Disclaimer: Esta historia no es mía, le pertenece a la magnífica Short-circuit-Soulmate que me dio su permiso para traducirla en español.
Capítulo 4
... Drama en Hogsmeade.
Dos niños de ocho años de edad se encontraban sentados en el campo de entrenamiento de una larga mansión, con escobas en mano. Los chicos eran diferentes en todas las maneras posibles, uno cabello rubio, ojos grisáceos y piel blanca traslúcida. Él era arrogante, osado y amaba los problemas.
El otro chico tenía cabello negro, ojos tan oscuros que se veían negros y piel de color oliva. Era reservado, lógico y rara vez causaba problemas. A pesar de sus diferencias, eran los mejores amigos y siempre lo habían sido.
"Te reto a una carrera hasta el final del campo, Blaise!" Dijo el rubio, emocionado, saltando en su escoba y elevándose unos cuantos pies arriba del terreno.
El pelinegro titube, "Tío Lucius dijo que nos quedáramos cerca de la mansión, Draco. Si nos atrapa, no nos dejara montar escoba nunca más"
El otro chico se mofó "¡Vamos, no seas un miedoso! Papá no nos atrapará, lo prometo. Y si lo hace, diré que fue mi idea" Le dio a Blaise una sonrisa reconfortante.
Blaise dudó un poco más, antes de finalmente asentir y montar su escoba, flotando al lado de Draco. Miró el final del campo, era al menos unos cuantos kilómetros de distancia.
"A la cuenta de 3, ¿ok?" Dijo Draco emocionado, el otro chico asintió, agarrando su escoba firmemente. "¡Uno! ¡Dos! ¡Tres!"
A la de 3 , ambos despegaron tan rápido como podían, más rápido de lo que les estaba permitido. Blaise podía escuchar a Draco riéndose mientras volaba unos metros en frente de él y no pudo evitar unirsele. La sensación de volar era emocionante, podía sentir el viento moviendo su cabello y pasando apresuradamente por sus orejas.
Logró alcanzar a Draco en segundos y el rubio volteó hacia él y le dio una enorme sonrisa mientras volaban lado a lado.
Rodearon el campo en minutos y se detuvieron ambos despeinados por el viento y sonriendo de oreja a oreja.
"Ves" Comenzó Draco, bajándose de su escoba, "¡Te dije que sería excelente! ¡No puedo esperar a que pueda volar cuando quiera! ¡Me convertiré en un jugador famoso!"
El otro chico se encogió de hombros, mientras se bajaba de su propia escoba y comenzaban a caminar lado a lado alrededor del borde del campo. La mansión era ahora tan solo una pequeña mancha en la distancia.
"Quidditch está bien, supongo" dijo el pelinegro. El otro chico lo miró incrédulo.
"¿BIEN? ¿SÓLO BIEN?" Gritó Draco, moviendo sus brazos exageradamente, "¡Quidditch es lo mejor! Cuando vaya a Hogwarts me uniré al equipo de la casa. ¡Seré Capitán!" dijo sonriendo brillantemente.
Ambo caminaron por unos momentos, ocasionalmente parando para tener una pelea d espadas con sus escobas, cuando escucharon un extraño sonido proveniente del borde del campo. Sonaba como un extraño sonido de "click".
Ambos se miraron antes de salir corriendo al extremo más alejado de la cerca y montaron sus escobas para poder mirar mejor. Ninguno había estado tan lejos del campo antes, así que no sabían que había detrás de la cerca.
Mirando, notaron un sucio camino que corría paralelo a la cerca. No lucía como si fuese usado muy a menudo. Era otro campo verde, y mirando alrededor podrían ver caballos en la distancia, nada tan extravagante como la mansión, sino una cabaña humilde.
Ambos saltaron la cerca, dejando sus escobas para apoyarse en ellas, cuando escucharon de nuevo aquel extraño sonido, esta vez acompañado de una pequeña campana.
Miraron el camino y vieron una pequeña niña rubia acercándose a ellos mediante alguna especie de artilugio con ruedas.
"Wow, ¿qué es esa cosa?" preguntó Draco mientras ella seguía acercándose al camino.
"Ni idea" dijo Blaise. Nunca había visto algo tan extraño.
Al estar más cerca, la niña paró y los miró curiosa. "¿Quienes son ustedes?" les preguntó
Draco dio un paso adelante confiado, "Soy Draco Malfoy y este es Blaise Zabini" Dijo señalando al chico pelinegro detrás de él, quien la miraba con precaución. Blaise sabía que no se suponía que estuviesen ahí, mucho menos hablando con muggles.
La chica miro entre ambos y frunció sus cejas, "Esos son nombres raros".
"¡No, no lo son!" dijo Draco de forma defensiva, cruzándose de brazos, "¿Cuál es tu nombre entonces?"
La chica se enderezó en su asiento y habló en un tono educado, "Mi nombre es Emily. Emily Myers, vivo aquí en Mere, justo allá" señaló atrás al distante gruño de cabañas que se veían en la distancia, "¿Viven acá también? No los he visto en la escuela antes."
Draco sacudió su cabeza, "Vivo en la mansión de aquí arriba" señaló el edificio distante en el extremo más alejado del campo "Y no voy a la escuela, no todavía. Me enseñan en casa"
La chica trataba de curiosear sobre la cerca mientras Draco hablaba, parándose en sus puntas de los pies, todavía sosteniendo su casco de bicicleta. Se volteó a Draco, mirándola sospechosa.
"No veo ninguna mansión allá arriba" dijo con tono acusador "Sólo un campo vacío"
"Bueno obviamente no puedes verlo" Dijo Draco como si fuera la cosa más obvia "Eres muggle, los muggles no pueden verlo".
La chica no estaba segura si sentirse ofendida, pero lo miró con una mezcla de altivez y confusión, "¿Qué es un muggle?"
Drago suspiró impaciente, "Alguien que no puede hacer magia"
La chica levantó una ceja sin creerlo "¡Tú no puedes hacer magia! Sólo magos y brujas pueden...y Santa Claus" añadió luego de pensarlo más.
"Somos magos" dijo Draco señalando entre su amigo y él mismo, sonriendo arrogante.
La chica estrechó sus ojos "Eres un mentiroso. Mi mamá dice que la nariz de las personas crecerán si mienten" dijo amenazadoramente.
Draco se burló. "Eso no es verda, tu puedes mentir cuando se te de la gana y nada pasa, confía en mi"
Él enfocó su atención a la extraña cosa en la que ella estaba sentada, "¿Qué es eso?"
Ella lo miró extrañada. "Es una bicicleta. Me la dieron por mi cumpleaños ayer. Cumplí siete" Dijo orgullosa.
Draco no estaba realmente escuchado, sino mirando la cosa exhaustivamente. Era asquerosamente rosada.
"¿Puedo intentar?" preguntó de repente.
La chica lo miró indecisa, "Sólo he dejado que mi mejor amiga Linda lo intente. Ella tiene 8 y sabe como manejar una bicicleta con tan solo una mano"
Draco no lucía impresionado, estaba más interesado en estudiar la bicicleta.
"Si me dejas intentarlo, volaré para ti" Dijo y la chica levantó sus cejas, "Pero no se lo puedes decir a nadie, muggles no deben saber sobre magia" explicó Draco.
Blaise interrumpió al par, "Draco, creo que deberíamos volver. Es casi la hora de almuerzo y tío Lucius dijo que estuviésemos dentro para entonces"
Draco lo ignoró "No te preocupes Blaise" dijo antes de volverse a la niña, "¿Puedo entonces intentarlo?
Ella dudó, pero cuando el le sonrío, ella se sonrojó y asintió, alejándose de su bicicleta y sosteniéndola para él. Draco se montó en la bicicleta y comenzó a tratar de encontrar el equilibrio y pedalear al mismo tiempo. los primeros intentos se cayó, para la diversión de Blaise y la niña.
Eventualmente consiguió el truco y estaba pronto manejando la bicicleta por los alrededores, peadelando tan rápido como podía, sonriendo anchamente.
"¡Deberías intentarlo, Blaise! ¡Es tan divertido! ¿Me pregunto si mi papá me dejaría tener una?"
Blaise dudó, mirando detrás de él nerviosamente, "Creo que debemos irnos, Draco"
Draco lo ignoró y continuó pedaleando, luciendo como si no tuviese ninguna preocupación en el mundo. Eso hasta que se escuchó un fuerte "crack" que causó que todos saltaran y Draco parara de pedalear. Repentinamente se veía con miedo.
Lucius Malfoy apareció en la cerca, furioso, su bastón al lado de él. Draco hizo lo que le dijo y se bajó de la bicicleta, entregándosela a la chica quien miraba con miedo a Lucius. Lucius miró a la niña con sus ojos glaseales.
"Ve a casa, niña" dijo, su voz sin una sola pizca de amabilidad. La chica estaba montando su bicicleta en un segundo, pedaleando fuertemente de vuelta a la lejana ciudad, mirando atrás cada tanto para asegurarse que hubiese suficiente espacio entre ella y las extrañas personas que se acababa de encontrar.
"Vengan, Draco, Blaise" Ordenó. Blaise sintió a Draco a su lado temblar de miedo mientras caminaban para recoger sus escobas de la cerca. Lucius cogió a ambos chicos por el brazo y desapareció con ellos hasta la entrada de la mansión.
Llamó a un elfo doméstico para que devolviera las escobas al cobertizo, antes de tornar su atención a Draco nuevamente. Blaise se encontraba recostado nerviosamente de la pared, mirando la interacción.
"¿Cuántas veces debo decirte, Draco" comenzó Lucis fríamente, mirando por debajo de su nariz a su hijo, "tú no puedes asociarte con asquerosos y sucios muggles. La mamá de Blaise puede ser un poco más paciente con el tema y permitirle hacer lo que le plazca, pero tú eres un Malfoy. Eres parte de una antigua línea de sangre-puras. Estás por encima de hablarle a esa suciedad y por encima de todo te lo prohíbo. ¿Me entiendes?"
Draco asintió, sin mira fijamente a los ojos de su papa, "S-si, señor"
Lucius miró a su hijo silenciosamente por un momento antes de ordenar, "Extiende las manos, niño"
La cabeza del rubio se levantó temeroso. "Por favor, pap-"
"Extiende las manos" Volvió a ordenar Lucius más fuerte. Draco lentamente extendió sus dos pequeñas, pálidas y temblorosas manos en frente de él. Lucius levantó su bastón de su lado y lo sostuvo fuertemente en su agarre. Blaise miraba con temor por su amigo, sabía lo que iba a pasar, ya lo había visto muchas veces.
Lucius golpeó el bastón duro contra los nudillos de Draco, causando que gritara de dolor. Blaise se estremeció mientras escuchaba el inconfundible sonido de los huesos rompiéndose. Draco se encogió un poco, protegiendo su mano lastimada en su pecho, llorando un poco.
"Ahora, ¿entiendes que nunca debes volver a hablarle a esa gente sucia, niño?" Lucius preguntó, su bastón a su lado nuevamente. Draco asintió.
"Bien, ven esta noche a mi y te curaré tus manos. Creo que pasar el día así servirá para reforzar la lección que aprendiste" Se volteó alejándose, pero se detuvo de repente y se volteó "Y no trates de ir donde tu mamá para que te ayude, sino tu castigo será peor"
Con una última mirada intimidante, Lucius salió del salón y se metió en su estudio. Draco volteó hacia donde su amigo, sus ojos llenos de lágrimas, sus manos demasiado hinchadas y adoloridas como limpiarse la cara.
"¿Estás bien, Draco?" preguntó Blaise con calma, la preocupación evidente en su voz.
Vio con horror como el Draco en frente de él creció y se convirtió en el chico de 17 años que ahora era. El adolescente se mofó de Blaise, luciendo amargado y furioso. Blaise sintió la culpa en su estomago por alguna razón, junto un poco de lástima.
"Estaría bien si tú no fueras tan mal amigo"
Blaise se levantó de un salto de la cama, sudando y respirando entrecortadamente. La primera cosa que registró era el inmenso dolor que estaba sintiendo en su nariz, la segunda era que su dormitorio estaba completamente vacío. Por primera vez en años, sus amigos se habían ido sin él.
Se sentó, limpiando el sudor de su frente antes de dirigirse al baño a tomarse una ducha. La sensación de agua tibia en su espalda pareció ayudarle, sin embargo no podía dejar de pensar en su sueño.
No había pensado en ese día desde hacía mucho tiempo. Fue uno de los muchos incidentes similares que el presenciaba a lo largo de los años en los que Draco y él habían sido amigos. Era extraño recordar un tiempo en el que Draco era un niño normal, sin prejuicios, pero eso era exactamente como había sido antes. Antes de que su padre rompiera múltiples veces sus manos hasta hacerle llegar el mensaje.
Blaise apagó la ducha y se secó. Se sentía horrible. La rabia que había sentido la noche pasada se había ido ya hace mucho y había sido reemplazada por una inmensa culpa. A pesar de lo diferentes que eran, el lo consideraba un hermano, pero nunca entendería cómo era ser él. Había presenciado los castigos de Draco en muchas de las visitas a la mansión y a lo largo de los años se convirtieron en menos y menos, porque Draco finalmente había aprendido como interpretar el papel de un sangre pura prejuicioso.
Ellos jamás volvieron a hablarle a aquella chica otra vez, ni Draco volvió a intentar jamás hablarle a otro muggle después de eso. El incidente fue la última vez. Fue tallado dentro de él, el concepto que él era mejor, que ellos estaban sucios y que el mundo era negro y blanco, sin tonos grisáceos. No, Blaise nunca podría entenderlo.
Él sólo había crecido con su mamá. A pesar de ser una bruja sangre pura, ella no era prejuiciosa contra aquellos que no eran puros. De hecho, Blaise estaba seguro que mucho de sus amantes que ella llevaba a la mansión Zabini eran hijos de muggles, también sabía que en mucho de los viajes de su mamá, en los que ella lo mandaba a la mansión Malfoy por varias semanas, ella tomaba a muggles por amantes.
Él recordaba un incidente en particular donde él había retornado a casa luego de estar en la Mansión Malfoy durante todo el verano mientras su mamá estaba en Francia. Ella lo saludó bastante amorosa, como siempre hacía, mostrándole todos los regalos y dulces que le había comprado.
Él notó que ese día estaba actuando diferente, y cuando ella se quitó su abrigo, notó que sus brazos estaban llenos de moretones. Le preguntó que había pasado cuando ella se colocaba sabia en aquellos moretones. Ya era lo suficientemente mayor para conocer la manera en que era el mundo y no había dudado en amenazar con hechizar al hombre que lo hizo. Él había sabido por meses que el hombre con quien su mamá se estaba viendo era muggle, sólo por el hecho de que no se comunicaban por lechuza, sino por correo regular.
Cuando ella vio cuán enojado se encontraba, escupiendo insultos para los muggles que él había aprendido durante su estadía con los Malfoy, ella lo agarró por los hombros y le hizo prometer que nunca usaría esos términos otra vez. Que los muggles no eran menos que ellos, que un mago puede ser igual de bruto, sino más. Él se calmó ligeramente y le prometió a su madre aquella cosa.
Mirando atrás, Blaise notaba lo diferente que habían crecido él y Draco. No había duda porque Draco estaba tan enojado con él por juzgarlo...
Mientras Blaise terminaba de vestirse, su atención se concentró nuevamente al horrible dolor que sentía en su nariz. No lo había notado mucho la noche pasada, ya que el alcohol disfrazaba la mayor parte del dolor, pero ahora que estaba sobrio, era insoportable.
Dejó las mazmorras, notando cuan vacío estaban los corredores, con excepción de un pequeño grupo de chicas que estaban haciendo flotar lo que parecía ser un abrigo sobre un alto arco en el corredor, antes de salir corriendo envueltas en risa.
Él repentinamente recordó que era el día del viaje a Hogsmeade. No estaba seguro si realmente quería ir, especialmente ahora que estaría solo. La decisión estaba en el fondo de su cabeza, sin embargo, porque la única cosa en la que podía pensar era en ir donde Madam Pomfrey y pedirle que le ayudara con su nariz, la cual había notado temprano que estaba morada e hinchada.
Se acercó al ala del Hospital y fue recibido inmediatamente por la enfermera, quien demandó saber quien le había infligido ese dolor. Él no le dijo que fue Draco, más que todo porque sentía que ya había causado suficientes problemas. Se sintió sumamente agradecido cuando la enfermera le curó la nariz, le puso un poco de sabila para los moretones y lo mandó a continuar su día.
El Gran Comedor estaba mayormente vacío, excepto por unos cuantos de primero y de segundo año y unos pocos estudiantes mayores, quienes obviamente no veían el atractivo de Hogsmeade ese día. Se sentó a tener su tardío desayuno en la mesa semi-vacía de Slytherin, preguntándose si debería o no tratar de arreglarse con sus amigos.
Los viajes a Hogsmeade siempre habían sido una tradición de Hermione y Neville. Han ido juntos siempre desde tercer año, y por más feo que sonara, ella estaba agradecida de haberse librado de su cita con Wayne Hopkins para así poder continuar esa tradición.
"Creo que deberíamos ir a Honeydukes primero" planeó Neville, mientras caminaban hacia Hogsmeade.
Un grupo de chicos delante de ellos reían y charlaban animadamente, emocionados por pasar el día en la pequeña ciudad de magos.
"Está bien" concedió Hermione, encogiéndose más dentro de su abrigo debido al frío viento, "Pero quiero ir también a comprar una nueva pluma. En la casa de las plumas tienen unas buenas"
Neville asintió mientras continuaban su camino. Cuando entraron a la villa, pasaron un grupo de quinto año de chicas, quienes se reían y susurraban. Hermione siguió la mirada e incontinentemente gruñó al ver a tres de los famosos Silver Marauders y Ginny Weasley caminando en dirección a las Tres Escobas. ¿Dónde estaba Blaise?
No le importaba mucho realmente donde estuviese, sobre todo después del incidente de la noche pasada, pero no podía evitar encontrar curioso que no estuviese ahí con ellos. ¿Lo estaban excluyendo por haberse besado a una sangre sucia? En ese caso, ¿por qué la había besado en primer lugar? Ella sabía que a él no le gustaba ella de esa manera. ¿Y por qué Ginny y Malfoy lo habían seguido? Hermione frunció el ceño mientras veía al grupo entrar a las Tres Escobas. Ginny estaba intentando tomar la mano de Malfoy, pero este simplemente seguía enviándole miradas de molestia y metiendo sus manos dentro de los bolsillos de su chaqueta.
Hermione siguió caminando cuando escuchó a una chica de quinto año susurrar bastante alto
"¡No puedo creer que esté saliendo con Ginny Weasley!" una rubia exclamó con dolor "Ella ni es tan bonita"
Hermione sacudió su cabeza incrédula. Ginny era definitivamente una de las chicas más lindas de toda la escuela, sin dudarlo. ¿De qué hablaban esas chicas?
"Yo sólo no entiendo porque él está saliendo si quiera con ella" otra dijo con maldad "Cuando nosotros estuvimos juntos al final del año pasado, él me dijo que no quería una novia".
Hermione rodó los ojos, pero continuó escuchando
"Escuché que golpeó a Blaise Zabini por ella" otra dijo, prácticamente sin poder contener el entusiasmo de estar expandiendo un nuevo chiste "aparentemente esa es la razón por la que él no está aquí. Él y Draco están peleando por ella. Todavía no entiendo por qué. ¿Qué tiene ella de asombroso?"
Hermione continuó caminando con Neville, mientras las chicas seguía hablando. Se preguntó si era verdad eso sobre Draco y Blaise. ¿Habían peleado por Ginny? ¿La habría besado sabiendo que Draco se enjaría con él por besar a una sangre sucia? Eso explicaría porque ambos, Ginny y Draco estaban ahí. Pero parecía una explicación poco convincente considerando como Malfoy no parecía querer actuar como una pareja con Ginny, por lo menos por lo que ella había podido observar. ¿Quizá estaban peleados?
Hermione se regañó a si misma. ¿Por qué le importaba? No era su problema. Se estaba convirtiendo tan chismosa como la mitad de las chicas en la escuela. Cuando Neville la sacó de su pensamiento, para arrastrarla hasta Honeydukes, ella simplemente decidió olvidar todo aquello y disfrutar su día tanto como pudiera.
Blaise estaba sentado en la mesa de Slytherin, soñando despierto, ignorante de los susurros de los pocos estudiantes que allí se encontraban, relacionado a la discusión de Draco y él.
Fue sacado abruptamente de sus pensamientos, cuando sintió alguien golpearle a un lado de su cabeza. Alzando la mirada enojado, se encontró con los ojos azul brillante de Luna Lovegood sonríendole. Molesto por lo que aparentemente ella consideraba un "saludo", frunció el ceño.
"¿A qué viene eso?" preguntó, sin contener prácticamente su molestia. Sabía que un golpecito a un lado de su cabeza no era le peor cosa que la había pasado a él desde ayer, pero parecía abrir la compuerta de su mal humor, el cual hasta ese momento el había logrado contener.
"Oh" comenzó ella con su voz soñadora, sentándose a su lado. Quería decirle que se alejara, pero tenía el presentimiento que no lo haría. "Estaba ayudándote a alejar a los Nargles que flotaban en tu cabeza. Golpear la cabeza suele ayudar, a ellos no les gusta el ruido, así que se van de tus orejas"
Ella recogió una manzana del cuenco de frutas y comenzó a limpiarla en su camisa. Blaise la mirada, atontado. ¿Podía realmente estar hablando en serio? ¿le estaba tomando el pelo? No sabría decir, aunque parecía que hablaba en serio.
"¿Qué es un nargel?" preguntó, confundido por el nombre
Ella le ofreció una sonrisa de complicidad, "Nargle" le corrigió, diversión asomándose en sus ojos. Blaise estaba sorprendido de que ella encontraba que fuese él, quien era cómico. "Ellos son criaturas invisibles que flotan en tus oídos y hacen que tu cerebro se confunda todo" Blaise alzó una ceja sin creerlo. "Los síntomas son soñar despierto, lo cual estabas haciendo, expresión soñadora, que también tenías y atravesar paredes y otros sólidos objetos" Luna parecía pensativa por un momento. "Sólo puedo asumir que hiciste eso también. No me tienes que agradecer, ellos pueden ser bastante escurridizos. Me alegra ayudar".
Ella mordió su manzana, mientras Blaise la miraba con los ojos como platos. Ella obviamente estaba hablando en serio. Decidió no enfocarse en el tema de los fulanos Nargles, o como se llamaran e irse por un tema normal.
"Así que ¿por qué no estás en Hogsmeade?" le preguntó a la rubia, no seguro de porque se molestaba en entablar conversación con la extraña chica.
"Oh bueno, generalmente voy. Pero parece que perdí mi abrigo y hace demasiado frío para salir sin él. ¿Supongo que tú no fuiste porque tus amigos están enojados contigo?
Blaise la miró con una mezcla de enojo y confusión, "¿Cómo sabes eso?"
"Oh bueno, todos lo saben. Escuché a unas chicas en mi habitación hablando de eso. La gente parece estar hablando de eso justo ahorita" Asintió en dirección a los ocupantes de las mesas en el comedor, y bastante cierto, pues recién él levantó la mirada, las tres chicas en cuestión, rápidamente apartaron la mirada como si no hubiesen estado recientemente señalando y susurrando.
Blaise sintió su molestia crecer a la vista de las chicas chismosas y tuvo la repentina urgencia de salir del comedor tan rápido como fuera posible. Y quizá de deshacerse de la bruja que tenía al lado y estaba hablando de estupideces.
"Sabes" dijo, levantándose, "Creo que recuerdo haber visto un abrigo en el corredor esta mañana. Te mostraré dónde"
Salió del comedor con Luna a su lado, dirigiéndose al lugar donde había visto al grupo de chicas levitando aquel abrigo. Sacó su varita y lo bajó, agarrándolo antes que cayera al suelo.
"Aquí tienes", dijo tendiéndole el abrigo, el cual ella agarró con una sonrisa, "Ahora puedes ir a Hogsmeade"
A pesar de que Blaise había hecho algo bueno por un compañero, era todavía un Slytherin y su verdadera intención era deshacerse de la rubia y pasar el resto de su día alejado de los chismosos estudiantes.
"Muchas gracias" dijo Luna agradecida, pasando el abrigo sobre sus hombros, "¿Vendrás entonces?"
Blaise se sorprendió por su invitación, "Uh, no. Creo que pasaré el día en las mazmorras"
Luna le dio una sonrisa de complicidad, "No deberías pasar el día escondiéndote de las personas, sólo le dará más razones para hablar. Lo se por experiencia que la mejor cosa por hacer, es enfrentarlos para así superarlo rápido"
Blaise no estaba seguro si sentirse impresionado por lo observadora que era la bruja, especialmente dado que ella parecía como si su cabeza estuviese en las nubes la mitad del tiempo, o sentirse fastidiado que lo estuviese acusando de ser un cobarde, a pesar de que realmente él no quería enfrentar al resto de los estudiantes, especialmente luego de los rumores que estaban rondando.
"Vamos" dijo Luna animándolo, "Está bien si no quieres ser visto conmigo. Casi nadie quiere, pero todavía pienso que deberías ir y divertirte"
La chica lo miró sin una onza de autocompasión y su respeto por ella creció un poco. Él había estado apunto de esconderse por un rumor, mientras ella tenía que vivir constantemente con las personas riéndose de ella y escondiendo sus posesiones. Ella era lo suficientemente buena y a ¿quién le importaba lo que las personas dijeran si los vieran juntos en Hosgmeade? Ellos estaban hablando de todos modos. Si, ella era rara y una Ravenclaw (el tipo de chica que él evitaba), pero parecía que podría lograr que dejara de pensar en todos sus problemas.
En un momento extraño de locura, Blaise dijo "Ok, iré a buscar mi chaqueta y tú puedes buscar tu bolso y nos reuniremos de vuelta acá"
Luna sonrío, sus ojos brillando y asintió. Blaise no pudo evitar sentir que hoy sería uno de los días más memorables de su vida.
Hermione y Neville dejaron la Casa de las Plumas con la nueva pluma de Hermione, la cual se encontraba en su bolso lleno de dulces de Honeydukes. Ella y Neville estaban paseando por la calle bastante sobre-poblada compartiendo una caja de Granjea de todos los sabores. No eran los dulces favoritos de Hermione, pero ella y Neville siempre compraban una caja para compartir, más que todo por lo cómico de no saber qué agarrarías.
Estaban actualmente riéndose del hecho de que Neville acababa de consumir una granjea sabor a vómito y realmente, casi vomitaba. Decidieron complacer sus estómagos al ir a las Tres Escobas por un poco de almuerzo y Cerveza de mantequilla.
Las Tres Escobas estaba repleto, lo cual no era realmente sorprendente. Lograron conseguir una mesa en una esquina, la cual un grupo acababa de desocupar y rapidamente se sentaron, colocando lo que acababan de comprar a sus pies.
"Ordenare primero, ¿vale?" sugirió Neville, mientras ambos se quitaban sus abrigos y los colgaban en el respaldar de las sillas. Él no necesitaba preguntar qué agarrar, ya que siempre agarraban lo mismo, una pasta de calabaza y una Cerveza de Mantequilla cada uno.
Hermione asintió, "Gracias Nev". El chico se levantó y fue al ajetreado bar, intentando encontrar un espacio.
Hermione tomó la oportunidad para mirar a su alrededor. El lugar estaba repleto de estudiantes y uno que otro residente de Hogsmeade, sin embargo, notó que la mayoría de ellos evitaban el bar los fines de semana y en cambio iban a la Cabeza de puerco, ya que era menos ruidosa y no se encontraba repleta de estudiantes. Sus ojos viajaron a través de la mesa que se encontraba al otro lado de la habitación, ocupada por Pansy Parkinson y un grupo de chicas slytherins. A Hermione jamás le había gustado Pansy, la chica siempre había sido horrible con ella y el hecho de que prácticamente la slytherin venerara a los Silver Marauders era otra razón.
Hermione se dio cuenta que no había actualmente visto a Pansy cerca de los merodeadores desde hace un tiempo. ¿Quizá había superado su enamoramiento por Malfoy?
Hermione volvió a mirar a Pansy y la encontró mirando con desprecio la mesa que se encontraba en la otra esquina de la habitación. Hermione siguió su mirada y no se sorprendió de ver a los merodeadores, Ginny Weasley y otras dos chicas al azar sentadas en dicha mesa.
Hermione se encontró sonriendo mientras mirada a la pelirroja quien era la mira del odio de Pansy. Encontraba realmente cómico que Draco haya escogido a una Gryffindor sobre una compañera slytherin, a pesar de que la competición entre la belleza de Pansy y Ginny no existía. Ginny era hermosa y Pansy era una bruja fea. Sin mencionar que Ginny parecía mucho más agradable. El hecho de que Pansy estuviese recibiendo su karma, satisfacía en demasía a Hermione.
Fue a voltear la mirada para ver como Neville estaba lideando con la fila del bar, cuando notó a alguien mirándola. Se encontró con la persona y se sorprendió y agitó un poco al encontrarse con un par de ojos grisáceos, estrechados y mirándola a ella. Draco Malfoy la estaba mirando.
Ella se aseguró de no desviar la mirada o de mostrar ningún síntoma de debilidad, así que por unos momentos a través del atestado bar, sus ojos conectaron. Hermione casi se río ante el pensamiento de las películas románticas que solía ver mientras crecía, donde la mirada de dos personas se conectarían a través de un lugar repleto de gente y donde todo el resto del mundo desaparecería.
Esto realmente no era uno de esos momentos. En vez de caer en el "amor a primera vista", ella y el idiota a través de la habitación se enfrentaban en un duelo de miradas. Ella estaba esperando que él se ahogara con su almuerzo y el probablemente se estaba preguntando si el lugar estaba lo suficientemente repleto para hechizarla sin atraer la atención de la gente.
Draco rompió la conexión de repente, cuando Ginny colocó una mano en su hombro para llamar su atención. Ella no había visto la silenciosa interacción a través del establecimiento y le sonrío. El sonrío de vuelta, simplemente para tranquilizarla, antes de volver a mirar de reojo a Hermione, quien encontró todo el asunto un poco cómico.
Él no, sin embargo, y cuando Ginny volvió otra vez su mirada hacia él, el envío una fea mirada de desdén hacia Hermione. Esto sólo le divirtió más y no pudo retener la sonrisa satisfecha que se instauró en su rostro. Draco Malfoy tenía miedo de enojar a su novia, ¿quién lo hubiera pensado?
Ella desvío la mirada cuando Neville regresó con sus pastas y cervezas, pensando que era mejor no dejarle saber que ella había estado mirando a ese idiota.
"Maldita fila interminable" dijo, colocando una botella y un plato en frente de Hermione, "Pensaba que iba a estar allí todo el día"
Hermione se río suavemente, "Yo conseguiré las próximas bebidas entonces, es justo"
Ellos se sumergieron en una conversación cómoda, disfrutando de su almuerzo, sin estar al tanto de un par de ojos grises que todavía miraban a Hermione de cerca.
"Escucha, Luna" dijo Blaise mientras la seguía, "Nunca llegaremos si sigues buscando en cada árbol por muérdago. No encontrarás ninguno"
El adolescente miraba como la chica saltaba de árbol a árbol chequeando por ramas de muérdago. Ella decía que estaba buscando Nargles, pero Blaise no podía evitar preocuparse de que ella tuviera otras intenciones, después de todo, era una Ravenclaw. A pesar de eso, él estaba comenzando a perder la paciencia.
"Los Nargles les gustaría que pensáramos eso, así que probablemente se están escondiendo sin preocuparse, por lo que tengo más chance de encontrar una. Papi estaría muy orgulloso si lo hiciera"
Diez minutos después, y veinte árboles después, Luna se fue con las manos vacías, incapaz de haber encontrado muérdago en ningún lugar. Sin embargo, no lucía decepcionada, más bien parecía pensar que los Nargles sabían que ella estaba buscándolos.
"Ellos probablemente lo saben" dijo, mientras entraban finalmente a Hosgmeade, "Me refiero, no fuiste exactamente silencioso. Probablemente ellos te escucharon desde kilómetros"
Blaise volteó hacia ella indignado, dispuesto a defenderse a si mismo y a decirle que ella estaba siendo igual de ruidosa, si no más ruidosa que él. Sin embargo paró cuando vio la pequeña sonrisa en sus labios, y no pudo evitar reírse.
"Los Slytherin son bastante fácil de molestar" dijo aún sonriendo. Él resopló.
"Y los Ravenclaws están bastante obsesionados conmigo" dijo,sonriendo astutamente.
"Te halagas demasiado" dijo ella con una nota de sonrisa en su voz. Él volteó a mirarla con fingida indignación y ella rompió en risitas.
Blaise notó que sonaban como pequeñas campanas. Era un sonido placentero, y le asustó pensar que a él realmente le gustaría volver a escuchar ese sonido. Así que pasó los siguientes diez minutos haciéndola reír en cualquier manera posible, disfrutando el sonido, hasta que finalmente ella sugirió que podrían ir a las Tres Escobas para almorzar. No se le ocurrió a él que las personas podrían verlos juntos, mientras la seguía hacia el bar.
Hermione terminó su Cerveza de Mantequilla y la colocó en la mesa, justo momentos después de que Neville hiciera lo mismo. A pesar de la falta de contenido de alcohol de la bebida, Hermione siempre se sentía un poco mareada luego de beberla.
"Conseguiré la próxima", dijo parándose y dirigiéndose al bar. Había cierto calor en el bar, notó ella, así que se subió las mangas de su sweater mientras esperaba en la línea.
Había estado esperando tan sólo un corto minuto, cuando sintió a alguien parado extremadamente cerca de ella, ella se movió hacia adelante y se volteó para mirar quién era el acosador, pero fue silenciada cuando una fuerte mano le agarró la muñeca, y unos grises ojos la miraron, enojado.
"¿Qué quieres, Malfoy?" preguntó, tratando de soltarse de su agarre. No era lo suficientemente fuerte para liberarse. Seguramente el no trataría de hechizarla en un bar lleno de gente ¿no?. Sin embargo, realmente podría hacerlo.
"Quiero saber, ¿qué pensabas que era tan gracioso?" Siseó en respuesta.
Hermione sonrío, él realmente era paranoico. "Oh, nada" dijo inocentemente.
El agarre en su muñeca sólo se intensificó, "No estoy bromeando, Granger. Dime"
Ella luchó con la necesidad de chillar de dolor, "Estaba asombrada de como tu pareces ser el perfecto novio. ¿Quién lo habría adivinado?"
El alzó una ceja, "¿Y mi novia quién es?"
Hermione lo miró con el ceño fruncido, tratando de no arrugar su cara por el dolor, "Ginny Weasley, obviamente"
"No", corrigió Draco, "Ella desearía serlo. ¿Y qué hay sobre ti, sangre sucia?. ¿Dónde está tu pequeño novio? Después de la actuación de anoche, pensaría que ustedes serían inseparables" Se burló él.
Hermione resopló. "Eso no debió haber pasado. No estoy segura por qué paso. Yo no quería besarlo, si eso es lo que estás implicando"
Hermione notó que su agarre se suavizó un poco.
"Es una pena que Hopkins esté lesionado, también" Dijo él en un tono de preocupación fingido, sonriendo. Hermione notó una extraña mirada de conocimiento en sus ojos mientras lo decía, pero se sacudió aquello.
Hermione se encogió de hombros, sintiéndose enervada por su repentino cambio de humor. "No voy a cortarme por ello"
Draco alzó una ceja, pero no respondió. En cambio, la empujó adelante en la fila para que ella no perdiera el puesto. No soltó su agarre, pero si lo relajó. Ella se enervó incluso más cuando su pulgar comenzó a hacer círculos en el área, casi como en un modo tranquilizante.
Hermione se planteó alejar su brazo, pero cuando alzó la mirada se dio cuenta que el ya no le estaba prestando atención a ella sino que estaba mirando a la puerta con una mezcla de desdén y diversión en su rostro.
Hermione siguió su mirada y sus ojos casi se salen de su cabeza. Blaise Zabini acababa de entrar a las Tres Escobas con Luna Lovegood. La pareja hizo su camino hasta la larga línea, ignorando la cantidad de ojos puestos en ellos y el hecho de que casi todo el bar se silenció. Blaise notó a Draco y titubeantemente se acercó.
Su mirada, no obstante, cayó donde Draco y Hermione tenían unidos sus brazos. Él miro a Draco, con una ceja alzada con curiosidad y antes de que Hermione pudiera alejarse, Draco soltó su brazo y metió sus manos en los bolsillos.
Ella incómodamente se dio la vuelta, pero no sin notar el tono rosáceo del cual se habían pintado las mejillas del rubio. ¿Se apenaba de haber sido encontrado así? Hermione casi se burló de su idiotez, obviamente lo estaba, lucía como si hubiesen estado agarrados de la mano. Él probablemente no quería que las personas supieran que había tocado a una sangresucia. Ella avanzó en la cola, alejándose del par para ordenar sus bebidas, tratando de ignorar el sutil calor y color rosado que adornaba sus propias mejillas
Blaise trató de esconder su sonrisa conocedora, pero Draco pareció darse cuenta, porque le lanzó una mirada que decía "Déjalo o ya verás"
"Así que..." Comenzó Draco tentativamente, "Parece que lo superas rápido" asintió hacia Luna, quien miraba al espacio mientras estaba en la fila.
"¿Qué? No. Nada está pasando aquí" Dijo Blaise defensivamente, "Y de todos modos, nada estaba pasando con Granger tampoco"
Él alzó la mirada para asegurarse que Hermione no pudiera escucharlo y se sintió satisfecho de ver que ella se encontraba bastante lejos en la cola, rodeada por gente que estaba charlando.
Draco asintió a la explicación de Blaise, sin embargo Blaise no le creía. "Si, lo se. Ella me lo acaba de decir. Que no se me olvide mencionarte que ella estaba bastante disgustada también" mintió Draco.
Blaise se sorprendió de saber que Hermione dijera algo tan duro, pero simplemente se encogió de hombros. "Estaba ebrio y enojado. No hay más que eso, realmente"
"Y ahora estás aquí con Lunática Lovegood. Sin ofender, ¿pero realmente estás tan desesperado? primero Granger ¿ahora ella?
Blaise sacudió su cabeza, dándole a su amigo una sonrisa de complicidad, mientras también intentaba esconder su creciente molestia. "No me engañas, colega".
Draco no respondió, simplemente cambió el tema, "Creo que nos vamos a ir ahora. Sacúdete a la loca y ven con nosotros"
"¿Qué? No, no haré eso" Dijo Blaise. No se sorprendió al ver cuán ignorante era su amigo con respecto a los sentimientos de las otras personas.
"Haz lo que quieras, colega" Dijo Draco indiferente, encogiéndose de hombros. "Pero para cuando acabe el día, todos estarán riéndose de ti"
Con eso, se alejó de nuevo a su mesa y él y los demás salieron de las Tres Escobas juntos.
"No tienes que estar conmigo, sabes" Dijo Luna repentinamente, detrás de él. "Él tiene razón, todos se reirán de ti"
Blaise volteó a mirarla, sorprendido que haya escuchado la conversación. Ella no parecía molesta en lo absoluto. Para ella sólo eran hechos.
"No" dijo Balsie, no seguro de por qué de repente quería quedarse. "No importa. Draco está siendo un idiota de todas maneras. No me ha perdonado por lo que pasó, lo sé"
"¿Pensé que él había sido el que te había golpeado a ti?" preguntó Luna
"Oh...um, si. Hay un poco más que eso" dijo incómodo, viendo como Hermione regresaba a su mesa. Él decidió que el debería probablemente disculparse por el incidente de la noche pasada.
"Escucha" comenzó Blaise, "¿Me disculpas por un segundo? Tengo que hablar con alguien realmente rápido"
Luna asintio, y siguió haciendo la cola. Blaise se dirigió a la mesa de Hermione y se quedó parado algo incómodo tratando de descubrir qué decirle. Esperaba que no estuviera tan enojada, aunque juzgando por lo que el recordaba de la noche pasada, probablemente lo estuviese.
Hermione y Neville miraron a donde él estaba. Neville con curiosidad y Hermione con molestia. Ella se volteó a donde Neville, no queriendo que él escuchara nada de eso. Era curioso que el prefecto de Ravenclaw no haya abierto su boca aún.
"¿Por qué no nos vamos ya y nos bebemos esto de camino al castillo?" sugirió Hermione. "Me encuentro contigo afuera en un segundo" Neville asintió y cogió su bebida, antes de dejar la mesa y salir del bar.
Blaise se sentó en frente de Hermione, quien volteó a mirarlo y el supo que ella no sería muy condescendiente.
"Escucha", comenzó él rápido, "Estoy realmente arrepentido por lo que paso anoche. Estaba borracho y no lo hubiera hecho de no ser así. No que haya nada malo contigo." Añadió rápido, asegurándose que ella no se lo tomara de mala manera.
Hermione se cruzó de brazos. "Bueno, tú ya lo hiciste. Y se que lo hiciste para intentar poner a Ginny Weasley celosa, pero no funciono ¿Verdad?" preguntó de manera agria.
Blaise sacudió su cabeza, tratando de no ponerse a la defensiva. "No. No es por eso que lo hice. Fue para molestar a Malfoy"
Hermione lo miró incrédula. "Así que, ¿me buscaste, sólo para besarme, para que Malfoy se molestara contigo por haber besado a una sangresucia, todo porque él te robo tu chica?"
Blaise dudó un segundo, antes de asentir lentamente. "Si, algo así" No podía decirle la verdadera razón, ¿verdad?
Hermione se levantó abruptamente, la rabia escrita en toda su cara. "Honestamente, los hombres son unos idiotas. ¡No me uses a mi para tus juegos ni tus trofeos personales. Tengo mi propia vida. No soy solamente un juguete para divertirlos a ustedes, estúpidos merodeadores, cuando les de la gana de molestar a alguien o hacer algo igual de estúpido!"
Blaise fue a explicarle que esas no eran sus intenciones, cuando hubo un fuerte sonido seguido de una exclamación de dolor. Los estudiantes en las Tres Escobas se levantaron de sus asientos para mirar por las ventanas, mientras Hermione y Blaise se dirigían a la puerta.
Afuera, vieron a varios estudiantes mirando un grupo que estaba rodeando a un chico el cual levitaba boca arriba en el aire.
"¡Neville!" gritó Hermione, corriendo y haciéndose espacio a través de la multitud, con Blaise siguiéndola de cerca. Él tenía el presentimiento de que sus amigos estaban cerca y no se sorprendió al ver a Weasley y Potter riendo con sus varitas apuntando a Longbottom, con Draco a un lado sonriendo mientras veía la escena. Ginny Weasley lucía infeliz y estaba sacudiendo su brazo, esperando que hiciera algo para pararlos. Pero él estaba simplemente ignorándola.
"¡Bajenlo!" gritó Hermione a Potter y Weasley. Ambos sólo se ríeron de ella.
"¡Blaise!" se volteó ella hacia él, quien se sorprendió de escucharla usar su nombre de pila, "Ellos son tus amigos, por una vez en tu vida no seas cobarde y detenlos"
Blaise titubeó. Él nunca había intercedido antes y realmente no se veía a si mismo haciéndolo ahora. Él sabía que sería excluido aún más. Así que le dirigió una mirada de "¿Qué puedo hacer? y no intentó pararlos. Sabía que estaba mal, pero se suponía que eran sus amigos. Él no podía poner en contra de ellos, ¿no?
Hermione le mandó una mirada de disgusto absoluto, mientras volteaba a mirar a los chicos, con su varita en mano. "¡Ponganlo abajo ya, o los hechizo!"
"Si, estamos tan asustados de ti, Granger" dijo Potter sarcásticamente. Los ojos de Hermione se achicaron y levantó su varita, antes de bajarla suavemente. Las personas a su alrededor la miraban preguntándose si realmente iba a pelear. No los decepcionó.
"¡Furnunculus!" gritó, su varita apuntando directamente a la entrepierna de Potter. Hubo un momento de silencio mientras el hechizo lo golpeaba. Entonces cayó en el suelo, agarrándose su ingle, murmurando todo tipo de obsenidades. Ella se giró entonces hacia Weasley, con su varita en mano, quien la miraba con los ojos llenos de alarma, al prospecto de tener un brote de forínculos en sus partes privadas.
"Bájalo" ordenó Hermione, permitiendo que su varita apuntara directamente a su entrepierna. Weasley no lo dudó por un segundo, movió su varita y Neville cayó al suelo enseguida. Hermione corrió hacia él ayudándolo a levantarse.
La multitud enseguida de dispersó, habiendo visto que ya la diversión se había acabado y sólo quedaron Hermione, Neville, Ginny y los Merodeadores. Uno de los cuales se encontraba en el suelo agarrándose a si mismo.
"¿Harás el contra-hechizo?" preguntó Weasley nervioso, señalando a Potter. "Se supone que nos encontraremos con unas chicas en la noche. ¿Cómo hará algo estando así?"
Hermione resopló incrédula. "¿Parece como si me importara si Potter es capaz de tener sexo o no? No hay un contra-hechizo"
Malfoy, quien había estado callado todo el enfrentamiento, dio un paso alante, dejand a Ginny tras él, mirándolo consternada. Ella se miraba conflictuada entre ser una Gryffindor y ser su novia. "Yo me cuidaría si fuera tu, Granger. Te estás volviendo muy arrogante para alguien de tu estirpe. ¿Quizá necesitas que alguien te ponga en tu lugar?"
Apesar de las palabras amenazantes de Malfoy, él tenía una pequeña sonrisa en su rostro y su voz era aterciopelada y seductora. Ella no quería realmente pensar en él como seductor, en lo absoluto. Era algo que haría Potter. Decidió entonces ignorarlo, y simplemente irse antes de forzar su suerte más de lo que ya lo había hecho.
Blaise se volteó para encontrarse con Luna parada detrás de él, ella miró como Hermione ayudaba a Neville a caminar de vuelta al castillo. No parecía herido, a pesar de que debía estar adolorido por su caída.
"Realmente debiste haber hecho algo" le dijo con pesar. "Nadie merece ser tratado así"
Blaise vaciló por un momento, "Bueno, no podía exactamente pararlo ¿no? Igualmente lo hubiesen hecho cuando yo ya no esté aquí"
"Ese no es el punto" dijo ella y por primera vez, su expresión perdió todo tinte soñador y se volvió de piedra "Tú lo dejaste pasar incluso cuando estás ahí. Es igual de malo que haber hecho el hechizo"
Ella se volteó y trotó hasta alcanzar a Hermione y Neville, tropezando detrás del par, camino de vuelta a Hogwarts. Blaise sintió repentinamente una oleada de arrepentimiento, pero trató de ignorarla.
Se volteó para observar como Weasley ayudaba a Potter a levantarse, el chico con gafas todavía se sostenía a si mismo gruñendo de dolor. Draco sonreía, luciendo muy divertido por el previo encuentro.
"Bueno, ¿no fue eso un giro dramático de los eventos?" dijo entretenido, antes de volverse a Blaise. "Parece que tu nueva novia está molesta contigo. No te preocupes amigo, ella no era realmente un gran premio de todas formas"
Fue a palmear a Blaise en la espalda, pero el pelinegro se lo sacudió. Toda culpa y lástima que sintió por Draco en algún momento se había ido, y ahora sólo estaba enojado con el chico.
"¿Cuándo crecerás?" preguntó enojado. "¿Crees que es divertido todo lo que haces?. No lo es, es patético."
Draco lució sorprendido por un momento, antes de sonreír una vez más. "Parece que te pareces más a Lunática de lo que pensé" dijo antes de que su expresión se oscureciera y su voz se hiciera tan solo un susurro, "O quiza es porque todavía quieres a Ginny"
"¿Te molesta que yo la tenga?" provocó Draco "Es divertido. Yo la tengo y ni siquiera la quiero. Pero la mantendré solamente para molestarte. ¿Sabes por qué? porque no olvido. Sabes exactamente de lo que hablo, Zabini. Misma razón por la que te golpeé y te mande a dormir un rato"
Draco se encogió de hombros, como si la pelea de Blaise y él fuera algo que fuese inevitable.
Blaise se río secamente. "¿Estás jodiéndome? Soy el menor de tus problemas en ese departamento, colega. Hermione piensa que eres un cerdo. Que no vales ni un segundo de su tiempo. Ella no se acercaría a ti, no cuando actúas como un completo idiota todo el tiempo. Ten tu pequeña venganza si te hace sentir mejor, pero al final del día, la única cosa interponiéndose en tu camino, eres tú"
Blaise pasó empujando a Draco, mientras se devolvía a Hogwarts. No se molestó en mirar atrás, pero sabía que Draco lo miraba, probablemente tentado a hechizarlo. Sin embargo no le importaba, Draco estaba metiéndose en sus nervios. Realmente necesitaba parar de culpar a todos por sus problemas.
Blaise volvió a penar en el sueño que tuvo esa mañana. Quizá fuera un terrible amigo, pero eso iba de ambos. Blaise había crecido a lo largo de los años, pero parecía que Draco no. A él todavía le gustaba ser mezquino y molestar a los demás, mientras Blaise había madurado a la sola edad de los 10. Entonces recordó lo que Luna dijo, era igual de malo por no pararlo. Repentinamente se sintió peor por todo.
Quizá realmente era tan malo como Draco, ¿pero en un modo diferente?. ¿Quizá Draco pensaba lo mismo sobre él? No estaba seguro, pero sabía que desde ese mismo momento las cosas iban a cambiar. Sólo esperaba que su amigo cambiara también.
Continuó caminando a paso rápido hacia el castillo, su rabia siguiéndolo. A mita d del camino perdió su energía y descansó apoyándose en el tronco de un árbol para aguantar su respiración. Dejó que su cabeza cayera hacia atrás y cerró sus ojos por unos momentos, dejando que su corazón dejara de latir tan rápido y su respiración se tranquilizara.
Abrió sus ojos tras unos minutos después y miró el cielo. Iba a presentarse una tormenta pronto, estaba seguro de eso. Debía regresar al castillo tan pronto como pudiera. Su atención se concentró, sin embargo, en el único haz de hojas que se encontraba directamente sobre su cabeza...muérdago.
No estaba seguro por qué lo hizo, pero alcanzó y arrancó la planta antes de guardársela en el bolsillo de su chaqueta. Las cosas definitivamente estaban cambiando, lo podía sentir. Con eso, se alejó del árbol y se encaminó al castillo justo cuando empezaba a llover.
Okey, volví de entre los muertos. Pero no puedo prometer por cuanto tiempo dure esta resurrección.
No me excusaré por haber desaparecido, porque es muy largo y estoy ya cansada de escribir honestamente.
Les confieso que no iba a seguir la traducción, pero ahorita que estoy casi terminando mis vacaciones me dio por volver a leerme Dramiones y empecé nuevamente con The Fine Line Between Love and Hate y pensé why not? si ya me lo estoy leyendo en ingles, bien puedo traducir mientras leo. Así que si, duré toda UNA TARDE Y MEDIA NOCHE traduciendo un capítulo. Literal 6 horas en esto.
Estoy muerta.
