Los personajes no me pertenecen son de S.M. Solo la historia es mía no al plagio por favor :)
En el capitulo anterior-
Edward Cullen desde este momento le declaraba la guerra, lo odiaba por quitarme lo que yo quiero, pude ver como la veía como si le perteneciera, pero de eso me encargaría yo de que no le perteneciera nunca, ella tenía que ser para mi yo la quería, y siempre obtengo lo que quiero.
POV EDWARD
Hoy salía temprano, ayer me había quedado hasta tarde trabajando, solo para no pensar en que aria mi hermosa bella con el perro ese, pero no lo soportaba más sabía que en cualquier momento se encontrarían para hablar, ella fingiría estar un poco más entusiasta con la supuesta boda, y le diría a Jacob que fuesen a comer con sus padres para hablar sobre la misma.
Y yo aquí trabajando desde que las primeras luces salieron, hoy había traído un poco de dinero, para decirles a algunos de los trabajadores del señor Dimitri, que me ayudasen con la construcción de mi casa, dentro de poco nuestra, no podía esperar a vivir ahí con bella, ya tenía una idea de cómo quería que fuese, sería de una planta pero con 3 habitaciones, 2 de ellas para nuestros futuros hijos, no sería muy grande seria un poco más pequeña que la de mis padres pero bueno, por el momento no podía ofrecerle mucho a bella aunque quisiera, no era rico, aun así ella me amaba y solo por ella aria todo lo que estuviese en mis manos para complacerla.
-Edward muchacho, aquí te traigo tu paga de la semana, te he aumentado un poco esta vez la suma dado a que has trabajado, mas horas y bueno te lo estoy recompensando- me dijo el señor Andrew, dueño de la granja para la cual tenía muchos años trabajando.
-gracias señor, yo bueno quería pedirle 3 días para descansar, es más adelantare hoy y mañana lo que me tocaría en los próximos días, si usted está de acuerdo claro- dije un tanto nervioso.
- oh pues claro muchacho, no has faltado nunca y eres uno de mis mejores trabajadores, pero quisiera saber el motivo por el cual te ausentaras esos días, ocurre algo en lo que pueda ayudarte- pregunto preocupado.
- no, claro que no es solo que bueno me caso pasado mañana- sonreí- y bueno quisiera tener unos días para disfrutar de mi esposa y mis primeros días como marido- sonreí nerviosamente.
-oh pero que estupendo, no tenía idea de tu boda muchacho pues felicidades, debe ser una chica muy afortunada para casarse contigo, apuesto a que nada le faltara- me alago.
- nada de eso todo lo contrario, yo soy el afortunado por casarme con ella, es toda una princesa a la cual amo con todo mi corazón- dije solemne.
- bueno muchacho pues felicidades, y también felicítame a tu futura esposa- dijo dándome una palmada en el hombro- apuesto a que serán muy felices, y si tienes mi permiso para faltar 3 días, y ten como regalo de bodas- me dio una pequeña bolsita.
-oh no señor no pued...- no me dejo terminar de hablar.
- nada, acéptalo te ayudara para una pequeña casita, además tu siempre fuiste como ese hijo que perdí hace mucho, y bueno uno no se casa todos los días, es algo importante así que no acepto un no como respuesta-dijo dándose la vuelta para irse.
-gracias señor, muchas gracias.- abrí la bolsa y me encontré con unas monedas, no podía creérmelo con esto tendría la casa en menos días, podría comprar algunas semillas para plantar, sin duda le debía mucho al señor Andrew y se lo pagaría todo, con mi trabajo sin cobrarle nada.
-Edward, Edward- me llamo Emmett, un buen amigo mío ambos trabajábamos para el señor Andrew, aunque Emmett ya era un hombre casado desde hacía 3 años con una chica muy bonita, quizá solo lo digo porque es mi prima Rosalie.
-dime Emmett- dije mientras seguía cavando para hacer un pequeño pozo.
- ha venido un chico, dice que quiere hablar contigo, un tal Jacob me parece- dijo pensativo.
-ah está bien ahora mismo voy- dije poniendo mala cara, que querría ese idiota aquí.
Termine con el pozo y me dirigí hacía la entrada donde estaría el perro ese. Lo vi de espaldas con las manos en sus bolsillos, recargado de la cerca, se voltio en cuanto sintió mis pasos más cerca suyo.
-tú debes ser Edward, no es así- no fue una pregunta fue más como una afirmación hacia sí mismo, mientras me daba una mirada de superioridad.
-buenos días, y si en efecto lo soy en que puedo servirle- dije serenamente.
-bien, solo quería cerciorarme de la poca cosa que eres, se que andas de tras de mi isabella- dijo viéndome con cara desafiante.
-si vienes a insultarme y creer que peleare contigo para que me despidan bueno pierdes tu tiempo, así que mejor me retiro- dije dando la vuelta.
-así que aparte de poca cosa, eres un cobarde ya veo, bien entonces creo que no sabes que bella y yo nos casaremos, dentro de poco- dijo.
Me gire para encararlo, no quería pelear con el aquí, sabía que yo tenía las de perder, pero aun así no pude evitar enojarme, aunque ese idiota no supiera que bella es mía, y que nos casaríamos en 2 días, aun así me jodía que se diera aires de grandeza diciendo que se casarían.
-no entiendo que haces aquí, si dices que pronto se casaran a que has venido- dije sonriendo.
-a dejarte las cosas claras idiota, no quiero que te le vuelvas a acercar, te he visto ayer besándola, y eso no me agrada en lo mas mínimo- dijo acercándose a mí con intenciones de pegarme, pero fui más rápido y me retire lo esencial- así que si quieres seguir trabajando, y vivir dignamente aléjate de ella porque no sabes con quien te estás metiendo Cullen, pronto nos casaremos y ese amor que te tiene de adolescentes se le ira, es solo un amor pasajero, pronto me amara de verdad y se olvidara de ti, así que vete haciendo a la idea de una buena vez- dijo presumidamente, que idiota si tan solo supiera.
-yo no me alejare dile a ella que se aleje de mi, haber si te hace caso, yo soy más que su primer amor- dije caminando hacia mi trabajo.- soy su primero en todo Jacob y eso es algo que tu ni nadie puede remplazar, pregúntale que tan mía es- dije sonriendo abiertamente, le había clavado la duda, ahora solo me hacía falta esperar hasta que fuese el día de nuestra boda, pero por lo menos había dejado callado al imbécil ese.
-haré lo que esté en mis manos Cullen para hundirte, recuerda que no somos iguales, bella es mucho para ti, ella merece lo que jamás podrás darle no eres más que un criado, yo en cambio le puedo dar todo, comprende algo criadito cuando yo quiero algo lo obtengo no importa que, como o cuando, siempre obtengo lo que deseo recuérdalo- dijo yéndose.
Eso jamás lo permitiría podría morir si fuese necesario, pero a mi bella nadie me la quitaría jamás, ella y yo éramos uno cuando estábamos juntos, no me veía sin ella en un futuro. Pelearía por ella si fuese necesario pero nadie me la arrebataría nunca.
POV BELLA
Me encontraba sentada junto a la chimenea pensando en lo maravillosa que era mi vida, todo sin contar a Jacob no podía juzgarlo el solamente se enamoro de la persona equivocada, pero no por el perdería al amor de mi vida, mi Edward cuanto lo amaba no podía esperar para casarme con él, sabía que así tenía que ser, siempre me vi casada y teniendo a sus hijos, esa siempre fue mi mayor ilusión desde que lo conocí como decía su hermana Alice, somos el uno para el otro sin importar que o quien, nos pertenecíamos, habíamos nacido para estar juntos eternamente.
Ahora solo me preocupaba una cosa Jacob, sabía que le rompería el corazón a ese pobre chico, pero como dije anteriormente aunque se escuche un poco egoísta mi felicidad y la de Edward está por encima de todo, no perderé la oportunidad que tengo con él, sabía que Jake estaba por llegar así que solo me quedaba esperar, y tratar de verme lo mas convincente que se pueda.
Quite mi vista inmediatamente de la manta que solemos compartir Edward y yo cuando escuche que tocaban la puerta.
-hola mi amada Isabella, como te encuentras, he traído esto para ti – dijo mostrándome un ramo de rosa, que debía admitir hermosas.
-gracias jake?, puedo llamarte jake-pregunte.
-claro que sí, ¡lo ves poco a poco nos iremos conociendo mejor!, pienso que es una genial idea dado a que pronto nos casaremos.- dijo muy entusiasta.
-sí, um supongo que no pensaras quedarte ahí no, pasa- dije sonriéndole, mientras Jake me devolvía la sonrisa y se acomodaba en un sillón, frente a mí junto a la chimenea.
-bella, me gustaría que nos conociéramos más, que fueses a mi casa un día de estos y bueno platiquemos sobre nuestros intereses, y no sé, cómo te gustaría que fuera nuestra vida.-dijo muy emocionado, al parecer le di la impresión exacta.
-tienes razón jake creo que aunque yo no quiera, igual tendremos que casarnos, por el bien de nuestras familias así que acepto tu oferta, es momento de conocernos mejor creo- dije dudosa, tenía que creerme el cuentito ese de darme por vencida y casarme con él, como si fuese posible pero en fin, todo sea por mi futuro matrimonio con mi amor Edward.
-vamos no lo veas como algo trágico, yo se que estas enamorada de ese tal Edward, pero mira yo puedo ser mejor, darte mil cosas que él jamás podrá darte bella- dijo serio.
-Edward, ¿Qué tiene que ver Edward aquí?- dije temerosa.
-te vi con él ayer, pero no te preocupes está bien, yo entiendo que bueno tuvieras una ilusión adolescente con ese tipo, yo sabía que sería totalmente imposible que nuca te hubieses enamorado-dijo receloso-pero eso no importa ya, nos casaremos y seremos una familia feliz, por tanto te pido que no vuelvas a verte con ese granjero, no quiero que tengas el mínimo contacto con el bella te lo estoy advirtiendo, por favor hay que evitar el contacto con ese tipo de gente- dijo un poco autoritario, cosa que estaba loco si creía que realmente cumpliría su petición, pero bueno tendría que hacerle creer que lo haré, debo poner más atención ahora para encontrarme con Edward.
- está bien Jake, no te preocupes pero debes entender, que su hermana es mi amiga y no puedo evitar verla, además somos amigos yo…-no tenía mucha idea de que decirle.
-está bien, pero no te quiero cerca de EL, bella –dijo remarcando la palabra el mas de lo necesario.
-te parece si…-no termine de decir nada cuando mis padres hicieron acto de presencia.
-bella, Jacob pero que sorpresa, valla me alegra verlos juntos, ya se llevan bien por lo visto- sonrió mi padre.
-Señor Swan si justamente estábamos platicando sobre la idea de que vallan a mi casa, a platicar con mis padres, y porque no fijar alguna fecha para nuestra unión- dijo mirándome fijamente con esos ojos soñadores, que yo solo podía corresponderle a Edward.
-maravillosa idea, hija que sorpresa no tienes idea de lo orgullosos que estamos, bella creí que tendríamos problemas para tu matrimonio con Jake pero veo que has elegido BIEN.-dijo mi madre, dándome todo lo que ya sabía, que Jacob era mejor opción y esas tonterías, lastima mamá pero creo que decepcionare tus deseos, pensé.
-si- dije suavemente.
-que les parece si nos reunimos pasado mañana, mis padres querían hacer una comida para festejar, unas tradiciones que hay en mi familia, quisiera que bella las aprendiese para después festejarlas juntos.- dijo felizmente.
-nos parece de acuerdo- declaro mi padre.
-bueno lamento decir esto pero debo retirarme, tengo negocios que financiar si no es molestia, me gustaría pasar en la tarde solo a desearte una feliz noche bella-me vio fijamente, no sabía que decirle debía ver a Alice, tendría que regresar temprano para que Jacob se confié, y piense que tiene todo arreglado.
-claro cuando quieras- puse mi mejor sonrisa fingida.
-ok, nos veremos luego bella-se acerco lentamente a mí, cuando estaba casi sobre mis labios todos mis sensores se activaron y desvié mi cara para que solo pudiese besar mi mejilla.
-Hasta mañana Jacob- medio sonreí, un poco avergonzada mis padres se habían dado cuenta, de mi acto tan repentino pero ni modos no podía darle más a Jacob que un beso amistoso.
-bella debes de dejar que Jacob…-mi padre no dejo terminar a mi madre con su discursito de debes amar a Jacob cosa que agradecí inmensamente
-pienso que bella ara lo que ella crea conveniente cuando lo quiera no antes ni bajo presiones- dijo mi padre con voz que no dejaba cabida a discusión.
Agradecí inmensamente sus palabras mi madre podría llegar hacer molesta si se lo proponía, y sobre todo convincente, cosa que con migo no lograba pero igual en otras personas si surtía efecto una de ellas mi padre, no sé como ahora no se dejo llevar por sus tretas.
-padre tengo que salir la mamá de Alice no se ha sentido muy bien, y me ha pedido que la acompañe a comprar algunas yerbas para curarla, puedo ir- puse mi cara de tristeza, sabía que a mi padre nunca podría mentirle, a nadie a decir verdad soy demasiado obvia, y transparente pero tenía que hacer mi mejor intento, siento que en el fondo mi padre sabe quién es mi verdadero amor y aunque no lo acepta, esta dejando que las cosas sigan su curso sin meterse de por medio.
-está bien cariño, solo no te pongas a platicar con este chico Edward recuerda que pronto te casaras hijo, así que mejor cortar por lo sano está bien.-dijo serenamente, mientras me estrechaba en sus brazos.
-si padre, volveré pronto- dije saliendo de la casa, por fin estaría con mi Edward aunque sea unas horas eso sin duda hacia que mi día fuera completo y feliz.
POV EDWARD
Iba camino a mi casa cuando la vi, iba tarareando y dando vueltas de vez en cuando mientras sonreía, como si fuera una regla sonreí feliz de verla ahí, corrí entre los arboles viéndola sin acercarme, podía ver el resplandor del sol en su bello pelo chocolate, podía ver el tono de su piel resaltar por los rayos del sol, en el aire se podía sentir su felicidad, decidí acercarme sin que ella me sintiera y puse mis manos en su cintura girándola hacia mí, levantándola mientras daba vueltas con ella entre mis manos, reímos felices hasta que poco a poco la fui bajando y pegándola a mi cuerpo para atrapar sus hermosos labios con los míos, en un suave y delicado toque mostrándole cuando la amo, la adoro y lo importante que es para mí.
-hoy cuando desperté tenía el presentimiento de que algo maravilloso me pasaría, pero jamás creí encontrarme con tan bello ángel- dije pegando mi frente a la suya, nuestras estaban unidas, estábamos en un mundo donde solo ella y yo, vivíamos felices sin nadie en quien preocuparnos, solo nosotros viviendo nuestro amor.
-te amo tanto- dijo suspirando y dándome un pequeño beso.
-lo que yo siento por ti no se puede describir mi amor-dije mirándola fijamente, quería poder traspasar su alama, que ella sintiese la mía, que viera cuanto la ama e idolatraba.
-estoy tan feliz, juntos por siempre- sonrió.
-aun después de la muerte mi amor, juntos por siempre- sonreí abrazándola aun mas apoyando mi barbilla en su cabeza mientras ella posaba la suya en mi pecho. Vi fijamente hacia enfrente y me di cuenta que estábamos a unos metros de nuestro prado, todo era tan perfecto que no podía esperar para caminar por este sendero de arboles, y ser recibido así por mi esposa e hijos, dios como añoraba esa escena, y la cumpliría estaba a unos pasos de la felicidad eterna.
Otro capítulo un poco corto pero no se preocupen ahora mismo estoy escribiendo el siguiente y no me dormiré hasta terminarlo y subirlo: ), espero les guste y gracias a .Cullen por sus comentarios mil gracias.
- Kary.
