Chapter 4: El día después de ayer… hoy. (2) El cumpleaños.

By: HuesosPotter

Harry no sabia que hacia el día de su cumpleaños comprando ropa en Ottery St. Catchpole con Ron. Después de la comida Ron le sugirió si lo acompañaba al pueblo a comprar algunas cosas y quizás a comprar ropa adecuada de la talla del oji-verde. Cosa que se le hizo muy extraña a Harry, ya que Ron nunca sugería cosas así. Así que desde esa hora, a pesar de las excusas que había puesto Harry, las cuales fueron ignoradas por todos, caminaron al pueblo, evitando que con eso Harry para regresar a su habitación,

Durante el transcurso de la tarde, ya habían visitado partes de la pequeña ciudad que ni siquiera era necesario conocer pero Ron insistió. Para Harry, era una perdida de tiempo, el pueblo era relativamente pequeño se podían ver las montañas y los frondosos árboles que rodeaban la pequeña ciudad, era un pueblo agradable, pintoresco. En otra situación o estado de animo, Harry lo hubiera disfrutadote amontones. Había tiendas, restaurantes y bares, una pequeña plaza y lo necesario de una ciudad poco urbanizada, pero Ron insistía ver esos pequeños detalles.

Con resignación Harry siguió a su amigo dentro de una nueva tienda de ropa, aun más pequeña que las anteriores, a las que ya habían entrado.

- ¿Que te parece esta? – Enseñándole un camisa.

- Ehh –

-No?? – Dijo Ron escogiendo otra camisa.

-Ron ¿no crees que con la ropa que compramos y que insististe que nos cambiáramos es suficiente? –

En la primera tienda en la que habían entrado, Ron insistió que se probara un par de prendas, unos jeans, unas camisas y playeras a su medida y unos tenis. Ron solo compró una camisa, e insistió en que ambos se cambiaran en el momento de la compra de las prendas. Harry pensó que eso se debía a que quería impresionar a alguien, se rió en sus adentros no podía creer que su amigo por fin se decidiera a dar el primer paso con su amiga.

Harry se puso los jeans, los tenis y una playera tipo polo, era raro que esta ropa tipo muggle no le quedara grande, la única ropa a su medida siempre había sido la de la escuela, aun le faltaba un poco de peso del que había perdido en las semanas de su depresión pero esperaba que en los días venideros lo recuperara.

-Ya esta anocheciendo?

-Si está bien todavía hay que regresar.

Y con eso emprendieron el camino de vuelta a la madriguera. La extrañeza en el comportamiento de Ron se acentuaba mas al tiempo en que una pequeña luz muy lejana de la única casa se asomaba en el horizonte, a varias millas del lugar.

Durante todo el trayecto tanto de ida como de regreso a la madriguera se había sentido perseguido y observado. (((Me estoy volviendo loco))), con un suspiro siguió su camino. Pero no se quitaba de la cabeza la sensación de que algo o alguien iba siguiéndolos. Cuando le comentó a Ron este le contestó que lo mas probable era que se lo estuviera imaginando o que simplemente se hubiera vuelto a un mas susceptible a los ruidos por las situaciones que había enfrentado.

Un ligero sonido se hizo presente de nuevo. Sin avisar, Harry gritó:

-¡Expelliarmus!

Y un sonido hueco choco contra un árbol, haciendo que los pájaros que dormitaban en el frondoso árbol, gritaran y salieran volando junto con las hojas.

- Harry!!! – Gritó Ron sacando también su varita, apuntando también al objeto invisible que había caído, donde unos pequeños gemidos y pequeñas maldiciones se podían escuchar.

- Hey – Dijo el personajes que se quitaba una capa de invisibilidad.

-Tonks? – preguntó Ron bajando su varita, al visualizar el distintivo color de pelo de la mujer, que ahora era de color azul.

Harry aun tenía su varita apuntando a la supuesta Tonks, Ron pensó que en cualquier instante Harry iba a atacar. – ¿Donde fue que nos vimos por primera vez? – Pregunto Harry con ojos desafiantes.

-¿Qué? .. oh si…eh… en casa de tus tíos. Te llevamos a Grimauld Place.

Al parecer Harry le creyó ya que bajo su varita, y le extendió una mano a Tonks para ayudarla a levantarse.

- ¿Nos has venido siguiendo? – preguntó.

- ¿Crees que Dumboldore los iba a dejar salir solos? – dijo Tonks mientras se sacudía el polvo de sus excéntricas ropas. Ni Ron, ni Harry pensaron en eso, era cierto, Dumboldore no iba a dejar que salieran así sin "protección", después de todo la situaciones peligrosas todavía no acababan, el mal mayor ya no estaba, pero las pequeñas fracciones aun persistían, sin contar a los chismosos y los reporteros.

- Buen desarme!... – comentó Tonks con una mueca cómica mientras se tallaba la espalda, al parecer le dolió el golpe contra el árbol.

-Gracias- dijo apenado Harry.

Y los tres retomaron el camino hacia la madriguera.

-Por cierto… Bonita ropa chicos – dijo Tonks concluyendo con una carcajada al ver la cara sonrojada de los dos amigos.

Cuando llegaron al hogar de lo Weasley lo único que había encendido era una pequeña luz en la cocina, el resto de la casa estaba en penumbras, al parecer no había nadie en la casa.

-Felicidades!!! – Gritaron varias personas apareciendo de golpe frente a él.

Las luces se encendieron y unos pequeños fuegos artificiales volaron por el lugar, globos, confetis y pancartas aparecieron de la nada, junto con una música animada y un pastel flotante que se dirigía desde la cocina. Nunca había tenido una fiesta de cumpleaños y menos una fiesta sorpresa. Todos los Weasley y parte de la Orden le sonreían, y por alguna extraña razón Harry sintió ganas de llorar por la emoción que lo embargaba, después de todo había gente que todavía lo quería a pesar de lo que había hecho.

Harry volteo a ver a Ron quien tenía una gran sonrisa. Los cabellos azules de Tonks habían cambiado a naranja mientras le guiñaba un ojo con una gran sonrisa. Al parecer el trabajo de ambos era mantenerlo ocupado durante la tarde.

Un abrazo efusivo lo embistió, la señora Weasley balbuceaba unas felicitaciones y las risas de los presentes se hicieron más fuertes, al ver la cara roja del festejado, cuando la señora Weasley liberó a Harry de su maternal embestida, la mayoría de los invitados se fueron acercando para entregar unos presentes y las respectivas felicitaciones. Pero a Harry le faltaba una persona, la buscó con la mirada pero no la halló, sumando una gran decepción a su estado de ánimo.

Cuando la algarabía se fue tranquilizando poco apoco, Harry se sintió abrumado. Y se fue alejando del bullicio, se acerco a un lado de las escaleras, y se sentó en uno de los primeros escalones. Aun no estaba con ánimos de estar rodeado de tanta gente, por una parte, se sentía feliz ya las personas que lo apreciaban estaban con el, cumpliendo un año más de vida. Los cuales en su situación y modo de vida era un gran logro. Debería estar con todos ellos, bailando, cantando, con una gran sonrisa en su rostro disfrutando de la comida, la bebida, las risas, pero no todavía no podía, todavía había una sombra en su interior que lo apartaba y lo retenía, razón por la cual se encontraba casi en un rincón de la escalera.

Absorto en sus pensamientos unas pequeñas manos le taparon los ojos, y no pudo evitar que su cara se iluminara con una gran sonrisa. Supo inmediatamente quien era, aunque sus pequeñas manos no eran del tipo de las delicadas como las de hermione, esta eran pequeñas y un poco ásperas por alguna extraña razón le agrado mucho, sabia que esas manos eran manos fuertes, decidas y trabajadoras.

De pronto sintió un calido susurro que le hablaba cerca de su oído – ¿Adivina quien soy? – sitió que todos los bellos de su cuerpo se erizaban, y su estomago se tensó al igual que otras partes de su anatomía, a las que por el momento no les iba a prestar atención ya que no era ni el momento ni el lugar, y sobre todo no podía dejarse llevar ya que era Ginny. Ginny su amiga. Ginny la hermana menor de Ron. Ginny...

-¿Rowena Ravenclaw? -

-Hmm… no… no creo… - podía sentir la sonrisa de Ginny, así que siguió con el juego.

-¿Eloise Midgen?-

- Noo. – Dijo Ginny ofendida, dándole un golpecito en el hombro liberándolo de los ojos. Harry se volvió hacia ella acomodándose sus lentes, con una sonrisa.

-O eres tu!!!

- ¿Que esperabas? – cruzándose de brazo con una gran sonrisa, y Harry sentía que en su estomago estaban haciendo palomitas de maíz.

No pudo evitar recorrer su cuerpo con la mirada, parecía que nunca en su vida la había visto con tanto detalle y que se estuviera dando cuenta que era una joven mujer en la plenitud de su vida. Se veía hermosa con la ropa que llevaba.

La forma en como la miraba Harry, hacia que el rostro de Ginny ardiera y que sus mejillas se pintaran con un color rojizo, Harry nunca la había visto de ese modo, y la hacia sentirse incómodamente bien. Aunque le faltaba un poco de peso, con la ropa que tenia se veía muy guapo, no había visto a ningún chico que se viera tan… tan apuesto, durante los últimos años se había convertido en un joven excelente, viril y sexy, y lo que hacia que se viera mejor es que no lo sabia o no se consideraba de esa forma, el día que Harry se diera cuenta de esos detalles y decidiera ponerlos en forma, muchas mujeres estrían en problemas, empezando por ella (((Que los dioses me ayuden))) pensó Ginny. Necesitaba pasar por alto esos sentimientos que la hacían sentir una calidez desde dentro de su piel.

- ¿Qué haces escondido aquí?-

Harry solo se encogió de hombros pero no le contesto - ¿Dónde andabas? –

-Termine tarde de ayudar a preparar todo… y se me fue el tiempo- (((sin contar que pase horas pensando que ponerme))) pensó Ginny mientras tomaba del brazo a Harry para llevarlo de nuevo al centro de la fiesta.

- ¿Ya comiste?

- Nop.

-Bien, por que yo si me estoy muriendo de hambre-

-Que raro. Un Weasley que tenga hambre.

Con una carcajada, Ginny lo llevo hasta la mesa donde se encontraban los refrigerios, donde disfruto de la comida, mientras reía de los gemelos quienes bailaban graciosamente algo que se llamaba Reggeton, que según la desaprobación de Molly Weasley era de lo mas sugestivo y sin sentido. A Molly casi le da un infarto cuando Ginny se les unió al baile jalando a Hermione.

-Hermione tu canción!!!

Cambia esa cara de seria,

Esa cara de intelectual, de enciclopedia
Que te voy a inyectar con la bacteria.

Pa' que des vuelta como machina de feria
Señorita intelectual,

ya se que tienes el área abdominal, que va a explotar
Como fiesta patronal, que va a explotar como palestino…..

Para deleite de Harry y Ron, a pesar de las alegaciones de las señora Weasley no dejan de bailar. Ambos se quedaron embelesados con los movimientos de las amigas, mientras la música seguía. Harry nunca había visto a Hermione moverse de esa forma, inconscientemente volteó a ver a su amigo, quien estaba rojo hasta la raíz, respirando con dificultad, sentándose de inmediato en la silla más cercana.

Dumboldore trataba de seguir la música, como un director de orquesta que con la batuta seguía el ritmo, sentado entre McGonagall y Moody quienes trataban de guardar compostura, no dejándose llevar por la risa.

Tonks se unió a los jóvenes, con sus propios pasos, con una risa Harry la siguió con la mirada, mientras entraba en el círculo formado por Fred, George, Hermione y Ginny, quienes seguían bailando alegremente.

Atrévete, te, te, te. Salte del closet,
Destápate, quítate el esmalte
Deja de taparte que nadie va a retratarte
Levántate, ponte hiper
Préndete, sácale chispas al estanque
Préndete en fuego como un lighter
Sacúdete el sudor como si fueras un wiper
Que tu eres callejera, "Street Fighter"

Dieron vuelta a modo que Ginny estaba bailando enfrente de el, y a Harry también le entró la necesidad de sentarse en la silla mas próxima, al parecer el era el único que estaba teniendo dificultades con las reacciones ante tales movimientos de Ginny, de lo contrario sería de los mas extraño ya que la mayoría de los presentes eran sus hermanos o personas que por los menos les dobla la edad.


Hello, deja el show
Súbete la mini-falda
Hasta la espalda
Súbetela, deja el show, más alta
Que ahora vamo' a bailar por to'a la jarda

Cuando fue el turno a Ginny de pasar al centro del circulo, haciendo ademanes según la canción, pasando su mano por sus costados, flexionando las piernas y moviendo las caderas mientras su cabello fuego se movía al compás de sus movimientos, Harry se sintió envuelto por la necesidad de acercarse a Ginny, tomarla de las caderas y pegarse a ella, mientras ella se siguiera moviendo así, mientras se restregaba en el, para el.

Pero al parecer, la señora Weasley al ver a su hija en esos movimientos, fue la gota que derramó el vaso, ya que se levantó y cambió inmediatamente la música a pesar de las protestas de los danzantes y para desilusión de Harry.

Era la primera vez que Harry sentía algo así, y para su sorpresa ese sentimiento le gusto muchísimo. No sabia que le estaba pasando con Ginny pero esperaba pronto averiguarlo.

Un par de horas pasaron desde que Ginny había sacado de su escondite cerca de las escaleras a Harry. Había evitado entablar conversaciones por mucho tiempo o con ciertas personas ya que sabía que le preguntarían por lo que había pasado durante la batalla final. Pero muy a su pesar no pudo evitar envolverse en la plática en la que estaba.

-Potter… que maldición utilizaste para matar a "quien tu sabes"? – Preguntó bruscamente Ojo loco Moody. Al escuchar esas palabras las imágenes en su mente fueron inevitables, los gritos de Voldemort cuando su cuerpo se reducía a cenizas, la rizas de los mortifagos, el dolor de su frente. Harry no contesto, no sabia que hacer quería salir corriendo y esconderse pero sus interlocutores, muy a su pesar no se lo permitían. Harry meneo la cabeza con desesperación.

-Es cierto. ¿Como evitaste que te matara muchacho?

Harry se sintió perdido, sus piernas no respondían y su mente no dejaba de repetir escenas amargas de su vida. Sentía un nudo en la garganta, un vació en el estomago y su cuerpo pasaba. No sabia que decir que hacer. Lo único que pudo sentir en ese momento fue una mano que llenaba la suya. Paso la miraba de Kingsley Shacklebolt, a Ginny Weasley.

- Los siento señores… pero me tengo que llevar al festejado – Sin darles tiempo a responder Ginny haló a Harry y este la siguió, necesitaba sacarlo de ahí.

Llegaron al jardín, durante ese verano habían cortado la maleza y el césped excedente, se veía bonito bañado por la luz de las luna, dando mas exuberancia a las plantas mágicas entre los maderos dispersos. Podía escuchar la música y el bullicio pero sabía que Harry necesitaba estar solo. Parecía un niño perdido en medio de la nada, se le partía el corazón a Ginny verlo de esa manera.

-Harry… - Harry la miró, se acerco a ella, la rodeo de la cintura y la abrazó, pegándola a el, hundiendo su rostro en entre el cuello de Ginny. Sintió los brazos de Harry que se aferraban a su esbelto cuerpo, paso sus manos por la espada y los hombros de Harry, esperando a que Harry se tranquilizara, era bonito tenerlo entre sus brazos. Harry aspiró el olor a flores y cítricos de Ginny, que unido al abrazo y las caricias de Ginny bastaron para tranquilizarlo un poco. Aspiro de nuevo ese olor que lo embriagaba y se alejó un poco de ella.

Harry seguía con las manos en cada lado de la cintura de Ginny. -Estabas pálido… pensé… - Con una de sus manos acarició el rostro de Harry, quien cerró los ojos, dejándose llevar por le contacto parecía un pequeño cachorro quien busca la caricia de su amo. Harry besó su palma, y una corriente casi eléctrica recorrió el cuerpo de Ginny.

- Gracias Gin. Gracias – Cuando esos ojos verdes la miraron, las emociones que despertaron, o mejor dicho reanimaron, fueron suficientes para que Ginny cambiara el tema.

- No te he dado tu regalo. – le dijo apartándose un poco de el – no es mucho pero…- Era una cadena con una placa plateada de las que usan los militares muggles, pero en esta aparecían mágicamente imágenes de los seres queridos de Harry, mientras que en el otro lado de la placa estaba labrada la frase "Lo que no nos mata, nos hace mas fuertes".

-Ginny… muchas gracias… - mientras veía como el rostro de Lily Potter le sonreí desde la pequeña placa. Los ojos de Harry brillaban de la emoción cuando se puso la cadena mientras que la plaquita colgaba frente a su pecho. Ginny le devolvió a sonrisa a Harry mientras una ligera música empezaba dentro de la casa. Ambos guardaron silencio y sus miradas se llenaron de algo parecido a lo comprensión y al entendimiento. Harry se acerco a ella la estrecho en sus brazos, ambos se abrazaron, e inconcientemente se movían lentamente al copas de la canción.

It's amazing how you can speak right to my heart
Without saying a word, you can light up the dark
Try as I may, I can never explain
What I hear when you don't say a thing.

Harry no sabia, como podía depender tanto de Ginny en tan poco tiempo, pero su presencia tranquilizaba su cuerpo, su alma y su mente. Se había convertido en su luz. En la luciérnaga en medio de tanta oscuridad. (((Luciérnaga))) pensó con una sonrisa mientras se perdía en los preciosos ojos de Ginny. Ginny lo entendía y lo alegraba, lo enfrentaba y aterraba con esos sentimientos hasta ahora desconocidos, mientras que de una forma calentaba su ser.

The smile on your face

lets me know that you need me
There's a truth in your eyes

saying you'll never leave me
The touch of your hand

says you'll catch me where ever I fall
You say it best, when you say nothing at all.

No debería de estar así con el, Ginny no podía volverse a llevar por sentimientos confusos que con el paso del tiempo la harían sufrir. Pero no se podía negar que estar en sus brazos la hacia sentir segura, querida y necesitada. No podía apartar la mirada de él, de la expresión de su rostro pero sobretodo en sus hermosos ojos. No habían hablado ni una solo palabra durante el baile, pero las palabras en ese momento no se necesitaban. Ambos no podían estar más concientes de la proximidad del otro. Mientras sus manos y cuerpos se rozaban, en la suave danza.

Es absurdo saber como hago tu voluntad
Y te vuelves amor, luz en la oscuridad
Tu no lo ves y está escrito en tu piel
Yo lo escucho, lo siento, lo sé.
Sonríe, si sé que tú puedes oírme
Que tú piensas en mí
Y yo puedo sentirte
Estás entre el cuerpo y el alma
Callada y total.

La calida sensación de la mirada de Harry era suficiente para debilítala y deleitarla. Por el momento quería creer que Harry la necesitaba, aunque no fuera verdad, después se preocuparía por cerrar a su corazón y a sus sentimientos. Metió sus dedos en los pequeños cabellos de la nuca de Harry. Disfrutaría un poco que este pequeño momento, ya que sabia que no era libre para dejarse envolver por el efecto que Harry encendía en ella.

The smile on your face

lets me know that you need me
There's a truth in your eyes

saying you'll never leave me
The touch of your hand

says you'll catch me where ever I fall

You say it best, when you say nothing at all.

Harry metió entre la melena pelirroja su mano tomándola de la nuca y acercándola a el. El brazo que rodeaba a Ginny de la cintura se hizo mas rotundo. Ambos experimentando la sensación de los contornos de sus cuerpos. Ginny era un poco mas baja que Harry pero ambos se amoldaban a la perfección. Sus labios se acercaron, en la clase de beso en el que la mayoría de las mujeres sueñan en sus fantasías.

El beso fue dulce y suave, sin vacilaciones, ni timidez. Los labios de Harry acariciaban los suyos y mordisqueaban su labio inferior. Ginny se olvidó de todo. Ya no escuchaba la ni música, ni el bullicio y ni los sonidos de la noche. Empezó a responder con entrega al besoy con una pasión de dolía.

Harry le abrió la boca con la suya y la invadió con su lengua, el beso se hizo mas profundo e intenso, las manos de el estaban alrededor de su cintura, mientras ella le acariciaba la espalda y los hombros, dándole la bienvenida con su propia lengua. De todos los chicos a los que había besado nadie la besaba como Harry. Sentía que su cuerpo vibraba y se calentaba. Ginny se sintió tímida y culpable por tales reacciones, pero no termino el beso, que seguía con la mis profunda intensidad.

The smile on your face

Lets me know that you need me
There's a truth in your eyes

Saying you'll never leave me
The touch of your hand

Says you'll catch me where ever I fall
Lo entiendo mejor,

when you say nothing at all.

Tanto Harry como Ginny estaban en su mundo, Harry nunca había besado de tal modo a alguien, pero con Ginny era como si sus cuerpos se reconocieran de mucho tiempo atrás, la boca de Ginny era dulce, calidad y apasionada, respondía de la misma forma a la de Harry, no escuchaba nada, no veía nada, no le importaba nada, solo la persona que tenia entre sus brazos.

-Ginnyyy… mi mamá te esta buscando!!! –

Ginny se aparto de inmediato, estaba sonrojada y sus labios estaban rojos e hinchados por lo besos de Harry. Harry le regaló una sonrisa antes de que ella se marchara a toda prisa, Ginny paso a un lado de Bill, y entró a la casa.

Harry miró a Bill, pensando en que explicación le iba a dar, del comportamiento con su hermana. Pero Bill solo le sonrió y meneando la cabeza con un carcajada entro de nuevo a la casa dejando solo a Harry.

Una gran sonrisa se dibujó en su rostro – Feliz cumpleaños Harry – Dijo y entro de nuevo a su fiesta.

- + - + - + -

Por fin terminé este capítulo, no había podido terminar por diversos factores y problemillas. El caso es que aquí esta, espero que les guste a mi me gustó que es lo importante.

Así que espero que me dejen reviews, cada que recibo uno me hago presión para escribir mas rápido ya que me motivan a seguir.

Muchas GRACIAS a los que siguen esta historia, espero que le guste.

La primera canción es "Atrevete te te", de Residente Calle trece. (Las uvitas entenderán por que esta aquí… Solo denle vuelta 360!!!)

La segunda es "When you say nothing at all", de Ronan Keating con Paulina Rubio. La canción original, sale en Nothing Hill, pero por alguna extraña razón me gusta esta versión.