Capítulo 4: Explícame.
No es como si algo malo fuera a suceder, no es como si Dante le comenzara a mirar con otros ojos. Porque todo lo que pasó, tan solo se conmocionó en su mente, no salió de ese espacio y tampoco quería hacerlo.
Se pegó una ducha fría aunque las odiara, pero era lo mejor para relajarse. Mientras se secaba con la toalla oía varias voces en la planta de abajo. Había alguien más que los inquilinos de la casa.
Estaba nervioso y al principio le costó mucho salir del baño, pero acabó cediendo, como si algo allí fuera le llamase. Tan solo recordó dejar cargar el móvil para hablar con Kyrie después de cenar. Como la extrañaba y eso que no había pasado ni media semana, pero se le hacía un vacío no tenerla con él y poder hablar cada noche de sus tonterías cuando Nero se colaba por la ventana en su habitación, ya que Credo, el hermano mayor de Kyrie, no quería que el menor estuviese a solas con la chica y era entendible más en esta etapa rebelde.
Bajó las escaleras sacudiéndose el pelo aún mojado, dando ligeros pasos pero a la vez notorios.
-Sí que te lo has tomado con calma –dijo Dante desesperado señalando el plato de espagueti- Te estábamos esperando.
-Lo siento –fue lo único que dijo Nero- Haber empezado sin mí.
Su mirada se deslizó hacia la punta izquierda de la mesa, donde una morena muy atractiva se encontraba sentada al lado de Dante. Tan solo la miró y parpadeo dos veces. Un incómodo silencio surgió en la grande sala.
-Ah disculpa –dijo la mujer levantándose de su sitio y acercándose al menor- Mi nombre es Lady –habló, extendiéndole la mano, algo coqueta.
El albino tan solo la apretó cordialmente junto a una sonrisa. Los ojos de aquella mujer le llamaban mucho la atención, al parecer sufría de heterocromía parcial.
-Nero –respondió.
Cuando por fin acabaron el saludo, Lady se quedó viendo el brazo vendado del menor, el cuál apartó de su vista dejando una pequeña risita en el camino.
El joven tan solo la miró extrañado, como si esa mujer ocultase algo que no le diese buenas vibraciones. Pero intentó sacarse esas ideas de la mente y sentarse en la mesa junto a los otros que para decir verdad, estaban desesperados por comer.
La comida estaba realmente deliciosa, había que saber que para lo poco que conocía a Patty esta cocinaba muy bien y eso era algo que agradecería luego.
-Por cierto, Dante –sacó tema Lady- ¿Dónde está el cachorro que te habían encargado?
La rubia no pudo aguantar la risa y se tuvo que tapar con las dos manos para no escupir la bebida mientras el mayor de los albinos se sonrojaba con vergüenza.
Nero sin embargó ni se molestó en contestar, sabía desde el principio la bromita que le había planteado Vergil a su hermano y tampoco es que le hiciera mucha gracia. A decir verdad, no era de su agrado estar bajo el mismo techo que Dante y estaba seguro que el mayor compartía el mismo sentimiento.
-Lo tienes en frente –contestó Dante volviendo a bajar la mirada sobre el palto- Sí, Vergil es un cabrón.
Era una vergüenza para Dante el estar siempre cayendo en las bromas pesadas de su hermano mayor, pero tuvo que admitir que al final no sería tan malo tener a Nero a su cargo, más que nada por la recompensa, claro está.
Lady por otro lado se quedó de piedra hasta que no pudo más y soltó una fuerte carcajada, porque al parecer Dante era más fácil de engatusar de lo que se creía.
-Bueno… A todo este chiste que tenemos encima –intentó decir la morena- Me han llamado de la ciudad de al lado. Al parecer hay varios sucesos extraños rondando una catedral central y necesito que vengas conmigo –esta vez miró al pequeño- Y Nero también, ya que está a tu cargo.
Dante dejó el tenedor sobre la mesa y miró a Lady fijamente ¿Qué se traía en mente la morena? Ella nunca se llevaría a un simple humano de misión, a pesar de que ella lo fuera, pero siempre decía que el resto eran débiles y molestias. Pero no se negó con Nero, sin saber que en verdad él era igual que Dante.
-Tranquilo Dante, ya sé que Nero no es normal –rectificó la de los ojos diferentes bebiendo del vaso- Puedo oler a un demonio a quilómetros.
Nero tan solo chasqueó los dientes y sonrió con la cabeza bien en alto. La chica era interesante después de todo. Reconociendo sin necesidad de armar un escándalo. Aunque cabía decir que le molestaba el hablar de aquella mujer, como si supiera todo sobre él. Mirándole con superioridad, algo dentro de él le dejó saber que aquella tipa no se llevaba muy bien con los demonios. Pero con Dante parecía todo diferente, todo tan natural ; el hablar y las expresiones, se hacía notar que se conocían tiempo atrás.
A pesar de que los secretos estaban saliendo a la luz, Patty seguía confusa, pero acabó entendiendo todo con respecto al joven demonio y entonces sus ojos se dirigieron hacia su llamativa venda del brazo derecho.
-¿Qué tienes ahí? –preguntó la pequeña, curiosa.
-Mejor no saberlo –habló Nero, dando fin a la conversación y levantándose de la mesa para recoger su plato ya vacío- Muchas gracias por la cena Patty, estaba delicioso.
-Gracias, pero no he sido yo quien ha cocinado.
Nero se giró de golpe encontrándose con la mirada de Lady, porque era obvio que Dante era incapaz de cocinar, pero esta solo se encogió de hombros mirando de reojo al albino.
-Me alegro que te haya gustado –dijo Dante, dedicándole una sonrisa.
El de ojos azul cielo se cuestionó que demonios estaba sucediendo. Pero tan solo se retiró hacia la cocina para lavar lo que él había ensuciado.
Unas voces y risas todavía se acumulaban en el comedor, hasta que un suave portazo lo calló todo. Nero supuso que Lady ya se había marchado.
Unos delicados pasos se encaminaban hacia la posición del albino, hasta girarse y encontrarse con Dante, este tan solo sonrió infantilmente y se acercó al lavadero junto a él.
-Debo decirte que me has sorprendido –susurró Nero colocando el plato recién lavado en la estantería.
-Venga, no ha sido para tanto. Pero bueno nene, si te vas a poner tan meloso, volveré a cocinar para ti –bromeó Dante dándole un codazo amistoso.
Nero solo gruñó avergonzado escondiendo su rostro con su corto flequillo, cosa que no daba mucho resultado. Entonces decidió cambiar de tema.
-¿Cuándo salimos de cacería?
-Al parecer Lady tendrá sus armas preparadas para mañana por la tarde, iremos con ella a la misión y estaremos alojados en un hotel de allí, no te preocupes, yo te pago la habitación.
-Gracias…
El menor aunque era algo gruñón y seco, sabía dar las gracias después de todo.
-¿Y Patty?
- Ella se quedará con una amiga mía, no te preocupes.
Cuando Dante acabó de fregar todo y guardar los utensilios donde iban, se volteó sentándose en la encimera.
-Y dime Nero ¿Qué es lo que te trae por aquí? –preguntó Dante- Vergil no me explicó el porqué has de estar bajo mi cargo.
Era verdad, Dante no sabía nada de él, ni de donde procedía, tan solo sabía el hecho de que debía cuidarlo y al final sería recompensado.
-Verás…-susurró Nero sosteniendo su brazo vendado- Vengo de un sitio llamado fortuna. Es enorme y está lleno de catedrales y castillos. La gente es lo mejor que hay –sonrió- Poca gente sabe sobre mi verdadero yo –levantó el brazo vendado en forma de seña- Y es mejor que no lo sepan.
-¿Miedo?
-Bueno, soy huérfano y una familia me acogió cuando tenía siete años. Ellos son Credo y Kyrie, para decir verdad son todo lo que tengo y Credo es el único que sabe que soy medio demonio, pero Kyrie no... El simple hecho de que alguien más descubra que soy un demonio me avergüenza. Además, él porque estoy aquí es simple, la Orden de la Espada jamás aceptaría a seres como yo y el último mes han estado de guardia por toda la ciudad.
-Ya veo, así que si te vieran ¿Serías echado de tu preciado hogar?
-Puede que hasta ejecutado…
Desgraciadamente esa era la triste realidad de Nero. Luchaba por sobrevivir y hacerse pasar por humano, para ser aceptado por los demás.
-No todos los demonios somos malos –mencionó Nero en un hilo de voz.
-Claro que no, creo que tú eres más humano de los que hay hoy en el mundo –dijo cruzándose de brazos- Puedes quedarte todo el tiempo que haga falta.
Un color rosado se acumuló en las mejillas de Nero, quien tan solo quedó callado sin saber que decir.
-Será mejor que vayamos a dormir, hay que preparar todo para mañana.
Y así fue como Dante abandonó la cocina dejando a un joven vagando por sus pensamientos.
N/A: Siento mucho el restraso enserio, pero casi no tengo tiempo D : Ya mismo se acaba el instituto y tengo que currar. De todas formas muchas gracias por seguir leyendo y tener paciencia (L)
SirenaLoreley: Nero no es santo para nada xD uuuh pues eso de ceder todavía no lo sé ni yo, ya se verá ^^ ¡Gracias a ti por leerme y dejarme review!
LadyAniMangaXD: Si fuera real hubiese sido todo muy rápido : D Mwhahaha ¡Mil graciiias * v *
yenifer: ¡Gracias! me alegro que te haya gustado : 3
Shekina-Shalom: A todos xDDD Nooo chuck norris no D : ! Pues yo conozco a Dante . Muchas gracias x leer y por la paciencia!
