Tweek se retorcía las manos mientras esperaba en el pasillo de la escuela recostado sobre su casillero. De cuando en cuando se jalaba la camisa, y también un poco el cabello.

Aquella mañana no había tomado sus pastillas y había despertado mucho más temprano de lo acostumbrado (en realidad, no había dormido nada). Había tomado dos vasos de capuchino antes de decidir asistir a la escuela. Estaba más alterado que nunca y había visto como la escuela se llenaba poco a poco… pero eso era lo último que pasaba por su cabeza.

Había estado esperando a un chico en particular, pero el pelinegro no se había dignado a aparecer aún. Tweek calculaba que no faltaría mucho antes de que suene la campana de entrada y de haber tenido un reloj hubiera confirmado sus sospechas (por que el ser esclavo de las horas era una presión que Tweek no podía soportar, los relojes le ponían los nervios de punta por que siempre creía que llegaría tarde a algún lugar).

Se había pasado toda la noche anterior peleándose con sus pensamientos sobre que si le gustaba a Craig o no. Y por fin había llegado a la conclusión de que simplemente, le preguntaría.

Quizás uno pensaría que aquello sería aún más presión que quedarse callado, peor no para Tweek. No si te encuentras en un punto donde comienzas a desarrollar múltiples personalidades. Sería mucho mejor preguntarle ahora y callar de una vez a todas las voces en su cabeza… si es que alguna vez lograba callarlas.

Justo cuando estaba seguro que la campana sonaría de un momento a otro, Tweek divisó entre la multitud de alumnos al pelinegro con su singular gorra azul. Sonrió nerviosamente y se acercó con paso algo inseguro.

"Hu-hola Craig…"

Sin embargo, lo que no había notado era que del brazo de Craig venía colgada una bella y voluptuosa chica. Podría pensar que no era nada pero el pelinegro venía riéndose con ella. Y sonreía.

Tweek se detuvo en sus pasos.

"Hey, Tweekers." Había saludado Craig mientras la chica le daba un sonoro beso en la mejilla antes de desaparecer hacia su salón.

"Uu-uhh-h." Tweek retorcía sus manos y miraba al suelo.

¿Cómo había sido tan idiota? 'Es obvio que él no te quiere' 'No le interesas' '¿Como pudiste creer que era lo contrario?' 'Pobre, pobre Joseph.'

"Hey, ¿sucede algo?"

"Uh—hh Cuh-uh, ¿Quién ereh-uella?" '¿Qué haces?' 'Cállate la boca y sal de ahí en este instante.' 'Corre.' 'Aléjate.'

Craig rió ligeramente.

"Una chica que me encontré por ahí. Linda ¿huh?"

El pelinegro se dirigió a su casillero y comenzó a sacar los libros que le hacían falta.

"¿Suh-sales cuh-con ella?" 'Que te calles'.

"Pretendo." Craig frunció el cejo de pronto. "¿Por qué el interrogatorio?"

Tweek tragó saliva.

"Yo… y-yuh-yo puh-pensé cuh-qué tú… uh…y-yo" ¿Aún no has terminado de hacerte ver como un idiota?

Craig cerró su casillero y volteó a ver a Tweek, tenía una expresión hermética en el rostro.

"¿Qué yo que?"

"Y-yo creí cuh-que tuh-te guh-gustaba… que yo te guh-gustaba." CÁLLATE.

Craig permaneció mirando al chico frente a él. Su expresión fue de fría a asombro para luego tornarse en una mueca burlona. Dios, como odió Tweek todo aquello.

"Uno decide hacer una obra de buena caridad y ¿tú piensas que ya le gustas a esa persona? Coño, Tweek, no me hagas reír." Cállate, cállate.

"Puh-pero Cuh-craig…"

De un momento a otro Craig ya lo había tomado violentamente por el brazo y lo había azotado contra los casilleros.

"Crees que soy maricón como tú ¿huh? Es lo que crees, ¿huh? Que Craig va a ponerse a los pies de un marica como tú. Pues no Tweekers, déjame fuera de tus retorcidas fantasías." Todo aquello lo había siseado, como si se tratara de un veneno que estaba escupiendo.

Y a Tweek le dolía, mucho más de lo que le dolía la espalda en aquel momento.

"¡Puh-p-pero Cuh-Craig tuh-todo lu-lo cuh-que pasó, y m-me abrazuh-zabas muh-me decías…!" El agarre de Craig en su brazo sólo había empeorado. "¡¡MUH-ME HICISTE PENSAR CUH-QUE SUH-SENTÍAS!!" Oh Dios, quizás si era esquizofrénico.

Callate, cállate, cállate

"¡¡He dicho que me dejes fuera de tus fantasías!!" Lo había vuelto a azotar contra los casilleros. "No soy marica, Tweek ¡¡NO SOY COMO TÚ!!"

"¡¡MUH-ME LASTIMAS!!"

"¡¡Cállate Tweek!!" ahora sujetaba fuertemente al rubio por el cuello.

'Va a matarme. Oh Dios mío, va a matarme.'

"Eso es lo que piensas ¡¿huh?! Un puto maricón como tú, quieres que te den duro por el culo, ¡¿no?! Pues no seré yo, ¡¿me oyes?! ¡¡Métetelo en tu jodida cabeza masturbada!!"

Craig soltó al rubio en cuanto sintió que su mano se humedecía. No era sangre, sólo las gruesas lágrimas que brotaban de los violáceos ojos de Tweek. Por un instante sus negros ojos mostraron un mundo de sentimientos, pero sólo había durado un instante.

Se limitó a tomar sus libros y caminar hacia su clase.

Tweek por su parte temblaba tanto que sus piernas no pudieron soportarlo más. Se dejó caer al suelo, abrazó sus piernas y comenzó a llorar aún más fuerte. Le estaba dando un ataque, se estaba privando, lo sabía. Sabía que no se calmaría en no menos de dos horas. Sabía que en aquel estado corría el riesgo de tener un ataque de asma, no podía respirar bien, sentía sus pulmones se contraían violentamente.

Dios, alguien tenía que llamar a sus padres.

Pero a nadie parecía importarle. Sólo gente ocupada pasando rápidamente, cuidando de no perder sus clases.

Ni siquiera escuchó cuando el timbre había sonado.

Le dolía, le dolía mucho. Pero no era su espalda o su cabeza, ni su cuello donde las marcas de los dedos de Craig comenzaban a enrojecer. Le dolía por dentro, su pecho, su mente, su estómago, se sentía a punto de vomitar. Le dolía todo, y no sabía que coños hacer… Pensaba que ni su madre sería capaz de tranquilizarlo en aquella ocasión.

Te lo dije.

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Craig no había llegado a sus clases, al doblar por un pasillo había ido directo a los baños para comenzar a vomitar. Había devuelto el cereal que había tenido por desayuno y había seguido hasta que lograba seguir sacando bilis.

¡¡Coño, coño, coño, coño!!

¡¿Que putas era lo que acababa de hacer?!

Joder, ¡¡JODER!!

Golpeó tan fuerte y repetidamente una de las paredes del baño que logró romper varias de las lozas. Ahora la sangre escurría de sus nudillos y comenzaba a manchar el suelo junto con su playera y su pantalón, pero sorprendentemente no se había roto la mano.

Estás jodido, Craig Nommel.

Había perdido el control, la rabia lo había dominado. Mierda, mierda.

Te lo he dicho, no puedes seguir luchando, no eres normal.

Joder, se suponía que no debía pasar. Debía controlarse, ¡¿por que putas había vuelto aquella pelea con su padre?! Era Tweek, Tweek. ¡¡NO SU JODIDO PADRE!!

Su Tweek… su Tweekers…

No eres normal, ni él lo es.

Tweek lo era. No era como él. ¿Cómo pudo-...?

¿Cómo se había atrevido-…?

Joder ¡¿Cómo se suponía que lo encararía nuevamente?!

Nada de pastillas, ¿huh? Despierta. Tú. No. Eres. Normal.

'¡¡CÁLLATE!!'

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N/A XD;;; Soy mala, lo sé. Y aún más por que me gustó escribir este capi LOL!

Puede que parezca extraño, pero es parte de la trama. En el próximo capi sabrán el por qué de todo -3-… bueno, eso espero XD