¡Hola!He tardado en actualizar y ya arreglé el capítulo, gracias a RonaldGarcia91 por avisar :)


Alec se despertó. Había dormido abrazado a Magnus, como lo había echo durante todas las noches después de lo ocurrido en Edom. Sonrió al ver que a su lado, el brujo aún permanecía dormido, así que decidió disfrutar de ese pequeño momento.

Solo había pasado cinco minutos observando a su compañero de cama cuando se dio cuenta de la hora.

-¡Por el Ángel, Magnus! ¡Despierta ahora mismo!-el nefilim decía esto mientras le sacudía, lo que causó que el brujo saltará de la cama.

-¿Qué pasa Alec?¿Qué está mal?-los dedos del brujo emitían chispas de colores mientras su mirada estaba fija en la pared.

-No pasa nada, Magnus. Sólo que van a llegar en media hora, ¡y aún no hemos preparado la comida!- El chico de ojos azules se sentó en la cama, mirándole.

El brujo tras un chasquido de dedos, hizo aparecer una taza de café en las manos de su novio.

-¿me has molestado de mi plácido sueño para nada? Esta belleza no se mantiene sola. Sabes que puedo hacer aparecer la comida, nefilim estúpido.

-Pero no me gusta la comida que aparece así, pero no hay más remedio-se acercó a Magnus a darle un beso en la mejilla-Además, sabes perfectamente que duermas lo que duermas, siempre estás igual de guapo-y se sonrojó, sin poder evitarlo.

-Lo sé y ya que tenemos tiempo... -Dijo sonriendo. Aquella sonrisa que le decía Alexander lo que le esperaba aquella siguiente media hora.


Clary abrió la puerta para dejar pasar a su novio, acompañado de Isabelle y Elizabeth. Habían quedado en ir a recoger a Simon y a la pelirroja para ir después al loft de Magnus.

-¡No puedo creer que se haya dormido! -Decía Clary mientras miraba la puerta del baño con el ceño fruncido- Ayer llegó tarde.

-Ayer se nos fue el tiempo. No nos dimos cuenta de la hora -respondió Beth, lo que produjo una mirada de sorpresa de todos- es un buen sitio ese de Pandemonium.

En ese momento, salió Simon.

-Siento la espera, podemos irnos ya.

Isabelle fue la primera en salir, sin saludar siquiera a su novio. Los demás le siguieron por la puerta.

-Izzy-dijo Simon, acercándose a la chica y agarrándole la mano, pero esta la apartó con rapidez-¿Qué te pasa?

-Nada, ¿debería pasarme algo? -Le miró con las cejas alzadas

-¿Aún sigues enfadada porque ayer cancelé nuestra cita?

Izzy negó con la cabeza.

-¿Y cómo te fue en el entrenamiento en Pandemonium?

-No tenía pensado ir, pero Beth me dijo de ir a tomar algo y la llevé ahí... No quería que te enfadaras.

-¿Beth? ¿La llamas así?

-¿Estás celosa? -Los labios de Simon formaron una sonrisa.

-¡Claro que no!-se apresuró a decir Izzy, algo mas alto de lo normal. Lo que se ganó alguna mirada de los mundanos que pasaban por allí-Yo nunca estaría celosa, no me hacen competencia.

-En eso tienes razón-y aprovechó para besarla rápidamente en los labios justo en la puerta del loft de Magnus.

Jace llamó y abrió un Alec con el cabello mojado, señal de que se había duchado hace poco.

-Bienvenidos-dijo mientras se apartaba de la puerta para dejar pasar a sus invitados.

-¿Un simple "Bienvenidos" para recibir a tu fantástico parabatai? Espero que la comida esté rica.

Diciendo esto, Magnus salió de la cocina. Llevaba puesto un gorro de chef, pero no de color blanco, si no con mucho colores y purpurina, lo único que sólo e quedaría bien al gran brujo de Brooklyn, y en sus manos platos en los que anteriormente había vaciado las cajas de comida china que habia hecho aparecer minutos antes en la cocina

Pero antes de llegar a la mesa, el brujo se quedó mirando a la rubia que acababa de entrar. Tenía la sensación de que la conocía, de que la había visto en otro lado, pero en ese momento, no sabia de qué. Sólo sabía que su presencia no le traía buena sensaciones.

-Tú debes de ser Magnus, ¿cierto?

-Así es -dijo el brujo- tú eres Elizabeth

Tras la pequeña presentación, todos se sentaron a comer. Había una conversación animada, sobre todo entre Jace y Beth, pero Magnus estaba callado. Extrañamente callado, se dio cuenta Alec.

Después de la comida, todos se sentaron en el sofá. Clary y Simon empezaron a hablar sobre un nuevo anime que ambos habían comenzado a ver. Isabelle comentaba algo con su hermano. Jace y Elizabeth seguían con su conversación y Magnus seguía en silencio, envuelto en sus pensamientos y acariciando a Presidente Miau.

Todo estaba muy tranquilo. Demasiado. Pero esa tranquilidad se vio perturbada cuando Isabelle recibió un mensaje de su madre. El Instituto de Roma había sido atacado.