Funeral:
-¿Si? – conteste el teléfono, aun estaba adormilada y Michiru estaba perdida en los brazos de Morfeo.
-Haruka-Una voz cansada respondió al otro lado del auricular
-¿Tío Bob?- Tenía años que no escuchaba su voz, después de que comencé mi vida como Scout había preferido mantener un límite entre los aspectos privados y los de "trabajo".
-Perdona la hora, hijo necesito que regreses a casa-
-¿Paso algo? ¿está la tía Stephanie bien? –Mis tíos habían sido casi como mis padres durante mi adolescencia y siempre han apoyado mis decisiones.
-Ruka, Stephanie… Steph falleció – Mi mundo dejo de girar, mi pecho se oprimía, las lagrimas comenzaron a salir.
-¿Por qué no me dijiste nada? ¿Cuándo paso? Tomó el próximo avión.- Colgué no quería escuchar las razones sabía que mi tío había hecho lo que a él le pareció correcto.
-Haru… - Michiru estaba sentada en la cama.
-Falleció mi tía- sentí sus brazos alrededor de mi y no pude hacer otra cosa que llorar.
-Haré las reservaciones para el primer vuelo a Berlín, comienza a hacer las maletas.-Dando un suave beso en mi frente tomo el teléfono y comenzó a hacer los trámites.
Perdí la noción del tiempo solo recuerdo cuando llegamos a Otto Lilienthal, mi tío estaba ahí, tomamos la limosina que nos llevaría a la mansión.
-Haru…- su mano no había abandonado la mía desde que abordamos el avión en Tokio.-Perdón por sacarte de tus pensamientos pero tu tío dice que nos quedaremos en tu habitación, ¿Podemos ir? Me siento agotada.
-Perdón mi sirena…- su dedo me silenció.
-Mi viento, estoy aquí para ti y contigo.-sonreí ante su afirmación, ella entendía lo que necesitaba.
-Es por aquí amor.-Tome su mano mientras con la otra tome la maleta, solo íbamos por poco tiempo, así que el equipaje era pequeño.
Mi habitación solo había cambiado en tres aspectos desde que yo me había ido a Japón, la cama ahora era matrimonial, en donde se encontraba mi baúl de juguetes ahora había un escritorio y la zona donde solían estar mis cascos ahora tenían también los primeros premios que gane en atletismo.
-Haruka, espero no te haya molestado pero como sabíamos que la próxima vez que volvieras a visitarnos estarías acompañada decidimos cambiar un poco los muebles, aun hay cosas tuyas y como lo solicitaste los juguetes que no podías mantener fueron regalados al orfanato de la ciudad.-La voz de tío Bob, sonaba tal como la recordaba.-Si quieren pueden tomar un baño antes de que partamos al funeral, será esta noche a las 7.
-Gracias- Observe mi reloj solo eran las 4 de la tarde después de doce horas de vuelo necesitaba una cama, un buen baño y los brazos de Michiru.-Estaremos en la puerta a las 6:30, gracias tío. –Le di un abrazo y el se retiro.
Michiru no tardo más que mi tío en cerrar la puerta cuando ya se encontraba recostada en la cama.
-Es bastante suave…¡oh!- exclamo al quitarse las zapatillas- mis tobillos parecen dos bolas de tenis, como podre usar el vestido…-La silencie ahora con mis labios, acaricie sus brazos mientras ella con la habilidad que siempre la ha caracterizado comenzó a desabotonar mi camisa.
-Te amo….-
Después de un buen descanso y baño, estábamos preparadas para el funeral, la frialdad que siempre me había caracterizado se hizo presente me vestí con una camisa negra, el pantalón y zapatos a juego, Michiru aun con su pequeño vientre abultado usaba un vestido precioso se veía tan deslumbrante y hermosa como siempre.
La ceremonia transcurrió tranquila y después de eso nos retiramos del cementerio en total silencio, solo pasaríamos esta noche en Berlín así que en la noche para celebrar "Cuanto más personal sea el adiós, mayor es la fuerza que se libera para procesar la pérdida" es algo que los Alemanes creen, por lo que en la cena se cuentan anécdotas.
-entonces la pequeña Haruka cayó del árbol sobre el rio casi helado…-El tío Bob reía mientras recordaba.
-Yo les dije que se arrepentirían de ponerme ese vestido de princesa…-
-Pero tu tía casi muere cuando te caíste al rio, Michiru debiste de ver la cara de satisfacción de Ruka… y llena de lodo cabe aclarar…-
-Y una vez que la tía me quito esa pesada ropa, corrí tan rápido como fue posible…-tome un bocado más de la deliciosa cena.
-y en el patio solo se escuchaba los gritos de tu tía "Haruka Tenoh vas a lavar ese vestido hasta que quede como nuevo, ¿¡me estas escuchando pequeño pajarito?!"-
-ahora entiendo porque las advertencias no tienen ningún efecto en ella – comento Michiru mientras reía.
-Bueno ahora, lo sabes Michiru esperemos que esa pequeñita que viene no sea tan Traviesa como lo es su padre.
La noche paso tranquila al igual que el vuelo. Si algo aprendí este viaje fue la fragilidad de la vida y como es importante vivirla tranquila y feliz, es lo que me encargare de enseñarle a esa pequeña criatura que será nuestra hija.
Perdón pequeño y corto pero prometo el viernes tener uno nuevo, en cuanto a la tardanza no hay excusas! Lo siento y espero sus reviews disfrutenlo
