Y hice lo primero que me vino a la cabeza "gritar", eso era imposible no podía haber pasado, era irreal, yo solo quería retroceder 2 años y e retrocedido por lo menos 20, ¿Cómo podía haber pasado?, la imagen de Pettigrew vino a mi cabeza, esa rata de cloaca tenía siempre la culpa.

-¿Estas bien?, ¿Te pasa algo?-me preguntó Remus, si no me equivocaba.

-Eh, si estoy bien, lo siento tengo que ir a ver al profesor Dumbeldore, adiós.

Corría por los pasillos de Hogwarts, la gente se me quedaba mirando como si fuera un mono de feria, seguramente sería por que nunca me habían visto, me paré de sopetón cuando vi mi reflejo en una armadura, estaba fatal, el pelo estaba lleno de barro seco, en mi cara aun habían unas cuantas lágrimas resecas, y mi ropa era muggle aparte de estar rota por todas partes y sucia, sin contar que mi no había parte de mi cuerpo que no tuviera una herida.

-¡Señorita, no corra por los pasillos!

Me paré inmediatamente, esa era la voz de la profesora Mcgonagall, me dí la vuelta lentamente.

-¡Por la barbas de Merlín! ¿Que te ha pasado? Ahí que llevarte inmediatamente a la enfermería.

-¡No!, tengo que ir a ver al profesor Dumbeldore, es muy urgente.

-También es urgente el estado en que estas, parece que ayas estado en una guerra.

Aparte la vista, una guerra, era justamente donde había estado.

-Esta bien te llevaré al despacho del director, peor luego vas directa a la enfermería, mira que mal aspecto tiene ese corte del brazo.

Me miré el brazo, tenía un gran a lo largo y parecía bastante profundo, nos dirigimos al despacho.

-Piruletas de jengibre

¿Porque no le parecía raro?, las pocas veces que había ido al despacho del profesor las contraseñas guardaban la misma relación, chuches, plumas de algodón, Berti Botts y muchas más, la gárgola se hizo a un lado dejando salir unas escaleras detrás de ella, subí las escaleras detrás de la profesora.

-¿Albus?-dijo mientras tocaba la puerta.

-Adelante.

El despacho era distinto a como yo lo recordaba, había menos cacharros por las mesas, la espada aun no colgaba de la pared, el sombrero seleccionador se encontraba dentro de una vitrina no en una leja como en sus tiempos y los más distinto que había era el profesor, lucía una barba más pequeñita, no tenía tantas arrugas por la cara y su pelo era marrón blanquecino.

-¿Que quieres Minerva?

-La señorita…- dijo Mcgonagall dejando la frase al aire

-Granger.

-La señorita Granger querría hablar con usted, a pesar de tener que estar en la enfermería para que le vean esas heridas que tienes-dijo bastante mosqueada.

-¿Y que querías?- me preguntó Dumbeldore.

-¿Podríamos hablar a solas?-dije mirándolo a los ojos.

-¿Minerva?

-Esta bien, pero luego la llevas tu a la enfermería Albus.

-No se preocupe, dalo por hecho.

Después de eso la profesora Mcgonagall salió por la puerta, no me gustaba excluir a gente peor en este caso era imprescindible.

-Profesor, ha oído hablar de los viajes en el tiempo.

-Claro, son muy raros, las personas que los realizan corren el riesgo de no volver jamás a su tiempo.

Sus palabras me causaron terror, no volver jamás a su tiempo, me quedaré atrapada en este tiempo sin poder ver a Ron y a Harry nunca más, ni ha mis padres, esto era una locura.

-Entonces conocerá el libro "viajes en el tiempo y como realizarlos".

-Si, es una leyenda muy antigua que cuenta que un joven mago se enfrento al tiempo quitándole todos sus conocimientos y guardándolos en un libro, quien encuentra ese libro pasa a ser el amo y señor del tiempo.

El amo y señor del tiempo, yo solo quería volver a ver a Ron y Harry vivos, las lágrimas empezaron a surcar mi cara.

-Profesor, usted me creería si le dijera que vengo del 1997.

-Claro que le creo, tranquila Señorita Granger, aunque ahora que lo pienso tendría que cambiarse de nombre porque se tendrá que quedar aquí asta que encontremos como devolverla a su tiempo, ¿te gusta el apellido Legendre?

-Hermione Legendre, no suena mal.

-Tendré que informar a todos los profesores, a las cinco habrá una reunión con todos los profesores, mientras tanto puedes ir a la enfermería, a ducharte y cambiarte.

Me dirigí a la enfermería un camino que me sabía ya de memoria, podría hacerlo con los ojos vendados y no equivocarme.

-¿Madame Pomfrey? Pregunté, la enfermería estaba vacía, todas las camas estaban en un perfecto orden.

-Si-dijo mientras salía de su habitación- por Merlín, ¿Dónde te has metido?

Me cogió del brazo donde tenía la herida para conducirme a una camilla.

-¡Ay!

-Lo siento señorita…

-Legendre.

Empezó a hacer florituras con la varita, las heridas empezaron a cicatrizarse, aunque la del brazo le costó mucho más.

-Ahora, si quiere puede ir a ducharse a las duchas de la enfermería.

-Gracias- dije mientras me ofrecía unas toallas.

Nunca había entrado en las duchas de la enfermería era grandes y espaciosas habían 5 cabinas, me metí en la primera, deje la toalla encima de la puerta y encendí el grifo, hacía tiempo que no me ducha como era debido, me puse un champú que había allí olía a kiwi mi fruta preferida, cuando termine de ducharme me envolví en la toalla y salía fuera, en el banco del aseo había una túnica y ropa interior, encima de ella había una nota.

Espero que no te moleste, me imaginé que no tenías ropa, el colegio siempre ayuda a quien lo necesita

A.D

Me puse la túnica era la del colegio, pero en vez de llevar el escudo de Griffindor llevaba el del colegio, me miré en el espejo, la verdad es que desde que me había visto en la armadura asta ahora había cambiado bastante, ahora mi pelo era con unas bonitas ondas, me sorprendió bastante al verme el pelo, ¿desde cuando había cambiado mi pelo?, aun tenía esas largas ojeras que parecía estar tatuadas en mi piel.

Salí de los baños afuera, Madame Pomfrey al ver mis grandes ojeras me dio una pomada, me la puse y desaparecieron enseguida.

-¡Ayyyy!-una serie de lamentos venían desde la puerta de la entrada.

-Señorito Black, cuantas veces habrá que repetirles que no hagan duelos.

Sirius se sujetaba la nariz donde le salía sangre a borbotones.

Con un pequeño movimiento de varita hizo que la hemorragia parara.

-Ahora vengo voy por la pomada para ese ojo morado.

-¿Qué ha pasado?

-Sirius se ha metido con la novia de Doyle y este le ha pegado una paliza a la forma muggle-Dijo James mientras se daba la vuelta para ver quien era la que había preguntado.-Ey, tu eres la de esta mañana, la que se había ido corriendo.

-Ya, bueno, tenía prisa, lo siento ¿sabéis alguno que hora es?

-Las cinco y cinco ¿Por qué?

-¡O vaya llego tarde, adiós!

-Esta chica cada vez es más rara- dijo Remus.

-Y más guapa- terminó Sirius.

-Da gracias que no te ha visto con toda la cara llena de sangre y un ojo morado.

-OH, mierda.

Espero que os guste, este capi es más largo.

Estoy contenta 9 review en el tercer capitulo, haber si con este podemos llegar a los 10:)

Acordaos que un review alarga la vida 5 minutos más y hacen que la autora de este fic suba los capitos más pronto