Capítulo 4

Droga de Amor

-No Candy, Katherine es hija de un socio mío, por esa razón la enlazan conmigo, pero no nos conocemos, solo conozco a su padre es un gran hombre, no he tenido el gusto de conocer a su hija.

-Vamos Albert eso es fácil colocas su nombre en la computadora y listo, ella es muy famosa y hermosa,

- ¿Más que tu Candy?

- Gracias por el cumplido, pero si es más hermosa, es una mujer de mundo, tengo mucho de no salir en fotografías, imagínate llena de tierra como estoy, un año sin ir a un salón de corte de cabello, ahora si me confunden con un león, mínimo ellos no me atacan, ambos sonreían.

-Vamos Candy no es cumplido, eres muy hermosa, si algún día me casan que sea contigo, a ti si te conozco, ambos se sonreían. Candy se ponía roja por lo que le había dicho, apenándose por completo, Albert le ofreció llevarla a su hotel se fue con él.

- ¿Cuando regresas Candy? Tomando en cuenta que llevas escondida aquí un año, realmente no lo sabía.

- Dentro de una o dos semanas regreso a Inglaterra, por fin estaré en el Corporativo Austen, en América espero contar con tu apoyo Albert. No he estado todo el año aquí, también estuve en Malasia.

- ¡Malasia! -Por supuesto que cuentas con mi apoyo Candy, es un honor contar con tu amistad. Además estoy incluido en tus negocios, soy tu asesor oficial según tu abuelo, así que cuenta conmigo.

-Gracias Albert. Te parece si te invito a cenar, habrá una cena de gala esta noche, no tengo pareja, ahora que sé que no hay problema por tu compromiso puedes acompañarme, tal vez vestida normal y no oliendo a león. Soltaban sus risas. Albert manejaba sonriente Candy no dejaba de verlo, parece que lo había extrañado después de todo, pensaba ella pues estar ahí era para alejarse de estar buscando información de él, pegarse a la sociedad para escuchar rumores que para finalizar eran falsos ahora.

Por la noche en la cena muy elegante del hotel por el aniversario de la reserva, Candy era invitada especial, Albert también ya que tenía años de pertenecer a los grupos de reservas de animales en extinción.

Albert paso por Candy a su habitación, ella ahora lucía muy elegante, los años de juventud habían quedado atrás pues ahora lucía como toda una dama en un vestido muy hermoso resaltando sus curvas y su busto, con tacones de brillantitos muy coqueta, su cabello recogido en forma de envuelto con algunos rizos saliendo de este se veía espectacular, Albert se sentía muy alagado de que lo hubiera invitado a acompañarla no podía dejar de sentirse muy afortunado, más porque pensaba que ya estaba con alguien como pareja sentimental.

-Candy te ves fantástica, donde quedaron los leones, sonreían. Había una pareja molesta porque Candy y Albert estaban juntos, pero aun intentarían separarlos, como una opción extra,

-Buenas noches dijo Neil, Albert lo presento por amabilidad

-Candy el es Niel Legan. Se saludaban

-Mucho gusto soy Candy Austen, de inmediato dijo

-Albert ella es Katherine Colman

-Mucho gusto señorita soy William Albert Andrew, cambiando de inmediato su cara pues ya había hablado con Candy de su compromiso inventado. Ambos pusieron cara molesta se daban cuenta, así que Albert se separaba de ellos sin decir más los ignoraban.

-Ya conociste a tu prometida Albert

-Y tú al odioso de Neil

- ¡Odioso!, más bien insistente, desde que se fue Karen, busca estar cerca mis guardias tienen orden de no dejar que se me acerque. Con el sonido de la fiesta no la escuchó bien Albert. Solo el comenzó y trato de confirmar.

- ¿Karen estaba contigo?

-Si solo que llegó una nota diciendo que tenía que presentarse con urgencia en América, me llamó y resulta que era falsa alarma, nadie envió esa nota ¿puedes creerlo?. Ambos guardaban silencio, entraban a un gran salón donde el sonido aumentaba.

Cuando la pareja entró, las cámaras tomaban a ambos fotografías de la hermosa pareja, no había demasiados fotógrafos para el evento, Candy muy orgullosa de su amigo y rescatador, el muy feliz de la mujer que llevaba con él, ambos eran mencionados por el apoyo gigantesco que la reserva había encontrado en estos jóvenes.

Candy escuchaba como mencionaban detalles que no conocía de Albert, lo sustentaban y pasaban imágenes de muchas especies que Albert había salvado. Candy se mordía el labio, él que la veía se quedaba muy feliz de ver que ella estaba admirándolo. Se sentía apenado, como nunca lo había sentido.

Después se mencionaban cosas muy espectaculares de ella que Albert se sentía muy atraído pasaban después imágenes muy importantes de Candy de niña con un jaguar abrazándolo cuando apenas tenía un año. Esas fotos nunca las había visto Albert, su boca estaba semi suelta, sus ojos brillaban al verla. Candy sonreía ajustando su abrazo a Albert, este sonreía ambos lo celebraban y se felicitaban.

La sorpresa fue un enlace de fotografías de Candy y Albert de niños con los padres de Candy, donde Albert estaba con un león subía a Candy a su lomo, ambos se sorprendieron al ver la fotografía, no recordaban esa toma Albert tenía algunos diez años y Candy era pequeña, le tomaba la mano, sonreían entre los leones, donde se habían encontrado hace unas horas.

-Albert ¿conociste a mis padres?

-Si Candy, tu padre siempre me ayudo, me enseñó mucho, pensé que lo sabías

-Esa foto no la tengo, sería bueno solicitarla para mi álbum personal

-Y para el mío también. Ambos se sonreían pues no podían creer las coincidencias que les estaban pasando, Candy ahora se sentía como su expresión lo diría, un pavo real en pleno extendido de su cola.

Después de la ceremonia, seguía el baile, ambos estaban tan felices que no dejaban de bailar, no se separaron ni un instante esa noche, el estaba extasiado, ella contenta pues sonreían como si no pudieran dejar de hacerlo ambos muy felices tomaban bebidas que los tenían más felices, que por el calor no medían, pues ambos se pasaron de copas, terminaron dormidos en la habitación de Albert, desnudos, uno encima del otro, ambos despertaron con jaqueca Candy estaba encima de Albert y lo miraba, el a ella se asombraban de lo que habían hecho, no quería ofenderla y ella no quería creer que el la había dormido, puesto así pues se ve que ella lo tenía abajo, se disculpaban uno con el otro sin recordar bien como habían llegado a esto, al iniciar las disculpas ambos en forma conciliatoria se abrazaban apenados porque todo se les había ido de las manos, ambos sin ropa, sin decir nada, lentamente ella se cobijaba apenada. Albert lucía con la cara desencajada porque no debía haber faltado de esa manera a Candy

-Perdóname Candy, algo debió tener las bebidas porque nunca he estado en esta situación aun bebiendo demasiado.

-Albert soy adulta no me arrepiento de estar contigo, no quiero arrepentirme de estar a tu lado, podrías aceptar ser mi novio Albert. Este sorprendido abrió los ojos, noto que ella estaba toda apenada, el dolor increíble de jaqueca paso a segundo grado le dijo

-Candy por supuesto que soy tu novio, te propondría matrimonio en este instante, si tu abuelo se llega a enterar que te falte de esta manera, no podré jamás verlo a la cara, pero dime que me perdonas, no te apenes no recuerdo nada lo juró. Ella sonrió pues sentía lo mismo que él, para variar no sentía culpa,

-Ya te dije Albert no tengo nada que perdonarte, porque no recuerdo tampoco nada, ahora somos novios, nadie puede decir o hablar mal, esto queda entre tú y yo.

Para Candy sus pensamientos volaban se sentía extraña ella no había tenido tiempo de conocer un novio, no había tenido relaciones antes, ahora sabía que si y se sentía mal, pues ella pensaba que debió ser maravilloso pero no recordaba nada, no hacía ninguna aclaración, realmente estaba desnuda por completo al igual que Albert se veía muy atractivo, se sonrojaba de solo verlo sin camisa, este lo noto, se acercó a ella abrazándola con una jaqueca que lo traía loco. No se daba cuenta que estaba en total desnudez frente a Candy pues habían estado juntos.

De inmediato pidió servicio al cuarto, cargo a Candy a dar un baño de burbujas, vio la cama, era la primera vez de Candy la verdad no sabía si la había lastimado, si se sentía mal, si lo habían disfrutado estaba como loco, el coraje que sentía era no recordar nada en absoluto, trato de investigar sin que nadie se diera cuenta que era lo que habían bebido, no dejaba salir a Candy de la habitación y con la llave de Candy traía sus cosas, no sabía qué era lo que ella necesitaba, así que trajo todo lo que pudo, ropa y sus cosas su equipo personal en su propia maleta para que ella se cambiara y nadie supiera nada, des tendió su cama, hablo con el gerente le pedía los videos de la fiesta y del pasillo de cada habitación de forma muy confidencial, este obedecía de inmediato entregándoselos, regreso a la habitación, ella lucía hermosa, mojada y con la bata de él se cubría mientras tomaba café, sus cabellos estaban tan largos que parecía no necesitar la bata para cubrirse, le comentó que trajo sus cosas que des tendió su cama, que fue con el gerente, esta se sonreía, le dijo

-Albert llevo aquí mucho tiempo, a veces no llego a dormir me quedo en la sabana para tomar fotografías nocturnas, deja de preocuparte esto quedará solo entre nosotros. Se acercaba a él peligrosamente, este se quedaba como idiota, ella sonreía, -Aunque mi abuela te va a fusilar

- ¿tu abuela? Candy solo tienes un abuelo

-Albert tu tía Elroy está casada legalmente con mi abuelo, es como mi madre desde que perdí a mis padres. Ahora la cara de asombro de Albert al saber que su tía era la madre de Candy,

- ¡Que has dicho! no sabía nada Candy

-Es un secreto Albert, lo que pasa que con el dolor de haber perdido a mi padre, mi abuelo tenía temor de morir y dejarme sola, entonces la abuela Elroy me ha cuidado todos estos años, lo dijo de forma muy orgullosa, le daba un par de pastillas a Albert que ella misma había tomado anticipadamente, le ofrecía agua.

-No pues soy hombre muerto, ella es mi tía.

-Albert eres mi primer novio, es la primera vez que estoy con alguien

-Si Candy me di cuenta cuando te lleve a bañar, lo siento amor, le daba besos por su carita y ella sonreía,

-Debe haber sido por algo, tal vez me gustaste, me emborrache, nunca tomo menos en cantidades, ayer no pude dejar de tomar, es muy extraño para mí.

-Candy traje las botellas que bebimos anoche, mira tienen una etiqueta especial con tu nombre y esta con el mío, creo que fuimos drogados pues estas botellas huelen distinto, el fondo tiene polvo, las enviaré a analizar, veremos los videos de la fiesta, para saber que paso, ¿quieres? pero antes me doy un buen baño pues estaba muy apurado por todo, mejor me refresco un poco, Candy lo observó realizó unas llamadas, Albert salió envuelto en una toalla en su cintura secándose el cabello se lavo los dientes, se ponía loción,

-Candy vemos los videos,

-Albert, nada me gustaría más hable con mi seguridad, me comentaron que me vieron muy enamorada anoche, no recuerdo nada, no es justo

-Hablaste con tu seguridad, ¿traes seguridad Candy?

-Si Albert, mi abuela es muy especial, no deja que salga sola nunca, me cuida mucho

- ¡Tía Elroy te cuida mucho! Crees que les informen. Lo dijo con un hilo de voz haciendo sonreír a Candy.

-Hable con ellos desde aquí, les di el día libre, les dije que deseo total discreción, me dijeron que de ellos no saldrá nada, me sentí un poco vulgar pues al parecer saben que estuve contigo anoche, nunca me había sucedido esto Albert es incomodo,

-Pero ahora sabremos que sucedió.

Albert prendió su computadora, se sentó así sin vestirse en la cama recargado al respaldo, Candy fue a su lado en su computadora enlazó los videos, veían cuando llegaron. Albert observaba todo y ella también recargada en él, este la abrazó, se recargaba en el respaldo de la cama con su computadora en las piernas de Albert, ella muy atenta con la bata de Albert que se abría por lo grande que le quedaba, Albert lo noto sonreía para si,

…Neil llevaba un estuche con pastillas, le ponía muchas de ellas a dos botellas y Katherine les ponía la etiqueta… se la daba al mesero para Albert, Katy se acercó a Albert, Candy se atravesó frente a Katherine. Molesta Candy lo abrazo como defendiéndolo de ella, después Candy se lo llevaba, este sonreía con ella, se veía que Candy le había dicho sus verdades a Katherine, esta se puso enfadada, se salió del salón, Albert servía las copas de la botella de él a ambos, sonreían, después le hablaban a Albert para que dejará sola a Candy y esta lo abrazaba, le decía que iría con él, Albert la abrazaba le daba un beso en los labios, se sonreían llevándose a Candy para ver que necesitaban, era falsa la nota no decía nada, ambos se sonreían, se iban a bailar, Candy lo miraba muy enamorada, le decía algo Albert al oído, él la tomaba de su cintura, bailaban como si fueran esposos, ella lo jalaba salían del salón... Ambos se veían, no se reconocían en la pantalla, Candy tragaba seco, Albert con los ojos muy abiertos, abrió unas botellitas de agua de su mesita de noche, le ofrecía una a Candy y abría otra para él, al ver cómo estaban en el baile Candy se ponía roja, Albert nervioso dijo,

-Estábamos felices… me gustas… bailas divino… te ves hermosa… eres increíble Candy mientras que Candy sabía que se comportaba ahora como un caballero mientras sacaba otro video del pasillo de la habitación de Albert.

…Pasaba molesta Katherine, aventaba su copa en la puerta de Albert… tiempo pasaba, llegaban ellos y Candy se detenía y se despedía, se quería ir moviendo su cabeza para irse, pero Albert la detuvo, la jalaba rogándole, hablándole al oído, empezó a besarla muy seductor, a tocarla muy atrevidamente, metía sus manos por su vestido, la subía a su cintura levantando una pierna de Candy, abría su puerta con Candy en su cintura con ambas piernas envolviéndolo, mientras él la cargaba con una mano en su trasero, besando su cuello, seduciéndola, cerraba la puerta… Candy dijo