Capitulo 4. Longbottom Manor.

Es inscribible como después de tantos años, cada uno con sus respectivos hijos y vidas formadas, solo con su aparición, solo con su presencia, su olor, hizo que toda lo que le rodeaba, la vida que había podido crear, se tambaleara.

Decir que tenía unas ansias locas por acercarse, era decir muy poco sobre como se encontraba. Tuvo tantas ganas de correr y poder abrazarle, besarle y llevarlo Merlín sabe donde. Lejos de todo y de todos. Y olvidar.

Olvidar tantos años separados.

Olvidar su error.

Olvidar y empezar poder desde cero.

Olvidar.

Que te vaya bien Potter, le había dicho, espero que tengas la vida que tanto has deseado siempre, fueron sus últimas palabras hace años, aún recuerda como me quedé de pie mirando. Solo mirando un espacio en el salón del que fue la casa de ambos. No supo cuanto tiempo estuvo en la misma posición. No le importaba.

Es nuestra casa Harry, de los dos, no tuya o mía, de ambos amor. Le había dicho cuando le enseñó la casa. Esa casa que guardaba tantos recuerdos, una casa que incluso después de tantos años no podía vender, manteniendo la esperanza de que en algún momento, todo volviera a ser como antes.

¡Merlín! Cuanto me hubiese gustado decirle que la vida que tanto ansiaba era junto a él.

Cuando estaban juntos, todo desaparecía. Solo existían ellos.

Solo ellos dos y nadie más.

Solo somos Harry y Draco, amor, nada más que eso, dos adolescente de 18 años felices, nada podrá con nosotros.

Ninguno era El Hijo de un Mortifago o El Niño que Vivió.

Pero como siempre en su vida, algo tuvo que pasar.

Y ya no tenía a Voldemort persiguiendo su cabeza, con ganas de matarlo por una estúpida profecía, fue un error suyo, lo sabía y oh Merlín, cuanto se odiaba por ello.

Perdió a la persona por la cual, incluso ahora, si fuera necesario, daría su vida.

Perdió esa energía que le hacía ver el mundo lleno de alegría.

Perdió a la única persona que años atrás, sufrió torturas impuestas por su propio padre, solo por apoyarle.

Perdió a ese chico, que con solo 15 años, le robó el corazón.

Perdió a ese hombre que con 20 años, le podía llevar al cielo si se lo proponía.

Perdió a su amigo

Perdió a un confidente.

Perdió a su amante.

Perdió al amor de su vida.

Perdió a su Draco.

Desapareció de su vida.

Se fue de Inglaterra y no pudo hacer nada.

No podías hacer nada, fue tu error y debes vivir con ello, ese es tu castigo. Te mereces una vida sin él. Se repetía una y otra vez, tantas veces se había dicho la misma frase, que de un momento a otro, fue perdiendo sentido.

Poco a poco logró salir adelante y empezar una nueva vida.

Una vida sin él.

Una vida en la cual estaba atrapado.

Una vida que se merecía.

Una vida sin el amor que te brinda una pareja.

Una vida vacía y monótona.

Pero tuvo que salir del pozo donde se encontraba, tenía que seguir viviendo, vivir para su hijo. El pequeño era alguien inocente, no tenía culpa de nada.

Pero aveces, muy pocas veces, cuando la melancolía aparecía, los recuerdos de una vida pasada y los planes que tuvo, los cuales jamás podrá vivir, aparecían en su cabeza para hacerle sufrir, y solo esos días, prefería tardar cuanto fuera posible el llegar a casa. Estaba seguro que el ver la casa donde vivía, a su hijo y la mujer con la cual estaba casado, haría que estallara y solo Merlín sabría que saldría de su boca. Ellos impidieron que fueras feliz, Harry, Le decía una voz en su cabeza. Ellos te alejaron de él...

Había pasado tanto tiempo, años en los cuales tuvo que, por decirlo de alguna manera, rogar a su mujer por tener un segundo hijo.

Sorpresa fue la que tuvo cuando el medimago les anunció que no era un niño el que esperaban. Son dos niños señores Potter, serán mellizos, dos niños que crecen rápido y bien, felicidades. Les había dicho.

Años en los cuales aprendió que no la amaba, no podía. Durante mucho tiempo trató de amar a su mujer, lucho contra su corazón, contra su cabeza, contra sus recuerdos, luchó contra su propia piel, pero no pudo, nunca podría amarla, solo podía quererla como una amiga, n podía sentir más. Su corazón ya estaba ocupado y lo estaría siempre, ella lo sabía y, aunque le costaba, a regañadientes lo aceptaba.

Te amaré siempre Draco, hasta el fin de los tiempos, incluso cuando deje de respirar y mi corazón deje de latir, mi alma reencarnará y buscará la tuya para estar siempre a tu lado. Siempre juntos amor, siempre. Ese era uno de los recuerdos que volvían y hacían de su vida un martirio, el recuerdo del día que juró amor eterno. La primera vez que estuvieron juntos.

Tantos años habían pasado en los cuales se centró en el cuidado de sus hijos, James, Albus y Orion, centrado en cumplir con su trabajo de Auror y y atender a su mujer.

Todo iba bien.

Una vida monótona, con la alegría que daban tres hijos. Más de lo que esperaba que fuera su vida. Una vida sin él.

Hasta la noche anterior.

Esa noche, cuando estaban preparando todo lo necesario para cenar todos juntos y sonó una alarma que no esperaban. Alarma que llevaba años olvidada, una que solo podría activarse por un miembro de la Orden del Fénix, una que se utilizaba en caso de ataque mortifago, alarma que tenía el objetivo primordial de socorrer a la familia del miembro que activó la alarma.

Intrigados más que asustados, informaron a los niños que tenía que ir a casa de un amigo inmediatamente y que se quedarían con los elfos. Sin perder más el tiempo, informó a los elfos que bajo ningún concepto dejarán entrar a nadie, solo ellos podían entrar. Un último vistazo bastó para ver a sus 3 hijos en la mesa, cada uno acompañado con un elfo.

Sujetó su varita y asintiendo a Ginny, ambos fueron al lugar donde se reunirían todos los miembros que aún quedaban vivos. Un lugar el cual llevaba mucho tiempo sin pisar. La casa de su antigua amiga,y que años atrás fue casi su hermana, Hermione Granger, que después de su matrimonio pasó a ser Hermione Thomas.

Nada más llegar, fue atendido por un elfo, el cual le pidió amablemente el abrigo y los acompañó al salón donde se encontraban la gente a la espera de ver quien era el que había activado la alarma.

Un simple vistazo le hizo darse cuenta que no todos los que se encontraban allí reunidos eran antiguos miembros de la Orden... Parkinson, Zabini, Rolf Scamander marido de Luna, Nott y su mujer, junto con su hermana Astoria Greengrass y Crabbe, también estaban allí.

Algo había pasado, algo que les implicaba a todos. Tan rápido como acabó de pensar en ello, la voz de Ron le trajo otra vez a la realidad.

- Ya estamos todos Granger, Harry y mi hermana acaban de llegar, ¿nos puedes decir de una maldita vez quien activó la alarma?. - Su voz era ronca, se notaba el enfado, y por sus palabras, seguramente Hermione sabía lo que pasaba y no quería decirlo.

- Weasley, te recuerdo que desde hace años dejé de ser una Granger y pasé a ser Thomas. Y te repito, no diré nada, por amor a Merlín, mantén la calma. Falta gente y solamente cuando todos estén aquí, diré lo que pasa.- Dijo Hermione con una voz tan falta de emoción, una voz que aunque pasaran años, no se acostumbraría.

Años donde el único contacto que tenían era el de Jefe de Aurores y un miembro de Wizengamot.

- Cariño, cálmate...- Dijo Anne, mujer de Ron, alguien que, aunque habían pasado tantos años y con la cual se veía a menudo, no tenía mucha una amistad.

El silencio en la habitación donde se encontraban demostraba que nadie estaba a gusto. Seguramente, si miraba desde fuera, se podrían ver dos grupos claramente separados. Por un lado estarían gran parte de los antiguos miembros de la Orden, y por otra estarían todos los ex-Slytherin, incluyendo a Hermione, Dean, Rolf y Luna.

Luna.

Luna era quien más le había sorprendido cuando su relación con Draco se acabó. Si has podido hacer lo que has hecho, a la persona que decías amar más que a nadie en el mundo, dime Harry, ¿Como puedo confiar en ti?. No puedo siquiera mirarte a los ojos, cada vez que veo tu cara, nace en mi el querer maldecirte. Eres un gran amigo, pero Draco... Draco es especial y aunque algún día, por lejano que sea, el pueda llegar a perdonarte, yo no podré Harry, le has engañado y para mi siempre serás alguien en el que no puedo confiar y ante eso, prefiero que nuestra amistad termine. Le había dicho Luna cuando se presentó para hablar con él, el día después que Draco se hubiera ido de casa.

No habían pasado más de cinco minutos, en los cuales nadie decía nada, cuando se escuchó un ruido en las protecciones de la casa. Alguien, al que se le consideraba familia, iba a entrar.

Dos niños aparecieron en medio del salón. Gemelos, se dijo a ver que ambos eran rubios, ojos azules y de la misma edad, eran dos copias exactas, solo se diferenciaban por el tipo de túnica que llevaban puestas. Los niños, después de ver rápidamente a todos los que se encontraban en la habitación, se fueron corriendo en dirección a el grupo donde se encontraba Zabini, y Hermione, cada uno de los niños llorando y aferrándose con fuerza a las túnicas de los mayores.

Segundos después, apareció un niño que no pasaría de los 8 años, claramente mayor que los gemelos, vestía una túnica verde con bordes plateados. Escuchó a unas cuantas personas jadear a su alrededor, pero no les tomó mucha importancia. Sin duda alguna, ese niño debía ser el hermano mayor de los gemelos, ya que al verle, estos corrieron abrazándole con la misma fuerza, o más, con la que estaban abrazando a Zabini y Hermione. Cuando dejó de fijar su vista en la altura y ropa del niño, entendió el jadeo anterior. Ese niño era una copia exacta de Draco. Cabello rubio platino, una piel tan pálida que podría pasar como porcelana y unos ojos grises, que aunque no llegaban a ser como los de Draco, eran igualmente hermosos.

- Son hijos de Mal- Black.- Escuchó una voz que confirmaba lo que estaba pensando.

Susurros de parte de sus compañeros comenzaron a escucharse, algunos enfadados por una alarma que solo podían utilizar los antiguos miembros de la Orden, y como decían, Draco nunca aceptó ser miembro.

- Frank, cariño.- Escuchó decir a Luna, quien miraba a los niños, mientras retenía las lagrimas en los ojos.

- Madrina.- Escuchó decir al mayor.- Han atacado nuestra casa madrina, padre tiene que venir ahora con Medea...-

- ¿Cómo pudieron encontrar...- La pregunta de Nott quedó inconclusa al ver como la figura de un hombre, con una niña en los brazos aparecían en el salón.

Solo tuvo que verle una vez, sin siquiera enfocar su vista para ver los detalles de la persona y supo de quien se trataba.

Draco. Se dijo mentalmente.

Pero no era como el Draco que recordaba. Este Draco era nuevo, diferente, era un hombre, un padre de familia, con hijos. Está casado, escuchó una voz en su cabeza. Y esas palabras hicieron que su corazón sufriera de una forma como no recordaba el haber sufrido en años.

Rubio, con su cabello platino y fino, su piel de porcelana y unos ojos grises, que ahora contenían las lagrimas. Un cuerpo que incluso llevando una túnica puesta, parecía estar cincelado por los Dioses griegos. Más alto de lo que recordaba. Perfecto, sencillamente hermoso. Ese era Draco, su Draco.

Los tres niños corrieron hacía Draco, llorando y repitiendo frases que no podía entender.

Vio como el cuerpo de Draco comenzó a temblar, aún con la niña en sus brazos, una niña que posiblemente no pasaba lo dos años, que a diferencia de los otros niños, tenia el cabello castaño.

Tanto Parkinson y Hermione se pusieron de pie y caminaron tan rápido, que en menos de un segundo, ya estaba a su lado. Una tomaba a la niña en brazos y se la daba a Zabini, mientras la otra llevaba a Draco a un sofá.

Veía como Parkinson y Hermione trataban de hablar con él, calmarlo, mientras Zabini decía algo sobre que se llevaría a los niños para que pudieran hablar con más calma y aunque el mayor, Frank, se quería quedar con su padre, logró convencerlo de que fuera junto con sus hermanos a la cocina.

Se sentía impotente. La persona a la que más amaba estaba delante suyo y no podía hacer nada.

Le vio levantar la cabeza y reconocer a todos los que estábamos en presentes. Apretó con fuerza la mandíbula para retener las ganas de decir algo, cualquier cosa.

Escuchó, como todos en el salón, cuando Draco relataba que sufrieron un ataque en su casa y que su marido había muerto. Fue entonces cuando Hermione informó que el marido de Draco activó la alarma. Neville, Neville Longbottom era con quien el amor de su vida fue feliz y tuvo hijos. Con Neville rehízo su vida.

Después de eso no recuerda mucho más, solo pequeños fragmentos vienen su memoria de lo que pasó esa noche. Draco hablando. Draco llorando. Draco siendo abrazado por alguien que no era él.

Draco.

Al llegar a casa, sus hijos ya dormían y los elfos les informaron que no había pasado nada fuera de lugar. Tanto Ginny, como el mismo, guardaron silencio. ninguno decía nada. Ambos sabían que de un modo u otro todo estaba por cambiar.


- Señor si, señor.- Dicho esto, el elfo toco a Draco y todos desaparecieron .

- Tranquila querida, estarán seguros, Danae los cuidará.- Dijo Pansy, mientras miraba a Hermione.

- Losé, pero aún así...- Se notaba la incertidumbre en sus palabras, él sabía que su mujer esperaba que Draco se quedara con ellos.

- ¿Danae?, ¿quien es esa y si tan fuerte es, entonces porque no fueron con ella antes de venir a pedir nuestra ayuda?- Dijo Ron, mientras su cara iba tomando una expresión de incredulidad.- Si tenía a alguien con quien acudir, no entiendo por...

- Weasley, por Morgana, la ignorancia hace daño, deberías leer algún libro y así evitarnos estos momentos tan vergonzosos.- La voz de Blaise, aunque con un tono neutro,hizo que sus palabra pisotearan el orgullo de Ron.

Pocos minutos habían pasado desde que Draco y sus hijos habían salido de casa, durante unos segundos en la casa reinaba el silencio, pero no fue por mucho. Indignados, algunos de los que se encontraban en su casa, empezaron a increpar en contra de Draco, no entendían o no sabían quien es Danae.

Es increíble como los Weasly siendo sangre pura no conocían al menos esa historia y él, un mestizo, estaba seguro que conocía incluso más de lo que llegarían a conocer.

No se puede esperar otra cosa de un Weasley, querido, no tengas esperanza en ellos, son los peores magos sangre pura que existen y no por ser pobres , o no, sabe Morgana que de años atrás deje de pensar así, pero son traidores. Y no pongas esa cara, que sabes que no hablo de los muggles o los hijos de estos, tu mujer es encantadora y una de las mejores brujas que existen, y que decir de amiga. Son traidores a su historia, un mago tiene la obligación de conocer todo sobre su historia y ellos, con sus aires pro-muggles, no conocen nada. Le había dicho Draco años atrás y no pudo hacer más que darle la razón.

Sabía que en cuestión de tradiciones, el experto en ellas es Draco, el resto de los Slytherin conocía, claro que conocían tradiciones y su historia, pero Draco era un Malfoy Black, heredero de dos las cuatro familias más antiguas que existen en todo el mundo mágico. También su mujer sabía mucho, años de leer y su amistad con Draco, les enseñaron a ambos muchas cosas, cosas que ellos creían equivocadas, eran en realidad actitudes que se debe tener.

- Blaise, querido, no pierdas el tiempo, es mejor explicar quien es Danae y seguir esto como si nada hubiera pasado.- Decía Pansy, mientras entrelazaba una de sus manos con las de su esposo.- Hermione, podrías hacer el favor de explicar quien es Danae y seguir con lo que estábamos.- Pidió.

- Claro.- Dijo Hermione mientras miraba a todos los presentes.- Danae no es una persona, ella es la mansión Longbottom.- Sus palabras fueron elegidas cuidadosamente, queriendo causar el efecto que podía ver en las caras de la gente que la rodeaba.

Muchos ceños se fruncieron el ceño ante lo dicho, se notaba lo poco conocedores que eran sobre su propia historia. Ignorantes. Estuvo seguro que si Draco hubiese estado allí, se reiría de tanta ignorancia, y solo por eso, se permitió formar una sonrisa en su cara. Sonrisa que no pasó desapercibida por Potter.

- Hace muchos años, cuando los muggles empezaron a matar a los magos de la época, muchas mujeres fueron asesinadas por esos bárbaros. - Siguió explicando.- Muy poco magos quedaron con vida, gran parte de ellos fueron hombres. Allí es cuando grande magos, los más poderosos de todo el mundo mágico, se reunieron para tomar algunas medidas extraordinarias. La primera, fue ocultar nuestro mundo a los ojos de los muggles. La segunda, fue expandir nuestro mundo, si gran parte de los magos vivían en el mismo lugar, mayor posibilidad de matarnos. La tercera y última, fue que cada niño mago que nacería tendría la capacidad de concebir hijos. Para muchos esa fue la peor de todas las medidas impuestas, pero muy poco hablaron, al pasar los años vieron que era la única posibilidad que tendrían para que su familia siguiera existiendo. Fue pocos...-

- Estamos esperando que nos digas como se supone que la supuesta Danae es la antigua mansión Longbottom, no que nos des una clase de historia, Granger.- Interrumpió Ginny.

- En algunas familias, los modales brillan por su ausencia, claramente. Ginevra, deberías hacer presente esos modales de los que tanto dices tener, ¿o solamente los sacas delante de la prensa, querida?-. Las palabras salieron con tanta naturalidad de su boca, que hasta el mismo se sorprendió.

Influencia de Draco, se dijo.

Los Weasley al completo giraron en su dirección, seguramente se olvidaron de su presencia. Potter lo miraba fijamente, mientras su mujer enrojecía hasta el punto de llegar a tener la cara del mismo color que su cabello. El matrimonio Zabini se mantenía impasible, o al menos eso era lo que podía ver alguien quien no los conociera, pero alguien que si los conociera, podía ver ese brillo en los ojos, el cual demostraba lo increíblemente divertidos que se encontraban en esa situación.

- Bueno.- Comenzó a explicar Hermione, otra vez.- Fue pocos meses después, cuando los grandes magos se volvieron a reunir, nunca nadie supo quienes, excepto las familias de estos, decidieron que necesitaban una medida extrema, una seguridad para todas las familias mágicas. Se dice que fue Salazar Slytherin quien invento el hechizo, pero nunca se ha podido demostrar. El hechizo en cuestión se debe hacer en el mausoleo de las familias, se debía invocar a las almas perdidas, llamaban a alguna persona de entre los muertos para pedir su ayuda, rogar por futura protección. Si el hechizo se hacía correctamente, un espíritu debía aparecer y aceptaba ser la guardiana o guardián de la familia. Danae fue antiguamente una mujer Longbottom, asesinada por muggles de esos tiempos, ella fue un alma perdida y ella acepto, se unió a la mansión. Ella es ahora la Mansión Longbottom y siempre lo será.- Dejó de explicar.

Miedo. Preocupación. Ignorancia. Incredulidad. Eran algunas de las emociones que demostraban las personas desconocedoras de tal información.

- ¿T-tú como sabes todo esto?- Preguntó Anne.- Esa información solo conocemos miembros de familias Sangre Pura, tú no deberías...

- Draco.- Fue la respuesta de Hermione. Eso debió valer para Anne, ya que solo asintió y se mantuvo el resto de la conversación en silencio, perdida en sus pensamientos.

Algunas veces realmente se sorprendía de lo Slytherin que podía llegar a ser su mujer.

Pocas preguntas surgieron después, el ambiente esta tenso, algo que si se mira con cuidado, era totalmente normal. Años de indiferencia por ambos lados, años en los que trataban de no coincidir en los mismos lugares y por cosa del destino, se tuvieron que reunir todos, otra vez.

Acordaron reunirse al día siguiente, junto con Draco y el resto de miembros que faltaban de la antigua Orden.

Debían estar todos y trazar un plan.

Nadie más debía morir.

Las muertes traen más problemas de los que la gente espera, pensó para si mismo, imaginando lo que les deparaba el futuro.


Ya estamos aquí, Danae. Fue lo primero que pensó al ver donde se encontraban,

Nada más llegar a los jardines de la mansión, Tips despareció, supuso que iría a ver como estaba todo preparado para su llegada.

Por primera vez desde el ataque pudo respirar un poco más tranquilo. Ya no corrían peligro, estaban en casa, estaban con Danae y nada les podía pasar.

La tranquilidad que reinaba en los jardines los inundó completamente. Un camino de piedra les indicaba por donde ir, resguardado por arboles, unos arboles tan grandes como lo que antaño podía ver en el Bosque Prohibido, o incluso tan grandes como los que se encontraba en casa de su padre.

Podía sentir la mirada de pequeñas hadas y otros seres que vivían en los jardines de la mansión, resguardando su camino. Recordó la primera vez que estuvo allí, Neville llevaba a un recién nacido Frank en sus brazos, los tres vestían túnicas elegantes, propias para la ocasión. Una tan distinta a la que se encontraban ahora.

Iremos a presentar a nuestro hijo a Danae, la había dicho Neville pocos días después del parto.

Conocía muy bien el ritual que se hizo con Frank, y que años después repetirían tendrían que repetir. El ritual les daba un lugar seguro, Danae les aportaba esa seguridad. Saber que en algún momento, si ellos no estaban y sus hijos necesitaban protección, podrían huir y estar a salvo, Danae los cuidaría.

Estaba seguro que si miraba en la palma de la mano derecha de sus hijos, vería la cicatriz. Una marca que, aún sin saberlo, les salvaría la vida. Una marca igual que la suya. Una marca que les unía junto con Danae.

No sabía con exactitud cuanto tiempo llevaban caminando. Nunca era el mismo y nunca lo sería. Tardará, lo que se tenga que tardar Draco, Danae sabe lo que necesitas.

A lo lejos pudo ver la fachada, después de tantos años, aún le sorprendía lo hermosa que era.

- Hijos, hemos llegado.- dijo Draco, queriendo transmitirles paz.- Hemos llegado a casa, hemos llegado con Danae...


Australia es un país caluroso, ni siquiera por la noche el calor desaparecía. Y eso no hacía más que su ira aumentara.

- Señor.- murmuro una voz detrás suyo.- El traidor escapo, hemos buscado por las diferentes propiedades y sitios tanto mágicos como muggles en los que sospechamos que podía estar, pero no le hemos encontrado. Se rumorea que puede estar en Francia o Inglaterra, allí están las mansiones familiares de los Longbottom y Black, pero aún no tenemos ninguna información segura, Señor.-

- No cometeremos los mismos errores dos veces.- Dijo mientras giraba para dirigir su mirada al joven que estaba inclinado.- Ahora somos más fuertes que los antiguos mortifagos, somos poderosos y somos Sangre Pura, todos. Iremos a la mansión, empezaremos una nueva búsqueda. Le necesitamos, tanto a él, como a sus hijos, es importante para nuestro futuro, su magia es importante. Debemos tenerlos. Reúne a todos, marchamos dentro de una hora.

El hombre murmuro algunas palabras y desapareció. Otra vez estaba solo.

Odiaba Australia.

Odiaba no tener lo que quería.

Odiaba que sus planes no salieran como esperaba.

Odiaba a Longbottom y su estúpido espíritu guerrero.

Pero odiaba aún más a su estúpido hijo y su descendencia.


.


¡Hola!

Siento tardar tanto en subir los capítulos, pero entre que los leo y cambio cosas, el tiempo, que me falta (¡los días deberían tener más horas!), poca cosa estoy haciendo.

Esta semana, si esta semana, subiré un historia nueva, solo será un capitulo, o quizás dos y tratará sobre como se volvieron a reunir Draco y Neville. Se que alguien lo está esperando.

Quiero aclarar una cosa, algo importante. Este Fic estará sobretodo basado en Draco y su Familia, Harry saldrá, si, es un Draco/Harry, pero irá tomando protagonismo poco a poco. No puedo darle un protagonismo desde el inicio si en mi mente tiene que sufrir. Esto lo aclaro ya que me han llegado un mensaje por privado, algo subidos de tono y con un lenguaje que creo, no merezco, insultando mi forma de escribir y la importancia que le doy a los personajes. Y en respuesta, como ya se la di a cierta persona, solo diré: Si no te gusta, puedes leer otro Fic, yo no obligo a nadie a leer.

Espero os guste el capitulo, a mi me ha gustado, pero creo que podría ser mejor.

Y ahora, a contestar vuestros mensaje.

Jey Hamilton, el fic seguirá, trataré de ir más rápido(?). Mi mano, bueno, está mejor, ya va casi todo bien con ella, sufro temblores y esas cosas, pero poco a poco va mejorando. El fic de Dravo y Neville, como ya dije arriba, se subirá entre esta semana ( del 16 al 22 de marzo), no tengo idea que día será, pero lo tendrás. La animadversión entre Draco y el resto, ya veréis porque pasa, aunque es un poco mezcla entre los libros e ideas locas que tengo. Los niños, me cuesta tanto escribir sobre ellos, y encima el próximo capitulo gran parte es sobre ellos...

roxana lizarraga 35, realmente no sé como sentirme cuando me dices que has llorado con el segundo capitulo(?), pero me lo tomaré como un alago. Ginny es... especial, no me gusta como personaje, pero me encanta su carácter. Si, soy así de raro. Me alegra que te gusten los niños, me cuestan taaanto escribir de ellos, que el saber que no es del todo malo, me hace feliz(?)

Violet Rose's Dreams, Como ya dije, Ginny es especial. Y si, Hermione está con Dean, Ron no merece ese pedazo de mujer(?) Referente a Lucius, algunas cosas podrá tenerlas, pero no todas, claro, nunca se puede tener todo en este mundo, ni con magia.

janamiercoles2, si, Harry es poco nombrado en el fic, al menos lo era, ahora empezará a salir más, como ves en este capitulo, la primera parte es suya. Y aunque no sñe como tomarme tu ultimo comentario, gracias(?) Draco es elegancia pura.