Hola de nuevo, aquí con un capítulo más.

Espero que les esté agradando la historia.

No les quito más su tiempo, así que a leer.


"Unidos por un Contrato"

Capítulo IV

Un sentimiento

Me habría encantado que hubiera existido Raven, para que él hubiera hecho lo que pasó en Alemania y no tú, nii-san… - miró él cuervo y lo guardo de nuevo – ojala y se pudiera cambiar el pasado

Cierto pelinegro se encontraba en su oficina, había decidido que se quedaría ahí para así evitar discusiones con su esposa, no llevaba mucho que Reim se había retirado de aquel lugar, ahora mismo el dueño de esos ojos dorados, se encontraba mirando el hermoso cielo nocturno tratando de Relajarse.

*Espero que me perdones Abyss…*- en eso el pelinegro lo único que hizo fue bajar la mirada

No debes ponerte así Gilbert Nightray, créeme que esto me duele más a mí que a ti… - en eso la mirada del rubio mostraba tristeza

No puedo creer que seas una persona tan baja Oz Vessalius… -

Si supieras mis razones, comprenderías un poco… -

Yo lo único que comprendo aquí es que Abyss no se merece esto….- en ese momento el joven portador de unas esmeraldas empezó a Reírse, cosa que sorprendió al pelinegro

No puedo creer que defiendas tanto a Abyss, todavía cuando tu ¡NI SIQUIERA LA CONOCES!... –

Tal vez no la conozca, pero ningún ser humano se merece que la traten como un objeto… -

Yo no trato a Abyss como un objeto ella es alguien muy preciada para mí… -

Tan preciada es, que me pides que me meta a su cama… -

No es un tema de tu incumbencia… tú no tienes la menor idea del ¿por qué? Hago esto… créeme que si estuvieras en mis zapatos no te quedaría otra opción más que hacer lo mismo que yo… -

Prefiero pegarme un tiro a hacer algo así… -

Ya dejemos de discutir solo haz lo que pedí y la empresa Nightray se salvara del borde del colapso… -

El pelinegro iba a contestarle, pero Oz ya le había dado la espalda

Yo no quiero lastimar a nadie… - fue lo último que dijo

Abyss Latodwidge espero que me perdones no era mi intención hacer algo tan bajo… - decía sin dejar de mirar por la ventana


Una mujer de cabellos negros se encontraba en un parque, ahora mismo estaba sentada en un columpio meciéndose mientras miraba a dos niñas jugar en la resbaladilla.

¡ABYSS! ¡YO IBA PRIMERO!... – se quejaba una de las menores

Perdón Alice… - respondió la otra

Ya me voy con mamá… -

Voy contigo Alice… -

Ambas niñas llegaron a los brazos de su madre, ahora las tres se mecían en los columpios.

Mamá, ¿Cuándo va llegar papá?... – pregunto Abyss

Tu padre está de viaje… y no lo veremos por un largo tiempo… -

Papá nunca está con nosotros… - decía Alice con una mirada opaca mirando el piso

No digas eso Alice, él nos quiere mucho… -

¡PERO NUNCA ESTA CON NOSOTROS Y CUANDO LO ESTA ES SOLO POR UN DÍA Y LUEGO SE VA! ¡NO LO QUIERO!... – en eso empezó a llorar

Alice quien estaba dormida se despertó de inmediato, debido a que sonó su despertador.

Creo que debería de dejar de soñar esas cosas… - en eso se levantó de la cama

Sharon estaba en la cocina preparando el desayuno, Gerard seguía dormido, ahora Alice estaba arreglada y lista para desayunar.

Buenos días… - saludo

Buenos días Alice, al parecer estás de buen humor… -

Se podría decir que sí, ahora solo desayuno y me voy a trabajar… -

Sabes Alice, creo que deberías pedir un día libre para poder convivir con Gerard un rato… -

Si es lo que estaba pensando, le pediré permiso a Gilbert… espero y me deje, por cierto recuerda lo que te dije, si Break pregunta sobre si Gerard es tu hijo, le dices que sí… -

No te preocupes eso haré, además dudo que me vuelva a topar con él… por cierto ¿te puedo preguntar algo?

Si, dime… -

¿Ya averiguaste algo sobre el papá de Gerard?... –

No, no he tenido tiempo, además no tenemos dinero para contratar a alguien que investigue… -

Oz es un patán… -

Lo sé, créeme que bien podría averiguar sobre el paradero del papá de Gerard, pero ese tipo nos debe estar buscando que ni puedo Accesar a mi cuenta en el banco para poder retirar dinero… si lo hiciera, nos localizaría de inmediato…-

Y yo estoy en las mismas… -

Debemos ser fuertes… -

Lo sé Alice, pero si vuelvo a ver a Oz o a… ese sujeto soy capaz de matarlos… -


Elliot leía el periódico mientras esperaba en la recepción, Break que pasaba por ahí, lo miró y se acercó.

¿Tan temprano aquí?… - decía

Ya sé que no me quieres aquí y solo soy una molestia, pero espero a Alice… -

*Al parecer va enserio* Hoy Alice llega a las 9:00 y falta una hora… -

Puedo esperarla, por cierto, ¿es verdad que Rufus Barma ya firmó convenio con nosotros?… -

Si es verdad, todo gracias a que Reim-san lo logro convencer… -

Eso es una grata noticia, se acerca una época de prosperidad para la empresa… -

Así es… -

Puedo ir a tu oficina, ya me aburrí de esperar aquí…

No hay problema… -

¿Ya llego Vincent?… -

La rata de alcantarilla llego temprano ahora mismo está haciendo unas cotizaciones, moléstalo con confianza… -

Gracias…-


¡ABYSS! ¡ABYSS! ¡POR FAVOR NO TE VAYAS!... – gritaba una pequeña niña mientras unas lágrimas salían de sus orbes violetas

A...Alice… lo siento – decía con dificultad – cui…date

¡POR FAVOR QUEDATE CONMIGO!... –

A…A…Adiós… - en esos los ojos de su pequeña hermana se cerraron

¿Qué hare?, ¿a dónde iré?... papá de seguro no me llevara con él….- la pequeña niña seguía llorando mientras agarraba a su hermana de la mano en medio de ese frío invierno

Alice…- dijo con dificultad – usa mi nombre…

Alice se adentraba a las grandes instalaciones de la empresa a su paso saludaba a todos a su alrededor con una cálida sonrisa, se dirigía al elevador el cual la dejaría en el piso donde desempeñaba su trabajo, pero en el elevador se topó con su jefe.

Buenos días Alice… - saludo el pelinegro

Buenos días Gilbert… - le respondió el saludo

Fue lo único que se dijeron hasta llegar al 3 piso y salir del elevador

Alice, ¿le gustaría ir a comer algo conmigo?... - le pregunto antes de entrar a su oficina

Claro, no tengo ningún inconveniente… -

Gilbert, tengo algo que hablar contigo… - hizo acto de presencia su pequeño hermano menor – hola Alice…

¿No hablamos ayer?… -

Sí es que de hecho venía a invitar a Alice a cenar, pero Break me comento algunas cosas que aprovechando que estoy aquí quiero hablarlas contigo… - ese comentario hizo sonrojar a la mencionada y de alguna forma no le agrado al pelinegro - ¿quieres ir a comer conmigo, Alice?

¿Ah? Es que yo la verdad, tengo mucho trabajo… - se excuso

¿Te parece mañana?... – de alguna manera insistía, en ese momento Alice miro a su jefe

No tienes por qué pedirme permiso Alice…- le contesto el pelinegro

Acepto tu invitación… -

Perfecto… - contesto alegre

Entra a mi oficina… - contesto cortante mientras entraba serio


Sharon se encontraba en el departamento con Gerard, en ese momento se encontraba jugando con el pequeño de cabellos negros, de alguna manera se había encariñado con él.

Si supieras por todo lo que paso tu mamá… - decía mientras veía al niño jugar con un carrito – Alice ha pasado por cosas muy duras, sabes…

En eso se puso de pie y se fue a sentar al sofá

Tu madre paso por pobreza, la muerte de su hermana, un padre que solo la recogió porque ya no pudo tener hijos, se enamoró de un patán que le metió un tipejo a la cama… - en eso tomo al niño y lo puso en sus piernas – lo único que le da fuerzas eres tú,Gerard…

En ese momento su móvil empezó a sonar


Alice estaba sentada en su escritorio contestando los teléfonos que por alguna extraña razón no paraban de sonar, hasta que finalmente ese sonido dejó de molestarla.

Al fin… - dijo en voz baja – un momento de paz

Ahora puso su cabeza contra el escritorio

Me alegro que hayas venido… - contesto mientras la silueta se posaba sobre ella y retiraba las sabanas para poder abrazarla y besar su cuello – te amo…

Yo también Alice… - se escuchaba una voz con un tono seductor

Quiero estar siempre contigo… - en eso le dio un dulce beso en los labios

Alice… -

Te amo, quiero ser tuya completamente Oz Vessalius… -

Se levantó exaltada, al levantar su cabeza se su mirada se cruzó con unos ojos dorados.

Al parecer te estás tomando un descanso… - la miro

Lo siento, es que no dormí bien anoche… -

No necesitas disculparte, entra a mi oficina necesito hablar contigo… -

Alice obedeció, este le ofreció que tomara asiento

Muy bien te diré esto aunque he de suponer que ya te diste cuenta… - empezaba la charla el pelinegro

¿Darme cuenta de qué?... – no comprendía

Que Elliot te quiere pretender… - fue al punto

¿Ah? Eso, si me di cuenta… - contesto calmada, pero no hacía notar si sentía algo por el cabello cobrizo

¿Ya lo sabías?… -

Ahorita que me invito a cenar, me dijo prácticamente todo, pero al verme en esa situación fue que lo mire a usted porque no tenía idea de que hacer… decirle que sí o no… -

¿Te gusta?... –

Es atractivo, pero en estos momentos no estoy para enamorarme… *no quiero que me lastimen de nuevo*… -

Alice, cuando vayas a cenar con él, díselo sino solo le darás alas y pues… si eso pasa es muy capaz de desquitarse conmigo… -

Es lo que pensaba hacer… no quiero que haya problemas por culpa mía… -

Me alegro que pienses de esa manera… - de alguna manera el oji dorado le ¿sonrió? – Vamos a comer…

Pero apenas son las 10:00… -

Alice mira tú reloj… -

Miró su reloj y vio que eran las 2:00 de la tarde… ¡DORMÍ TANTO! – Grito provocando que el pelinegro se le quedara mirando, veía como actuaba como una niña chiquita, que no pudo evitar soltar una risa, llamando la atención de la joven - ¿de qué se ríe?

Actúas como una niña de 6 años, me haces recordar a Break… -

La joven bufó molesta


Sharon estaba en el parque pareciese que esperaba a alguien ya que miraba a todos lados, hasta que vio a cierto joven de cabello blanco acercase.

Lamento la tardanza, Sharon… - se disculpó en eso miro al pequeño pelinegro – Hola Gerard – revolvió el cabello del niño y acto seguido le dio una paleta que sacó de su saco.

No hay problema, ¿para qué me querías ver?... –pregunto

Quería invitarte a comer… pero se me ocurrió una mejor idea, ya que Gerard viene contigo – en eso cargo al niño que empezó a Reírse – eres un pequeño diablillo… tu cabello es muy rebelde y tus ojos son muy bonitos…

Sharon esbozo una sonrisa al ver esa escena


Gilbert y Alice se encontraban en un lujoso restaurante, la peli naranja estaba relajada mirando la carta, el pelinegro noto su tranquilidad, le parecía extraño ya que cualquier chica estaría emocionada o gritaría de alegría al entrar a un establecimiento como ese.

Eres única Alice, ¿sabías eso?... – dijo de la nada

¿A qué se debe ese comentario?… - contesto algo confusa

Porque cualquier chica estaría nerviosa al entrar a un lugar como este… ¿acaso ya habías estado en un lugar como este?... –

Una vez, mi padre en una ocasión me trajo a un restaurante de este nivel… - miro alrededor – pero no veo razón para actuar de una manera así, por el simple hecho de entrar a un lugar como este, aunque ahora me pregunto ¿por qué la mayoría de las chicas reaccionan de esa manera?

El pelinegro se quedó sin habla en ese momento, ver como la pelinegra se expresaba de alguna manera le llamaba mucho la atención

Nunca había conocido a una chica que pensara de esa manera… todas las mujeres que he conocido se emocionan, gritan o se creen la gran cosa entre ellas mi esposa –

¿Está casado?... – pregunto de la nada

No lo sabías… -

Honestamente no… -

Pues si lamentablemente estoy casado con una mujer que no amo… -

Pero si usted no la ama, ¿por qué se casó con ella?... – en ese momento el pelinegro le dirigió la mirada- lo siento, creo que no debí preguntar sobre su vida privada – el pelinegro le sonrió

Me case con ella porque me dijo que esperaba un hijo mío, pero eso no era verdad de alguna manera se las ingenio para amarrarme… -

Sabe, no es porque quiera expresarme mal de su esposa, pero esa clase de personas no me agradan en lo absoluto… - comento provocando que Gilbert le prestara su total atención – que una mujer diga estar embarazada para amarrar a un hombre es algo con lo que no se debe jugar un hijo es algo serio no para tomarse a la ligera, si una mujer hace eso no tiene dignidad

Ahora sí había llamado la atención total del pelinegro

Al parecer no me equivoque… - empezó a decir– eres un persona única Alice, jamás en mi vida había conocido a una persona como tú que se expresara de esa forma, este mundo sería mejor si hubieran más personas como tú… créeme que con lo que me acabas de decir, te acabas de ganar mi completa confianza

Alice se sonrojo al escuchar esas palabras

Ya puedo ordenar algo… - trataba de cambiar el tema, provocando la risa del pelinegro.


Un joven de cabellos rubios se encontraba en un gran salón tocando el piano, la melodía era una combinación de alegría y tristeza llevaba como media hora tocando la misma. Hasta que fue interrumpido.

Joven Oz… - decía una sirvienta

¿Qué ocurre?... – pregunto

En el despacho lo espera el investigador… - ese comentario provoco que el joven dejara de tocar el instrumento, se puso de pie

Gracias… - ahora fue hacia su despacho

El joven de ojos verdes llego a su despacho en, él se encontraba un señor sentado

Lamento que me haya tardado… - se disculpó – que noticias me tiene, ¿encontraron a Abyss Latodwidge?…

Justo a eso venía, no encontramos su paradero…-

¿Dónde se habrá metido?...- se preguntaba en eso se relajó y se puso a pensar - *que idiota soy, obvio que nunca la voy a encontrar con el nombre de Abyss se nota que ya ni mi cerebro funciona* Creo que acabo de hacerlo trabajar de más, usted nunca encontrara a Abyss… bueno tal vez si la encuentre en los registros –

El investigador le prestó atención.

Busque a Alice Baskerville… eso es todo, puede retirarse – el señor acato la orden – que tonto Alice solo uso el nombre de su hermana para protegerse, como se me pudo olvidar.

En ese momento el joven, abrió un cajón de su escritorio y sacó algo pequeño y brilloso.

Alice no importa dónde te escondas, te voy a encontrar… - esbozo una sonrisa


Gilbert y Alice habían regresado a la empresa, ahora mismo estaban en el estacionamiento, termino de acomodar el carro en su lugar, y miró a la oji violeta que iba con la cabeza cabizbaja.

Alice, ¿sucede algo?... – pregunto

Es que… esto está mal, no debí haber aceptado su invitación… - habló

¿Por qué, no debiste aceptarla?... –

Por dos razones, usted es mi jefe y segunda es un hombre casado… - le dijo sin rodeos, mientras lo miraba

Pero, apenas te enteraste que era casado… -

Sí, usted nunca me dijo nada… -

¿Por qué nunca me preguntaste si lo era?... – dijo inocente

¡DE TODAS MANERAS!, aunque igual yo tengo algo de culpa por aceptar, pero eso ya no va a volver a suceder… - salió rápido del automóvil, dándole la espalda a su jefe camino enfadada hacia la empresa.

*Alice, de todas formas, tú volverás a salir conmigo*… - pensó el pelinegro, pero en ese momento se dio una cachetada - *¿cómo puedo pensar esas cosas?, ella tiene razón, yo estoy casado, aunque no quiera a Dalia… no puedo hacer estas cosas… esto es mal…*

Después de sermonearse, le puso la alarma al coche y entro al lujoso establecimiento.

Alice ya había llegado a su escritorio, pero se desconcertó cuando vio a Elliot, rápido dedujo que él la estaba esperando, decidió actuar como siempre.

Elliot, ¿qué haces aquí?... –

Pues, no puedo resistirme hasta mañana, quiero que vayas a cenar conmigo hoy… - respondió algo sonrojado

No quiero sonar grosera, pero mejor… - empezaba a decir

Ve con él, Alice… - dijo una voz masculina atrás de ella, esa voz era… ¿Gilbert?

Gracias… ya escuchaste a tu jefe… - decía animado

De acuerdo… - no tuvo otra opción Alice

Te espero en la entrada del estacionamiento… -

Ya sabes lo que platicamos Alice, tienes que decirle a Elliot que no quieres nada serio con él… - le susurró

Lo sé, aunque hubiera preferido que fuera mañana… -

Mientras más rápido se lo digas, mejor… -

Como usted diga… -

¿Sigues enojada?, conmigo… -

Sí, sigo enojada… -

El pelinegro abrió la puerta de su despacho, que al hacerlo tomo desprevenida a Alice y la jaló, para adentrarla a la misma.

¡¿QUÉ RAYOS CREE QUE ESTÁ HACIENDO?!... – grito con un pequeño rubor en sus mejillas ya que la tenía acorralada contra la pared.

Por más que grites no te escucharan, necesito que escuches con debida atención, lamento si te ofendí en algún momento… -

¿Ah?... – fue lo único que pudo decir

Si, te ofrezco una disculpa, lamento si malinterpretaste todo, así que solo quiero que llevemos una relación laboral, ¿te parece?... –

Asintió.

Muy bien, ahora quiero que vayas con Elliot y seas honesta con él… - la soltó y le abrió la puerta para que está saliera.


Sharon se encontraba en el departamento, hacía poco que había regresado, se encontraba haciendo un poco de café para ella y Break, a quien había invitado, mientras lo preparaba se quedaba mirando al oji rojo, quien jugaba alegremente con el pequeño niño de cabello negros.

Ten… - le ofreció una taza de café

Gracias, es muy amable de tu parte… - le dio un sorbo al café

Te gusta jugar con los niños… ¿verdad?- pregunto

No siempre, a veces… Gerard me agradó, es un niño muy tranquilo…- sonrió - ¿es tu hijo?

Empezó a recordar lo que Alice le había dicho en la mañana, tomo aire.

Perdona, no debí preguntar… - se disculpó

Sí, es mi hijo… - contesto

Ya veo, eres muy valiente, ¿sabes?... – siguió la charla, dejándola confundida– te admiro por sacar adelante a tu hijo…

Una sonrisa se dibujó en el rostro de Sharon


Al día siguiente

Buenos días Alice, ¿qué tal te fue ayer?... – pregunto el pelinegro

Fue horrible… -

Mejor entremos a mi oficina, para que platiquemos…- acató la orden

Ahora si platícame… -

Seguirá pretendiéndome… - dijo en corto

¿Qué?... –

No se dará por vencido, quiere conquistarme a cualquier costo… -

Me temía que esto pasará… - suspiro el oji dorado

¿Qué hago?... – se llevó las manos a la cabeza

Ni idea… -

¿No crees que es sencillo? – Decía Reim, quien entraba a la oficina– solo necesitas buscarle novio a Alice, para que Elliot la deje en paz

¡NUNCA!... – gritaron al unísono


Y hasta aquí concluimos este capítulo.

¡Nos vemos en el próximo!

PandoraHeartsLatino