancia prudente pero desde la que tenía buena visibilidad y Twilight alzó el vuelo. La alicornio dedicó un pequeño pensamiento a Spike, a quien había dejado siendo fuertemente abrazado por Pyro.

La voz de la Administradora anunció la llegada de los robots. Un grupo de Robo-Soldiers no tardó en aparecer (y ser inmediatamente destruidos por el fuego combinado de la centinela de Engineer y el minigun de Heavy), pero Twilight no les prestó atención. Su mirada se había quedado fijada en una figura que se dirigía a ellos a gran velocidad. Twilight no tardó en reconocerla.

-Lo sabía- murmuró con una mezcla de satisfacción, por haber acertado, y molestia, por tener que lidiar otra vez con esa cosa.

La alicornio robótica disparó desde la distancia un proyectil de energía mágica en su dirección, pero Twilight se limitó a esquivarlo. A ese proyectil le siguieron varios más, pero ninguno dio en el blanco, la princesa esquivándolos con facilidad. Twilight contraatacó entonces con su propia magia.

-Pero qué...- murmuró Sniper, boquiabierto, contemplando la pelea de las dos alicornios en el cielo. El australiano se sobrepuso a la impresión inicial y activó el sistema de comunicación-Miss Pauling, ya he identificado al nuevo robot- avisó Sniper a su compañera y procedió a darle una descripción de la máquina. La joven anotaba los datos a medida que Sniper hablaba, pero no se terminaba de creer que Gray Mann hubiera creado un robot con forma de pegaso con un cuerno (o unicornio alado según cómo se mire).

En la primera línea de batalla, los humanos se distrajeron con la batalla que se libraba sobre sus cabezas, mientras la centinela de Engineer acababa de manera automática con los escasos robots que iban entrando en el terreno. Al parecer, el plato fuerte de aquella oleada era aquel extraño robot que se había enzarzado en duelo con Twilight.

Viendo que su rival estaba en alerta y no parecía que iba a perder la energía en breve, la alicornio robótica lanzó un hechizo que se dividió en múltiples esferas de energía mágica hacia los humanos quienes trataron de esquivarlo. No hizo falta, dado que Twilight se teletransportó en un parpadeo junto a ellos y extendió una barrera mágica sobre sus cabezas, anulando la magia de su rival.

-Tengo que aprender a hacer eso- se dijo Medic, contemplando la barrera fascinado.

La alicornio robot miró a Twilight fijamente. Pese a que su rostro no podía adoptar expresiones faciales, la princesa supo que estaba sonriendo de manera siniestra.

-Veo que te has recuperado de lo de anoche- le dijo la alicornio robótica a su rival, mientras aterrizaba frente a ella. Los humanos apuntando sus armas hacia el robot, pero con una rápida mirada de Twilight entendieron que no debían abrir fuego aún. Aparte, los humanos parecían interesados en que se conocían la máquina y su invitada.

-Hace falta más que una ridícula emboscada para dejarme fuera de combate- replicó la princesa en tono acusador.- ¿Quién eres y qué negocios te traes con Gray?

La alicornio robótica comenzó a reír. Era una risa fría y, pese al tono robótico, todos los presentes pudieron notar que estaba llena de crueldad. El equipo tenía claro que aquel robot no era cómo los demás.

-¿En serio ya no te acuerdas de mi?- le preguntó la alicornio metálica, mirándola con un odio profundo.- Pero si apenas hace un año que nos vimos...

Al principio Twilight quedó confundida por esas palabras, pero le bastó con mirar a los ojos de la robot para comprender de quien se trataba. Ya había visto aquellos ojos verdes llenos de odio y rencor antes. El rostro de la princesa palideció. ¿Cómo era posible?

No obstante, Twilight logró sobreponerse al terror inicial. No sabía como era posible que hubiera vuelto, pero no podía permitir que eso la intimidara. Ya la había vencido una vez... no había porque tener miedo, se dijo a si misma. La alicornio calmó sus pensamientos y dijo con firmeza:

-Volvemos a vernos... Nightmare Moon.


Siento haber tardado tanto en escribir este capítulo, pero desde principios de Febrero he estado ocupada haciendo trabajos (como tres páginas web). Espero no tardar tanto en escribir el siguiente, aunque los exámenes serán en breve.

¿Creéis que el argumento está avanzando rápido? No os preocupéis: esto sólo es el comienzo.