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Sakura salió al porche trasero y metió la mano en el bolsillo de su bata. Sacó la caja y se acomodó en una de las sillas del patio. A su hermano le daría un ataque si la atrapaba, pero había esperado hasta que él y su esposa se habían retirado para la noche. El sueño nunca llegaba fácilmente para ella.
Abrió la caja y extrajo el dispositivo electrónico, inhaló lentamente en el tubo y exhaló el vapor. El sabor a menta de un cigarrillo de mentol no era exactamente igual que la cosa real, pero estaba lo suficientemente cerca. Realmente deseaba una botella de vodka, pero una búsqueda rápida de los armarios de la cocina había revelado que no había nada de alcohol en la casa. Habría agradecido un agradable trago después de pasar horas viendo interactuar a la amorosa pareja. Solamente le dolía por todo lo que había perdido.
Un recuerdo emergió de Neji parado en su cocina, haciendo espaguetis. Era la única cosa que realmente había sabido cómo cocinar a menos que estuviera involucrada una parrilla. Él había sonreído y sirvió dos copas de vino, ofreciéndole una.
"Por nosotros, mi amor."
Dio otra calada al cigarrillo electrónico, aquel recuerdo provocando su dolor. Había sido el último aniversario que habían compartido, justo antes de que apareciese el nuevo tumor. Su pelo castaño había crecido de nuevo después de los ciclos de quimioterapia, y habían estado seguros de que se quedaría en remisión. Dos meses más tarde, había vuelto como una venganza y él había muerto en cinco meses más. Apartó la imagen de él en su cama de hospital, luchando por tomar su último aliento. Le dolía demasiado.
El viento se agitó y ella levantó la vista hacia las ramas de los árboles junto al muro bajo que rodeaba el pequeño patio trasero. La luna colgaba alto en el cielo oscuro. Colocó su bata un poco más ajustada sobre su regazo, contra el aire frío. Sus pies descalzos se posaron en otra silla. Levantó el e-cigarrillo para tomar otra calada, pero nunca llegó a sus labios. Una amplia mano se envolvió alrededor de la suya, congelándola a pocos centímetros de sus labios.
Sakura miró hacia arriba, esperando ver a su hermano. Llegó como un shock cuando se quedó mirando un par de ojos negros 'como-de-gato' . Sasuke aún lucía el vendaje en su frente, pero se había cambiado de ropa. Llevaba una camiseta de color negro, de manga larga, y unos pantalones cargo a juego, también de color negro. Su ritmo cardíaco se redujo cuando se dio cuenta de que había venido a hablar con ella, después de todo.
"Eso es malo para ti."
Su voz era tan profunda como ella recordaba.
"Lo sé. Solo tomé el hábito después de que mi marido murió. Habría odiado verme fumar ya que él nunca lo hizo, pero yo estaba con una especie de dolor asolador. Es un hábito adictivo. Me detuve, pero a veces si tengo un mal día, uso una de estas cosas de vapor en su lugar."
Frunció el ceño. Ella decidió cambiar de tema.
"¿Te han puesto en libertad o te escapaste?"
Él le arrebató aquél e-cigarrillo de entre sus dedos y lo colocó sobre la mesa.
"Deberían haber usado cadenas si esperaban que me pasara la noche en el Centro Medico."
"¿Quieres sentarte?"
Miró a su alrededor.
"No."
"¿Crees que la seguridad va a venir a buscarte? Podríamos entrar." Se puso de pie. "Mi hermano y su esposa ya se fueron a la cama. No nos escucharán, siempre y cuando hablemos en voz baja."
"No aquí." Su mirada buscó en la oscuridad más allá del patio. "¿Vas a venir conmigo?"
Él era un extraño. Sin embargo, eso no era por lo qué vaciló. Había perdido a la mujer que amaba, y la había buscado para salir. Necesitaba un amigo, alguien con quien hablar, y ella quería estar ahí para él.
"Tengo que cambiarme de ropa primero. Llevo mi pijama bajo esta bata."
Sasuke la estudió. "No vamos muy lejos, y nadie nos verá. Podrían buscarme aquí ya que saben que pasaste tiempo conmigo."
Sakura tomó una rápida decisión.
"Déjame al menos ponerme los zapatos. Estoy descalza."
"No hay necesidad."
Se quedó sin aliento cuando se movió de repente, recogiéndola en sus brazos y levantándola de sus pies. Era lo último que había esperado. Se acercó a la pared baja y simplemente saltó, despejando los casi dos metros de altura de ladrillos del cerramiento del patio.
Fue un poco atemorizante ser acarreada por alguien que no conocía, pero se las arregló para empujar hacia abajo el pánico. Gaara dijo siempre cosas buenas sobre Nuevas Especies. Le había dicho decenas de veces que eran mucho mejor que la gente común, que no había delincuencia entre los Nuevas Especies, y que eran honorables.
Las palabras de su hermano resonaron en su mente mientras tomaba respiraciones lentas y estables. Sasuke probablemente no comprendió que no era apropiado llevársela hacia la noche.
"¿A dónde vamos?"
Volvió la cabeza y se quedó mirando como las tenues luces del patio trasero de Gaara aumentaron más distancia. Vivía justo al lado de un parque. No lo había explorado, así que no estaba segura de lo grande que era.
"Estás a salvo conmigo." Susurró Sasuke. "Sólo estoy llevándote lo suficientemente lejos por la privacidad y sin los oficiales encontrándonos."
Sakura bajó la voz. "Bueno. ¿Están buscándote? "
Lanzó un gruñido. Ella tomó el sonido frustrado como un sí.
El viento soplaba más fuerte en la zona abierta, sin la casa para bloquear parte de él. Su bata era de seda y fina como el papel. También era corta, llegando justo a la mitad del muslo. Una gran cantidad de sus piernas desnudas estaban expuestas, pero no le preocupaba que Sasuke pudiera mirarlas lascivamente. Había perdido a la mujer que amaba y estaba apenado por su pérdida. No era un asqueroso depravado. Solo estaba de luto.
Se detuvo y se giró, llevándola hacia la forma oscura de un árbol bajo colgante. Cuando llegaron, se inclinó y la colocó suavemente en la rama más baja, a pocos palmos de distancia de la hierba. Soltó su cuello y se ajustó la bata. Se agachó delante de ella por lo que estaban a la altura de la cara.
"Siento mucho dolor."
El tono de su voz angustiada mató el último de sus temores.
"¿Cuándo la perdiste?"
"Ella estuvo enferma durante mucho tiempo y tardó en irse. Murió hace meses."
Hizo una pausa, manteniendo su rostro en las sombras para que no pudiera ver su expresión.
"El dolor no se alivia, y estoy cabreado."
"Con ella." Supuso. "Ella te dejó. Es normal."
"No." Él gruñó. "Los humanos la hicieron estar enferma. Probaron fármacos sobre ella que destruyeron sus órganos internos. No pudo recuperarse, incluso con las drogas curativas. Sólo la mantuvieron viva más tiempo. Luchó duro para vivir, o habría muerto antes. Fue valiente."
Sakura adivinó que tenía algo que ver con Mercile Industrias. Había leído lo suficiente sobre aquella empresa farmacéutica para saber que habían hecho cosas horribles a los Nuevas Especies, y los habían utilizado como sujetos de prueba para sus medicamentos experimentales. Para eso los habían creado.
"¿Fueron arrestados los que hicieron eso con ella?"
"Fueron capturados." Él bajó su tono. "No sirvió de nada. Todavía estoy furioso."
"No te culpo. Eso es normal también."
Ella envolvió sus brazos alrededor de su cintura y abrazó su centro. La brisa fría parecía soplar a través de su bata.
"De modo que es la culpabilidad por lo que ella sufría, lo que supongo que sientes. Mi marido se aferró a la vida, sin importar el dolor que tenía. Él no quería dejarme. Creo que luchó tanto para mantener la respiración todos los días solo porque sabía que estaría devastada cuando muriera. Tenía cáncer y se extendió a su hígado, los riñones y los pulmones."
Sasuke guardó silencio.
"Me siento culpable." Le ofreció. "Hubiera sido mucho más fácil si hubiera aceptado la medicación para el dolor cerca del final y dejara de someterse a cada tratamiento que querían probar. Los dos sabíamos que no iba a funcionar, pero ninguno de nosotros queríamos hacer frente a eso. Era demasiado doloroso. ¿Cómo se puede ceder cuando sabes que estás a punto de perder a la persona que más amas en el mundo? Eso es lo que los dos estábamos pensando."
"Me pidió poner fin a su sufrimiento muchas veces, pero no pude hacerlo." Dijo él con voz áspera. "Seguí esperando que mejorase. Fuimos diseñados para ser más fuertes que los humanos, y nos curamos rápido. Ella no era débil, pero le habían hecho demasiado daño para que pudiera recuperarse."
"Lo siento mucho, Sasuke. A veces, un cuerpo simplemente no puede tomar tanto. Todos somos mortales. No has querido perder la esperanza. Esa es una parte de amar a alguien. Solo tienes que recordar lo mucho que te amaba, y que incluso la voluntad más fuerte para sobrevivir no siempre puede desafiar a la muerte. Es una mierda que apesta, no voy a mentirte, pero el dolor se desvanecerá con el tiempo. Siempre estará ahí, pero no va a ser la sensación punzante que es ahora, como si alguien estuviera empujando un cuchillo en tu corazón y haciéndolo girar. Así es como me sentí inmediatamente después de que Neji murió."
"Tienes frío."
Agarró la parte inferior de su camiseta, se la pasó por la cabeza y se la dio. No llevaba nada debajo. La luz de la luna reveló la parte superior de su cuerpo. Tenía un amplio pecho y bíceps masivos. El vendaje blanco en el brazo era exagerado contra su bronceado.
"Usa esto. Cabrá sobre lo que tienes puesto."
Ella vaciló. "Vas a tener frío."
"Estoy bien. Llévalo."
Sólo dudó por un segundo, porque ella no era tan resistente. El material era más grueso que la bata y aún estaba caliente de su cuerpo cuando lo pasó por la cabeza y tiró hacia abajo. Él tenía razón, era lo suficientemente grande como para cubrir su pijama y la bata.
"Gracias. Dime si tienes frío, y te la daré de nuevo."
"Siento ese cuchillo." Admitió.
"Se pone mejor. Tienes que liberar algo de la ira y la culpa. Seguí aferrándome a eso como si fuera un escudo contra el mundo. Lo necesitaba. La gente nunca me miraba de la misma manera después de que Neji murió. Odiaba la piedad y los susurros. Pasé de ser Sakura para convertirme en 'esa pobre alma que perdió a su marido' ."
Aceptó eso con un movimiento de cabeza.
"Los otros me compadecen."
"Esto hace que sea peor. Lo sé. Yo no te compadezco. Sobreviviste a su muerte. Eso te hace fuerte. Algunas personas lo que hacen es rendirse. Se refugian dentro de sus casas y nunca salen. En conjunto, dejan de vivir. Sin embargo, no estoy de acuerdo con tu forma de interactuar con otras personas, si estás iniciando peleas a puñetazos con tipos que son lo suficientemente grandes como para que pienses que podrían hacerte daño. Puede ser una buena idea replantearte ese plan, y empezar a hablar, en su lugar."
Se encogió de hombros.
"La lucha me ayuda con la ira."
"Viniste a verme. Eso es un paso en la dirección correcta. Como he dicho antes, yo sería la última persona en una pelea con nadie, porque no voy a devolver el golpe."
"Podría matarte."
Ella sonrió, sin miedo en lo más mínimo. Su carrera estaba compuesta por individuos grandes, fuertes.
"Probablemente. ¿Has intentado hablar con otros Nuevas Especies que hayan perdido a sus compañeros? Podría ayudar."
"Ellos no hablan de eso. Pocos tenían compañeras. La mayoría de ellos las perdieron cuando estábamos todavía en cautiverio. Es demasiado doloroso para ellos hablar sobre el pasado."
"Hay servicios de apoyo emocional disponibles. Me ayudó cuando estuve lista para afrontar mi mente perdida. Estoy seguro que la ONE podría traer a alguien para sesiones privadas."
"No quiero hablar con un psiquiatra loquero. Los odio."
Su tono reveló su ira. La experiencia debió de ser una mala. Le entendió.
"Podrías ir a sesiones de grupo en algún lugar cercano. Habría un terapeuta a mano, si es necesario, pero sobre todo es sólo gente hablando entre sí, compartiendo su dolor y cómo están tratando con todo."
"Humanos." Dijo con voz áspera. "No."
"No soy una chuleta de cerdo." Le recordó suavemente. "Me hablas a mí. Esos grupos de apoyo son para todas las personas que han perdido a sus seres queridos. Su raza no importa. Todos somos igual por dentro. Nos duele."
"Tú eres la hermana de Gaara. Él es Especies para nosotros."
Le gustaba ser incluida, de una manera indirecta. También la conmovió que su hermano fuera considerado de la familia por la gente con la que había decidido vivir.
"Podría prolongar mi visita si quieres seguir hablando conmigo." Podría perder su trabajo, pero no es que le gustara de todos modos. Era sólo algo para sacarla de casa todos los días y no hundirse de nuevo escondiéndose del mundo. A su madre le daría un ataque, pero en realidad no le preocupaba eso. "Estaré encantada de permanecer durante el tiempo que quieras."
"¿Podrías hacer eso?"
"Sí. Tengo la suerte de tener algunos ahorros. Mi marido quería asegurarse de que yo estaba bien cuidada. No dependo de un salario para pagar mis cuentas."
"Puedo ver si la ONE te pagaría por estar aquí."
"No es necesario." Estudió a Sasuke. Él era un hombre grande, intimidante, pero tenía un buen corazón. "Pero gracias. Extenderé mi estancia si vas a hablar conmigo."
Una ráfaga de viento la golpeó, y se estremeció. "Tal vez la próxima vez en el interior, sin embargo, cuando no esté vestida para ir a la cama."
"¿Estás cansada?"
"No. No duermo muy bien. Eso trae los sueños."
"No me gusta dormir, tampoco."
"¿Qué es lo haces normalmente por la noche?"
"Corro o hago ejercicio. Ayuda a empujar mi cuerpo al límite hasta que esté agotado. No sueño después."
Eso explicaba cómo era tan musculoso.
"¿Por qué te metiste en una pelea hoy? Tengo la impresión de que es algo que haces de forma regular."
"Estoy esperando que me matarán."
Sakura se mordió el labio inferior, tratando de pensar en la mejor cosa que decir.
"Seré considerado inestable y un peligro para los demás. Es posible que la ONE me elimine."
Eso la horrorizó.
"Estoy segura de que no lo harían."
"No tengo nada por qué vivir."
"Antes me sentía de esa manera, pero estaba equivocada. Solo estás inmerso en tu dolor en este momento."
"¿Porqué quieres vivir tú?"
La pregunta la sorprendió, y luchó para llegar a una respuesta.
"Creo que por mi familia. Estarían devastados si me doy por vencida. Yo no los podría lastimar de esa manera."
"No tengo familia."
"Tienes a los otros Nuevas Especies."
"No estoy cercano con cualquiera de ellos. Solo tenía a mi compañera."
"¿Qué hay de tus amigos?"
"No tengo ninguno. Pasé mi tiempo libre cuidando de mi compañera."
Estaba rompiéndole el corazón. Ella tomó una decisión.
"Bueno, tienes una amiga ahora. Tú eres importante para mí. No te rindas, Sasuke. Deja que te ayude. Sé que probablemente sientes como que no hay nada que mejore las cosas, pero arriésgate. Solo tienes que darte una oportunidad. No puedes permitir que las cosas se mantengan como están."
"Tú no me conoces."
"Me gustaría." Ella se acercó más. "¿Cuál es tu color favorito?"
Se quedó en silencio por un momento.
"Me encanta el Azul."
"Genial. ¿Qué pasa con tu comida favorita?"
"¿Es importante esto?"
"Estamos llegando a conocernos. Me encanta el color amarillo. ¿Alguna vez has visto un girasol? A mí me encantan esos. Sé que no son tan hermosos como las rosas o tulipanes, pero me recuerdan a los días de verano. Son alegres. Además, me gusta comer semillas de girasol. Son bonitos y además una fuente de alimento."
Sasuke se levantó en toda su estatura.
"Debería llevarte de vuelta."
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