Disclaimer:La idea original de Harry Potter, así como sus personajes son propiedad de J.K. Rowling, después del último libro podemos dejar volar la imaginación por lo que pudo ser pero no fue…
ARRÁNCAME LA VIDA
ººoo0O0O ººoo0O0O ººoo0O0O ººoo0O0O ººoo0O0O ººoo0O0Oºº
Dame una Señal
ººoo0O0Oººoo0O0OooººO0O0ooºº
- ¡Vamos a celebrar que les pateamos el trasero a esos mortífagos!- exclamó Potter entusiasmado.
- ¿No es muy temprano para eso?- calmó su novia tomándolo del hombro.
- Claro que sí, pero yo soy el jefe y apoyo a mi amigo en lo de la celebración- secundó Black sonriente.
- Pues eres el jefe más irresponsable que he conocido- se quejó Granger entre divertida y reprobatoriamente.
- Es bueno saber que no has conocido a alguien como yo- respondió el aludido guiñándole un ojo lo que la obligó a desviar la mirada.
- ¿A dónde iremos?- intervino el otro moreno.
- Que tal si vamos a un lindo restaurante…- empezó a decir la ojiverde.
- ¡No!- calló Sirius con cara de frustración- ¡Vamos a una disco!- propuso recibiendo un enérgico asentimiento por parte de su mejor amigo.
- Pero chicos, eso lugares son muy ruidosos, solo hay ebrios y prostitutas- replicó la pelirroja exagerando las cosas por lo que la castaña no pudo evitar sonreír pues ella misma podría haber sido la autora de esas palabras y esos dos, sus mejores amigos Harry y Ron, sin embargo ahora que lo pensaba no estaría mal cambiar un poco sus hábitos ya no era tiempo de su habitual recatamiento, técnicamente nada era real así que tampoco lo eran las reglas ni el bueno comportamiento.
- Anda Lily, una disco no es eso precisamente, solo iremos a bailar- intentó convencerla su novio poniendo cara de corderito.
- No quiero, me da jaqueca- negó ella evitando mirar al otro.
- Lily acepta, yo también iré y ya seremos dos para vigilar a estos- señaló a los chicos- Y si nos queremos ir lo haremos en cualquier momento- la otra la miro indecisa unos segundos.
- Oh de acuerdo- aceptó visiblemente más relajada provocando que los jóvenes saltaran triunfantes.
- Gracias Hermione, normalmente tardaríamos horas en convencerla- sonrió James al pasar a su lado.
- Y yo que pensé que te pondrías de su lado- comentó el otro chico.
- Ya ves que no, Sirius- sonrió evitando mirarlo.
- Ahora no sé dónde quedó la niñita regañona cien por ciento apegada a las reglas y al buen comportamiento- bromeó recordando cuando la vio en su 5º año al estar refugiados en Grimmauld Place y todos los regaños que le daba por incitar a Harry a hacer cosas arriesgadas.
- Yo sí sé dónde está el niñote inmaduro de siempre…- solo entonces se atrevió a mirarlo- …Está parado justo frente a mí- bromeó de vuelta.
El ojigris iba a replicar cuando observó mejor los ojos color del ámbar de ella, nunca los había visto tan de cerca ni por tanto tiempo, siempre que lo miraba era con reproche, ahora sin embargo destilaban alegría, distinguió unos diminutos puntitos oscuros que eran como pecas en sus orbes que le parecieron de los más lindas, ella en sí era muy bonita, no imaginó que pudiera serlo a tal grado de llamar su atención, claro, jamás lo habría hecho si estuvieran afuera pues era la mejor amiga de su ahijado, una niña solamente mientras él era nada más que un viejo libidinoso…se regañó, ahora no tendrían porqué ser distinto así que apartó su vista adelantándose para alcanzar a sus amigos.
La castaña se percató de la intensa mirada del otro sobre ella, no era que le molestara sino que la hacía sentir algo incómoda, pero no le gustó cuando la quitó sin decirle una palabra, dejándola ahí con una mar de dudas en su cerebro…suspiró, también alcanzando a los chicos que discutían muy quitados de la pena respecto a la disco que irían a estas horas, casi momento de la comida por lo que muchas estarían desiertas pero no importaba, ellos pondrían el ambiente en cualquier lugar, así fuera un cementerio. Ahora, no sabían si sería una muggle o una mágica, porqué era tan duro elegir esas cosas?
Llegaron a una disco bastante popular en el mundo mágico que a esas horas tenía bastante actividad, seguramente obra de Sirius pesó la castaña, de cualquier modo entraron directo a sentarse en una de las mejores mesas en la cual a aparecieron bebidas de color azul y diversas botanas de lo más peculiares, la música estaba a todo volumen haciendo que la conversación se perdiera por completo, Hermione solo veía cómo Lily trataba de disimular su cara de enfado haciéndola sonreír por esa actitud tan familiar, después de un rato sintió que tocaban sutilmente su hombro, giró su cabeza para ver al responsable encostrándose con un guapo joven de cabello rubio cenizo ligeramente ondulado y de hermosos ojos azul rey que le sonrió moviendo los labios para invitarla a bailar, aunque ella no lo escuchó captó el mensaje con un sonrojo levantándose de su sitio para tomarlo de la mano.
- ¡Nosotros también vamos a bailar!- se apresuró a decir James jalando a su novia a la pista.
Sirius se quedó repentinamente solo en la mesa observando a sus amigos bailar, se sorprendía de que Lily ahora sonriera cuando unos segundos antes se mostraba bastante huraña, no cabía duda que el amor embobaba a las personas…dio un gran trago a su bebida dirigiendo su mirada a la castaña que se movía junto a ese tipo, era un tal Gaston Reimer que conocía de la escuela era un Ravenclaw y en la realidad había muerto en una redada; por algún extraño motivo le incomodó que ese bailara con la joven, así que se puso de pie con fingida desgana, casi de inmediato una chica morena se le acercó invitándole a bailar con ella, en cualquier otro momento hubiera aceptado de buen gana pero ahora no, se alejó de ella encaminándose nuevamente a su objetivo.
-¿Me la permites?- preguntó con un grito para hacerse escuchar tomándola de la mano para separarlos sin esperar una respuesta alguna del desconcertado rubio que lo miró feo pero no dijo nada.
- ¿Qué te pasa?- cuestionó la extrañada ojimiel al moreno con el cual ahora bailaba.
-No debes interactuar mucho con las personas- explicó llanamente girándola.
- ¿Por qué?- habló más fuerte intentando hacerse escuchar en medio del tumulto.
- Olvídalo- cortó el ojigris llevándola a su mesa cuando la canción terminó, justo cuando ella torció la boca dispuesta a insistir la otra pareja llegó con ellos algo agitada pero feliz.
- Uff! Oye Hermione por qué botaste al lindo de Reimer?- inquirió la pelirroja tomando un poco de su bebida.
- ¡Yo no lo boté!- se defendió ella visiblemente molesta.
- Sí cariño, no viste cuando Padfoot fue y se la arrebató?- soltó el de ojos pardos con tono divertido abrazando a su novia.
- ¿En serio? Vaya, tú si que te tomas de verdad eso de ser hermano!- bromeó la ojiverde pero solo rió James ya que Sirius frunció el ceño y Hermione no paraba de mirarlo como reclamándole algo.
Luego de un rato cambiaron de tema y la tensión se disipó, las bromas no se dejaba de oír y sus copas no dejaban de llenarse cada vez que las vaciaban... finalmente se pararon a bailar otras canciones, Lily con Sirius, James con Hermione y viceversa o todos juntos, se la estaban pasando de lo mejor, nadie les decía qué hacer o qué no hacer, no se preocupaban por ningún ataque ni se agobiaban con el trabajo de papeleo, era simplemente maravilloso.
Más tarde decidieron salir antes de no poder siquiera mantenerse en pie de lo tomados que estarían, caminaron relajados a través de un hermoso jardín, debían despejarse antes de llegar a sus casas ya que cada quien seguía viviendo con sus respectivos padres, todos llevaban una muy buena relación, la castaña se sintió nostálgica al saber que ella ya no vería a sus padres…se reprendió, siempre tenía que evocar malos recuerdos.
- Hay que hacer algo- dijo de pronto James.
- ¿Cómo que Prongs?- dijo su amigo un tanto desganado.
- Como…- miró a su alrededor en busca de algo, no sabía qué ya que le rodeaban árboles y esas cosas del parque, estaba a punto de darse por vencido cuando vio una figura envestida en un túnica negra caminando por un sendero perpendicular al de ellos, sonrió distinguiendo si grasiento cabello de inmediato- …no puedo creerlo!- exclamó.
- ¿Qué pasa?- se intrigó la pelirroja.
- Sirius, reconoces esa cabellera?- la ignoró el joven de tan feliz que estaba.
- No, porqué razón recordaría un cabello tan grasiento…- calló de golpe comprendiendo de quién se trataba, esbozó una traviesa sonrisa intercambiando una mirada con su amigo.
- Chicos…- llamó la castaña al verlos comportase tan extrañamente pero estos también la ignoraron avanzando rápidamente al cruce de caminos al tiempo que la figura se acercaba también, las chicas los siguieron confusas sin reconocer a la persona de negro.
- ¡Snivellus!- exclamó James cuando lo tuvo suficientemente cerca, el joven se alarmó ante esa manera de llamarlo dejando al descubierto su rostro cetrino de nariz ganchuda.
- ¿Potter?¿Black?- musitó sorprendido pero con evidente asco y congoja.
- Me alegra saber que no nos olvidaste- siguió James risueño.
- ¿Cómo olvidar a seres tan viles como ustedes?- declaró con odio tratando de seguir su camino pero le tenían bloqueado el paso.
- No te vayas tan rápido Snivellus, a penas nos reencontramos- fingió sentir pena el joven Black pero manteniendo su maliciosa sonrisa.
- Así que eso era, Snape- habló la ojiverde haciéndose notar- Ni se les ocurra hacerle algo- amenazó conociéndoles de sobra.
- Pero Lily…- empezó su novio.
- Como siempre he dicho, no necesito que me defiendas sangre su…- el hombre con aspecto de cuervo no pudo continuar porque un puño se estrelló contra su cara derribándole.
- No te atrevas a llamarla así- advirtió el joven de cabello indomable con una mirada colérica.
- ¿O si no qué?- retó el otro incorporándose dolorosamente.
- Recordarás este día para siempre- respondido el otro pelinegro sacando su varita.
- Siempre tan cobardes- gruñó- Dos contra uno…-
- Bueno, nosotros no tenemos la culpa de que un grasiento como tú no tenga amigos- se mofó el joven Potter empuñando también su varita.
La ojimiel miraba la escena sin decidirse a intervenir, por un lado ese tipo fue su profesor de pociones y miembro de la Orden del Fénix, además se veía que los chicos lo trataban con extrema crueldad, la cual nadie merecía…
- Cloro, siempre los populares, solo son unos traidores de la sangre- escupió con asco sacando su propia varita- Miren que juntarse con sangre sucias-
-¡Te dije que no lo repitieras!- James le mandó un hechizo estrellándolo contra uno de los árboles cercanos.
Ok, cualquier tipo de compasión se había esfumado de la mente de la castaña al escucharlo decir aquello, definitivamente era más odioso en su juventud, todo un elitista sin realmente poder justificarlo, además él había asesinado a sangre fría al profesor Dumbledore, una mago que no merecía morir así; su sangre comenzó a hervir.
El hombre cuervo comenzó a incorporarse nuevamente, estaba furioso de que lo humillaran así, súbitamente comenzó a atacar a ambos ex-gryffindor con innumerables hechizos que no tuvieron problema en detener o esquivar mientras le atacaba de vuelta, después de todo eran los mejores aurores del departamento.
- No sé qué fuiste a hacer a Noruega Snivellus, si sigues igual de inepto- espetó Potter sonriente.
- Talvez fue a buscar ingredientes para una poción que lo hiciera menos grasoso- rió también Sirius.
- O para hacerse invisible permanentemente y que nadie viera su horrenda cara- propuso otra vez James riendo de lo lindo.
-O para quitarse la pestilencia que lo envuelve…- rió canuto.
- ¡Basta!- gritó Severus con los ojos rojos de furia- Sectusempra!- exclamó en dirección al pecho del ojigris que engreídamente no se movió del lugar.
- Escuadre!- conjuró la castaña interponiéndose con increíble rapidez entre la maldición y el moreno, el rayo rebotó en su escudo, con asombro y temor suspiró reconociendo que era peligrosa pues ella misma la llegó a usar contra sus enemigos y vio cómo se desangraban al instante, Harry lo había descubiertos precisamente del libro de Snape…
- ¿Quién eres tú?- preguntó el agresor consternado porque no la había visto, además de que protegió a Black con la única barrera capaz de detener su hechizo, aunque claro, podía ser que lo hubiese adivinado pero no era tan ingenuo para creerse eso…
- ¿Por qué hiciste eso Hermione?- interfirió el ojigris un tanto molesto porque ella lo había defendido cuando él era perfectamente capaz de hacerlo solo.
- Créeme, no te hubiera gustado recibir ese conjuro- declaró ella manteniendo su mirada en el tercer joven pelinegro que a su vez la miraba.
- ¿Y, porqué?-
- Porque no y ya- acalló la joven sin ceder en la lucha de miradas- ¿Cierto Snape?- inquirió.
- No sé cómo lo supiste pero si te juntas con ellos- señaló a los otros tres- debes ser una auror y probablemente una sangre sucia- escupió nervioso.
- ¿Y si es así qué?- retó con la varita en alto.
- Deberás morir pues no eres digna de poseer magia- repuso con arrogancia.
- Mira quien lo dice Snape'- recalcó su apellido mirándolo inquisidoramente como si supiera un secreto mientras el otro tembló en su interior presintiéndolo.
- No sé de qué hablas- se hizo el desentendido.
- Yo tampoco, ¿de qué rayos hablas?- se sumó James al mar de dudas mientras su novia se limitaba a escuchar tratando de resolver el misterio de las palabras veladas.
La ojimiel solo sonreía sin parar en su intento de invadir la mente del otro, aún no era experto en Oclumancia pero sabía defenderse bastante bien, finalmente logró abrirse una brecha el tiempo suficiente para dejarle un mensaje 'Un placer Príncipe Mestizo' luego desistió completamente guardando con tranquilidad su varita.
- De nada importante, sigan jugando si quieren- se dio vuelta alejándose un poco de ellos dejando al otro con cara de estupefacción y miedo, sonrió, con eso se aseguraba que no haría algo estúpido.
- ¿Qué fue eso?- le preguntó la ojiverde llegando a su lado viendo que los chicos decidieron volver a su duelo.
- Nada…-
- No mientas, te conozco, ocultas algo- la pelirroja la miró con suspicacia.
- Lily, me acabas de conocer, no me conoces- alegó ella con una sonrisa divertida.
- Bueno, mmmm, lo presiento entonces- reformuló su comentario enrojeciendo.
- Claro…- dijo la otra sin querer hablar del tema, al menos no con una ilusión…
Antes de extender su charla, sus amigos se les acercaron con una enorme sonrisa en el rostro.
- Ya me siento bien- declaró uno de ojos pardos.
- Yo estupendo, vamos a casa- secundó el de ojos grises.
Las chicas miraron tras de ellos descubriendo a Snape colgado de los calzoncillos de la rama de un árbol intentando alcanzar su varita que estaba pegada mágicamente a una popo de animal, no sintieron pena por él pero no rieron con ellos, simplemente se despidieron para que cada quien fuera a su casa.
Ambos jóvenes llegaron a la mansión Black en la noche, justos para la hora de la cena, entraron al comedor donde Regulus ya estaba sentado leyendo un libro con aire de concentración.
- Pensé que me dejarían cenando solo- saludó desapareciendo su lectura.
- Claro que no, es solo que nos encontramos con un viejo amigo- sonrió su hermano sentándose frente a él.
- Por tu cara deduzco que realmente no era amigo tuyo- intuyó el más joven.
- Era Snape, pero le dimos una inolvidable bienvenida- explicó haciendo reír al otro.
- Así que ya conociste al grasiento, Hermione- rió viéndola acomodarse a un lado suyo.
- Sí, tuve ese "placer"- declaró con sarcasmo divirtiendo al chico.
- Muy bien, cenemos- a la palabra del Black mayor la comida apareció.
- ¿Papá dejó dicho a qué hora regresaba, Reg?-
- No pero dijo que no lo esperáramos porque si podía escabullirse temprano llevaría a mamá a "pasear" por ahí- sonrió.
- Mm, adultos- bufó el otro.
- Cálmate si casi eres uno de ellos- se burló su hermanito- Y digo casi porque tu mente aún no ha evolucionado- rió secundado por la castaña.
- Que gracioso- gruñó el otro comiendo.
- ¿Cómo te fue en tu primer día Hermione?-
- Eh…-
- No preguntes que mañana nuestros padres querrán saber y deberá repetirlo- intervino Sirius entre un bocado con el único afán de molestar a su hermano por su comentario anterior.
- No me molesta Sirius- regañó la joven contando al menor sus experiencias más recientes con total desenvoltura.
Terminaron con la cena listos para ir a dormir solo que el joven mayor fue a la sala en vez de a su cuarto, la joven decidió seguirle ya que necesitaba hablar con él, ingresó al lugar ubicándolo sentado en el sillón frente al fuego.
- ¿Puedo pasar?- preguntó.
- Adelante- ella entró sentándose al lado del animago que se veía pensativo.
- Quiero agradecerte lo de mi varita- inició la conversación la ojimiel recordando ese lindo detalle con una sonrisa sincera, él la miró para sonreír de igual forma.
- Que bueno que te gustara, pensé que así quedaría mejor-
- Sí…mmm, oye? Realmente te molestaste en la disco?- cuestionó finalmente lo que tanto la carcomía desde aquel momento.
- ¡No!- se apresuró a contestar mas al verse un poco alterado suspiró- Bueno sí, pero fue porque no debes crear ningún lazo con nadie- explicó.
- No iba a crear ningún lazo con él, solo bailábamos- argumentó ella- además por qué no puedo? Tú tienes un lazo muy estrecho con tu familia, Lily y James- repuso con un gesto desafiante, ya de por sí era bastante malo estar semi muerta para que él le impidiera tratar de relajarse un poco haciendo vida social.
- Eso es distinto- le espetó el hombre tajantemente tono que no gustó a la joven.
- ¿Por qué?- insistió con el propósito de hacerlo cambiar de idea o por lo menos fastidiarlo.
- Porque, mmm, porque sí- dijo ya desesperado por el interrogatorio, ante la mirada inconforme de ella decidió tratar de explicárselo con calma- Entiende, todos los que ves aquí ya están muerto en la realidad-
- Lo sé, lo sé pero los veré de cualquier modo cuando yo muera- resolvió sin dignarse a perder en una discusión.
- Sí, pero…- se detuvo, todavía no le diría que trataría de sacarla de ahí ya que si no lo lograba se desilusionaría, entonces tenía que darle otra respuesta lo suficientemente satisfactoria para que dejara de interrogarlo- …pero cuando los veas allá ellos no te recordarán en lo absoluto porque en su vida no te conocieron- razonó audazmente.
- Oh…vaya- bufó resignada ya que contra eso no pudo alegar- Pero contigo si puedo "interactuar", no?- lo miró esperanzada a lo que é no pudo evitar sonrojarse levemente cosa que disimuló volteándose al fuego.
- Supongo…- contestó tragando saliva, cómo era posible que él, el gran Sirius Black, estuviese nervioso por una simplote pregunta? Era una atrocidad, él fue el conquistador más grande de la escuela, es esos tiempos cualquier chica que quisiera estaba con él y la palabra interactuar era un alusión a una sesión apasionada de besos…claro ahora era distinto, estaba con la mejor amiga de su ahijado que era muy bonita pero hasta ahí, además llevaban poco más de un día juntos.
- ¿Cómo que supones? Ahora te aguantas- fingió indignarse frunciendo graciosamente el ceño como solo ella sabía.
- Oye…qué fue exactamente lo que le insinuaste a Snivellus antes?- cambió de tema abruptamente.
- Pues que no era digno de ser mago porque es una basura de persona- explicó sin querer darle a conocer aún el secreto que le sabía a su odiado ex-profesor de pociones.
- Sí, por eso mismo lo traje, para molestarlo mucho, se lo merece- rió conforme y orgulloso de su magistral idea recordando también cómo lo había dejado- Seguro sigue ahí colgado el muy inepto- se carcajeó imaginándolo luchar por alcanzar su varita de caca, literalmente.
- Aja, bueno, hasta mañana entonces- se despidió ella sintiendo que ese calorcillo la invadía nuevamente al mirarlo reír de forma tan galante, debía apartarse de él lo más pronto posible, no sabía que le pasaba y desconocer algo siempre la había perturbado en exceso.
- Hasta mañana- se despidió él también mirándola fijamente al salir de la sala, estaba algo confundido con todo esto, por alguna extraña razón temía quedar a solas con ella pero al mismo tiempo quería conocerla mejor…si lo graba su cometido dejaría de verla pero si no, bueno, compartirían un tiempo juntos, ella era lo único real de todo su mundo a la única que no preveía su carácter o algo así, algunas veces se sintió tan solo, cuando realmente muriera vería a todos sus seres queridos pero lo que vivió aquí con ellos nadie lo recordaría excepto él, no importaba que el velo le permitiera crear su mundo si al final se desmoronaría dejándole un vacía acerca de lo que pudo ser pero nunca fue…únicamente ella lo hacía sentir vivo nuevamente ya que no se olvidarían. Pasó su mano a través de su lustroso cabello negro suspirando sonoramente, cuanto deseaba que su ahijado estuviera bien y se diera prisa en hacer el hechizo para sacarla de ahí pues no sabía qué tanto le quedaba de vida a él, miró su mano contra el fuego percibiendo una levísima transparencia, eso era señal del inició de su desaparición, demonios…
FUERA ¤«º«º«ºζΩ √ЄĿŎ Ωζº»º»º»¤ЖFUERAЖ¤«º«º«ºζΩ √ЄĿŎ Ωζº»º»º»¤ FUERA
MUNDO REAL
Seis figuras se encontraban reunidas alrededor de una mesa redonda bastante vieja pero resistente dentro de una habitación donde se notaba que hace mucho tiempo nadie ponía un pie en ella pues el tapiz estaba casi totalmente destruido, había algunos agujeros y el polvo inundaba el lugar a pesar de que la puerta estaba abierta, claro que toda la casa estaba en igual condición, era la mansión Potter del Valle Godric, el lugar donde el destino de una persona había sido marcada hacía ya mucho tiempo y es misma persona regresaba a él ya libre de esa cadena pero con otra que le oprimía el corazón cruelmente.
- ¿Qué hay?- preguntó el joven de gafas redondas con gesto frustrado.
- En la biblioteca de Hogwarts hay un libro sobre el velo aunque está en una lengua muerta que tendré que traducir- informó la mujer de mayor edad poniendo un polvoriento libro encima de la mesa.
- En el centro de información del Ministerio no hay mucho…- inició Remus.
- Sin embargo conseguimos su historia casi completa desde su creación- sonrió su esposa con el cabello largo de color azul eléctrico.
- ¿Cómo que casi?- inquirió el moreno.
- En lo que pudimos leer se dice que el Ministerio, durante su conformación, reunió a cinco de los magos más poderosos e inteligentes de la época para pedirles un favor, ahí no hay datos de qué hicieron pero luego dice que 'eso' no fue lo que esperaban, así que después de usarlo durante dos años aproximadamente, decidieron ocultarlo para siempre y lo llamaron "El Velo de la Muerte" ya que su verdadero nombre no debía revelarse nunca para evitar más tragedias- contó el licántropo con extrema seriedad.
- Exacto- confirmó el otro personaje que resultó ser Luna Lovegood, la persona de confianza que Ron fue a buscar- En el Departamento de Misterios cuentan que cinco magos desaparecieron hace muchísimo tiempo en extrañas circunstancias, toso piensan que fue a causa del Velo aunque nadie se atreve a afirmarlo.- declaró.
- ¿Eres inefable?- cuestionó la metamorfomaga curiosa.
- Para nada, trabajo en ese departamento algunas veces y he logrado enterarme de muchas cosas que no debo mantener en secreto por obligación- explicó sonriente mientras se encogía de hombros.
- ¿Sabes si eso magos tienen descendientes?- preguntó McGonagall.
- Pues no lo sé pero puedo averiguarlo- dijo la rubia dispuesta a ayudar pues aunque no convivió mucho con Hermione, la llegó a apreciar mucho saliendo de la escuela, en especial tras la muerte de Ginny, además el pelirrojo se lo había pedido.
- Sí, gracias- dijo el mencionado pelirrojo con sinceridad a lo que ella le sonrió cálidamente provocándole un tenue sonrojo que disimuló reprendiéndose por su actitud tan inapropiada para un momento así, luego de regresar a Herm habría tiempo para esa cosas.
- Entonces será mejor que nos de una copia a todos de alguna página del libro profesora McGonagall, así podremos buscar a qué idioma pertenece más rápidamente- propuso el autonombrado líder de ese grupo.
- De acuerdo- la mujer hizo una floritura con su varita haciendo aparecer una hoja frente a casa uno de los presentes.
- Por ahora es todo…-
- Alto, alto, alto- interrumpió Tonks.
- ¿Qué pasa amor?- inquirió su marido desconcertado.
- ¿Cómo vamos a llamarnos?- preguntó con tal seriedad que dejó a todos callados unos segundos asimilado la pregunta, era típico de ella ese tipo de ocurrencias.
- No creo necesario…-
-…tiene razón Harry, hay que llamarnos de algún modo, como cuando el ED o como la Orden, todos tienen un nombre- apoyó el ojiazul pecoso con su usual aire ufano.
- Pues no sé…-
- Vamos, a Herm le gustaría, como lo del P.E.D.D.O.- insistió el pelirrojo.
- Muy bien, muy bien ¿qué sugieren?- accedió el ojiverde ante esta última declaración.
- Mmm ¿que tal Brigada de Rescate del Velo?- sugirió Luna entusiasmada.
- No, Brigada no, me recuerda a la cosa que formó cara-de-sapo-Umbridge- dijo Ron.
- Entonces Escuadrón- completó Tonks sonriente.
- ¿E.R.V.?- su marido enarcó una ceja sin terminar de creérselo.
- Por mi esta bien- aceptó la profesora queriendo zanjar el asunto de una vez, a ella no le importaba realmente el nombre solo el propósito.
- Bien, entonces así se llamará, Escuadrón de Rescate del Velo- concluyó el ojiverde también ansioso por terminar al reunión- Nos reuniremos aquí en cuanto alguno consiga más información, usaremos el mismo método que en al Orden- indicó a lo que todos asintieron conformes desapareciendo del lugar, solo quedó él, Ron y Luna.
- Oye, Luna no conoce el método…-
- Explícaselo Ron, yo voy a tratar de arreglar un poco este lugar y ponerles hechizos de protección- declaró el pelinegro saliendo de la habitación
- Bueno, mira, cuando quieras convocar una reunión solo agitas tu varita pensando en este lugar- mostró el movimiento lentamente- ¿Ok?-
- Sí, es sencillo- sonrió ella mirándolo fijamente. No te preocupes, todo se solucionará-
- ¿Cómo estás tan segura?- él le devolvió la mirada lleno de dudas.
- Lo verás- sonrió nuevamente, era azul contra azul, cielo contra mar, hacía mucho que no se veían y sin embargo ambos recordaban su primer y único beso a la perfección, fue cuando atacaron Hogwarts y cuando Ginny perdió la vida en la batalla, el pelirrojo estaba destrozado pero la rubia no lo dejó caer, tal como ahora lo hacía, le brindó apoyo, esperanza, amor…y nuevamente estaban frente a frente, necesitándose mutuamente, pero ahora sabían que si tendrían la oportunidad de quererse, cuando el mal ya se había ido y sus vidas regresaban a la tranquilidad tan anhelada.
- Luna, yo…-
- Shhh, lo entiendo Ronald- calló ella con una dulce mirada, ambos fueron acercándose lentamente hasta que sus labios se saludaron primero con una suave caricia para fundirse en un beso lleno de ternura que mantuvieron un tiempo hasta que se separaron con igual lentitud para mirarse profundamente comprobando que se amaban de verdad.
- Sabes que te amo- declaró él repitiendo lo que le había confesado aquel día luego del ataque, luego de la muerte de sus dos hermanos y la promesa que se hicieron de volverse a encontrar pasara lo que pasara.
- Yo también te amo- le dijo ella sabiendo de antemano que aún no llegaba el momento de estar juntos por completo.
- Pero…-
- Ya te dije que lo entiendo, yo te esperaré lo que sea necesario- concedió la joven acariciándole el pecoso rostro con su blanca mano- Nos vemos- se alejó desapareciendo.
- Sí…nos vemos- sonrió al aire con melancolía tocándose la mejilla que aún conservaba el calor del contacto de la joven.
-----------------------------------------------------------------
-----------------------------------------
----------------------
¡¡Aquí esta el cuarto capítulo!!
Ahora sí que me demoré verdad? Lo siento muchísimo de verdad, lo lamento pero me fue imposible escribir como antes porque ahora que entré a la escuela de nuevo el programa esta pesado, pero sin más excusas espero les haya gustado y me den sugerencias para ponerles al fic porque este es sobre la marcha, o sea cada vez que me inspiro..jeje dejen REVIEWS!!! Por fa :)
Gracias por leerlo y dejar sus impresiones en serio me motiva.
Respuesta de los reviews, como otros autores, con un review que yo misma me enviaré muchas gracias.
Atte.
« « ¤&…ÇRζS…&¤ » »
P.D. Alguien me recomienda alguna obra de teatro que este buena? Es para un trabajo que debo hacer…:)
