¡Ho0la chiico0s!

Siento no haber actualizado durante todo este largo tiempo, pero es que he tenido estas semanas muy difíciles: la escuela, que nos dejan mucha tarea, una amiga que se enfermo de dengue hemorrágico, pero que gracias a Dios ya se alivió, y mi abuela que esta enferma… :( Pero espero que lo comprendan…

Pues aquí les traigo el siguiente capítulo de Siete Tentaciones, que muchos años después del anterior :D, ¡espero les guste!

Disclaimer: Lo único que me pertenece es la trama. Todo lo demás pertenece a la maravillosa J.K. Rowling. No obtengo ningún beneficio económico. XD

Summary: Incluso las personas más inocentes, no pueden resistirse de vez en cuando a la tentación de los Pecados Capitales. Harry x Ginny. Drabbles.


Siete Tentaciones.

Cuarta Tentación: Avaricia

-¡Mami!- Una voz chillona de una niña de seis años entró en la cálida sala, donde una mujer pelirroja y un niño de ojos verdes y cabellos azabaches ponían un arbolito de navidad.

-¿Qué pasó Lily?- Contestó la hermosa pelirroja.

La niña le contestó llorando y con una voz entrecortada.

-James… me pegó con la bola de nieve… en el jardín.

En eso entró el susodicho, a defenderse.

-¡Fue sin querer mamá, fue la magia!- dijo con una voz que sugería lo contrario.

- ¡No te creo, James Sirius Potter Weasley! ¡Ya no vas a salir con los vecinos! ¡Pudiste haberle causado una herida grave y tú ni en cuenta!

-¡Pero mamá…!

-¡Nada de peros! Tráeme las esferas rojas… ¡Y pobre de ti si se rompe una!- Le contestó su mama, mientras con un pañuelo húmedo limpiaba la herida de Lily. Albus observaba la escena, muy divertido. Sabía que era solo un capricho de su hermana, pero su mamá siempre se tragaba los berrinches de Lily.

-Mami… ¿Van a poner muérdago?- le preguntó Albus.

-Claro, Sev.- Afirmó Ginny.

-Pero mami… No pongan muérdago, porque los nargles los infectan.- le dijo Lily, mientras agarraba una esfera plateada y la acomodaba.

-Claro que no Lily, estos muérdagos están limpios.

-Pero, mami, aunque estén limpios, van a venir los nargles- rebatió Lily.

Ginny parpadeó, estupefacta, y enseguida sonrió y no respondió.

Una hora después, el árbol, estaba listo, y los niños se fueron al ordenador. La puerta principal se abrió y por ella entró Harry, que traía unas bolsas llenas de cajas de madera y cartón.

-Hola, cielo mío- saludó Harry.

-Ay no seas cursi, Harry… ¿que traes ahí?

-En las de madera, hadas clase C para el árbol. Y en las de cartón, focos muggles para afuera.- le respondió el pelinegro.

Ginny sonrió y abrió una de las cajas de madera. Muchas pequeñas luces de color blanco salieron volando y quedaron suspendidas en el aire unos segundos. Y después unas se posaron en el árbol, y otras en plantas cercanas.

Ginny repitió la operación con las otras cajas, y después de unos minutos, muchos colores danzarines inundaban la sala. Harry sonrió. Y abrazó a Ginny mientras se sentaban en el sofá. Ginny cerró los ojos y aspiró el suave aroma a madera de Harry, recargando su cabeza en su hombro. Harry, la abrazó un poco más fuerte y también cerró los ojos.

Ginny pensaba que no había mejor escenario y mejor momento. Harry por su lado, pensaba que por fin tenía un momento de paz, sin sus hijos… y una confusa serie de imágenes que no tenían ninguna conexión ¿Hermione era su hija? ¿Y los Señores Weasley sus tíos? ¿Y…?

-¡MAAAMIII! ¡PAAAPIII!- La misma voz chillona del principio, Harry y Ginny despertaron de golpe.

-¿Qué pasa Lily?- dijo Ginny, asustada.

Lily se quedó callada al verlos, pero enseguida recuperó el habla.

-¿Cuándo pondremos las luces de afuera? ¿Han visto que los vecinos muggles tienen llenas sus casas de luces? ¡Hay que ganarles, hay que poner más que ellos!- gritó Lily.

Ginny se levantó rápidamente y vio por la ventana la calle, iluminada por todas. Y enseguida, entrecerró los ojos

-Es cierto… -murmuró Ginny.- Harry, ¿ponemos las luces ya?

-Pero… ¿no iba a ser mañana?- Se sorprendió Harry.

-Claro que no. Debemos de tener más y más focos… ¡Nuestra casa tiene que ser la mejor y más adornada!

Harry la miró, asustado. Y con razón, pues Ginny tenía una cara de desquiciada.

-Vamos Harry… Mañana compraremos más luces, pues esto no llenará la casa… Y también el muer…- miró a Lily, que a su vez, los observaba, muy feliz- digo, Nochebuenas. También tal vez un poco de esferas más, pues como que el árbol está algo desnudo…

Harry sonrió. Sabía que la codicia, las ganas de ser mejor y la avaricia la motivaba a intentar ganarles a los demás… Y el se sentía un poco así ¿No?


Bueno, pues… eso es todo, jajá. Pues en ya que empieza la época de Navidad, decidí inspirarme, para la avaricia, en lo que hace mucha gente: querer que su casa sea la mejor y más adornada. Aunque, claro, es algo ridículo, como dijo el Señor Weasley, no podemos resistir a la ostentación cada vez que nos juntamos. Y pues así quedó el resultado de este drabble…

Lo repito… espero que perdonen mi tardanza…

¡Les agradezco mucho sus Review que me alegran mucho!

xhyllemitta: ¡Gracias por tu Review! Y me encanta que te haya gustado, ojalá los demás capítulos sean de tu agrado también. Y a mí también me gusta más que sea de lo que pasó entre el último capítulo y el epílogo, porque como que no me llenó :D

Nat Potter Weasley: Tienes mucha razón, envidiamos a Ginny en muchos aspectos jajá, ¡es una suertuda! Y no solo por tener a Harry, que de hecho, es a quien yo envidio :D

Evelyn: Si, no podemos ser inmunes a la envidia… por más que quisiéramos… Pero al menos, es envidia de la buena, jajá (esa no existe U.U)

¿Les gustó? ¿No les gustó? ¿Comentarios? ¿Críticas? ¿Tomatazos? ¿Flores? ¡Pongan en Review This Story/Chapter! Les agradezco el Review n.n