Bueno aquí les dejo un capitulo no muy largo, pero que espero lo disfruten. Para Julián los problemas apenas y comienzan, lo mismo para el viejo abuelo Kido, quien no se imagina el maremoto que esta por desatarse en su contra.

En los próximos capítulos veremos nuevos personajes que se integraran en esta historia.

Imaginen lo que una mente perspicaz como la de Saori puede lograr junto a un equipo de caballeros dispuestos a todo con tal de vengarse.

Gracias por seguir esta historia y como siempre quedo a vuestra disposición aquí, en el site, y en Facebook para los que no tienen cuenta por aquí.

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Hasta el próximo capítulo.

Archangel of Fire 777

Capítulo 4 Verdugo de mis pasiones.

El gruñido de Blumer retumbaba en las paredes de madera dentro de aquella cabaña, Kanon temblaba de terror, mientras que meneaba aquella cazuela llena de salsa de tomate bien especiada. En la mesa de madera y con un ritmo nervioso Afrodita lloraba, nadie sabía si de estrés, o a causa de aquella cebolla violeta que el sueco cortaba delicadamente. Camus, miraba de reojo aquel enorme can y a la vez terminaba su tarta de chocolate selva negra. Shura y Milo se esmeraban porque el suelo quedase reluciente, mientras que del otro lado en un pequeño lavabo Saga frotaba religiosamente las bragas de Saori. La chica odiaba andar sucia, así que había decidido tomar prestada una que otra prenda de los chicos, dándole el tiempo suficiente a que Saga terminase de lavarle su atuendo entero.

Saga frotaba aquellas braguitas blancas, casi a ritmo hipnótico, mientras que la veía a ella ahí sentada usando su camisa negra y sus boxers predilectos. Cualquiera diría que aquello era un verdadero suplicio, aunque quien mirase la cara de éxtasis con la que el gemelo mayor veía a su captora pondría en duda la cordura de éste último. Milo no dudo en pasar el trapeador por los pies de Saga dándole un buen golpe que lo despertase de aquel trance hipnótico, mientras le hablo en voz baja.

-Te va el bondage? O eres simplemente un gran pendejo?-

Apenas y éste último iba a contestar cuando el gruñido de Blumer puso pálido al Escorpio haciéndole continuar en su tarea.

En la mesa Saori observaba sorprendida a través de la pantalla del celular de Ángelo.

-Wow de verdad que tienes talento, esta foto te quedo increíble!-

Ángelo estaba muy contento mientras continuaba en su labor de mostrarle a la chica todas sus creaciones.

-Aquí estamos nadando con tiburones.-

-Vaya cualquiera diría que Afrodita esta por morir de terror.-

-Bueno ragazza ya vez que mío amigo es un poco exagerado.-

Afrodita estaba al límite de la histeria, entre la cebolla y el descaro de su mejor amigo, el pobre deseaba clavarle al italiano el cuchillo y más.

-Hijo de puta me vendaste los ojos y me dijiste que eran delfines!-

Ángelo negaba tranquilo junto a Saori.

-Este malagradecido no sabe apreciar una sorpresa.-

Saori sonreía divertida frente aquel escenario un tanto ridículo, pero que ella sabía que sus captores lo tenían más que merecido. La chica se puso de pie mientras comenzó a pasearse por aquel sitio observando uno por uno. Se acercó hasta donde se encontraba Kanon, quien recibía las cebollas de Afrodita y las mezclaba en aquella apetitosa salsa. La chica aspiro hondo aquella salsa olía delicioso.

-Vaya tienes talento para la cocina, huele de maravilla.-

Kanon la miraba de reojo con un aire de desconfianza.

-Sera porque tienes hambre.-

-No, en verdad, he probado la comida de grandes chefs y créeme lo que preparas está a la altura.-

-De verdad?-

-No tengo porque mentir, lástima que con un talento como el tuyo hayas incurrido en un acto así de vergonzoso.-

Afrodita no pudo evitar opinar al respecto.

-Se ve que nadie te ha destruido la vida, si hubieses terminado en prisión a causa de un viejo asqueroso, no pensarías así.-

Saori se puso cara a cara frente al sueco.

-Crees que ha sido fácil para mí? Yo he tenido que jugar a la niña buena e idiota delante de todos por no tener la edad suficiente para poner en evidencia a ese cerdo!-

Saga soltó las bragas para entrar en la discusión, el chico está furioso.

-Has vivido un mundito de sueño, con la fortuna que ese tipo…-

-Robo de mi familia! El viejo Kido se casó con mi abuela para quedarse con el dinero que le correspondía a mi padre! Podría casi asegurar que la muerte de mi padre le cayó como bendición si es que no hay algo oculto detrás de aquello!-

Ahora todos posaban sus ojos atentos sobre la chica, mientras que Saga indagaba.

-Quieres decir que…-

-Tenía doce años cuando mi padre murió, todos dicen que fue un suicidio, pero por todos los cielos! Mi padre no era un cobarde, él era un guerrero…él no estaba deprimido! Si soporto la muerte de mi madre no veo porque un mal negocio le haría quitarse la vida! Él me había prometido que siempre estaríamos juntos para apoyarnos!-

Las lágrimas comenzaron a salir de los ojos de la chica y justo cuando Afrodita intento acercarse a la chica el gruñido del cachorrito le recordó su penosa posición. Si había algo que Saori odiaba bastante era mostrar debilidad frente a los demás, sobre todo delante de los hombres.

-Que disfruten su cena, secuestradores de mierda, yo ya no tengo hambre!-

La chica se dio la media vuelta para sorpresa de todos encerrándose en la habitación su única compañía fue el fiel can, quien la siguió con un aire de tristeza como si comprendiese su dolor. En aquella cocina más de uno se miró con un aire de vergüenza, mientras Kanon apagaba el fuego antes de quemar el contenido de la olla.

-No sé ustedes, pero, para mí, este secuestro está resultando una auténtica pesadilla.-

Ángelo se lamentaba con un aire de tristeza.

-Pobre Ragazza si en el fondo es encantadora.-

-Creo mes amies que nos hemos precipitado al secuestrar a la chica.- Camus metía al horno la tarta mientras observaba a sus compañeros.

Incluso Milo, quien parecía ser el más rencoroso de los siete se veía conmovido por aquella situación.

-Parece ser que ese viejo es peor de lo que imaginábamos. No es así Saga?-

El gemelo mayor guardaba disimuladamente las bragas de la chica en la bolsa de su pantalón frente a la mirada atónita de Shura, quien solo negaba con resignación.

Saga reflexionaba tratando de distraer las miradas de asombro de sus compañeros, quienes estaba seguro ya lo tachaban de depravado sexual.

-Bueno podríamos cambiar nuestros planes, de todas formas no creo que el vejete esté interesado en recuperar a la chica. Después de lo que ella nos ha contado, estoy casi seguro que le hemos hecho un servicio.-

Kanon se acercaba a su gemelo y en un segundo le arrebato el sujetador de la chica aun húmedo por el agua.

-Te molestaría que lo dejásemos secar?-

Después aprovecho para hablarle discretamente al oído.

-Pero qué diablos te está pasando? Haz el favor de devolver lo que llevas en la bolsa, me estoy asustando!-

-Son mis nervios.-

-Dirás tus hormonas, que se ve desde un avión que te gusta la chica.-

-No sé de qué demonios…-

Shura ya estaba un tanto fastidiado de aquella situación embarazosa.

-Bueno la dejamos libre o qué?-

Aunque a Saga aquella idea le parecía terrible.

-Estás loco quieres que nos denuncie y terminemos todos de regreso en prisión?!-

La simple idea le dio urticaria al pobre de Afrodita.

-No, no, no! Me niego a regresar a aquel sitio horrible, si antes tuve suerte de encontrarme con ustedes, ahora nadie me asegura que nos envíen a la misma prisión! No! Por piedad todo menos eso!-

Aunque Shura no le veía muchos caminos.

-No se ve que quiera negociar con nosotros y es eso o matarla.-

Aunque aquella otra opción les revolvía el estómago a más de uno, a Milo la simple idea le resultaba impensable.

-Matar! Oigan en teoría el viejo pagaría y la chica regresaría sana y salva! Nadie me dijo nada de asesinar!-

Camus estaba perturbado, ante aquella idea y aunque no la apoyaba, no dudo en devolver la pedrada a los iniciadores de tan retorcido plan.

-Si bien recuerdo fueron ustedes dos, los gemelos maravilla quienes sacaron la tesis de asesinato! Cabe de mencionar que yo me opongo rotundamente a ella! No asesinare a una petite encantadora e inocente!-

Kanon intentaba auto convencerse.

-Bueno dejémosla ir con suerte y…-

Afrodita concluiría en su habitual tono histérico.

-Nos enviara en prisión!-

Los siete estaban de acuerdo.

-No! Eso no!-

Sin duda los años en aquel sitio les había dejado marcas que iban más allá de los cortes físicos. La simple idea les evocaba sus más oscuros recuerdos, el miedo y la tristeza de todo lo que se había perdido: familia, dinero, confianza, sueños y juventud. Los siete se miraron con ese aire de decepción, sin embargo sus miradas tenían algo en común y es que nadie estaba dispuesto a regresar a aquel sitio jamás. Después de un hondo suspiro Ángelo tomaría la iniciativa más difícil de su vida.

-Yo lo hare, ustedes vean por dormir al perro y yo me desharé de ella.-

En la mansión Kido, Hera se preguntaba con inquietud por el paradero de su nieta, ya habían pasado más de 24 horas sin saber de ella y aquello comenzaba a despertar sus sospechas, estaba decidida en denunciarlo a la policía. Justo estaba por tomar el teléfono cuando la fuerte y pesada mano de su esposo le arrebato el teléfono sin el menor de los cuidados.

-Pero que haces?!-

-La niña no aparece, esto no es normal, le paso algo estoy segura!-

El viejo hizo oda a sus dotes de actor.

-Mujer discúlpame todo es culpa mía, olvide decírtelo. La niña me llamo ayer le dio pánico eso de tomar su puesto en la presidencia de nuestras empresas y en un aire de locura tomo un vuelo a Buenos Aires.-

- Argentina?! Pero…-

-Ya sabes cómo es de atrevida y caprichosa.-

-Esta vez ha pasado los limites! Como se ha atrevido a largarse así sin decirnos nada! Quiero que seas severo con ella y no le envíes ni un centavo, ya es hora de que aprenda a comportarse como alguien madura! Es una vergüenza!-

-No te preocupes querida te aseguro que no verá ni un centavo, además ya encontré a quien tome su sitio en la empresa.-

-Pero de quien hablas?

El viejo no podía ocultar su sonrisa de satisfacción mientras recibía de la charola del ama de llaves un vaso de whisky con hielo y se disponía a beber celebrando en silencio su osadía.

Afrodita temblaba mientras dejaba fuera de la habitación un plato con carne cocida bañada en salsa de champiñones y unas gotitas de somnífero. En cuanto Saori abrió la puerta para ir en busca de un vaso de agua el perrito se quedó devorando el contenido del plato. La chica no pudo evitar sentir simpatía, como mínimo los chicos se preocupaban por alimentar bien al pobre Blumer, o al menos eso pensó mientras dejo su puerta abierta dándole tiempo a éste de terminar y volver junto a ella.

Una vez el perro adentro, la puerta se cerró en toda tranquilidad. Los siete chicos esperaron pacientes a que la noche estuviese en su hora más oscura en ese momento Ángelo saco fuerzas de su alma y se encontró con un cuchillo en mano al punto de pasar la puerta cuando se encontró con el fuerte agarre de Saga que le corto el camino.

-Déjalo lo hare yo.-

Kanon sintió que se le saldrían los ojos del terror.

-Estás loco!-

-La idea de secuestrarla es mía, yo les convencí de esta locura, así que seré yo quien asuma las consecuencias de mi estúpido plan. Nadie va a mancharse las manos de sangre por mis tonterías…nadie.-

Kanon se abalanzo a abrazar a su gemelo, pero este rechazo aquel abrazo, y así arrebatando el cuchillo del italiano Saga se adentró en el interior de aquella pieza semi oscura. Afrodita estaba aterrado y no era el único, el sueco se cubrió el rostro con evidente terror, mientras sus cinco compañeros decidieron partir fuera de la cabaña tomar un paseo al aire libre, y así como mínimo no escuchar los gritos de aquella carnicería que estaba por iniciar.

En las playas del Mediterráneo Julian descansaba tranquilo en el camarote de su yate de lujo justo cuando su teléfono sonó despertándole de su sueño. Medio dormido y con algo de torpeza el joven tomo su teléfono para responder a la llamada.

-Si… pero que…-

De inmediato recobro sus sentidos al escuchar del otro lado de la línea lo que le anunciaban.

-Cómo?! A qué hora sucedió?!-

Shaina despertó asustada al escuchar los gritos de su pareja, el joven magnate esta aterrado.

-Sí, voy inmediatamente para allá!-

Shaina se levantaba de la cama buscando su ropa, la chica estaba muy nerviosa.

-Qué pasa, porqué sospecho que es algo horrible?!-

Julián busco de inmediato su ropa interior y sus pantalones, vistiéndose a toda velocidad.

-Shaina, han encontrada muerta a mi madre!-

-Qué?! Cómo?!-

-No lo sé, pero debo llamar a Hades e ir de inmediato a reconocer el cuerpo a la morgue!-

La chica se vistió rapidísimo para acompañar a su pareja y así ambos se dirigieron a la cabina de mando para dirigir el yate con rumbo al puerto.

Los chicos tenían ya dos horas caminando en la oscuridad del bosque con nada aparte de unas linternas que les mostraba el rumbo repetitivo que seguían. El silencio entre ellos era absoluto y Shura comenzaba a volverse loco en aquel paraje.

-Tíos esto es injusto, como mínimo deberíamos ayudarle a Saga a enterrar el cadáver! No nos hagamos gilipollas, todos queríamos vengarnos del puto viejo!-

Kanon se dio media vuelta en dirección a la cabaña, mientras que Afrodita le seguía nervioso.

-Qué haces Kanon?-

-Es mi hermano! Dioses Shura tiene razón, no es justo! Me da igual mancharme las manos de sangre! Somos gemelos, no puedo dejarlo tirado en medio de la mierda!-

Así todos decidieron seguir al gemelo menor para ayudar a Saga en aquella horrible encomienda.

No tardaron en llegar a la cabaña la luz de la habitación seguía siendo tenue y así con el terror en el corazón los seis entraron en aquel sitio. Camus se inquietaba por aquel extraño rechinido, como de resortes.

-Pero que es…-

Milo indagaba.

-La apuñalo en la cama y debe estar moviendo las evidencias.-

Aunque Afrodita estaba un poco inquieto.

-Pero porque suena tan… repetitivo.-

Después un grito les sacaría el susto de sus vidas.

-Ahhhhhhh!-

La voz era idéntica a la de Saori, y Milo entro en pánico.

-Diablos aún sigue viva!-

Pero los gritos continuaban.

-No… espera! Ahhhhhh!-

Para Ángelo todo era claro;

-Es un sádico la está masacrando!-

Los gritos seguían con un extraño aire de desespero.

-Por piedad, no me lo saques rápido, me duele!-

Shura estaba helado.

-Esta tía es más loca de lo que creíamos, le encanta el dolor!-

Aunque de inmediato la voz de Saga se haría escuchar con fuerza.

-Quieta preciosa, esto es solo el inicio, ya verás cuando te la clave entera!-

Camus sintió que se desmayaría.

-Mon Dieu! No lo soporto más, ambos son unos locos!-

Aunque la chica no dejaba de gritar.

-Mátame Saga! Mátame ya! Acaba con esta tortura! Ten piedad!-

-De eso nada, voy a seguir torturándote eternamente, preciosa!-

Aquello fue insoportable para Kanon.

-No puedo más! No puedo permitir que mi hermano siga haciendo esas monstruosidades!-

El gemelo menor entro en crisis y se arrojó como loco, sobre la puerta de aquella habitación, seguido del resto del equipo, la puerta cayó al suelo, sobre ella seis chicos coléricos y al borde del delirio.

Saga salto casi aterrado cubriendo con la manta su cuerpo desnudo y el de la chica, Saori quería desmayarse de la vergüenza. El primero en reaccionar fue Kanon, aunque ante aquel panorama no había mucho que agregar, al gemelo menor la voz se le cortó y aquella palabra parecía más un suave e imperceptible suspiro.

-Saga…-

El gemelo mayor les miro con una mirada que aterraba más que cualquier película de terror, estaba furioso.

-Quieren salir todos de aquí, banda de idiotas!-

Nunca estuvieron los siete más de acuerdo en toda su vida, así salieron tan rápido, mientras que Saori se cubría el rostro deteniendo sus ganas de reír. Saga la miro con unos ojos de picardía y de complicidad.

-Lo ves preciosa, te lo dije, son atolondrados, pero buenos chicos.-

La chica se mordió el labio inferior provocando el deseo de la parte de su pareja quien no se contuvo y la beso divertido.

-Y bien preciosa que dices?-

-Está bien, me has convencido, jodamos al puto viejo, mi precioso.-

-Esa es mi chica, mi hermosa chica.-

La chica alzo una ceja coqueta y divertida.

-Así que soy tu chica y tú?-

-Yo soy todo tuyo mi hermosa verdugo.-