Explorando un nuevo mundo

Lo primero que Natsuki hizo fue felicitar a Aomine por su buen comportamiento además de darle una buena suma de dinero por hacer bien el trabajo que le encargo.

- Queremos invitarte a nuestro club de fans. ¡Bienvenido! Puedes venir cuando quieras. - Dijo una de las chicas que estaba dentro del club dándole un papel con el link y nombre del grupo "Kise Ryota el mas lindo".

-¿ Y por qué me están invitando a formar parte? - Preguntó Aomine guardando el papel en un bolsillo.

-Porque podemos ser de mucha ayuda para que te acerques mas a Kise. Estamos en contacto por las redes sociales por si quieres comunicarte. - Contestó Natsuki entrometiéndose a la conversación.

-Igual no hace falta. -

-Creeme que si. - Lo contradecían Natsuki junto con la otra chica.

El de cabello azul no respondió mas sobre el tema y se despidió de todas. Ese mismo día que las encontró salia del trabajo exhausto.

*¿Será que esta niña esta forrada en dinero o las fans cooperan mucho entre todas para juntar los billetes? Su uniforme era de un colegio prestigioso y conocido, así que lo mas probable es que sea de la clase alta. Aunque... ¿Qué se supone que hace malgastando dinero en toda esta tontería?*

Llegó a su hogar y se tiró en la cama a mirar sus revistas. Su momento de ocio donde se relajaba. Quería mas que nada hacer lo que mas le gusta: Jugar al basquet y mirar sus chicas. Hoy tocaba lo último.

Disfrutó un rato de ese pasatiempo hasta volver a encontrarse con eso en la mente que no lo dejaba entretenerse tranquilo. Recordó a Kise, lo bien que se la pasó en el restaurante, la buena onda que pegaron y como un flash se acordó del papel que tenía en el bolsillo.

La curiosidad lo consumía fácil. Sacó el papel mientras buscaba la Notebook que dejó tirada por algún lado de la casa.

Volvió a tirarse esta vez en el sofá, con un vaso de gaseosa en la mano y la computadora encendida para buscar el link de la página/grupo sobre Kise. Se topó con un grupo cerrado en facebook así que mandó la solicitud que enseguida fue aceptada ni bien pasaron cinco minutos. En el grupo había mas de siete mil fotografías de Kise, en todas ellas salía tan lindo que hasta en las no editadas estaba precioso, bello por naturaleza.

Los perfiles de varias chicas que publicaban eran conocidas para él que ya las había visto personalmente cerca de la agencia, incluso las que se acercaron a hablarle. Una de ellas presente: Natsuki.

Vio una foto de una habitación empapelada con posters de Kise, otras que bajaban su foto junto a ese platónico contando lo feliz que fueron al conocerlo.

*¿Este es el mundo de los fanáticos? Jamás había visto o experimentado algo así tan de cerca.*

Miraba concienzudo todo, hasta lo que hablaban entre ellas cuando publicaban algo.

Explorando se encontró con la página oficial de Kise administrada por este donde también publicaba las fechas que salían las revistas donde el trabajaba, algunas fotografías de él, también comentarios de su parte agradeciendo el afecto y apoyo de sus fans que estaban pendientes a diario y compartiendo dibujos donde lo retrataban tan bien de personas talentosas que se inspiraban dibujándolo.

Aomine no imaginaba que querían tanto al rubio. Se impresionaba de esa masa de gente que hablaba de él, de todo ese amor excesivo que le daban sin nada a cambio. Se sonrió mirando la pantalla reconociendo que era lógico que lo quieran demasiado. En fin de cuentas Kise era de esas personas que además de poseer belleza también tienen dulzura y humildad.

*¿Se trata de fanatismo o de gente adicta enferma? Me asusta pensarlo. Ahora ya veo porque no le gusta recorrer lugares obvios donde lo pueden perseguir...* Decía pensativo.

Lo tenía agregado como amigo en el facebook personal pero nunca se molestó en mirar algo relacionado con él y ese día indagando conoció un nuevo lugar interesante hecho por fans.

- Tsk... ¿Por qué será que me siento así? Soy un enfermo. - Se decía notando algo duro entre las piernas. - Mierda, es lindo pero es un hombre.

Se detuvo, no quiso seguir mas con eso y fue en busca del balón para salir a distraerse un rato.

Se ponía fácil de mal humor, mas ahora que se excitó mirando fotos de su compañero, no lograba comprender esta locura interna. Hacía esfuerzo por olvidar el adorable rostro de ese chico pero mientras mas quería evitarlo mas lo pensaba.

¿Desde cuando lo tenía tan presente? Nota esa presencia, no puede controlar ese impulso de pensar mas allá... No solo su rostro o su cabello, le intrigaba saber si su piel era suave tambien, se desesperaba porque la sonrisa de aquel no desaparecía de su cabeza. Ese resplandor único que llevaba y lo serio que puede ser algunas veces como cuando juega basquet.

Todo concentrado en una sola persona que repentinamente se hacía figurar en sus pensamientos.

*Mai-chan ¡Te invoco! ¿Dónde estás cuando te necesito?* Se desesperaba intentando que se haga presente en su cabeza y no lo conseguía. Esta vez el basquet tampoco lo ayudó a olvidarse.

Dejó la pelota en su casa a la vuelta y se fue directo a comprar nuevas revistas para que ya pueda volver en órbita. Inconsciente de sus actos, una de esas era de las que aparecía Kise, la había comprado.

Se odiaba porque no quería admitir lo que pensaba, en quien pensaba, que pretendía.

Tardó pero por fin se rindió al menos engañándose a si mismo. Se convenció de que era una extraña, secreta y enferma atracción fatal momentánea y que si hacía eso se iba a calmar. Agarró su frustración descargándola con la vista puesta en esa revista del modelo haciéndolo con tantas ganas hasta acabar saciando su deseo oscuro del que nadie nunca debe enterarse.

Y durante los siguientes días va a volver a ser el mismo sin tener necesidad de recordar o repetir esa acción. ¿O no será así?

...

Notas de autor:

* * : hace referencia a los pensamientos de Aomine en voz alta.

Me olvidé de avisar pero nunca es tarde xD