Capítulo 4 - " La apuesta" - .
Pasaban las semanas y no había tenido noticias sobre Tom. Se acordaba de él algunos momentos del día pero no era más que pura atracción lo que le hacía sentir.
El verano estaba a punto de finalizar. Había recibido muchas cartas de sus amigos Harry y Ron a lo largo del verano y aquella última semana había recibido la carta más esperada de las vacaciones; la carta de Hogwarts.
Los Weasley la habían invitado a pasar los últimos días antes del comienzo de curso a la Madriguera, pero decidió rechazar la invitación y pasar aquellos días con Ann y los demás.
Por una parte, quería volver a Hogwarts, el que verdaderamente consideraba su hogar y volver a estar rodeada de sus amigos Harry, Ron y Ginny. Pero no había duda que echaría de menos a Ann, Sophie, Dan y todos ellos.
1 de Septiembre, Expreso de Hogwarts en la estación King Cross.
Llegó el dia.
El día anterior, lo había pasado despidiéndose de sus amigos, y una vez más, había acabado siendo un mar de lágrimas.
Odiaba tener que marcharse y dejar a sus amigos aquí; sin decirles nada más que se iba a un internado.
Se levantó, se duchó y se vistió con lo primero que encontró en el armario.
Bajó a desayunar y de ahí se fue directa al coche con sus padres para despedirse de ellos. Durante todo el verano, no había dejado de ver extraña la relación que mantenían sus padres con ella. No eran los mismos, se comportaban más cautelosos y en muchas ocasiones, como si estuvieran totalmente desubicados o despistados. Estaban más distantes con Hermione, algunas veces incluso la miraba como si fuera una extraña; otras sin embargo, volvían a ser los padres cariñosos que eran antaño.
La bruja ante este hecho decidió dejarlo pasar, al fin y al cabo, si sus padres tuvieran algún problema se lo comunicarían rápidamente.
Llego a la estación, y llegó la despedida de sus padres. Cada año era más emotiva que la anterior.
-Hija, disfruta tu último año, te echaremos muchísimo de menos. – dijo su madre con lágrimas en los ojos.
-Tranquila mamá, os escribiré muy a menudo y estudiaré – dijo sería – lo prometo – terminó diciendo la joven castaña.
-Ten cuidado hija, cualquier cosa extraña que te pase, nos los comunicas ¿de acuerdo? – le preguntó muy preocupado su padre.
- No te preocupes, tendré cuidado, aun que Voldemort no haya sido derrotado del todo, prácticamente ha sido vencido y además – añadió la bruja – no vas a encontrar sitio más seguro que Hogwarts.
-Está bien – cedió su padre.
Se despidió de ellos tras una larga sesión de abrazos mezclados con lágrimas y se fue hacia el andén que le correspondía.
Al llegar se encontró con una familia muy conocida para ella, con el cabello de un tono peculiar a excepción de un moreno con gafas.
-Harry – gritó Hermione abalanzándose hacía él.
-¡Hermione! Cuánto tiempo amiga, no te puedes imaginar lo que nos has hecho falta a Ron y a mí. – dijo Harry emocionado de volver a ver a su amiga.
-Tranquilos, ahora no nos separaremos más.
- ¿Yo acaso no existo? – preguntó un molestó Ron.
-¿Cómo que no?, ahora mismo iba hacía ti – dijo Hermione sonriéndole y dándole un beso en la mejilla que ocasionó un sonrojo por parte de Ron.
-¿Y Ginny? – preguntó la bruja con ansia.
-Aquí, sintiéndome ignorada por mi mejor amiga – dijo bromeando la pequeña de los Weasley.
Y las dos se abrazaron en un abrazo más que sincero, se habían extrañado demasiado.
-¡Cómo has cambiado! – dijeron las dos al unísono ocasionando las risas de los muchachos. Las dos se miraron y se rieron.
-Estas hermosísima – dijo Ginny sinceramente.
-Tu también tonta – bromeó Hermione que se había sonrojado por el cumplido de su amiga.
Entre risas y bromas, recuperaron todo el verano que habían pasado alejados los unos de los otros, contando los planeas que habían pensado para este nuevo curso. Mientras, un grupo de Slytherins veía la escena que habían montado los leones.
-¿Habéis visto como esta Granger? – dijo Spencer.
-¿Cómo? Acaso nunca has visto a una sangre sucia? – preguntó con desprecio Malfoy.
-Malfoy, sabemos que es una sangre sucia, pero eso no quita lo buena que se ha puesto, esta mejor que Pansy, y ya es decir – dijo Blaise, que era el único que le hacía frente a Draco.
-No exageres – dijo el rubio.
-No es exagerar, Pansy está muy vista, y Granger, va a ser un buen entretenimiento. – dijo Blaise sonriendo.
Malfoy se dirigió hacía el tren, ignorando a sus compañeros. Cada día eran más paletos. Vale que la sangre sucia había mejorado, pero no dejaba de ser la amiguita de Potter, la sabelotodo, la sangre sucia. 'Ha mejorado hasta el punto de ser la mejor' dijo una vocecita en su cabeza. Draco intentó quitar esos pensamientos con la aparición de una morena en el compartimento del tren.
-Draquito ¿qué tal el verano? – preguntó la morena con voz seductora.
-Bien, Pansy, gracias – contestó secamente el rubio.
-¿Sabes? Te extrañé mucho – dijo la chica acercándose a la boca del rubio.
-Lo imaginaba. - conte´tó secamente, mientras se acercaba a la morena -¿Qué extrañaste? - preguntó con una sonrisa torcida.
-Esto – y Pansy comenzó a besarle a Draco como si su vida dependiera de ello.
Estuvieron así varios minutos, hasta que aparecieron Blaise y Spencer.
-Lo sentimos, no sabíamos que estabais tan ocupados – bromeó Blaise.
-Pues deberías – comentó Draco a la vez que se soltaba de Pansy.
-Me voy a mi bagón. Luego estamos ¿verdad Draquito? – preguntó la bruja con una sonrisa.
-Claro, hay que recuperar el tiempo perdido en el verano – dijo Draco sonriendo. La bruja se despidió con un movimiento con la mano y se fue con sus compañeras de casa.
-Draco, no pierdes tiempo tío – dijo Blaise.
-Ya lo sabes, perder tiempo con una mujer es de estúpidos - dijo sonriendo.
-¿Sabes a quién he vuelto a ver después en el pasillo del tren? – dijo Blaise.
-No me lo puedo imaginar – contestó Draco sarcásticamente, imaginando a quién había vuelto a ver su amigo.
-A la Granger - dijo entusiasmado Zabinni.
-¿Otra vez ella Zabinni? – preguntó molesto el rubio.
-¡Cómo para no! No me creo que no te hayas fijado en ella Draco - dijo totalmente extrañado.
-¿Por qué? ¿Acaso es tan raro que no me haya fijado en una simple sangre sucia? - insinuó cansado de la conversación de su amigo.
-Por que tu y yo bien sabemos, que no se nos escapa ninguna chica, sea sangre sucia o no - dijo Blaise mientras se ponía bien la camisa con chulería.
-Pues que te quede claro que si no me he fijado en ella es por que no merece la pena - cortó el rubio.
-No te mientas, sé que es por que sabes que ella jamás te hará caso- dijo un arrogante Zabinni – ella te odia.
Draco rió ante el comentario.
– Aún no existe mujer en el mundo que no se resista a los encantos de Draco Malfoy.
-Eso no te lo crees ni tu, no seas fantasma, anda - dijo Blaise.
¿Qué tengo que hacer para demostrártelo? - bromeó Malfoy a su amigo.
-Ligarte a Granger – dijo serio Blaise.
-No hay problema. ¿Pero que gano yo con eso? – preguntó Draco.
-¿Ligarte a la sangre sucia? - dijo Blaise como si fuese lo más obvio. Draco negó con la cabeza. -Te doy… - pensó el moreno – mi equipación de Quiditch – terminó.
-Hecho – dijo Draco.
-Pero tío, ahora que me acuerdo, ¿y Pansy? – dijo Blaise.
-Esto que quieres que haga con Granger no me va a cambiar mi vida, es un simple juego, y respecto a lo de Pansy, ella esta con otros, al igual que yo estoy con muchas otras – dijo el rubio marcando las dos últimas palabras.
En otro compartimento del tren se encontraban charlando animadamente otros cuatro amigos.
-Contésta! – dijo un malhumorado Ron.
-Pero qué quieres que te conteste, este verano conocí a gente – dije mirando a Ginny mandándole una indirecta de que le tenía que informar de muchas cosas- y punto.
-Está bien – terminó un celoso Ron.
-Habéis visto a Luna? – preguntó con impaciencia la castaña – tengo ganas de verla.
Lo cierto era que al finalizar el 6º año, ella y Luna se habían llevado estupendamente, la de Ravenclaw, era una persona pura y ante todo buena persona.
-Yo no la he visto en todo el día – dijo Ginny.
-Voy a buscarla ¿venís?- preguntó la joven bruja.
- No, yo me quedo estoy muy cansada - contestó la pelirroja.
-Sí yo también, ya la veremos al llegar al colegio - contestaron los dos amigos.
-Vale, en seguida vuelvo - dijo Hermione, suspirando al ver la vagancia de sus amigos.
Fue buscando por los pasillos pero no daba con la rubia, así que decidió hacer como sus
amigos y esperar a verla al llegar a Hogwarts. Vió la hora y se dio cuenta que pronto era la hora de llegada y aún se tenía que cambiar y ponerse el uniforme.
Cuando se dirigía a su compartimento, iba tan ensimismada en sus pensamiento que no se dio cuenta que chocó con alguien.
¡He vuelto pequeñas! Tengo muchos, muchísimos capítulos escritos. Cuantos más post, más actualización. Un beso para todas!
Donna:)
