N/A: Lamento la demora, esperó que les guste aunque no esté muy bueno y ¡Feliz Navidad (atrasada)!
Harley se esconde detrás de un gran contenedor de basura.
Espera en silencio y pronto escucha dos autos a gran velocidad, probablemente Joker y Batman.
Suspira aliviada.
Últimamente estuvieron escapando por los pelos. Él estuvo persiguiéndolos intensamente durante días.
Sin embargo, cuando sale de las sombras, siente un doloroso golpe en la cabeza y pronto todo se vuelve oscuro y ella cae.
Cuando Harley despierta más tarde, se encuentra en los brazos de Batman, pero finge que sigue desmayada.
"Genial, loquemefaltaba" piensa con desagrado. Sin embargo, recuerda que tiene el labial especial que Ivy había hecho especialmente para ella y se lo había entregado por si necesitaba ayuda.
El labial era especial, porque si besabas a quien querías controlar, este tenía el mismo efecto que las toxinas de Ivy.
Pronto tuvo que dejar de hacerse la desmayada y simuló despertar—porque no podía buscarlo sin lucir sospechosa, y además tenía puestas esposas. Batman se dió cuenta de que despertó y la bajo en la puerta.
Ella rió al pensar en lo que haría. ¡Podría usar a Batsy como su muñeco de pelea personal!
Él no dijo nada.
Entraron en silencio al Arkham Asylum y la condujo hacia su celda, acompañados de dos guardias y de Robin.
Harley rebuscó en un bolsillo de su traje y encontró el labial. Lo dejó en su mano y Batman le quitó las esposas.
A lo lejos pudo ver a su Pastelito saludándola con la mano sonriendo, pero eso no la detuvo. Se llevó el labial a la boca y pinto sus labios.
Entonces, deliberadamente, se volteó, sujetó el rostro de Batman y le besó.
El Joker, qué había estado observando todo con interés, frunció el entrecejo, furioso.
Harley se separó del caballero de la noche, esperando ver los resultados de las toxinas pero lo único con lo que se encontró fue su rostro confundido.
Desesperada, observó el labial y descubrió que no era el que Ivy le había regalado.
—¡Oh, no! Los confundí. ¡Seguro dejé el otro en casa!
Entonces reaccionó pensando inmediatamente en el Joker. Corrió hasta su celda, seguida de los guardias que le gritaban: "¡alto! ¡Detente!" pero a Harley no le importó demasiado.
Se paró frente al vidrio transparente de la celda donde él le sonreía, sin embargo, en su mirada se veía cuan iracundo estaba.
—Pastelito, yo... yo lo siento... ¡tenía un plan! Iba a escapar y... conseguir ayuda. No significó nada para mi, lo juro...—comenzó a balbucear nerviosamente, mientras los dos guardias la sujetaban de los brazos e intentaban arrastrarla pero Harley se mantenía estancada en el suelo.
—Luego arreglo cuentas contigo—le respondió en un tono helado que hizo que Harley se desesperará aún más.—¡Hola de nuevo, Bats!—Agregó cambiando su tono a uno alegre.
El aludido no respondió. Harley fue llevada hasta su celda y encerrada. Allí, se sentó en el duro colchón y comenzó a lamentarse.
Ni siquiera tenía a Ivy aquí. Y su Pastelito estaba enojado con ella.
Una semana más tarde, Harley despertó con el ruido de pasos y gritos, se acercó al vidrio y comenzó a mirar el pasillo. Pudo oír que uno grito algo similar a:
—Busquen en todas las áreas. El Joker es peligroso.
"MiPastelitoescapó".
Cuando los guardias se perdieron e vista en otro pasillo, Harley vió al Joker parado frente a ella. Sostenía una bomba en su mano y ella pudo esconderse a tiempo.
¡Bum!
El vidrio explotó y se rompió en cientos de pedacitos.
Él se acercó y cuando ella le miró, le propinó una fuerte bofetada, que picó en la piel de la arlequín y le dejó una marca roja en su mejilla. Luego tomó su brazo de manera brusca, obligándola a levantarse.
Inesperadamente, tomó su mentón—de forma que a Harley le dolió un poco— y le dió un violento beso.
—Eres mía, ¿oíste? ¡No me gusta compartir mis juguetes! No vuelvas a acercarte a él—Amenazó presionando cada vez más su brazo, pero ella no se atrevió a decir algo al respecto.
—¿Entendiste, Harls?—Inquirió de nuevo, sonriéndole de forma cruel.
—Si, señor—respondió con voz temblorosa.
—Bien, aunque luego lo arregláremos mejor. No tenemos tiempo, creo que no haz entendido.
Ante la mirada de terror de la rubia, él río con verdaderas ganas y luego la consuela con fingida preocupación.
—Oh, tranquila, Pastelito.
Ambos salen corriendo y logran escapar, no sin dejar un par de muertos detrás de ellos.
Harley no sabe que sentir; si alivio o miedo.
Le conoce y sabe que nada bueno puede pasar cuando está enojado.
De todas formas, no tiene muchas opciones. Él volvería a encontrarla incluso cuando se escondiera, ya había pasado antes.
"Allávamos".
