~Only One… (SasuHina)
Género: Drama/romance
Categoría: M
*-hablan-
*"recuerdos".
*-"pensamientos."-
*Letra de la canción correspondiente.
Aviso: los personajes no me pertenecen sino a Masashi Kishimoto.
La canción"Feel Goog Inc."tampoco me pertenece sino a"Gorillaz".
OoOoOoOoO~Only One~OoOoOoOo
"¿Quieres que me quede?"
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Itachi logró llegar al edificio que le servía de burdel a Uchiha Fugaku, se estaba aproximando a la entrada de dicho lugar, eran alrededor de las 8:34 p.m. en un sábado por la noche y se encontraba en su auto negro deportivo; un regalo de su padre por su cumpleaños numero 21 en junio del año pasado. Cuando bajó del auto, llegó a ese lugar con un sólo objetivo, sacar de la celda a Kisame. A la distancia de unos cuatro metro se encontraba la puerta de dicho lugar. Cualquiera que viera ese lugar, pensaría que era el lugar perfecto para pasar unas buenas vacaciones, ya que el diseño de dicho lugar era con un estilo caribeño, pero él sabia que no era así.
En la entrada se encontraba un letrero en donde tenía el nombre del lugar: "La Fabrica de la Satisfacción." Patético, sí, pero para su padre no lo era, Itachi recordó que su padre de seguro se encontraba en la Corporación Uchiha, ya que él llegaba alrededor de las once de la noche para observar que todo este bajo control. Cuando él se encontraba ausente, Uchiha Yashiro era el que estaba a cargo ya que éste era la mano derecha de Fugaku.
Cuando lo vieron llegar unos hombres, le abrieron las puertas como si fuera otro cliente que iría a consumir de los servicios de dicho lugar. Empezó a caminar por un pasillo largo, oscuro, apenas iluminado por unas lámparas de luz amarilla y cuando llegó a uno de los salones principales, se dio cuenta que el lugar se encontraba lleno, había hombres y mujeres dispersos en todo el lugar. Escuchó una estrepitosa risa, lo mas seguro de un cliente que se encontraba de lo mas satisfecho al estar rodeado de dos mujeres. -"pervertido"- pensó el ojinegro cuando divisó una figura de un hombre de gran tamaño con un par de hermosas mujeres.
Al final de dicho salón, se encontraba un pequeño teatro que Yashiro había sugerido para que dar mas entretención a los clientes y en ese teatro se encontraba un joven de unos dieciséis o diecisiete años de edad, de piel blanca, extremadamente pálida, y cabello negro, tenía la mirada gacha, con una sombra cubriéndole los ojos, ya que éste se encontraba sentado con las muñecas y tobillos encadenados.
Itachi lo veía, ese era un chico que tenía trabajando en ese lugar alrededor de tres años y como su padre supuso que a ninguna mujer le atraería por el color de su piel lo puso a cantar como si fuera un "bufón del show" del cual los demás se podían burlar o ya sea disfrutar del espectáculo que el ofrecía.
El ojinegro vio claramente como tomaba aire y movía los labios para empezar con su "show" de cada noche. -Feel good…- y una chica que tocaba el bajo eléctrico empezó a mover las puntas de sus dedos para tocar una melodía con dicho instrumento y un baterista la acompañaba para empezar el ritmo de la canción, el chico que se encontraba sentado seguía repitiendo dichas palabras.
Itachi solo se quedó a observar, tenía que esperar a Uchiha Shisui, un primo y amigo que tenía que entregarle información sobre Kisame, por mientras, no le quedaba de otra que observar el lugar que su padre tanto adora –"repulsión, asco"- pensó. El joven de piel blanca por su parte, al que llamaban Sai, tenía que seguir cantando mientras escuchaba la risa de hombres realmente ebrios pero un aire de melancolía le rodeaba el cuerpo.
–…City's breaking down on a camel's back. Bitch slap a girl 'cause they don't know wack…
Itachi conocía a ese chico, era uno de sus compañeros cuando tenía mas o menos la edad de Sasuke y lo obligaban hacer lo mismo.
–…So all you fill the streets it's appealing to see. You won't get out the contry, 'cos you're bad and free…
Era un buen tipo, solo que era raro. Itachi sabía que esa canción, Sai la había hecho basada en la vida de mierda que llevaban.
–… You've got a new horizon it's ephemeral style. A melancoly town where we never smile…
Sai se levanto cómo pudo de la silla en que se hallaba sentado y sostuvo el micrófono blanco, para seguir cantando. –…And all i wanna hear is the message beep. My dreams, they've got to kiss, because I don't get sleep, no…
El Uchiha mayor observó que a lo lejos llegaba Shisui y al parecer no tenia buenas noticias, la música seguía sonando, las risas de los hombres pervertidos proseguían haciendo ese eco molesto, escandalizando el lugar -¿Qué sabes de Kisame? – peguntó en un tono serio.
Shisui dio un suspiro cansado y miró hacia el teatro y respondió –lo cambiaron de celda por órdenes de Yashiro. – Itachi cerró los puños de coraje -"desgraciado" – pensó, ahora tenía doble trabajo. – no sé dónde se encuentra, pero cada vez que podemos, Sai y yo lo buscamos.
-…Windmill, windmill for the land. Turn forever hand in hand…
La canción ya casi terminaba, una guitarra arcustica apaciguo el ritmo, haciendo que sonara melancólica.
–…Take it all there on your stride. It is sinking, falling down…
De pronto Itachi sintió una mirada sobre él, miró de reojo y unos ojos color ámbar, casi dorados, estaban sobre él, giró su rostro y se dio cuenta que una chica muy hermosa, lo veía fijamente. Tenia cabello azul corto, piel cremosa y figura curvilínea. Ella le sonrió tiernamente y él le devolvió el gesto.
–…Love forever, love is free…
Shisui observó a itachi que se había quedado embelesado con dicha chica, sonrió de lado.- Se llama Konan – Itachi parpadeo una, dos veces, y vio a su primo con un gesto confuso. –Digo si quieres saber.
-…Let's turn forever you and me…
Itachi sonrió de lado y movió la cabeza de un lado a otro. - hace poco que trabaja aquí, creo que tenia deudas y tu padre la encontró en la calle o algo así.
–…Windmill, windmill for the land. Turn forever hand in hand…
Itachi la observó, no negaba que le había llamado la atención, suponía que trabajaba obligatoriamente pero no podía hacer nada para sacarla de ahí, no sin la ayuda de Kisame.
- Is everybody in?
Pero el encanto se rompió, vio que un hombre ebrio la agarraba de la cintura e intentaba besarla. El Uchiha apretó los puños y se acercó a ellos, no iba a dejar que la maltrataran.- ¡Tú, suéltala!
El hombre, en su muy perdida conciencia, logró mirarlo a los ojos y sonrió con burla.- ¿Y… si no quiero? Pagué por ella… y tú Uchiha no me la vas a quitar… - terminó de decir y jaló a la chica de la muñeca, forzándola a ir con él. Konan giró su rostro hacia Itachi y le mostró una cara de preocupación. Itachi no supo qué hacer, si lo enfrentaba se metería en problemas y de paso a ella también, apretó la quijada y los puños con fuerza.
Shisui colocó una mano en su hombro izquierdo, diciendo silenciosamente que se calmaba, mientras ambos veían que la arrinconaban en una pared del otro extremo del gran salón y el hombre le besaba el cuello y la sostenía de la cintura mientras la chica negaba una y otra vez. Otra risa estridente, como una carcajada horrible y ronca volvió a sonar, mientras Sai terminaba con la canción.
–Feel good…
.
.
.
.
.
Sasuke se sentía aburrido, estaba solo, recostado en el sofá rojo y tenía la televisión encendida. Realmente no le ponía mucha atención a lo que una anciana lloraba y un gato blanco le maullaba a la dueña. Cambió de canal y vio que era un canal de música en el cual estaban pasando el video de la última canción de moda. Lo dejó ahí, puso el control remoto en la mesita de cristal que se encontraba frente a él, se volvió a recostar en el sofá y colocó su antebrazo en sus ojos.
Ya eran alrededor de las 9:30 p.m. y la Hyuuga llevaba fuera alrededor de hora y media, en cuanto ella se había ido terminó de colocar sus cosas en la habitación que le dieron, se duchó un largo rato y sin nada interesante que hacer se dispuso a "mirar" la televisión, aunque no le gustaba. Se quedó meditando en su situación actual. Su hermano Itachi no le había llamado en todo el día, lo que quiere decir que el problema de Kisame no se ha solucionado. Dio un suspiro cansado, a este paso no se solucionaría nada, solo le quedaba quedarse en casa de Hinata y esperar las siguientes indicaciones de su hermano.
Se quedó ensimismado por un largo rato y por el otro lado de la puerta de entrada escuchó unas llaves agitarse. –"ya regreso" – pensó con seriedad, se irguió en su lugar y volteó su rostro en dirección a la entrada del departamento.
Hinata entró a su hogar soltando una pequeña carcajada y tenía las mejillas sonrojadas. Sasuke pensó que de seguro había salido con sus amigos o algo por el estilo. Lo que el azabache no se espero es que un hombre de mas o menos su edad, con el cuerpo mas o menos musculoso, con cabello rojo y un tatuaje en la frente, entrara al departamento de ésta, riéndose de algún chiste o algo así.
Y cuando ambos chicos se dieron cuenta de que Sasuke estaba en la sala, mirándolos fijamente –el cual aparentaba indiferencia-, Hinata dejó de reírse y guardó silencio mientras saludaba al ojinegro con una sonrisa. Gaara se calló y frunció el ceño, en desacuerdo con que el azabache todavía se encontrara ahí.
-A-ahora re-regre-so… - dijo una Hinata nerviosa, ya que se había olvidado de un pequeño detalle que comentar con su amigo pero Gaara la detuvo.
-¡Ni se te ocurra! ¡Ven aquí! – dijo con una voz alterada pero si llegar a gritar. – ¿Qué hace este tipo aquí aun?
-"¿Un novio celoso? Genial…"- pensó con cansancio el ojinegro. Hinata se puso nerviosa con la mirada asesina que le lanzaba el pelirrojo, se quedó mirando sus pies, jugó con sus dedos índices y trato de responder. – Yo-yo… yo te lo iba a de-decir… demo… se me-me olvido comentártelo… gomen… - terminó en un susurro que lograron escuchar ambos chicos.
Gaara entrecerró los ojos, miró a Hinata y giró su rostro hacia Sasuke, quien le lanzó una mirada fría –"se ha ganado mi odio"- pensó el ojiverde.
-Me-me iré a cam-cambiar… a-a-ahora regre-so. – la peliazul hizo una pequeña reverencia y se fue a su habitación. Cuando los chicos se quedaron solos, un choque de miradas se dio en la sala de la ojiperla, ojos negros v.s. ojos verdes, ambos se miraban serios y desafiantes.
-Quiero que te vayas – Gaara habló con voz firme, no iba a dejar que tanto la peliazul como el azabache se salieran con la suya. Hinata por querer hacer lo que se le venga en gana y sin consultarlo con él o con su primo Neji, y Sasuke por querer quedarse en casa de una chica decente sin decir sus verdaderas intenciones.
Sasuke sonrió de forma altanera. – Hyuuga me aceptó en su casa, no tengo por qué hacerte caso. – contestó de forma altanera. – si quieres que me largue, que venga Hinata y me lo diga en mi cara y me iré. – terminó de decir, sabía que, con la actitud que mostraba la ojiperla, era incapaz de correr de su hogar a alguien que le pidió refugio. ¿O sí?
Gaara chasqueó la lengua, Hinata sería incapaz de hacer algo así. Así que no le quedó mas remedio que agarrar con fuerza el brazo derecho de Sasuke y empujarlo hacia la puerta.
Sasuke al ver sus intenciones, trato de impedírselo, tratando de poner todo su peso en sus extremidades y cuando llegaron en el marco de la puerta, el pelirrojo abrió la puerta y trató de empujarlo con fuerza hacia afuera pero el azabache puso sus piernas y brazos en los costados de las paredes, evitando su cometido.
Gaara lo trataba de empujar por la espalda y Sasuke, por la fuerza que trataba de aplicar, cerró los ojos mientras apretaba la mandíbula y cuando trató de abrirlos vio otro par de ojos, azules como el mar, mirándolo con ojos entrecerrados y visiblemente molestos.
Sintió una fuerte presión en el pecho empujándolo hacia adentro del departamento de nuevo, ocasionando que perdiera las fuerzas en sus extremidades y cayera hacia atrás encima del pelirrojo, golpeándose ambos sus cabezas en el piso por el fuerte impacto a causa por el ultimo empujón.
-¡Me estorbas, teme! - un chico rubio de ojos azules entró a la casa gritándole al azabache. – ¡Hinata-chan, ya llegué! ¡Itai…! – sintió un fuerte golpe en la cabeza, provocando que cayera encima de los otros dos, pero adivinó de inmediato quien fue, ya que sabía quién le había golpeado. –Sakura-chan… eso me dolió… - lloriqueaba con una pequeña lágrima en uno de sus ojos.
Una chica pelirrosa de hermosos ojos jade entró molesta por la actitud de su novio. –Naruto… ¿Cuántas veces te he dicho que no entres a una casa sin tocar? ¡Eres un grosero! – reprimía la actitud del rubio. – ¿qué esperas? ¡Ayúdalos a que se levanten!
Naruto se levantó, los ayudó a levantarse y los tres se sacudieron el polvo. Gaara y Sasuke se veían con miradas asesinas por lo sucedido. -¡Hinata! – gritaron al unísono y giraron sus rostros del lado contrario al otro.
La susodicha llegó con los nervios a flor de piel, con la ropa cambiada y limpia, se quedó mirando a ambos chicos y una gotita apareció en su cabeza, mientras sonreía nerviosamente. Dio un suspiro cansado y habló. –Sakura-chan, ¿podrías empezar con la cena? – la pelirrosa asintió afirmando que así lo haría. Miró a los otros dos que tenía enfrente y habló muy quedamente. – vamos a la terraza, ¿quieren?
Caminaron hacia la terraza del departamento, abriendo unas puertas corredizas de cristal y Sasuke pudo comprobar que había una linda vista desde esa altura y más que era de noche, pero la voz de Gaara lo sacó de su embelesamiento. – ¡quiero que éste tipo se vaya! ¡Ya lo corrí pero no se quiere ir! – dijo acusándolo con Hinata. La ojiperla frunció el ceño por la acción de Gaara.
-¿Qué hiciste qué? No voy a correrlo sólo porque lo pides así, a-a-demás es por un tiempo… no creo que me haga daño… - esto último lo dijo en un susurro que no pasó desapercibido para el azabache, el pelirrojo frunció el ceño, entrecerrando los ojos.
Gaara miró con enojo al ojinegro y este le sonrió de lado. – vamos a cenar, ¿quieres? Olvida esto, es sólo por un tiempo, ¿si? Es más, puedo cocinarte las costillitas a la BBQ que tanto gustan…
Gaara entrecerró los ojos – no me vas a sobornar con comida Hinata. Además, piensa… ¿tú qué crees que dirá Neji sobre esto? Sabes que no le gustara nada, si ocurre algo malo va ser tu problema… - se retiró de dicho lugar enojado, dejando solos a ambos chicos.
Hinata dio un largo suspiro y se dio media vuelta hacia el barandal de dicho lugar, viendo el manto azul profundo del cielo con miles de estrellas en él. Sasuke la observó fijamente, tenía que hacer una pregunta. – ¿Podrías explicarme por qué reaccionó así? ¿Acaso es tu novio? – Hinata enrojeció con la última pregunta y vio fijamente al azabache que esperaba atentamente una respuesta.
-No-no-no… es sólo que… Gaara es co-co-como mi hermano ma-mayor celoso. Sólo tra-trata de cuidarme. – terminó de decir con una sonrisa. – Él está a cargo de mí hasta que mi primo vuelva de Tokio… - dijo en voz baja. – Vamos a cenar, ¿quieres? – la peliazul se dio media vuelta y lo dejó solo.
Sasuke se quedó callado y se apoyó al barandal mirando el cielo nocturno. Sintió que algo le vibraba en el bolsillo de sus jeans y sacó un pequeño teléfono celular negro, observó que el nombre de su hermano aparecía en la pantalla de éste y contestó. – ¿Itachi? ¿Por qué no me habías llamado?
-"Lo siento, surgió un problema. A Kisame lo cambiaron de celda y no sé dónde está. – Sasuke escuchó que su hermano tenía voz cansaba y al fondo pudo distinguir la música que se solían tocar en el pequeño teatro. – ¿Sabes dónde está Suigetsu?
-Aun no lo encuentro – Sasuke dio un suspiro cansado. – Durante el tiempo que estuve libre, no lo encontré.
- Ese imbécil a ver si no se metió en problemas. Se supone que debe encontrar a Sasori y a Deidara, aparte, él es el único que sabe abrir candados y códigos de alta seguridad, lo necesito para poder sacar a su hermano… - respondió Itachi, Sasuke supo que realmente estaba arto de esta situación.
-El dúo dinámico tampoco está en Konoha, al parecer se fueron de la ciudad. Ese par de idiotas se escondieron y creo que ya no están comunicados… - Sasuke ya se estaba hartando de que su hermano quisiera salvarle las vidas a todos, pero él era casi tan noble como la Hyuuga. – Ese par de imbéciles no dejaron rastro por ningún lado, seria un milagro que la lagartija de Suigetsu los encuentre.
-¿Dónde te encuentras? ¿Conseguiste un lugar seguro? – preguntó el Uchiha mayor, como siempre, se preocupaba por su pequeño hermano.
Aunque Itachi no lo viera, Sasuke, sonrió de lado. –Estoy bien, encontré un lugar donde quedarme y trataré de seguir buscando, no te preocupes.
-Dime dónde es para… - pero Sasuke cortó la oración que iba a decir su hermano.
-Luego te digo. Esperare que sea seguro, adiós. – y cortó la llamada. No podía dar detalles aun, ya que no sabía si el hogar de Hinata era seguro o no. Guardó de nuevo el teléfono en su bolsillo y entró al departamento de nuevo, dándose cuenta que Gaara seguía molesto con Hinata y él, le daba completamente igual, Hinata lo había defendido y había dicho que podía quedarse en su casa como había quedado enfrente su amigo.
El chico rubio, que había escuchado que se llamaba Naruto, no paraba de decir que quería comer ramen de puerco y algo de que: "¡Hinata-chan va a cocinar!", dirigió su mirada hacia la cocina y ahí vio que las dos chicas se encontraban riendo, de seguro de una platica entre ellas, mientras cocinaban en el amplio lugar de la peliazul.
Se acercó a la mesa del comedor -que estaba cerca de las grandes puertas de cristal-, importándole en lo mas mínimo la mirada fría del ojiverde, mientras éste se sentaba del lado izquierdo del pelirrojo y del lado derecho del rubio, la mesa era para unas seis personas.
Al cabo de unos minutos, percibió el agradable olor de la comida y del perfume de fresas detrás de él. Levantó la mirada y vio como ojiperla le sonreía amablemente. – ¿Quieres onigiris con okaka y tomate? – Sasuke asintió y Hinata le dio unos tres, el azabache tomó uno y abrió los ojos cuando lo mordió, estaba sorprendido de que esa chica cocinara tan bien, ya que sus sazón le recordaba al de su madre. La peliazul se dirigió con Gaara. – ¿Y tú quieres? – éste negó. – De acuerdo, señor enojón, luego no digas que te maltrato. – Hinata sonrió con ternura y se dirigió de nuevo a la cocina.
-Etto… Hinata-chan, ¿y los míos? – preguntó Naruto haciendo un puchero, pero antes de la peliazul contestara, Sakura interrumpió.
-Yo hice unos para ti, pero estos son de cerdo. – Naruto tragó fuerte, ya que los onigiris que preparo su novia estaban redondos y de un color café. Estiró su brazo y tocó uno, dándose cuenta que éste estaba completamente duro. Él la quería mucho, mas que su propia vida, pero reconocía que ella no cocinaba bien. –También te hice esto, aun no sé que es pero, creo que te gustara. – el rubio vio el segundo platillo, era de color blanco, como si fuera caldo de arroz o harina con algo, trató de alzar la cuchara para probarlo pero, ¡oh, sorpresa!, este estaba demasiado espeso y no podía hacerlo fácilmente.
Gaara trató de aguantar lo risa, sabia de antemano que el ojiazul de iba a enfermar con solo probarlo. Sasuke lo veía de reojo y entendió la reacción del pelirrojo, supo que el rubio estaba en problemas y no pudo evitar mostrar una sonrisa de lado. Sakura esperaba pacientemente que su novio diera el primer bocado, pero Naruto le hizo una seña con los ojos suplicándole a Hinata que lo sacara de eso, la ojiperla reprimió su risa. – Sakura-chan, ¿no quieres aprender hacer costillitas a la BBQ? – Sakura asintió alegremente por la propuesta de su amiga y se dirigió a la cocina con ella.
-¿Ahora como me deshago de la comida? – Gaara sonriente, se en congió de hombros, mientras Sasuke, descaradamente le daba otro mordisco a su onigiri en la cara del rubio, degustándolo lentamente, mientras pasaba su lengua rosada por sus labios.
-¡Teme! – Naruto lloriqueó. Gaara soltó una carcajada de burla.
.
.
.
.
.
Al cabo de un par de horas, alrededor de las 12:45 p.m., los tres jóvenes visitantes se despidieron y partieron a sus respectivas casas. Hinata los despidos desde la puerta de su departamento, diciéndoles adiós con la mano derecha, Sasuke por su parte estaba sentado en el sofá rojo, con los brazos estirados y la mirada fija en el techo blanco mientras iba cerrando los ojos poco a poco. Hinata se acercó a él y se sentó a su lado con una respectiva distancia. – ¿Y qué te parecieron los chicos? – no pudo evitar preguntar, fin al cabo eran sus amigos.
Sasuke –quien tenía los ojos cerrados aun- sonrió de lado. –Son extraños… - Hinata frunció un poco el ceño, el azabache abrió una de sus orbes y la miro de reojo. – no te confundas, eso no quiere decir que no me hayan caído bien… a excepción de Gaara, es muy sobreprotector contigo…
Hinata se rió un poco, terminó de recostar su espalda en el sofá. – Ya te lo dije, él es… - buscó la palabra correcta –…El hermano mayor que mi primo me obligó a adoptar. Uno muy celoso y sobreprotector… - le sonrió al azabache con una sonrisa cansada, para ella había sido un día agotador. – Creo que ya es hora de irnos a dormir, ¿ne? – dicho esto se levantó con pereza y Sasuke la imitó.
Ambos se dirigieron a sus respectivas habitaciones, pero antes de que el ojinegro ingresara a dormir, Hinata le habló. – Sé que los demás no le dijeron nada, demo… mañana en la noche iremos a cenar al nuevo restaurante de costillitas de un trio de amigos, ¿quieres venir? – Hinata se mordió el labio inferior esperando la respuesta del pelinegro, gesto que notó él. De alguna forma y a pesar de haber pasado un día casi juntos, ya no le temía, el mismo sentimiento que él emanaba desapareció y eso ocasionó que Hinata perdiera su timidez, aunque sea un poco.
Sasuke se recargó en el marco de la puerta y suspiró. – No creo que deba ir… - pero fue interrumpido por una dulce voz.
-Bue-bueno velo de otra forma, mi a-a-amiga Ino necesita ayuda para el personal de su restaurante, si le caes muy bien podrías conseguir trabajo con ella, ¿ne?- termino de decir la ojiperla, jugando con sus dedos índices tímidamente.
Por su parte, Sasuke la miraba atentamente. – Lo pensare… - y dicho lo último, le sonrió, se metió a su habitación, dejando a la peliazul sola por el pasillo, quien estaba recargada en la puerta del baño que se encontraba enfrente ambas habitaciones. Sonriente se dirigió a su habitación, tan siquiera quería lograr ser su amiga, ya que el azabache era muy misterioso.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
FIN CHAPTER 4.
Notas de Aika : gracias por sus reviews, ya que estos me animan a seguir escribiendo enserio! Me anima demasiado que mi historia es bien recibida gracias a: lady-darkness-chan dark-butterfly-19; Tsuki Tsuruga Tokeijikakeno orenji; josyuchiha; lavida13 nanouchiha; nanako-senpai Diminishing quarter Dark Amy-chan BubbleGumer; enana naranja. Gracias enserio, chicas! :D
Cualquier duda o pregunta, critica constructiva, hágamela saber, yo con gusto se los podría aclarar :D Sin más que decir, Bye, bye~
Capítulo editado: 23/10/2012.
