Jack había trabajado el día domingo, debía compensar el faltar el sábado. Era un trabajo agotador, podía llegar fácilmente a las 5 de la mañana los días que no habían problemas, y siempre encontraría su cama lista y dispuesta para ser ocupada, un vaso de agua y pastillas para el dolor muscular. Ser estudiantes del área de la salud en conjunto con su amiga hacia todo más ameno, pero se sentía presionado a preguntar como llevaba el tema de su concepción.
Tristemente no pudo encontrarla el lunes por la mañana, empezaría su pasantía en la maternidad del hospital universitario de su ciudad. Quizá cada vez la vería menos, la noche anterior se había colado en la habitación dándose la libertad de elegir el uniforme que debía de llevar ese día.
-Si se decide a conservarlo, pronto no entrará en esos uniformes- Sonrió al imaginarse esa pancita crecer
Ocho de la mañana y acababa de estacionar la camioneta. Antes de la pasantía Elsa debía ir a clases, no fue muy difícil encontrarla. Cual conejo en su madriguera, la rubia yacía con la cara prácticamente escondida en el WC de mujeres.
-Si quieres sobrevivir- Habló Jack hacia dentro del baño- Debes lavarte muy bien la cara y las manos después de vomitar
-Gracias por el recordatorio- Se escuchó antes de otra arcada
-Búscame después de clases, te llevaré a tu pasantía- Cerró la puerta antes de la respuesta de la rubia
Cambiarse a su uniforme clínico dentro del auto fue lo más certero después de haber perdido tiempo comiendo. Quedaban solo 15 minutos para entrar y el albino fue capaz de llegar en 10.
-Bueno, al menos no tendré que pensar en abortar si es que tú matas al bebé antes- comentó Elsa desabrochándose su cinturón
-El otro auto hizo mal la maniobra- Discutió el chofer
-El otro auto iba a una velocidad permitida- Lanzó un beso al aire y cerró la puerta- Gracias
La palabra le rondó por la cabeza hasta llegar a su puesto en recepción de ingresos.
-Son las dos de la tarde, estaré aquí hasta las ocho- Habló en voz baja
-Nunca saldrás exactamente a las ocho- Contestó otra chica
Elsa miró hacia atrás de ella, una muchacha de un año superior a Elsa. Mérida, la peor pesadilla para cualquier persona que quisiera desafiarla en el ámbito deportivo, hija del entrenador de rugby de la universidad. Intimidaba cualquiera, pero en esos momentos se veía extremadamente simpática.
-Y tampoco creas que sólo harás ingresos. Eres carne nueva- Volvió a hablar sentándose al lado de Elsa- Sabes poner vías venosas?- Elsa asintió- Preparar sueros?- Elsa volvió a asentir
Después de un cuestionario eterno lo único que detuvo las preguntas de Mérida fue la entrada de una madre en trabajo de parto.
-Y creo que esta será tu primera experiencia- Se levantó- Por sus quejas viene en expulsivo
Ante tal declaración Elsa recibió la carpeta de embarazo. Ingreso rápidamente a la gestante, habilitó un box y llamó al personal necesario a la sala de partos. Pedía por favor que todo lo que hizo hubiera estado perfecto.
-Arendelle, eres un dios de la rapidez. Pero para la próxima, ayúdame a traer la silla de ruedas. Casi no llegamos a la sala de parto con ese bebé dentro-
-Gracias- Aclaró su garganta- Mérida, que es lo que tengo que hacer yo aquí?
-Básicamente recibir a le gente, ayudar si las enfermeras no dan abasto, cuidar la neonatología en casos de urgencia y conservar la calma- Suspiró- Si consigues la pasantía el próximo año atenderás partos y podrás hacer algo más que la atención inmediata del recién nacido, mudar prematuros entre otras cosas
La información le daba vueltas en la cabeza, y apenas llevaba 48 minutos en recepción.
Pasando las horas recibiendo mujeres por distintas urgencias referentes a sus estados de gravidez la rubia se sentía incomoda, había corrido varias veces desde la recepción a algún box a poner sueros o preparar vías venosas.
-Ocho treinta querida, eres libre- Mérida tocó el hombro de Elsa- haz demostrado ser una muy buena pasante
-Gracias Mer- Elsa estaba agotada
Recogió sus cosas antes de escuchar el sonido de parto.
-Ven conmigo, pediré que entres a este parto- propuso la pelinaranja
No era una pregunta, la llevó a través de los pasillos siguiendo detrás a la futura madre. Preparándose para recibir a ese bebé a Elsa se le aceleraban las pulsaciones, le cosquilleaba atrás de la nuca y en su bajo vientre.
"Respire, y cuando sienta deseos de pujar hágalo con todas sus fuerzas" Escuchaba como una mujer adulta, y al parecer muy experta, lideraba el parto. No tardó mucho, menos de lo que cualquier novato pensaría.
El llanto del bebé llenó el lugar. Y sin esperarlo Elsa tuvo que entrar en acción
-signos vitales del bebé arendelle- Ordenó Mérida
En apego inmediato veía como tan mamíferos son los humanos. La búsqueda del pezón por parte del bebé, la madre protegiendo a su cría del peligro (que imaginario o no, para la madre era real) el tiempo se hizo más lento por un segundo, donde al reaccionar rápidamente tomó los signos vitales y registró. Un parto y bebé perfecto, un alumbramiento de placenta integra, miles de conocimientos académicos puestos en práctica y miles de sentimientos encontrados palpitando en su sistema nervioso.
Con el uniforme salpicado de líquido amniótico, millium sebáceo, lágrimas de mamá. Elsa se dispuso a pedir un uber hacia su casa.
-Son las diez de la noche Elsa, querías vivir ahí para siempre?- Escuchó desde un auto familiar
-Hola Jack- Sonrió
-Ven sube- Abrió la puerta desde dentro- Estuve dos horas esperando, sabes cuánto saldrá el estacionamiento?
-Desde las nueve es gratis estúpido- Argumento Elsa
-Cuéntame qué tal tu día- Dijo Jack poniéndose en marcha
-Agotador- Un gran suspiró salió de Elsa- Tengo más dudas que antes
Jack sabía exactamente a que se refería su amiga
-Aun tienes varias semanas para decidirte-
Exactamente, tenía varias semanas. Pero no sabía cuanto tenía exactamente para su cuenta regresiva, así que el viernes pidió una hora para su ginecólogo.
Los días no demoraban en pasar, entre las clases y el hospital no tenía siquiera tiempo para respirar tranquila. Disimulaba sus nauseas al olor de las máquinas de café con idas al baño o pidiendo a Mérida cualquier tipo de misión, y en clases resistía todo lo que podía a caer en los brazos de Morfeo.
-Jack, después de clases voy a salir, no me esperes- Pidió la rubia en la mañana antes de salir
El camino era frio, cada vez más, le agradaba el clima de las mañanas de esta época. Perdió la batalla en clases, durmió mejor que cualquier otra noche de su vida, pero perdió materia importante.
-Arendelle- Escuchó en el pasillo
Se escabulló como pudo de Tooth, no tenía ganas de verla ni escucharla. Tenía cita en el medico, no había chance de pararse a escuchar a Tooth y sus estupideces para Jack.
Ya en la consulta esperó paciente a que la atendieran. Su doctor era joven, sabía qué hace poco había terminado su especialidad en ginecología, tenía cara de bebé, no más de 30 años pero definitivamente parecía de 15… fecha de ultima regla, peso, talla, "yo no apoyo el aborto, si abren las piernas que se hagan cargo", ecografía (que por supuesto no hacia porque era un gran inepto) nota mental de Elsa *cambiar de ginecólogo… RAPIDO*
PAPÁ LLAMANDO
-Hola papá! Cómo estás?- Saludó anímicamente
-Bien hija- contesto el patriarca arendelle- que tal tus estudios?
-Muy bien papá, llevo una semana de pasantía y ha sido excelente
-Hija, tengo una duda- Interrumpió el papá de Elsa- Sabes que kitty está en la guardería de mi trabajo y sus profesoras me comentaron que está diciendo que su tía Elsa está embarazada y va a "abortar misión"
Todo el pánico que no había pensado en aparecer los últimos días llegó en forma de huracán al corazón de Elsa
-Papá verás- comenzó Elsa antes de ser interrumpida por el alto parlante
"Elsa de Arendelle por favor pase a ecografía, Elsa de Arendelle a ecografía" El pánico la llevó a cortar la llamada y apagar su teléfono. Hasta sus pestañas tiritaban y el borde de sus uñas se marcaba en sus palmas, le palpitaban los oídos y su respiración se hizo rápida, profunda.
-Elsa, un gusto, hoy seré tu ecografía- habló una mujer de unos 40 y tantos años- esta ecografía es a través de tu vagina, con tu fecha de último periodo no podemos distinguir bien en una ecografía abdominal en caso de ser muy pequeño el embrión.
-Okey- Soltó Elsa nerviosa
-No duele, por favor desvístete de la cintura hacia abajo- la doctora apunto un pequeño baño en la habitación- Puedes usar la bata desechable que está dentro
Nada podía tranquilizar a Elsa en estos momentos. Quizá un anestésico, un golpe de morfina directamente a la vena. Se recostó en la camilla con las piernas abiertas
-Aquí vamos- La doctora introdujo el ecógrafo en Elsa- Paredes del útero bien, está posicionado en la cara posterior. Mide menos de un milímetro, sin presencia aun de ningún tipo de estructura como corazón. No son más de cinco semanas de embarazo, según tu fecha esto está correcto- Paró la grabación- sugiero una ecografía en dos semanas más para ver si se formó el corazón y es viable, son semanas cruciales para todas tus decisiones querida
Elsa aun miraba la pantalla, aquella criatura era solo un punto negro en la ecografía, aun nada con real vida. Se sentía como si fuera una broma ¿menos de un milímetro? Era como si toda la información de la universidad se hubiera quedado fuera de la consulta. Tenía 7 semanas de rigor, un mes y medio. Hasta poco antes de la navidad
-Si doctora- Dijo Elsa saliendo de la consulta
Caminó en modo zombie, no tomó el bus hasta que los pies le dolieron. Tenía una encrucijada cada vez más grande en la cabeza, en dos semanas más tendría formada una estructura similar a un corazón. Podría escuchar los latidos de algo que no sabía si quería… o quizá la duda no era esa, quizá era algo más como ¿Seré capaz o seré lo suficientemente buena?
No estaba preparada, eso era obvio. Pero estaba aún menos preparada para rechazar algo que, en parte, ya quería ver crecer.
Hola gente!
gracias por sus comentarios, por sus lecturas silenciosas.
Mucho amor y éxito para ustedes, los quiero
Nos leemos pronto!
