Disclaimer: Algunos personajes aquí mencionados no me pertenecen. Los debidos derechos para Masashi Kishimoto por Naruto y para Sherrilyn Kenyon por la idea principal sacada de la saga Dark-Hunters y por los personajes pertenecientes a esta que aquí se nombren, así como también me reservo mi derecho por los míos propios.
Capitulo 3.
— ¿¡Que?!
Sakura dejo escapar un poco menos que elegante y femenino grito al escuchar a Itachi llamar hermanito al desconocido, quien a su vez lo miro como si quisiese freírlo solamente con la mirada. Lo bueno de eso era que ella solo conocía a unos cuantos con esa habilidad, y el no era uno de ellos… pero por lo que ella sabia… De acuerdo, no sabia nada de el lo cual significaba que tampoco sabia si el seria capaz de hacer eso. Sacudiendo la cabeza para centrarse, se inclino por lo obvio: que el no podía hacerlo puesto que no lo había hecho.
— ¿Alguien va a decirme que demonios pasa aquí?— pidió ella frunciendo visiblemente el ceño.
El extraño gruño bajando la espada y dándoles la espalda para irse.
— ¿Dónde habías estado, Sasuke?— pregunto Itachi sin una gota de sarcasmo en la voz, sonando inclusive preocupado y feliz a la vez. —Después de tanto tiempo, lo menos que deberías hacer es darme un abrazo.
—Que te jodan, imbécil— le espeto el sin girarse ni detenerse. —No me acercaría a ti a no ser que sea para darte un buen puñetazo o apuñalarte.
Uh, oh. Y Sakura había pensado que ella se llevaba mal con su hermano mayor, Yosuke, quien se la pasaba molestándola acerca de lo santurrona que podía llegar a ser porque no se liaba con nadie al contrario de el, que perseguía a cualquier escoba con falda que se le pasara por enfrente.
—Itachi, ¿que sucede?— pregunto, poniéndose a un lado de Itachi y mirándolo. — ¿El es el hermano del que me hablaste?
Itachi hacia mucho le había dicho como se había convertido en un Cazador Oscuro, y naturalmente su hermano menor había sido parte de la historia.
Itachi le conto que el le había odiado por haber muerto primero y haber asesinado a su tío, quien había matado a su clan durante las guerras ninjas del antiguo Japón. El matar a su tío había sido la venganza que también el Uchiha menor buscaba y al darse cuenta de que su hermano mayor ya lo había hecho y el había entregado su alma para nada lo lleno de una rabia infinita, pues ahora tenia que servir a Artemisa como un Cazador Oscuro inmortal cargando sus penas a la espalda y sin ningún objetivo.
—Si, y sigue odiándome— susurro quedamente. La nostalgia y el dolor en la voz de Itachi por lo que su hermano había dicho hicieron a Sakura sentirse sumamente mal por el. La hacia quererle patear el trasero al hermanito.
—Hey tu, idiota insensible, ¿no te das cuenta que el haber entregado tu alma por nada no es culpa de Itachi?— le grito al tipo, quien inmediatamente se detuvo y se quedo rígido. —Deberías de dejar de comportarte como un niño malcriado y disculparte.
Dándose la vuelta de nuevo, el empezó a caminar hasta ella de manera predatoria. Se detuvo al quedar a escasos centímetros de Sakura y entonces ella se quedo sin aliento al mirarlo.
Era exquisitamente guapo. Tenia el cabello negro azabache y lacio, largo hasta un poco más debajo de su nuca y le caía en la frente tapando estratégicamente sus ojos negros haciéndolos parecer mas letales y fríos de lo que ya parecían. Su cara era delgada y adecuadamente esculpida. Cada parte de ella, desde su mentón ligeramente cuadrado y espolvoreado de una barba de un día, su respingada nariz aguileña hasta sus pómulos era el ejemplo de la perfección masculina. Después de analizarlo pudo darse cuenta de que no era solamente guapo, ni bonito, era misteriosa y fríamente apuesto. Lo único que suavizaba sus rasgos eran sus definitivamente besables labios rellenos y sus largas pestañas.
—Mira, rosadita, es mejor que no vuelvas a dirigirte a mí de esa manera si quieres todas las partes de tu cuerpo ensambladas a el, ¿entendiste?— espeto el con una voz que en vez de sonar amenazante sonó extremadamente sensual a oídos de Sakura, como una dulce promesa de que usaría en ella todo el poder masculino que emanaba…
¡Dios santo, mujer! El psicópata esta amenazando con desmembrarte, ¿y tu solo piensas en lo bien que se vería arriba de una cama y sobre ti? Sip, tal vez, después de todo, Yosuke tenía razón y ella debería buscar a algún tipo para echarse un polvo de vez en cuando.
— ¿Rosadita?— exclamo, repentinamente indignada al percatarse del "lindo" mote por el que la había llamado. — ¿Eso es lo mejor que tienes, señor voy-a-patearte-el-culo-con-solo-mirarte? Debo decir que estoy tremendamente decepcionada.
Un tic apareció en la mandíbula de Sasuke al escuchar a la chica frente a él retarlo de una manera tan descarada, abierta y sin una pisca de miedo. Como se notaba que no sabía que el podía hacerle lo que le prometió antes en un latido del corazón, y sin saber muy bien, las acciones de ella movieron algo en el.
La miro bien, estudiando cada rasgo de su rostro en forma de corazón y su piel blanca lechosa. Poseía una cara bonita y delicada compuesta por esos grandes ojos verde jade llenos de determinación y valentía bajo una algo grande frente, que no entorpecía su belleza. Su nariz era pequeña y respingada y la mantenía apuntando al cielo mientras lo miraba ligeramente hacia arriba con obstinación y reto logrando que el le diera crédito por eso. Tenia pómulos altos aunque no muy definidos que ayudaban a su bravuconería, igual que sus labios rellenos de color rosado neón que mantenía en una mueca y aun así lo invitaban a posar los propios en los de ella para comprobar si eran tan suaves como se veían y si sabían a cerezas, el olor que emanaba de su extraño cabello rosado.
—Y yo estoy tremendamente decepcionado de que no puedas callar esa boca— mascullo Sasuke, obligándose a no mirar fijamente sus labios.
—Tú no eres nadie para callarme, pedazo de orgulloso bastar…
—Epa, paremos aquí la actividad social— dijo Itachi, quien había sido ignorado hasta el momento, mientras apartaba a Sakura de su hermano al ver que el no dudaba en ir por su garganta.
—Nadie estaba socializando, nii-san— inquirió el menor con burla, mirando a Itachi neutralmente. —Yo solamente quería aclararle a la rosadita que yo no amenazo, prometo.
Sakura bufo al escucharlo.
— ¿Qué esperas entonces, niño bonito? No temas arruinar tu manicura y ven a cumplir tu promesa— dijo la pelirosa empuñando la espada de nuevo, mientras el apretaba la empuñadura de la suya hasta dejar sus nudillos mas blancos de lo que eran.
—Dejémoslo ahí— Itachi se interpuso entre ambos, regalándoles una mirada reprobatoria. —Además, sabes que esta prohibido atacar a los humanos por mas irritantes que sean, Sasuke.
—Al diablo con las reglas del papanatas de Acheron y la perra de Artemisa, yo no sigo a nadie—puntualizo Sasuke. —Y ella no es humana.
Tanto Itachi como Sakura jadearon al escucharlo, sorprendidos de que el supiera de los poderes de ella. Se suponía que estos no eran perceptibles para nadie más que para los daimons y los dioses por sus habilidades sensoriales.
— ¿Posees habilidades sensoriales?— pregunto Itachi. Sasuke alzo una ceja y le apunto a Sakura con el mentón.
—Aunque no las tuviera, el poder que emana de ella es más que perceptible cuando pelea.
—Sakura, creí haberte dicho como arreglar ese problema— la regaño Itachi y ella hizo un puchero.
—Aun tengo dificultades con eso, sensei, pero juro que los he escondido lo mas que he podido— argumento. —Solo son sus habilidades.
Y hablando de habilidades… Itachi y Sasuke empezaban a sentirse débiles. Se suponía que dos Cazadores Oscuros no podían estar mucho tiempo cerca porque sus poderes empezaban a drenarse, medida que uso Artemisa para que ellos no pudieran juntarse y levantarse contra los dioses para matarles.
—Me largo.
Sasuke guardo su espada, giro sobre sus talones y se dispuso a irse. Ya se había alejado sus buenos metros cuando el suelo comenzó a temblar sin razón aparente, alarmándolos a los tres.
— ¿Qué pasa ahora?— pregunto una voz con miedo en ella que Sakura conocía muy bien.
— ¡Ino!— dijo la pelirosa, abrazando a la rubia. —Joder, con todo este jaleo te olvide. ¿Dónde estabas?
—Escondida allá— la rubia señalo a una camioneta que estaba estacionada en la calle. —No estaba segura de salir, pero al ver que no había mas peligro decidí venir.
Sakura le sonrio con cariño y consideración antes de abrazarla de nuevo. Sinceramente le agradecía el soportar toda clase de catástrofes por su causa y el no alejarse de ella aun cuando tenía motivos de sobra.
— ¿Terminaron con su demostración afectiva?— espeto Sasuke. —Aquí tenemos una situación, y a menos que quieran vivir más tiempo que esta noche, les recomiendo o correr o pelear.
La pelirosa ya iba a pegarle un puñetazo cuando lo vio a el y a Itachi listos para pelear, mirando hacia el frente. Atónita, observo como de la tierra salían 4 cajas parecidas a los ataúdes mientras el aire se llenaba de un olor putrefacto.
— ¿A que demonios huele?— pregunto Sakura tapando su nariz con su antebrazo.
— ¿Recuerdas que te dije que el dios japonés de la muerte era capaz de traer a los muertos de vuelta? Pues aquí lo tienes, solamente que esto no es obra de Enma— explico el mayor de los Uchiha, mientras Sakura se estremecía.
—Edo-Tensei— susurro, y apenas termino los ataúdes se abrieron dejando ver a 4 hombres que los Uchiha no esperaban volver a ver nunca.
— ¿Qué jodidos es esto?— exclamo Sasuke apretando el agarre de su espada, mientras Itachi soltaba una maldición.
Frente a ellos estaban cuatro de sus mas grandes enemigos en la guerra ninja: Kisame Hoshigaki, Zetsu, Tobi y Kakuzo, vestidos en sus armaduras de batalla. Esos cuatro hombres habían sido amigos de ambos Uchiha desde siempre hasta que la guerra se desato y ellos cambiaron de bando, por lo que no tuvieron otra opción mas que la de dejar a un lado la amistad y enfrentarse. Y los habían matado ellos mismos a todos y cada uno.
—Es bueno volver a verlos, par de bastardos— exclamo uno de ellos con una voz que sonaba demasiado sobrenatural. Tobi.
—Valla, si que se han conservado— mascullo un pelinegro cuyo nombre era Kakuzo. — ¿Cuál ha sido su secreto?
—En el infierno rola el rumor de que se hicieron esclavos de una diosa griega— mascullo uno de ellos.
—De Artemisa, Zetsu— respondió el ultimo, que respondía al nombre de Kisame Hoshigaki y tenía una extraña cara de pez.. —Hicieron un pacto con ella para convertirse en sus perros falderos, ¿o me equivoco Uchihas?
Sin darles más tiempo a parlotear, ambos hermanos soltaron un grito de guerra al unisonó y se abalanzaron a pelear contra los que parecían una especie de zombies, aunque inteligentes. Y condenadamente rápidos, también, desde que respondían a los golpes de los Uchiha como si estuviesen más vivos de lo que su carne podrida aparentaba.
Sakura veía la maestría y la ferocidad con la que se movían mientras Sasuke peleaba con un cara de planta y el pelinegro e Itachi con el de cara de pez y el otro pelinegro.
— ¿Qué se supone que son esos?— pregunto Ino en un hilo de voz a un lado de Sakura.
—No lo se con exactitud— respondió la pelirosa. —Según Itachi, Enma, el dios de la muerte japonés podía hacer eso, pero las personas a las que revivía tenían un cuerpo sano y no putrefacto. Este es un hechizo parecido al que el hacia, pero se nota a leguas que el no es el causante de esto. Su Edo-Tensei es perfecto, y este tiene un gran fallo.
Aquí la pregunta era, ¿quién era el que estaba detrás de todo eso y por que?
Acheron había ido a Hokkaido para verificar que tal les había ido a Sasuke y a Wayne en el viaje. Principalmente a Wayne, si era sincero, pues el Uchiha bien podría ser un psicópata de la talla de Zarek de Moesia. Afortunadamente, Wayne Columbus estaba de una pieza cuando lo confirmo y el decidió buscar a Sasuke en el sector que le fue asignado para patrullar.
Haciendo gala de sus grandes habilidades, destello desde la base de escuderos hasta el bar Deep Drink, dentro del perímetro de vigilancia del Dark-Hunter en cuestión. En cuando empezó a caminar, un frio le acaricio la columna presagiando problemas que el no tardo en detectar, o más bien ver.
Metros mas adelante, Sasuke y su hermano Itachi peleaban contra una especie de zombies ninjas ayudados por una chica de cabello rosado que el bien conocía, mientras una rubia permanecía resguardada. Ambos Dark-Hunters daban lo mejor se di en la pelea, pero el sabia que ya estaban mas que débiles debido a la supresión de sus poderes al estar juntos mas tiempo del necesario.
Sin pensarlo dos veces, Ash invoco una espada y fue a ayudar.
—Yo me encargo—les dijo, sorprendiendo a los hermanos y a la chica.
Itachi, Sasuke y Sakura se detuvieron agotados y observaron como el atlante hacia retroceder a los cuatro guerreros reanimados y los hacia desaparecer haciéndolos polvo junto a sus ataúdes.
— ¿Están bien?— les pregunto. Itachi y Sakura asintieron.
—Llegaste en el momento oportuno, jefe— musito el Uchiha mayor, guardando las shurikens y los kunais que no utilizo. —Por poco y nos aplastan.
—Habla por ti—mascullo Sasuke, guardando su espada.
—Veo que los problemas familiares no se han solucionado, ¿eh?
—Bah— bufo Sakura. —El niño bonito es incapaz de perdonar, más bien, de olvidar un desafortunado suceso.
Sasuke miro a la pelirosa con una ceja alzada, intrigado por el hecho de que parecía conocer a Ash.
—Valla Acheron, no sabia que te relacionabas con gente tan…—recorrió de arriba abajo a Sakura tratando de encontrar la palabra correcta— molesta.
—Si yo soy molesta, tu eres un barrito en el culo—espeto ella, guardándose su espada retráctil y yendo hacia Ino con actitud indignada.
—Parece que al fin encontraste a alguien que te ponga en tu lugar, ¿no hermanito?
—Jodeté, cabrón— gruño Sasuke e Itachi suspiro.
— ¿Qué voy a hacer contigo, Sasuke?— dijo Ash, negando con la cabeza.
El que hubiese movido a Sasuke a Hokkaido, que era donde Itachi Uchiha residía desde casi siempre, no había sido un movimiento en falso. Acheron realmente había esperado que el pequeño Uchiha se diera cuenta de que los engaños de Artemisa no eran culpa de Itachi. La muy perra sabia que el e Itachi eran hermanos, sabia lo que les había pasado y quien era el objetivo de su venganza pero en vez de dejar a Sasuke tranquilo le quito su alma por nada.
Al enterarse, el apuñalo a Itachi culpándolo de su miseria y casi consigue que ambos se convirtieran en sombras empezando su nueva vida como Cazadores Oscuros, y había sido el mismo Sasuke quien había estado mas cerca de morir de nuevo por aquella regla de "lo que le hagas a otro Cazador Oscuro lo sentirás en tu propia carne 10 veces."
—Te dirè que: —siseo el Uchiha— cámbiame a Nueva Orleans de nuevo. Eso es lo mejor que puedes hacer por mi— Acheron negó con la cabeza.
—No puedo Uchiha, lo siento. Tienes un trabajo que hacer aquí, y no estoy hablando de cazar a los daimons.
Mientras Itachi alzo una ceja intrigado, Sasuke no se sorprendió en lo mas mínimo.
—Me importa una mierda.
—Y a mi no puede importarme menos lo que opines al respecto—puntualizo el atlante con voz calmada, pero que prometía que patearía el terco trasero de Sasuke en cualquier momento. —Tu trabajo será cuidar de Sakura y ser su guardián…
— ¡¿Qué?!— vocifero la pelirosa en un grito demasiado fuerte. —¿C-como dijiste, Ash?
—Tienes que estar de broma— susurro Sasuke, sorprendido al fin.
—No es ninguna broma. Y no quiero excusas, Sakura—Ash alzo una mano hacia Sakura, que estaba a punto de reclamar, dejándola con la palabra en la boca. —Estoy hablando tan seriamente como lo fueron los guerreros reanimados por el Edo Tensei.
—Entonces este no fue un hechizo fallido de Enma—concluyo Itachi. —Y si es así, creo saber quien esta detrás de todo esto.
—Es bueno saber que tus instintos siguen intactos, Uchiha— inquirió Ash.
—Es lo que me ha permitido seguir vivos todos estos años— sonrio el aludido. —Y lo que me permite saber que es Orochimaru quien esta detrás de todo esto.
— ¿Orochimaru? ¿El dios serpiente?—pregunto Sakura, pareciendo olvidarse del tema del guardián.
—Es un demonio serpiente ahora en realidad, Saku—aclaro Acheron— pero lamentablemente el es quien esta detrás del asunto de los muertos vivientes. El ha querido el poder de Teru desde hace muchísimo tiempo y se rumora que ahora tiene un arma secreta para quitárselo que ni los dioses del panteón japonés, o de otros, ha podido averiguar de qué se trata.
—Pero creí que el estaba encerrado en una cueva a las afueras de Torikami, en Izumo— musito la muchacha. —Y que fueron la misma Teru y los dioses quienes lo encerraron, ¿es posible que halla logrado salir?
—No, el hechizo con el que fue contenido esta intacto, pero el que no pueda salir no significa que alguien mas no lo haga por el—explico el atlante. —Justamente este Edo Tensei es su obra, pero es mas que evidente que lo hizo mal al no tener sus poderes extendidos, pues se supone que trae a la vida con un buen cuerpo, no con estos putrefactos como su Jutsu arrojo.
Ash, Sakura e Itachi se quedaron pensativos, mientras Sasuke ignorando de qué hablaban, se dispuso a irse.
—Hey ninja, ¿a dónde vas?
—A donde no tenga que oír cuentos mitológicos—respondió Sasuke.
—No son cuentos, y tienes que llevarte a Sakura contigo.
—Creo que a mi no me has preguntado que opino al respecto, Acheron, y si lo hacer la respuesta es no. No me ire con el señor gruñón ni aunque mi vida dependiera de ello.
—Pues que así sea—apoyo Sasuke, haciendo que Ash se bajara sus gafas y se masajeara el puente de la nariz buscando paciencia.
—Lamentablemente, Sakura, tu vida depende de ello. Y no solo es tu vida, si no la de todo lo demás en el mundo.
—Me parece que estas exagerando— dijo la pelirosa.
—No lo creo. Tu bien sabes que Amaterasu es la diosa del sol, y cuando un poder de la talla del de Teru cae en manos equivocadas puede desatarse un apocalipsis del que nadie podría salvarnos.
Sakura pareció pensarlo un poco. Ash estaba en lo correcto sobre todo, eso era algo que la misma Teru le había dicho cuando le explico todo lo referente a sus poderes, y siendo así, seria mejor que hiciera caso a Acheron. Cuando el dios atlante decía algo o tomaba una decisión, esta tendía a ser la mejor.
— ¿Y que con eso? Te recuerdo que Apolo es el dios griego del sol— apunto Sasuke.
—Si, es cierto que el también desciende del sol, pero todos los dioses descendientes del astro rey o relacionados con el tienen el equilibrio, y si una de ellos muere… no quieres saber que sucede. Así que llevaras a Sakura contigo para brindarle tu protección de Orochimaru.
—Y yo dije que no creo que eso sea posible de ningún modo…
10 minutos más tarde, Sasuke se encontraba en su Camaro 2013 de color negro con Sakura de copiloto.
El maldito de Acheron lo había obligado a hacer de niñera de la "rosada molesta" chantajeándolo vilmente, prometiéndole que si después de tres semanas lograba controlarse todo y el todavía quería regresar a Nueva Orleans, seria libre de irse. Mil veces maldito.
Afortunadamente ella iba totalmente callada, pero el sabia que no debía tentar a su suerte ni confiar en que permanecería así.
—Y… ¿Dónde vives?— ahí tienes. En tu cara, Uchiha.
—Por ahí.
— ¿Por ahí? Uh si, ahí es muy bonito— inquirió ella exasperada. —No te cuesta nada decirme donde vives, ¿o es que dar una dirección es demasiada palabrería para ti?
Sasuke tuvo un tic en la mandíbula ante su burla.
—Si te digo, ¿vas a callarte y dejarme tranquilo?
—No prometo nada— aclaro Sakura y el gruño. Ahora que lo pensaba, era cómico hacerlo enojar. Sentía una extraña clase de retribución con ello.
—Vivo en las afueras, cerca del templo de Amaterasu.
— ¿Esa gran casa es tuya?— pregunto ella y el asintió. —Estas forrado entonces.
—Jamás trabajaría gratis para la perra traicionera de Artemisa.
La rabia con la que Sasuke se expreso de Artemisa hizo a Sakura encogerse en el asiento.
Sabía que la diosa, a pesar de ser quien los creo, no era santo de devoción de algunos Dark-Hunters –por no decir de la mayoría-, pero tampoco tenia idea de que podía ser odiada con gran pasión.
—Asumo que no te apegaste a la primera regla del manual de los Dark-Hunters.
— ¿Tu como sabes del manual?— cuestiono el.
—Tu hermano me habla de ello.
Sasuke no respondió ante la mención de Itachi y se dedico a manejar, aunque Sakura no paso desapercibido el que el apretara tanto el volante que sus nudillos se veían mas blancos de lo que eran.
— ¿Por qué no le das una oportun…
—Mira—inquirió Sasuke, con voz cansada. —Realmente no me apetece hablar del maldito de Itachi ahora. Estar en su jodida cercanía dreno mis poderes y por la pelea con esos idiotas putrefactos estoy apaleado, así que me apetece llegar a casa, darme un baño caliente y dormir hasta mañana por la tarde. Te pido amablemente que me des mi espacio al menos por ahora, y cuando este menos irritado y cansado me preguntas lo que quieras, ¿de acuerdo?
La pelirosa no sabia porque sorprenderse mas: si por el hecho de que el había hablado demasiado para ser verdad o por la extraña amabilidad con la que se lo había pedido.
—Hai— dijo ella, simulando ponerse un cierre en los labios.
Sasuke casi sonríe por el gesto, pero se dedico solo a manejar para llegar a su antigua casa en Hokkaido cuanto antes. Ella miraba por la ventana y cuando el portón de entrada se abrió y ella miro la gran propiedad su rostro adquirió una mueca de sorpresa, pero no comentó nada.
Estaciono el auto en una gran cochera y entraron a la casa por una puerta que conectaba mediante un pasillo al vestíbulo de la casa. Sakura realmente debía darle crédito a Sasuke por su buen gusto.
La casa parecía una antigua mansión samurái, con las paredes blancas, pergaminos abiertos y algunos cerrados colgaban de ellas, al igual que espadas bastante impresionantes y en el vestíbulo, justo al principio de la escalera había una antigua armadura de pelea entera.
Conociendo su historia, ella se pregunto si pertenecía a Sasuke.
— ¿Vienes o no?— le pregunto el, a mitad de las escaleras.
—Claro— respondió Sakura, dando un último vistazo antes de seguirlo.
Sasuke llego hasta el final del pasillo y abrió la penúltima puerta del lado derecho de esta, dejando a Sakura pasar primero.
—Puedes quedarte aquí mientras todo ese asunto se arregla— le dijo Sasuke.— Encontraras que tiene baño propio y todo lo que necesitas.
—Excepto mi ropa.
—Podrás tenerla mañana, en cuanto me asignen a un escudero y valla por tus cosas.
—Yo puedo hacer eso— dijo Sakura, de repente. —Puedo hacer las actividades que haría un escudero mientras estoy aquí— Sasuke negó con la cabeza.
—No, preferiría que no.
—¿No confías en mi?— pregunto la pelirosa con el ceño fruncido. El Dark-Hunter sonrio con malicia.
—No te sientas especial, nena. Yo no confió absolutamente en nadie— declaro como si fuese lo mas natural del mundo—pero quiero tenerte donde pueda verte. No sabemos si ese tal Orochimaru tiene a alguien que pueda moverse durante el día, cosa que es muy probable.
Sakura iba a debatir eso, pero el tenia razón y ella estaba demasiado cansada como para discutir, por lo que acepto.
—Bien, ¿pero con que dormiré esta noche?
—Por mi puedes dormir desnuda, me da igual— musito Sasuke con genuina indiferencia, pero la verdad era que no le daba igual en lo absoluto. El solo imaginar que ella podía hacer eso hacia que cierta parte de su cuerpo ahí abajo le doliera.
—Jamás dormiría desnuda en casa de un desconocido— inquirió ella con el ceño fruncido, desilusionando sin saberlo al Uchiha. — ¿Tienes algo así como, no se, un pijama que puedas prestarme? Juro que te lo devolveré limpio—rodando los ojos, el asintió.
—Espera aquí— Sasuke abrió la puerta frente a la habitación de Sakura, de donde salió un momento después con un pantalón de franela a cuadros de varias tonalidades azules y una camiseta blanca sin mangas que había que decir que eran bastante grandes para Sakura, aunque no se quejo.
—Gracias— susurro ella, sonriéndole mientras tomaba la ropa.
—Aah— dijo el y se fue, cerrando la puerta de su habitación tras de si.
Sakura suspiro y entro a la habitación que el le había asignado, decorada con un estilo mas tradicional. Tenía paredes azul cielo, una cama de madera de cerezo en color negro a juego con un buro de cada lado y un tocador. También había un escritorio con un ordenador en el y una puerta al fondo del lado derecho que debía ser el baño. La pelirosa se quito los zapatos dirigiéndose al baño para darse una ducha caliente para dormir y olvidar su lamentable situación actual.
Sasuke se recargo contra su puerta cuando escucho que ella cerro la suya y le hecho seguro. Era muy listo de su parte, pues si no lo hubiese hecho el se habría visto seriamente tentado en ir hacia ella con intenciones de carácter prohibido.
Había algo en esa muchacha molesta de cabello rosado y excelentes habilidades de lucha que lo encendía rápidamente. Tal vez era solamente porque hacia muchos años que no había estado con ninguna mujer y porque ella, aunque molesta, era sumamente atractiva a su peculiar manera.
Afortunadamente para el, su móvil empezó a sonar sacándolo de sus pensamientos. Al sacarlo del bolsillo de su pantalón y ver el numero maldijo. Abriéndolo para contestar, lo acerco a su oreja pero lo alejo al instante.
—¡Teme! ¿Es verdad que estas en Hokkaido?— Sasuke gruño guturalmente al escuchar la voz estruendosa voz del hombre del otro lado de la línea.
Dioses, ¿qué había hecho él para merecer tanta tortura en una sola noche?
Author's note.
Cha Cha Cha Chaaaaaaaaaaaaaaan, otra vez. ¡Miren quien hará su aparición el próximo capitulo! Y además con un montón de sorpresas y otras personalidades por ahí ;). Bueno, es hora de que me ponga de rodillas y me disculpe con ustedes por tardar tanto. La verdad no hubiese tardado tanto si no hubiera vuelto a reescribir todo por borrar el documento. Se me fue la mano quitando unos que no me servían de nada de mis carpetas, y entre ellos iba este, así que tuve que hacer ideas nuevas con lo que recordaba haber escrito y fue un infierno
Siempre he odiado que las cosas se me borren, pero creo que me quedo mejor de lo que tenia hecho, así que por algo sucedió. Ahora, no tiene muchas conexiones aun con el panteón de dioses japonés pero de todas formas tuve que leer un montón de cosas, así que tengo mucho planeado para capítulos futuros y espero que de verdad les guste. Sin nada mas que decir mas que agradecer a quienes dejaron reviews en los capítulos anteriores y a Melissa xD, tu comentario ciertamente me animo :D.
Helle 'Uchiha.
Glosario de términos.
Enma: Dios de la muerte japonés. También, como podrán recordar, era la invocación del tercer Hokage, Hiruzen Sarutobi pero aquí tendrá solamente la función de dios.
Edo Tensei: Invocación, Resurrección del mundo Impuro. Es una técnica para traer los muertos a la vida que le adjudique a Enma al ser el dios de la muerte. Orochimaru, como no tiene sus poderes, no pudo completarla bien haciendo que quien reviva gracias a ella tenga la carne putrefacta.
