¡Hola a todos! Perdón la demora, pero ya regresé.

Quiero agradecer a las personas que leen la historia y a los que me dejaron review.

Advertencia: Ni los personajes de Drama Total ni la historia de la Sirenita me pertenecen. Sólo es diversión.

Ahora, que lo disfruten.


Capítulo 3. La gruta de los tesoros.

Trent, Zoey, Duncan y Geoff habían llegado al palacio del rey. Y como era de esperarse, el espectáculo se había cancelado, al igual que la fiesta que iba después de ésta. Y también era obvio que el padre de Trent y las novias y novio de sus amigos estuvieran más que molestos.

Y Duncan también tenía la razón sobre lo que dijo. Bridgette y Mike sí estaban molestos de que hubieran olvidado el evento, pero estaban felices de ver que estuvieran bien, pero por ahora, reciben el castigo de "La ley de hielo" de parte de sus novios; mientras que Duncan tenía un trozo de hielo envuelto en una alga, colocado sobre su ojo morado y otras algas envolviendo sus brazos y su cola, al menos Courtney no lo volvió carnada de tiburón.

Los tres se encontraban apenados y esperando en el pasillo de la salida del trono real, donde se encuentra en ése momento su amigo con su padre y sus novias y novio. Los tres voltearon a ver el interior, ya que no hay puertas que lo impidan.

-Hay… simplemente no sé lo que voy a hacer contigo.- Dijo el rey Chris, sentado en su trono de coral, dirigiéndose a Trent. Él se mostraba decepcionado; mientras que Bridgette, Courtney y Mike (quienes estaban a los lados del trono) se mostraban aún molestos, pero ya se habían desquitado con sus respectivas parejas.

-En serio lo siento. Lo olvidé.- Se disculpó Trent diciendo la verdad. Bueno, no toda.

-Gracias a tu negligencia.- Decía Chris. Al lado donde estaba Mike, de repente había tomado aire y ahora su físico y su expresión se veían más viejos que antes.

-Y a imprudencia.- Habló Mike con voz de viejo, ya conocido por todos como Chester.

-La fiesta fue completamente…- Siguió el rey. Pero nuevamente fue interrumpido.

-¡Una ruina! ¡Exacto! ¡No hubo función, ni fiesta!- Gritó Courtney, acercándose a Trent, quien seguía mostrándose arrepentido.

-Se supone que con éste espectáculo iba a ser… el pináculo de nuestra carrera.- Dijo Bridgette mostrándose ahora algo triste.

-¡En efecto! ¡Y ahora gracias a ti!- Dice Courtney, apuntando con el dedo amenazadoramente a Trent, quien se vio asustado por ella. -¡Somos el "hazme reír" de todo el reino!-

Desde afuera, Duncan aún estaba adolorido por la golpiza de su novia, Zoey aún se mostraba totalmente arrepentida y adolorida de ser ahora ignorada por su novio, y Geoff se mostró culpable por lo que le hizo a su chica, pero también odiaba cómo todo estaba cayendo en los hombros de Trent. Por lo que nadó hacia el salón, seguido de los otros dos, quienes también sentían lo mismo.

-¡No fue su culpa!- Habló Geoff frente a la mirada anonadada de los tres consejeros, pero su valentía se fue al ver la cara enojada del rey.

-Vaya. Entonces, explícate, Geoff.- Dijo el rey Chris.

-Este…- Sí, la valentía de Geoff se fue enseguida, por lo que Duncan prosiguió, ya que era el mejor contando historias.

-Déjenme ver donde comenzar. Primero, nos siguió un tiburón.- Dijo levantando los brazos para hacer énfasis.

Bridgette y Mike (Chester) jadearon de la sorpresa. -¿Un tiburón?- Habló Bridgette y se acercó a su novio, preocupada. –No los lastimó, ¿verdad, dulzura?- Preguntó, acariciando el cabello de Geoff, cosa que a él le gustó.

-Y luego, tratamos de huir, pero nos seguía a donde sea.- Continuó Duncan tratando de ser lo más convincente posible, pero tanto el rey Chris, como Courtney, lo miraban con escepticismo. –Casi nos comía con sus filosos dientes.- Hace un gesto de ser un tiburón amenazando con los dientes. –Pero milagrosamente logramos perderlo.- Dijo orgulloso por su mitad verdad y mitad mentira.

-¿Es cierto todo eso, Zoey?- Habló Mike, quien regresó a ser él mismo.

-Todo es verdad.- Dijo Zoey, pero…- Y luego una gaviota con su "no sé qué" y "no sé cuánto"…- Hablaba sin darse cuenta.

-¡Zoey!- Le gritaron sus tres amigos en señal de cuidado, ella se tapó la boca, pero fue muy tarde.

-¿Qué? ¿Una gaviota?- Dijo el rey al darse cuenta de lo que pasó realmente. –Subieron a la superficie otra vez, ¿verdad?- Preguntó seriamente, dirigiéndose a Trent.

-Nada… nos pasó.- Dijo Trent con honestidad. Los tres consejeros se mostraron asustados por lo dicho, y no sólo porque era peligroso para la gente de mar, sino que era en contra de las reglas.

-Hay… Trent. ¿Cuántas veces debo decírtelo?- Dijo el rey, harto del tema. –Los pudieron ver uno de esos bárbaros… digo, uno de ésos humanos.- Dijo entre molesto y preocupado.

-¡No son bárbaros! ¡Son…!- Decía Trent algo molesto también por el mismo tema.

-Es cierto… ¡Son peligrosos!- Dijo, haciendo énfasis en la última frase. Luego pone una mano en el hombro de Trent. -¿Crees que me gustaría ver al menor de mis hijos, atrapado en un anzuelo?- Dijo, revelando uno de sus mayores temores.

-Sé que no, papá.- Dijo Trent, apartando la mano de su padre con cuidado. –Pero entiende que yo ya tengo 16 años. No soy ningún niño.- Dijo elevando su voz, sin darse cuenta.

-No me levantes la voz, jovencito.- Amenazó el rey. –Y mientras vivas bajo mi océano, obedecerás mis reglas.- Gritaba el rey a Trent, a la vez que él trataba de hablar.

-Pero si me dejaras explicarte…- Hablaba Trent, pero su padre, de nuevo, no lo escuchó.

-¡No se hable más del asunto! ¡Y no quiero llegar a enterarme de que ni tú, ni ninguno de ustedes (se dirigió a Duncan, Zoey y Geoff) volvieron a subir a la superficie! ¡¿Está claro?!- Gritó el Rey Chris, furioso.

-Sí, majestad.- Hablaron los tres amigos con la cabeza agachada, pero Trent no respondió, estaba molesto para hablar, por lo que se fue de ahí, nadando con rapidez, ahora seguido de los demás.

Chris regresó a sentarse a su trono, agotado por la pelea, Bridgette y Mike se pusieron a abanicarlo para que se calmara, mientras que Courtney se mostraba harta con el tema de "Trent y los humanos".

-Vaya, ¿es que nunca piensa? Cree que lo sabe todo.- Dijo nadando de un lado a otro.

-¿Te recuerda a alguien, Courtney?- Preguntó en broma Bridgette, tratando de aligerar el ambiente.

-Ustedes… ¿creen que fue muy duro con él?- Preguntó el rey, ahora inseguro por su forma de actuar con su hijo.

-Bueno…- Empezó a hablar Mike, pero nuevamente tomó aire y se volvió Chester, otra vez. – ¡Por supuesto que no! ¡En mis tiempos se les enseñaba a los hijos, quién mandaba! ¡Ninguno estaba interesado en subir a la superficie ni nada de esas cosas ridículas de estos días! ¡Se les tenía bajo un estricto control!- Decía Chester, antes de volver a tomar aire y ser nuevamente Mike.

-Por primera vez estoy de acuerdo con Mike/Chester.- Dijo Courtney con las manos en la cadera.

-Creo que también pienso lo mismo.- Dijo Bridgette, un poco insegura.

El rey se puso a pensar en lo que dijo Mike/Chester, y luego una sonrisa apareció en su rostro. -Tienes toda la razón, Mike.-

-¿La tengo?- Preguntó Mike un poco confundido.

-Necesita vigilancia constante.- Dijo cada vez más feliz con la idea.

-Bien pensado, majestad.- Dijo Bridgette aliviada.

-Alguien que lo vigile para que no se meta en problemas.- Continuó el rey.

-Todo el tiempo.- Dijo Courtney también feliz.

-Y ustedes tres serán los encargados de esa tarea.- Dijo poniendo fin al plan.

-¿Qué?- Dijeron al unísono los tres muchachos.


En el pasillo del castillo.

-¿Cómo nos metimos en éste problema?- Preguntó Bridgette a sus compañeros, mientras nadaban buscando a Trent.

Courtney bufó. –Puedes agradecerle la idea a Mike/Chester.- Dijo Courtney con los brazos cruzados.

-¿Yo? Ustedes estuvieron de acuerdo con Chester, nadie las obligó.- Se defendió Mike.

-Agh, por desgracia, me arrepiento. Deberíamos estar revisando leyes y escribiendo sinfonías y más obras. ¡No vigilando a Trent!- Se exasperó Courtney.

-Viendo el lado positivo. Así podremos pasar más tiempo con nuestros novios y ver que ellos también estén a salvo.- Dijo Bridgette tratando de aligerar todo. Ambos morenos dejaron de nadar para meditar lo que dijo su amiga rubia. Y 5 segundos después, apareció una sonrisa en sus caras. –Oigan. Ahí están.- Habló Bridgette, señalando afuera del castillo.

Todos vieron a esa dirección y era verdad.

Trent, Zoey, Duncan y Geoff. Los cuatro miraban por todos lados para ver si nadie los veía, y vieron que no había nadie (porque los otros se escondieron rápido detrás de los pilares del castillo). Entonces, se fueron nadando hacia quién sabe dónde.

-¿A dónde irán?- Preguntó Mike, asomando su cabeza del pilar.

-La pregunta es, ¿qué se traerán entre manos?- Corrigió Courtney, mirando con suspicacia.

-Sólo hay una forma de averiguarlo.- Dijo Bridgette determinada, y también nadó en dirección a donde fue su novio… y sus amigos. Seguida de Mike y de Courtney.


Y los siguieron. Y los siguieron.

Pero como se dedicaban a estar en el castillo sirviendo al rey y preparando espectáculos y otros eventos, no nadaban mucho. Por lo que comenzaron a cansarse. Y se detuvieron para descansar en el suelo.

-Ah… ¿Cuánto más hay que nadar?- Se quejó Mike.

-Ya… no… mucho. Miren.- Jadeaba Courtney, señalando hacia donde estaban los demás. Por suerte para los tres consejeros, los 4 rebeldes se habían detenido en una pared de rocas y pensaron con alivio que ese era el final del camino.

Hasta que Duncan levantó con fuerza, una gran roca y en lugar de ver más roca, había una gruta. Todos nuevamente voltearon a ver a los alrededores, asegurándose que nadie los veía, para que enseguida; Zoey, Trent, Geoff, en ése orden, entraron a la gruta. Seguidos de Duncan, quien dejó caer la roca después de que él entró.

-Así que por eso nunca lo encuentro. ¡Agh! ¡Vándalo!- Dijo Courtney nadando hacia la roca. –Pero me va a oír.- Y empezó a jalar la roca para abrir la gruta. Pero sin éxito. -¿Qué tal si me ayudan?- Le habló a Bridgette y Mike, quienes la miraban desde su escondite.

-¡Ah, sí, claro!- Dijeron a la vez. Y entre los tres siguieron intentando mover la roca, pero aún sin éxito.

-¿Cómo es que Duncan pudo mover esto?- Se preguntó Bridgette, tallando sus manos por el esfuerzo.

-Porque él es muy fuerte.- Dijo Courtney, muy orgullosa de su novio.

Mike seguía intentando, hasta que también se cansó. -¡Ah! Esto es inútil.- Después, tomó aire y su expresión cambió a una más ruda y su pelo pasó hacia atrás. –Tranquilas, nenas. Dejen que me encargue de esto.- Habló Mike alias Vitto. Y ahora, sí pudo mover la roca con facilidad. –Ya está. Espero adentro haya algo para mi cabello.- Hablaba mientras dejaba a un lado la roca.

-Lo averiguaremos pronto.- Dijo Courtney rodando los ojos.

-Muchas gracias, Mike/Vitto.- Dijo Bridgette, pasando su mano por el pelo de Mike, para acomodarlo como estaba antes, y eso ayudó a que regresara a la normalidad.

-¡Oigan espérenme!- Habló Mike, nadando tras sus amigas, pero no nado muy lejos, porque enseguida, chocó con la espalda inmóvil de Bridgette. –Oye, ¿qué pasa?- Preguntó. Pero también se congeló al igual que las dos sirenas.

La gruta era un lugar enorme e iluminado gracias al pequeño hueco en la parte de hasta arriba. Y en las paredes había mucho brillo. Pero lo que desconcertaba a los tres consejeros, era que todo lo que había ahí; incluyendo lo que brillaba, eran cosas de la superficie, cosas de los humanos. Cosas que eran tan extrañas, como hermosas.

Y en el centro de todo, se encontraban Trent y los demás, tirados en el suelo, admirando las cosas que más les gustaban y lo que recién habían conseguido.

Zoey admiraba unos aretes azules (ella los conoce como "brillitos") sin aún comprender cómo se usan, pero igual le gustaban.

Geoff jugaba con una pulsera de oro (la conoce como "giradora") haciéndola girar en su dedo, como le dijo Izzy que funcionaba.

Duncan usaba una navaja de bolsillo (una "corta-corta") para hacer dibujos de cráneos en la roca más cerca a él.

Y Trent veía con cuidado el tenedor "cachi bache", antes de ponerla en un candelabro, junto con una cuchara y un cuchillo.

-Bueno… ¿cuándo será la próxima expedición?- Preguntó Duncan, tratando de romper el silencio.

-No sé. Creo que deberíamos de hacer lo que nos dijo el rey.- Habló Zoey, poniendo los aretes en un cofre.

-Lo dice porque cree que allá arriba es peligroso.- Dijo Trent, mirando hacia arriba, sonriendo al ver las cosas que encontraron.

-Él sólo quiere protegerte.- Dijo Geoff, dejando de hacer girar la pulsera.

-¿De qué?- Preguntó Trent, mirando a sus amigos. -¿Cómo le hago entender que no veo las cosas como él lo hace?- Los tres amigos (incluyendo los otros tres intrusos) prestaban atención a lo que decía su amigo. –Miren todo esto. Yo no creo que un mundo que puede hacer tantas cosas maravillosas, pueda ser tan malo como mi papá dice que es.- Dice firme en su forma de pensar.

-En eso tienes razón.- Habló Geoff, admirando el "boquiche". –Ellos también adoran la música como nosotros.- Sopló la pipa y de ella no salió sonido alguno, sólo más burbujas. –Aunque deben mejorar algunos boquiches.- Observó.

-Y también les gusta bailar.- Dijo Zoey, sacando una caja musical, con las figuras de un hombre y una mujer bailando, y las hace girar.

-Sería asombroso poder hacer eso.- Dijo Trent mirando la figura.

-¿Hacer girar esto?- Preguntó Zoey confundida.

-No. Me refiero a hacer lo que ellos hacen.- Y toma la caja musical. –Bailar… Caminar… Pasear… Con sus pies.- Explicó Trent, emocionándose con la idea.

-¡Wo-Wo! Más despacio, viejo.- Dijo Duncan alzando los brazos. -¿Sabes lo loco que suena eso?-

-Sé que suena loco. Pero, ¿no les da curiosidad lo que es caminar?- Habla Trent mientras se pone en el suelo y pone su aleta como si fuesen piernas. -¿Cómo bailan ellos? ¿Cómo viven allá?- Dice señalando el hueco de arriba.

-No.-

-No.-

-No, lo siento.-

-No importa. Vale soñar, ¿cierto?- Dice Trent, mirando soñadoramente arriba.

Pero el pensamiento de todos se interrumpió cuando Bridgette se enredó con unas sábanas y golpeó unas cosas.

-¡AAHHH!- Gritaron todos sorprendidos, por verse mutuamente. Y todos gritaban al mismo tiempo.

-¡Courtney!/ ¡Duncan!-

-¡Bridgette!/ ¡Geoff!-

-¡Mike!/ ¡Zoey!-

-¡¿Qué hacen aquí?!- Preguntó Trent.

-¿Qué hacemos aquí? ¡¿Qué hacemos aquí?! La verdadera pregunta debería ser, ¿qué hacen USTEDES aquí, y qué es todo esto?- Preguntó Courtney, tratando, junto con Geoff, de desenredar a Bridgette.

-Este… Es una colección.- Dijo Trent un poco nervioso.

-¿Te parece bien hacer una colección como ésta?- Preguntó Bridgette seria, mientras sacaba de una parte, un anzuelo.

-¿Tienen idea de lo que haría el rey si se entera de éste lugar?- Preguntó Mike a todos.

-¡Por favor, no se lo digan!- Dijo Zoey, tomando las manos de su novio y mirándolo con súplica.

-Por favor, él nunca comprendería.- Dijo Trent, también suplicando.

-Pues, es mejor que empiecen a explicar.- Dijo Courtney, con los brazos cruzados. –En especial, tú.- Señaló amenazadoramente a Duncan. -¿Por estar aquí, faltabas a mis ensayos?-

-Si quieres, podemos venir aquí cuando no haya nadie.- Sugirió Duncan moviendo sus cejas. Provocando un sonrojo en su chica.

-Mejor vámonos. Vayamos a casa y podrás explicarnos lo que sientes.- Dijo Bridgette, tomando de la mano de Trent y tratando de guiarlo a la salida.

Pero de pronto, la gruta se oscureció. Trent miró arriba y había una figura enorme que se mueve.

-¿Qué es eso?- Se preguntó, logrando soltarse de Bridgette y nadando por su cuenta a la salida.

-¿Trent?- Hablaron preocupados todos.

-Aquí vamos de nuevo.- Dijo Duncan con sarcasmo.


Y... ¿Qué les pareció? Se acerca el momento que todos esperamos. :D

Recuerden, un review es igual a una sonrisa en mi cara y probabilidades de que actualice pronto. Sólo que no se si será en ésta historia o en otra.

¡Hasta la próxima!