Capitulo IV Sobre Mellizos y Gemelos
Hoy, era la primera revisión oficial de Naruto y en cierto modo estaba nervioso, a partir de ahora podría ver a sus bebes por la televisión o como Tsunade Oba-chan le decía por el ecosograma. Caminaba junto a Sakura e Ino quienes se la pasaban discutiendo entre ellas, el kitsune solo reviraba sus ojos en señal de fastidio ya que era por demás irritante escucharlas con su chillante voz; también lo acompañaban Ten-ten y para sorpresa del rubio, Hinata decidió unírseles.
Después del incidente en el puente, Naruto se enteró que todos sus compañeros supieron lo de su estado y contrario a lo que llegó a pensar, todos se lo tomaron medianamente bien, lo único que les molestaba a todos sus amigos era Sasuke; pero todos acordaron en no decirle nada a él. Con todo eso, las kunoichis se pusieron de acuerdo e idearon un plan para ayudar al jinchuriki en todo lo que necesitara con respecto a su embarazo, así que todos los días lo iban a visitar, no era malo tener visitas a diario pero ya se estaba estresando entre "Naruto te lo comes", "No me hagas repetirlo", "lo haces o ya verás" y los "Naruto-kun…yo…creo…que…deberías" Bien; Hinata era la más difícil de sobrellevar. Ya que se tardaba años en completar una frase, tendría que hablarlo con ella respecto a eso y también con todas las demás para que dejaran de atosigarlo con demasiadas atenciones. - ¡Joder que no me voy a romper! – Pensaba el ojiazul ya un tanto cabreado.
Bueno, y como en toda convivencia entre chicas siempre hay conflictos, ahora la pelea era en que color de ropa debería de usar.
¡Le queda mejor el azul! – Gritoneaba la pelirrosa.
¡No, el naranja es su color y si lo combinas con negro seria genial! – Secundaba ahora la rubia del clan Yamanaka con las vestimentas en mano.
Yo creo que el café no le vendría mal. – Decía la chica de coletas al mismo tiempo que miraba el closet del Uzumaki; mientras cruzaba sus brazos imaginándose a su amigo con el atuendo.
Yo diría… que el rojo… en tonos… oscuros. – Tartamudeaba Hinata jugando con sus dos dedos índices en señal de nerviosismo.
¡El café no le viene Ten-ten, es mejor el azul! – Respondía la Haruno, mirando a su compañera quien ya había sacado la ropa del armario del rubito.
No mejor el naranja. – Insistía Ino al mismo tiempo que le arrebataba la ropa a la chica del equipo del cejotas, dejando a esta muy molesta por la actitud de la rubia.
¡Ya tiene mucha ropa de ese color, Ino-cerda, Changa roo! – Demandó ya muy cabreada la Inner de Sakura.
Naruto trataba de mantenerse al margen de las peleas de sus amigas. Le resultaba verdaderamente difícil sobre llevar todo eso, y más porque todas eran en su casa y está era muy pequeña como para salir huyendo de todos los gritos y berrinches. Y ahora estaban con la dichosa apuesta sobre sus hijos, esa mañana antes de salir; la discusión se dio por sus bebes que sí serían gemelos ó mellizos y la querella vino terminando en apuesta, Sakura retó porque serían mellizos, pero Ten-ten e Ino jugaron porque serian gemelos, la Hyugga se mantuvo al margen ya que se encontraba ayudando a Naruto a pasar el mareo en el momento de la apuesta ya que de no ser así, también hubiese apostado, aunque la peli-azul daba a entender que era algo tímida se veía a ciencia cierta que se moría por participar en el desafío de las chicas.
Algo bueno de haber tenido peleas esos últimos cinco días era que las kunoichis habían forzado una amistad, así que, no todo podía ser tan malo. Naruto sonrío para sí mismo antes de adentrarse en el hospital de Konoha donde seguramente Tsunade lo estaría esperando con una gigantesca vena en su frente por la demora.
Como predijo, la Hokage se veía muy enojada y antes de que las chicas decidieran quien entraba con el kitsune, este fue arrastrado por la rubia a la habitación cerrando la puerta tras de sí, dejándolas a todas en un pequeño estado de shock y consientes de que no debían interrumpir; decepcionadas las cuatro se sentaron en las bancas de la sala de espera.
Dentro de la habitación Naruto se colocó la bata en color verde para no ensuciar su ropa y se subió en la misma camilla donde hace poco más de un mes se enteró de la llegada de sus pequeños. Se acomodó y Tsunade de manera cuidadosa; le descubrió su vientre a la igual que la vez anterior para aplicarle aquella sustancia gelatinosa mientras movía el scanner sobre su abdomen. Momentos después se pudo apreciar en la pantalla que se encontraba a un costado de la camilla unas difusas manchas en blanco y negro.
¡Mira mi niño, ahí están! – Anunció la Hokage mientras le señalaba dos pequeñas manchitas. - ¡Esos son tus bebes!
Los ojos azules brillaron como nunca al ver los pequeños fetos que dentro de unos meses nacerían. Mientras seguía atento a la pantalla, Tsunade le explicaba el desarrollo de su embarazo. Un pequeño silencio se sintió en aquella habitación ya que la rubia subió el volumen del ultrasonido y el rubito pudo escuchar los débiles latidos de sus corazones, una sensación de calidez se posó en su pecho, que se le expandió por todo su cuerpo y no pudo evitar que unas lágrimas descendiesen por su rostro.
Tontos cambios hormonales dattebayoo. –Tsunade no pudo evitar reír ante lo dicho por el Uzumaki.
Una vez terminando, Naruto se volvió a poner su traje naranja recibiendo una mirada desaprobatoria de parte de la Hokage.
Creí haberte dado dinero extra para que fueras de compras.
Yo… - Miró su chaqueta antes de que su cara tomara un color azul debido al miedo. - No quiero morir... – Susurró mientras veía a la mujer alzar una ceja a modo de no entender. – Las chicas están algo… "locas" con todo esto de los bebes, no se logran poner de acuerdo en muchas cosas y la ropa es una de ellas ttbayoo…
La Godaime asintió entendiendo el dilema del rubio, tendría que conversar con las chicas acerca de sus "desacuerdos" frente a él, lo que más necesitaba era descansar y al parecer ellas solo lo estaban estresando; además, sería mejor tomarse un día y ella misma acompañarlo, sonrío de manera extraña, Shizune no se molestaría con eso y lo más seguro es que solo les tomaría la mañana y parte de la tarde realizar las compras, el resto del día bebería todo el sake que tenía en su despensa personal, al recrear todo esto su sonrisa se agrando aún más.
Por cierto. - Volvió a hablar el rubio omitiendo la sonrisa de la mujer que le resultaba un tanto perturbadora. -¿Qué van hacer mis bebes? – Le cuestionó acariciándose su vientre.
Aún es muy pronto para saberlo mi amor. – Le respondió de manera cariñosa mientras acariciaba una de sus mejillas. - El sexo se determina alrededor de los cuatro meses.
No me refiero a eso Oba-chan ¿Sí no a que sí serán gemelos o mellizos? – Preguntó recordando la apuesta de sus amigas.
Bueno; por lo que puedo decir, ambos se desarrollaron dentro del mismo ovulo y están ocupando un mismo saco gestacional – Respondió la mujer mayor.
¡Sin tecnicismos Oba-chan, no me confundas con tus métodos científicos que no entiendo nada! – Interrumpió el joven alzando su voz.
¡Qué no me llames Oba-chan, mocoso! – Arremetió la Hokage un tanto cabreada, pero por ser su niño consentido se calmó y terminó de explicarle. – Bueno pues serán gemelos…
Después de una media hora, el kitsune salió de aquella habitación en compañía de la mujer mayor, no sin antes recordarle los cuidados que debía de seguir, poniéndose de acuerdo en el día en que ella estaría al pendiente con él, Naruto asintió con su cabeza en señal de aprobación y agradeciendo con un arigato Tsunade Oba-chan se despidió de la rubia mientras que ella, se despedía con su tradicional beso en la frente del pequeño. El ojiazul traía entre sus manos una pequeña impresión, que se trataba de la primera fotografía de sus hijitos, las kunoichis se acercaron con el rubito y este de manera sonriente les mostró la reproducción, y ahí ellas constataron de que esos dos chibis serían gemelitos y no mellizos como había dicho la pelirrosa.
Naruto y Hinata sonrieron cuando Sakura tuvo que vaciar su cartera y entregar el dinero de la apuesta a Ino y Ten-ten quienes sonreían cómplices entre sí.
Lo que la Haruno no sabía; es que ambas chicas le habían preguntado a Tsunade sobre los gemelos antes de que se planeara la apuesta, y tanto la ojiazul como la castaña, decidieron callarse y así incitar a la pelirrosa y hacer un poco de dinero extra.
Gracias a Analily one-chan por ser mi beta; sin ti esto no tendría ni pies ni cabeza muchas gracias.
¿Qué les pareció el capitulo? Ojala les haya gustado ver-leer el lado femenino de las kunoichis de konoha jejejeje.
Recuerden que sus reviews son contestados así que búsquenlos y revisen XD, no tengo problemas en resolver dudas mientras no les de avances ¿ok? ^o^
Me voy no sin antes decirles que dejar un REVIEW no les cuesta y le dan animo a la autora de seguir escribiendo =D.
Cuidense valen un millòn y mas
Hasta la próxima
Atentamente
Nirumi-chan ^^
hijadelaluna tu y unas cuantasa mas lo queremos descuartizar no te preocupes que no estas sola XD gracias por el review nos vemos ^^
naruchan147 muchas gracias y si será SasuNaru pero no faltara quien quiera quitárselo y hacer de papi postizo jejejeje òwó. Gracias por el review cuídate ^^
hana no tenkai muchas gracias me alegro que te guste, nos vemos =)
ginna Todas queremos a Naru-kawai siiii xd, el hilo del manga se cambiara un poco no del todo pero al haber dos chibis personajes nuevos algo tendrá que cambiar ¿no?. Gracias por escribir nos leemos ^^
Anjitzuh jejeje si Sasu va a volver pero aun falta mucho, quiero que se pierda buena parte de la vida de los chibis para que se arrepienta òvó. Gracias por escribir cuídate ^^
Ale-are ohhh Ale-chan, si a mi también me gusta que Naru quede en cinta, me alegro que te guste cuidate y nos leemos pronto ^^
