¡Hola! Yo de nuevo, espero les guste este nuevo cap. La tardanza se debe a que no he estado muy inspirada, luche conmigo misma y por fin les traigo esto. He de aclarar que trataré de subir entre sábado y domingo.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Sorachi-sensei
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Una furiosa mujer de ojos rojizos llegaba a la yorozuya, arrepentida de haber salido de la comodidad de su hogar, y maldiciendo a cierto líder del Hyakka, pues ahora, por una serie de circunstancias extrañas, esta noche tendría una cita con el bastardo ya mencionado. Entro dando un fuerte cierre a la puerta, estaba tan ocupada lanzando maldiciones al rubio, que no se percato de la presencia del pelirrojo, que la llamo, para interrumpirla de sus pensamientos.
-¡Gin-chan! ¿Qué te pondrás para tu cita de hoy-aru? -un Kagura emocionado, interrogaba a la molesta recién llegada-
-¿De qué mi***a me estás hablando? -confundida, molesta y nerviosa, respondió al yato-
-No te hagas la tonta-aru. Sé que tu y Tsukuo-nii tendrán una cita-aru. -Burlonamente hablo-
-Y, ¿cómo rayos te enteraste? ¿Acaso también me acosas?, ir tanto al Shinsegumi con tu noviecita esa, te contagio lo de Goriko y la chica Anpan, ¿verdad?
-¡Que esa sádica no es mi novia-aru! Y lo sé por ¡Seita!
- Y ¿cómo es que te dijo? más importante, ¿porque rayos él sabe eso?-más que confusa, la mujer molesta, preguntaba al joven de ojos azules-
-Seita me llamo-aru, y no te diré porque lo sabe-aru, ya nos lo has confirmado-aru. -con el mismo tono burlón le respondió-
-Tsk. -chasqueo la lengua y rodo los ojos-.
-Así que, ¿Qué planeas usar-aru?
-Eh? no se dé que me estás hablando. -mientras se hurgaba la nariz, se sentó desenfadadamente en su sofá. El pelirrojo se molesto ante la acción y respuesta de la líder de la yorozuya-
-Pues a que debes lucir linda para Tsukuo-nii-aru, después de todo es la primera cita de tu vida-aru. -una vena se mostro en la frente de la protagonista-.
-A que te refieres con que es la primer cita de mi vida!? eh?! -parándose de golpe, la mujer furiosa grito-. ¡¿Y porque carajos, debo de 'lucir linda" para ese bastardo?! -la peli plateada molesta al más joven pregunto. El yato solo se enfado, tendrá que "convencerla" de nuevo-.
Un apuesto rubio, tocaba la puerta de la Yorozuya, pues como prometió, venía por la hermosa mujer que habitaba ahí. Con solo tocar tres veces escucho que cierto yato grito.-
-¡Espera un minuto-aru!
Seguido de una serie de correteos, estruendos, forcejeos y claro gritos de los que se encontraban en el interior.
-¡No! ¡Espera! ¿¡Qué haces mocoso!?
-Cállate Gin-chan! -otra serie de forcejeos y golpes se hicieron presentes, después de un ruido sordo, se escucho uno pasos rápidos hacia la puerta-.
-Tsukuo-nii, que bueno que llegas, Gin-chan ya estaba deprimida porque no llegabas-aru -le sonrió al recién llegado. Ambos esperaron algún tipo de muestra de queja por parte de la peli plateada por lo que anteriormente había dicho el yato, al no escuchar nada, los dos hombres decidieron entrar, ¿que encontraron? Ginko tratando de escapar sigilosamente por la ventana, que al verlos desprendió un aura depresiva y nerviosamente les sonrió, para después saltar y correr como alma que lleva al diablo. El yato furioso murmuro algo sobre la que huía, para girarse rápidamente hacia el ninja a su lado-.
-Tsukuo-nii, lo siento no debí descuidar a la inútil de Gin-chan! -pedía perdón a la vez que insultaba a la mujer-.
-No te preocupes Kagura. -Sonrió el rubio, mientras juguetonamente despeinaba al yato-. No esperaba menos de ella, esto hará la noche más emocionante. -pensativo miro hacia donde hace unos minutos huyo, la , pues mejor me pongo en marcha, tengo que atrapar a mi cita. -sonrió con aquella sonrisa que a su "amante" consideraba aterradora, y con un ademán de despedida, salía de la yorozuya. El yato aunque confundido por lo que dijo el rubio, rió, y se dispuso a dormir-.
Ginko opto huir usando sus bien torneadas piernas, iba a toda prisa, pues considero que si tenía aquella cita con aquel bastardo, de seguro él no la dejaría de molestar. Cuando considero que ahora estaba una distancia considerable, bajo su velocidad. Suspiro y sonrió triunfante.-
-Ha, ese idiota cree que tendrá una cita conmigo. -con una risa "malvada", entre jadeos hablo.-
¿Quien se cree que soy? Soy Sakata Ginko, ¡nadie es digno de mi belleza!-exclamo feliz, pues ella había ganado esta contienda-. , ahora a donde iré, puedo ir al pachinko...-pero la peli plateada no pudo seguir pensando donde permanecer, hasta que aquel rubio se marchará. Pues "algo" cayó frente de ella, la mujer aunque no pudo identificar que fue eso, se detuvo, pero inevitablemente choco contra aquello que cayó. Toco lo que sea contra lo que haya colisionado, era algo firme, olía a tabaco, sabía perfectamente que era. Abrió sus ojos lentamente con nerviosismo, con un ligero "tic" en uno de sus parpados, levanto la vista, encontró a la razón de sus penurias, el rubio solo le sonrió con aquella sonrisa que le aterraba, ella le devolvió una sonrisa tímida, se giro e intento correr, el hombre le tomo por los brazos y la giro para verla de frente, le volvió a sonreír.-
-¿A dónde crees que vas dulzura~? -pregunto a la pobre mujer que retenía-.
-erm... ¿salí a correr? -aún agitada, sonrojada y jadeante hablo, haber corrido tenía sus consecuencias. Imagen por la cual al rubio casi le da un derrame nasal, creo que se entiende el porqué...-
-¿Y por qué precisamente cuando llegue por ti? -inhalando de su kiseru, seguía reteniendo a la pobre mujer.-
-Ah, pues verás... emm... debo mantener mi escultural figura. -sonrió tímidamente, sonrosada y ligeramente jadeante, hacia posees señalando su punto. El afortunado o tal vez no tanto, rubio que admiraba tal imagen, casi perdía la cordura.-
-erm... Tsukuo? -la mujer llamó al rubio, pues el hombre la miraba fijamente y aunque ella quisiera escapar, era retenida por él.- ¿tengo algo en el rostro? -nerviosa y levemente sonrojada al hombre pregunto.-
-No, es solo que pensaba que tienes unos horribles ojos de pez muerto. -Aunque la verdad era otra. A la mujer le salto una vena en la frente.-
-¡¿A quién llamas ojos de pez muerto?! ¡Eh! ¡Bastardo! -la mujer furiosa se libero del retenimiento del rubio y se giro para alejarse del líder del Hyakka. El hombre tomo a la mujer en sus brazos y cual costal, se echo al hombro a la mujer.-
-¡Hey! ¡Bastardo bájame! -golpeaba insistentemente la espalda del rubio.-
-No.-rotundamente negó y fumo de su kiseru-. Te bajaré al menos que cumplas nuestro acuerdo
-¿Cual acuerdo? ¡Tú eres el único que inicio esto! ¡Bájame! -seguía golpeando al rubio-.
-¿Cumplirás lo prometido? -exhalo el humo y le sonrió a la mujer que cargaba-.
-Arg... ¡Vale! lo hare... -rodo los ojos. El ninja sonrió victorioso y bajo a la mujer.-
-Muy bien hemos llegado.-la permanentada miro rápidamente al rubio confundida-.
-Espera... ¿me cargaste hasta aquí? ¿Sabías que accedería?
-En realidad pensé que tardaría más... -inhalo de su kiseru, y le sonrió con esa sonrisa que ella consideraba aterradora. La peli plateada estaba a punto de golpear al rubio, pero una voz le interrumpió.-
-Disculpen.-La mujer soltó al rubio del traje blanco que llevaba, y ambos dirigieron su vista hacia la voz.- ¿Tienen reservación? -el dueño de la voz era uno de esos hombres que se encuentran en la entrada de cualquier buen restaurant de lujo. El rubio se aliso el traje y tomando a la confundida peli plateada por la cintura, se acerco al hombre.-
-Sí, tenemos reservación
-Oh, muy bien, ¿a nombre de...?
-Tsukuo
-Solo Tsukuo? -el hombre miro al rubio, que solo asintió, Ginko aún seguía confundida. El hombre busco en la lista y encontrando lo que buscaba les dedico una sonrisa.-
-Por aquí, por favor.-Hizo una seña para que lo siguieran, el rubio siguió al hombre, llevando consigo a la peli plateada confundida que sujetaba por la cintura.-
-Que disfruten de su cena.-se inclino y dejándolos en su mesa, se marcho. El rubio aparto una silla de la mesa y se la ofreció a la mujer, que sin saber muy bien que sucedía, la acepto y sentó. El ninja sonrió, se dirigió al otro lado de la mesa y tomo el asiento restante. Ginko curiosa observaba aquel restaurant, era de lujo, un punto para el rubio, había personas de alta alcurnia de la sociedad amanto y terrestre-.
-¿Como carajos puedes pagar esto? -la peli plateada miro al rubio-.
-¿Hm? ¿Sorprendida? -la mujer asintió todavía admirando el restaurant, el rubio rió divertido.-
-Yo que pensaba que no sabrías que soy de gustos de lujo.-sonrió con presunción al ninja-.
-¿Dudabas de tu amante? -sonrió mientras apoyaba su cabeza en la mano, del brazo que tenía en la mesa. La mujer se sonrojo ligeramente y rodo los ojos-.
-Mataku...-suspiro, y regreso su vista a su apuesto acompañante-. No dejaras de insistir con eso de ser "amantes", ¿verdad?
-No.-le sonrió "encantadoramente" a la peli plateada, que adopto la misma posee que el rubio y de nuevo cuenta rodo los ojos-. Ahora que te veo bien, luces realmente encantadora hoy~. -Pues la mujer de ojos rojizos, usaba un vestido en corte "v" de color negro, le llegaba hasta las rodillas, un delgado cinturón plateado marcaba su cintura, la prenda sencillamente hacia justicia a su despampanante figura. En conclusión se veía realmente hermosa. La protagonista se sonrojo ligeramente el cumplido del rubio, conservando su posición y vista que había optado hace unos instantes-.
-Pues es obvio, ¿que no te lo había dicho ya?, yo siempre luciré hermosa.-con orgullo habló. El líder de Hyakka le sonrió-.
-Sí me lo habías dicho, pero no pude evitar decirlo de nuevo, dulzura~.-la permanentada nerviosa, cambio su postura e iba hablar para que así, tal vez el rubio le dejara de dedicar esas insistentes miradas. Pero para su fortuna y alivio, llego un mesero con sus respectivos platillos, la mujer sonrió, pues aquellos platillos parecían sumamente deliciosos, se imaginaba el postre. El ninja, rió por lo bajo, ver a la peli plateada "degustar" aquellos manjares siempre era divertido.
La cena transcurrió sin problemas, solo una Ginko que hacia todo lo posible para que a cierto rubio, no le sirvieran nada que llevará alcohol. El hombre se divirtió toda la cena con esto, sobre todo durante el postre, pues al rubio casi por "error" le dan un pastelillo y chocolates con licor, a la pobre peli plateada casi le daba un infarto. Habiendo terminado de comer todo aquello, el rubio pago, ambos "amantes" salieron de aquel restaurant.
-Eso estuvo cerca. -suspiro la mujer-. Estaba segura que en algún momento te convertirías en Terminator. -fingiendo o no del todo temor. Al rubio le salto una vena en la frente.- imagina, todo el desastre que habrías provocado.
-Siento haberte preocupado.-con la vena en frente aún.- pero eso me alegra, al fin vas aceptando que eres mi amante~.-sonrió, pues sabía que eso enfurecería a la mujer, que sujetaba de la cintura.-
-¡¿Quien se preocupa por ti?! ¡Bastardo! -con una vena en la frente ladró la hermosa mujer-. ¡Y con un carajo, deja eso de los amantes! -miro al rubio que la sujetaba por la cintura, cosa de la que realmente no se había percatado. Él, solo le sonrió y soltó humo de su kiseru, la mujer suspiro.-
-Danna.-una voz monótona llamo a la peli plateada, la mujer sabiendo de quien era, le dio otro "tic" en uno de sus parpados, e ignorando aquella voz, jalo consigo al rubio que confundido, giro su cabeza dirección a la dueña de aquella voz, la permanentada maldijo al rubio y a la noviecita de su "hijo".-
-Si es Souko-chan! -colocando se rápidamente al frente del rubio, como si así pudiera ocultar a su alto acompañante. Fingiendo su voz "tierna" nerviosamente.
-Danna, ¿quién es tu acompañante? –su voz monótona, ahora mostraba diversión-.
-No sé de qué me habl…-la mujer no pudo continuar, por que el rubio, se posiciono a su lado y hablo-.
-Soy Tsukuo, supongo que eres amiga de Ginko, ¡no es así?, linda señorita~ .-Y por alguna extraña razón, la peli plateada se ofendió, por la actitud mujeriega del rubio-.
-Amigas no estoy del toda segura, ¿no es así Danna? –la voz de la mujer permanecía monótona-.
-¡Souko, deja de perder el tiempo y vuelve a trabajar! –Ladro la vice-comandante endemoniada-. Ah, pero si eres tu Yorozuya.-Con desafío a la peli plateada miro, mientras se acercaba al grupo.-
-Tsk. Más problemas.-la mujer de ojos rojizos, escupió al piso, y después sonrió con odio a la mujer de trenzas. A la mujer de cabello negro, le salto una vena -
- ¡El problema aquí eres tú!¡Estúpida adicta al azúcar¡
-¡Eh! Perdón pero no te escuche, ¡estúpida adicta de la mayonesa! ¿Las perras del Bakufu no tienen nada que hacer?
-¡¿A quienes llamas perras?! ¡Estúpida permanentada! –Chispas, salieron de los ojos de ambas mujeres. La peli plateada estaba a punto de insultar a la peli negra, cuando una mano le cubrió la boca y otra le tomaba la cintura.-
-Siento interrumpir su "alegre encuentro".-el rubio sonrió a las tres mujeres, que se habían olvidado de su presencia. Enojado principalmente, por ser ignorado por cierta peli plateada-.
- ¿Y quién diablos eres tú? –pregunto la vice-comandante que ahora más relajada, se percataba de la presencia del hombre, que retenía a la mujer con la que hace unos instantes discutía.-
-Eso mismo estaba hablando con la Danna, cuando llegaste tú, estúpida Hijikata.-Hablo la castaña. La peli plateada, forcejeaba con el rubio que aún le cubría la boca y la tomaba por la cintura.-
-Cierto, disculpen mis modales dulzuras ~.-si no retuviera a la hermosa mujer, se hubiera inclinado todo su cuerpo, así que solo se limito a hacerlo con su cabeza. Les sonrió encantadoramente a las otras dos mujeres.- Soy Tsukuo, Líder del Hyakka
- ¿Entonces eres ninja? –Ambas mujeres preguntaron, mientras Ginko aún seguía luchando por ser liberada.-
-Así es queridas~
-¿Y qué relación tienes tú con la Danna? –pregunto la castaña, tras explotar su bomba de mascar. La mujer de ojos rojizos ahora luchaba con mayor insistencia, sabía que el rubio diría una de sus tonterías.-
-A pues verán, ella es mi amant…-el mujeriego no pudo terminar, porque la hermosa peli plateada, piso el pie del rubio con uno de sus hermosos tacones plateados que estaba usando, mientras mordía la mano que cubría su boca. Aprovechando su liberación se coloco a lado del rubio y cubrió la boca del hombre, que seguía ligeramente adolorido. Las Shinsegumi observaron confusas todo lo sucedido, querían saber lo que la yorozuya era de ese hombre, pero debido a la abrupta interrupción de la mujer, no lo supieron, aunque por lo poco que escucharon, sabían lo que el hombre quiso decir. Aún así, quedaron sorprendidas, pues la acción de la mujer peli plateada, sucedió tan rápido, que comprendieron porqué esa haragana, era conocida como la temible Shiroyasha.-
-Lo siento Hijikata-kun, Souko-chan, pero tenemos cosas que hacer.-Sonrió nerviosamente a las mujeres, mientras con todas sus fuerzas intentaba no mostrar el asco que sintió, al momento, en que el rubio, molesto, le lamio la mano con la que cubría su boca.- Así que nos vamos.-mientras empujaba a un rubio enfadado, que después de cierto tiempo mordía o lamía la mano de la mujer.-
-Hasta luego Danna.- despidió la castaña a la mujer que se alejaba. Cuando se perdió de su vista, le sonrió a la peli negra a su lado.- ¡Muere Hijikata! –Disparo su querida bazooka.-la mujer de trenzas apenas la pudo esquivar.-
-¡¿Qué diablos haces?! –Furiosa exclamo la pelinegra a la castaña.-
Cuando la peli plateada considero que ya no eran visibles para las Shinsegumi, soltó al rubio y frenéticamente intentaba limpiar su mano.
-¡Arg! ¡Qué asco! –Su rostro mostraba lo expresado por la mujer. Se escucho un "Boom", la mujer sabiendo de qué se trataba no se molesto en prestar a tención a aquello, en cambio el rubio sí, pero viendo que no era nada grave y la reacción de su "amante", lo ignoro también.- ¡¿Por qué has hecho eso!?
-Eso ganas, por interrumpirme, dulzura~.-Sonrió con aquella sonrisa considerada por ella "macabra". La mujer le dedico una mirada de furia-.
-¡Pero si eres tú, el que me interrumpió! ¡Además le ibas a decir que soy tu amante! -Seguía limpiado su mano.-
-¿Y es eso mentira?-manteniendo su sonrisa. Pregunto a la mujer que rodo los ojos y por fin había dejado de limpiar su mano-.
-Eres un idiota. Lo sabes, ¿verdad? –Volvió su mirada al rubio, y de nuevo empezó a caminar. El rubio sonrió divertido, y se posiciono al lado de la mujer, para después tomarla nuevamente por la cintura. La mujer que sintiendo la acción del rubio miro al hombre, suspiro de nuevo y lo dejo pasar. Pues aunque no quisiera, durante los días en los que convivió con el rubio, se había acostumbrado a la acción del hombre.-
Caminaron juntos sin rumbo, mientras hablaban de sus trabajos más recientes, Tsukuo, se detuvo en un puesto, y a su querida "amante", compro unos dango, que ella felizmente degusto, el fumaba de su kiseru, mientras observaba a su acompañante.
-Aunque odie admitirlo, debo alagarte.-mientras seguían caminado, la mujer hablo, y dio un mordisco a uno de sus dangos-.
-Es todo un honor ser alagado por ti, dulzura~, más quisiera escuchar tu halago.-Le sonrío y expulso el humo de su kiseru.-
-Pues verás.-Mientras masticaba hablaba. Terminado de degustar su dango, siguió hablando al expectante rubio.- Sabes complacer a una mujer.-le sonrió, el hombre se sorprendió y si no se hubiera controlado, un sonrojo habría aparecido en sus mejillas. La mujer siguió con su discurso.- Aunque seas un imbécil mujeriego.-Termino su "halago" con una sonrisa burlona, al hombre le salto una vena en la frente, miro el edificio que tenía detrás, sonrió a la mujer con aquella sonrisa "macabra", la peli plateada sonrió nerviosamente, el rubio la tomo en sus brazos al estilo "princesa".-
-Sabes, amante mía, también se complacer a las mujeres de otra manera~.-sonrió de nuevo con esa sonrisa, que a la mujer en sus brazos aterraba. Que ahora confundida, miro hacia el frente, al edificio que hace unos momentos tenía detrás, a la mujer le dio un "tic" en uno de sus parpados y pidió que la tierra le tragara… vale, que solo es un edifico dirán, pues bien, ese no era un edificio normal, era nada mas, ni nada menos que un "Love Hotel".-
-¡Prefiero no conocerlo! –Roja cual tomate al rubio grito, mientras al pecho lo golpeaba, para que este lo soltara.-
-De igual manera, te lo daré a conocer~.-Sonrió encantadoramente y le guiño un ojo, la mujer de tez blanca, perdón ahora roja, dio un grito ahogado, y el rubio golpeo con mayor frenetismo.- Dulzura~, te suplico que no sigas con ese fetiche tuyo.
-¡Bájame! ¡Maldito mujeriego! –grito la exaltada y nerviosa peli plateada.-
-¿Y que gano? –dijo entrando poco a poco al "Love Hotel". La mujer nerviosa, y temiendo por su vida grito.-
-¡Lo que quieras! ¡Menos esto!-efusivamente grito al rubio.-
-De acuerdo.- Salió de aquel lugar, bajo a la mujer en sus brazos al suelo, que suspiro de alivio, permaneciendo con un poco de sonrojo.-
-Eres un idiota.-suspiro. El rubio le sonrió, la acerco más hacia él, pues aún la retenía con ambas manos en su cintura, y aprovechando la confusión de la mujer, la beso, la peli plateada se resistió y gruño al hombre, que le devolvió el gruñido y la tomo con mayor fuerza, pero para su fortuna, la hermosa mujer en sus brazos, tras unos instantes, dejo de luchar, el sonrió triunfante, Para su infortunio el oxigeno, ahora fue su enemigo, y se obligo a liberar a la mujer de aquel beso. La peli plateada abrió lentamente los ojos, encontrando a un rubio sonriéndole victorioso, ella se sonrojo, y alejándose del rubio de golpe, corrió hacia la yorozuya. Dejando atrás a un divertido ninja, que mientras la dejaba escapar y la veía correr, pensaba dos cosas, que los labios de su amante eran suaves y sabían dulces, y la segunda, ¿como hacía para correr tan rápido con tacones?, río para sí y sonriente regreso a Yoshiwara.
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¡Yey! Un capítulo más x3
Notas y Dudas mías:
La ropa de Tsukuo, es el traje que usa a finales de la saga. Lamento si no describí bien la ropa de nuestra querida Ginko ;-;
¿Les gusto el cap? ¿Debo continuar con esta historia? ¿o debo empezar uno nueva?
Espero sus reviews cx
