N.A: Hola gente, aca estoy continuando la historia como prometí. Me llevó algo mas de tiempo de lo esperado pero bueno, espero que disfruten el capitulo y opinen. Retomaré la regularidad y la continuaré como antes. Nos vemos!

Cursiva quiere decir que es un flashback
((Doble parentesis es un pensamiento))


La curiosa linea de árboles que marcaba el paso de la frontera del País del Fuego había quedado atrás. Hacia adelante los bosques desaparecían y la vegetación se encogía progresivamente transformándose en duros arbustos y pastos capaces de sustentarse en el duro suelo rocoso y soportar el clima desértico.
El equipo de Konoha avanzaba sin dilación. Pero Sakura se hallaba especialmente pensativa, las palabras de Tsunade habían calado hondo en su mente y no podía desprenderse de la impresión. Aquel niño de cabellos rubios, cuya sonrisa parecía inapagable escondía un terrible secreto. Naruto había aguantado la soledad y el aislamiento, el desprecio que los habitantes de Konoha no se esforzaban por disimular. Qué terrible debió haber sido la vida para él, aunque nunca lo evidenciara su actitud.
Pero pensando un poco más, Sakura recordó como era perseguido, como era empujado y expulsado de la compañia de los demás. Como a pesar de sus constantes esfuerzos, siempre estaba solo. Quizás debió haber intentado acercarse a él, ser mas amable. Pero tan solo era una niña en aquel entonces, no pensaba las cosas con demasiada profunidad y no se hubiera percatado del sufrimiento de Naruto aún si lo hubiera intentado.
Pero ahora tenía otras cosas en que pensar. La misión era clara: frustrar los planes de Akatsuki y proteger al Jinchuriki del Ichibi. El equipo constaba de los ya involucrados Kakashi, cuya experiencia Tsunade juzgaba fundamental para enfrentar a los peligrosos criminales, luego Sakura, Yamato y Sai. En esta ocasión además, contaban con la participación de Rock Lee, un ninja experto en tai-jutsu con una gran velocidad y fuerza, aunque, hay que decirlo, una apariencia tan excentrica como su personalidad; y Hinata Hyuga, una bella muchacha de cabello azulado, hija mayor del líder del clan Hyuga, poseedora de una destreza notable y el Byakugan, uno de los dos Doujutsus conocidos.
Kakashi iba a la cabeza marcando el paso, seguido de Yamato y Sai y detrás los restantes. La marcha ya llevaba dos días y llegarían a su destino a la mañana siguiente si todo iba bien.


Los nueve se habían reunido nuevamente para discutir el siguiente paso. Dentro de la oscura caverna lo único discernible eran sus coloridas figuras, productos del curioso jutsu que proyectaba sus fantasmagóricas siluetas.

- Por fin, ya estamos todos - Se quejó uno de los presentes con fastidio - ¿Y de qué se trata ahora? - Cuestionó con impertinencia

- Comenzaremos la captura del Ichibi - Anunció una voz autoritaria pero calma ignorando la queja - Será su turno esta vez - Se dirigió a dos de los presentes con su mirada

- Por mí está bien - Replicó uno de ellos, el otro solo asintió tranquilamente

- ¿Y que hay del nuevo? - El escandaloso alzó la voz nuevamente - Se le escapó el mocoso Kyubi ¿que hay con eso? - Se quejó - Si fuera yo lo hubiera capturado en un instante

El acusado enfocó su mirada rojo sangre en el agresor con indiferencia.

- Seguro hubieras sido derrotado como un tonto y yo tendría que haber acudido en tu rescate - Dijo la silueta contigua

- Cállate Kakuzu - Se quejó con fastidio - Solo te hubieras metido en mi camino

- Pero tienes un punto Hidan - Continuó el mencionado ignorando la rabieta de su compañero - Dejó que el Jinchuriki escapará teniendolo al alcance

- Cierto - Añadió otra silueta, la cual se notaba llevaba una gran espada - Quizá este no sea trabajo para un niño - Algunos emitieron una pequeña risa como respuesta, haciendo al acusado irritarse - Quizás deba hecharte una mano la próxima vez - Se ofreció con un dejo de burla - Itachi-san, desde luego, no hubiera tenido dificultades - Añadió maliciosamente

La furia se apoderó del muchacho y sus ojos cambiaron a un patrón extraño, una estrella de seis puntas - Cierra la boca asqueroso pescado, si mencionas otra vez a mi hermano te asesinaré - Le desafío con vehemencia, sus ojos brillando intensamente

Suficiente Kisame - Intervinó nuevamente la voz autoritaria, pero sin alterarse - No es momento de perder tiempo. Deidara, Sasori, pueden comenzar. En cuanto al resto ya saben lo que tienen que hacer - Todos asintieron en silencio - Y Sasuke... lo mejor será que te esfuerzes la próxima vez - Reprendió al joven con tranquilidad, quien emitió una silenciosa protesta - Es todo - Las siluetas desaparecieron una por una

Sasuke salió de su momentaneo trance. Se hallaba en un area remota, junto a su equipo. Con una expresión de fastidio se volteó hacia ellos - Vamos - Ordenó secamente, a lo que los demás se movieron sin protestar ((Solo un poco más, y luego Konoha conocerá mi ira))


Aprovechando el terreno, el equipo se detuvo a descansar en la base de unas cumbres rocosas, quedando cubiertos y protegidos. Una pequeña fogata iluminaba el campamento y les proveía calor ante la fría noche.

- Bien, no podemos planear de antemano una estrategia, pero quiero que escuchen - Habló Kakashi, llamándo especialmente la atención a los tres chunin - Nuestra misión es proteger al Kazekage, como saben - Oficialmente esa era la misión. Tsunade no ahondo en los detalles, aunque con excepción de Lee y Hinata, el resto sabía el verdadero significado de aquello. La misión era proteger al Jinchuriki - Nuestros oponentes son Akatsukis, sus habilidades son completamente desconocidas, pero lo que sabemos es que son extremadamente peligrosos. No deben bajar la guardia ni por un segundo, ni precipitarse o podría ser fatal

- ¿Nuestros? - Intervinó Hinata - ¿Es decir que hay mas de uno?

- Así es. Según sabemos Akatsuki trabaja en parejas, por lo que es casi seguro que enfretaremos dos - Reveló Kakashi

- Kakashi-sensei - Habló Sakura esta vez - ¿Con cuantos miembros cuenta Akatsuki? - Preguntó intrigada

- Según la información disponible son nueve en total. Exceptuando a Itachi Uchiha y Kisame Hoshigaki no conocemos la identidad del resto - Confesó el peligris, evitando mencionar a Sasuke

- Hemos decidido que nos dividiremos en dos equipos - Dijo Yamato - Uno estará compuesto por Kakashi, Lee y Hinata. El otro seremos yo, Sai y Sakura, quien apoyará ambos equipos con su jutsu médico de ser necesario. Desde luego, quizá debamos modificarlos según las habilidades del oponente - Todos asintieron

- Bueno, lo mejor será descansar por ahora - Añadió Kakashi con pereza

Hinata se acercó a Sakura, quien estaba pensativa mirando hacia ninguna parte

- Sakura - La voz de la peliazul la sacó de su trance

- ¿Qué sucede Hinata? - Observó a la muchacha, la cual se sentó a su lado con una expresión extraña

- Solo quería decirte que... siento lo de Sasuke - Dijo cabizbaja

Sakura, sorprendida por las palabras de su compañera, intentó mantenerse serena. Hizo acopio de todas sus fuerzas para mostrar una tenue sonrisa - Gracias - Solo pudo decir

Hinata podía percibir el dileman interno de la pelirosa, y se arrepintió de sacar el tema - Lo siento, no debí

- Descuida - Sakura la interrumpió - Es algo con lo que hay que lidiar - Se calló un momento - Solo quisiera entender...


- Ya casi - Exclamó Naruto acercándose a toda prisa. Su objetivo estaba cerca, ya se veían las grandes paredes de la Aldea de la Arena. Apretando el paso se movió a gran velocidad por el implacable desierto

- Shin, yo me encargaré de esto

- ¿Qué te pasa? Sabes bien que estas loco si crees que podrás con ellos solo - Replicó el pelirrojo

- Tu tienes algo mas importante que hacer - Le dirigió una mirada seria - Ve con ella y procura que esté a salvo, sé que te preocupa - El pelirrojo iba a replicar algo, pero decidió no hacerlo - Además no estaré solo, Gaara estará de mi lado y los ninjas de la Arena también. Además - Dejó escapar un suspiro - Konoha seguro que mandará ninjas también

Bien, aquí estamos. Hechaba de menos este lugar - Naruto contemplaba con satisfacción la gran vista desde lo alto de la muralla. La Aldea de la Arena se presentaba ante él en todo su esplendor - Hora de moverse - De un salto avanzó rápidamente, encaminándose al mas imponente de los edificios.


Kakashi y el resto habían cruzado la mayor parte del desierto al despuntar el alba. Emprendieron el camino cuando aún era de noche, para evitar el intenso sol del mediodía, aprovechando el clima fresco de la mañana.
Los imponentes muros podían verse desde donde estaban. Tan solo una hora mas y estarían en la Aldea.

- Así que esa es Sunagakure - Exclamó Lee con asombro - Estoy seguro que es muy distinta a nuestra aldea - El muchacho tenía un ánimo incansable

- Pues, dado que está construida en pleno desierto es de esperar - Respondió Kakashi - Es una vista muy distinta a la que están acostumbrados - Les advirtió a los demás. Los Chunin habían salido de la aldea en varias ocasiones, pero no habían conocido ninguna de las otras grandes aldeas ninja, a diferencia de Kakashi o Yamato, e incluso Sai

- El clima es muy diferente aquí. El calor y el frío suelen ser muy intensos, por lo que las personas de aquí llevan un ritmo diferente de vida - Añadió Yamato - Como deben imaginar, no hay grandes usuarios de Suiton por aquí - Bromeó para relajar a los demás


La gran entrada era el último óbstaculo de su camino. Los guardias los habían detenido con sospecha. Kakashi intercambió unas palabras con ellos

- Entonces ustedes son el equipo de Konoha - Dijo el guardia relajándose - De acuerdo, pueden pasar - Las grandes puertas se abrieron permitiédoles el paso

La vista que se reveló ante sus ojos los dejó muy sorprendidos. Para Sakura y sus compañeros era un mundo distinto al que conocían. La aldea estaba en su totalidad cubierta de arena; incluso los edificios parecían estar revestidos con ella, y su arquitectura distaba mucho de la habitual en Konoha. Las personas estaban en su mayoría vestidas con túnicas, probablemente para resistir la arena arrastrada por el aire. La vegetación era prácticamente nula por los alrededores, pero a pesar de su austeridad era un paisaje muy pintoresco.
Al entrar una muchacha de cabellos rubios algo mas grande que Sakura les cortó el paso. Vestía un traje negro y llevaba un gran abanico cerrado en su espalda. Algunos la reconocieron al recordarla por su participación en los exámenes Chunin. Los hermanos de la arena asistieron a Konoha para la prueba, y su desempeño había sido destacable. Gaara había sorprendido a todos los competidores y espectadores con sus habilidades.

- Buenos días ninjas de Konoha, mi nombre es Temari. Agradecemos su ayuda en esta situación - Saludó respetuosa pero firmemente al equipo - Por favor siganme, los llevaré con el Kazekage de inmediato - Kakashi asintió y se encaminaron tras la muchacha

En el centro de la aldea se erigía un gran edificio redondo. No necesitaron de la indicación de Temari para comprender que se trataba del edificio donde residía el Kazekage.
Una vez dentro se dirigieron a lo alto hasta detenerse frente a una puerta sencilla.

- Aguarden aquí por favor, iré a ver si el Kazekage terminó su reunión - Un breve lapso en el que se sucedieron comentarios menores pasó hasta que Temari regresó con ellos - Adelante, pueden pasar - Tras cruzar la puerta fueron encaminados hacia la amplia azotea del edificio.

Allí, de pie junto al barandal, estaba erguida la figura del Kazekage. El cabello rojo erizado resaltaba sus ojos verdes, intensamente marcados, y sobre uno de ellos tenía grabado un símbolo grabado sobre la piel. Vestía una túnica bordo, cubierta por un protector gris.
Pero la presencia del Kazekage no era el único foco de atención. Junto a él, sentado sobre el barandal, una figura encapuchada les daba la espalda.
Por lo visto, ambos personajes se hallaban conversando amenamente, incluso una expresión animada teñía el semblante del pelirrojo.
Un ligero llamado de atención de Temari bastó para que les dirigiera la mirada a los ninjas de Konoha. Serenando su expresión se dispuso a hablar.

- Bienvenidos - Les habló con respeto - Agradezco de buen grado la ayuda de Konoha en esta situación, y la disposición de la Godaime Hokage en mantener nuestra alianza en estos tiempos inciertos - La voz de Gaara era firme pero calmada y Kakashi pensó que pese a su edad, cumplía perfectamente su rol - Es un honor contar con su presencia, Hatake Kakashi - Inclinó levemente su cabeza con respeto - Y me complace encontrarme de nuevo contigo, Rock Lee - El mencionado respondió enérgicamente al saludo personal del Kazekage, complacido de ver que recordaba a su viejo rival, por ponerlo en los términos de Lee. Ambos habían sostenido un espectacular combate durante el exámen Chunin, del cual Gaara salió victorioso, pero se ganó el respeto de Lee y este del pelirrojo al probar su determinación

- Es muy amable Kazekage-sama - Respondió Kakashi halagado sobando su cabeza - Hemos considerado necesario el prestar ayuda a su aldea para sobrellevar esta amenaza - Agregó respetuosamente

Gaara asintió levemente con la cabeza - Lo mejor será discutir esto con calma - Se volvió hacia la misteriosa figura que se mantenía al márgen - ¿Vienes?

El mencionado dejó escapar un gran suspiro. Volteó hacia los demás y su cara quedó al descubierto, dejándolos impresionados.

- Naruto - La involuntaria exclamación salió de boca de Sakura sin que pudiera contenerla. El rubio estaba allí como si nada, conversando con el propio Kazekage. Aunque era seguro que se cruzarían con él durante la misión no esperaba que fuera bajo aquellas circunstancias, y además, las palabras de Tsunade aún estaban frescas en su memoria. Ese muchacho era nada menos que...

- Veo que me recuerdan - Bromeó Naruto cortando el hilo de sus pensamientos. Dió un pequeño salto cayendo de pie junto a Gaara y se dirigió a él - No, te dejo los discursos a ti. Después de todo solo soy un inofensivo civil aquí, los asuntos de los ninjas no me competen - Dijo con un tono juguetón - Nos vemos - Sin esperar un segundo desapareció usando el Sunshin

- Presumido - Murmuró Gaara, y luego volvió su atención a los ninjas - Bueno, por aquí...

Kakashi decidió no intentar interrogar a Gaara acerca de Naruto, lo prioritario era la misión. Además, estaba bastante seguro que no develaría información del rubio. El Kazekage se había expuesto ante ellos, Naruto se había hecho fama como cazarrecomensas, y además de todo era un desertor. La situación no sería demasiado problemática si no fuese por el ligero detalle de que era el Jinchuriki del Kyubi, y que por tanto "pertenecía" a Konoha. Y si el Kazekage había ocultado información de este tipo a Konoha, podía considerarse un acto de traición.
Pero Gaara no era ingenuo, y tenía mas de una manera de defenderse ante una posible acusación de ese tipo. Pero Kakashi no pretendía marcarle su falta, y sabía que Tsunade no iniciaría un conflicto por ello; sin embargo el consejo era harina de otro costal... Pero, a fin de cuentas el reporte de la misión recaía en él, así que pasaría por alto estas cuestiones.
Se detuvieron en la sala de reuniones. Una habitación espaciosa, ocupada principalmente por una larga mesa. Gaara tomó asiento en la cabecera, Temari se quedó de pie junto a él, y luego los ninjas de Konoha se sentaron.
El Kazekage inspeccionó brevemente con su mirada al grupo. Con excepción de Kakashi y Lee no reconocía a los demás. Se fijó brevemente en el hombre que cubría parte de su cara con un protector metálico, y su mirada pasó luego al extraño muchacho de cabello negro y rostro pálido, y tuvo que reprimir un leve presentimiento de desconfianza. Luego observó a la muchacha de cabello rosado, y por último a la joven Hyuga de cabello azul que llamó su atención.

- Supongo que están al tanto de la situación - Habló Gaara con tranquilidad, lanzándo una indirecta que solo pocos percibieron.

- Pues sí, en su mayoría - Respondió Kakashi, lanzando una mirada de reojo al resto del equipo que Gaara entendió

- Entiendo - Asintió Gaara cerrando los ojos brevemente - Lo más probable es que los Akatsuki aparezcan durante los próximos días. Siendo honesto, no pretendía involucrar a mi pueblo en esta disputa

- Kazekage-sama, siento decirlo pero Akatsuki no debe ser tomado a la ligera - Respondió Kakashi

- Si, lo tengo muy en claro - La respuesta de Gaara fue rápida, y podía percibirse un ligero matiz de irritación en su voz. Si alguien sabía del peligro que representaba Akatsuki era él, y los "suyos"

- Nosotros lo apoyaremos en combate - Intervinó Yamato - Con el debido respeto, creo que estamos en mejores condiciones para enfrentarnos a ellos. Kakashi-sempai se ha enfrentado con Itachi Uchiha y Kisame Hoshigaki anteriormente - Explicó - Y recientemente tuvimos un encuentro con otros miembros

- Si, estoy al tanto. Pero Uchiha Itachi está muerto - Gaara agradecía la participación de Kakashi, después de todo la reputación del Ninja Copia era conocida en todo el mundo. Pero la presunción de los ninjas no era justificada - Y, aún que estoy seguro que Sasuke Uchiha es un rival formidable, el resto de los Akatsuki tiene mayor experiencia - Explicó, censurando levemente la confianza de Yamato

- Tiene razón - Hablo Kakashi nuevamente - Con oponentes así no podemos tener certezas. Pero puedo garantizarle que haremos nuestro mejor esfuerzo en detenerlos

- Se los agradezco - Gaara les agreadeció inclinando levemente la cabeza - Pero ahora imagino que deben estar cansados. Temari ¿podrías guiarlos a su hospedaje? - Pidió a su hermana y la rubia indicó que la siguieran. Todos se inclinaron respetuosamente para despedirse.

Sakura había reprimido las urgentes ganas de interrogar a Gaara acerca de Naruto; la figura del Kazekage era intimidante e imponía respeto. Pero, una vez que los demás abandonaron la sala ella se quedó atrás y aprovechó la oportunidad.

- Disculpe Kazekage-sama - Dijo Sakura atrayendo su atención - Me preguntaba... - Vaciló un momento - ¿Donde puedo encontrar a Naruto? - Su pregunta fue inesperada para Gaara, pero este aclaró su garganta y respondió

- Nunca se sabe - Gaara negó con su cabeza y echó un suspiro por reflejo, pero la pelirrosa, que no estaba familiarizada con la actitud del rubio no entendió su intención - Si quiere que lo encuentres, entonces lo encontrarás - Agregó con tranquilidad

Sakura creyó que se trataba de una broma, pero la expresión del Kazekage no denotaba el menor rastro de humor, y por demás no parecía alguien que se burlara de la gente - Gracias...supongo - Lo último lo dijo en un murmullo, pero Gaara pudo oírlo. Una vez que Sakura se retiró, el Kazekage suspiró esbozando una leve sonrisa


Las instalaciones eran suficientes para descansar con comodidad. Una vez más, los muchachos observaron con curiosidad la estructura de los edificios. Incluso por dentro eran diferentes a como eran en Konoha. La forma de las habitaciones era mas redondeada, y las paredes estaban revestidas de una mezcla que utilizaba arena, dandoles un aspecto peculiar.
Por suerte, pensó la mayoría, cada uno tenía su propia habitación. Una vez que Temari los instaló, decidieron tomarse un descanso. Kakashi desapareció quien sabe donde con su pequeño e inseparable Icha Icha, Yamato optó por una siesta, y Sai aprovecharía el paisaje para su pintura. Sakura, Hinata y Lee decidieron recorrer la aldea.

Tras unos momentos de caminar, Hinata decidió hacer la pregunta que la tenía intrigada - Sakura, me preguntaba, ese muchacho que estaba con el Kazekage ¿acaso era...

- Si - Contestó Sakura rápidamente - Naruto Uzumaki

- Pero... ¿qué está haciendo aquí? ¿qué sucedió con él? - Hinata la interrogó asombrada

- No lo sé Suspiró - Durante nuestra anterior misión, cuando... cuando encontramos a Sasuke el se apareció y se enfrentó con él - Le explicó asombrandola - Cuando se enteró que Akatsuki estaba detrás del Kazekage - Del Jinchuriki del Ichibi, pensó, pero no reveló esa información - Parecía muy preocupado por evitarlo. Pero no sé nada de él - Le aclaró con frustración - Ni que le sucedió, ni donde ha estado

- Ya veo - Dijo Hinata aún conmocionada - Es una gran coincidencia

- ¿Disculpen, pero quien es Uzumaki-kun? - Intervinó Lee

- Naruto fue un compañero de la Academia - Hinata le explicó

- Era un completo desastre - Agregó Sakura - Siempre se metía en problemas y le jugaba bromas a todos, y reprobaba continuamente

- Si - Rió Hinata suavemente - Era alguien especial - Sakura emitió una leve sonrisa - Pero, recuerdo que un día no asistió más. Y desde entonces no lo volvimos a ver...

- Si. Todos lo olvidamos eventualmente, pero... Aguarden! No pueden decirle a nadie de esto - Se dió cuena subitamente, sorprendiendo a los dos. Tsunade habia mantenido en secreto la información del paradero de Naruto al Consejo por ahora

- ¿Por qué...

- Lo siento, pero es... complicado. No deben decírselo a nadie. Verán, al parecer Naruto es un cazarrecompensas, y es considerado un criminal, por eso no puede saberse que colaboramos con él - Mintió Sakura, ocultando la verdadera razón, pero no podía decirles el gran secreto que se ocultaba detrás del rubio

- Ya veo - Aceptó Hinata no muy convencida - Pero no creo que sea una mala persona...


Ya era mas tarde, y tras algunas vueltas Hinata y Lee decidieron regresar. Pero Sakura continuó su paseo. Su caminata la llevó a lo largo de la aldea y, cuando se dió cuenta, no sabía donde se hallaba exactamente. Frustrada, se llevó una mano a la frente

- Pero que tonta... - Se quejó - ¿Qué hago ahora?!

- Parece que alguien está perdida - Dijo una voz provocativamente

Sakura miró hacia arriba y se encontró nada menos que con Naruto, sentado al borde de una saliente sobre un pequeño edificio.

- ¿Q-qué dices? - A pesar de haberla tomado por sorpresa no estaba dispuesta a quedar como una tonta frente a él - ¡¿Quién está pérdida?! - Le gritó desafiante

- ¿Quién crees? - Contestó Naruto con una sonrisa burlona, pero Sakura mantuvo su mirada confiada - Bueno, parece que estoy equivocado, así que me iré... que tengas suerte - Dijo indiferente volteando para irse

- Espera - Lo llamó Sakura súbitamente. Nada ganaría, salvo alimentar su orgullo, con que el rubio se fuera y ella continuara perdida - Está bien... si me perdí - Admitió entre dientes desviándo la mirada

Naruto comenzó a reírse estrepitosamente - ¿Qué clase de ninja eres? - Sakura enrojeció de la verguenza y la rabia, pero Naruto se rió un poco más - Lo siento, está bien. Supongo que puedo ayudarte, conozco bien esta aldea - Se ofreció encogiéndose de hombros

Sakura lo pensó un momento, sería la oportunidad para obtener algunas respuestas - Está bien

- ¿Traes dinero?

- ¿Qué?! ¿Estas bromeando verdad?

- Oye, estás empleando mis servicios. Mercenario, cazarrecompensas, como quieras llamarme, yo cobro mis servicios - Contestó tranquilamente

- ((No puede ser, va en serio)) - Sakura decidió que si lo pensaba más solo terminaría golpeandolo, así que tomó rápidamente algo de dinero que llevaba en uno de sus bolsillos y se lo dió - Espero que sea suficiente - Se quejó con antipatía

El rubio tomó el dinero y lo contó - Mjm, no suelo dar descuentos... Pero lo pasaré por alto por tratarse de ti - Dijo con diversión, claramente estaba disfrutando con el sufrimiento de la pelirosa - Bien, imagino que no tienes demasiada prisa, y yo no estoy de humor para correr, así que caminaremos

- Lo que digas - Gruñó Sakura

Sorprendentemente el rubio parecía saber de verdad por donde dirigirse y que caminos tomar. Sakura comenzó a reconocer las zonas por donde ya había pasado anteriormente.

- Dime Naruto ¿como conoces tan bien la aldea? - Le preguntó intrigada, pero disimulando su interés

- Bueno, he pasado el tiempo suficiente aquí para familiarizarme con el lugar - Contestó sin detalles

- Así que por eso conocés al Kazekage ¿verdad? - Continuó la conversación

- Pues sí, Gaara es un gran amigo - Admitió Naruto sin tapujos

Sakura se pensó que decir, no debía presionar demasiado al rubio o este se cerraría. Quería preguntarle tantas cosas, por qué dejó la aldea y que había sido de él, qué historia tenía con Sasuke, incluso decirle que sabía todo sobre el Kyubi, pero no podía hablar de eso así sin mas.

Tras un denso silencio en el que Sakura meditaba sobre el asunto, alzó la voz - Dime algo Naruto... lo que dijiste aquella vez ¿fue en serio?

Naruto la miró confundido y consternado por el tono conmocionado con que habló - ¿A qué te refieres?

La pelirosa inhaló una buena cantidad de aire - Mira, se que no me debes nada y que es... extraño, pero creo que, no me preguntes por qué, confío en ti - Naruto abrió sus ojos sorprendido - Lo que dijiste sobre Sasuke... ¿en serio crees que puedes salvarlo? - Sus ojos verdes se posaron sobre los de él, y Naruto pudo percibir el conflcito interno que cargaba la pelirosa

Naruto apartó su mirada y la fijó al frente, Sakura se decepcionó un momento, hasta que él habló otra vez - Sabes... hay muchas cosas que no sabes de mí - Dijo con un tono serio, pero amable - Pero si de veras confías en mí, hay una sola cosa que necesitas saber - Se detuvo y la miró fijamente - Naruto Uzumaki jamás se arrepiente de sus palabras y siempre cumple sus promesas - Declaró energicamente con una sonrisa y levantó su pulgar

Sakura pudo apreciar la imágen del pequeño escandaloso de antaño sobre la del muchacho, y la acometió un involuntario estremecimiento. Desvío su mirada rápidamente para ocultar su impresión y el rojo que tiño su rostro - Realmente... - Sonrió y no pudo evitar una pequeña risa - De verdad sigues siendo un tonto - Naruto rió en respuesta

- Bueno, aquí estamos - Le indicó el edificio enfrente, y Sakura se sorprendió de como perdió el sentido del tiempo - La próxima vez te costará el doble, así que mejor lleva un mapa - Dijo a modo de despedida

- "Jaja" que gracioso - Replicó Sakura - Tal vez la próxima no deberías dar tantas vueltas para extender tu tiempo con una linda chica - Contraatacó la broma y el rubio fue tomado por sorpresa

- Nada de eso - Negó con sus manos - Ese era el único camino

- Seguro - Replicó Sakura con suficiencia

- No te quejes, te di una vista completa de la aldea - Refunfuñó Naruto - Aunque, no puedes decir que has visto Sunagakure hasta no haber observado la puesta del sol - Agregó y Sakura escuchó interesada - Pero ya es algo tarde para eso, y la torre está en el otro extremo de la aldea. Supongo que será la próxima

- Tú eres el experto - Sakura se encongió de hombros

- Desde luego - Aseguró Naruto guiñando un ojo con confianza y se marchó con rapidez

Sakura se quedó un momento en silencio y se dió cuenta de lo que había dicho. Naruto parecías estar... y ella había... eso sonaba a una... Sacudió su cabeza para negar lo que su cabeza le estaba diciendo con lógica y entró rápidamente al edificio.


Dos figuras envueltas en túnicas negras con nubes rojas bordadas miraban desde una cima rocosa como el amplio desierto se extendía mas allá al frente.

- Bien, ya no queda mucho - Comento el mas alto de los dos

- La caminata por el desierto será molesta - Dijo el otro

- Tsk, creí que estarías acostumbrado a la arena. Después de todo estas en tu hogar

El otro respondió con una grave risa, sin humor - Andando