LO SIENTO MUCHO. De verdad discúlpenme, pero se atravesaron ciertas situaciones que no pude evadir. Iba a terminar esta historia en este capítulo pero como compensación lo hare hasta el próximo más un epilogo. Además este ha sido el capítulo más largo. Espero sepan perdonarme y disculparme.

-Lemmon

-Llamada telefónica

Naruto ni sus personajes me pertenecen, solo esta historia que publico sin ningún fin de lucro.


CAPITULO 4

Un azabache caminaba escaleras abajo de una manera rápida y pesada, cualquiera que lo viera podría ver claramente que se encontraba enfadado, casi al punto de parecer un desquiciado mental. Ni siquiera ponía atención a la peli rosa que venía detrás de él llamándolo y tratando de no caer mientras corría debido a los altos tacones.

-Sasuke-kun ¿Por qué nos vamos ya? Aún es temprano.- Como pudo le dio alcance y lo tomo del brazo. Aunque el nombrado ni siquiera reparo en ella. Sakura alzo una ceja y decidió mejor seguirlo, lo conocía lo suficiente para saber que en ese momento él no quería hablar.

Al llegar al auto, Sasuke ni siquiera le abrió la puerta a su acompañante e ingreso al auto quitando los seguro para que ella entrara. En esos momentos no quería estar con Sakura pero tampoco la quería dejar a su suerte, y no porque la pali rosa le preocupara, sino que al día siguiente la tendría llamándolo a todas horas para reclamarle su poca caballerosidad.

Sakura subió al auto en completo silencio e inquieta por preguntar qué era lo que paso mientras ella platicaba con algunos conocidos en la fiesta. Aunque suponía que algo tenía que ver con Hinata. Sakura no la odiaba en sí, pero le molestaba el hecho de que Sasuke hubiera escogido a Hinata antes que ella. Fueron años y años en los que la chica lo conocía y lo seguía para saber más de él, para que la notara y le diera la oportunidad de demostrarle cuanto amaba al azabache.

Ese chico que conducía a su lado era su único y más grande amor, no había tenido ojos para nadie, solo para él. Cuando en la preparatoria él la invito al baile de graduación pensó que por fin la había escogido y lo único que había pasado es que en toda la noche no había despegado los ojos de la oji luna que esa noche se había hecho acompañar por su amigo Inuzuka. Noto como Sasuke lo quería matar con la mirada, pero ella estúpidamente había pensado que quizás ellos habían molestado al Uchiha, nada más fuera de la realidad. Esa noche Sasuke la había llevado a un lugar lejano en su auto y la había hecho suya. Para Sakura había sido su primera vez, entrego su virginidad al hombre que amaba, su sueño hecho realidad hasta que supo que Sasuke estaba frustrado y que en el clímax había llamado a Hinata. No dijo "Sakura", dijo "Hinata".

Al terminar Sasuke solo se acomodó la ropa, ni siquiera se había desnudado al igual que Sakura, quien solo se colocó de nuevo la ropa interior y se arregló un poco el vestido. No había sido romántico, cariñoso ni amable. Para Sasuke solo había sido un revolcón más. Aun así y con el dolor presente le regalo un "Te amo" que no fue contestado, quizás ni siquiera escuchado.

Todo empeoro a los días siguientes cuando ella lo llamo, para invitarlo a salir al cine, recibió un "No gracias", igual que las siguientes veces en esa semana y en las siguientes, entonces supo que ella no significaba nada para él, pero aun así lo siguió amando hasta el día de hoy. Siempre esperando una oportunidad para amarlo y fingir que él la amaba también.

Regresando a la realidad, Sakura noto que estaban fuera del pequeño departamento de ella, al bajar noto que Sasuke no había apagado el motor del auto, dando a entender que no bajaría con ella. Así que nuevamente subió al auto sin mirar como Sasuke fruncía el ceño y la miraba de un muy mal modo.

-¿Qué crees que haces Sakura? Baja del auto, no tengo ánimos para verte siquiera.- Soltó el volante y masajeo sus cienes, en cualquier minuto le daría una migraña.

-Quiero estar donde tu estés Sasuke-kun. Si Hinata o Kakashi te hicieron pasar un mal rato, yo puedo hacer que lo olvides. Confía en mi Sasuke-kun.- Tomo la mano del azabache y la llevo a su seno mientras se acercaba a él con intención de besarlo.

Sasuke retiro su mano y la alejo de manera poco brusca. Se deshizo del cinturón de seguridad y salió del auto. Sakura pensando que había logrado su cometido salió del auto también tratando de buscar las llaves del departamento para ingresar, mas sin embargo el cuerpo de Sasuke se lo impidió, fue cuando noto la mirada en llamas del azabache y sintió miedo.

-Esta noche es la última en la que tú y yo saldremos, no abra otra Sakura y te lo explicare detalladamente para que lo entiendas.- Se alejó un poco de ella y metió las manos a los bolsillos del pantalón.- Tu nunca me has gustado, ni siquiera un poco. Tienes muy poco respeto por ti misma, desde la manera de actuar hasta la manera en la que vistes. No tienes nada de clase, eres demasiado escandalosa y si salía contigo era por dos motivos. En primera, calentabas muy bien mis sabanas, eres la mejor a la hora del sexo oral y medianamente competente para las otras. Y segunda era para pasar una estúpida prueba en la organización Akatzuki, la cual ahora no me interesa ingresar y sabes porque. Por qué esta noche me he dado cuenta de lo estúpido que he sido. La única, y escúchame bien, LA UNICA mujer a la que he amado esta ahora con otro, que para terminar de rematar es mi antiguo maestro. Y ahora lo que quiero hacer es recuperarla y tú me estorbas. No quiero saber de ti nuevamente, no quiero llamadas, mensajes ni correos.- Su cara era de serenidad total, no había rastro de remordimiento o culpa por hablarle de esa manera a la peli rosa, mas pareciera que hablaba del diseño de una casa que estar terminando con ella.

-¿¡Que rayos tiene esa mustia que todos están detrás de ella!?- Pregunto entre un grito y un lamento Sakura. Su mano estaba cerrada tan fuertemente que en cualquier minuto las uñas se enterrarían en la palma de su mano.

Sasuke detuvo su camino y la miro despectivamente. Pensó en contestarle pero se dio cuenta que no acabaría de enumerar todas las cualidades que Hinata poseía y que él había desechado por una ambición.

-¡Tu, Kakashi-sensei, Kiba en un tiempo, Sai, Gaara e incluso hasta tu hermano Itachi!- Bramo Sakura en un grito justo antes que Sasuke entrara en el auto.

Ese último nombre le helo la sangre, no supo cuánto tiempo su cerebro estuvo tratando de digerir la información que le dijo Sakura ¿Su hermano? ¿¡Su hermano sentía algo por Hinata!?

Fue sacado de su estado por la voz de Sakura quien lo miraba con un poco de burla en su rostro. No hay nada peor que una mujer despechada, capaz de hacer cualquier daño, incluso a lo que más ama.

-¿Qué? ¿Acaso no lo sabias? ¿Por qué crees que te puso esa paliza, cuando se enteró de lo que le hiciste a Hinata, Sasuke? Eso fue solo una pantalla. Él también la había notado en cada estúpida reunión de los más grandes clanes de la cuidad. Pero vio cómo su hermanito adorado se quedó prendado de la heredera Hyuga y decidió no ponerse en medio, porque para Itachi Uchiha la felicidad de su hermano esta antes que la de él. Si estuviste con ella fue porque él así lo quiso, porque estoy segura que si Itachi hubiera decidido conquistarla lo hubiera logrado. Después que se enteró de lo que hiciste obviamente se enfureció. Cualquiera lo hubiera hecho en su lugar.- Ahora ella era quien estaba calmada mientras que Sasuke estaba en una especie de limbo.

Este frunció su seño aún más, si es que era posible y subió al auto dando un portazo y acelerando, dejando atrás a una peli rosa con la moral y el corazón totalmente rotos. Sakura limpio una lagrima traicionera y se encamino a su hogar, por un momento se vio a sí misma y con dolor vio que había cosas en las que Sasuke tenía razón. Esa noche vestía como una cualquiera. Se decidió a si misma a hacer cambios urgentes en su vida y empezaría por dejar atrás un amor que solo le había traído dolor y decepción.

Mientras tanto Sasuke iba a casi una velocidad que se podría describir como "mortal", dándole vueltas al asunto de Itachi y Hinata. Entendía perfectamente que su hermano se hubiera sentido atraído hacia ella, cualquiera con dos neuronas la notaria. Pero su hermano era astuto y mucho. Por su mente pasaron varias opciones del porque Itachi se haría hacia un lado, el nunca hacia eso. Así que ó de verdad lo quería mucho ó tenía un plan más que siniestro. Con un frenon se hizo hacia un lado de la carretera y coloco su cabeza en el volante. La risa que se escuchó después se describiría como desquiciada.

-Que estúpido he sido ¡Eres un maldito genio Itachi, un maldito genio! Por eso la paliza. Me pregunto si ya sabes que esta con Kakashi. Habrá que ir a visitarte y darte la noticia.- Con una sonrisa puso en marcha de nuevo el auto y se dirigió ahora al hogar de su hermano mayor.

Después de unos quince minutos de recorrido llego a un hotel bastante lujoso. El dueño de dicho hotel era el mayor de los Uchiha, por lo tanto podría vivir ahí el tiempo que le plazca. Un valet parking tomo el auto del chico azabache y este subió por el elevador hasta la suite de su hermano. Toco una par de veces hasta que la puerta se abrió.

Itachi lo miro con una ceja alzada y se hacía a un lado para que pasara. Vestía ya una pijama negra en su totalidad, pantaloncillos holgados que se sostenían por su cadera y camisa sin mangas ajustada al cuerpo. Se dirigió hacia donde había un pequeño mini bar y saco una botella de agua del pequeño refrigerador que estaba ahí. Observo como su hermano menosr se sentaba de manera pesada en uno de los sillones y recostaba su cabeza en el respaldo del sillón mientras cerraba los ojos.

-Parece que no pasaste una buena noche ototo.- Le dijo mientras le arrogaba otra botella de agua a su hermano y se tiraba en el sillón enfrente de Sasuke y del mismo modo que él.

-¿Qué te hace pensar eso nii-san?- Mirándolo a los ojos tomo la botella y empezó a beber de ella.

-Estas aquí, con tu hermano mayor al que no soportas. Según tengo entendido Kakashi daría una fiesta en su departamento, apenas es media noche y ya saliste de ahí. No creo que Naruto se haya puesto tan insoportable como para que salieras huyendo a tan temprana hora.- Tomo su celular y verifico la hora, justo antes de que llegara Sasuke se encontraba terminando un informe.

-Pues la verdad es que no, no fue una buena noche es absoluto. Nuestro sensei nos presentó a su nueva novia y después de cruzar algunas palabras con ella preferí salir de ahí, aunque siendo sincero, fue más el hecho de que Kakashi me echara de allí.- Itachi levanto una ceja pero aun sin despegar la vista de su teléfono.

-Vaya, dime quien es su novia, es obvio que la conoces.- Se acomodó mejor en el sillón poniendo los pies sobre la mesita de centro en la sala.

Sasuke dio un largo suspiro rememorando lo pasado hace unos minutos. Después miro a su hermano con la mirada muy afilada, se enderezo en sí mismo y apoyo sus codos en las rodillas.

-HINATA

Itachi soltó el teléfono y no pudo evitar que el asombro se viera reflejado en su rostro, miro a Sasuke directamente a los ojos y vio que no había una pisca de mentira en ellos. Lo que su hermano le decía era imposible, él la había estado siguiendo durante esos meses y jamás la vio con Kakashi, aunque hubo veces que tuvo que salir ya sea por negocios de la empresa familiar y/o negocios de Akatzuki, solo fueron uno o dos fines de semana. Además de que no había manera que Kakashi y ella se conocieran, según el informe que Zetzu le había dado los vecinos de Hinata eran matrimonios y un hombre ya comprometido con una tal Kurenai Yui, si mal no recordaba se llamaba Asuma Sarutobi.

-¡Eso no es verdad! ¡Es imposible! ¡No hay manera de que ellos se conozcan!- Se levantó de su lugar y comenzó a caminar como si fuera un animal salvaje dentro de una pequeña jaula.

-Me usaste de la peor manera Itachi. Me apoyaste para que me le declarara y durante todo nuestro noviazgo, fingiste apoyarme para entrar en Akatzuki aun sabiendo que eran lo que pedirían de mí. Ahora no dudo que hayas sido tu quien dio la estipida idea para esa prueba. Mi hiciste creer que ella me esperaría en ese año, cuando tu aprovecharías ese tiempo para acercartele ¡Todo fue una maldita mentira! ¡Un engaño! ¡Maldita sea Itachi, soy tu hermano!- También se levantó bruscamente Sasuke y fue directo hacia Itachi.

-¡Tú no te mereces a Hinata! Desde el momento que supe que ustedes estarían comprometidos me dedique a forjar un plan para tenerla a mi lado. Además de que no te vi muy disgusto con Sakura en sus encuentros. A diferencia de ti ototo, yo jamás he dejado que ninguna otra mujer me toque, solo deseo que sea ella quien esté a mi lado y nadie más. Dejaría todo por ella y haría cualquier cosa por ella. Somos Uchihas hermano, somos egoístas y con un sentimiento de posesividad inmenso. Era más que obvio que haría algo, no importa cuántos hilos tendría que mover, hasta en Akatzuki.- Se enderezo y tomo una posición imponente frente a su pequeño hermano quien no se amedrento.

-Lo que me queda claro Itachi, es que somos una escoria, estamos podridos por dentro. Ella no se merece estar con alguien como nosotros, la ahogaríamos en un abismo de oscuridad. Pensaba hacer algo para recuperarla, pero me doy cuenta que solo la lastimaría más y si de verdad la amas como dices, harás lo mismo.- Sasuke metió las manos a los bolsillos del pantalón y se encamino hacia la salida pero cuanto iba a tomar la perilla de la puerta la voz de su hermano lo detuvo.

-No puedo ototo. Simplemente no puedo. La ame desde que era pequeña. Quizás tengas razón, la ahogaríamos en nuestra oscuridad, pero simplemente no puedo olvídala, me pides un imposible.- Itachi también le dio la espalda a Sasuke mirando su reflejo en la ventana de la suite.

-No te digo que la olvides, solo ya no te acerques a ella. – Y sin más dejo atrás a Itachi y partió rumbo a su lúgubre hogar.

Mientras tanto Itachi cayó de rodillas y se apoyó en sus manos para no caer de lleno al suelo, una lágrima resbalo y cayó en su mano. De sus labios broto un gemido de dolor que a cualquiera le haría el corazón añicos. Quizás no fue la manera correcta de hacer las cosas, pero era la única que los Uchihas le habían enseñado. Pero que de que la amaba, lo hacía y demasiado. Ahora tendría que aprender a vivir con un dolor permanente en su pecho.

Mientras tanto en el departamento de Kakashi ya la fiesta estaba llegando a su fin, la mayoría de los chicos ya se había marchado, a excepción de Suigetsu, Karin, Naruto y Gaara. Los tres primero ya inconscientes por el alcohol ingerido mientras que Gaara, Kakashi y Hinata los miraban desde el otro lado de la sala, ya que Suigetsu estaba tirado en el sillón con Karin encima de él y Naruto sobre la mesita de estar, recostado de cualquier modo.

-No puedo con los tres sensei, ni siquiera me quiero llevar a Naruto a su casa Kushina me mataría por dejarlo beber tanto.- Dijo Gaara de pie, cruzado de brazos y con los ojos cerrados, pensando en una solución al dilema que tenía en frente.

-Yo podría llevar a Naruto a su casa y dejarlo tirado a fuera. Ya sabes, como cuando eres niño y tocas el timbre de una casa para salir corriendo.- Aporto Kakashi rascándose la cabeza y con una sonrisa oculta por su tapa bocas.

-El problema son Karin-san y Suigetsu-kun.- Dijo preocupada Hinata y con rostro afligido.

Los tres se sumieron en un silencio buscando posibilidades para los tres alcohólicos en la casa de Kakashi. Hasta que Hinata salió hacia su departamento y regreso después de unos cinco minutos, traía consigo una pequeña bolsa y con las mejillas un poco rosadas.

-Gaara-kun, puedes irte ya a tu casa. Encontré la solución, tú no te preocupes, Kakashi y yo nos encargaremos.- Los dos hombre levantaron una ceja observándola.

-¿Estas segura?- Pregunto Gaara mirando de Hinata a Kakashi.

-¿Estas segura?- También pregunto el peli plata con un poco de miedo por lo que se le pudiera ocurrir a su novia.

Hinata solo asintió en repetidas ocasiones. Aun un tanto escéptico de las cosas Gaara se despidió de ambos con un "Hasta luego y buenas noches".

-Pequeña ¿Qué es lo que tienes en mente?- Pregunto el peli plata mientras abrazaba por la espalda a Hinata quien recostó un poco su cabeza en el pecho de Kakashi.

-Karin-san y Suigets-kun pueden dormir en mi habitación y Naruto-kun en mi sillón. Yo llamare a Kushina-san y le diré que Naruto-kun dormirá en mi casa y tratare de que no lo mate al día siguiente, aunque espero que sea Mianto-san quien me conteste.- Realizo una plegaria al cielo para que así pasara.

-¿No estarás pensando dormir en el suelo verdad?- Le cuestiono mientras la encaraba. Sabía que ella era una samaritana, pero por culpa de esos alcohólicos ella no dormiría en el suelo. Hasta que la vio negar y como el color escarlata regresaba a su rostro.- Creo que me tienes que explicar porque no entiendo nada.

En respuesta a eso Hinata levanto la pequeña bolsa que traía consigo y Kakashi la tomo para ver el contenido. Supuso que ahí se encontraría la respuesta. Y cuando vio el contenido sintió que el corazón quería abandonar su caja torácica.

-¿Te molesta si duermo contigo hoy?

Kakashi no supo si Hinata lo quería volver loco. No sabía si la pregunta era echa con sinceridad o lo estaba provocando, pero quería estar seguro, no quería que su reciente relación se fuera por un tubo por un malentendido.

-¿Me lo preguntas en serio Hinata?- Tenía sus ojos abiertos y una sonrisa esperanzadora por la espera de la respuesta. La vio asentir aun con el rojo en su cara y como se mordía el labio sugerentemente.- ¿Estas consiente de que si entras a mi habitación es muy probable que no te deje salir verdad?

Se acercó a ella y tomo el rostro fino de Hinata entre sus manos y con su nariz acaricio desde la frente, ojos, mejillas y quijada, para después bajar su máscara y besar suavemente los carnosos labios de ella.

-Estoy consiente.- Apenas y le contesto entre suspiros con los labios pegados a él.

-No soy un santo Hinata y te aseguro que si duermes conmigo hoy, no te hare nada santo tampoco. No pienses mal de mí por favor. Te amo y demasiado, pero también te deseo y como no te puedes imaginar. Pero quiero dejarte en claro que es lo que pasara amor si entras a mi habitación.- Le advirtió mientras sentía el cuerpo de Hinata pegarse más al de el en busca de su calor, si las cosas seguían así no podría soportar más.

-Cuida bien de mi Kakashi. Por favor.- Fue la respuesta de Hinata mientras profundizaba ella el beso. Un beso cargado de pura pasión y deseo, sus cuerpos se encendían a cada caricia dada y recibida. Hasta que el ronquido de Naruto los trajo a la realidad.

Se estaban olvidando de las otras tres personas de la habitación y que además estaban inconscientes. Con un suspiro de deseo frustrado se separaron y se encaminaron a ellos. Primero Kakashi cargo a Karin, quien pataleaba un poco dormida. Cuando la recostó en la cama de Hinata, ella le quito los lentes y los zapatos para que durmiera un poco mejor. Cuando dejo a Suigetsu repitió el procedimiento al igual que con Naruto. Llego el momento de hacer la llamada a la casa de los Namikaze, Hinata puso el teléfono en altavoz y espero, pero sobre todo rogo porque fuera Minato quien contestara. Lástima que las cosas no fueron así.

-Moshi-moshi.- Se oyó la voz un poco adormilada del otro lado de la línea.

-Anooo.. ¿Kushina-san? Habla Hinata Hyuga. Disculpe que la moleste a estas horas de la noche.- Hablo muy tímidamente Hinata con sus dedos índices chocando uno con otro. Kakashi se dio cuenta que el carácter de Kushina intimidaba a Hinata. Pero si Hinata conocía tan bien a Kushina Namikaze como él, la entendía perfectamente.

-¿Hinata-chan? ¿De verdad eres tú? ¡Cariño es un gusto escucharte! ¿Pero estás bien verdad? ¿No te ha pasado nada? ¿Necesitas ayuda?- Empezó a bombardearla de preguntas que hasta Hinata se encogió sobre sí misma un segundo.

-Si Kushina-san no se preocupe, estoy bien y también me da gusto escucharla a usted también. Si la llamo es por Naruto.- La azabache cerro los ojos por reflejo, pues bien sabía lo que se avecinaba.

-¿¡NARUTO!? ¡Dime que ese niño no te hiso nada, porque si fue así te juro que lo castro! (Querida tranquilízate, seguro no es nada) ¡Ese chico desde el día que nació solo da problemas!- Se escuchaba la voz de Minato tratando de calmar a su esposa. Aunque Kushina amaba a su hijo era verdad que por lo menos tres veces a la semana recibía una queja de él. Literalmente desde que nació.

-¡El está bien! Y no hiso nada, solo que el lugar donde se realizó la fiesta está en el mismo edificio de departamentos en los que vivo yo y resulto que el sensei de Naruto-kun es mi novio y creo que Naruto-kun tomo un poco de más y se quedara a dormir en mi departamento.- Hinata no estaba segura de sí había soltado información de más, pero al ver la cara de Kakashi, supuso que sí.

-¿¡QUE!? ¡Maldito Kakashi pervertido! Mira que aprovecharse de una niña tan tierna y linda como tú. Pero me las pagara Hinata-chan te lo aseguro (Cariño Hinata ya no es una niña, aunque Kakashi si es un pervertido, pero estoy seguro que todo es consensual) ¡No lo defiendas Minato!- Se escucharon varias cosas siendo arrogadas desde el otro lado de la línea.

-Kushina-san. Naruto dormirá en el departamento de Hinata y ella dormirá conmigo. Trataremos de mañana mandarle en un mejor estado a su hijo. Hasta mañana y que descansen.- Le dijo Kakashi a Kushina mientras colgaba y desconectaba el teléfono.- Mucho mejor. No sé por qué el sensei se enamoró de ella. Es muy buena persona, pero se la pasa amenazándolos, en el caso de Naruto, golpeándolo.

-¿Conoces a Kushina-san y Minato-san?- Pregunto Hinata sentándose a horcajadas de Kakashi.

-Minato-san fue mi maestro de derecho en la universidad y bueno por ende conozco a Kushina-san.- Le decía mientras se retiraba la máscara y acercar el rostro de Hinata a él y besarla.

-Kakashi, hay algo que quiero hablar contigo antes que nada.- Se separo un poco de el y lo abrazo fuertemente.

Kakashi se asustó un poco, no tenía miedo de que se arrepintiera de no estar con él, si ella lo pidiera esperaría el tiempo necesario. Pero le preocupaba un poco lo que ella quería decirle.

-Te escucho pequeña. Puedes decirme lo que sea.- Trato de reconfortarla mientras acariciaba su espalda.

Hinata tomo valor respirando profundamente al momento que se separaba de él y lo miraba directamente a los ojos. No pudo evitar llevar su mano al rostro de su novio y acariciarlo suavemente.

-Veras. Pues veras. Es que, bueno, yo…- Hinata sintió la mano de Kakashi sobre su rostro cuando intentaba explicar algo.

-¿No eres virgen?- Pregunto de manera natural y casi queriendo reír de la expresión de Hinata quien negó con un fuerte sonrojo en la cara.- ¿Y crees que eso puede molestarme?- Vio como asintió ahora a su pregunta.- ¿A ti te importaría mi pasado? ¿Con las mujeres con las que estuve?- Aunque frunció un poco el ceño negó frenéticamente.- Pues a mí tampoco me interesa con quien hayas estado antes. Solo me importa que de ahora en adelante estarás conmigo y que hare cualquier cosa para que no te vayas de mi lado ¿Lo has entendido?

Hinata asintió nuevamente y se arrogo a los brazos de Kakashi, quien la abrazo y beso de nueva cuenta con pasión cargada. Hinata se vio sorprendida por el acto pero inmediatamente lo respondió. Al principio solo buscaban los labios del otro hasta que se dieron cuenta que necesitaban más, fue cuando Kakashi deslizo uno de los tirantes del vestido de Hinata y empezó a besar su cuello y morder ligeramente su hombro.

Lemmon

Hinata empezó a desabotonar despacio la camisa de Kakashi y empezar a arañar ligeramente el pecho y abdomen marcado del peli plata, hasta que por fin se la quitó. Y Kakashi obviamente no se quería quedar atrás, así que deslizo el cierre del vestido y lo saco por encima de ella, dejándole ver el exquisito encaje lila de su ropa interior. La respiración de Hinata era muy profunda haciendo que el sostén apenas pudiera contener el exuberante pecho de su novia. Sin que ella lo esperara, la cargo haciendo que Hinata enredara las piernas en la cintura de Kakashi y fueran tomando rumbo hacia la habitación, que de ahora en adelante, seria de ambos.

Ya dentro la coloco sobe la cama delicadamente y se posiciono sobre ella empezando a besar el monte de sus pechos, deslizo su ano izquierda hacia su espalda haciendo que la azabache se curveara hacia arriba y diera más espacio a Kakashi para devorarla. Ya con su cometido cumplido de desabrochar el sostén, lo quito y lo arrogo hacia alguna parte de la habitación. Sin perder tiempo se llevó a la boca uno de los ya duros pezones de Hinata mientras que el otro seno era amasado delicadamente.

-¡Kakashi!- Suspiro Hinata cegada por las caricias y mimos de su novio.

El por su parte al escucharla hizo que su masculinidad diera un respingo de deseo por entrar ya en ella. Pero quería darle más placer y que volviera a pronunciar su nombre así un millar de veces más. Así que cambio de seno y siguió con la misma labor por unos minutos más así, hasta que empezó a descender por el ombligo y vientre de Hinata y cuando rozo las bragas con su lengua las empezó a retirar lentamente, mientras que cada piel que quedaba expuesta era besada por Kakashi para disfrute de Hinata.

Después de saborear la intimidad de Hinata por un rato, Kakashi se deshizo de la demás ropa, y fue el turno de Hinata para admirar a su novio. No era alguien musculoso pero si tenía su cuerpo bien formado y tonificado, quiso ver más de la cintura hacia abajo, pero su pudor no se lo permitió. No fue hasta que sintió como Kakashi bajaba de la cama que regreso a la realidad. Vio cómo se daba la vuelta y le regalaba una estupenda vista de su trasero, pero se extrañó mucho que se encaminara hacia el baño. Pensó que ella había echo algo mal y se atrevió a preguntar de manera afligida.

-¿Pasa algo malo Kakashi?- Pregunto casi susurro incorporándose levemente sobre la cama.

-Nada malo cariño, solo voy por un preservativo.- Se regresó y la beso levemente, justo cuando iba a darse la vuelta la mano de Hinata en su brazo lo detuvo.

-No es necesario. Tomo anticonceptivos desde que mi primer periodo, para regularlo.- Bajo su rostro y mordió su labio, y es que esos temas siempre sacaban a flote su vergüenza natural.

-Hablas en serio ¿verdad?- Kakashi busco su mirada perlada y la vio asentir. Parece que alguien haya arriba lo quería de verdad, quizás sus fallecidos padres.

Subió de nueva cuenta a la cama mientras devoraba los labios de Hinata en un beso más que hambriento, la recostó y trato de hacerla sentir cómoda mientras que lentamente con su mano buscaba de nueva cuenta la entrada de la oji perla. Al hallarla Kakashi dirigió su falo hacia ella y comenzó a hundirse lentamente. Hinata sentía que tocaba el cielo y Kakashi estaba igual que ella. El peli plata levanto levemente las caderas de ella para tratar de hundirse más, al lograr el cometido Hinata gimió mas sonoramente el nombre de él. Para Kakashi eso fue una buena señal de que la empezara a embestir.

Con sus fuertes manos trataba de mantenerla en esa posición mientras la seguía empotrando y viendo como sus senos se movían al compás de sus estocadas. Las manos de Hinata estrujaban las sabanas que estaban sobre su cabeza y mantenía los ojos cerrados disfrutando del placer que su novio le estaba dando. De un momento a otro Kakashi busco sus labios mientras que aun sostenía una de sus piernas y la besaba apasionadamente e incluso mordía sus labios de manera suave.

-¡Kakashi! ¡Por favor! ¡Te lo suplico, más rápido!- Pidió entre besos y abrazándolo.

El nombrado libero a Hinata de su pierna y uso sus codos para apoyarse y que ella enredara sus piernas en él. Cumplió con el deseo de su novia y empezó con movimientos mas rápidos, sintiendo como la oji perla clavaba sus uñas en la espalda editándolo más. Busco el oído de la azabache y mordió el lóbulo.

-Nena, me estas volviendo loco. No creo poder más.- Susurro suavemente y se dirigió a su cuello para marcarlo.

Hinata al escucharlo compartió la misma sensación. Si Kakashi seguía así ella tampoco podría más, así que lo insto a que fuera más rápido dirigiendo sus manos al trasero de Kakashi y apretarlo. Él entendió la indirecta y le obedeció. Los sonidos saliendo de los labios de Hinata lo hipnotizaban, después de unas estocadas más sintió las paredes intimas de Hinata atrapándolo con mayor intensidad, lo que provoco que él también llegara a su clímax de una manera violenta. No pudo ocultar el ronco gemido que salió de su boca al descargarse en ella.

Lentamente se dejó caer sobre ella pero sin aplastarla, después de recuperar un poco la respiración se hizo a un lado de ella y la atrajo hacia él. Ella acomodo su cabeza en su pecho y respondió al abrazo. Se sintió protegida pero sobre todo querida en los brazos de Kakashi. Ino moriría cuando le contara lo que acababa de hacer. Y con una sonrisa en los labios se empezó a quedar profundamente dormida. No pudo observar la mirada obscura de su novio sobre ella, completamente feliz de verla sonreír.

End Lemmon

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A la mañana siguiente Kakashi despertó solo en la habitación y con el aroma de un desayuno recién echo. Busco entre sus cosas y se colocó un pantalón de pijama color rojo y una camisa gris, salió de la habitación directo a la cocina. Vio la figura de Hinata de espalda y se percató que se había duchado. Observo el reloj de la sala y vio que eran casi las diez de la mañana. Nunca había dormido tanto, aunque fuera fin de semana. Suspiro y decidió olvidar el asunto por el momento y disfrutar del día libre con su novia.

Hinata aún no notaba la presencia del peli blanco a sus espaldas por estar concentrada en el desayudo que estaba preparando para todos. No quería que Karin Suigetsu y Naruto se fueran con el estómago vacío, incluso ya había conectado de nuevo el teléfono de Kakashi, viendo que tenía varios mensajes de la casa de los Namikaze en su grabadora. Cuando sintió unos brazos rodeándola regreso a la realidad y disfruto del perfume natural de Kakashi.

-Buenos días. Siento mucho haberme quedado tanto tiempo dormido.- Bajo su máscara y la beso mientras que rodeaba su cintura. Se percató del pijama que traía puesto y rio un poco por el chiste visual. Eran unos pantaloncillos debajo de la rodilla y una blusa de manga corta en color rojo, pero el estampado era de un espanta pájaros dormido rodeado de cuervos.

-¿Te gusta?- Pregunto Hinata con una sonrisa y dándose una vuelta completa para Kakashi.- Cuando lo vi me acorde de ti y decidí comprarlo.- Con una cuchara aun en su mano se alejó un poco más para modelarlo.

-¿Hace cuánto lo compraste?- Vio el color carmesí regresar de golpe a su novia y voltearse a el sartén. Levanto una ceja divertido y la abrazo nuevamente por la espalda.- ¿Hinata?

-Hace como un mes.- Apenas y fue audible la respuesta.

Mientras tanto Kakashi sentía el corazón bailar y le dieron ganas de bromear con ella, pero sabría que si seguía así, tal vez la haría enfadar. Así que solo beso su mejilla y la pego más a él. Observo que Hinata había preparado más comida que para dos personas y supuso que no dejaría que las personas que se encontraban en el otro departamento se fueran con el estómago vacío.

-¿Los alcohólicos aún no se levantan?- Le cuestiono mientras iba a la cafetera a preparar un poco de la bebida de los dioses (aquí su escritora no puede vivir sin el café).

-No, aun no ¿Podrías avisarles que el desayuno está listo? Por favor.- Hinata sabía que Kakashi se negaría, pero con mirada de cachorrito abandonado.

-Como decirle que no a esa cara. Deja levanto a esos holgazanes.- Bufo y salió del departamento, abrió el de Hinata y vio a Naruto comiéndose un cojín y tirado en el piso, entro a la habitación que sería de Hinata y rogaba porque esos dos al menos no se hubieran puesto a hacer obscenidades en una cama que no era de ellos. Afortunadamente aún estaban vestidos, aunque Karin otra vez sobre Suigetsu y su mano se perdía debajo de las sabanas, he ahí la razón de que Suigetsu estuviera con una sonrisa aun dormido. Aunque él también tenía una mano en el trasero que Karin, así que Kakashi no sabía ahora exactamente el porqué de la Sonrisa del Hozuki.

Fue hacia la cocina de Hinata y tomo un sartén y una cuchara de bambú. Lo que haría a continuación sería lo más divertido que había echo hasta ahora. Empezó a golpear el sartén con la cuchara y escucho como Karin y Suigetsu caían de la cama y vio como Naruto se pegó con la mesita de centro en la cabeza. Y con un "El desayuno está listo holgazanes" los dejo sobándose alguna parte de su cuerpo.

Así fue como Hinata los tenía en la mesa, con resaca del infierno y cara de zombificados, que ni siquiera se percataron de que Kakashi bajaba su máscara para comer, lo cual era un alivio para él. Después de desayunar y despedirse de ellos Kakashi fue a su sillón y prendió el televisor, hasta que Hinata le arrojo una toalla a la cabeza.

-¿Tan mal huelo?- Pregunto con una ceja alzada y sonrisa divertida.

-¿Recuerdas que te menciones el ir a arreglar el nuevo consultorio?- Pregunto ahora ella con una ceja alzada y una mano sobre su cadera tapando la visión de Kakashi al televisor.

-Estaré listo en diez minutos ¿No me quieres ayudar a ducharme?- Se acercó a ella seductoramente arrogándole la camisa del pijama.

-Si entro contigo al baño, no iremos a arreglar el consultorio.- Contesto con un sonrojo y desviando la mirada.- Además yo ya me bañe, es tu turno Hatake Kakashi. Listo en diez minutos, mientras yo voy a mi habitación y me cambio.- Y antes de que el peli plata tratara de convencerla salió hacia su departamento dejando a Kakashi con su fantasía entre jabón y espuma.


Siento que tenía que aclarar ciertas cosas entre Sasuke y Sakura, además de que le agregue un poco más de trama incluyendo al sexy bombón comestible de Itachi. Como les dije, el próximo capítulo es el final y el epilogo, el cual va a ser muy corto, solo les aviso.

Espero sus sexys comentarios a esta humilde escritora, ya saben, para vomitar arcoíris con sus lindas palabras/consejos/amenazas/etc.

Pícale abajo, para que me hagas sonrojar.