Capítulo 3
Después de lo ocurrido con lo del camión, los seis corrieron a toda velocidad hacia el campamento, ya que pensaban lo que Daryl había dicho, había ido a vengarse de ellos.
Emilia mientras corría no hacía otra cosa que darle vueltas a una cosa… "¿Será Merle aquel hijoputa mata-caminantes?"
Estaban cerca del campamento ya que Rick lo dijo, pero a medida que se iban acercando, se escucharon unos disparos. Empezaron a correr más rápido, y allí se encontraron con que un grupo de caminantes estaban atacando el campamento.
Emilia y Bobby no dudaron un momento y sacaron sus armas. Bobby sacó su rifle y empezó a matar a todo caminante que se acercaba a alguien, y cuando se acercaban a él sacaba el machete y se lo incrustaba en la cabeza haciendo que se manchara la mano de sangre y su ropa quedara salpicada. En cambio Emilia era más ágil, con destreza y velocidad mataba a los caminantes con sus dagas. Cuando luchaba parecía que bailaba, era un espectáculo verla matar caminantes, y cuando estaban lejos y no le daba tiempo llegar, sacaba las estrellas shuriken.
Cuando ya acabaron con todos los caminantes, Bobby se acercó a su tía para ver si estaba bien.
- Me sorprende que aún me preguntes eso… ni me he despeinado – le respondió mientras limpiaba las dos dagas con un paño que sacó del bolsillo de su pantalón - ¿Cuántos?
- Cinco – una sonrisa de victoria se dibujaba en su cara.
- Seis – le tocó el hombro y lo golpeó varias veces – Otra vez será pequeño saltamontes – se alejaba de él para acercarse a Rick mientras Bobby refunfuñaba por no haberle ganado.
Emilia se fue acercando a Rick, pero pudo ver que el campamento era un campo de batalla. Había muertos por todos lados, de izquierda a derecha y viceversa. Se acercó a Rick para ver si podía ayudar en algo, pero estaban todos mirando hacia donde había una mujer rubia llorando el cuerpo de una chica, que no tendría más de veinte años. Emilia y Bobby por respeto, guardaron silencio y no se pusieron a hacer las cosas que ellos hacían normalmente.
Pasado un rato, todos empezaron a moverse. Algunos se metieron en sus tiendas a dormir o a hacer algo para distraerse, excepto aquella mujer, que seguía abrazada al cuerpo de la chica. Eso entristeció a Emilia, ya que ella hubiera echo lo mismo si a Bobby le pasara algo.
- ¿Dónde has aprendido a luchar así? – miró hacia su derecha y pudo ver a Daryl con su cara de buenos amigos de siempre.
- No creas que lo que te dije en el refugio era mentira – desvió su mirada y miró de nuevo a la mujer – Te hubiera echado a patadas si hubiera sido necesario – le volvió a mirar y después le dio la espalda para ir a hablar con Rick.
Pudo observar como algunos de los que estaban allí la miraban, ya que fue la única persona de todo el campamento que dejó a Daryl Dixon con la palabra en la boca. Después de buscar por muchos sitios, encontró a Rick hablando con un hombre de pelo negro y rizado bastante musculoso.
- Rick – el aludido se giró y la miró, una pequeña sonrisa se pudo ver en su rostro al verla, y el otro hombre pudo observar como la miraba de arriba abajo - ¿Puedo hacer algo para ayudar?
- Descansa, mañana ya ayudarás en lo que puedas – la chica asintió y miró al otro hombre.
- Shane Walsh– le tendió la mano – Me he dado cuenta de tu destreza con las dagas… eres buena.
- Gracias – le sonrió y le estrechó la mano – Emilia Grooves.
- Bobby y tú podéis dormir con Gleen en su tienda – la chica iba a decir algo pero el sheriff la interrumpió – Le he preguntado y no le importa – la chica asintió y se fue a buscar a Bobby para ir a descansar.
A la mañana siguiente al levantarse, pudo ver que ni Bobby ni Gleen estaban allí, habrían madrugado, y era raro, ya que a esos dos para levantarlos había que llamar a una grúa.
Salió de la tienda con la misma ropa del día anterior, ya que sabía que se iba a manchar y no tenía necesidad de ponerse otra ropa, eso sí el chaleco rojo lo guardó en la mochila y se quedó con la camiseta básica negra. Lo primero que vio al salir fue que la mujer seguía con la chica, no se había movido de allí en toda la noche. Prosiguió su camino y pudo ver como todos la miraban sorprendidos, algunos le sonreían a lo que ella asentía con la cabeza, excepto a dos niños que había allí, que la miraban como si fuera alguien importante, ya que estaban alucinados, a lo que ella les guiñó un ojo.
- ¡La bruja de Blair despertó! – le dijo Bobby mientras le pasaba el desayuno. Emilia le echó la mirada asesina – Te lo debía.
Desayunaron en silencio mientras Rick les explicaba que debían rematar a todos los caminantes que estuvieran por allí. Mientras desayunaba, Emilia no dejaba de mirar a la mujer abrazada a la chica, sentía mucha lástima por ella, sabía lo que sentía al perder a alguien que quieres mucho.
Cuando terminaron de desayunar, Emilia y Bobby se pusieron a rematar a todos los caminantes que había con unas hachas que Shane les dio. Mientras remataba a uno de los caminantes, Emilia pudo ver como Daryl la miraba. Odiaba que ese tío fuera con aires de superioridad por ser un tío, y Emilia le estaba demostrando que podía ser muy útil y que podía valerse por sí misma… ya se lo demostró en la ciudad al salvarlo de los caminantes, algo que algún día le echaría en cara si se ponía chulo.
Terminó de aplastarle los sesos a dos caminantes, lo cual hizo que se ensuciara un poco la camiseta, pero al ser negra no se notaba. Se acercó al siguiente, pero al mirarlo se quedó de piedra.
- No puede ser… - lo dijo tan bajo que nadie lo escuchó.
Gritos, muchos gritos se escuchaban en el supermercado. La gente corría de un lado a otro despavoridos. Algo, una persona o algo extraño había mordido a un señor de unos cuarenta y pico en el cuello, a lo cual todos los presentes que estaban viendo esa horripilante escena vieron como la sangre salía en gran cantidad por su cuello mientras el hombre gritaba de miedo y dolor. Los tres jóvenes estaban alucinados con la escena, no sabían como reaccionar, a lo que uno de ellos cogió a su novia para abrazarla.
- Tenemos que salir de aquí ¡ya! – la cogió de la mano y empujó al otro chico que estaba en shock con la escena para salir de ahí cuanto antes.
Dejaron el carro con toda la comida que habían cogido y salieron de allí a toda velocidad. Pudieron ver cómo esos bichos asquerosos cogían a la gente y les mordía y se los comían vivos.
Salieron de allí, pero vieron como en la calle había más, a lo que el chico rubio, llamado Aaron cogió una barra de metal que encontró en el suelo y se puso delante para proteger a las dos personas más importantes de su vida. Les pegó a los caminantes que le obstruían el paso, pero se dio cuenta que si se les pegaba en la cabeza, caían fulminados.
Estaban cerca de la casa, pero tres caminantes estaban cerca.
- Emilia escúchame – la cogió de la mano y la acercó a él – Coge a Bobby y cuando veáis el momento de pasar, entrad rápido.
- No te voy a dejar aquí – las lágrimas por el nerviosismo y el miedo corrían por las mejillas de Emilia.
- Acabaré con ellos, no te preocupes – la acercó a ella y le dio un beso como si no hubiera mañana. La puso detrás de él mientras amenazaba a los tres caminantes para que se acercaran a él.
Empezó a pegarle a los bichos, a lo cual en ese despiste, Emilia y Bobby corrieron hacia la tienda rápidamente para coger las armas y ayudar a Aaron, pero al mirar atrás, Emilia pudo ver como dos caminantes más se acercaron y cogieron a Aaron. Ella en ese momento se sintió impotente ya que no sabía que hacer. Le miró mientras las lágrimas le corrían por las mejillas.
- Te quiero… - fueron las últimas palabras que el chico le dijo mientras la miraba por última vez.
- Y yo mi amor – el chico le mostró una sonrisa, ya que sabía que después de eso, podía morir tranquilo.
Unos llantos se empezaron a escuchar en el campamento. Todos creían que era Andrea, pero pudieron ver a Emilia agachada junto a un cuerpo con las manos sobre su rostro. Bobby se acercó rápidamente y se quedó de piedra al ver que el cuerpo era el de Aaron, al cual le faltaba un buen trozo de cuello y tenían mordeduras por todos lados. Se agachó y puso una mano en el hombro de Emilia, la cual le miró y abrazó fuertemente. Bobby estuvo un rato con ella, consolándola y diciéndole cosas para que se tranquilizara bajo la atenta mirada de todos los que miraban con preocupación, incluido Daryl, el cuál se sentía mal por la chica, que le había caído bien, le había dejado con el culo al aire delante de todos.
- Llévala hacia la tienda – dijo Rick poniendo una mano sobre el hombro de Bobby. No quería hacer preguntas en ese momento.
El chico asintió y cogió a Emilia en brazos la cual seguía llorando en su cuello. La metió en la tienda y la tumbó en el saco de dormir, le dio un beso en la frente y salió de allí para ayudar a los demás.
Emilia estuvo cinco minutos abrazada a ella misma con las piernas encogidas, pensando que ese día podía haber echo más por él y podría haberlo ayudado, así estaría ahora allí con ella, que le hacía mucha falta.
Se secó las lágrimas pero era imposible, salían de sus ojos sin poder hacer nada. Se acercó a su mochila y sacó un cuaderno de color púrpura con hojas blancas, pasó varias hojas y escribió.
Un mes después he sabido de él, y me lo he encontrado de la peor manera posible… Me siento inútil, pero no puedo hacer nada… todo es como ese día… ese día en el que me dio una oportunidad para seguir adelante… y no la voy a desperdiciar. Juro que lo haré por ti, encontraré una cura para esto… y lucharé hasta el final.
Te voy a querer siempre y te llevaré en mi corazón Aaron, gracias por todo… Te quiero con locura.
Las lágrimas caían en esa hoja en la que Emilia escribía, lo cual hacía que la tinta del boli negro se corriera. Cerró el cuaderno y se tumbó con él abrazado a su pecho, hasta que de la tristeza el sueño fue más fuerte que ella y se durmió con las lágrimas corriendo por su rostro.
