Bella POV
Sentada en el tejado de la casa de Aidan esperaba que el durmiera para escabullirme, igual a como lo hacia el conmigo, y eso me ponía aun más deprimida, cada vez me sentía más como una traidora. Pero no tenia opción, era una vampiresa ahora y éramos egoístas por naturaleza, no es una justificación lo sé pero sentía demasiada curiosidad por este humano. Me tentaba pero no era solo su sangre, había algo en el, algo que me llamaba como el canto de una sirena.
Cada vez me reconocía menos, yo jamás hubiera pensado en alguien más que en Edward pero de pronto con este humano estoy haciendo cosas, sintiendo cosas de las que no me creía posible y me asusta.
Seguramente Alice ya vio mis intenciones, de verdad no quería matarlo, me contendría para que Aidan pudiera vivir un día más para que yo pudiera hablarle mañana en el instituto.
Sé donde debería estar, al lado de mi esposo, de mi compañero, de el… pero me es imposible separarme de Aidan, el es frágil pero a la vez tiene un alma fuerte, lo puedo ver. Tal vez eso sea lo que me atraiga, el es diferente, y eso lo hace mas intrigante, solo me quedaba esperar que se durmiera. Espero que lo haga pronto.
Aidan POV
Nos acabábamos de mudar a Escocia hace un año aproximadamente, mi mama Grace y yo estábamos decididamente más felices aquí, era lunes y empezaba un nuevo año de instituto, esperaba con ansias este día, me gustaba mucho regresar al colegio así no me aburriría mas y podría ver de nuevo a mi amigo Dayan, en las vacaciones no hice mas que escribir y tocar la guitarra.
Mama adoraba que tocara para ella, decía que tenía muchísimo talento, yo como siempre no le creía del todo era mi madre, estaba casi obligada a decirme cosas como esa pero eso no me detuvo de aplicar para Julliard, de hecho había recibido mi carta de aceptación casi a fines del verano por lo que este nuevo año lo miraba desde una nueva perspectiva, con mi futuro encaminado solo me quedaba acabar la secundaria para viajar a Nueva York.
Llegue al instituto algo temprano, no había muchas personas y las que estaban por ahí cuchicheaban entre ellas sobre los nuevos, casi lo había olvidado, Dayan me conto que nuevos estudiantes se integraban este año y que eran el chisme del momento por estar emparejados entre sí. Escocia al ser un país antiguo no entendía las costumbres del Nuevo Mundo y yo tampoco, no me lo imaginaba pero no me interesaba, yo no participaba en esas reuniones para hablar de otra gente.
Se fue llenando el estacionamiento, me pare para ir a mi primera clase cuando vi un Volvo seguido de un convertible, eran autos muy lindos, deberían ser los nuevos, no había visto antes esos carros, y no me equivocaba.
Bajaron del Volvo un chico de pelo cobrizo que tomo la mano de una castaña, ella me llamo mucho la atención, era muy linda y tenía un aura de inocencia que la bestia en mi interior sentía, pero eso era otro tema. Detrás de ellos bajaron un rubio con una chica pequeña de pelo negro en punta. Y del convertible una chica que parecía modelo rubia con su novio fisicoculturista o al menos eso parecía con todos esos músculos.
No les di más importancia y me dirigí a mis clases, casi al último periodo recibí una llamada de Dayan diciéndome que vaya al gimnasio para que lo lleve a su casa pues hoy no había venido en coche así que me dirigí hacia allí, lo encontré en la puerta que daba al exterior cerca al estacionamiento.
- Hola ¿Cómo estás? ¿Qué tal tu verano? – pregunte con un deje de diversión en la voz, yo sabía exactamente como lo había pasado.
- Ya sabes, volando por aquí, corriendo por allá – dijo casualmente.
- Jajaja ¿encontraste algo interesante? – pregunte, en serio quería saber si el rastro que sentimos en las afueras de la ciudad seguía allí o se había disipado.
- Nop, el rastro desapareció casi tan rápido como vino pero tenemos unos nuevos amigos – dijo sugerentemente – son vampiros, ya sabes lo usual excepto que estos son vegetarianos.
-Oh, ¿son los nuevos verdad? – Dije – Me parecían un poco diferentes pero no les di demasiada importancia así que no me di cuenta.
- Seguro amigo, ni te diste cuenta – dijo a medio reír.
-¿No querías un aventón? – dije un poco molesto.
- Sep, vamos que quiero ir a cazar un poco, me siento un poco desnutrido – dijo Dayan juguetonamente, es que nunca iba a crecer, el hablaba de lo que éramos libremente como si no fuera nada anormal.
Nos dirigimos hacia mi auto, un mercedes, no lo quería en un principio pero con la facilidad que teníamos podría venir en un tanque de guerra si así lo quisiera. Subimos y luego de dejar a Dayan en su casa fui hacia la mía, sentí un olor extraño en el bosque alrededor de la propiedad, lo reconocí al instante, vampiro.
Fingí no notarlo en caso de que quisiera atacar si se sintiera amenazado, pero yo sabía exactamente quién era y donde en el bosque se encontraba, era la castaña de esta mañana, me pregunto por qué estaría aquí, ello cazaban animales así que la posibilidad de que haya venido a almorzarnos era nula. No estaba con su compañero, eso era raro. Lo poco que sabía sobre ellos era que no se separaban demasiado de sus parejas.
Entre y salude a mi mama con un beso en la mejilla, cuanto la quería ella era todo para mí por eso la protegía tan fieramente, ella aun sabiendo lo que yo era me acepto. Había preparado de almuerzo unos filetes, yo por mi condición si quieren llamarlo así comía demasiadas veces al día, por lo que mama cocinaba como para siete personas pero a ella le encantaba, tenía un muy arraigado instinto maternal y me quería por sobre todo. Yo también lo hacía.
Me senté a la mesa y le di las gracias antes de atacar mi comida, una vez estuve medianamente satisfecho me levante, la ayude a lavar los platos y la abrace. Me fui a mi habitación mientras ella seguía con sus cosas abajo, era una pintora excelente, vendía muchas de sus obras en varios museos reconocidos pero siempre bajo un anónimo, no debíamos llamar mucho la atención.
Me puse a hacer las tareas que nos dejaron en el colegio, a pesar de tener la edad que tenía mi mama aun me obligaba a hacerlas, eran muy aburridas para mí pero igual las realizaba. Una vez terminadas, demasiado fácil, me di una ducha antes de bajar a cenar, otra vez tenía demasiada hambre, cualquiera pensaría que era un licántropo pero no. No lo era.
Llame a Dayan para ver si había algún rastro de vampiro por los alrededores de su casa, pero no lo había así que solo había venido ella a mi casa, me preguntaba la razón. Me encogí de hombros y fui a cenar, una vez terminado y lavada la vajilla me senté en el sofá a ver a mama pintar, me estaba retratando esta vez, pero no en mi forma humana.
- ¿Cómo te fue hoy cielo? – Me dijo dulcemente - ¿Cómo está Dayan?
- Me fui bien mama, Dayan esta pues… Dayan tu lo conoces, no aguanta estar en forma humana mucho tiempo, hoy vinieron nuevos al instituto, debes tener un poco de cuidado son vampiros – dije seriamente.
-De acuerdo cariño – me dijo – Lo tendré pero tenlo tu también si, no soportaría perderte.
- Está bien mama – dije con un gran bostezo – Te quiero me voy a dormir – le dije mientras la besaba en la cabeza.
- Duerme bien cielo – me dijo con una sonrisa – Iré a dormir en unos minutos.
Me despedí con una sonrisa y me fui pesadamente a mi habitación, la había decorado mama, tenía un tono verde selva y piso de madera, mi cama era extra grande pues mi tamaño al dormir así lo exigía, me quite la ropa y me acosté, monitoree el terreno una vez más para ver si la vampiresa se había ido pero estaba en el techo… sobre mi habitación. Me hice el desentendido y me prepare para dormir.
Bella POV
Una vez que Aidan y su mama se durmieron baje lentamente y abrí la ventana del cuarto, olía estupendamente, me sentía en el cielo pero también sentía que mi garganta quemaba ferozmente, no me importaba, me encantaba estar aquí.
L e di un vistazo al cuarto obviando la gran cama a propósito, era lindo y masculino, ordenado pero no en exceso, decidí que me gustaba. Voltee la mirada hacia la cama y si mi corazón hubiera latido estaba completamente segura de que me hubiera dado un paro cardiaco al instante, sobre la cama había un enorme tigre de bengala y me estaba viendo con ojos inteligentes, ojos plomos que me taladraban el alma.
Ese era Aidan, quien mas podría ser además tenían los mismos ojos, un tigre normal no tenia esos ojos ni me hubiera mirado de la forma en la que este lo hacía, era aterrador pero fascinante a la misma vez, si hubiera sido humana me hubiera espantado y probablemente desmayado pero al ser un vampiro solo sentía una curiosidad tremenda, si es posible aun mayor que la de antes.
Parpadee por un segundo y al siguiente veía al tigre abalanzándose hacia mi…y yo estaba congelada.
Aquí tienen el capitulo tres, mas secretos se van develando Jajaja… ¿Qué será Aidan en realidad? Sigan leyendo si quieren saber.
Gracias a mis lectores, gracias los que me dejan reviews, este va para ustedes.
Vanessa (:
