La clase de defensa contra las artes oscuras era la primera clase del segundo día en Beauxbatons, la mayoría de las preguntas en el examen de ingreso eran sobre artes oscuras así que era una Academia de elite en lo que se trataba esa materia, de hecho, quitaron completamente la clase de vuelo para cambiar lo que es el Quidditch a algo que llaman Checkpoint que trata sobre duelos, puede ser con equipos o individual, en este caso, Cass había decidido algo individual, aunque solo era un ensayo.

-No quiero hechizos mortales, solo para desarmar a su oponente- anunció la profesora.

-¡Desmaius!- grito la chica rubia, el rayo la hizo volar para al final caer en el suelo.

-¡Hechizos leves!- grito de nuevo la profesora- cinco puntos menos para Cassiopeia.

-¡Everte Statum!- grito Cass, vio como su oponente caía al suelo y ella sonreía

-¡Basta!- grito la profesora viendo su reloj- es un empate.

Cass se sentó en la banca, tomo aliento y checo si no tenía algún raspón, afortunadamente no tenía ninguno, tomo agua y Michelle se acercó a ella.

-Estuviste grandiosa, jamás me dijiste que eras tan buena para los hechizos- grito de felicidad.

-Es de familia- sonrió Cass.

La chica rubia caminaba directo a donde estaban Cass y Michelle.

-Es Charlotte Duerre- dijo Michelle al ver a la chica.

-¿y que tiene?- pregunto Cass confundida.

-Bueno, no tiene muy buena reputación, el año pasado una chica se fue a Hogwarts ya que Charlotte se burlaba de ella.

-¿Qué es Hogwarts?

-¿No lo sabes?- contesto Michelle pero algo las interrumpió.

Charlotte, era alta, media tal vez veinte centímetros más que Cass y era de tercer curso, su cabello era tan rubio como el de su hermano pequeño y unos ojos verdes oscuros.

-Así que Malfoy se cree muy poderosa- dijo Charlotte mientras daba un paso al frente, acercándose más a la cara de Cass

Cass no dijo nada, se dedicó a mirarla fijamente a los ojos.

-Bueno, creo que definitivamente tendremos que darle una lección a esta pequeña de quien es la mejor aquí.

-No te tengo miedo- pronuncio Cass apretando su varita.

La campana del almuerzo sonó y Charlotte mostro una sonrisa, agarro a Cass del hombro y junto con otras chicas se la llevaron al baño de mujeres.

-¿Te gustaría tomar un baño Malfoy?- la chica daba carcajadas.

A continuación, la chica de ojos verdes agarro del cuello a Cass y la metió en la regadera más cercana, abrió la llave caliente y Cass dio un salto, de tan caliente que estaba, no había forma de salir, habían cerrado la puerta de la regadera.

-Ahora, hay algunas reglas que tienes que saber pequeña Malfoy.- dicto Charlotte. -Por ninguna razón tienes derecho a ganar el Checkpoint, ese puesto solo lo tenemos merecido nosotras, batallamos mucho como para que una mocosa de once años venga a estropearlo todo.

Cass grito aún más fuerte, ya no aguantaba más.

-Si le dices a alguien sobre esto, creo que el próximo castigo te va a doler más que este.- Charlotte cerró la llave, la piel de Cass estaba roja.

Charlotte por ultimo le rompió el labio a Cass y después ya se pudo ir a su habitación.

Cuando Cass llego a su baño, su piel estaba roja, irritada y su boca estaba llena de sangre, que podía esperar de unas brabuconas más grandes que ella, de hecho Charlotte ni siquiera parecía de trece años, se veía dos años más grande.

''Mierda'' pensó Cass y luego lleno la bañera de hielo con un simple hechizo, se tomó una poción para no resfriarse y se metió, una ola de frio invadió su piel roja, ella temblaba y lloraba al mismo tiempo.

Cuando por fin se decidió a ir a la enfermería, su piel ya no se veía roja si no rosita casi no se notaba mucho, pero el golpe en el labio se había puesto entre morado amarillento.

Camino rápido por los pasillos para que nadie la mirara directamente a los golpes.

-¡Cass!- grito alguien a lo lejos mientras corría, era Michelle- ¡¿Pero qué rayos te pasó?!

-Michelle no quiero hablar de eso, tengo que ir a la enfermería.

-Fueron Charlotte y su grupito ¿verdad?- afirmo Michelle- Cass, te están torturando, tienes que decirle a Madame Maxime.

-¡No!- grito Cass- Por favor Michelle, no lo hagas, me harán algo mucho peor que esto, ahora si no te importa tengo que ir a la enfermería.

-Te acompaño

Tocaron la puerta dos veces y una Medimaga salió del consultorio.

-¡Pero qué barbaridad! ¡Pasen! ¡Pasen!- grito la Medimaga, era joven de unos treinta años, pero por su acento no era Francesa.

-Me he equivocado de llave en el cuarto de baño y la puse muy caliente.

-¿Le ha echado algo? Parece que la irritación está desapareciendo.

-No en realidad, solo puse hielos en la bañera y puse unas hojas curativas que mi elfo domestico me trajo- contesto Cass recordando que Dobby había traído las hojas.

-Bueno, te daré unas pociones y en diez minutos ya no tendrás irritación, y para el golpe también te daré una.- contesto la Medimaga.-Ustedes… No son de aquí ¿verdad?

-Somos de Inglaterra- contesto Michelle.

-¿Y eso? ¿Por qué no están en Hogwarts?- pregunto de nuevo la Medimaga.

-¿Qué es Hogwarts?

Michelle y la Medimaga voltearon a ver a Cass, se preguntaban cómo es que no sabían que era Hogwarts

-Bueno… Es un Colegio, de Magia y hechicería, como este.- contesto la medimaga con una sonrisa.

-¿Enserio?- Cass abrió la boca formando una perfecta O.

-Michelle ¿me dejarías a solas con Cass? Por favor-

La medimaga se acercó más a Cass.

-Sé que tú no te hiciste esto por accidente- la medimaga siguió curando las heridas, pero Cass no dijo nada.- La chica que se fue el año pasado, se llamaba Madeleine.

Cass recordó que Michelle había mencionado a esa chica que se fue a Hogwarts.

-Ella estuvo a punto de morir por una compañera de su curso.- Al no ver ninguna respuesta de parte de Cass, la Medimaga se concentró en la mirada de Cass, los ojos Azules se encontraron con los Azul verdosos.- Necesito que me tengas confianza, que me digas si alguien te está molestando.

Cass aparto de nuevo la vista y dijo que no con la cabeza.

-Nadie me molesta.

La pelirroja pudo ver en el gafete de la medimaga que decía claramente Alessandra Monet

-Pero si alguien me hace algo yo le aviso- dijo con una sonrisa la pelirroja- ¿Me puede seguir contando sobre Hogwarts?

-Bueno, que tal si mañana te saco de una clase para contarte estaría mejor, ¿no?- sonrió la medimaga.