Capítulo 4: "Aceptando la propuesta"

- ¡¿En que rayos estabas pensado amiga¡Es una oportunidad única en todo el mundo¡Jamás volverá a presentarse en tu vida¿Por qué lo das cuenta?-

Kagome se pasó un mechón de su cabello detrás de su oreja mientras que sentía que sus mejillas se encendían levemente. Abrió su mochila y buscó con torpeza en su interior. Su mente tenía miles de ideas dando vueltas y lograba concentrarse totalmente, cosa que reprochaba porque tenía demasiadas cosas por hacer. Sango la observó y suspiró suavemente moviendo la cabeza a ambos lados. Su amiga estaba totalmente loca, simplemente no podía haber rechazado semejante propuesta sin haberlo pensado primero. ¿Qué pasaba con ella?. Aún no podía creer que haya a Kagome.

- Sango, no me reproches... estaba asustada, no sabía que hacer. Además ¿por qué debería hacer esto?, No tengo ninguna obligación¿o sí?- Dijo ella con el ceño fruncido y cruzándose de brazos mirando como su amiga se sentaba- él no puede obligarme a nada-

- Kagome, amiga, piénsalo un poco por favor. Podrías por un día o más ser alguien que, por así decir, es la estrella más famosa del momento- Comentó ella sentándose con calma intentando que su amiga reaccionara de una vez y viera lo fantástica que era la propuesta.

- Escúchame Sango, supuestamente él me dijo que no le contara a nadie¿puedo confiar a que esto no saldrá de nosotras?- Suplicó juntando sus manos y mirándola fijamente.

- ¿Ni siquiera a Miroku se lo contarás?- Preguntó la chica levantando una ceja- esta bien que es un poco tonto, pero no tanto como no darse cuenta de lo que está pasando¿no lo crees?-

- Solo a Miroku, a nadie más... - Afirmó derrotada Kagome ladeando el rostro y viendo como el profesor de química entraba y con un rápido saludo comenzaba a anotar fórmulas en el pizarrón. ¿Qué es lo que estaba pasando con su vida?. Primero el concierto, luego la extraña desaparición de la cantante... ¡Es cierto¡La cantante!. Jamás le había pasado nada parecido con ningún artista, pero aquella cantante, Kikyo, tenía algo que la hacía sentirse... ¿bien?. Soltó un lastimoso suspiro y giró el rostro mirando hacia la ventana, escapándose de todas aquellas horribles fórmulas. Además aquel representante... ¿Cual era su nombre?... ¡Inuyasha!, Inuyasha Taisho si mal no recordaba. ¿Qué es lo que podía hacer?. Su cabeza comenzó a dar vueltas nuevamente, y sus pensamientos volvieron a mezclarse causando un terrible dolor. Espantó esas ideas de su mente y volvió la vista al frente sorprendiéndose de todo lo que le faltaba por copiar.

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La tarde estaba muy agradable y se sentía en completa libertad. Caminó hasta el interior del pequeño bosquecillo que había detrás de su casa y se sentó al pie de aquel enorme árbol del centro. Extrañamente cada vez que estaba cerca se sentía una fuerza que en verdad no entendía, era tan... reconfortante. Sonrió a medias y apoyó su espalda en el tronco cerrando sus ojos.

Te extraño.

Extraño tu sonrisa,

Y en silencio derramo una lágrima;

Cada una en un tiempo.

Tan solo unas palabras se escaparon de sus labios, era como una dulce melodía. Se sentía bien. ¡Vaya¿Quién lo habría dicho?. ¡¿Ella¡¿Cantando?!. El suave viento movió algunas hojas y varios pétalos de flores comenzaron a danzar siguiendo pistas imaginarias. Una hermosa foto.

Y sé que aunque ahora somos diferentes,

Todavía estás de alguna manera.

Mi corazón no permite que te vayas,

Porque necesito que lo sepas.

¿Por qué se sentía así?. Había algo en su interior que no andaba del todo bien, como si hubiera algo que quisiera dejar salir desde hace mucho y recién ahora estaba liberando. Aunque no entendía por qué todo eso estaba pasando precisamente ahora¿por qué?. No lo entendía totalmente, pero estaba segura que debía haber una explicación para todo eso.

Te extraño

Sha la la la

Te extraño

Unos aplausos leves se dejaron oír a sus espaldas. Kagome se sobresaltó. ¿Acaso alguien la había estado escuchando?. Ladeó el rostro y se encontró con que tan solo a unos pasos de ella estaba el joven que había estado ahí la noche anterior. Era manager de Kikyo, Inuyasha. Sus ojos se abrieron sorpresivamente y se levantó con rapidez. Él estaba vestido con un jean y una remera un tanto elegante, sus cabellos sueltos como la primera vez y llevaba anteojos oscuros.

- Cantas muy bien, con más razones ahora te pido que me ayudes-

- ¿Qué hace usted aquí?- Preguntó ella nerviosamente al ver que él tenía una enorme sonrisa en su rostro. En ese mismo momento se odiaba a ella misma por haber tenido que dar un mini concierto sin saberlo.

Que pregunta, ni él mismo sabía que hacía en ese lugar. Es más, no había podido dormir por el solo hecho de saber si ella había aceptado o no su propuesta. Jamás le había pasado algo semejante con una chica¿por qué con ella las cosas eran distintas?. Desde que la vio no pudo sacársela de la cabeza, y no por el hecho de que se pareciera a Kikyo, no, había algo más en ella que la hacía especial.

- Escucha, solo vine a ver si habías aceptado o no lo que te propuse, tan solo eso- Musitó con algo de tristeza. La miró fervientemente a detrás de los vidrios de los vidrios oscuros de sus lentes. Kagome negó apenas y lo observó con una media sonrisa. Inuyasha entonces bajó su cabeza- entonces no lo harás¿cierto?-

- No, no quise decir eso, me refiero a que aún no he decidido, no estoy completamente segura- Comentó tratando de aclarar las cosas. ¿Por qué ese hombre la hacía dudar tanto?. Su mente le decía que era una absoluta locura lo que estaba haciendo, que no debía aceptar, pero su corazón le decía otra cosa, además cuando estaba cerca de aquel joven su alma se tranquilizaba y podía sentir hasta una enorme calidez dentro suyo.

Inuyasha se sacó los lentes oscuros y Kagome se sorprendió al ver el verdadero color de sus ojos. Eran dorados, dorados como el mismo fuego. Los observó con detenimiento y pudo descubrir por medio de ellos que no había ni una sola palabra engañosa en todo lo que él le decía. Sacudió su cabeza levemente y luego le dedicó una media sonrisa.

- ¿Sabes?- Dijo atrayendo la atención de Inuyasha- creo que... después de todo, aceptaré lo que me propones... solo dime que tengo que hacer y te prometo que haré lo que esté a mi alcance- Afirmó pasando un mechón detrás de su oreja un tanto nerviosa sintiendo el rubor en sus mejillas.

Inuyasha sonrió ampliamente y agradeció a Kami por haber encontrado a una joven de tan buenos sentimientos. Ella sí que podría sacarla de ese terrible embrollo¡qué suerte que había tenido!. La observó deleitado ante la sinceridad de la chica, ya que, demostraba sus sentimientos de una manera muy particular. Jamás en su vida había visto a una mujer sonrojarse.

- Descuida, te aseguro que nadie notará la diferencia y voy a convertirte realmente en una verdadera super estrella, eso sí, puedes decirle a tu madre, no quiero tener problemas por eso, si quieres me presento ahora mismo- Comentó divertido causando una sonrisa en la joven. Ella asintió levemente y lo condujo hasta el interior de la casa. De ahora en adelante, el destino de esa joven dependía pura y absolutamente de las decisiones que él tomara y tendría que ser cuidadoso si su objetivo era no despertar sospechas, por ahora el problema mayor era convencer a la madre, luego encontrar una excusa para la desaparición de la cantante pop, ese sí sería un problema, incluso más grande que convencer a la madre de la chica.

Continuará...

N/A:Uf! Con tanto calor ya no se puede uno concentrar como se debería, pero bueno. Aquí les dejo el cap 4. Perdón si es muy corto, pero es imposible poder concentrase, más cuando uno tiene cosas que hacer en la casa y hay un batallón de mosquitos dando vueltas con intenciones de picarte uu Se hace lo que se puede. La canción que canta Kagome se llama "I miss you" y es de Hannah Montana, una de mis cantantes favoritas. Espero les haya gustado, voy a intentar escribir el 5to. Bueno me voy despidiendo y muchisímas gracias por lo reviews, en especial a Kagome-Higurashi13 y a Willnira!!!! Gracias en verdad!

Besos!

Gracias!

Kagome-