¡Holaa~!

Aquí yo con el día cuatro :3

Thankies; Gabe Logan (perdón por no alcanzar a agradecerte en el capítulo anterior ;c muchísimas gracias por tu review :3), Rin Meridisu (aquí hay más, más, más~! x3! -se siente honrada de escribir tu droga-), Nakamura Kaze (a mi también me duele el corazoncito al hacerlo sufrir ;;! pero todos sabemos que aún se atormenta con ello ;c espero que te guste este :3), Boogieman13 (Cómo podría acabar con esa criaturita adorable! tranquila que aún tengo corazón y no le podría hacer daño ToT, espero compensar el sufrimiento con este drabble super fluffy :3!), Misari (-convulsiones de felicidad- godgodgod, me haces tan feliz T/T, he leído algunas cositas tuyas y escribes hermoso, me siento tan... tan... ajghdvkashd -sí, así-. acabo de conocerte y ya te quiero ToT -perrito de up mode; on- Y no te preocupes que Erza te lo presta un ratito(?) Y... tranquila, no podría hacer que Jellal sufra por tantos drabbles seguidos(?) ojalá te guste el drabble :3)

Aclaración: Esta es mi contribución para el día cuatro de la semana de Jellal y Erza: Estrellas. Las historias están ligadas entre sí pero no siguen una linea de tiempo constante. One week of dreams significa "Una semana de sueños". Jerza intenso :3

Sin más...


One Week of Dreams: Libertad

—Hope.

—Freedom.

—Atonement.

—Stars.

—Promise.

—Love.

—Forever.

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.

.

Erza estiró la manta cuadrillé roja y blanca sobre el pasto, mientras Jellal cargaba un montón de canastas llenas de emparedados y otros aperitivos.

Finalmente el tan preciado sueño de Erza se cumpliría, y, ¿Qué mejor que junto a Jellal? Si bien nunca había podido disfrutar de un picnic ya que era interrumpida, tenía la grata sensación de que esta vez podría disfrutar sin interrupciones.

Se sentó (con un poco de dificultad) sobre la manta, suspirando una vez que lo logró.

Los cinco meses que tenía Erza de embarazo se notaban. Y no solo por su abultado vientre, si no que por todo su lado maternal, que prácticamente escapaba por sus poros. También se veía en su piel que brillaba intensamente, y en la calidez casi palpable de sus ojos. Jellal la observaba con un amor intenso.

—¡Picnic! —anunció infantil, mientras miraba ansiosa las canastas a reventar de comida, Jellal le acarició el brillante cabello rojo. Resplandecía como una estrella.

Jellal, enternecido por la escena, se sentó a su lado y se dedicó a sacar el contenido de las canastas: emparedados, el jugo recién preparado, las galletas, los dulces y el muy indispensable pastel de fresas (cuatro para Erza y uno para Jellal... aunque posiblemente Erza también se comería el de su novio). Además de todos los posibles antojos que a la chica le pudieran dar a lo largo del día.

Mientras la chica saboreaba uno de los emparedados que el mismo Jellal había preparado con cariño ese día, se veía resplandeciente. El chico, más que comer se pasó la tarde mirando a Erza. Viendo como sus mejillas enrojecían al comer su pastel de fresas, como su rostro se contraía con el zumo de limón, y como golpeaba los pies contra la manta cuadrillé al probar algo picante cuando el antojo se presentó.

—¡Dios! Este pequeño me está haciendo comer un montón —mencionó Erza mientras se recostaba en la manta, al borde de reventar luego de todo lo que había comido. Se acarició el vientre, Jellal la observaba con los ojos brillando. Se veía monísima con la crema que le había quedado en la comisura de los labios, y el aspecto infantil que adquiría al comer dulces—. Oye...

Jellal subió su mirada desde su hinchado vientre hasta sus brillantes ojos.

—¿Sí?

—¿Qué crees que sea?

En un principio la pregunta le causó un sobresalto, pero luego al entender que se trataba del bebé (de su bebé), una sonrisa llena de orgullo surcó sus labios.

—Opino que niña.

—¿Tú crees?

—Sí, será monísima, como tú cuando te conocí.

Una pequeña sonrisita se deslizó por los labios de la pelirroja, que miró su vientre tratando de adivinar qué sería. Su mirada dejó de ser infantil. Se veía completamente madura, feliz, decidida y tenía un toque de ansiedad. Era toda una mujer. Jellal sintió como la calidez de Erza llegaba hasta su cuerpo, acariciando su alma con ternura.

Con los nervios a flor de piel, acercó su mano hasta el vientre de Erza, cuando la chica se percató del gesto lo miró con aprobación, mientras se llenaba de felicidad.

Y mientras acariciaba a su hijo (si bien no era directamente), se dio cuenta de algo importante.

Erza era una estrella.

Su estrella.

Y quería verla resplandecer para siempre, a su lado.

Su mirada nuevamente se topó con los brillantes ojos de Erza, que lo miraron de aquella única manera, una que le transmitía comprensión, luz y mucho amor. Una mirada que llevaba años (realmente desde hace muchos años), dedicándole.

Jellal no pudo percatarse de un pequeño detalle, pero la gente a su alrededor sí. Cuando sus miradas se cruzaron el resplandor que rodeaba a Erza brilló con aún más intensidad.

Las manos de Jellal se deslizaron por los hombros de la chica, mientras la abrazaban con intensidad y cariño. Un abrazo que muchos años atrás no se habría permitido.

Le dio un casto beso en los labios y luego juntó sus frentes.

—Erza... —sólo ella podía escuchar su murmurar—. ¿Me permitirías pasar el resto de mi vida a tu lado?

La pelirroja se sumió en un extraño silencio mientras trataba de comprender lo que él le estaba pidiendo. Si bien no le había dicho directamente lo que realmente le preguntaba, Erza lo comprendió al acto.

Su hermosa mirada se empañó cuando las lágrimas llegaron a sus ojos. Cayeron lentamente, mojando sus mejillas. Jellal limpió las lágrimas con el dorso de su mano, como ya había hecho muchas veces con anterioridad.

En primera instancia, Jellal no supo qué era lo que Erza había susurrado a modo de respuesta, hasta que la chica lo repitió:

—Sí. Por favor, no te alejes nunca más de mi.

Erza siempre supo que Jellal había querido pedirle matrimonio ese día, y Jellal siempre tuvo en claro que ella había aceptado. Sin embargo, era poco el tiempo que faltaba para la petición real.

Porque después de todo, no había manera de que Jellal dejara escapar una vez más a Erza, a su querida estrella.


...Y Erza tuvo su picnic. xD

¿Qué tal ha quedado? ¿Merece RW? :3 -ojitos de perrito-

Mañana el siguienteee..~

Next Day; Promesa.

Bye-bee.

Hime-chii.

PD: Si les ha gustado podrían visitar mis otras historias :3 One-shot's Gale, Nalu, Rowen y mi long-fic The Sound of You and me (NaLu) x3