Bien, creo que ha sido bastante tiempo desde que subí algo y yo se, no tengo vergüenza ¬¬ en fin en estos días uno parece convertirse en una especie de esclavo del trabajo lo cual es horrible... ¿Quien demonios invento el trabajo en primer lugar?... bien, como sea me hice algo de tiempo para fines de poder subir esto n.n espero sea de su agrado... T.T por favor, me desvele haciéndolo.
Por ultimo recuerdo que esto es solo una historia ficticia que estoy colocando dentro de un punto en la historia, me he matado investigando sobre los acontecimientos de la segunda guerra mundial lo que aveces resulta ser una telaraña de sucesos que sinceramente no me gustaría manejar mucho pero fuera de eso intentare ligar lo mas que pueda el fic con ciertas etapas que pudieran ser cruciales así como lugares, sin mas disfruten n.n
Capitulo 4. El peor enemigo parte I
"No lo reto señor, solo digo que si continua matando a estos… Judíos" puso mayor énfasis en la última palabra mientras observaba los cuerpos que se encontraban tendidos en el suelo ya sin vida "los trabajos para levantar los muros se retrasaran dado que la mayoría de la población está conformada por mujeres".
"¿Sugiere que mate en su lugar a mujeres?" pregunto con cierta malicia en su voz.
"Lo que sugiero, es que debe esperar para… saciar su sed de sangre, si así lo quiere ver, mínimo hasta que los muros hayan sido completamente levantados" explico la rubia con calma.
"Jajajajaja muchacho, hablas como si tropas enemigas fueran a atacarnos en cualquier momento jajajaja" se burló el Coronel.
"Bueno, no es bueno confiarnos, prefiero tomar mis precauciones por cualquier cosa"
"jajaja Está bien muchacho, por esta ocasión perdonare tu insolencia, solo porque al final me has hecho reír, pero…" se acerco a la rubia tomándola fuertemente por la nuca acercando su rostro a solo centímetros del suyo "si te a través a retarme nuevamente como lo has hecho hoy, quien tome el lugar de esos judíos asquerosos y reciba un tiro en la cabeza serás tu, ¡¿has entendido?!" grito el hombre al tiempo que hacía más presión en su agarre.
"Por supuesto señor" respondió la rubia sin mostrar ningún signo de dolor o miedo.
"Bien, vamos" dijo socarronamente a sus acompañantes caminando lejos de la rubia y el pelinegro.
"¡¿Pero qué te pasa, te has vuelto loco?!" pregunto Darien una vez que el aire que retuvo todo ese tiempo volvió a sus pulmones
"¿Por qué?" pregunto tranquilamente la rubia mientras hacia una seña a algunos soldados para que se acercaran.
"¡No te hagas el tonto conmigo Theiss! algún día, y escúchame bien, ¡algún día tu cabeza rodara por estas estupideces que estas acostumbrado a hacer!" le regaño siendo ignorado descaradamente por la rubia quien durante su pequeño discurso daba indicaciones a los soldados para que se llevaran los cuerpos.
"¿Terminaste?" pregunto tranquilamente viendo como el rostro de su amigo pasaba a un rojo profundo.
"Eres imposible" soltó al fin sabiendo que su amiga era un caso perdido.
…
"¿Qué te pasa Michiru? Estas muy distraída el día de hoy" le pregunto su madre sacándola de sus pensamientos.
"No es nada madre" se limito a responder la joven mientras continuaba con sus labores.
"¿Estas segura? No me engañas Michiru, sé que tienes algo en mente, esa mirada tuya me lo dice" la chica suspiro ligeramente al notarse descubierta por su mamá.
"Creo que me conoces muy bien" sonrió ligeramente.
"Entonces si estás pensando en algo ¿Qué es cariño?" coloco una mano sobre el rostro de su hija obligándola a verla directamente.
"Es… nada mamá, solo una duda loca que se me ha metido en la cabeza" dijo la joven esquivando la mirada penetrante de la mujer mayor.
"Bien, si tú lo dices" sonrió conforme viendo como su hija asentía a sus palabras.
"Solo dime algo Michiru, esa duda que ronda por tu cabeza no tendrá nombre ¿verdad?" pregunto ahora una seria mujer.
"N… no, madre" respondió algo nerviosa la chica dándole la espalda a la mujer.
"No sé exactamente qué es lo que ronda por esa cabeza tuya hija, solo te pediré que tengas en cuenta que ese soldado nos ha ayudado lo suficiente y no sabemos si en un futuro quiera cobrarse ese favor, ahora, si se entera que andas intentando encontrar algo donde tal vez no haya nada…"
"Madre, tranquila, se lo que hago y no creo sea para tanto, como te dije, solo era una duda loca" le interrumpió la aguamarina.
"Espero que así sea Michiru" suspiro resignada la mujer regresando a sus labores.
…..
"Eso se ve exquisito" sonrió con encanto Serena al observar los alimentos que Lita colocaba delante de ellos.
"Concuerdo contigo amor" afirmo Darien probando un poco "y sabe como se ve" agrego viendo el sonrojo en el rostro de la joven cocinera.
"Me alegra que sea de su agrado, con su permiso." dijo Lita antes de desaparecer en la cocina casi chocando con la joven aguamarina en su camino.
"¿El General no los acompañara esta noche?" pregunto Michiru observando el lugar vacio "De ser así, podría llevarle los alimentos a su habitación" agrego al ver la interrogante en el rostro de Serena y Darien.
"No estaría mal, el General se encuentra en su despacho... llévale los alimentos ahí" dijo Darien algo extrañado por la repentina atención que esta joven dio hacia su superior.
"Muy bien, con su permiso" se adentro en la cocina bajo la atenta mirada de la pareja.
"¿Notaste eso?" pregunto Darien sin dejar de mirar la puerta por la que la joven había desaparecido.
"¿El qué?" pregunto su rubia acompañante volviendo a su atención a su cena.
"¿Ehh? No, nada" corto el tema.
….
"Adelante" se escucho desde el fondo de la habitación, tomo un poco de aire antes de adentrarse en aquella obscuridad que embargaba el recinto.
"Le he traído la cena… General" dijo acercándose hacia la sombra tras el escritorio observando el pequeño destello proviniendo de la colilla de un puro.
"¿En serio? No recuerdo haber dado esa orden" la ronca voz del general le causo cierto nerviosismo haciéndola olvidar por un momento del porque estaba ahí.
"¿Señor?" llamo alguien a la puerta.
"Pasa" dijo la rubia, la chica volteo observando a su padre ingresar a la habitación "Bueno, parece ser que mi tranquilidad se ha terminado, saben empezare a creer que están abusando de mi amabilidad y por supuesto no queremos que eso pase ¿verdad?" pregunto observando ambas siluetas dada la obscuridad
"En fin, encienda la luz" le ordeno al señor Kowalsky sin esperar respuesta.
Esto molesto un poco a la joven ya que vio frustrado su primer intento de acercarse al rubio esto por la repentina aparición de su padre, cerro momentáneamente los ojos más que por la luz que inundo el lugar con la intención de aclarar un poco su mente, forzando al final una sonrisa dirigida a nadie en particular.
"No hay que forzar Michiru, tal vez mi padre solo venga por algo rápido y sin importancia, se retirara y después podre llevar a cabo mi plan"
"Retírate" escucho la profunda voz del General hablándole.
"¿Perdón?" pregunto creyendo no haber entendido bien sus palabras.
"Que te vayas" repitió la rubia levantando la mirada hacia la chica.
"Michiru" le llamo algo alarmado ahora su padre al ver que la chica no se movía de su lugar.
"s..si, claro, con permiso" corrió prácticamente fuera del salón.
"¿Michiru? ¿Qué sucede?" volteo viendo a su pequeño hermano con el seño fruncido y un claro signo de preocupación en su rostro.
"Calev, no pasada nada" dijo con suavidad hincándose para quedar a la altura del pequeño, "vamos no hagas eso" dijo colocando un dedo sobre el seño del niño.
"¿Segura? Saliste corriendo, pensé que algo malo había ocurrido"
"No es nada, ven aquí, ¿tienes hambre?" cambio el tema mientras tomaba al pequeño de la mano y caminaba con él escaleras abajo.
….
"¿Lograste algo?" pregunto algo seria la señora Kowalsky muy temprano al siguiente día.
"No, para mi mala suerte mi padre nos interrumpió" respondió tranquilamente la chica colocando los platos sobre la mesa.
"Solo espero tengas razón y se trate nada más de una duda loca como tú lo dices" dijo la mujer sin voltear si quiera a ver a su hija.
"El desayuno ya está listo" dijo Lita saliendo del comedor cortando el silencio incomodo que se había formado entre Michiru y su madre "esos deben ser el señor Darien y la señorita Serena" dijo al escuchar llamaban a la puerta.
"Yo iré, Michiru por favor avisa al General que el desayuno está listo" dijo la señora saliendo del comedor dejando a ambas chicas solas.
"Por un momento pensé que haría lo posible para evitar que me acerque a él"
"Puedo ir yo si tú no quieres hacerlo" dijo Lita amablemente a la aguamarina sabiendo lo mucho que la chica odiaba al rubio.
"No, está bien, yo me encargo" sonrió a la chica y salió rumbo a la habitación de Haruka.
"General" llamo a la puerta esperando respuesta del otro lado, "General, el desayuno está listo" nada.
"¿Qué no escucha que le estoy llamando?" hizo un gesto de fastidio mientras volvía a llamar, nada.
Tomo la perilla con la firme decisión de ingresar abriendo de apoco la puerta.
"Yo no haría eso si fuera tu" escucho una suave voz al final del pasillo haciéndola voltear y cerrar la puerta rápidamente.
"Disculpe… señorita, no creí que fuera…"
"Haruka se molestaría mucho si te ve entrar a su habitación" le interrumpió la rubia.
"Yo… Solo quería avisarle que el desayuno está listo, nunca fue mi intención…"
"Solo procura que no vuelva a repetirse" le volvió a interrumpir la rubia comenzando a alejarse.
"Que bien, mi plan vuelve a fallar" se dijo la aguamarina mientras observaba a la rubia alejarse.
…
"Bien, creo que eso nos ayudara mucho" asintió la rubia observando unos planos.
"General..." le llamo un soldado atrayendo la atención de los presentes, el chico se limito a asentir a la rubia cosa que de inmediato interpreto.
"Entiendo, caballeros por favor retírense" dijo haciendo una seña al joven soldado para que se acercara "Y bien, ¿Qué me traes?" pregunto mientras tomaba asiento tras su escritorio.
El chico de inmediato busco entre su bolso y saco un papel extendiéndoselo a la rubia quien lo miro dudosa antes de tomarlo.
"¿Y? ¿Esto es lo que me traes? ¡¿Un simple papel?!" pregunto algo molesta.
"Yo creo que debería leerlo señor" dijo el chico nervioso.
La rubia le dedico una mirada penetrante antes de dirigir su atención al contenido del documento. Al final solo asintió sin ninguna emoción en su rostro.
"Puedes retirarte" le indico al joven, doblando el papel y guardándolo cuidadosamente en uno de sus cajones.
"Que día más aburrido" se quejó Darien irrumpiendo en la oficina de la rubia "Frio y aburrido… aunado a que tengo hambre, pudimos haber comido un poco aunque sea, pero no, el señor General quería llegar temprano para ver los progresos de una pared" se cruzo de brazos dejándose caer pesadamente en una de las sillas delante de su amiga.
"Deja ya de quejarte, si tanto lo deseas puedes irte, no te necesito" se levantó de su asiento caminando a la salida seguida del pelinegro.
"Sin ofenderte pero a veces actúas como una chica Theiss" se quejó cerrando la puerta tras de sí ganándose una mirada asesina por parte de la rubia.
"¿Es mi imaginación o cada día el número aumenta?" pregunto viendo como se formaban las agrupaciones para el conteo habitual.
"Bueno mi General, cada día nuestros soldados arrestan a mas judíos rebeldes y bueno…." Señalo a los hombres y mujeres delante de ellos.
"Ya veo, bien, adelante" ordeno a sus hombres encargados del pase de lista.
….
"¿Va a desayunar señor?" pregunto Michiru acercándose a la rubia una vez que está bajo por las escaleras al día siguiente.
"No" fue la simple respuesta que obtuvo cosa que exaspero a la chica.
"No es bueno iniciar el día sin alimentos señor…"
"¡Ya dije que no, no entiendes?!" grito haciendo brincar ligeramente a la chica.
"Hija ¿Qué haces?, por favor perdónela señor" dijo su madre apareciendo tras la chica tomando a la joven de un brazo para apartarla.
"Espero por tu bien que esto no se repita, creo ser bastante claro cuando hablo y por lo tanto no me gusta que me cuestionen o me lleven la contra… ¿Cuál es tu nombre?" pregunto Haruka sin prestar atención a la mujer.
"Michiru" dijo la chica arrastrando cada letra con cierto coraje.
"Michiru, cierto, siempre lo olvido, al final no es un nombre con importancia o que sea digno de recordar, en fin, retomando, ¿Michiru, has entendido verdad?" dijo con cierto toque de malicia en su voz.
Esto sin duda hizo enfurecer aún más a la chica ya que sabía a la perfección que aquel rubio solo hacia esto para molestarla y más por aquella sonrisa burlona que le brindaba.
"Sí señor, no volverá a pasar" respondió apretando los dientes "No sé ni para que me molesto".
"Bien, eso espero"
Sin decir ni una palabra más salió de la casa dejando atrás a una mujer bastante asustada y a su hija completamente enfurecida por la arrogancia de ese hombre.
…..
"Estaba pensando, necesitamos deshacernos de tu mascota del sótano" dijo el pelinegro mientras observaba a la rubia revisar unos papeles.
"Si pienso lo mismo, el maldito a estado demasiado dócil estos días para mi gusto, lo que quiere decir que planea algo o el estar encerrado ha comenzado a afectarle" dijo mientras apuntaba hacia su cabeza.
"Conociéndolo es mucho más probable que planee algo, no sé, sugiero hagamos algo pronto"
El resto de la mañana se encontraron planeando como deshacerse del soldado y como pararían las constantes preguntas que los demás hacían al notar que el hombre llevaba varios días desaparecido cuando se suponía debía estar en una cama del hospital.
…...
"¿Dónde está su esposo?" preguntó Darien a la señora Kowalsky entrando a la casa seguido por la rubia.
"En el patio…"
"Llámelo, dígale que lo esperamos afuera y que traiga una pala con él" le interrumpió la rubia saliendo nuevamente con Darien tras de ella.
"Mamá, ¿Qué sucede?" preguntó Michiru a la mujer que caminaba con paso monótono hacia donde sabia se encontraba su marido.
"No lo sé hija" fue lo único que dijo la mujer antes de acercarse a su marido y darle las instrucciones que le dieron quien algo dudoso hizo lo que su esposa le indico.
Una vez que llego a donde se encontraban los dos soldados subió al auto algo temeroso mientras mantenía su atención puesta sobre ellos.
"Creo que aquí está bien" comento la rubia observando el lugar al que habían llegado.
Por su lado el señor Kowalsky comenzó a sentirse cada vez más asustado viendo que el lugar en donde se encontraban, estaba completamente solo y escondido, sin duda, el lugar perfecto para matarlo y abandonar su cuerpo.
Claro, ahora entendía porque le habían hecho traer consigo una pala, no cabía duda de que aquellas personas delante de él eran unos tipos sanguinarios, le harían cavar su propia tumba. Al menos algo podría agradecerles, lo matarían lejos de la vista de su familia así que les ahorrarían ese sufrimiento.
"Baje" fue lo único que alcanzo a escuchar por parte del general.
Tomo un poco de aire antes de descender del vehículo viendo hacia todos lados en busca de alguna ayuda.
"¿Qué hace?" le pregunto Haruka notando el nerviosismo del hombre.
"Yo… nada señor, solo observaba" dijo agachando la cabeza temeroso.
"Bien, ahora no pierdas el tiempo así que ponte a cavar, justo ahí" dijo señalando un punto en específico.
"¿Puedo preguntar para que exactamente quiere que cave?" preguntó el hombre comenzando a clavar la pala en la zona señalada.
"No creo que sea algo que te interese, solo asegúrate de que quede lo suficientemente grande como para meter un cuerpo" dijo la rubia recargándose en el vehículo observando al hombre hacer su trabajo.
"Entonces, esto es una tumba… estoy cavando mi tumba" más que una pregunta fue una afirmación por parte del hombre quien estaba cada vez más asustado.
Dos sonoras carcajadas le hicieron detenerse y voltear hacia la rubia y su amigo observándolos algo confundido por aquella reacción.
"Ernest, si quisiera matarte, créeme que no haría todo esto, lo que haría sería simplemente atravesar tu cráneo con una bala y listo no sería necesario tanto misterio… esta tumba es para alguien más ¡así que apúrate si es que no quieres que en verdad te atraviese el cerebro¡" termino de decir la rubia divertida mientras volvía a su posición.
"Te lo juro, voy a poder descansar una vez que vea el cuerpo de Bingham en ese hoyo" dijo Darien cruzándose de brazos.
"Lo mismo digo"
…..
"Ya se tardaron mucho" dijo la señora Kowalsky caminando de un lado a otro comenzando a perder la paciencia.
"Señora tranquilícese, no gana nada poniéndose así" le aconsejo Lita.
"¡Lo sé pero es que ya fue mucho rato de que se lo llevaron! Si algo le pasa…"
Guardaron silencio al escuchar un auto estacionarse delante de la casa segundos después el rostros de todos cambio al ver al señor Kowalsky entrar a la casa seguido de los soldados.
"¡Papá!" gritaron los jóvenes Kowalsky al ver a los tres hombres llegar abalanzándose sobre el mayor.
"Ya ya, dejen esos sentimentalismos tontos. Muévase Ernest, necesitamos deshacernos de ciertas ratas" dijo la rubia mientras caminaba hacia el sótano seguida de Darien y el señor Kowalsky.
"Papá ¿Qué sucede?" pregunto Michiru siguiéndolos de cerca con el resto de la familia tras ellos.
"Pues…"
"Vamos camina" escucharon la voz de Darien desde abajo.
Momentos después aparecieron nuevamente los soldados arrastrando a un semiinconsciente Bingham quien dado su aspecto parecía no tener la intención de poner resistencia.
"Maldito infeliz vaya que pesa" se quejó Darien soltando al hombre provocando que cayera de rodillas sobre el piso.
"Bien ¿prefieres hacerlo aquí o quieres esperar?" pregunto Haruka colocándose tras Bingham.
"Preferiría hacerlo ahora si no te molesta" dijo tomando su pistola cosa que espanto a la familia quienes permanecían solo como espectadores.
El pequeño grito de asombro por parte de las mujeres distrajo a ambos soldados quienes no lograron apreciar el cambio en la mirada de Bingham el cual aprovechando su distracción logro incorporarse rápidamente lanzándose hacia Darien provocando que este perdiera el equilibrio y cayera hacia atrás soltando el arma la cual fue tomada rápidamente por el otro hombre apuntándola ahora hacia el pelinegro.
"Suéltala" dijo la rubia tranquilamente apuntando con su arma hacia él, lo único que obtuvo del hombre fue una mirada retadora y una sonrisa burlona.
"Déjeme pensarlo… mmm no jajajaja" se burló el hombre sin dejar de apuntar.
"Maldito desgraciado" se quejó Darien sobando su cabeza intentando incorporarse.
"Vaya, que hermoso cuadro tenemos aquí" dijo el hombre notando a los Kowalsky.
"No volveré a repetírtelo, suelta esa arma" ordeno nuevamente la rubia sin perder la paciencia.
"Mi general, dígame ¿Cuál será la diferencia si suelto o no esta arma? Su intención al final será la misma, si la suelto me mata y si no lo hago también, la diferencia será, que con una opción muere uno, mientras que con la otra, morimos dos" dijo viendo directamente hacia el pelinegro.
"Si tienes razón, si la sueltas o no igual terminaras muerto" rio la rubia captando la atención de todos.
Nadie supo que paso exactamente solo escucharon un estruendo y al instante vieron el cuerpo de Bingham tendido sobre el piso.
"¡Haruka!, ¿Qué te pasa? ¿Por qué lo matas sobre mí?" grito Darien mientras se apartaba del cuerpo inerte y se incorporaba intentando limpiarse.
"Es eso o estar limpiando lo de ambos, deberías agradecerme, te salve la cabeza" dijo sin mostrarse inmutada por el hecho de tener ahora un cadáver a mitad del pasillo.
"No pues gracias" dijo algo sarcástico aunque en el fondo las palabras eran sinceras.
"Ahora hay que sacar esto, Ernest, traiga algo para envolverlo" ordeno al hombre.
Con ayuda del pelinegro voltearon el cuerpo colocándolo boca arriba comprobando que efectivamente el hombre se encontrara muerto, volteo hacia el señor Kowalsky al notar que no se había movido de su lugar.
"¡Despierte!" grito a su lado trayendo nuevamente al hombre en si "Vaya por algo para envolver el cuerpo, y ustedes…" volteo a ver al resto de la familia observando el rostro de todos en estado de shock deteniendo su atención en la joven aguamarina, por un momento sintió arrepentimiento por haber matado a Bingham delante suyo "... vayan por agua y jabón para limpiar todo esto… ¡rápido!" grito viendo como salieron todos corriendo.
"Al menos ya no hablara" dijo el pelinegro observando el cuerpo sin vida del soldado sin notar el cambio de humor en su amiga.
"¿Viste su cara?" pregunto de pronto Haruka.
"Yo solo podía ver el arma apuntando hacia mi cara" sin entender a lo que en realidad se refería la rubia.
Momentos después regreso el señor Kowalsky con unas sábanas viejas las cuales utilizaron para envolver el cuerpo, antes de sacarlo se aseguraron que nadie rondara cerca, una vez que vieron que era seguro se dispusieron a meter el cuerpo en el auto y llevarlo a donde habían elegido anteriormente como su tumba.
…..
"Ahora si podre descansar" dijo Darien entrando nuevamente a la casa una vez que lograron deshacerse del cuerpo.
"Si tú lo dices" se limitó a decir la rubia mientras se encaminaba hacia el pasillo donde todo había pasado mientras el pelinegro se dirigía a la cocina.
"Ya no se ve tan mal" dijo con una ligera sonrisa observando a Lita y Michiru intentando sacar la mancha de sangre de la alfombra.
Su sonrisa se borró en cuanto ambas chicas voltearon a verle, ambas le dedicaron miradas llenas de odio cosa que le sorprendió.
"Jajaja judíos, uno nunca los entiende, deberían estar agradecidas, un alemán menos de quien preocuparse" dijo volviendo a sonreír.
Paso un momento en el que nadie dijo nada por un lado ambas chicas le observaban seria y penetrantemente lo que le hizo pensar en que tal vez intentaban descifrar algo y por otro lado las chicas eran observadas por una rubia tranquila y sonriente cosa que les hacía pensar que todo ese asunto de matar incluso a sus colegas le era divertido.
"Bien, tu" dijo apuntando hacia Michiru "cuando terminen pasa a mi despacho" sin esperar respuesta dio media vuelta regresando por el pasillo.
"¿Qué crees que quiera?" pregunto Lita continuando con su labor.
"No lo sé" se limitó a decir la aguamarina sin dejar de ver el punto donde hace un momento se encontraba la rubia.
….
"¿Puedo pasar?" pregunto la chica asomándose tras la puerta.
"Pasa" dijo la rubia viéndola cerrar la puerta y caminar hacia ella.
"Usted dirá señor, ¿En qué puedo servirle?"
Le observo por un momento detenidamente manteniendo una leve sonrisa que incomodo a la joven más aun cuando el soldado se incorporó de su asiento y pasando junto a su escritorio se acercó a ella sin dejar de observarle.
"En realidad no me sirves para gran cosa" dijo cerca de su oído notando como la piel de aquella joven se erizaba.
"Solo quiero un poco de compañía esta noche" dijo al ver que la chica se mantenía callada y sin moverse si quiera.
"Con todo respeto señor, creo que no podre servirle de esa manera" dijo la chica ahora ofendida saliendo de su pequeño transe.
"Jajajajaja dime una cosa, ¿son todas las judías así?" pregunto entre risas la rubia notando por donde iba el comentario de la joven al recordar que algo similar había ocurrido con Lita.
"Pero usted…"
"Cuando digo que quiero algo de compañía me refiero a platicar, no sé, conocernos un poco más" dijo acercándose un poco más quedando prácticamente su cuerpo pegado al de Michiru.
"¿Conocernos? No entiendo, siendo un alemán ¿qué interés puede tener en una judía?" pregunto algo incrédula sin inmutarse por la cercanía del soldado.
"¿Eres siempre tan difícil? No puedes juzgar a una persona sin conocerla, no todos somos iguales y creo que eso ya lo había demostrado" dijo seriamente mientras daba un par de pasos atrás.
"Lo sé y lo siento, es solo que si le soy sincera todo esto me crea algo de…" no supo cómo proseguir ahora con miedo de poder hacer enojar al soldado.
"Desconfianza" finalizo Haruka sabiendo a lo que la joven se refería "lo sé y no es para menos, es decir, ¿un alemán ayudando a unos judíos? No es para nada bien visto" camino hasta su silla y se sentó tranquilamente.
"Siéntate" dijo la rubia señalando el asiento delante de ella al ver que la joven no se movía de su lugar.
Michiru dudo por un momento pero al final hizo lo que el soldado delante de ella le ordenaba y tomo asiento sin si quiera voltear a verle.
"Y dime, ¿Qué es lo que una judía como tu hace para pasar el tiempo?" pregunto sirviéndose un poco de licor. Sonrió ligeramente al observar la expresión en el rostro la chica.
"Toco el violín, pero creo que eso ya se lo había dicho" respondió alzando ligeramente el mentón.
"Si lo recuerdo y… ¿Tienes novio?" pregunto sin más ingiriendo de golpe su trago.
"ahmm… no"
"¿Segura?¿Porque dudaste? Sabes, si hay algo que me moleste realmente es que me mientan, ahora respóndeme con la verdad ¿Tienes novio?" pregunto en tono severo volviendo a llenar su vaso.
"No lo tengo, si me permite preguntar ¿Cuál es el interés en saber si tengo o no novio?" respondió Michiru intentando sonar tranquila.
"Ninguno" sonrió la rubia "es solo que… bien vamos, eres… algo aceptable para el ojo, por lo que no me explico como una joven como tú no tenga novio" dijo recorriendo el cuerpo de la aguamarina con la mirada cosa que logro incomodarla.
"P pues no lo tengo" dijo desviando la mirada hacia el suelo sin notar al soldado incorporarse y caminar hasta ella.
"En realidad son hermosas" alzo la mirada encontrándose con la rubia delante de ella.
"Tus manos" aclaro ante la confusión de Michiru "si tus melodías son tan hermosas como tus manos entonces no cabe duda de que eres capaz de crear obras maestras"
Ante aquellas palabras la chica no pudo más que sonrojarse completamente volviendo a agachar la mirada para evitar que su rostro y su sonrojo fueran percatados por el soldado.
"Yo… ahmm sobre lo de hace un rato con Bingham solo quería…" lentamente tomo ambas manos de la chica sintiendo su propio rostro acalorado "¿Por qué me siento así? ¿Será...? tonterías, solo es el alcohol"
"Haruka, Serena acaba de llegar ¿y qué crees? Adivina quien llega mañana a primera hora" interrumpió Darien dentro la de habitación espantando a ambas haciendo que Haruka soltara las manos de la aguamarina y se alejara de ella.
"Ahmm ¿Debería saberlo?" pregunto sentándose en su silla.
"Pues claro" respondió el pelinegro como si fuera lo más obvio "Katarine Hildegard" dijo con lentitud como midiendo sus palabras.
Apenas escucho aquel nombre la expresión de la rubia cambio por completo y paso de la tranquilidad a una mezcla de incredulidad y enojo, tanto Michiru como el pelinegro lo notaron, uno por su lado sabía perfectamente a que se debía aquella expresión mientras que por otro lado la joven se sentía un tanto confundida y a la vez curiosa.
"¿Katerine Hildegard? ¿Quién puede ser?"
CONTINUARA...
Bien, pensaba hacer este capitulo mas largo pero quiero dejar la duda de quien es Katerine Hildegard lo cual claro veremos en el siguiente capitulo, prometo esforzarme un poco mas para que sea aceptable de hecho ya estoy trabajando en el así que en cuanto este listo estará arriba.. y juro bueno no ¬¬ yo no juro... que no tardare otro año o dos como fue el caso para este capi jeje.
Muchas gracias por leer Alexia, petiyaka, Lylian, Viento-cortante, Aidan Ross, Momoyo20, Elly kap, solsifletcher, fanx, Tigre, idalia, Guest, osaka :) y a los anónimos.
