CAPITULO 4: PENSAR EN TI ES SER FELIZ.

Cuantos días han pasado desde que te v en aquel lugar…diez, qunce, treinta, mil

-creo que me enamore de…mi corazón late cada vez más rápido, es mágico siento que lo puedo todo, que es tan hermoso ver llover y jugar en la lluvia, que lo místico que tiene el mar se lo debe a la luna, que amo a …mi angel, se lo diré hoy mismo, tal vez por mí renuncie a sus alas y decida quedarse en la tierra conmigo. Siento que vivo un momento mágico, nadie creería que un angel ha estado conmigo y que estará siempre solo para mí, le amo con todo mi ser le amo.

Mientras tanto en la casa de la ojirubí la celeste alma pensaba todo lo que sucedía, sentía ese temor

La castaña salió corriendo llevaba el corazón en la mano reunido con todo su amor, la felicidad embriagaba sus cinco sentidos, no prestó atención a lo ajeno a ella, solo quería llegar a ver a su ángel. Llegó a su casa y la encontró como siempre mirando perdidamente el cielo tras la ventana, solo que esta vez lo hacía con un mirar ligeramente triste.

- ¿qué sucede? ¿Pasa algo malo?-preguntó olvidando lo que pensaba decirle.

-no en realidad.-contestó ausente el alma celeste

-tus respuestas siempre son tan extensas –dijo la castaña a forma de juego

-si eso crees está bien –resopló sin ganas, una decisión ya tomada que no cambiaria le afectó el ánimo.

-Tengo que decirte algo…-musitó la castaña con alegría

-sí, ya se -contestó con pesar

-perdón se me olvidaba que puedes darte cuenta de las cosas sin que te las diga…

-pero tú no,-citó seria la ángel- hay algo que quiero decirte…-la ángel dejó de mirar aquel cielo y se volteó para encarar a la castaña que tenia frente a ella -pero debes de prometer que lo tomaras a bien

-y que es eso que me quieres decir-preguntó extrañada

-no he completado la misión…falle en cada una de las pruebas y pienso que no debo de seguir aquí, por tu propio bien y por el mío.-soltó sin recato con la seriedad que nunca nadie puede mantener

-no te…-trató de impedir la castaña pero fue inútil

-déjame terminar, yo lo siento en verdad esto jamás fue mi objetivo y mucho menos que tu…-un silencio se tragó aquella última palabra

-que yo me enamorara de ti ¿cierto?-interrumpió de pronto la castaña -Es eso lo que tanto te molesta, no soy suficientemente buena para ti -las lagrimas no se hicieron esperar cada palabra venia acompañada de un par de ellas -era demasiado bueno como para ser cierto, pensé que llegarías para quedarte conmigo, que después de tu llegada jamás estaría sola de nuevo, que ese calor que tú me das siempre estaría conmigo…me mentiste…tu, tu no cumpliste tu palabra has mentido.

-yo no…jamás te haría llorar y no te eh mentido es solo que yo…

-si es verdad que estas aquí para cumplir lo que yo quiero entonces debes de darme lo que yo quiero…-hablaba segura de si la castaña.

-puedo perder mi entrada al cielo y mi derecho como ángel…o puede que…-el ángel analizaba la situación, las propuestas que tenia no daban alternativa y mucho menos oportunidad.

-solo dame lo que deseo no necesito decírtelo porque lo sabes ¿no? –reprochó mirar rubí

-si lo sé, no tengo opción…- se aproximó lentamente a la castaña chica y acercó pausadamente su rostro al de ella.

-antes de eso -interrumpió -quiero que digas mi nombre por favor aunque sea solo por esta vez, dímelo con tu voz–el ángel acercó de nueva cuenta su rostro y justo cuando sus labios casi rosaban accedió a la petición

-Shizuru -era primera vez lo decía como ángel y ambas se sentían muy bien, sus labios por fin se unieron dando paso al tan deseado beso primero, fue inocente limpio y con timidez.

La castaña mantenía cerrados sus ojos al igual que la ojiesmeralda ángel, cuanto hubiera deseado que ese beso y haber pronunciado su nombre hubiese sido mientras era Natsuki Kuga, cuanto atesoraría ese momento que años atrás le fue negado, ahora nada de eso importaba solo el hecho que estaba perdiendo sus derechos por hacer feliz a quien más amaba.

- debem… -trató de hablar el ángel pero la castaña no quiso separarse de aquel beso y aun cuando las cosas solo debían quedar en un simple beso, la ojirubí no se detuvo deseaba en verdad estar con su ángel, no importaba si con eso condenaba su propia alma al infierno lo haría sin pensar.

El ángel no frenaría sus deseos si bien no era porque le prometió dar todo lo que en sus manos estuviera, era porque de una u otra forma también lo deseaba con ímpetu, no le importó si después de esto se quedaría en el confinamiento infinito…esa noche por su propia cuenta saldría del hastío de vida que llevaban.

Para sorpresa de la castaña la peli azul sabía lo que hacía y la recostó en la cama, su mirada dio un cambio sorprendente, era tan natural sin misterios pero ilógicamente de ellos irradiaba una tersura extraña. Sus besos dejaron de ser tímidos y el ángel paso a lo prohibido, a la tentación, comenzó a desvestir lentamente a la castaña, con pulso tembloroso y firme desabotonaba la blusa sin descuidar los besos.

La peli azul sabía que después de pecar de esa manera perdería todo derecho y con razones suficientes y sin poder rechistar. a solas en penumbras de la noche el alma de aquel ser era devuelta al lugar de origen, el viento nocturno entonaba su más hermosa armonía, la luna mostro su desnudes ante aquel cielo estrellado, los sueños fugaces del amor se fortalecían con cada promesa y volvían tan vulnerables a las pasiones…lo que la castaña ignoraba es la regla de oro de los ángeles…no se pueden enamorar por una sola razón, se vuelven humanos con la forma que tienen y jamás regresan al cielo; si mueren se condenan a vagar por el mundo sin nadie que los vea o siquiera note su presencia…

-mm, buenos días!-que alegre despertar poseía la chica…más que nunca o que siempre se sintió necesitada, -¿ángel…?-su voz se detuvo al encontrarse completamente sola en su cama, como podía ser esto si ella estaba segura de lo que ocurrió durante la noche, la ojirubÍ se apresuró a levantarse pero el resultado de su búsqueda fue igual, no encontró rastro alguno de su ángel…se arregló lo más rápido que pudo solo se puso unos jeans una blusa ligera, salió de su hogar sin una dirección fija, avanzo una, dos, tres cuadras hasta que se dio cuenta que llegaba a un pequeño parquecito que jamás había notado, en una de sus bancas se encontraba sentado su ángel…pensativa, silenciosa y tan hermosa como siempre, solo las separaba una calle.

A solo unos cuantos metros de la felicidad se encontraban una de la otra…

CONTINUARÁ

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N/A: Solo pienso darle un capitulo mas…como que eso de los fics largos no se me da…gracias por leer, hasta el próximo capi^^