Hey! Aquí con otra actualización! Plz no me maten x no haber subido antes! Es qe se cruzó mi cumple y 1000 cosas y no lo había podido terminar! Espero les guste!

Twilight NO me pertenece. Este capítulo contiene una escena del fascinante libro Orgullo y Prejuicio, yo le hice unos pequeños cambios. Este libro pertenece a la maravillosa Jane Austen!

Orgullo y Prejuicio

-Alice Cullen- Bella no daba crédito al nombre escuchado. Ella que tanto había criticado a los Cullen minutos atrás y estaba frente a una. En verdad necesitaría millones de ruegos hacia la pequeña para que la perdonara y no dijera nada de lo sucedido.

Alice se levantó suave y delicadamente del árbol y así como llegó, se fue. La princesa castaña seguía en su deslumbramiento, por lo cual no pudo pedir disculpa alguna a la jovencita. Cuando menos se dio cuenta, estaba oscureciendo, lo que significaba que debía regresar a su habitación para arreglarse debido a la cena esa misma noche.

Bella, después de volverse a perder, llegó a su gran habitación. Tuvo suerte de que su madre todavía no hubiera llegado, sino, hubiera tenido que pasar la siguiente hora entre sirvientes que la arreglen y gritos de su madre. Ahora, sólo tendría lo primero.

Y como lo pensó, la siguiente hora estuvo rodeada de sirvientes que la bañaran, la vistieran, la peinaran, etcétera. Cuando terminaron con ella, la reino dio su aprobación. Dijo que era exactamente lo que Bella necesitaba, algo elegante, pero no muy de gala. Después de todo, sólo era una cena de presentación. "Como si de verdad pensara eso…" pensó la princesa. Obviamente su madre, la reina, si iba exageradamente arreglada, pero según ella, era lo necesario.

Así pues, las damas se dirigieron al gran comedor, dirigidas por uno de los sirvientes. El rey, ya estaría allí.

Bajaron unas cuantas escaleras, caminaron un par de pasillos, subieron unos cuantos escalones, otro par de pasillos, y por fin llegaron ante las puertas de lo que era el gran comedor. Abrieron las puertas y entraron.

El comedor era exactamente como toda la mansión, lujoso. Muchos acabados en oro y plata, grandes candelabros, inmensos ventanales, etcétera. Pero Bella ya no criticaría más a aquella familia. Bueno, intentaría ya no hacerlo.

Había presentes varias personas. Los que debía ser el rey y la reina estaban al fondo del salón en una mesa grande perfectamente adornada. Él era muy bien parecido, tenía el cabello rubio perfectamente peinado. Tenía ojos azules muy brillantes y en su cara había un semblante serio pero a la vez agradable. Ella era muy linda. Tenía un cabello color caramelo agarrado en un sencillo y elegante moño. Sus ojos color verde claro tenían un destello adorable. En la cara mantenía una sonrisa delicada que se veía sincera.

Al otro lado del salón había un pequeño grupo de chicos. Ahí se encontraba la pequeña Alice, tan sonriente. A su lado se encontraba un chico increíblemente grande. Tenía cabello oscuro muy corto y ojos grises. También se encontraba una chica rubia despampanante. Tenía el cabello muy largo acomodado en perfectos caireles; unos ojos azules profundos con una mirada que mataría a cualquiera; una belleza superior a cualquier mujer que hubiera visto en el mundo. Con sólo estar en la misma habitación que ella, su autoestima cayó por los suelos. En ese pequeño grupo también se encontraba un joven que parecía ser muy reservado, poseía un cabello rubio ondulado, un poco largo; tenía unos ojos iguales a los de la chica rubia, sólo que sin la profundidad de ésta. Po último, divisó a un perfecto Adonis. Un chico alto de buena musculatura; cabello cobrizo perfectamente despeinado; ojos esmeralda brillantes; en verdad si podría pasar por un dios griego. El chico sería perfecto si no tuviera cara de estar retenido contra su voluntad en aquel lugar. Aún así, era brillante.

En la habitación se encontraban otras personas más, mayores, por lo que Bella no les tomó mucha importancia. Todos muy elegantes y con cara de aburrimiento.

-¡Princesa Bella!- Alice se acercó a la castaña, la tomó por un brazo y se iba acercando al pequeño grupo, en eso se acercó rápidamente la reina Swan

-Isabella, ¿cómo es que conoces a la princesa Cullen?- preguntó la reina con una sonrisa nerviosa. La aludida no sabía que debía responder, si le decía la verdad seguramente terminaría siendo humillada y regañada.

-Si disculpa la intromisión, reina Swan- Alice se dirigió hacia la reina y realizó un leve inclino. –Yo misma fui a presentarme ante la princesa- La reina escuchó las palabras dichas sin entender por qué la pequeña Cullen acudiría con su hija, volteó a ver a la reina Cullen esperando un gesto de desaprobación, pero por lo visto no le importó que su hija hiciera tal acto. Bella agradeció mentalmente las palabras de Alice, así se salvaría de una inexistente explicación.

La reina no dijo nada más y se alejó rápidamente. La pequeña Cullen siguió guiando a Bella hacia donde estaban los otros jóvenes.

-Chicos ella es Bella, la conocí hoy en el jardín- Los demás la voltearon a ver. El chico grandulón le dedicó una gran sonrisa y le tendió la mano. –Él es Emmett, mi hermano mayor- dijo Alice refiriéndose al chico frente a él. Ella, muy tímidamente, le estrechó la mano. –Ella es Rosalie Hale, princesa de Suiza.- anunció señalando a la hermosa rubia. Ésta la miró de una forma extraña, como si le quisiera dar la bienvenida pero no estuviera muy segura. No se saludaron más. –Él es Jasper Hale, príncipe heredero de Suiza.- volteó a ver al chico rubio. Éste hizo una pequeña reverencia, la cual Isabella devolvió. –Y él es mi hermano Edward, es menor que Em- el chico cobrizo tomó la mano de Bella y le dio un ligero beso haciendo que Bella se pusiera de todos los colores.

Después de las presentaciones, les indicaron sus lugares y se sentaron a cenar. Afortunadamente, Bella no se sentó muy cerca de su madre, debido a las reglas de asientos de reyes a la cabeza de la mesa. En cambio, su asiento estaba precedido por de Alice, lo cual agradeció internamente.

La cena transcurrió sin percance alguno y después pasaron a un salón que, según un par de sirvientes, era para tomar el té. A Isabella le pareció grande, pero ya no diría palabra acerca del castillo.

A la reina Swan se le ocurrió la "maravillosa" idea de que bailaran un poco. La reina Cullen apoyó lo dicho y llamaron a unos cuantos músicos. Minutos después una melodía comenzó a sonar y algunos empezaron a bailar. Bella decidió apartarse un poco y fue detrás de unas escaleras esperando que nadie la viera.

-Edward no deberías amargarte hermano, baila un poco- Bella empezó a escuchar una conversación, pero al no poderse mover porque la descubrirían, no pudo hacer nada más que continuar oyendo aquellas palabras de, lo que parecía ser, el joven Emmett.

-¡No lo haré! Sabes lo mucho que lo detesto a no ser que me atraiga particularmente mi pareja. En una reunión como esta me parecería insoportable.-

-No te muestres tan desdeñoso, a este baile acudieron algunas bellezas.-

-Te informo que estás bailando con la única mujer particularmente hermosa.- Repuso Edward volteando a ver a la princesa Rosalie.

El joven Emmett siguió la mirada de su hermano hasta llegar a la mencionada. –Si, es la criatura más bella que he visto jamás. Pero la chica que Alice nos presentó tiene belleza.

-¿A quién te refieres? A cierto, la chica Swan. Si es linda, pero no lo suficientemente hermosa para tentarme; y por ahora no estoy de humor para conceder importancia a muchachas que desdeñan a los hombres. Mejor vuelve con tu pareja que en verdad estás perdiendo el tiempo conmigo.

"¿Lo suficientemente hermosa para tentarlo? ¡Quien se cree que es! Ni que me interesara, no bailaría con el por todos los reinos del mundo, mucho menos por sólo Inglaterra" El comentario dicho por Edward en verdad prendió la ira de Bella. Es decir, su orgullo había sido golpeado varias veces debido a su torpeza, pero esto era diferente. El ni siquiera la conocía.

Después de varios minutos y de cerciorarse que nadie estaba cerca, la princesa decidió salir de su escondite. Caminó hacia donde la mayoría de las personas se encontraban y pronto la pequeña Alice se acercó a bombardear a Bella.

-¿Pero donde estabas? ¿Con quien has bailado?¿Te ha interesado uno de los príncipes o prefieres esperarte a verlos a todos mañana?- La pequeña en serio que te tenía una gran boca. Era muy amable por supuesto, pero Bella preferiría que no hiciera tantas preguntas, menos a la vez.

-Princesa Alice, lamento interrumpirte pero no creo que tus preguntas tengan fin. No he bailado con nadie y no he puesto atención suficiente como para que alguien me atraiga.- Bella trató de cortarla cortésmente, Alice sólo la miró con el ceño fruncido durante unos segundos antes de que su cara cambiara a una gran sonrisa.

-Entonces mañana verás a todos, bueno a los más importantes. Ahí es donde deberás poner atención y ver quien te gusta. Puedo presentarte algunos príncipes, condes y duques. Tal vez de guste el chico Black o el chico Yorkie. O pudiera ser alguno de los Vulturi, esa familia es grande.- Alice hablaba más para sí que para Bella, la cual no conocía a ninguno de los mencionados; o si los conocía no les daba importancia o no los recordaba.

Después de despedirse con suma cordialidad, los Swan se retiraron. Reneé, para variar, hablaba de la cena y reprendió a Bella por no haber bailado. Ella se excusó diciendo que se sentía mal. La reina dijo que entonces los bailes se los tendría que cobrar mañana, en el baile. Bella no quería ni pensar en ello. Sería un verdadero fastidio.

no me gustó mucho... Pero es una idea de lo que tenía en la cabeza xDD

El proximo capi tiene una escene que, particularmente para mi, me agradó!
Solo les adelanto que es con el gran lobo Jacob!

REVIEWS??