Naruto despertó con los ojos enrojecidos, la garganta seca y el alma en pedazos. Había dormido unas 2 horas a juzgar por los colores que empezaban a verse en el cielo. Se incorporó lentamente y sacudió su vestimenta. Estaba quebrado pero seguía siendo el Hokage, debía mantenerse entero por su pueblo, por sus hijos y Sarada. Miró a su izquierda, la misma presencia que sintió toda la noche se acercaba.
-Sensei- susurró Naruto a su antiguo maestro. No quiso decirle que lo había sentido toda la noche mientras daba su espectáculo, era obvio y él lo sabía. También sabia porque se mantuvo ahí aunque alejado pero con el… Lo había estado cuidando. El rubio sabia que el peliplata apenas enterarse de la noticia, seguro había ido al hospital a ver a los chicos y luego lo había buscado por toda la aldea hasta dar con él y asegurarse que estaría bien.
-Naruto- Saludó el ninja copia. Su pupilo se veía mal, asquerosamente mal. No lo culpaba, el estaba igual aunque por su entrenamiento en AMBU y a lo largo de su vida, aprendió a controlar bien las emociones, crear una máscara tanto externa como interna que no dejara ver lo que realmente sentía. Aunque Naruto lo conocía, sabía que el también estaba mal. –Solicitó tu permiso para unirme al escuadrón que irá en su búsqueda. Ya no poseo el sharingan pero mis nikken son buenos rastreadores- Le recordó al Hokage.
Naruto se permitió sonreír tristemente – Quisiera ir yo en persona sensei- comenzó naruto . –Pero no es tan fácil dejar la aldea en un momento así. Los que atacaron a Sakura-chan y a los chicos aun son desconocidos y teniendo en cuenta que pudieron con Sarada y Bolt, son bastantes peligrosos.- vió como Kakashi asentía –Salen en media hora.-
Kakashi asintió y comenzó a caminar -Pasaré por el Hospital antes de irme- le informó el hombre de la máscara a el de cabellos rubio. El chico lo alcanzó y comenzaron a caminar juntos en silencio. Una vez más, la vida se metía con alguien importante para ellos.
Luego de que su madre casi lo asfixiara en un abrazo desesperado (que el correspondió lloroso y un tanto ansioso), su abuelo Hiashi le había dado unas palmaditas en la espalda con una sonrisa de alivio al verlo bien. Se despidió alegando que debía cumplir con unas reuniones en el consejo del clan y que volvería en la tarde con su tía Hanabi, ahora líder del clan Hyuga, y su hermanita Hima que estaba al cuidado de la misma en la mansión.
Al quedarse solo con su madre observó la ventana de su habitación que daba al exterior, estaba amaneciendo. Miró a su madre y con la voz temblando le preguntó: - K-Ka-san, Sara-chan esta bi…-
-Está bien cariño- Hinata lo interrumpió conocedora de su pregunta aun sin terminarla- Se encuentra en el cuarto de al lado a petición de tu padre. Podemos ir a verla luego de tu revisión con Shizune-san – Terminó con voz suave y acariciando la mejilla de su hijo. Había tenido tanto miedo cuando Kiba se apareció en la puerta de su casa diciéndole que lo acompañara al Hospital, que Boruto había sido internado por llegar en mal estado a la aldea.
Bolt suspiró aliviado pero se preparó para la segunda pregunta que quería hacer desde que despertó –Tia Sakura… Saben algo de ella?- Hinata apartó la vista. –Mamá… Ya volvió a la aldea cierto?- pregunto más fuerte y desesperado el niño. Suplicando por un si en su mente.
Hinata lo miró y se preparó para decirle que aun no sabían nada cuando la puerta del cuarto se abrió dejando pasar a dos hombres imponentes. –Pa… - el niño rubio fue interrumpido por el abrazo del mayor con el traje de Hokage.
-Tenía tanto miedo de que algo te pasara Bolt. Gracias a Kami estas bien- le susurro el Séptimo a su hijo.
Al niño se le llenaron los ojos de lagrimas y le devolvió el abrazo con fuerza –Te fallé- dijo el niño con profundo dolor. Levantó la vista para ver al otro hombre que se había acercado a la escena –A los dos. No hice lo que me enseñaron desde pequeño, la dejé allá sola. Por favor perdónenme- lloraba desconsolado en los brazos de su padre. Sintió a su abuelito Kakashi poner una mano sobre sus cabellos.
-Hiciste lo correcto Boruto. Cuidaste a Sarada y la trajiste a salvo. Gracias a ti está descansando y recuperándose en el cuarto de enfrente junto a nosotros. Donde debe estar- le dijo el cabellos plata al pequeño quien asintió mientras se limpiaba las lágrimas y se separaba de su padre.
-Irán a buscarla hijo. Tu tío Neji y Kakashi-sensei partirán junto a otros ninjas de elite en unos minutos- Informó el rubio mayor. Hinata sonrió. Si alguien podía dar con Sakura, era ese escuadrón asignado.
Kakashi se despidió de Hinata con un asentimiento de cabeza que fue correspondido con una leve inclinación de respeto y un "suerte". Boruto llegó hasta Kakashi y dijo – Les servirá saber que pasó abuelo- Kakashi asintió mientras Naruto se acercaba para escuchar mejor. Shikamaru que había llegado hace unos momentos para informarle a Kakashi que ya esperaban por el, también se acercó al niño y los dos adultos. Mientras más supiera de los atacantes, mejor sería su estrategia de rescate. Esperaba y rogaba a Kami que fuera de rescate. Miró a Naruto, se veía demasiado mal, como si supiera algo que ni Bolt sabia.
-Recogimos el pergamino donde el tío Gaara. No quisimos quedarnos allá a pasar la noche, no estábamos cansados. Sarada y yo insistimos en irnos de una vez para tener otra misión al llegar- Boruto cerró los ojos tratando de no perder ningún detalle. – En el camino de regreso, Sarada y yo quisimos adelantarnos para refrescarnos en un rio que no estaba muy lejos. Era nuestra primera vez en el desierto, veníamos muriéndonos de calor e insolados.- El niño apretó sus puños con fuerza mientras recordaba lo siguiente – Nos separamos. Tía Sakura accedió a que fuéramos siempre y cuando no quedará lejos, nos mantuviéramos juntos y la esperáramos ahí. Ella aprovecharía de recoger algunas plantas medicinales que vió en el camino de ida. Tomé a Sarada de la mano y corrí con ella para tener tiempo de descansar también mientras tía nos daba alcance. Llegamos a lo mucho en 20 minutos. Saben que soy rápido – dijo el hijo del séptimo bajando la mirada – Cuando estábamos mojándonos la cara y los brazos en el agua, aparecieron 6 tipos con capas blancas, todos tenían una especie de joya en la frente. Nos atacaron – Naruto se tensó pensando en lo que les pudo haber pasado – Sarada enseguida se puso en guardia y desvió varios kunais. Yo empecé a preparar un rasengan y me lancé a uno de ellos. P-pero cuando iba a impactarle el rasengan en la cara, la joya de su frente lo absorvió. Fué ahí cuando me hirieron en el costado. Su mano prácticamente me atravesó –dijo temblando el niño mientras recordaba el dolor tan horrible que sintió. –Sarada llegó a mi antes de que hiciera lo mismo pero en mi pecho. Venia corriendo con un chidori en la mano pero el tipo desapareció dejándome caer y el chidori terminó incrustado en un árbol. Sarada me arrastró y me puso detrás de ella mientras buscaba con el sharingan a todos. Habían desaparecido y yo estaba gravemente herido. Sarada me dijo que me quedara detrás de ella, que ya su madre segura vendría cerca – El niño estaba respirando rápido como recordando con miedo lo que dijo a continuación – Fué cuando aparecieron de nuevo y dijeron que venían por el sharingan y por el hijo del Hokage – Hinata jadeó sorprendida. Naruto se tensó. La mente de Shikamaru trabajaba a mil por segundo.. Quienes? Por qué? El mundo ninja estaba en paz… no? Kakashi se agachó a la altura del niño tratando de tranquilizarlo. Debian saber todo.
-Sarada llegó sin nada de chakra. Puedo suponer que tu conservaste porque fuiste sacado de batalla rápidamente – el niño asintió siéndose mal, no había hecho casi nada –Pero Sarada dió lucha hasta que llegó Sakura con uds, no es asi? – Preguntó casi afirmándolo el ex sharingan.
Boruto asintió –Sarada usó el chidori varias veces combinado con el sharingan y sus puños cubiertos en chakra- Shikamaru asintió y dio su conclusión. Ya Kakashi debía irse y el niño parecía no saber mucho aparte de que por alguna razón, absorbían ninjutsu.
-Sarada estaba tratando de mantenerlos a raya mientras llegaba Sakura, pues sabía que uds no eran rivales para ellos sobretodo contigo herido mortalmente. Al llegar Sakura se enfrentó a ellos y les pidió retirarse. Supongo que Sarada estaba en ese estado por darle tiempo a su madre de llegar- El pequeño asintió de nuevo y miró a su padre que había permanecido callado mirando por la ventana de su cuarto. –Tía Sakura me pidió irme con Sarada cuando ella se desmayó, luego de curarme. Tenía rato dándoles pelea mientras yo cuidaba de Sarada. – Naruto apretó los puños mientras le soltaba un golpe a la pared.
-Maldita sea! – gritó frustrado el hokage. Hinata puso una mano en su hombro pidiéndole calma por su hijo. –Naruto se volteó –Suficiente Bolt, descansa. Hiciste lo que pudiste y lo hiciste bien – Se quitó amablemente la mano de Hinata y caminó hacia la salida seguido de Shikamaru y Kakashi.
_P-papá- llamó el niño. Naruto se detuvo pero no se volteó –Tía Sakura me pidió decirles algo… A tío Sasuke, al abuelito Kakashi y a ti- le informó mientras soltaba lágrimas de nuevo y se abrazaba a su madre. –Dijó: Dile a Sasuke-kun, Naruto – baka y Kaka-sensei que los estaré esperando…- Shikamaru miró a los dos hombres con lastima. Tsk, es que si fuera Ino el se estaría volviendo loco. Kakashi ensombreció su mirada y apretó los puños mientras se le empañaba la vista. Naruto soltó un sollozo poco audible para el niño y su esposa pero fuerte para los dos hombres a su lado. Bolt continuó –Pero que no se apuraran o se la verían con ella. Eso fue todo. Luego huí con Sarada en mi espalda.- terminó el niño mientras su madre lo acostaba en la cama. Naruto asintió y salieron de la habitación.
Los tres se aparecieron en la oficina del Hokage. Enseguida los AMBUS que los esperaban hicieron la debida inclinación esperando órdenes. Naruto se sentó en su escritorio, Shikamaru se posicionó a su lado mientras Kiba y Sai miraban todo desde un rincón de la oficina. Sai se veía preocupado y ojeroso. La feita estaba perdida e Ino no dejaba de llorar en casa asustando a Inojin. Neji dio un paso al frente luego de levantar la rodilla del suelo en señal de obediencia y dijo: -Hokage-sama, ya estamos listos-
Naruto miró al tío de su hijo. Confiaba en el. –Kakashi los acompañará Neji, es hora de irse- El Hyuga miró al Hatake y asintió en reconocimiento. Kakashi se posicionó a su lado y miró a Naruto. Los AMBUS enseguida desaparecieron. Kakashi iba a irse también cuando Naruto lo detuvo llamándolo –No la siento sensei. No siento mi parte de chakra en ella- El peliplata no necesitó más, sabia a que se refería, se lo habían contado hace ya algún tiempo. Una lagrima bajo por su mejilla mientras una risa infantil de una pelirosa de 12 años sonaba en su cabeza. "Así que voy en busca de otro nombre para visitar en la piedra…" tenía un nudo en la garganta. Sakura era como su hija.
Asintió y desapareció. –Tráela a casa sensei- susurró para el mismo mientras pedía quedarse solo. Debía avisarle a Sasuke.
